Página de inicio

Colecciones

Publicidad

Suscripciones

Libros

Librería

Postgrados y postítulos

AGENDA - Encuentros

Contáctenos

Otros sitios


Se puede imprimir

En este numero:

- Obama: ante todo, un pragmático
- Detroit: la ciudad que se encoge
- El plan nuclear iraní en la encrucijada

- Sumario completo enero de 2010





Sobre el autor

Ignacio Klich
Historiador. Compilador de Árabes y judíos en América Latina, Siglo XXI Iberoamericana, Buenos Aires, 2006; y (junto a Cristian Buchrucker) de Argentina y la Europa del na zismo. Sus secuelas, Siglo XXI Iberoamericana, Buenos Aires, 2009.
plus...



Página de inicio >> Enero de 2010

Refugiados palestinos en Chile

por  Ignacio Klich

En 2007, mediante una medida poco conocida, Chile accedió al afincamiento de una centena de refugiados palestinos venidos de Irak. Desde la invasión estadounidense de 2003, y con variado éxito, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha intercedido ante varios países, algunos latinoamericanos, en favor de palestinos que, buscando alejarse del teatro bélico iraquí, no lograron cruzar sus fronteras, tanto por la endeblez de sus documentos como por los problemas que tan masivo flujo de migrantes provenientes de ese país dislocado genera para Jordania y Siria.

Sin embargo, su llegada a Santiago en 2008 no estuvo exenta de debate en la colectividad palestina y otros ámbitos chilenos. Si bien el Comité Democrático Palestino de Chile la consideró una medida humanitaria, también explicitó su expectativa de que la acogida chilena y de otros países no obstaculice la resolución de la cuestión de los refugiados de las guerras de 1948-49 y 1967, mediante su reinserción en el Estado de Israel (1).

El Comité Democrático actuó, sin duda, en sintonía con un elemento central de la postura palestina: la protección del derecho al retorno de los refugiados a su lugar de origen, aldeas y pueblos reconvertidos entretanto por Israel. El derecho al retorno de los palestinos quedó de hecho consagrado en la resolución 194 de la ONU, que ya en 1948 declaró que aquellos “que deseen regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos deben ser autorizados a hacerlo”. Pero, esa postura es distónica con la de sucesivos gobiernos israelíes, opuestos a un retorno masivo de palestinos que jaquearían su tejido demográfico mayoritariamente judío.

Sin duda, la cuestión de los refugiados es uno de varios asuntos espinosos que requieren de delicadas concesiones, de buscarse una solución consensuada. Si lograra suficiente apoyo internacional, la preferencia israelí sería la más completa abdicación palestina al ejercicio del derecho a retornar. Así, dependiendo del tenor de la voluntad internacional para sustentar económicamente el éxito de un acuerdo israelo-palestino, dista de ser descartable todavía la posibilidad de que una fracción de los refugiados acabe radicada en países ajenos al Estado palestino e Israel.

A juzgar por tempranas averiguaciones israelíes en la Argentina del primer peronismo, apuntadas a propiciar en los años 1950 el asentamiento aquí de refugiados palestinos reales o potenciales (2), las autoridades israelíes estarían interesadas en la búsqueda de terceros países. Y no sólo para reducir el número de los que finalmente tendrá que absorber Israel, sino también para ponerse a resguardo de aquéllos en los territorios palestinos que confrontados con posibles dificultades seguirían albergando expectativas retornistas.

Entonces, la gimnasia del ACNUR parece haber permitido en lo inmediato abreviar las vicisitudes de palestinos varados en las fronteras de Irak, y explorar en paralelo la posibilidad a más largo plazo de que distintos Estados se avengan algún día a la radicación de refugiados, en caso de que les sea requerido por la comunidad internacional.

1 En total, son casi 5 millones, asentados con distintos grados de precariedad en países árabes en derredor de Israel. 2 Ignacio Klich, “The Chimera of Palestinian Resettlement in Argentina in the Aftermath of the First Arab-Israeli War and Other Similarly Fantastic Notions”, The Americas, Vol. 53, N° 1, 1996, pp. 15-43.

I.K.

A la venta en quioscos, librerías
y en la librería de Le Monde Diplomatique
San Antonio 434, local 14, Santiago
Teléfono: 664 20 50
E-mail: edicion.chile@lemondediplomatique.cl

Adquiéralo por internet en:
www.editorialauncreemos.cl

 
Contáctenos | Todos los derechos reservados | Todos derechos reservados © 2010 Le Monde diplomatique.