El vertiginoso proceso de transformaciones tecnológicas, de recomposición de capital, de hábitos del público, que afecta a los medios de comunicación en todo el mundo repercute sobre todo en la prensa escrita. Pero también existe una parte de responsabilidad de los propios medios de comunicación.
Imaginemos que el mundo ya no estuviera regido por el primado de la mercancÃa y de su precio.
El periodista no tendrÃa entonces ninguna razón importante para insistir en que sus artÃculos continúen siendo impresos sobre papel, transportados después en camiones hacia las distribuidoras o encaminados por correo a los suscriptores. Gracias a internet, tendrÃa incluso la ventaja de poder difundir su información, sus análisis, a los lectores del mundo entero; llevarlo a cabo instantáneamente, a menor costo, y a ello agregarle, llegado el caso, sonido, imagen, referencias.
Pero, por una parte, contentarse con eso dejarÃa de lado una reflexión sobre la manera de leer, de analizar, de retener, que es diferente sobre una pantalla que sobre un papel.
Por otra parte, y esencialmente, mientras el paraÃso de la gratuidad no se extienda a la sociedad entera no se podrá considerar despreciable el modelo económico actual, puesto en peligro por las nuevas tecnologÃas: la mayor parte de las ganancias, que antes se repartÃan diversas empresas, son acaparadas ahora por un motor de búsqueda, por una empresa privada que cotiza en Bolsa, en una posición casi monopólica (2). Bonachón, Google muestra el trabajo de otros y cobra la parte del león de los ingresos que ese trabajo genera...
Texto completo en la edición impresa de octubre 2009.
a la venta en quioscos, librerÃas
y en la librerÃa de Le Monde Diplomatique
San Antonio 434, local 14, Santiago
Teléfono: 664 20 50
E-mail: edicion.chile@lemondediplomatique.cl
Adquiéralo por internet en:
www.editorialauncreemos.cl