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Apunte N° I ¿Qué es el Principio de Subsidiariedad? por Mario Paz - Los Hijos de Mafalda

La base fundamental de la dominación

Es la ignorancia

La ignorancia produce temor a la oscuridad

Y a lo desconocido

El temor nos obliga a cambiar

Libertad por seguridad

La seguridad finalmente termina

Limitando nuestros derechos

Y sin derechos no hay libertad.

Para tratar de entender lo que es el principio de subsidiariedad aplicado en Chile, debemos remitirnos al creador de la constitución política de nuestro Estado, pues está, la constitución chilena, define al Estado Chileno como subsidiario. Cuando hablamos del creador de nuestra constitución política, nos referimos específicamente a don Jaime Guzmán.

Entonces quien mejor para explicar dicho principio: “Guzmán reclama la necesidad de aplicar el principio de subsidiaridad como principio axial[1] del papel del Estado en la sociedad. Para el político, el Estado en la sociedad debía ser subsidiario[2] en virtud de la autoridad ontológica[3] del individuo frente a la sociedad. Según este universo doctrinal, las sociedades intermedias[4], creadas por el hombre en unción de su naturaleza social, son también superiores al Estado, por lo que este ha de estar a su servicio y no al revés[5].

Ahora bien, que nos dice este párrafo, como entenderlo, en primer lugar debemos examinar parte por parte dicho párrafo, y comenzaremos con “el principio de subsidiaridad como principio axial”. Esto quiere decir que el principio de cualquier cosa tendrá como eje central y único la concepción subsidiaria del Estado, resumiendo, el Estado debe prestar obligatoriamente asistencia de carácter económico por un periodo de tiempo determinado a alguien, que se definirá más adelante. Continuemos con la “autoridad ontológica del individuo frente a la sociedad”, esta concepción tiene una raíz totalmente religiosa y naturalista, que establece que el ser humano, es la base fundamental de la sociedad, sin este, la sociedad no puede existir. La existencia de la sociedad, en consecuencia la existencia del Estado son producto de la acción de los seres humanos, y esto no es un producto de la naturaleza, por el contrario, es la consecuencia material de la acción de los seres humanos agrupados y organizados con el objeto de satisfacer sus necesidades. Finaliza el párrafo exponiendo que “las sociedades intermedias, creadas por el hombre en unción de su naturaleza social, son también superiores al Estado, por lo que este ha de estar a su servicio y no al revés” Lo expuesto entre comillas establece que, las sociedades intermedias, ósea las sociedades empresariales, los colegios profesionales, como creación de los seres humanos, son más importantes que el Estado, ello da a entender que el Estado, que es el órgano creado por los seres humanos para satisfacer las necesidades básicas de la sociedad, debe estar al servicio de los gremios industriales o sociedades empresariales, ósea al servicio de los empresarios. Todo se traduce en que, el principio de subsidiaridad establece que el Estado, no es el órgano más importante de la sociedad, por el contrario, son las empresas, por lo tanto, el Estado debe prestar obligatoriamente asistencia de carácter económico, a estas sociedades intermedias, ósea darles dinero a las empresas, en consecuencia a los empresarios.

¿De donde viene esta visión de “Estado subsidiario”?, primero debemos establecer que, esta visión ideológica tiene una base netamente religiosa, y particularmente católica, y se funda en lo expuesto en la encíclica “Mater et Magistra[6]” de Juan XXIII, que afirma que la acción del Estado no debe estar dirigida “a empequeñecer cada vez más la esfera de la libertad en la iniciativa de los ciudadanos particulares, sino antes a garantizar a esa esfera la mayor amplitud posible”. Lo que no resulta paradójico, es que la defensa del capitalismo neoliberal se fundamente en la doctrina social de la iglesia, desarrollada particularmente en Mater et Magistra, pues esta afirma el “valor permanente del derecho de propiedad y la libertad de empresa, por fundarse en la prioridad ontológica y de finalidad de los individuos”[7].

