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A propósito del 12 de octubre. Por Andrés José Sovier

"CONSTRASTE DE LOS PROBLEMAS Y PERSPECTIVAS A PARTIR DE LO QUE SE ENTIENDE POR POS-COLONIAL"… A PROPÓSITO DEL 12 DE OCTUBRE…

…Del mar los vieron llegar, mis hermanos emplumados, eran los hombres barbados, de la profecía esperada.
Se oyó la voz del monarca, de que el Dios había llegado
y les abrimos las puertas, por temor a lo ignorado.
Iban montados en bestias, como demonios del mal
iban con fuego en las manos, y cubiertos de metal
solo el valor de unos cuantos, les opuso resistencia
y al mirar correr la sangre, se llenaron de vergüenza.
Porque los dioses ni comen, ni gozan con lo robado
y cuando nos dimos cuenta, ya todo estaba acabado.
En ese error entregamos, la grandeza del pasado
y en ese error nos quedamos, 300 años esclavos…
(Letra: La Maldición De La Malinche de Gabino Palomares).

Encontrar lo poscolonial en los estudios latinoamericanos en la década de los noventa dejó ver las limitaciones del debate cuando era aplicado a contextos históricos diferentes al cual había nacido y por cierto nuestro país no es ajeno a esta situación.

Las últimas décadas han mostrado conceptos como subalternidad, postoccidentalismo y otras como un pensamiento que ha debido ser reconceptualizado. En el presente, se detectan contradicciones y problemas fundamentales en esas ideas y aproximaciones.

Los estudios de poscolonialismo surgen incentivados principalmente por académicos venidos de espacios geográficos cuya principal característica era haber sido colonizados por imperios europeos y que en sus universidades encuentran lugares para reivindicar su condición.

Actualmente, los estudios poscoloniales constituyen una influyente perspectiva de reflexión e investigación, que siguen las corrientes de pioneros como Said, que abrieron paso al desarrollo influenciando a las ciencias humanas y sociales.

Para las culturas que provienen de una experiencia colonial, estos estudios constituyen una gran herramienta que los une al pasado y deja en claro la influencia que este pasado tiene con la actualidad.

Dentro de los autores y libros que serán analizados, se encuentra Castro Gómez, cuyos escritos se han caracterizado por dar una alternativa al problema de la Filosofía Latinoamericana respecto a la historia de las ideas. El propone la utilización de la filosofía como método para trazar la historia. Melino, especialista en etno antropología, docente e investigador de Antropología Cultural de la Universidad Oriental de Nápoles, centra sus estudios poscoloniales en la teoría y los supuestos de ciertas corrientes surgidas en la década de los años 80, que examinaremos dentro del presente análisis.

Finalmente, se utilizará el capitulo II del libro “De lo moderno a los Posmoderno”, que indica al poscolonialismo como conjunto de corrientes teóricas y analíticas de firmes raíces, presentes hasta nuestros días.

Esperando que el presente trabajo cumpla con su objetivo "CONSTRASTAR; LOS PROBLEMAS Y PERSPECTIVAS A PARTIR DE LO QUE SE ENTIENDE POR POS-COLONIAL”, se invita a continuar la lectura.

El colonialismo, como término, surgió a principios del siglo XX. Unos autores señalan al colonialismo como sinónimo de poder absoluto que una nación ejerce sobre otra. Para otros en cambio, el término debería utilizarse para definir un momento histórico concreto, en este caso el de la expansión europea en América.

Para el documentalista e historiador Arturo Colorado (1991), el colonialismo fue “la posesión directa de tierras conquistadas por las potencias industriales, en la que ejercen un control político, económico y social total” (COLORADO, A. (1991): Imperialismo y Colonialismo, Madrid: Anaya)

Por lo tanto, si nos regimos por esta definición, el colonialismo sería sinónimo de un fenómeno que aún se encuentra presente en nuestra sociedad.

Castro Gómez por ejemplo indica la Ilustración europea y la modernidad como una parte del resultado de la expansión de europea y se fija en el carácter político de la Ilustración, donde el conocimiento debía ser neutral y universal, y esto lo hacía inmune a la política.

Pensadores ilustrados buscaba diferenciar la opinión de la ciencia, pero no podía estar este conocimiento sin su opuesto, no puede darse una realidad si hay algo que no existe. Por su parte, Said señala que la dominación occidental, es en parte resultado de formas específicas de representación del otro y que al mismo tiempo va a consolidar la imagen de lo propio, esto facilitó y presentó de forma natural la relación de dominio y control. Si bien es cierto y la historia lo corrobora, los colonizadores europeos trajeron consigo diversos avances y varias aristas de desarrollo, como nuevas infraestructuras, cambios económicos, tecnología y mejoramiento en salud, pero para los colonizados estos avances fueron extremadamente de alto costo, ya que su cambio de vida fue abrupto e irreversible. El colonialismo fue en realidad una era de lucro para el colonizador y de incertidumbre e inestabilidad para el colonizado.

