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Comentarios sobre la generalización de la protesta en Chile. De la evasión a la rebelión

Réquiem por el mandatario zombi. Por Diego Muñoz

¿Y si te fueras a la casa? ¡Qué alivio! Te liberarías de tanta miseria vergonzosa. Podrías desconectarte de la sensación de inutilidad y del agobiante peso del fracaso. Ay, un descanso después de este tiempo larguísimo: la enorme incertidumbre, el miedo al derrumbe estrepitoso, el horror al ridículo.

Imagínalo por unos segundos, permítete una pequeña renuncia, libérate, libra a quienes eran hasta hace poco tiempo tus incondicionales y serviles esbirros. ¡Qué indignidad! ¡Qué atropello a la razón! ¿No es esa una frase de tango? ¿Acaso no tiene sabor a final, a derrota, a trasto inútil, a desperdicio, a excremento pútrido?

Resulta que ahora cualquier pelafustán se siente en propiedad de proporcionarte consejos. Vete a casa, ponte de pie, camina. Escucha: estás acabado. Quizás, después de unos meses de asilamiento, podrías volver a mirarte al espejo y dispararle un escupo para ver cómo se desliza lento sobre el reflejo de tu amargura. Sería una forma de mostrar indulgencia hacia tu efigie despreciable.


ES EL TIEMPO DE UN AUTÉNTICO Y EQUITATIVO ACUERDO MINERO NACIONAL

En este momento histórico para la Nación, es también el tiempo para que nuestra región inicié responsablemente un debate sobre un nuevo trato en la Minería Nacional. La soberanía de Chile sobre los territorios explotados debe reflejarse en la propiedad real de los yacimientos en un determinado porcentaje para el país.

Este porcentaje, en justicia histórica, debe considerar una parte de las riquezas para las regiones productoras, como lo fue en antaño, pues son las regiones productoras las que pierden su patrimonio minero de sus territorios y son sus habitantes los que sufren las externalidades de la gran producción minería.

El siglo XXI y esta coyuntura histórica, se presenta como la gran oportunidad para que en Democracia se establezca en Chile una carta de navegación minera y un gran acuerdo mancomunado entre la legítima inversión extranjera, la soberanía nacional, el desarrollo científico y tecnológico, más un auténtico bienestar social que les llegue a todos los chilenos.

Ricardo Rabanal Bustos
Magister en Educación. Profesor, Historiador y Cronista
Antofagasta, 16 de noviembre 2019.


DECLARACIÓN SOBRE LA CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL

El Comité de Defensa de los Derechos Humanos y Sindicales, CODEHS, a la opinión pública nacional e internacional declara:

Una vez más los actores de la escena política nacional han determinado lo que le conviene a la ‘patria’. Como antaño lo hicieran, en 1983, en 1989, lo hacen ahora, en 2019 y lo volverán a hacer en el futuro. Para muchos, el acuerdo es un avance significativo, opinión que compartimos también nosotros. Pero hasta cierto límite. Porque entre los que suscribieron el acuerdo no figuran los actores sociales, es decir, quienes impulsaron y participaron en las manifestaciones realizadas a partir del 18 de octubre pasado, sino la generalidad de la estructura político partidaria repudiada por la ciudadanía, personajes narcisistas cuya labor ha sido siempre posar para la TV o los medios de comunicación. El CODEHS rechaza la forma de proceder de la ‘élite política’. Porque no se trata sólo de obtener algo que nos beneficie sino, simplemente, ser considerado gestor de ese algo. En suma, ejercer el derecho a ser persona, transgresión que jamás hubiere aceptado nuestro fundador Clotario Blest. Es sabido el hecho que los cargos públicos y sus indignantes privilegios no pueden ser abandonados con facilidad por quienes lucran de los mismos. No es casualidad que ayer se haya rechazado en el Congreso la indicación que terminaba con los gastos de viáticos de los parlamentarios. Porque hay sujetos que saben lo provechoso que resulta asumir cargos de altas rentas que les autorice fijar salarios de hambre al resto de la sociedad. Cuando este 17 de noviembre se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de nuestro fundador Clotario Blest Riffo, no podemos menos que recordar a quienes dieron inicio a esta jornada de manifestaciones, tal vez sin saberlo, en la forma que el antiguo dirigente sindical lo hubiere querido, es decir, a través de la acción directa y sin el protagonismo de las organizaciones políticas. Era lógico que tras aquel espurio y bastardo acuerdo de la escena política nacional, realizado el 16 del presente, quedaran postrados en los hospitales y abandonados a su suerte, los 217 jóvenes mutilados, que perdieron un ojo por conseguir una sociedad mejor. Era lógico que quedaran, también allí, o en cualquier otro lugar, los 2.381 heridos, torturados y violados por la policía, y los que jamás pudieron ser atendidos en los hospitales públicos porque eran demasiado numerosos. Y, por supuesto, las protestas en contra de las AFP, de las ISAPRES, de los sueldos de los parlamentarios, en fin. Abandonados a su suerte quedan, también los muchachos del Instituto Nacional y del Internado Nacional Barros Arana que dieron origen a esta protesta, a quienes se les cerró el año escolar. Porque todo eso es necesario para que una ‘elite’ corrupta y avara tome acuerdos a con los dueños de Chile nombre de toda la comunidad nacional y vuelva a tener en sus manos la dirección del país. Al celebrarse un nuevo aniversario del nacimiento de nuestro fundador, el CODEHS agradece a la juventud que ha participado en las manifestaciones y a las organizaciones que también lo han hecho como la ANEF, la mesa de Unidad Social, su sacrificio, su entrega, su solidaridad y, sobre todo, la admirable forma de llevar adelante una protesta con el uso de todo el instrumental que nos brinda el portentoso desarrollo experimentado por las fuerzas productivas. El CODEHS sostiene que la paz y la tranquilidad sólo se logrará cuando ese grupo de sujetos que descubrieron el parasitismo como forma de vida sea marginado de la dirección del país y se devuelva a los trabajadores y a los estudiantes el derecho a construir una sociedad mejor. Por el Comité de Defensa de los Derechos Humanos y Sindicales CODEHS

Fernando Espinoza Moreno
Presidente

Felipe Tamayo Flores
Secretario General

Santiago, 17 de noviembre de 2019


Al contrario de lo que algunos desafortunados rumores y falsas informaciones dicen, el #TPP11 no ha sido retirado como proyecto (Boletín nº 12195-10), solo se le quitó la SUMA URGENCIA, pero sigue en Segundo Trámite Constitucional/Senado. Está ahí como herramienta presta para poner candado a las posibilidades de cambio que como pueblos estamos levantando y exigiendo en Chile. En un escenario donde tras una nueva constitución vía Asamblea Constituyente, se lograsen las demandas sociales como la desprivatización de las aguas, el fin de las AFP, el derecho garantizado a la salud, si el Senado ratifica previamente el TPP11, esos cambios podrían ser considerados como “expropiaciones” y poner en retroceso las demandas conquistadas. #NOalTPP11 #AsambleaConstituyentePlurinacional #AguaParaLosPueblos


Neoliberalismo a la chilena. Por Orlando Alva

Una gran cantidad de políticos, empresarios y uniformados, así como un grupo significativo de la población, le tienen tirria a las palabras comunista y socialista y suelen denostar dichos conceptos.

Ven con desdén la posibilidad que el Estado se haga cargo de los medios de producción y genere una distribución equitativa de las riquezas, y la eventualidad de generar una igualdad de clases llega a ser algoimpensable. En correlación a estas ideas, cuando se producen reclamos sociales que exigen al Estado redistribuir los ingresos invirtiendo en mecanismos deprotección social, tales como los manifestados en las últimas protestas (sueldo mínimo acorde, pensiones justas, atención médica de calidad, mejoras educativas,etc.), también suele generarse aversión en dichos estratos de la población, tal como evidencia el uso de las frases acuñadas de tipo: “quieren que el Estado les dé todo gratis” o “son pobres porque quieren”. Sin embargo, estas mismas clases no advierten (involuntaria o conscientemente) que hay colectividades exclusivas, hablo particularmente las diversas ramas de las fuerzas armadas y policiales, a las que sí ostensiblemente el Estado les otorga grandes protecciones en todos esos ámbitos; sistemas excepcionales de salud, pensiones, jubilación, descuentos… todos mantenidos con el erario público.

Las fuerzas armadas y policiales deben ser en conjunto la entidad estatal con más alto índice económico costo/beneficio, significándole al Estado una continua redistribución del capital que ingresa hacia las arcas estatales para mantenerla. Visto de esta manera, estas asociaciones gozan de diversos beneficios propios del modelo comunista escondidos dentro del sistema pseudo-neo-liberalista que se desarrolla en este país. Por supuesto, esto deriva del hecho que el modelo fue instituido por militares.

Esta nota no pretende ser una defensa del comunismo, el cual no es un modelo que me parezca congruente en todos sus aspectos y lo encuentro altamente utópico considerando la “naturaleza humana” (trataré este tema en otra carta); solo es el resultado de lo irónico que me parece que quienes más lo critican y combaten son los que más regalías obtienen del papá-Estado (empresarios, políticos y militares).

La ideología neoliberal por su parte, surgió como una alternativa ante la ineficiente participación del aparato estatal en la coordinación económica. Esto ocurrió en muchos países de diversa tradición económica debido a las debacles financieras generadas por los grandes monopolios: el Estado en los socialistas/comunistas, las megaempresas en los capitalistas, haciendo evidente que el modelo de competencia sin regulación (enteoría autorregulado solo por la oferta y demanda) funcionaba sólo como hipótesis de libro. Las bases teóricas de este sistema incluyen tres puntos críticos: “una amplia liberalización de la economía y el libre comercio junto con una drástica reducción del gasto público y una mínima intervención del Estado en la economía”(que debiera incluir una reciprocidad: los actores mercantiles del país debieran tener una mínima intervención en el Estado).

La aplicación del modelo neoliberal en cada país que lo ha escogido ha tenido variaciones propias de las contingencias sociales de cada nación; en esta, de todos los puntos de la declaración de principios del neoliberalismo, apenas el libre comercio ha sido implementado “a rajatabla” y es en ese menosprecio de los otros dos puntos donde radican los “deslices” que pervirtieron el modelo chilensis: i) Habiendo alcanzado el poder gobernantes sin experiencia en administración pública (eran militares) convirtieron al Estado por una suerte de “mal arrendador” que desdeña hacerse cargo de sus responsabilidades,la esposa elegida para administrar la propiedad fue la banca/empresa, en teoría con buena dote, pero más predispuesta a llenar su cofre de joyas que a mantenerla estancia organizada; de esta manera, los servicios públicos de electricidad,agua, educación, salud, construcción de viviendas, de carreteras, administración de puertos y aeropuertos, etc. fueron siendo tercerizados y/o privatizados. Como los privados están raramente dispuestos a invertir más que lo mínimo (no puedes ser mega-empresario sin una buena dosis de ambición monetaria) se terminó engendrando un formato donde el marido-Estado fue convertido en un subsidiario permanente de la esposa-empresa. Las grandes sociedades mercantiles reciben una enorme cantidad de subsidios, medidas compensatorias, deducciones de impuestos…y si a pesar de todo esto la empresa no es capaz de cumplir con sus obligaciones tributarias (o simplemente trata de pasarlas “bajo cuerda”) se gestionan condonaciones millonarias, acarreando a una continua merma del erario público.De esta manera, los herederos del sistema pretenden hacernos creer que son eficientes administradores de sus capitales cuando en realidad mantienen sus arcas hinchadas porque viven agarrados de la “gorda teta” de los fondos públicos. Todo esto genera que el gasto público termine incrementándose mientras la riqueza del país va migrando hacia manos de privados, todo un contrasentido con respecto a la filosofía original del modelo. ii) El último principio del neoliberalismo acota de forma particular que “la intervención del Estado solo debe ser admitida para garantizar la existencia de un conjunto de pequeñas empresas y tomar medidas contra las grandes sociedades anónimas para impedir que los monopolios dominen los mercados y generen acuerdos que anulen la competencia”. De sobra cabe apuntar que habiéndose matrimoniado un gobierno iletrado en economía con administradores privados ansiosos de mostrar crecimientos delos capitales, las garantías que debieran haber sido brindadas por el primero para proporcionar la regulación del sistema de precios nunca fueron establecidas, generado tal grado de monopolio que, a la fecha, una veintena de familias (que siguen emparentándose selectivamente) determinan las reglas del juego de la economía chilena, otro contrasentido incoherente con respecto a la ideología con que surgió el modelo.

Una vez el régimen se puso en marcha, poco o nada se hizo para corregirlo, entre otras razones porque se coaccionó la lealtad de los detentores fácticos del poder (la milicia) al sistema instaurado a través de estupendos privilegios en las principales áreas básicas de necesidad humana (salarios, salud, vivienda,pensiones, etc). Casi medio siglo después encontramos un país en aparente bonanza económica, sin embargo el análisis detallado muestra una desproporcionada concentración y centralización de la riqueza; un país que bajo una mascarilla de integridad escondía una ingente corrupción normativizada, una nación donde el paso a la democracia no significó el divorcio del Estado con la empresa; por el contrario engendró una progenie que coexiste en ambos mundos y toma ventajas de ambos para su prosperidad personal.

El neoliberalismo “a la chilena” tiene sus días contados, siempre y cuando se establezca el divorcio irreconciliable entre el Estado y la empresa privada. Para lograr un crecimiento armonioso del país los actores que manejan el mercado y los que lo regulan no pueden ser los mismos, no puedes ser juez y parte. “El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común”, y los privados… pues al servicio de sus intereses individuales; desconocer que es imperioso para el futuro mantener una estricta vigilancia de que los integrantes del gobierno (en todos sus estamentos) no posean conflictos de interés que interfieran con el ejercicio de sus cargos, es condenar a las siguientes generaciones al mantenimiento de las desigualdades sociales que han conducido al estallido social que se viene desarrollando.

Nota: Pido disculpas si la alegoría marido-idiota/esposa-ambiciosa incomoda a alguien, no es nada personal, puede invertir los roles en su cabeza o cambiarla por alguna otra con la que se sienta en comodidad.

Dr. Orlando Alva
Biólogo - Docente


Crónica de una estafa anunciada “YO CEDO, TU CEDES, NOSOTROS NO CEDEMOS”
POR MANUEL CABIESES DONOSO

“…y comieron en un plato, perro, pericote y gato”.
RICARDO PALMA (“Tradiciones peruanas”).

El senador “opositor” Jaime Quintana es un creador de palabras que producen remezones políticos. El 2014, en calidad de vocero de la Nueva Mayoría, aseveró que el gobierno de Michelle Bachelet utilizaría una retroexcavadora “porque –afirmó- hay que destruir los cimientos anquilosados del modelo neoliberal de la dictadura”. La derecha entró en pánico y desató una contraofensiva que no cesó hasta convencerse que la presidenta Bachelet no se proponía hacer algo diferente a lo que venían haciendo los gobiernos desde 1990: cuidar el modelo neoliberal instaurado por la dictadura.

