Página de inicio

Colecciones

Publicidad

Suscripciones

LIBROS

Librería

Postgrados y postítulos

AGENDA - Encuentros

Fotos

Contáctenos

Otros sitios


Se puede imprimir

En este numero:

- El supermercado del fin del mundo
- Fortaleza en la diversidad
- Un peligro para la solución a dos Estados

- Sumario completo marzo de 2017





Sobre el autor

Jean-Pierre Salgas
Crítico, profesor de la Escuela Nacional Superior de Artes Decorativas de París. Autor de Gombrowicz, un structuraliste de la rue, Éditions de l’Éclat, París, 2011.
plus...



Página de inicio >> Marzo de 2017

Identidades contradictorias
Terminar con la cucultura

por  Jean-Pierre Salgas

“La literatura es extremadamente fácil y, por eso mismo, extremadamente difícil. No hay nada más simple que un relato, un poema, una novela; cualquier ama de casa podría hacerlo. Pero de ahí a penetrar en el terreno de la palabra incisiva… Esto es lo que les propongo para lograrlo: eviten el sometimiento y la modestia. Dejen de ser niños buenos”. Sin duda, si hoy se conoce en Francia al escritor polaco Witold Gombrowicz (1904-1969) es por sus obras teatro. En particular, tres de ellas: Yvonne, princesa de Borgoña (1935), Opereta (1966) y, entre ambas, El casamiento (1948), que el argentino Jorge Lavelli llevó a las tablas en 1964. Influenciadas por William Shakespeare, estas constituyen una suerte de bisagra en su obra. Sin embargo, quizás sean sus novelas las que buscan atacar y desestabilizar más profundamente el irreversible paso a la “madurez”, socavando las Formas y la Cultura, la “cucultura”, en un despliegue de parodia y grotesco. Sus diarios acompañan esta búsqueda, una afirmación del yo plural, fragmentado, de un escritor cuyos dominios son el intervalo, los intersticios, la tensión entre identidades establecidas: naciones, clases, sexos, etc.

Mientras que los escritores polacos de su generación descubrían el nacionalismo romántico o, en el mejor de los casos, se alineaban con las vanguardias occidentales, Gombrowicz –junto con los otros dos “mosqueteros de la vanguardia” (Stanislaw Ignacy Witkiewicz y Bruno Schulz)– se oponía a una Polonia igualmente tironeada entre identidades contradictorias: una imagen ilusoria y una geografía violentada. En 1918, tras un siglo de reparto territorial (de ahí la famosa frase de Alfred Jarry: “La escena transcurre en Polonia, es decir, en ningún lado”), el país se independizó para que volvieran a dividirlo…

Texto completo en la edición impresa del mes de MARZO 2017
a la venta en quioscos
y en la librería de Le Monde Diplomatique
San Antonio 434, local 14, Santiago
Teléfono: 22 664 20 50
E-mail: edicion.chile@lemondediplomatique.cl

Adquiéralo por internet en:
www.editorialauncreemos.cl

 
Contáctenos | Todos los derechos reservados | Todos derechos reservados © 2017 Le Monde diplomatique.