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Gabriel Kolko




Página de inicio >> Abril de 2006

Inútiles advertencias de la CIA

por  Gabriel Kolko

La administración de George W. Bush acumula fiascos, incluso en un terreno donde durante mucho tiempo logró imponerse políticamente sobre sus adversarios: la seguridad nacional. Desautorizado por el Congreso en cuanto a la administración de varios puertos estadounidenses por parte de una empresa pública de Dubai, el Presidente de Estados Unidos tiene cada vez más dificultades para convencer a la opinión pública de los méritos de su política en Irak. Se menciona con frecuencia el precedente de la derrota en Vietnam.

Ex oficial de inteligencia estadounidense, Scott Ritter integró en septiembre de 1991 los equipos de inspección de Naciones Unidas encargados de verificar la eliminación por parte de Irak de sus armas de destrucción masiva (ADM) y de los vectores que permiten lanzarlas a sus objetivos. Ritter recibía información confiable de los servicios de inteligencia estadounidenses, británicos e israelíes. A mediados de los años 1990, Ritter comprobó que Irak se había sometido a las exigencias de desarme de Naciones Unidas.

No obstante, a partir de 1991 las sucesivas administraciones de Washington perpetuarían la ficción según la cual Bagdad poseía ADM. Porque el objetivo de la Casa Blanca era –y Ritter lo sabía– el “cambio de régimen”. En cuanto a los vínculos entre Al-Qaeda y Saddam Hussein, que habrían generado el riesgo de que la organización islamita aprendiera el manejo de las ADM –motivo que esgrimió George W. Bush para justificar su guerra– Ritter supo a fines de septiembre de 2001 que la verdad era exactamente lo contrario: el régimen laico de Irak se oponía profundamente al fanatismo islámico de Osama Ben Laden. Por lo demás, los servicios de inteligencia del Pentágono habían demostrado que la fuente de dicha acusación de connivencia era un impostor...

Texto completo en la edición impresa de abril de 2006.
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