Quintana, que entretanto ascendió a presidente del Senado, creó ahora otro misil político: “Es el momento de ceder, ceder no es perder” fue la voz de orden que en 48 horas realineó las fuerzas políticas en defensa del sistema. El presidente Piñera había “cedido” la noche anterior. Pedía paz social y admitía abrir camino a una nueva Constitución vía un Congreso Constituyente. De ahí en adelante todo fue por un tubo. La casta política se apropió de la protesta social carente de conducción y produjo un pacto que da inicio a un proceso constituyente tutelada por los mismos de siempre.

La velocidad del juego político a partir del puntapié inicial de La Moneda, se reflejó en la desventurada conducta de la oposición. Al día siguiente del mensaje presidencial los trece partidos opositores -desde la Democracia Cristiana al Frente Amplio, pasando por el PPD del senador Quintana-, contestaron con una solemne declaración que rechazaba “la propuesta de un Congreso Constituyente por parte del gobierno, (porque) se aleja de la demanda popular”. Agregaban: “En este momento el camino para construir el futuro es Plebiscito, Asamblea Constituyente y Nueva Constitución”.

Pero aún no se secaba la tinta de la declaración opositora cuando Quintana pronunció la frase clave: “hay que ceder”, y en 48 horas se consumó la audaz jugada política.

¿Qué obligó a agachar el moño a la oposición? La clave podría estar en la advertencia que el presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, hizo el día 13. Aseguró urbi et orbe: “solo quedan uno o dos días” para un acuerdo que ponga término al levantamiento popular. Su perentoria notificación fue recogida de inmediato por la DC y poco después por el resto de la oposición. Al día siguiente, 14 de noviembre, dirigentes y parlamentarios de gobierno y oposición (salvo comunistas y humanistas), se acuartelaron en las oficinas del Senado en Santiago. En permanente coordinación con La Moneda, que ofició de chef de la cocina política, la ardua y republicana tarea culminó con un vagido a las 2 de la madrugada del viernes 15. Nacía un acuerdo transversal que promete un plebiscito para abril del 2020 que dará inicio al proceso constituyente. No está asegurado que sea una “Convención” elegida por el pueblo u otra fórmula de un 50% designado por el Congreso. Pero lo más grave consiste en que el articulado de la nueva Carta debe ser aprobado por dos tercios de los constituyentes. Al más puro estilo de la Constitución del 80, instala un cerrojo que permitiría a la minoría conservadora vetar todo cambio efectivo. Asegura la vigencia de la economía de mercado, la desnacionalización del cobre y el litio, la privatización del agua, etc., etc. En suma, estamos ante una estafa colosal que se burla del gran esfuerzo desplegado por el pueblo para hacer oír sus demandas.

¿Qué precipitó el relámpago de movidas políticas que desató el senador Quintana? Una hipótesis es que en escena asomó el convidado de piedra: las FF.AA. La escalada de saqueos e incendios -una violencia sin brújula con intervención de bandas organizadas-, hacía suponer que Piñera anunciaría el estado de excepción, quizás el estado de sitio, la noche del día 12. Se conjeturó que las FF.AA. habrían pedido garantías para asumir la responsabilidad de una probable masacre. Piñera -paradojas de un presidente derechista- no es santo de la devoción de las FF.AA. No pertenece a la “familia militar”. En su primer gobierno clausuró el penal Cordillera, cárcel-hotel que la Concertación destinó a oficiales acusados de graves violaciones de los derechos humanos. En su segundo gobierno Piñera descabezó los altos mandos del Ejército y Carabineros. Decenas de generales -entre ellos tres ex comandantes en jefe- están procesados por corrupción y otros delitos.

El rumor del peligro golpista -real o supuesto- surgió cuando el presidente de RN, sentenció que sólo quedaban uno o dos días para pacificar el país. Se estima que este ex teniente de Carabineros y ex funcionario de Gendarmería, mantiene relación privilegiada con las instituciones armadas.

La maniobra, en todo caso, permitió a los desprestigiados partidos recuperar protagonismo. Lo hizo mediante una suplantación de identidades. Las masas populares y las organizaciones sociales -que tuvieron fugaz aparición con la mesa de Unidad Social- fueron suplantadas por partidos situados en el peldaño más bajo de la estima ciudadana. Horas después del anuncio del pacto gobierno-oposición, el pueblo salió otra vez a las calles reiterando sus demandas democráticas y fue reprimido con extrema dureza. La ausencia de conducción política -que el movimiento no ha sido capaz de crear- y la actividad provocadora de grupos cuyas acciones han enajenado el apoyo de amplios sectores sociales, podrían coronar con éxito la estafa del gatopardismo político, condenando al pueblo a una nueva frustración... hasta la próxima explosión social.

MANUEL CABIESES DONOSO

16 de noviembre, 2019

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QUIENES NOS ESTAFARON POR 30 AÑOS, NO PUEDEN HACER AHORA UNA CONSTITUCIÓN PARA EL PUEBLO. POR Enrique Villanueva M.

Si algo quedó claro el 18 de octubre, cuando un grupo de estudiantes levantaron la consigna de “evadir no pagar, otra una forma de luchar”, resistiéndose a pagar el alza en la tarifa del metro, es que tuvieron el coraje de rebelarse ante reglas injustas y abusivas. Reglas que, a todos y todas, nos golpeaban y nos hacían la vida difícil día a día, pero que adormecidos por el conformismo, la desesperanza o el miedo, las aceptamos. Fue la rebelión estudiantil las que nos recordó que durante los 17 años de dictadura y luego por los restantes 30 años de gobiernos democráticos, vivimos exigidos por un sistema económico que es violento, en el cual el individuo es la persona individual y el provecho ha de ser cuantificable en dinero o bienes materiales. Un sistema que durante todos estos años perfeccionaron, algunos de los cuales hoy levantan la voz, intentando apropiarse de logros, como el de hacer del sentir por una nueva constitución un reclamo nacional, lo que sin la movilización social no hubiera sido posible. Fue en los gobiernos de Aylwin, de Frei, de Lagos y Bachelet que el modelo económico que nos impusieron a balazos, fue administrado y perfeccionado con el aporte decisivo de la mayoría de los parlamentarios que hoy aparecen firmando el “acuerdo por la paz social y la nueva Constitución”. Perfeccionando leyes, que no necesariamente estaban amarradas a los vetos de al Constitución actual, sino que leyes aprobadas por quórums simples la mayoría de ellas, que impactan negativamente en nuestro diario vivir, en la calidad de vida de todos los ciudadanos y ciudadanas de este país: en los sueldos, en las deudas, en las pensiones. Vale la pena recordar algunos de esos aportes y que respaldan las razones de la baja credibilidad, de quienes hoy pretenden erigirse como los pacificadores de una guerra declarada, irresponsablemente por el Presidente de la República, desatando una represión y la violación sistemática a los derechos humanos en nuestro país. Cuando Pinochet dejó el gobierno, en 1990, el 90% de la producción del cobre estaba en manos del Estado. Hoy menos de un tercio, del cobre, lo produce Codelco, un proceso de desnacionalización protagonizado por los gobiernos de Aylwin y Frei a favor de empresas transnacionales, las que corrompieron a los dirigentes de los diferentes gobiernos de la Concertación y de la derecha para lograr sus fines. Al inicio de la Transición un tercio de la generación eléctrica estaba en manos del Estado. Posteriormente todas estas empresas fueron privatizadas, tal cual sucedió con las empresas sanitarias y de los puertos, con las autopistas, entregándoselas a privados nacionales y extranjeros con un alto y abusivo costo para el ciudadano y ciudadana común. El negocio de las AFP, hasta 1990 se les permitía invertir hasta el 10% de los fondos de pensiones en el extranjero, durante el gobierno de la Presidenta Bachelet se les autorizó aumentar el porcentaje invertido en el extranjero hasta el 80% de los fondos. Posteriormente se les eximió del IVA y se les aumentó la comisión, es decir con leyes aprobadas en el parlamento, se les mejoró el negocio, hoy en manos de transnacionales financieras y de seguros. En la educación, hasta 1990 las universidades privadas no recibían créditos del Estado, ni los estudiantes créditos con aval del Estado, hoy estas universidades privadas se han expandido gracias a los créditos del Estado. Durante los 30 años de gobiernos democráticos tutelados, se fortaleció la educación privada, mediante leyes ordinarias, aprobadas sin quórum calificado y en consenso, en el Congreso Nacional, entre la derecha y la Concertación. En cuanto a la reforma tributaria, durante los gobiernos de la Concertación se hicieron numerosas modificaciones que favorecen a los ricos con exenciones de impuestos, además que, con la reforma tributaria del 2014, Bachelet bajó el último tramo del global complementario que era de 40% y a 35%, lo que favoreció al universo del 10% de los más ricos. En cuanto a las leyes laborales, todos los Presidentes de la Concertación pudieron restablecer el derecho de huelga, que hoy no existe, bajar la semana de trabajo a 40 hrs. se pudo haber establecido que los trabajadores contratistas reciban el mismo salario que los trabajadores de las empresas mandantes. Se pudo haber establecido le negociación colectiva por rama o sector, etc. Teniendo mayoría para hacerlo, dichas reformas no se hicieron a pesar que para hacerlo los parlamentarios solo requerían de quórum simple e iniciativa presidencial A la luz de todos estos ejemplos, será posible confiar en una clase política que por años ha estado legislando para perfeccionar el sistema económico, para hacerlo más eficiente, favoreciendo a los grandes empresarios para que aumentaran sus riquezas, a costa de largas horas de trabajo para los trabajadores y trabajadoras, sobreviviendo con sueldos miserables y cada vez, con menos protección y regulaciones laborales a su favor. Difícil es pensar, que recién ahora, se dieron cuenta que mientras las AFP aumentan año a año sus ganancias siderales, nos entregan pensiones miserables, muchas de ellas inferiores al sueldo mínimo. Simplemente ya no podemos creer en políticos que se corrompieron con las empresas que pagaban sus campañas políticas, a cambio de legislar y sacar leyes que protegían la colusión, el robo y la explotación barata de nuestras riquezas naturales. Chile cambió y en esta nueva realidad ya no caben pactos ni alianzas, como el recientemente firmado, alianzas cocinadas por cúpulas entre cuatro paredes, porque se corresponden con métodos y formas de conducción social donde la opinión y las necesidades del pueblo son de carácter secundario o no tienen validez, frente a la necesidad de mantener funcionando el sistema. Hoy somos actores vivos, somos el pueblo movilizado, que esta haciendo política, ya no somos el pueblo pasivo que recibe los efectos perversos de la mala política, que usa nuestras demandas sin atenderlas ni resolverlas. Hoy estamos frente a un despertar ciudadano profundo, el que no solo quienes firmaron el pacto por la paz aun no entienden, los jóvenes de nuestro país removieron todo y hay que seguir removiendo todo, es un remezón que nos volvió al centro de nuestro esencia, recordándonos que somos seres sociales y no productos o clientes que responden a la libertad del mercado. El movimiento social es tan amplio como el reclamo por la desigualdad y el abuso, abarca toda la sociedad, representa un arco amplio que no es de derecha o de izquierda sino que chilenos y chilenas que se mueven detrás de las banderas del “perro mata paco”, del “Pikachu” y de otros símbolos, entre los cuales aparece la imagen de Víctor Jara, la bandera mapuche y “el encapuchado defensor de multitudes”, el escudo de “Pareman”, el que sin temor y sin armas, le hace frente a la represión policial. En síntesis recuperamos nuestra capacidad de hacer política, de hablar de política con el o la vecina, organizándonos en el barrio, en el condominio, para luchar por nuestra verdadera realización, que tiene lugar en fructífera y solidaria sintonía con los demás, que es lo que estamos haciendo ahora, reclamando derechos que nos fueron conculcados, como individuos y como sociedad, en democracia. Por todo esto es que QUEREMOS CAMBIAR LA CONSTITUCIÓN, pero sin trampas, sin vetos preestablecidos, ni con instituciones o minorías que neutralicen los cambios que el país necesita. Lo que buscamos es cambiar no remendar la Constitución y que sea diseñada por una Asamblea Constituyente, porque es la manera de construir la sociedad distinta que necesitamos. Cuando exigimos Asamblea Constituyente es porque los ciudadanos y ciudadanas nos hacemos cargo de la política y de manera directa. Nos hacemos cargo de todo lo que la política formal, a través de políticos que se transformaron en casta de privilegiados, no tomaron ni tomaran en cuenta, porque cada uno de nuestros intereses bloquean o rompen sus círculos de interés. Por eso reclamamos el derecho a participar en una ASAMBLEA CONSTITUYENTE, porque es la manera de avanzar hacia una democracia participativa, pues ya no se puede hablar de democracia si no es participativa. A estas alturas, no es suficiente meter cada cuatro años un voto en una urna, para elegir a políticos que a poco andar se olvidan de lo que nos prometieron, hoy queremos participar también en las decisiones que determinan nuestro futuro. EL ACUERDO POR LA PAZ NO CONTIENE NADA DE ESTO, es un arreglo por arriba, entre dos actores totalmente desprestigiados, sin credibilidad ante la ciudadanía y que a ojos del pueblo movilizado, son parte del problema y no de las soluciones. Es un acuerdo con un título grandilocuente, que intenta apropiarse de la exigencia hecha por el pueblo movilizado para diseñar una Constitución, excluyéndolos de la mesa de negociaciones. En suma, el pacto por la paz es “un volador de luces” que ayuda a lavar la imagen del gobierno, arrinconado por la presión popular en las calles y asustado por el deterioro de la imagen del país en el mundo. Un gobierno que es señalado como autoritario, que le declaró la guerra al movimiento social y que es condenado por la brutal represión que ha desplegado Carabineros en contra de los manifestantes. Pero hay algo muy importante y que no puede quedar debajo de la alfombra, con el discurso redundante de “condenar la violencia, venga de donde venga”, lo que ha hecho el gobierno es respaldar y validar la brutalidad con que la fuerza policial ha actuado en contra de los manifestantes, pretendiendo vincular los saqueos y los actos de vandalismo a la movilización social. Pero la evidencia muestra lo contrario, las víctimas de la represión, los heridos y mutilados en sus ojos, las jóvenes violadas, los asesinados y asesinadas, no son vándalos ni delincuentes, son estudiantes, jóvenes trabajadores y trabajadoras, chilenos y chilenas que salieron a manifestarse a las calles. Este justo reclamo en contra de la impunidad, no está considerado en el pacto por la paz, ni tampoco supone un compromiso explicito e irrenunciable, para aclarar todas la violaciones a los derechos humanos cometidas por carabineros y militares. Tampoco incluye una condena explícita a quién o quienes, declararon la guerra a un supuesto enemigo “poderoso y organizado”, pero inexistente, una guerra inventada por el gobierno para sacar a los militares a la calle y contener la movilización social. Tenemos que hacer esfuerzos para que no se continúe dañando la convivencia nacional, permitiendo que la impunidad nuevamente postergue el ejercicio de la justicia y se continúe corroyendo la democracia. La impunidad deterioró al país en los 30 años pasados, transformó la democracia en una quimera, arrinconando a la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas en la desesperanza, el abuso y la corrupción a la vez que entregaron el país a la voracidad neoliberal.