En todos los aspectos, pero principalmente en el social, el colonizador es dominante, no solo despojando al nativo de sus tierras, sino también de sus raíces y costumbres. El tratamiento racista que recibió el conquistado provocó un gran cambio cultural en ellos, el idioma, la creencia y las costumbres fueron duramente erradicadas para dar paso al pie firme del colonizador.

El Poscolonialismo, se comprende como un conjunto de teorías que abordan el legado de las colonizaciones españolas y portuguesas entre los siglos XVI al XIX y la británica y francesa ocurrida durante este último.

La palabra poscolonial, abarca no tan solamente el periodo que vino después de la independencia política de los conquistadores, sino también llega hasta la fase más reciente de la historia moderna.

Esta etapa y mucho de los escritos de los intelectuales dejan en la palestra temas surgidos en base al desencanto del anticolonialismo y al momento tan particular que se tiene en base a la historia social y cultural de las naciones que fueron colonizadas.

Para Buenaventura de Sousa Santos, el poscolonialismo es un conjunto de corrientes teóricas y analíticas que tienen firmes raíces en los estudios culturales, pero que hoy están presentes en todas las ciencias sociales que tienen como rasgo común la importancia que se le otorga a los aspectos teóricos y políticos de las relaciones tan desiguales entre el norte y el sur, para explicar el mundo contemporáneo.

Estas desigualdades fueron contraídas históricamente por el colonialismo y el término de este no trajo un fin en la relación social, sino que se mantuvo una sociabilidad autoritaria y discriminatoria. (De Sousa, 2006)

Cabe destacar la trayectoria de Edward Said, como un gran impulsor de la crítica epistemológica profunda, que ha mostrado los vínculos que hay entre las prácticas colonialistas occidentales y la producción, al interior de las ciencias sociales. (Said, 1995).

Estas teorías analizan los efectos del conocimiento que se produjo en los países colonizadores sobre los colonizados, tratando con ello de entender los problemas que planteó la colonización europea y sus secuelas hasta nuestros días.

Sousa Santos plantea ideas como que “La teoría poscolonial continúa mostrándose excesivamente anglo (euro) céntrica. Por lo demás, salvo algunas excepciones, en la escena latinoamericana los estudios poscoloniales continúan siendo percibidos por una parte importante de la izquierda no como un instrumento de liberación del secular dominio colonial, sino como otra forma perversa de imperialismo cultural” (Fernández Nada! 2004; Grüner 2002; Castro Gómez, Mendieta 1998; De Toro, De Toro 1999).

Los estudios postcoloniales, son diversos y entregan diferentes puntos de vista, pero sin duda se mueven principalmente entre el deseo de recuperar las identidades pre- coloniales y la de formar una nueva identidad desde lo imposible.

Este punto de vista está referido a todo aquello que se ha creado o a crecido desde el tiempo de la colonia y la base de todo esto ha sido la industria, que como explican (Marx y Engels 1983:29), ha creado el mercado mundial, que ya estaba preparado por el descubrimiento de América. Este mercado, aceleró el desarrollo comercial y los medios de transporte, influyendo cada vez más en ello la apertura de nuevos mercados.

Para Marx por ejemplo, el colonialismo trajo consigo una nueva clase social, que comenzó a depender de todos los beneficios que trajeron los cambios, refiriéndose en su manifiesto, a la burguesía, como aquella clase que fue capaz de transformar estructuralmente todas las relaciones sociales. (Castro, 2005)

Marx comprendía por tanto al colonialismo como una antesala para lo que requería la burguesía, que era la única clase capaz de impulsar la crisis del orden feudal de producción. Desde esta perspectiva, el colonialismo no es un fenómeno por si mismo, sino tan solo un efecto colateral de la expansión europea por el mundo.

Lo poscolonial según Adam Tiffin, es un conjunto de prácticas discursivas de resistencia a lo colonial, sus ideas y sus formas contemporáneas de domino y sujeción (Adam, Tiffin, eds., 1991, pág. xii). (Melino, 2005)

El poscolonialismo es de alguna manera entonces, una señal de resistencia y contestación al régimen colonial.

Sin duda alguna, este proceso causó perturbaciones y transformaciones, modificando muchas veces las relaciones entre pueblos con diversas culturas, a una escala sin precedentes, hasta lo que conocemos hoy en día. En muchos casos estos pueblos no habían estado en contacto directo unos con otros y en otros casos entraron en relación nueva y subordinada.

El periodo de descolonización, cuyo gran proyecto era la eliminación del neocolonialismo, ha sido totalmente diferente al de poscolonialismo, ya que este período ha significado un rechazo total al proyecto racionalista, definido principalmente por diversas imágenes de marca del posmodernismo.