¿Cuándo comienza en Chile a plantearse dicha visión ideológica?, esta postura la comienza a plantear el creador de la constitución del 80, es decir Jaime Guzmán en su ensayo “El capitalismo y los católicos de la tercera posición“, publicado en la revista FIDUCIA[8] en 1965, Guzmán intenta demostrar lo erróneo de la supuesta incompatibilidad entre la doctrina social de la iglesia y el capitalismo…. Estos católicos postulan una tercera opción y “encuadran la doctrina de la iglesia dentro del termino comunitaria o comunitarista”[9]. En consecuencia, según Guzmán, el capitalismo y su línea neoliberal tiene un principio divino, pues Juan XXIII es el representante de dios en la tierra, por lo mismo el capitalismo no debe ser cuestionado, ya que al cuestionar el capitalismo se cuestiona a la iglesia, y al cuestionar a la iglesia se cuestiona al mismo dios.

Desde el punto de vista de la “libertad”, la que es considerada el bien más preciado para Guzmán, la derecha y la misma izquierda, esta libertad se asegura bajo la concepción de la propiedad privada, ya que está “sería esa garantía fundamental que salvaguarda la autonomía de los individuos”, pero la propiedad privada no se puede establecer sin la libre iniciativa en lo económico, por lo mismo “Guzmán considera nuevamente lo que enseña Mater et Magistra, en su párrafo 55, afirma que la acción del Estado no debe estar dirigida a empequeñecer cada vez más la esfera de la libertad en la iniciativa de los ciudadanos particulares, sino antes a garantizar a esa esfera la mayor amplitud posible”[10]. Desde este punto, podemos comenzar a comprender por que el capitalismo neoliberal tiene como objetivo la disminución y destrucción final del Estado, pues lo considera como un ente opresor que limita las libertades individuales, la libre iniciativa en lo económico y finalmente limita la propiedad privada.

Pero Guzmán, estaría en desacuerdo con nuestra afirmación antes expuesta respecto del Estado, pues él considera que “la misión del Estado es promover el bien común, entendido como el conjunto de condiciones sociales que permitan a todos y cada uno de los integrantes de la comunidad nacional, lograr su plena realización espiritual y material, dentro de las posibilidades existentes. Para alcanzar lo anterior, El Estado asegura respeto y protección eficaz a los derechos inalienables[11] que arrancan de la naturaleza humana; reconoce la existencia y ampara la formación y el desarrollo de las sociedades intermedias legítimos entre el hombre y el Estado, garantizándoles una adecuada autonomía; y favorecer la participación individual y social en los diversos campos de la vida del país”[12]

Como se podrá observar, Guzmán, define como bien común general aquellas “condiciones sociales que permitan a todos y cada uno de los chilenos alcanzar su plena realización personal”[13], esto quiere decir que el Estado esta al servicio de las personas, y no al contrario, nosotros debemos servirnos del Estado, pero la realidad práctica del modelo de dominación indica todo lo contrario, las personas, o para ser más precisos, la mayoría de la población de nuestro país (un 80% de los chilenos) no se pueden servir del Estado, por el contrario están al servicio de él. Para poder sostener la afirmación que establece que las personas están al servicio del Estado, es necesario recurrir a las tan maltratadas estadísticas generadas por el mismo Estado, las que establecen que el 64% del dinero que tiene el Estado, y que al mismo tiempo le permite funcionar, es generado exclusivamente por los impuestos que pagamos todos nosotros, el porcentaje restante (26%), es recaudado por nuestro principal producto de exportación que es el cobre, material que es extraído mediante el trabajo de las personas, ósea los trabajadores, nosotros, en consecuencia el Estado funciona gracias a nuestros impuestos y nuestro trabajo. Esperamos que haya quedado establecido que los presupuestos de Guzmán, están errados, ya que el Estado para existir y funcionar se sirve de la población.