El momento de Chile. (Crónica de crisis 2). Por Diego Muñoz

“Grandes emociones y pensamientos imperfectos”, título de una magnífica novela de Rubem Fonseca, me da la clave para escribir mi crónica de hoy, cuando cuatro semanas después del estallido del 18 de octubre comienza una nueva fase. Las emociones han sido intensas: millones de personas manifestándose en la calle contra abusos de naturaleza muy diversas, carabineros vestidos para la guerra que declaró el irresponsable gobernante, brutal represión reflejada en muertes, torturas, violaciones, apaleos, pérdidas de ojos, militares en las calles. Podría seguir y seguir. Partió con el reclamo por el alza de treinta pesos en el pasaje de metro pero nos dimos cuenta que la razón real era una abrumadora suma de abusos que partieron en 1973, siguieron con la imposición del experimento neoliberal en dictadura y la destrucción del estado, y la continuidad y profundización del mismo modelo en tiempos de la precaria democracia que logramos. Este tiempo que parte ahora es el de la construcción de una nueva democracia, y no está siendo fácil, ni lo será. Se abren muchas posibilidades que requieren un tránsito hacia la madurez, donde aprendamos a convivir de otra manera diferente a la que nos han impuesto y enseñado. “El fin de la infancia”, título de la gran novela de Arthur Clarke me otorga la síntesis perfecta. Ya no tenemos derecho a comportarnos como niños. Nos ganamos ese deber en estas cuatro semanas. La lucha sustantiva comienza ahora y debe considerar ciertos pilares fundamentales: el conocimiento, la tolerancia, la inteligencia, la organización, la perseverancia. Sin ellos no podremos avanzar hacia los objetivos que -en clara conciencia, difusa o intuitivamente- queremos lograr. Sin jerarquía ni orden, pues todos son fundamentales, entre en estos pilares. El conocimiento. Hemos vivido décadas sometidos a diversos tipos de censura y adormecimiento. Primero fue la quema de libros, la censura expresa, la falta total de libertad de expresión, la represión brutal. Después la televisión, el consumismo irracional, el estrangulamiento económico de los medios de comunicación independientes (¿qué puedes decir ahora, Eugenio Tironi?), la concentración de los medios en consorcios económicos. En estos días hemos advertido el efecto nocivo de estos medios controlados por quienes controlan el poder económico. Por suerte tenemos las redes sociales. Pero necesitamos prepararnos y aprender mucho esta nueva fase, sobre todo si queremos que el pueblo gobierne. Somos el resultado de un modelo que no ha privilegiado la educación y eso implica que tenemos un déficit. Yo propongo que volvamos a leer, toda clase de libros, porque necesitamos más palabras y más pensamiento. Mal que mal, tenemos que redactar una nueva constitución y todos debemos contribuir, no solo los delegados constituyentes. La tolerancia. Requerimos ponernos de acuerdo entre personas que piensan diferente, que tienen historias distintas: formación, aficiones, anhelos, saberes, creencias, habilidades singulares. Y tenemos que construir una gran mayoría. Es una oportunidad fantástica. Si no le vemos así, pienso que es un error. La infancia se caracteriza por la priorización del cumplimiento del deseo personal en forma inmediata. La madurez en la capacidad de comprender que hay millones de otros deseos (la famosa y compleja empatía, de la cual solemos carecer) y que debemos aceptar que no todos se pueden cumplir al mismo tiempo. Y que debemos priorizar los problemas más acuciantes. El gran desafío de la tolerancia: convertirla en un desafío personal, no en una mera carencia de los demás. Comprender al otro, asignarle un valor, no despreciarlo a priori. Cuestionarse a sí mismo. Convivir con el otro, posibilitar el encuentro de un acuerdo y construir mayorías, porque siempre habrá grupos que pretenden imponer lo suyo a troche y moche. Esto es la democracia. Inteligencia, que es un producto que requiere dos ingredientes básicos: el conocimiento y la tolerancia. Para crear una sociedad nueva en la pizarra -y después para construirla, un desafío mucho mayor- necesitamos ideas antiguas y nuevas. No podemos despreciar ningún aporte, no podemos darnos ese lujo. Podemos desechar algunas en el camino, pero hay que demostrar a todas luces su inconveniente naturaleza -maligna, impráctica, ociosa, lo que sea- y esto requiere argumentos, conversaciones, capacidad de escucha y convicción. ¿Por qué no podemos convencer a un país si tenemos las mejores ideas? ¿O el único camino es la imposición, la lógica del apaleo o de la manipulación? Hoy vemos cómo se manifiesta la intolerancia: divisiones y subdivisiones en partidos y movimientos por quítame estas pajas. “Nosotros somos los puros, los únicos dueños de la razón”, la consigna de los esclarecidos. Cuidado con la estrechez, con el fanatismo, con las sectas, con la mera demonización del oponente sin argumentos sólidos. Por el país completo se advierten manifestaciones de este fenómeno. La organización es imperativa: social, barrial, gremial, de género, pueblos originarios. También organización política, no nos equivoquemos en esto. Hemos llegado a detestar con razones a los políticos, porque son responsables del estado de cosas. Pero en la historia ha habido políticos grandes, generosos, trabajadores. Debemos crear nuevas formas de organización política, porque necesitamos sustituir a los políticos actuales, derrotarlos, desplazarlos. Y perseverancia, claro está. Valientes hemos demostrado ser. Eso está en nuestro favor, pero creer que en cuatro semanas el país va a funcionar de otra manera radicalmente diferente, eso -permítanme ciudadanas y ciudadanos- eso es ingenuidad pura, puerilidad infantil, falta de madurez. Para deshacer una labor planificada, movida por poderosos intereses, ciertamente maligna, ejecutada a lo largo de muchas décadas, necesitaremos mucho tiempo (conocimiento, inteligencia, tolerancia, organización) para lograr resultados buenos, regulares y hasta magros. Pero lo lograremos, si somos perseverantes y cumplimos con estas cinco condiciones esenciales. En esto pienso -de seguro imperfectamente- esta bella mañana, azul e inundada de sol, estremecido por las grandes emociones de un pueblo completo que ha vencido en esta primera batalla, donde cada uno de nosotros va ejerciendo su aprendizaje personal para aportar al conjunto de la sociedad la nueva fase que nos conducirá al fin de la infancia. Mi única invitación en este momento tan especial: aquilatar el valor del truunfo alcanzado y pensar -de verdad, de manera profunda, comprometida- acerca de cómo cada cual aportará en estos cinco campos en los años venideros: organización, conocimiento, inteligencia, tolerancia, perseverancia. Si logramos esto, construiremos un Chile nuevo, solidario, libre y justo.
16 de noviembre, 2019


Una muy breve reflexión por Juan Luis Castillo Moraga:

La soberanía radica en el soberano, la ciudadanía. Ésta no se transa ni se cede, se defiende con disciplina y rigor, ¡Rechazando el vandalismo! Pero las preguntas lógicas son ¿Están habilitados los parlamentarios para llegar a acuerdos espurios?
¿Pueden los que son partes del descontento, plantear soluciones a la crisis?
¿Quiénes sufren el descalabro del neoliberalismo, deben tomar palco ante los acuerdos de los responsables de la crisis?
¿Qué pasará con las demandas sociales?
¿Quiénes fraguaron este acuerdo, esperan que la ciudadanía vuelva al sopor de hace 30 años?

....

La Segunda, en edición del día, viernes 15, ese importarte matutino, en su portada reza: "La noche en que los Políticos Despertaron".
La verdad es que la ciudadanía los prefiere durmiendo, en el más profundo sopor.


Algunas consideraciones fundamentales para la Asamblea Constituyente en Chile. Por Mónica Fernández del Pino

Crisis del sistema representativo: Sobre delegadas/delegados elegidos, hay una gran mayoría de personas del mundo popular en las cuales ha calado profundamente el rechazo a la democracia representativa vigente y están solo por la democracia directa; por ello es que se organizan siempre con vocerías, es decir la asamblea de base designa voceras y/o voceros quienes pueden ser cambiados en cualquier momento según la evolución del desempeño que realicen en la misión encomendada. Por tanto, y en relación directa a la AC, el mundo popular querrá delegadas/delegados en calidad de voceras/voceros y no representantes electos los cuales no se pueden cambiar una vez iniciado el proceso. Si pensamos que en la designación de delegadas/delegados se tomará como base a las comunas, lo cual sería lo más lógico -eligiendo uno, dos o tres según la cantidad de habitantes de cada comuna- serán las asambleas comunales las encargadas de designar sus delegadas y delegados a la AC. Además, y esto es fundamental, así se evita el mayor peligro que tiene una Asamblea Constituyente: la intervención directa del poder a través de procesos eleccionarios para elegir los representantes, elecciones donde con total seguridad, se alteraría la esencia misma de la democracia que debe tener la AC.

Deliberación del soberano: Aquí volvemos al punto anterior: quien delibera es el soberano, es decir el pueblo reunido en las asambleas comunales las que mandatan a sus delegados a la AC y le entregan las conclusiones o acuerdos a plantear en ella sobre las diversas materias que el soberano considere pertinente dejar establecido en la Nueva Constitución Política. En este sentido es fundamental señalar que es el soberano quien decide qué es lo que debe establecerse en la Constitución y en ello no existe límite alguno porque el soberano lo decide todo puesto que es el soberano.

Derecho a la Autodeterminación: Este concepto es clave para comprender el poder constituyente originario que radica exactamente en el pueblo que es el soberano, y la exclusión de cualquier intervención o intento de poner condiciones al soberano basándose en lo que disponga la Constitución que se va a cambiar por inútil, antidemocrática y obsoleta. Es clave también para comprender a fondo que las condiciones de organización y de funcionamiento de la AC las tiene que fijar el propio soberano. Con mucho más razón en Chile donde la Constitución vigente y que se va a cambiar, no fue elaborada por el pueblo, por el soberano.

En cuanto al financiamiento para la organización, preparación y funcionamiento de la AC: Es el Estado el que debe financiarla. Hay que fijar montos para el funcionamiento de las asambleas comunales, para la asamblea de delegadas y delegados, el pago mensual que recibirán éstos por traslados, alojamiento, alimentación y otros, etc., etc. También hay que fijar los lugares de funcionamiento, territoriales y físicos (estructurales) donde se llevará a cabo todo el proceso.

Valparaíso, noviembre de 2019


Historiador Sergio Grez Toso:
"Cocina típica chilena: la casta parlamentaria descartó la Asamblea Constituyente, subordinando los cambios a quórom de 2/3, igual a los establecidos en la Constitución del dictador."


Al gigantesco fraude histórico efectuado en 1989, por el que dicho liderazgo le regaló la mayoría parlamentaria a la derecha por muchos años; ahora intenta frustrar las sentidas aspiraciones del pueblo chileno de contar con una Constitución efectivamente democrática, al darle a la derecha virtual derecho a veto de todo lo quiera establecer la Asamblea Constituyente. Es lo que significa el quorum de 2/3.
¡Nada de lo que la derecha no quiera estará en la Constitución!

Entre la perplejidad y la indignación de
Felipe Portales


¿Pacto político o NuevoPactoSocial? No mas #Paz Social a espaldas de las Mayorías ni sobre decenas de muertos y torturados.

Dr. Bosco González Jiménez. Comisión de memoria y DD.HH. Colegio de Sociólogos de Chile.

El gran estilo nace cuando lo #bello obtiene la victoria sobre lo enorme. Nietzsche

En la madrugada del 15 de noviembre del 2019 asistimos a la configuración de un acuerdo político entre los actores mas deslegitimados de la sociedad Chilena, un consenso generado por quienes cuentan con menos de un 30% de la aprobación por parte de la ciudadanía y un gobierno que rodea el 9% de aprobación (Ilustración 1. Pulso ciudadano.)

Ilustración 1 Pulso social. Identificación con la clase política.

En función de esto es legitimo y analíticamente sensato preguntarse por la validez de un acuerdo entre quienes son despreciados por la ciudadanía (Expresado en encuestas oficialistas y de oposición) y en que medida este acuerdo se relaciona orgánicamente con las demandas contenidas en el lema #NuevoPactoSocial.

¿Cuánto de social tiene un pacto entre “Cadáveres políticos? ¿Cuál es su validez? ¿Que capacidad tiene este acuerdo de representar los cambios que la sociedad anhela? Es evidente que el acuerdo generado entre los partidos políticos suscritos no expresa el sentimiento de lo que miles de Chilenos que anhelaron al plegarse al lema #NuevoPactoSocial , toda vez que se pensó en un #OtroChile, uno que tenga como lema e imperativo ético la justicia social, la dignidad y el fin del abuso de poder.

No podemos ser autocomplacientes ni apasionados, debemos llevar al extremo el análisis y el cuestionamiento sobre el nivel de representatividad que este acuerdo posee, a pesar de parecer pesimistas, no es posible celebrar a espaldas de las minorías y sobre un manto de cuerpos mutilados y cadáveres silenciados.

Sin lugar a duda La #NuevaConstitución puede ser una oportunidad para hacer de Chile un país que se desarrolle en función de los intereses de las grandes mayorías, pero también puede ser una actualización de la constitución vigente cual neologismo filosófico desprendido orgánicamente de las expectativas de las grandes mayorías. Cambio social y nueva constitución.

Las movilizaciones sociales del ultimo mes pusieron en la mesa aspectos importantes y fundamentales que sin lugar a duda están íntimamente vinculados con la necesidad de una #NuevaConstitución, sin perjuicio de ello es importante señalar que la universalidad de la demanda de una nueva carta no puede hacer perder de vista los temas que están en juego y que tienen a los Chilenos en un régimen de #MalVivir hace décadas, producto de la hegemonía de un modelo de desarrollo Capitalista de carácter Neoliberal.

Un acuerdo medianamente legitimo debe n incorporar una agenda corta, de alta prioridad y urgencias a temas relativos al cambio social y la solución inmediata a los problemas existentes respecto de las violaciones a los derechos humanos en los últimos meses. No es un tema primero que otro, deben caminar de la mano, pero con prioridades diferenciadas.

Medios de comunicación nacionales como internacionales, invocando estudios (Pulso social, Analitic.cl y Micro datos UdeChile) y la opinión de la gente en la calle, señalan que los temas mas importantes para los Chilenos son: 1-Las pensiones y un sistema estatal que garantice una vejez digna. 2- Desigualdad y garantías laborales. 3-Una educación gratuita y de calidad 4- Equidad y meritocracia. 4- Acabar con el abuso de poder y la discriminación.

De igual forma es importante mencionar que el informe despachado por Pulso Ciudadano indica cuales son las grandes necesidades de la ciudadanía en esta coyuntura (Ilustración 2 A), que sin lugar a duda deben quedar plasmadas en cualquier acuerdo político si pretende representar las inquietudes de la ciudadanía. Estas inquietudes pueden ser identificadas por medio de los indicadores reportados por analitic.cl (Ilustración 2 B), donde la salud, las pensiones y la educación aparecen entre las primeras prioridades.