Este período representa por tanto la superación de todo este proceso colonial, ya que la conciencia ha visto mas allá y se ha levantado por sobre la manera de plantear los problemas de la época.

Lo poscolonial por tanto es una forma de conciencia mucho mas extensa que la descolonización, ya que toma en consideración los supuestos racionalistas implícitos en ese proyecto.

El término poscolonial se ha consolidado como un concepto clave a la hora de analizar y comprender a la sociedad contemporánea, siendo un punto prioritario para analizar el éxito de los últimos años, buscando con ello una identidad económica y social. (Melino, 2005)

El filósofo Argentino Enrique Dussel indica como tarea fundamental, el pensamiento crítico, liberador y poscolonial, indicándolo como destructor de la ontología que ha hecho posible la dominación colonial sobre el mundo. (Castro, 2005)

A partir de lo expuesto por Santos Vanda, según algunos estudiosos, la teoría poscolonial, ha generado diversos problemas, entre ellos se indica que no añaden nada nuevo o útil a la compleja comprensión de la historia de la humanidad (Loomba 1998), otra crítica señala que estos estudios al ser aceptados permitieron la expansión en términos imperialistas y geopolíticos, que este concepto todavía está separado de la vida concreta y que ha sido reducido a términos abstractos en las clases y por último que este tema está relacionado mas que nada a la gran importancia de sus teóricos, como Said, Bhabha o Spivac. (Shohat 1992).

La crítica principal a lo poscolonial por tanto se dirige a sus representantes, como a sus lugares de producción académica, ya que la mayor parte de los que movieron esta corriente provienen principalmente de la India, Pakistán y el sur de Asia, pero la formación de sus promotores viene de las academias del primer mundo.

Otra crítica que se le hace apunta a que todo análisis poscolonial da un valor exagerado a lo cultural y discursivo, haciendo análisis abstractos.

La tercera crítica indica que lo poscolonial tiene elementos que son realmente contradictorios desde su misma formulación, ya que por un lado se persiguen objetivos emancipatorios, por otro se van tomando elementos teóricos posmodernos y postestructurales que cuestionan el primer objetivo. Por lo tanto se pretende de alguna manera reivindicar las acciones de los subalternos frente a las del capitalismo y de los poderes dominantes, como lo indica Said. (Castro, 2005)

Según la perspectiva de Mignolo, y un grupo de intelectuales que le apoyan, el prefijo pos intenta introducir una noción que expresa y llama al sentido específico de la herencia colonial en Latinoamérica y que surge de manera natural en el pensamiento de quienes viven en este continente (Castro, 2005) Mignolo señala el surgimiento de la poscolonialidad como el cruce de la historia moderna europea con las historias contra-modernas coloniales, producido en el contexto de las condiciones desplegadas por factores tales como la globalización, la crisis de los paradigmas cognitivos y el desmoronamiento del campo socialista.

Este cruce configura la razón misma de lo poscolonial como una serie de prácticas teóricas cuyo pilar es la diversidad de herencias coloniales.

El poscolonialismo se desarrolla por tanto en el marco de las mismas condiciones de posibilidad que aquellas que descargaron la posmodernidad y en relación estrecha con un giro cultural de las ciencias sociales y humanas, entendiéndose entonces el discurso poscolonial como una modalidad académica del posmodernismo y con estrechas relaciones con otras corrientes reflexivas.

Se hace necesario entonces cuestionar hasta que punto es posible separar la colonialidad de la modernidad. Enrique Dussel (1994), ha ligado estos dos conceptos indicando que no existe la primera sin la segunda y estableciendo lo colonial como el punto de partida para lo moderno.

La colonialidad no es por tanto un factor meramente político, cultural o económico, más bien se haya en la esfera de la filosofía, lo mismo ocurre entonces con los pensamientos poscolonizadores, que entregan atisbos de razones propias de las naciones que fueron colonizadas y que hoy buscan su propia identidad en cualquiera de estos aspectos.

Melino señala que Post es una significación social imaginaria que se da entre lo instituyente y lo instituido, esto es una forma de aparente generación de nuevos significados y estadios para la intuición social, pero termina sirviendo de forma ambivalente y circular, convirtiéndose por tanto en una forma discursiva, creada por los centros del poder, “otra provocación posmoderna” e “imposibilidad de superación” (Melino, 2008)

Finalmente diremos como conclusión, que se pueden observar diversos estudios y planteamientos de esta teoría, algunos de forma analítica, otros de manera transgresora o subversiva, algunos con rasgos enunciativos. Pero toda forma de hacerlo presenta una relación, ya que la idea de mantener activa esta teoría es la que afirma cada uno de sus enunciados.

El debate de la crítica poscolonial está marcado por la contradicción y la forma en que se afronte será el rumbo que esta tomará en el futuro.