La visión ideológica de Guzmán, establece una categoría particular de sujetos, los que en la realidad tienen un conjunto de derechos que están por sobre los derechos de la población en general, ellos son representados como “sociedades intermedias que existen entre el individuo y el Estado, creadas por el hombre en función de su naturaleza social, son también superiores al Estado, por lo que este a de estar al servicio y no al revés”. Se entiende que Guzmán establece un tipo de asociación que es superior al común de la gente, e incluso esta por sobre el Estado, dicho tipo de agrupación social es denominada como “sociedades intermedias”, que como ya se a expuesto, se refieren a los gremios, que son en definitiva las asociaciones empresariales, en consecuencia, y tratando de dar una visión global de la postura ideológica de Guzmán, podríamos establecer que, las empresas, y por sobre todo las organizaciones empresariales, están por sobre las personas y el mismo Estado, y esto no puede ser cuestionado ya que esta absolutamente validado por dios.

Retomemos el principio axial y ontológico de nuestra discusión, para ello debemos establecer que de la definición de bien común arranca, según Guzmán el respeto al principio de subsidiariedad que debe regir las relaciones entre el hombre y el Estado. Al aplicar el principio de subsidiariedad al Estado, le obliga asumir únicamente “aquellas funciones que las sociedades intermedias o particulares no estén en condiciones de cumplir adecuadamente… en consecuencia.. La subsidiariedad estatal supondrá, para el autor de la declaración de principios, la clave dela vigencia de una sociedad auténticamente libertaria, cuya expresión más clara sería la libertad económica”[14]. Al mismo tiempo Guzmán justifica sus postulados bajo “el principio de subsidiaridad que defiende la doctrina social de la iglesia, establece que, el Estado no puede asumir ninguna función específica que los individuos u organizaciones intermedios sean capaces de realizar por sí mismos[15].

Cuando Guzmán y la iglesia, establecen que, el Estado no puede asumir ninguna función específica que los individuos u organizaciones intermedios sean capaces de realizar por sí mismos, nos quiere decir en la práctica que el Estado debe preocuparse solo del trabajo que no genera ganancia económica, pues todo trabajo que genera renta es de exclusiva explotación de los empresarios. Al mismo tiempo, establece que, la existencia de alguna actividad que no genera ganancias debe estar en manos del Estado, pero si en otro momento, dicha actividad comienza a generar ganancias debe está ser traspasada a las sociedades intermedias para que ellas puedan lucrar con dicha actividad. Ello explica el por que el Estado chileno ha ido traspasando sistemáticamente las diversas empresas fiscales a los empresarios, también justificara el traspaso de áreas que hoy están en manos del Estado porque solo generan gasto, pero cuando estás se transformen en negocios rentables, deben ser traspasadas a las sociedades intermedias, ósea a los empresarios.

Finalmente, el bien común es “un bien de orden o de relación, que hace que la obtención del bien individual de cada uno exija para ser verdaderamente tal una preocupación y respeto solidario y activo por el bien de los demás, lo cual descarta la concepción liberal”, por lo tanto Guzmán establece finalmente que “El bien común exige respetar el principio de subsidiariedad”[16]. Entendemos que la concepción política liberal, que al mismo tiempo establece las bases del capitalismo tradicional, es rechazada por esta visión del Estado subsidiario, pues la considera poco solidaria, ya que establece la lógica de la competencia, y cuando se compite, siempre hay alguien que debe perder, resultado que va en contra de los principios del modelo de dominación, pues todos deben ganar pues tienen las mismas oportunidades, situación que el modelo liberal no respeta. Esto quiere decir que, el modelo de dominación establece la igualdad por sobre todas las cosas, lo que puede ser entendido como la mantención de una situación de justicia de justicia social, fundo en la lógica de que todo debe cambiar para que nada cambien, que es la máxima expresión del conservadurismo político.

Luego de esta lectura, comprendemos bien que el Estado subsidiario, tiene como objetivo fundamente alcanzar el bien común, entendiendo al mismo tiempo que este bien común hace referencia específicamente a las sociedades y agrupaciones humanas que se encuentran entre las personas y el Estado, que son definidas como “sociedades intermedias”, las que están compuestas por los gremios empresariales, entidades que según esta visión ideológica son más importantes que el mismo Estado. Al mismo tiempo queda claramente establecido que el bien común, es el establecimiento de la libertad económica fundada exclusivamente en la propiedad privada, todo ello fundado y respaldado por la iglesia católica y sancionado por dios.