Es importante recalcar que la constitución política de una nación es la expresión formal de una voluntad social por transformar las estructuras de inequidad de una sociedad y no al revés, las sociedades son entidades dinámicas que requieren reformulaciones constitucionales revolucionarias en términos jurídicos y no conservadoras. Las demandas sociales están íntimamente ligadas a una transformación constitucional que debe representar los intereses sociales de las mayorías, de lo contrario es una solución política aislada de la necesaria dignidad social para chilenos y chilenas. No pueden ser caminos independientes, tal como lo indica Heiss a CIPER Chile:

“Todo lo que en las protestas llaman "abusos", es porque nos falta protección social. Lo que en otras constituciones se consideran derechos económicos y sociales, en esta Constitución se estableció que son "libertades", que no son derechos. Un ejemplo es que establece libertad de enseñanza, no derecho a la educación”

No dejemos que el 2019 sea 1988…¿Las prioridades, donde están?

Es lamentable que en este acuerdo recluido en la esfera política y desconectado de los anhelos de las grandes mayorías omita evidentemente el tema de los derechos humanos, siendo que son precisamente los que ya o están vivos, o que hoy tienen sus cuerpos mutilados por el accionar represivo del estado, los que hicieron posible que los sectores mas conservadores de esta sociedad flexibilizaran sus posiciones, se requiere una sociedad civil mas grata y una clase política que ponga la necesidad de justicia en primer orden.

No olvidemos que durante este mes y en comparación proporcional con los 17 años de dictadura cívico militar, murió mas gente por mes que en dicho nefasto periodo de nuestra historia, por lo que no debe mirarse como “consecuencias asociadas a la protesta social” o como resultados de la necesidad de “poner orden. Tenemos muchos temas que resolver respecto de ello. Las torturas, los mutilamientos oculares de centenares de Chilenos y los vejámenes experimentados por quienes salieron a las calles a proponer un #ChileParaTodos con dignidad y justicia social no pueden quedar bajo la alfombra de un acuerdo entre “cadáveres políticos”, deben necesariamente resolverse para garantizar un futuro de dignidad en paz y en comunidad. Hoy no puede haber impunidad bajo ningún punto de vista, es un imperativo ético y una garantía democrática de mediano y largo plazo para la sociedad Chilena.

......

En estas horas críticas, en que los sectores entreguistas del liderazgo de la ex Concertación se manifiestan dispuestos a sacrificar la Asamblea Constituyente; ¿no será ya tiempo de desnudarlos frente a sus bases y al resto de los dirigentes inocentes, para que no los sigan engañando? Y, por lo tanto, de informar al país de cómo regalaron la mayoría parlamentaria en 1989; y de cómo destruyeron todos los medios escritos concertacionistas en los 90; y privatizaron (Canal 11) o neutralizaron (TVN) los canales de televisión que podrían haber contribuido a derrotar el modelo legado por Pinochet; entre sus principales traiciones.

¡No pueden seguir siendo impunemente, desde el punto de vista político y moral, los sostenedores del "modelo chileno"!

Cordialmente
Felipe Portales


"CUÍDATE HIJITO QUE NADIE MÁS TE VA A CUIDAR AQUÍ” Por Aldo Torres Baeza

Chile vive una crisis sin precedentes y hay un sinfín de explicaciones: las económicas, las políticas, el abuso. Abuso: esa palabra se instaló en los medios y en las conversaciones cotidianas. Se habla del abuso en la salud, educación, en el trato cotidiano. La lista es larga y sigue extendiéndose con el paso de los días. Vistas una a una, las peticiones hablan y dan cuenta de un sistema corroído desde distintos ámbitos. Un sistema de abusos. Es, entonces, la totalidad de un sistema el que se cuestiona, se interroga, se quema. Lo paradojal es que ese mismo sistema había sido “un milagro”, también un modelo: “El modelo chileno”.

El problema de los modelos es que dejan de cuestionarse a si mismos. Se vuelven autocomplacientes. Al alcanzar una especie de verdad y virtud, dejan de repensarse y analizarse. Se cierran, se vuelven herméticos. Todos los totalitarismos son modelos donde la ruta de la historia está trazada de ante mano, tienen las respuestas al cómo vivir, al qué pensar y ser dentro del esquema pre fijado. Por eso se cierran. Eso pasó con el modelo chileno. Se dejó estar. Dio por concluido lo que era y se definió como algo concreto. Por eso dejó de escuchar y se volvió soberbio. Eran externalidades a ese modelo el hecho que, por ejemplo, la mayor tasa de suicidios estuviese en el rango de los adultos mayores (cuando le preguntaban a los jóvenes que empezaron evadiendo el metro, ellos sin distinción repetían lo mismo: “lo hago por mis abuelos”). Y más: externalidades el que Chile fuese el país con mayor índice de desconfianza entre sus ciudadanos de toda Latinoamérica; el tercer país del mundo con mayor cantidad de presos respecto a cantidad de habitantes…

Al modelo le interesaba el per cápita por habitantes, las cifras, el conteo, pero no su felicidad. ¡Creamos mil, dos mil, cien mil puestos de trabajo!, repetía y repetía el presidente. Más y más “carne pa la picadora”. Pero bajo la postal había sangre, pulsiones, rabia y frustración, sensaciones y vidas humanas que la postal no mostraba. Ahí estaba, en cambio, los buses eléctricos, el metro de porcelana, un presidente que, habiendo solucionado todos los problemas de su país, salía al extranjero a recibir premios por cuidar el medio ambiente.

Repensar la visión del país parecía una cuestión ideológica. Y ahí descansaba otro supuesto poderoso que sustentaba al modelo: el parecer apolítico y neutral y, así, presentar sus objetivos y necesidades como bienes universales. Al fin y al cabo, algo de chorreo quedaría para los pobres luego de los acuerdos comerciales. Ellos debían subirse al carro que iba directo al desarrollo, el primer país de Latinoamérica en lograrlo. ¡Que lo vea el mundo! Sigan la ruta, cópienos. Modelo: “cosa que sirve como pauta para ser imitada, reproducida o copiada”. Macri hablaba de seguir el modelo chileno. Trump alababa del modelo chileno. El modelo funcionaba por inercia, con piloto automático. Se volvió autocomplaciente y despectivo con los vecinos porque se sentía a gusto consigo mismo. Chile es la Israel de Sudamérica, decía Evo Morales. El modelo era una postal, un ejemplo. Estaba cerrado y sacramentado porque había alcanzado una especie de verdad revelada a la cual se aferraba. Para el modelo incluso el ser humano tenía una naturaleza fija e inmutable: trabajar y aguantar. Era “la paz perpetua” que proponía Kant. O sea, una reconciliación basada en supuestos valores universales provenientes de la razón. El “espíritu comercial” que es “incompatible con la guerra y que, mas tarde o mas temprano, se acaba apoderando de todo pueblo”.

Hasta que un día sucedió lo que vimos: esa naturaleza fija, inmutable y racional se sacudió y el ser humano no aguantó más. Días después de que el presidente bautizara al modelo como oasis, el país estalló sin ningún tipo de precedente. Se rompió la paz y el modelo se vino abajo. Y como era un modelo la cosa en que vivíamos todos y todas, el colapso fue y es inédito. Ahora, no hay de donde sacar lecciones comparadas de crisis similares porque no existe otro país donde cosas tan elementales como el agua, las carreteras, la salud, la educación y los bosques pertenezcan a un porcentaje minúsculo de la población. Y como el modelo dejó de repensarse y cuestionarse a si mismo, hoy carece de ideas y estrategias para volver a funcionar. Esta atrapado, inmóvil, noqueado. ¿Qué ruta política puede ofrecer el presidente y el gobierno para salir de este colapso general?, ¿hacia donde nos dirigimos?, ¿en qué tipo de sociedad viviremos? Nadie lo sabe porque el modelo hace rato dejó de preguntárselo.

El presidente no puede salir a decir que tienen mas puestos de trabajo y esa era su oferta política, su visión: ofrecer un derecho humano. Hasta ahí llegaba su mirada política porque el modelo no necesitaba política, caminos, ideas, imaginación, emoción, sueños. Nada que no fuese productivo. Nada que no fuese cifra. Por eso el modelo despreciaba la historia, la educación cívica y la filosofía que hoy necesita. En cambio, le entregamos el país a las decisiones de los economistas y los paneles de expertos y despreciamos el humanismo y el saber popular. Así lo quería el modelo y hoy por eso estamos como estamos.

La crisis chilena es una advertencia para nosotros y para el mundo. Para nosotros, es un llamado a la humildad para repensarse y volver a nacer de otra forma (una Asamblea Constituyente es un camino en esa dirección). Para el mundo, porque así como Venezuela se cita como un modelo a no seguir por los países, Chile sufrirá el mismo destino. Se dirá: miren lo que pasa cuando se sigue un modelo cerrado y soberbio como el chileno que, después de darle vueltas y vueltas al asunto, lo que hizo fue abandonar a su suerte y al sálvese quien pueda a sus hijxs que más lo necesitaban. Por esa razón no debe extrañar que la mitad de los jóvenes detenidos por disturbios en Valparaíso alguna vez estuvieron en el SENAME. Hoy están vengándose contra un modelo que los abandonó y despreció a ellos, sus padres y abuelos.

En una columna de opinión, el escritor chileno Ernesto Garrat, que fue pobre, que vivió de allegado en distintas casas con una madre enferma y vieja, proponía otra imagen de Chile, muy distinta a la del modelo. Así la describe: Una anciana enferma y que trabajó toda su vida y que luego solo obtuvo una jubilación miserable, agonizando en el servicio de atención pública. Esta viejita es mi madre. Ella, detrás de su máscara de oxígeno, está llorando porque sabe que se va a morir y me va dejar solo en este Chile cruento y espartano que pertenece al 1%. No puede decírmelo con su voz. Apenas puede respirar. Me lo escribe temblorosa en un cuaderno verde con su último aliento.
“Cuídate hijito que nadie más te va a cuidar aquí”.



CARABINEROS Y LAS FFAA, VIOLAN LOS DDHH EN DEMOCRACIA
Por Enrique Villanueva

Que explicaciones pueden justificar la cobarde y violenta represión desatada por Carabineros, simplemente ninguna, el argumento del general director de la institución, de la supuesta sujeción de su personal a los protocolos establecidos, para disuadir manifestantes y evitar desordenes, es mediocre. El director General no está a la altura de su cargo, lo que hace es proteger y amparar actos propios del terrorismo de estado, que ya vivimos en nuestro país y de la cual su institución fue parte activa, su papel no es proteger estos desquiciados actos en contra de la población civil, su deber es aislar y castigar enérgicamente, sin rodeos, estas actuaciones que enlodan su institución.

Carabineros y las FFAA, en los días que estos últimos salieron a la calle, mandatados por el ministro del Interior, de Defensa y por el Sr. presidente de la República, han violado sistemáticamente, y lo siguen haciendo, los derechos humanos en Chile. En tiempos de dictadura era difícil, casi imposible, reunir evidencias de cómo actuaban los militares, la DINA primero y después la CNI, deteniendo, torturando, asesinando y haciendo desaparecer a miles de compatriotas.

Hoy cualquier ciudadano y ciudadana porta un teléfono y una cámara para registrar y grabar los atropellos irracionales que están cometiendo carabineros y la PDI, imágenes en directo, que no solo recorren las redes sociales en Chile, sino que, en todo el mundo. Por ello es que resulta ridículo e irresponsable, que políticos, ministros, funcionarios del gobierno y el general director de carabineros, nieguen evidencias claras y contundentes de la represión brutal que están ejerciendo y de manera consiente, por lo cual tarde o temprano tendrán que asumir sus responsabilidades.

Con estas explicaciones, que, en contextos distintos, son las mismas que entregaba la dictadura para justificar horribles crímenes de lesa humanidad, lo que están haciendo hoy desde el gobierno, es lanzar un manto de impunidad y de protección a quienes planifican, deciden y ejecutan todos estos actos represivos perversos. La explicación de que carabineros esta actuando ajustándose a la legalidad es falsa, lo que están haciendo es reprimir cobardemente a la población civil, orientados por el gobierno de Piñera, para intimidar a quienes están en las calles y bajar así el entusiasmo y la decisión que recorre todo Chile por cambiar nuestra realidad.

Lo que esta haciendo carabineros es actuar, siguiendo el llamado de guerra que hizo el “demócrata” Piñera, violentando en democracia al “enemigo interno”, ellos no ven ciudadanos ni ciudadanas manifestándose por sus derechos, ellos ven tal cual fueron adoctrinados, a “vándalos”, “subversivos” y “delincuentes”. Están utilizando los “elementos disuasivos”, armas largas, disparando perdigones y balines a corta distancia, a quemarropa, a la cara, ojos, (190 son los jóvenes que han perdido un ojo o ambos por balines), apuntando a los genitales, cabeza, piernas. Atropellando a personas y luego se dan a la fuga. Tomando detenidos por miles y a muchos de ellos no los registran en las comisarias, secuestrando personas desde sus domicilios, sin orden de detención emanadas de un tribunal. Están torturando a los detenidos y detenidas, violando a jóvenes, golpeándoles hasta dejarles inconscientes, a otros les mantienen incomunicados sin que éstos sean pasados a juzgados o fiscalías a control de detención. Obligándoles a firmar declaraciones para que se inculpen de actos que no realizaron, u obligados a firmar, declarando que no han sido objeto de torturas ni malos tratos.

Todo esto se llama TERRORISMO DE ESTADO y la historia se repite, militares y carabineros nuevamente actúan asesinando a su pueblo, violentando el anhelado “nunca mas” crímenes de lesa humanidad ni violaciones a los DDHH en Chile, con una represión violenta ordenada por el Gobierno de Piñera. Quien, amarrado a la ultraderecha, UDI, desprestigiado y con una baja credibilidad se aferra al poder, esta pasando a la historia como Nerón, el emperador que incendio Roma para aferrarse al poder, no entiende que el Oasis que inventó para autoproclamarse líder del continente ya no existe y que el modelo de país que defiende ya no lo queremos.

Arrinconados por el movimiento social, por el pueblo volcado en las calles, Nerón reculó y propone una constitución amarrada en el Congreso, que no incluye la Asamblea Constituyente, es decir el ejercicio de la soberanía y la participación del pueblo, que es quien esta pidiendo una nueva constitución, una democrática, que elimine y no remiende la que se diseño en dictadura y que es el blindaje del modelo de país que queremos cambiar.

El pueblo dijo ¡basta!”, y echó a andar, este proceso de movilización social ya no se intimido, hay una generación de jóvenes valientes, que con su entusiasmo y conciencia movilizaron a los chilenos y chilenas, conformando un movimiento nacional que continuará avanzando por sus justas demandas. El gobierno mientras tanto, continúa lanzando migajas e intentando arreglar la crisis social entre cuatro paredes, imponiendo soluciones parches que no resuelven los problemas de fondo, mientras recrudece la represión, la que como ya todos somos testigos, está dirigida a provocar a los manifestantes, para generar en la ciudadanía una sensación de intranquilidad y desorden.

Esto augura que la represión no va a parar, que continuarán los ataques destemplados en contra de manifestantes, mientras dejan hacer o, eluden enfrentar, a quienes saquean y hacen vandalismo. Este patrón de actuación es intencional, se corresponde con lo que por años hemos denunciado, es el producto de una formación profesional y doctrinaria de los mandos de carabineros, la que en parte importante esta en manos de generales y oficiales retirados, quienes fueron formados en tiempos de dictadura o, bajo la égida de la Doctrina la Seguridad Nacional.

