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Estrategias de la tensión

Los “grandes” juegan en Osetia

El conflicto ruso-georgiano en el Cáucaso presenta una doble cara. El presidente Mijail Saakashvili, asistido por consejeros estadounidenses, contribuye con su ataque a Osetia del Sur a la estrategia de marginación de Rusia llevada a cabo desde 1991 por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Por el vigor de su respuesta, el Kremlin pretende cerrar la era del laisser-faire. Sin embargo, este conflicto se inscribe en una historia regional tormentosa, en la que Rusia, a su vez, estimula los separatismos regionales para debilitar a Georgia.

Los pueblos de Osetia y de Georgia, mayoritariamente cristianos ortodoxos, mantienen estrechas y antiguas relaciones. Por ejemplo, durante el período soviético los matrimonios mixtos en Osetia del Sur eran corrientes. Sin embargo, a cada nuevo cambio histórico, cuando el nacionalismo georgiano, muy integrador y centralizador, se manifestó plenamente, se produjeron sangrientos enfrentamientos entre ambas comunidades. En 1920, durante la primera república georgiana independiente, y luego en 1991-92, con los presidentes Zviad Gamsakhurdia y Eduard Chevardnadze, el ejército de Georgia intervino de manera sangrienta en Tskhinvali, capital de Osetia del Sur, causando numerosas víctimas y generando olas de refugiados hacia la actual Osetia del Norte y hacia Rusia. No cabe ninguna duda de que en cada ocasión Moscú utilizó y fomentó esos brotes nacionalistas, para tratar de debilitar a las autoridades de Tiflis, ayudando a los movimientos de Osetia del Sur (como lo hacía en Abjazia) a cuestionar la soberanía georgiana.

El alto el fuego firmado en junio de 1992 en Dagomys parecía garantizar las posibilidades de una solución política al conflicto. Osetia del Sur seguía fuera del control de Tiflis, pero toda una serie de localidades georgianas fueron preservadas en el corazón de su territorio; las fuerzas de interposición previstas bajo el control de la Comunidad de los Estados Independientes (CEI) eran tripartitas (rusas, osetias y georgianas). (...)

Artículo completo: 327 palabras.

Texto completo en la edición impresa del mes de septiembre 2008
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Jean Radvanyi

Profesor del Instituto francés de lenguas y civilizaciones orientales (Inalco), autor de La Nouvelle Russie, nueva edición, Armand Colin, París, 2007.

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