La concepción del Estado subsidiario que se establece por primera vez en la historia de la humanidad en Chile, a dado exentes resultados, tanto así que una vez instalado en nuestro país fue comenzado a desarrollar en Inglaterra, Estados Unidos de Norte América, y no hace mucho en la Unión Europea, según quedó establecido por el Tratado de Maastricht, firmado el 7 de febrero de 1992 y después conocido como Tratado de la Unión Europea. Confirmado por el Tratado de Lisboa desde el 1º de diciembre de 2009.

Al establecer con claridad los conceptos ideológicos del modelo de dominación expuestos por Guzmán, podemos comprender mejor el funcionamiento del nuevo Estado, y al mismo tiempo podemos anticipar su accionar.

[1] Relativo al eje. Son líneas más o menos paralelas al eje.

[2] Según el Diccionario de la Real Academia, se entiende por subsidio, derivado del latín subsidĭum: Prestación pública asistencial de carácter económico y de duración determinada.

[3] es una parte de la metafísica que estudia lo que hay, es decir qué entidades existen y cuáles no. Estable el principio de las cosas, su fuente inicial, básica y fundamental.

[4] Las sociedades intermedias son los gremios empresariales, los colegios profesionales entre otros

[5] Moncada Dirruti, Belén. “Jaime Guzmán El Político”, de 1964 a 1980. Una Democracia Contrarrevolucionaria. Ediciones RIL, Primera Edición 2006. P.43

[6] Mater et Magistra (latín: ’Madre y Maestra’) es una carta encíclica del Papa Juan XXIII que fue promulgada el 15 de mayo de 1961. Trata sobre el reciente desarrollo de la cuestión social a la luz de la Doctrina Cristiana y presenta a la iglesia como Madre y Maestra, de allí su nombre en latín Mater et Magistra. Fue anunciada el día anterior ante miles de personas en un discurso dirigido "a todos los trabajadores del mundo".

[7] Cristi, Renato: El Pensamiento Político de Jaime Guzmán. Autoridad y Libertad. LOM Ediciones. Primera Edición, Septiembre 2000. P 59

[8] ¿Qué era Fiducia?: Fue una revista que partió en 1960, que pretendía recuperar la tradición de la Iglesia, ya que la Iglesia estaba izquierdizada y direccionada hacia la política, y había perdido los valores católicos y los valores familiares. Realizaron una campaña contra la reforma. Buscaba representar una nueva derecha católica. El movimiento existe a la fecha.

[9] Cristi, Renato: El Pensamiento Político de Jaime Guzmán. Autoridad y Libertad. LOM Ediciones. Primera Edición, Septiembre 2000. P 61

[10] Cristi, Renato: El Pensamiento Político de Jaime Guzmán. Autoridad y Libertad. LOM Ediciones. Primera Edición, Septiembre 2000. P 62

[11] Del latín inalienabĭlis, inalienable es aquello que no se puede enajenar (es decir, que no se puede pasar o transmitir a alguien el dominio de algo). Lo inalienable, por lo tanto, no puede venderse o cederse de manera legal.

[12] Moncada Dirruti, Belén. “Jaime Guzmán El Político”, de 1964 a 1980. Una Democracia Contrarrevolucionaria. Ediciones RIL, Primera Edición 2006. P.195

[13] Moncada Dirruti, Belén. “Jaime Guzmán El Político”, de 1964 a 1980. Una Democracia Contrarrevolucionaria. Ediciones RIL, Primera Edición 2006. P.84

[14] Moncada Dirruti, Belén. “Jaime Guzmán El Político”, de 1964 a 1980. Una Democracia Contrarrevolucionaria. Ediciones RIL, Primera Edición 2006. P.85

[15] Cristi, Renato: El Pensamiento Político de Jaime Guzmán. Autoridad y Libertad. LOM Ediciones. Primera Edición, Septiembre 2000. P 25

[16] Cristi, Renato: El Pensamiento Político de Jaime Guzmán. Autoridad y Libertad. LOM Ediciones. Primera Edición, Septiembre 2000. P 75

MARIO PAZ.
SECRETARIO DE LOS HIJOS DE MAFALDA
http://hijosdemafalda.blogspot.com

 
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