Con esto, la formación de los mandos, oficiales y subalternos en carabineros (y en las FFAA) lleva consigo la marca de la impunidad, ningún gobierno post dictatorial generó las condiciones para que carabineros reconocieran y rechazaran su participación como actores principales del terrorismo de estado durante la dictadura militar. Con lo cual no se cambiaron las bases doctrinarias que forman a sus oficiales, aislados de la realidad nacional y con total desprecio por derechos humanos, como valor trascendental y de la convivencia democrática.

Esto hace que hoy estemos presenciando acciones de terrorismo de Estado, desenfrenadas y cobardes, de militares y particularmente de carabineros, reprimiendo con odio “al enemigo interno”, identificado por el gobierno y sus mandos, en el trabajador y la trabajadora. En el y la estudiante, en los intelectuales, en el hombre y mujer que reclama por sus derechos a educarse y a la salud, por sueldos dignos, pensiones dignas, por terminar el abuso y la aberrante desigualdad social, un pueblo que reclama su participación para decidir una nueva constitución.

Por lo tanto y mas allá de las ridículas explicaciones que entrega el gobierno a través de ministros y funcionarios, Carabineros está actuando disciplinadamente para neutralizar al enemigo que le enseñaron a perseguir y aniquilar. Cuyas consecuencias brutales, son las que estamos viendo a diario, los tratos crueles e inhumanos a compatriotas, amedrentándoles en las calles y sus domicilios. Con lo que hemos visto y la comunidad internacional, queda de manifiesto y sin lugar a dudas, que Carabineros esta violando sistemáticamente los derechos humanos en democracia, LO QUE NO PUEDE QUEDAR EN LA IMPUNIDAD.

Debemos exigir que se investigue y que se de cuenta de todos los responsables de estos hechos, incluido el presidente de la republica, que se establezcan todas las responsabilidades administrativas y penales de los mandos militares y civiles, que se adopten medidas de reparación y particularmente, QUE SE EXIJAN LAS REFORMAS NECESARIAS EN LAS FFAA Y CARABINEROS, PARA GARANTIZAR LA NO REPETICIÓN DE ESTOS ACTOS.

ASAMBLEA CONSTITUYENTE Y NUEVA CONSTITUCION. NO A LA IMPUNIDAD.


Chile saqueado
EL POTO Y LA JERINGA. Por Manuel Cabieses

“La libertad nunca es dada voluntariamente por el opresor; debe ser demandada por el oprimido”.
(MARTIN LUTHER KING)

En lenguaje corriente de los chilenos “quitarle el poto a la jeringa” significa eludir un problema, evadir una responsabilidad, no asumir un deber. Es lo que hace en estos días, muerta de miedo, la oligarquía que nos gobierna.

Llevamos más de tres semanas de insurrección pacífica sin que ningún factor político o mediático, se atreva a decir su nombre y reconocerla como tal… Para los mandones civiles sólo se trata de una “crisis” o “estallido” social. Algo pasajero y manejable. Le quitan el poto a la jeringa e intentan -como siempre- salvar la contingencia repartiendo unas cuantas migajas. El prolongado “estallido” enfrenta sin retrocesos y con mucho valor una cruel represión e ignora las piruetas demagógicas de la “clase política”. El “estallido” no se anda con chicas. Exige la renuncia del presidente de la República, la abolición del modelo neoliberal y derrocar las instituciones mediante una Asamblea Constituyente que dote al país de una nueva Constitución Política.

Bajo presión del pueblo el gobierno y el Congreso comienzan a ceder. Se muestran dispuestos a permitir algunas reformas constitucionales superficiales. Pero lo hacen quitándole el poto a la jeringa, o sea a la convocatoria de la Asamblea Constituyente que cuenta con 87% de respaldo popular.

La “clase política” y los medios de comunicación que controla la oligarquía han desatado una campaña del terror para desalentar la protesta. Los incendios y saqueos -algunos muy sospechosos- le sirven a ese objeto. Los medianos, pequeños y micro empresarios, cuyos intereses son parte de del movimiento, reciben el peso del mensaje de terror.

Esta táctica de guerra sicológica oculta el gran saqueo histórico de Chile. El economista Orlando Caputo, ex gerente de Codelco, compara el costo del programa social ofrecido por el presidente Piñera (1.200 millones de dólares) con los 13.780 millones de dólares de ganancias que el 2018 obtuvieron las grandes mineras privadas, principalmente extranjeras, que explotan el cobre chileno. Orlando Caputo sostiene con toda razón: “La desnacionalización del cobre, es el robo a Chile del siglo XX y XXI”. (1)

El saqueo reina en todas las instancias de la economía de mercado. Las AFP, cuya eliminación es una de las demandas más importantes del movimiento, reconocen que sus utilidades en el primer trimestre de este año alcanzaron a 196 millones de dólares, un incremento del 100%. Compañías extranjeras como Provida, filial en Chile del gigante norteamericano de los seguros Metropolitan Life Insurance Co., se hacen el pino con la miseria de los pensionados. El drama de los ancianos jubilados es una lacra horrible de la realidad social del país.

A su vez los bancos confiesan ganancias por 2.200 millones de dólares entre enero y julio de este año. Las inmobiliarias -que disputan centímetro a centímetro el suelo de Santiago y otras ciudades-, las clínicas y universidades privadas y las cadenas de súper mercados, también hacen utilidades de película.

Este deslumbrante desfile de millones de dólares, no consigue esconder que el modelo neoliberal está reventado. Lo vaticinó la OCDE el año pasado cuando informó que Chile es uno de los países con peores salarios y empleos más precarios.

Nuestro país permanece atado a un modelo que le impide desarrollarse. Está prisionero en garras del capital financiero. El economista Roberto Pizarro apunta a la necesaria diversificación de la estructura productiva y de las exportaciones. El ex ministro de Planificación afirma que “de cada 100 dólares que el país vende al mercado global, 90 dólares son materias primas en bruto o con escasa transformación, provenientes de los sectores mineros, forestal, pesca y agricultura”. (2)

La oligarquía y su brutal método de explotación del capital humano, ha provocado la crisis que hoy hace temblar los cimientos de la institucionalidad. Estamos viviendo lo que describió Karl Marx: “La necesidad es ciega hasta que se vuelve consciente. La libertad es la conciencia de la necesidad”.

La de Chile es una economía de bisutería. 28 millones de celulares y 5 millones y medio de automóviles encubren salarios de 300 lucas y pensiones de 120 y aún menos. Casi 5 mil millones de dólares se despilfarraron el año pasado en la compra de autos. Mientras los hospitales públicos carecen de insumos elementales para atender a los pacientes cuyas esperas pueden durar años.

Estas son las magnitudes del saqueo que sufre Chile. Es tiempo de enterrar el viejo orden para construir, unidos, una sociedad de iguales.

MANUEL CABIESES DONOSO

Noviembre 2019

(1) “Las ganancias de la minería privada en Chile”, puntofinalblog.cl, https://www.puntofinalblog.cl/blog/las-ganancias-de-la-mineria-privada-en-chile

(2) “Chile: otra vez el desarrollo frustrado”, puntofinalblog.cl, https://www.puntofinalblog.cl/blog/chile-otravez-el-desarrollo-frustrado

https://www.puntofinalblog.cl/


DECLARACIÓN PÚBLICA

Las abogadas y abogados, abajo firmantes, vemos con profunda preocupación los acontecimientos represivos ejecutados por agentes del Estado particularmente por Carabineros de Chile, con el total respaldo de su Jefatura institucional y de la autoridad política representada por el Presidente de la República Sebastián Piñera, lo que le confiere, a la situación, una mayor gravedad.

Los hechos a los que nos referimos, dicen relación con actos constitutivos de violaciones masivas y sistemáticas de los DD.HH, ocurridos en los últimos días, y que siguen aconteciendo hasta el día de hoy. No se trata de hechos aislados ni de excesos, sino que estamos en presencia de una política del Estado y sus agentes dirigida en contra de la población civil, y que ha tenido como resultado detenciones masivas, muerte, personas lesionadas y mutiladas que configuran un escenario de afectación de derechos fundamentales como la vida, la libertad, la integridad física y psíquica. El uso de balines como una práctica reiterada por parte de la Policía de Carabineros, la tortura, tratos crueles inhumanos y degradantes, cometidos al interior de los cuarteles policiales, dan cuenta que los agentes del Estado se han puesto al servicio del crimen y al margen de la legalidad. A los abogados se nos entorpece el derecho a visitar a los detenidos, cuando no, simplemente se nos niega ese derecho fundamental de todo detenido y tan esencial para el ejercicio de la profesión.

La situación está adquiriendo características que nos hace recordar lo ocurrido durante la dictadura cívico militar de Pinochet, frente a lo cual no podemos permanecer en silencio y vemos con asombro y preocupación que, los recursos de amparo y protección, que tienen por finalidad cautelar derechos fundamentales, del mismo modo que en el pasado, han sido rechazados mayoritariamente, por los tribunales superiores de justicia, todo lo cual debilita la democracia y el estado de derecho. El habeas corpus se hace indispensable para constatar la magnitud y gravedad de la situación, y dar la debida protección a las personas víctimas de la acción policial.

Por lo anterior:

1.- Demandamos el cese inmediato de los actos represivos en contra de la población civil, constitutivos de violación sistemática, masiva y generalizada de los Derechos Humanos, cuya responsabilidad recae en el mando institucional y en último término en el Presidente de la República, Sebastián Piñera.

2.- Demandamos de los tribunales superiores de justicia que, en el ejercicio de su función jurisdiccional, y ante la gravedad de los hechos, adopte las resoluciones cautelares de los derechos fundamentales, bajo el marco normativo de los Derechos Humanos reconocidos en los tratados internacionales ratificados por Chile, y que tienen como orientación interpretativa el principio pro persona, del cual no se pueden sustraer al momento de ejercer este poder deber del Estado, que detentan de manera exclusiva y excluyente, y en el cual el pueblo soberano confía su ejercicio.

Santiago, 10 de noviembre de 2019.