La educación Chilena indica a sus alumnos, que América fue descubierta por un navegante venido desde España llamado Cristóbal Colón, esta conquista de cada parte del territorio americano se forjó a lo largo de tres siglos, donde las colonias Europeas tomaron propiedad de todo aquello que alcanzaron en estas tierras, pero gracias a los movimientos independientes de patriotas, que lucharon con fuerza durante los albores del siglo XIX, se realizó una emancipación.

Pero existe una tendencia que indica que esa emancipación no fue tajante, no fue total, si bien las colonias lograron ser independientes, al menos en nombre y bandera, no lo ha sido en términos económicos y culturales, es decir, la colonia ha continuado viva en todas las repúblicas que están emancipadas.

Esta es la teoría pura del poscolonialismo, donde diversos cientistas sociales, estudiosos de la historia, la cultura y el arte, muestran esta realidad para ellos muy palpable.

El origen de la teoría poscolonialista en su forma actual, puede estar ligada con la llegada a las universidades europeas y norteamericanas de personas inmigrantes o descendientes de aquellos inmigrantes de los márgenes coloniales y que comenzaron a incomodar con preguntas sobre la historia occidental y sus presunciones de los conocimientos occidentales.

Los pensadores argumentan que el proceso de descolonización ya ha tenido lugar, en cuanto a la dominación económica y debe descolonizarse, ahora, culturalmente.

Los críticos del poscolonialismo deben tener en cuenta la historia y la experiencia cotidiana de aquellos que tuvieron que sufrir las consecuencias del imperialismo europeo, que son precisamente los precursores de esta teoría, la mayor parte de los críticos poscoloniales contemporáneos se muestran desinteresados en temas como el neoliberalismo, la globalización, el capitalismo u otras extremadamente evidentes que le son concernientes a toda la sociedad.

Habría que otorgarle por tanto una importancia relevante a este estudio, ya que abarca fenómenos como el imperialismo y el colonialismo, tras los cuales se presentan guerras, racismo, explotación de seres humanos y diversas calamidades que indican que tanta teoría puede ir en desmedro del propósito que conlleva.

Finalmente se comprende que la teoría poscolonial muestra la gran necesidad de construir una identidad propia, alejada del yugo del conquistador, pero en base a lo que estamos viviendo desde ese tiempo, y hasta nuestros días, el legado de mestizaje, cultura, sociedad y literatura entre otros, siempre estará presente. Sobre todo ahora en nuestro país que a medida que pasa el tiempo se integra más a esta Latinoamérica nuestra. Gracias a esta nueva inmigración.

…Se nos quedo el maleficio, de brindar al extranjero, nuestra fe nuestra cultura, nuestro pan nuestro dinero, hoy les seguimos cambiando, oro por cuentas de vidrios y damos nuestra riquezas, por sus espejos con brillos. Hoooooy en pleno siglo 20, nos siguen llegando rubios y les abrimos la casa, y los llamamos amigos… pero si llega cansado, un indio de andar la sierra, lo humillamos y lo vemos, como extraño por su tierra. Uuuuuuuhh hipócrita que te muestras humilde ante el extranjero, pero te vuelves soberbio con tus hermanos del pueblo… ooooooooooh, maldición de malinche enfermedad del presente, cuando dejaras mi tierra, cuando harás libre a mi genteeee…
(Letra La Maldición De La Malinche de Gabino Palomares).

Andrés José Sovier Peña

BIBLIOGRAFÍA

-  Boaventura de Sousa Santos, 2006, Conocer desde el sur para una política emancipadora, capitulo II, De lo posmoderno a lo poscolonial y mas allá de ambos, editado en la Biblioteca Nacional de Perú. http://www.boaventuradesousasantos.pt/media/Conocer%20desde%20el%20Sur_Lima_2006.pdf

-  Teoría poscolonial http://criticaliterariabuap.blogspot.com/2013/05/normal-0-21-false-false-false-es-mx-x.html

-  Santiago Castro Gomez, La poscolonialidad explicada a los niños, 2005, editorial universitaria del cauca .http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/La%20postcolonialidad%20explicada%20a%20los%20ni%F1os.pdf

-  Mellino, Miguel 2005, La crítica poscolonial, editorial Paidos SAICF. http://antropologias.descentro.org/files/downloads/2012/11/Mellino-La-cr%C3%ADtica-postcolonial.pdf

-  Mellino, Miguel (2008), La crítica Poscolonial. Descolonización, capitalismo y cosmopolitismo en los estudios culturales. Buenos Aires: Paidós.

-  Vanda, Santos. Tesis doctoral, La cultura poscolonial en cabo verde como aporte a una cultura de paz. http://repositori.uji.es/xmlui/bitstream/handle/10234/9814/Cultura_postcolonial_Cabo_Verde.pdf?sequence=3

 
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