1. Alberto Espinoza Pino 2. Marta de la Fuente Olguín 3. Leonor Cifuentes Fernández 4. Rosa Meléndez Jiménez 5. Luis Parra Veliz 6. Sergio Sepúlveda Soto 7. Javiera Ascencio de la Fuente 8. Claudio Verdugo Sobral 9. Rodrigo Bravo Valenzuela 10. María del Carmen Rojas Rivas 11. Hugo Villar Cisternas 12. Julieta Espinoza Gaete 13. Rodrigo Alfaro San Martín 14. Geraldine Araya Becerra 15. Gabriela Vásquez Muñoz 16. Patricia Rada Salazar 17. Alicia Cabello Quezada 18. Johana Cancino Pereira 19. Simón Sobarzo Castillo 20. Boris Hau 21. Pablo Ubilla Eitel 22. Jaime Retamal Torres 23. Ricardo Rojas Puga 3 24. Mauricio Campos Segundo 25. Fabiola Espinoza Gaete 26. Ismael Salvador Sierra Contreras 27. Carolina Guerra Arce 28. Rafael Ferrada Henríquez 29. Rodrigo Cartes Pino 30. Elías Soto Nuñez 31. Ver ónica Reyna Morales 32. Juan Patricio Alvear Arriagad a 33. Carlos Díaz Rebolledo 34. Fabiola Torres Peralta 35. Leonardo Ponce Pineda 36. Matías Silva Alliende 37. Italo Antonucci Marabolí 38. Fabián Farías Quijada 39. Walda Flores Gonzalez 40. Gloria Gallardo Hurtado 41. Amaro Or óstica Ortega 42. Jeannette Jara Román 43. Natalia Paz Soto Aguilera 44. Consuelo Cortés Abad 45. Samuel Navarro Castro 46. Juan Carlos Valdivia Salgado 47. Mario Cortez Muñoz 48. Carolina Cubillos de la Fuente 49. Viviana Betancourt Gallegos 50. Guillermo Arenas Escudero 51. Raúl Córdoba Rollano 52. Cristóbal Leiva González 53. Christian Suárez Crothers 54. Santiago Trincado Moreno 55. Alamiro Cerda Marilaf 56. Karina Román Silva 57. Carlos Galleguillos Carvajal 58. Pablo Galleguillos Carvajal 59. Gergos Tofalos Olivares 60. Francisco Bustos Bustos 61. Boris Paredes Bustos 62. Miguel Ángel de la Fuente Molina 63. Magaly Ascencio Mansilla 4 64. Ricardo Valdenegro Castan 65. Sergio Valenzuela Pulgar 66. Julia Urquieta Olivares 67. Joaquín Rubio Schweizer 68. Jimena Pérez Saldivia 69. Paulina López Gallardo 70. Ximena Henríquez Palma 71. Xhemil Xhemale Parada 72. María Isabel Sharp Galetovic 73. María Luisa Sotomayor Duarte 74. María Patricia Barros Navarrete 75. Macarena Roa Medina 76. Carolina Parraguez Piña 77. Victoria Martínez Placencia 78. Alvar o Fuentealba Hern ández 79. Diego Riquelme Ruiz 80. Ignacio Rojas Castañeda 81. Nadia Tobar Manosalva 82. Mayte Fernanda Araneda Rodríguez 83. Camila Caru Lavin 84. Félix Avilés Fredes 85. Rodrigo Hernández Fernández 86. Luis Toro 87. Carol Araya Jofré 88. Hernán Valenzuela Cabello 89. Marta Yañez Queupumil 90. Paola Villarroel Hermosilla 91. Carmen Espinoza Miranda 92. Romanina Morales Baltra 93. Eduardo Morales Espinosa 94. John Parada Montero 95. Miguel Alejandro Díaz Jiménez 96. Mariana Espinoza Muñoz 97. Karina Fernández Neira 98. Magdalena Garcés Fuentes 99. Claudio Rojas Vergara 100. Juan Carlos Contardo Opitz 101. Paula Silva Terreros 102. Jorge Lucero Rossel 103. María Carolina Vargas Viancos 5 104. Sonia Gonz ález Valdenegro 105. Catalina Lagos Tschorne 106. Pablo Viollier Bonvin 107. María Fernanda Rojas Pinto 108. Ana María Peralta Caceres 109. Ismael Sierra Contreras 110. Camilo Lefort Valenzuela 111. Diego Pardow Lorenzo 112. María Magdalena Rivera Iribarren 113. Alejandra Arriaza Donoso 114. Patricio Bravo Arenas 115. Angelo Torres Ramírez 116. Gisela Escobar Hern ández 117. Karen Cerda Meneses 118. Milena Tatiana Tavra Torres 119. Juan Fuentes Díaz 120. Jaime Gajardo Falcón 121. Paola Peña Marín 122. Rodrigo Alamos Fuenzalida 123. Rafael Alvarado Borgel 124. Luisa Portus Alca íno 125. Daniela Márquez Márquez 126. Paula Gonz ález Sep úlveda 127. Alejandra Urrutia Muñoz 128. Claudia Neira Oportus 129. Roberto Avila Toledo 130. Héctor Alvarez Piña 131. Edson Dettoni Andrade 132. Germán José Acevedo 133. Fernando González Durán 134. Ana Maria Vera Wilke 135. Hernán Yañez Lorca 136. Luis Salinas Ojeda 137. Ricardo Andres Loyola Loyola 138. Consuelo Gazmuri Riveros 139. Pablo Fuenzalida Valenzuela 140. Diego Felipe Guerrero Varas 141. Valia Paulina Chacón Contreras 142. Jose Ríos Bel 143. Pablo Ramírez Astudillo 6 144. Ricardo Michaud Oliveros 145. Arturo Mandiola Flores 146. Adil Brkovic Almonte 147. Nicole Estefanía Opazo Inostroza 148. J orge Sep úlveda Varela 149. Manuel Arturo Yáñez Espinoza 150. Luis Cuello Peña y Lillo 151. Sebastián Salazar Pizarro 152. Francisco Castillo Aballay 153. Xavier Palominos Segovia 154. Marcelo Rodríguez Aviles 155. Alfredo Peñaloza Figueroa 156. Marta Valenzuela Tello 157. Tania Suazo Navia 158. David Osorio Barrios 159. Mabel Peñaloza Picón 160. Pablo Troncoso Duarte 161. Adriana Rojas Pérez 162. Gonzalo Moya Suárez 163. Daniel Patricio Rojas Paredes 164. Manuel Luna Abarza 165. Dayana Barrios Núñez 166. Claudia Castelletti Font 167. Erika Díaz Muñoz 168. Jonathan Valenzuela Sald ías 169. Andrea Palma Roco 170. Macarena Arce Varas 2 Derechos Humanos, cuya responsabilidad recae en el mando institucional y en último término en el Presidente de la República, Sebastián Piñera. 2.- Demandamos de los tribunales superiores de justicia que, en el ejercicio de su función jurisdiccional, y ante la gravedad de los hechos, adopte las resoluciones cautelares de los derechos fundamentales, bajo el marco normativo de los Derechos Humanos reconocidos en los tratados internacionales ratificados por Chile, y que tienen como orientación interpretativa el principio pro persona, del cual no se pueden sustraer al momento de ejercer este poder deber del Estado, que detentan de manera exclusiva y excluyente, y en el cual el pueblo soberano confía su ejercicio. Santiago, 10 de noviembre de 2019. 1. Alberto Espinoza Pino 2. Marta de la Fuente Olguín 3. Leonor Cifuentes Fernández 4. Rosa Meléndez Jiménez 5. Luis Parra Veliz 6. Sergio Sepúlveda Soto 7. Javiera Ascencio de la Fuente 8. Claudio Verdugo Sobral 9. Rodrigo Bravo Valenzuela 10. María del Carmen Rojas Rivas 11. Hugo Villar Cisternas 12. Julieta Espinoza Gaete 13. Rodrigo Alfaro San Martín 14. Geraldine Araya Becerra 15. Gabriela Vásquez Muñoz 16. Patricia Rada Salazar 17. Alicia Cabello Quezada 18. Johana Cancino Pereira 19. Simón Sobarzo Castillo 20. Boris Hau 21. Pablo Ubilla Eitel 22. Jaime Retamal Torres 23. Ricardo Rojas Puga 3 24. Mauricio Campos Segundo 25. Fabiola Espinoza Gaete 26. Ismael Salvador Sierra Contreras 27. Carolina Guerra Arce 28. Rafael Ferrada Henríquez 29. Rodrigo Cartes Pino 30. Elías Soto Nuñez 31. Ver ónica Reyna Morales 32. Juan Patricio Alvear Arriagad a 33. Carlos Díaz Rebolledo 34. Fabiola Torres Peralta 35. Leonardo Ponce Pineda 36. Matías Silva Alliende 37. Italo Antonucci Marabolí 38. Fabián Farías Quijada 39. Walda Flores Gonzalez 40. Gloria Gallardo Hurtado 41. Amaro Or óstica Ortega 42. Jeannette Jara Román 43. Natalia Paz Soto Aguilera 44. Consuelo Cortés Abad 45. Samuel Navarro Castro 46. Juan Carlos Valdivia Salgado 47. Mario Cortez Muñoz 48. Carolina Cubillos de la Fuente 49. Viviana Betancourt Gallegos 50. Guillermo Arenas Escudero 51. Raúl Córdoba Rollano 52. Cristóbal Leiva González 53. Christian Suárez Crothers 54. Santiago Trincado Moreno 55. Alamiro Cerda Marilaf 56. Karina Román Silva 57. Carlos Galleguillos Carvajal 58. Pablo Galleguillos Carvajal 59. Gergos Tofalos Olivares 60. Francisco Bustos Bustos 61. Boris Paredes Bustos 62. Miguel Ángel de la Fuente Molina 63. Magaly Ascencio Mansilla 4 64. Ricardo Valdenegro Castan 65. Sergio Valenzuela Pulgar 66. Julia Urquieta Olivares 67. Joaquín Rubio Schweizer 68. Jimena Pérez Saldivia 69. Paulina López Gallardo 70. Ximena Henríquez Palma 71. Xhemil Xhemale Parada 72. María Isabel Sharp Galetovic 73. María Luisa Sotomayor Duarte 74. María Patricia Barros Navarrete 75. Macarena Roa Medina 76. Carolina Parraguez Piña 77. Victoria Martínez Placencia 78. Alvar o Fuentealba Hern ández 79. Diego Riquelme Ruiz 80. Ignacio Rojas Castañeda 81. Nadia Tobar Manosalva 82. Mayte Fernanda Araneda Rodríguez 83. Camila Caru Lavin 84. Félix Avilés Fredes 85. Rodrigo Hernández Fernández 86. Luis Toro 87. Carol Araya Jofré 88. Hernán Valenzuela Cabello 89. Marta Yañez Queupumil 90. Paola Villarroel Hermosilla 91. Carmen Espinoza Miranda 92. Romanina Morales Baltra 93. Eduardo Morales Espinosa 94. John Parada Montero 95. Miguel Alejandro Díaz Jiménez 96. Mariana Espinoza Muñoz 97. Karina Fernández Neira 98. Magdalena Garcés Fuentes 99. Claudio Rojas Vergara 100. Juan Carlos Contardo Opitz 101. Paula Silva Terreros 102. Jorge Lucero Rossel 103. María Carolina Vargas Viancos 5 104. Sonia Gonz ález Valdenegro 105. Catalina Lagos Tschorne 106. Pablo Viollier Bonvin 107. María Fernanda Rojas Pinto 108. Ana María Peralta Caceres 109. Ismael Sierra Contreras 110. Camilo Lefort Valenzuela 111. Diego Pardow Lorenzo 112. María Magdalena Rivera Iribarren 113. Alejandra Arriaza Donoso 114. Patricio Bravo Arenas 115. Angelo Torres Ramírez 116. Gisela Escobar Hern ández 117. Karen Cerda Meneses 118. Milena Tatiana Tavra Torres 119. Juan Fuentes Díaz 120. Jaime Gajardo Falcón 121. Paola Peña Marín 122. Rodrigo Alamos Fuenzalida 123. Rafael Alvarado Borgel 124. Luisa Portus Alca íno 125. Daniela Márquez Márquez 126. Paula Gonz ález Sep úlveda 127. Alejandra Urrutia Muñoz 128. Claudia Neira Oportus 129. Roberto Avila Toledo 130. Héctor Alvarez Piña 131. Edson Dettoni Andrade 132. Germán José Acevedo 133. Fernando González Durán 134. Ana Maria Vera Wilke 135. Hernán Yañez Lorca 136. Luis Salinas Ojeda 137. Ricardo Andres Loyola Loyola 138. Consuelo Gazmuri Riveros 139. Pablo Fuenzalida Valenzuela 140. Diego Felipe Guerrero Varas 141. Valia Paulina Chacón Contreras 142. Jose Ríos Bel 143. Pablo Ramírez Astudillo 6 144. Ricardo Michaud Oliveros 145. Arturo Mandiola Flores 146. Adil Brkovic Almonte 147. Nicole Estefanía Opazo Inostroza 148. J orge Sep úlveda Varela 149. Manuel Arturo Yáñez Espinoza 150. Luis Cuello Peña y Lillo 151. Sebastián Salazar Pizarro 152. Francisco Castillo Aballay 153. Xavier Palominos Segovia 154. Marcelo Rodríguez Aviles 155. Alfredo Peñaloza Figueroa 156. Marta Valenzuela Tello 157. Tania Suazo Navia 158. David Osorio Barrios 159. Mabel Peñaloza Picón 160. Pablo Troncoso Duarte 161. Adriana Rojas Pérez 162. Gonzalo Moya Suárez 163. Daniel Patricio Rojas Paredes 164. Manuel Luna Abarza 165. Dayana Barrios Núñez 166. Claudia Castelletti Font 167. Erika Díaz Muñoz 168. Jonathan Valenzuela Saldías 169. Andrea Palma Roco 170. Macarena Arce Varas


Pinochet se reinstala en La Moneda
Juan Pablo Cárdenas S. | Domingo 10 de noviembre 2019

El fantasma del ex Dictador recorre los pasillos de La Moneda. Con gran acierto periodístico, la televisión alemana le ha brindado al mundo un reportaje audiovisual en que reproduce la declaración de guerra de Sebastián Piñera a la protesta social, casi en los mismos términos que lo hiciera Pinochet décadas atrás. La exposición de ambas imágenes es elocuente y habla de cómo el actual morador del Palacio Presidencial es hijo dilecto del Tirano que con idénticas palabras y recursos criminales manda a reprimir el clamor de justicia y equidad.

Es comprensible. Sebastián Piñera le debe a Pinochet la oportunidad de convertirse en un multimillonario durante esos fatídicos años de dictadura, así como en su hora final el ex gobernante de facto debe haberle agradecido muchos al actual mandatario por concurrir a Londres a visitarlo y abogar por su impunidad, cuando el Tribunal Internacional de la Haya pudo haberlo condenado ejemplarmente ante la historia por sus crímenes de lesa humanidad.

Qué duda cabe: Piñera es parte del legado de Pinochet, de su Constitución y régimen neoliberal, los cuales por fin tienen sus días contados. Hoy es la inmensa y sostenida rebelión popular la que le exige a la política una Asamblea Constituyente y el fin de los horrores cometidos por el capitalismo ultra despiadado. Advirtiéndole al mundo para que nunca más pueda imponerse un régimen económico de tantas iniquidades como el que adoptó el Régimen cívico militar y recibió el beneplácito de los gobiernos “democráticos” que le siguieron.

Al igual que su mentor, Piñera dice que está más “firme que nunca”; que nadie lo moverá de La Moneda hasta completar los años que le faltan a su administración. Sin embargo, los porfiados hechos nos indican que el estallido social no retrocede, que los chilenos no se conforman con las migajas que quieren darle las desesperadas iniciativas de un gobierno cuyos ministros de estado, parlamentarios y partidarios ya lo saben tambaleante. Por lo mismo que las contradicciones entre unos y otros se hacen todos los días evidentes, como que hace algunas horas el propio Piñera ha salido a implorar la lealtad de la centro derecha.

Recordamos que durante una protesta, el Dictador decidió mirar la encendida ciudad de Santiago desde un helicóptero. No nos consta, sin embargo, que su hijo dilecto haya hecho algo parecido en estos días de furia social. Como tampoco tenemos certeza de que siquiera observe a través de la televisión todo lo que sucede. Que siga lo que transmiten los canales que han sido tan obsecuentes con los gobiernos culpables de lo sucedido y que, por supuesto, viven a expensas de los grandes empresarios cuya voracidad y perversión moral en una de las principales responsables también de la grave crisis que vivimos.

Pero tampoco podríamos estar seguros de que Piñera sienta alguna compasión por el país y lo que se manifiesta en estas nuevas protestas. Que pueda abochornarse realmente de las miserables pensiones que condenan a los chilenos de la Tercera edad en sus últimos días y después de trabajar por 30 o 40 años. Que pudiera sensibilizarse sinceramente frente al miserable ingreso promedio de los trabajadores chilenos y que a todas luces no les alcanza para cubrir los gastos de primera necesidad de sus familias. Por lo mismo que un alza de apenas 30 pesos en la tarifa del metro pudo encender tanto dolor y a rabia contenidos.

Tampoco creemos que podría aquilatar el impacto que significa para los hogares chilenos que sus enfermos, sobre todo los niños y los ancianos, se mueran todos los días a la espera de entrar al pabellón de los hospitales o recibir los medicamentos necesarios. Porque para Piñera y sus semejantes, la salud es un servicio por el cual hay que pagar, y caro, al igual que con la educación y las viviendas básicas. Tal como se le eroga a las empresas privadas y extranjeras por el agua o por circular por las carreteras, cuyos valores se incrementan todos los años por encima del índice de precios al consumidor. Según lo que fue pactado vergonzosa y servilmente por los gobiernos y parlamentos de la posdictadura con los inversionistas extranjeros. Al concederles propiedad y privilegios que a ellos mismos ahora les causa rubor, cuando se enteran de la severa angustia de los pobres y de las graves carencias de la clase media. Porque sin mediar todavía ley o presión estatal alguna, ya prometen reajustar los salarios de sus empleados y cumplir con los deberes tributarios por largos años burlados.

No sabemos tampoco si Piñera es capaz de impresionarse por la cantidad de personas agredidas por la policía y los militares que sacó a la calle para otra vez enfrentarlos a su propio pueblo. Apreciar cómo hoy más de doscientos hombres y mujeres han quedado minusválidos a causa de los balines lanzados a quema ropa por las llamadas Fuerzas Especiales y que les han vaciado sus órbitas oculares. No sabemos si alguna vez como joven y estudiante este patético personaje recibió algún lumazo de los pacos, como los de ese niño golpeado brutalmente una vez detenido por dos “efectivos del orden y la seguridad”. O si será capaz de comprender lo que le puede significar a una joven adolescente recibir decenas de perdigones en sus piernas dentro de su propio establecimiento escolar. De parte, por supuesto, de otro desalmado policía a muy pocos metros de distancia.

No, por cierto que no. Piñera solo entiende de cifras macroeconómicas y sigue convencido que el mejor acicate para el crecimiento es que los ricos sean cada vez más ricos y la mano de obra sea cada vez más barata a objeto que nuestros productos de exportación sean “competitivos” en el mercado internacional. Para que, además, las oportunidades de nuestra geografía, yacimientos, bosques y mares atraigan más y más capitales a Chile, donde los dividendos de los “emprendedores” como suelen calificarse, no alcanzan nunca el bolsillo de los que trabajan o de los que se jubilaron después de 30 o 40 años de esfuerzo y frustradas esperanzas.

En razón de su enorme megalomanía, Piñera cree que va a contar siempre con el apoyo de los grandes empresarios y del gobierno de la Casa Blanca, a donde concurrió para ofrecerle la estrella de nuestro emblema nacional a Trump y prenderla a la bandera estadounidense. Se olvida que hasta hace muy pocos años, sus propios colegas de la clase empresarial chilena se avergonzaban de su codicia y descarada falta de probidad. Al parecer se ha olvidado de esa retahíla de artículos y columnas con que sus pares políticos lo fustigaban. Como esos lúcidos escritos de quien fuera su compañero de lista senatorial, el reaccionario periodista Hermógenes Pérez de Arce. O su propio hermano, el economista ultraneoliberal que ahora teme que su sistema previsional corra peligro.

Rodeado de colaboradores abyectos y desvergonzados, Piñera se propone permanecer en el gobierno, cuando las cifras de las encuestas indican que su popularidad ya bajó de los dos dígitos. Cuando sus expresiones son refutadas por los jefes militares que se suponen de su confianza y se sabe que el Presidente de la Corte Suprema y el Contralor General de la República (además de los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados) han repudiado su errática iniciativa de convocar al Consejo de Seguridad Nacional, como si el país estuviera bajo peligro a causa de un enemigo externo.

A esta altura ya no sabemos si comparar a Piñera con Pinochet sea igualmente lesivo para ambos, especialmente para este último aunque a todas luces se ha convertido en su émulo. Pero lo que tenemos claro es que, como a aquél, a este otro solo puede tumbarlo el pueblo y su activa protesta. Con la diferencia de que el actual usurpador de La Moneda ya no está en condiciones de negociar su salida y, menos, imponer su legado. Porque si algo tenemos muy claro es que si se propusiera negociar su salida con el Parlamento, los partidos y los poderosos gremios empresariales, de seguro que los arrastraría a todos por su mismo despeñadero. Si tomamos en cuenta que sus niveles de desprestigio verdaderamente los comparte con todos ellos.

Es hora de que el pueblo no busque salvadores. Que sean los millones de chilenos movilizados los que lo encaren y arrojen de La Moneda. Que por ningún motivo, les endosemos nuestros derechos y obligaciones ciudadana a los oportunistas del momento, que ya ofrecen sus servicios de intermediarios. Porque ya sabemos lo que ocurre cuando se negocia el futuro a espaldas de los ciudadanos. Sin Asamblea Constituyente, por ejemplo, la que debe constituirse en el primer paso para recuperar la dignidad nacional avasallada.

http://juanpablocardenas.cl/


El Espíritu Libertario de nuestra Juventud. La Realidad Chilena.
Por Gloria Clavero Aranda, Quillota 8 de noviembre de 2019

Mariposas de colores
Alumbran los Jardines
Del Entendimiento
De las Gentes Sencillas
Del Fin del Mundo.
Vuelan libertarias
Llevando el Polen de la Vida
Por los Vergeles de Chile,
Conversan con las flores
Nos envuelven, nos rodean,
Nos rozan con sus alas llenas de luz,
Y nos despiertan, con premura,
Del largo sueño en el que nos dejó
El interminable invierno de 1973
Ese Tiempo maléfico
Que nos robó el deseo
De surcar por el cielo
Persiguiendo el Horizonte.

Nuestras mariposillas
Buscan el Néctar de la Vida
Nos susurran y nos muestran
Los caminos del Tiempo,
Nuestra Memoria se agita,
hasta que, por fin, abrimos los ojos
y nos damos cuenta
que hay un Mundo
que no es el que queríamos
para nuestras hija e hijos,
para nuestras nietas y nietos.

El Chile de hoy, fue hecho por los Depredadores que tramaron el Golpe de Estado y la Dictadura en nuestro país, los Dueños de las Finanzas, obtenidas gracias a la Explotación de las Trabajadoras y los Trabajadores del Pueblo. Estas Gentuzas supieron ocultar sus Sentimientos Narcisísticos, para complacer sus caprichos, con la Mentira y el Engaño, ocultos en el ropaje de sus Sirvientes, que obedecieron Los Deseos del Amo, sin desobedecer ninguna de sus órdenes. Leyes plasmadas, firmadas y ratificadas por lacayos y sicarios, con la complacencia del Gran Hermano...

La Constitución del 80 fue un “Pacto con el Diablo”. La Casta, se confabuló con los Sirvientes y los Sicarios del Régimen; Los Políticos y las Fuerzas Armadas. Fue firmada en 2005 por quienes nos “prometieron una “Democracia” ... Y nos dieron una “democracia de papel”, al Servicio de sus Intereses Económicos, Dentro de un “Orden Constitucional” que privilegia “La Seguridad Nacional”, antes que el” El Orden Público”. Un orden sin Justicia, sin Derechos, Humanos, Sin Derechos Políticos, ni Sociales. Es el “Orden de las Dictaduras”, que crea el “Desorden”, quitando el pensamiento crítico, convirtiendo a la Gente en Masa, originando el “Caos”, el “Sálvese quien pueda” ... La Maldita Constitución de Pinochet, promovió un Estado de Privilegio para la Casta, la Elite chilena, el 10% de los habitantes de este país nuestro, el resto, vive, hasta hoy, del Paternalismo Asistencialista, controlado por el Padrino de turno, según la Doctrina del Gato Pardo... Hasta hoy, las leyes emanadas de la Constitución del 80 han permitido y avalado “La Corrupción Política” y la “Corrupción de las Fuerzas Armadas”, incluyendo la de los “Carabineros de Chile”, eufemísticamente llamados “Agentes del Orden Público”, agentes que, obedeciendo las órdenes del Amo Estado, continúan expoliando, matando y maltratando al “Pueblo Mapuche”

El “Orden Constitucional” que nos rige, fue urdido en el propio Infierno de los Depredadores, cuando nuestras lideresas y nuestros líderes, habían sido asesinados, desaparecidos, encarcelados, torturados, exiliados...

¿Quién le pone el cascabel al Lobo? ¿Quién vuelve a este Pueblo Sereno?

¡Basta! dijeron los Pingüinos el año 2008,
¡Basta! dijeron las Mariposas
En la primavera de 2019
¡Basta de soportar tanta Injusticia!
¡Tanto Desequilibrio, tanta Mentira!
¡Basta gritan las mariposas de hoy
Junto a los Pingüinos de la década de los 90
Son las Mariposas del Tercer Milenio
Nuestra Juventud, las Terceras
y Cuartas generaciones De la Dictadura...
chicas y chicos que caminan en Paz,
Manifestándose por los senderos de Chile,

Llevan el Sol en su mirada, no tienen nada que perder, Pero si tienen algo muy importante que conseguir: la Libertad de sus Sueños, La Capacidad de construir un Pensamiento Crítico, Propio, Independiente de la Política vendida al Capital y a su nefasta “Doctrina Neoliberal”, Porque Ellas y Ellos, son los herederos y las herederas, del Utópico Deseo de alcanzar el Horizonte...de conseguir La Justicia y el Equilibrio para nuestro Pueblo

La Juventud Chilena de Hoy, Desea Construir otro Mundo, con sus Propios Sueños. Por eso, se del Cierto, que nuestras Mariposas de Colores, junto a las Gentes Sencillas de nuestro Pueblo, escribirán la Nueva Constitución, enmarcada en la Historia de un Chile Diverso, Multicultural y Polifacético. Un Verdadero y Real Pacto Social, que conseguirá, con el esfuerzo, la capacidad, el Deseo y el Trabajo de todas y todos, una Convivencia Serena, Pacífica, con criterios para Articular los Distintos Saberes del Pueblo, teniendo en cuenta, por primera vez en este país, a Nuestros Pueblos Originarios, empezando por nuestros “Mapuche”, debatiendo, discrepando, dialogando, respetando las diferencias, poniéndolas al Servicio del Bien Común.

El camino hacia la Nueva Constitución, es largo, y no exento de dificultades, como hasta ahora ha sido. Pero ya empezamos a recorrerlo, y no pararemos hasta llegar al final…

¡Viva el Pueblo de Chile! ¡Viva la Juventud Criteriosa y Libertaria del Fin del Mundo!


Un par de breves reflexiones por Juan Luis Castillo

No nos llamemos a equívocos, El Presidente llamó, con urgencia al "COSENA", no por "entretención", los llamó para sondear apoyo para reponer estados de excepción, pues ya no tiene muchas alternativas de control ciudadano. Segundo, hoy, vemos como la justicia comienza a "enjuiciar", a someter a investigación a personas que habrían in fraccionado la ley, atentando contra la propiedad pública,... Se observa la dureza de la ley, más, sin justificar la delincuencia, que no es lo mismo que la expresiones de rabia e impotencia en una protesta, queda en evidencia que la justicia Chilena tiene dos caras, una para los pobres y ciudadanos comunes, otra para juzgar a los políticos y empresarios, los cuales a la primera de cambio, encuentran subterfugios para lograr perdonazos o clases de ética, quedando en la mas plena impunidad. Finalmente,: Fuerte y claro Lo señalado por once mil científicos de todo el mundo, declaran y coinciden que el tema medio ambiental, sólo tiene alternativas de solución, al margen de el sistema neo-liberal, plena coincidencia con la crisis Chilena, sólo tiene solución, si se le mete la mano al sistema!

......

Piñera instiga el soplonaje. Por Carlos Ernesto Sánchez

Es lamentable tener que reconocer que Sebastián Piñera, no entienda o no quiere entender nada de lo que está sucediendo en el país, frente a masivas manifestaciones que se viven día a día. Sigue el mandatario teniendo fiera defensa de carabineros y otras fuerzas que han ejercido la represión. Sus anuncios son permanente acto de amenaza, evitando lo fundamental que es llamar a plebiscito, intervenir carabineros, y escuchar las demandas de la sociedad, y no oír lo que conviene o aquello que los aduladores de palacio le susurran. Ya nadie escucha a los personeros de gobierno, que siguen manteniendo las letanías que no representan a nadie. Ni Piñera ni la clase política, demuestran un poco de sensibilidad frente a los hechos que suceden. Nada se saca con seguir repudiando los hechos violentos, si las autoridades con cada palabra que emiten solo atizan el fuego. En Chile está claro se violentan los derechos humanos, se puede ver con impotencia como Carabineros amparados por autoridades rastreras regionales, provinciales, niegan hechos que todos pueden constatar. Violenta se siga negando estos hechos. Lo he reiterado “La Paz es Fruto de la Justicia” y sin duda; No hay justicia y no solo en lo penal, sino en casi todas las áreas del acontecer nacional. Aunque estoy en contra de todo acto violento y sin duda me afecta en lo cotidiano lo que vivimos, sostengo que no es el momento de bajar las manifestaciones, los diálogos ciudadanos, la fuerza de la ciudadanía hasta hacer parir un Chile más justo y solidario, humanos, donde no sea el mercado quien rija la vida de todos nosotros. Nada de lo anunciado por Piñera, en esta nueva agenda va al fondo del problema. El es el problema, con su lenguaje violento, amenazador, instigador del soplonaje, defendiendo lo que no tiene defensa. Las manifestaciones han dejado claro, que no se trata de pesos más o menos. Chile se canso del chorreo de los poderosos, de los teletones, los triunfos morales, los míseros reajustes, los bonos. Urge un cambio de constitución que represente el sentir de amplias mayorías. No podemos seguir callando frente a la injusticia, que es violencia. Por mi vida mísera, y salud precaria, por esta ancianidad donde es mejor morir a tener que agonizar dia a dia, sigo llamando a levantar la voz y las banderas de la justicia. Doy testimonio que no existe los años dorados, para los viejos cada día es más difícil vivir. No importa que por llamar a seguir luchando me apliquen la ley de seguridad del Estado, ya he perdido todo, que más puedo perder.


ASAMBLEA CONSTITUYENTE POR LA RAZÓN O LA FUERZA
Por Manuel Cabieses

“Tomad de mí la venganza que queráis, que yo no os opondré resistencia. ¡Aquí está mi pecho!”
(BERNARDO O’HIGGINS al abdicar el 28 de enero de 1823).

El presidente Sebastián Piñera camina por una angosta cornisa. Cualquier movimiento imprudente puede precipitarlo al vacío. Solo cuenta con 13% de respaldo, según encuestas. En cambio el movimiento que exige Asamblea Constituyente goza del 87% de apoyo ciudadano.

El mandatario ni siquiera cuenta con la red de seguridad que podrían proporcionarle los partidos políticos -de moros y cristianos-. Ellos apenas logran un 2,4%. En suma, las instituciones fundamentales del Estado son una ficción carente de legitimidad democrática. Son entelequias que todavía subsisten porque el pueblo ha decidido desplazarlos por una vía pacífica y democrática: la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

La crisis auto provocada por el modelo neoliberal, es ahora un nudo ciego que la soberbia de la elite política impide desatar. Tres semanas de multitudinarias manifestaciones en todo el país. Una veintena de muertos. Más de dos mil heridos, cinco mil detenidos y torturados. Enormes daños a bienes de uso público. Incendios y saqueos de supermercados que han afectado también a medianos, pequeños y micro empresarios. Es el costo de la intransigencia de instituciones que se ven enfrentadas por primera vez al rechazo de la democracia directa. Casi todo un abanico de clases sociales enfrenta al Estado oligárquico. (Ojo: hay que cuidar esa amplitud social e ideológica). En el seno del movimiento se perfilan condiciones para reconstruir una Izquierda que esté a la altura de esta nueva época.

Apenas un 3,4% confiaría al Parlamento -la más desprestigiada de las instituciones-, la misión de redactar la nueva Constitución.

La intransigencia de las elites las ha metido en un atolladero. O abren paso a la Asamblea Constituyente o aceleran su propio derrumbe, comenzando por la renuncia del presidente de la República.

Las renuncias de mandatarios por revueltas sociales no son desconocidas en América Latina. Fernando de la Rúa en Argentina (2001) y Gonzalo Sánchez de Lozada en Bolivia (2003) tuvieron que tomar ese camino. También se obligó a dimitir a Otto Pérez en Guatemala (2015), Carlos Mesa en Bolivia (2005), Raúl Cubas en Paraguay (1999), Jorge Serrano en Guatemala (1993) y Fernando Collor de Mello en Brasil (1992).

No sería insólito que Sebastián Piñera también tuviera que hacerlo. Lo negó en una entrevista con la BBC de Londres. Sostuvo que terminará su mandato que aún no llega a la mitad del periodo. Pero el reclamo por su renuncia continúa atronando en las calles. Si la movilización continúa, la permanencia del presidente se podría convertir en un tapón que sus mismos partidarios harían saltar. Hay que recordar que Piñera es socio del exclusivo club de los multimillonarios de este país. Son los intereses de la oligarquía los que están en juego. Sus voceros admiten resignados que están dispuestos a sacrificar una pestaña de sus fortunas. Pero si la situación se pone color de hormiga, no tendrían remilgos en sacrificar al rey del tablero.

Por otra parte la táctica del gobierno para apagar el incendio social es un mayúsculo error pues condiciona al restablecimiento del “orden público” la atención de los cambios estructurales que se demandan. Esto ha significado incrementar las violaciones de derechos humanos que exacerban la indignación del pueblo. El Cuerpo de Carabineros ha sacado lustre a su tenebrosa fama y el gobierno, en los hechos, se está metiendo en un callejón sin salida.

En la confrontación que vive Chile la razón está del lado del pueblo. Y si la razón no es suficiente para imponer los cambios, la fuerza ocupará su lugar. Una alternativa no deseada. La inmensa mayoría quiere un tránsito pacífico y democrático a una fase superior de convivencia social.

Las lucha por justicia, igualdad y dignidad es un torrente que rebasará cualquier dique que le cierre el paso.

MANUEL CABIESES DONOSO

Noviembre 2019

https://www.puntofinalblog.cl/blog/asamblea-constituyente-por-la-raz%C3%B3n-o-la-fuerza


CARTA DE PREMIOS NACIONALES DE HISTORIA

Los Premios Nacionales de Historia, abajo firmantes, han considerado que el papel de los científicos en general y de los historiadores, en particular, no es meramente contemplar y analizar la realidad contemporánea, esperando la necesaria distancia del tiempo para emitir un “juicio objetivo” y, de paso, evitando pronunciar algún “juicio de valor”. Al contrario, creemos que es el momento de emitir juicios sobre lo que está aconteciendo en el país porque, precisamente, nuestro conocimiento sobre la Historia de Chile nos permite recordar, advertir y prever algunos acontecimientos para evitar mayores sufrimientos a la sociedad nacional. De igual modo, enfocar nuestros juicios en los valores que están en riesgo en este momento crucial. Nos dolería profundamente que pase a la Historia de Chile esta fecha, iniciada el 18 de octubre, por los muertos y heridos -mayoritariamente jóvenes- que ha dejado la violencia y la represión; por el regreso de los militares a las calles; por la desidia y sordera de los políticos en general y del gobierno en particular. Cuando deberían escribirse páginas sobre la expresión ciudadana más masiva y extendida por todo el país de la Historia de Chile, cuya demanda se puede sinterizar en una sola frase: “un nuevo contrato social”. La ciudadanía demostró que cree en la libertad de expresión como en lo colectivo.

La desconfianza hacia las instituciones no ha sido por carencia de capital cívico, al contrario, las marchas desplegadas en todo Chile expresan una toma de conciencia del papel de la ciudadanía en el porvenir del país.

Estas acciones épicas ejercidas desde la sociedad profunda fortalecen la importancia de las ciencias sociales, donde la historia y la educación cívica son fundamentales a pesar de las actuales directrices del Ministerio de Educación.

Condenamos la violencia estructural con igual énfasis que lo hacemos con la violencia que proviene de los agentes del Estado que violan los derechos fundamentales de las personas. Así también condenamos decididamente a la violencia delictual expresada en saqueos y destrucción de la propiedad pública y privada.

No ahondaremos en el diagnóstico que, al parecer, es compartido por la gran mayoría de la población, donde la desigualdad se ha transformado en una flagrante violación de los derechos humanos. No se trata de discutir si la sociedad chilena actual es más o menos pobre que aquella de los siglos diecinueve o veinte, sino que la brecha económica, social y cultural es notoriamente más amplia y profunda. Aquí ponemos el acento en el necesario rescate de la educación pública, porque la desigualdad en Chile se inicia tanto desde la cuna como desde el aula. La codicia sin límites sea, pecuniaria o de poder político, está en la base de la corrupción. Codicia profundizada por un modelo neoliberal impuesto en dictadura, que pretendía confundir a la democracia con el mercado. Sabemos que el sistema capitalista puede desenvolverse con eficacia en regímenes no democráticos, incluyendo dictaduras, por lo mismo, la defensa de la democracia es ante que todo, un imperativo ético. Una manera de corregir esta inequidad es cambiando este modelo neoliberal por otro donde el Estado asuma sus responsabilidades sociales interviniendo en aquellas industrias que han abusado de la confianza pública y de los sectores más débiles de la sociedad como los ancianos, los niños, los enfermos, y además de otros quienes reciben el salario mínimo o se encuentran cesantes o con empleos precarios.

Creemos imprescindible que en Chile surja lo antes posible un nuevo contrato o pacto social (una nueva constitución) a través de los mecanismos que la tradición democrática contempla bajo un ambiente o clima social libre de presiones. Los abajo firmantes nos comprometemos a acompañar y valorar este proceso de cambios, sumándonos a esta mayoría que dejo de ser silenciosa.
Lautaro Núñez Atencio _ Jorge Hidalgo Lehuedé
Gabriel Salazar Vergara
Eduardo Cavieres Figueroa
Jorge Pinto Rodríguez
Sergio González Miranda
Julio Pinto Vallejos

4 de noviembre de 2019.-

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¡Váyase de una vez, señor Piñera! Juan Pablo Cárdenas S. Martes 5 de noviembre 2019

Las últimas encuestas revelan que Sebastián Piñera solo cuenta con solo un 13 por ciento de aprobación popular. En Chile y en el mundo muchos no se explican que siga aferrado a su cargo en La Moneda, impidiendo con su presencia y proceder que nuestro país arribe a una solución política e institucional para emprender el camino que satisfaga las enormes desigualdades sociales que encendieron la mecha del conflicto que sigue acrecentándose con el correr de las semanas.

Hay quienes desde La Moneda y el Parlamento piensan que con algunas leyes de emergencia o abriendo levemente la caja fiscal el país podría volver a la calma y mantener el modelo económico institucional que nos rige por largas cuatro décadas. Se resisten a aceptar la idea de que los chilenos ya le dieron un contundente NO al sistema neoliberal y le dijeron BASTA a un régimen político que burla constantemente las decisiones del pueblo soberano, de los que concurren todavía a las urnas, como de los que crecientemente se abstienen y reclaman una Asamblea Constituyente. Si se cuentan los votos obtenidos por el actual mandatario dentro del padrón electoral total se puede comprobar que la inmensa mayoría de los ciudadanos no le dio su apoyo y que hoy, a todas luces, son todavía mucho menos los que quieren darle continuidad a su administración.

En su pertinacia, Piñera viola la soberanía popular y la libre determinación de su pueblo. Se ha convertido francamente en un dictador que además manda a reprimir brutalmente el descontento y recurre a las Fuerzas Armadas con tal propósito. Sumando todos los días muertos y heridos en su obstinación por retener el título de Presidente de la República.

A todas luces, el estallido social no puede explicarse solamente en el deseo de los chilenos por mejorar sus ingresos y pensiones, tener mejor acceso a la salud y al transporte público, o que se le rebajen los impuestos y tarifas de los servicios básicos. No; lo que buscan los millones de manifestantes en las calles es una revolución política. Que una nueva ideología inspire las reglas de juego de todas nuestras instituciones y garantice el progreso de todos los habitantes del norte, del centro y del sur del país. Que le ponga fin a la profundas inequidades sociales y el Estado ocupe el rol que antes tuvo en la economía, la distribución de nuestros ingresos, la educación y la cultura.

Las encuestas tampoco pueden soslayar, ya, que el país está harto con la apropiación extranjera de nuestros riquezas básicas, yacimientos, reservas acuícolas y recursos agrícolas y forestales. Que se mantenga la prohibición que pesa sobre nuestro Estado en cuanto a su iniciativa de invertir, generar empleo y determinar el precio justo de nuestras exportaciones. Hastiado de someternos a la empresa privada y transnacional para explotar nuestros minerales e industrias, reclamando que sean nuestros más genuinos representantes los que fijen las reglas laborales, determinen las condiciones de empleo, en el respeto pleno de los derechos sindicales.

Si fuera consultada, Ideológicamente nuestra población dispondría muy mayoritariamente el término de las APP, en cuanto a las pensiones, como de las isapres, respecto de la administración de la salud. Y le devolverían al fisco el control sobre las empresas eléctricas, del gas y los servicios sanitarios, hoy en manos de la usura de los consorcios foráneos que fijan los precios a su antojo, o consiguen de parte de los gobiernos tarifas que crecen con encima del costo de vida y las mezquinas alzas salariales. Y llegan hasta la desfachatez, como ocurre con los peajes de las carreteras, a garantizarse por ley un 3.5 por ciento anual de reajuste por sobre el Índice de Precios al Consumidor IPC). Por lo que se entiende ahora la forma en que la política, mediante coimas y otras erogaciones, ha venido financiando sus multimillonarias contiendas electorales.

También los padres y apoderados preferirían que fuera la educación pública las que les garantizara calidad en la formación de sus hijos, como ocurre en las mejores democracias del mundo. Tal como era, por lo demás, en nuestro pasado republicano, antes que la voracidad también se apropiara de las escuelas, recibiera todo tipo de contribuciones y exenciones fiscales, cuanto el apoyo para emprender e invertir en universidades privadas y con fin de lucro. Porque el mercado debía reírlo todo.

Al fin el pueblo chileno entiende que la ideología no es una lacra y que la política, cuando busca el servicio público, es una loable actividad. Por lo mismo es que en las calles, además de una nueva Carta Fundamental, se exige que ésta sea diseñada por los que resulten elegidos por la misma ciudadanía. Al tiempo que quiere que los parlamentarios, los ediles y concejales dejen de percibir sueldos abusivos, treinta o cuarenta veces por encima del promedio salarial de los trabajadores. Y, por cierto, éstos no puedan ser reelectos incesantemente gracias a la propaganda dispendiosa financiada por los más poderosos empresarios del país y del extranjero. Una “inversión” que después reditúan con leyes tan injustas y criminales como la de Pesca y la impunidad que rige para los que realizan emprendimientos que agreden el medioambiente.

En las ideas y la ideología popular se estima, también, que muchas instituciones públicas cometen abusos o los toleran contra de los consumidores, como ocurre con los precios de los fármacos y la perpetuación de un impuesto tan injusto y regresivo como el IVA, mientras las empresas constructoras, por ejemplo, son favorecidas por leyes especiales que incrementan sus ganancias a expensas de los que buscan su vivienda propia. O que sean los pobres y la clase media del país la que más nutre el presupuesto de la nación, al ver incrementado el valor del pan y otros insumos básicos por ese 18 por ciento de sobreprecio agregado. Mientras que hasta en los países más pobres los productos esenciales y los libros no pagan este bochornoso gravamen.

No es cuestión que ahora el gobierno de Piñera ofrezca incrementar con algunos pesos adicionales el salario mínimo y las jubilaciones de la inmensa mayoría de quienes forman parte de la Tercera Edad. Es tanto el rezago al respecto que ningún incremento por menos del ochenta o cien por ciento pudiera dejar conforme a quienes reciben estos vergonzosos estipendios. Como tampoco bastaría que los parlamentarios, ministros de estado y otros se rebajen en un 20 o 30 por ciento sus dietas, porque todavía quedarán recibiendo más del triple de lo que obtienen los otros empleados públicos.

Si se quisiera efectivamente corregir las agraviantes desigualdades, lo que habría que hacer sería bajar drásticamente el gasto militar, terminar con los privilegios castrenses y condenar ejemplarmente a los que, para colmo, asaltaron y malversaron por tantos años los recursos asignados. Asimismo, habría que invertir en empleo y educación y no en más y onerosos recursos “disuasivos” para las policías. Muchos de cuyos efectivos, como ha quedado probado, se descubren en los saqueos que siguen a las protestas pacíficas, o se rinden ante las dádivas de los narcotraficantes y las bandas delictuales que asolan a todo el país..

Los millones de chilenos en las calles han demostrado con creces su consistencia ideológica, la voluntad de luchar por los derechos humanos de todos y no por su mera satisfacción personal. Por esto es que la protesta ha sido tan multitudinaria, solidaria y constante. Porque ya no es cuestión de congelar los precios de los peajes y combustibles; porque ya no basta con el incremento discreto de las pensiones; porque nadie se cree el cuento que los moradores de la Moneda, del Parlamento o de los partidos políticos pueden resolver con leyes express las demandas sociales.

De allí que la protesta sea tan transversal y el común del espectro político no se atreva a salir a las calles a luchar codo a codo con el pueblo y más bien se parapeten en sus vetustos edificios, detrás de miles de uniformados para que las llamas de la indignación no alcancen sus muros. Por lo mismo es que el clamor insista en la renuncia de un jefe de estado que nunca ha sido mandatario de la voluntad cívica. Que los chilenos demanden que con Piñera “se vayan todos”. Y con ellos, también, los jueces abyectos, los que han decretado la impunidad de los políticos y empresarios más corruptos.

Muy mal proceden, entonces, los medios de comunicación y comunicadores que le abren tribuna a los mismos personajes de la política revenida y culpable. Que les den voz a los ex presidentes que sembraron la inequidad y los abusos, o a los legisladores que se han dormido en sus curules y granjerías. Que postraron la ideología de sus históricos partidos a los postulados del libre mercado y a la hegemonía de las poderosas empresas transnacionales. Que vuelvan a darle tribuna a los socialistas devenidos en social demócratas; a los social cristianos convertidos en neo capitalistas; a los nacionalistas de derecha transformados en papagayos del nuevo orden económico mundial regido por la Casa Blanca y las instituciones financieras internacionales.

Por todo ello es que nuestra promesa democrática debe exigir, además, diversidad informativa, así como participación directa de pueblo organizado en la iniciativa y aprobación de muchas leyes fundamentales. Como ocurre, también, en los regímenes más libertarios del mundo. Así como consolidar la independencia plena de nuestros tribunales, hoy condicionados a los recursos y ascensos determinados por los otros poderes del Estado.

Aspiraciones que son profundamente ideológicas e inscribe al pueblo chileno en las ideas y demandas de los pueblos insurrectos ante el orden injusto y excluyente

J.P.C. http://juanpablocardenas.cl/


Chile: Violación sistemática de los derechos humanos.
Por Alberto Espinoza Pino, abogado

Algunas personas -curiosamente entre ellas Sergio Micco, Director del Instituto Nacional de Derechos Humanos-, sostienen que en Chile no ha ocurrido una violación sistemática de Derechos Humanos. Pueden tener razón. Sin embargo, la multiplicidad de elementos comunes en la represión que ha sufrido masivamente la población civil en estos últimos días y sigue ocurriendo hasta el día de hoy, me hacen pensar de una manera diferente.

En efecto, las víctimas son niños, jóvenes y adultos, hombres y mujeres, todos desarmados, pobladores, estudiantes, profesionales, trabajadores. Todas las personas han sido víctimas de la acción de agentes del Estado, Carabineros, miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía de investigaciones. Todas las personas han sido víctimas de la acción de estos agentes del Estado mientras ejercían su legítimo derecho de reunión, de opinar y de expresarse. Decenas de ellos han sido heridos por perdigones lanzados directamente a la parte superior del cuerpo, provocándole a muchos la pérdida de globo ocular.

Los hechos represivos han incluido tortura, trato cruel, inhumano y degradante y, en algunos casos, la muerte provocada con armas de fuego. Los hechos se han verificado de Arica a Punta Arenas. Los órganos estatales a los que pertenecen los victimarios son instituciones esencialmente obedientes y no deliberantes, responden al mando de los superiores y han ejecutado los hechos en cuarteles policiales o en recintos militares, algunos ejecutados durante el estado de emergencia y en horas del toque de queda. Los detenidos ya suman miles.

Cuesta creer que no estemos en presencia de una violación sistemática de los Derechos Humanos, sin perjuicio de que esta violación de derechos humanos tenga, además, un carácter generalizado, porque es la manifestación de una política represiva dirigida en contra de una población civil, que reivindica el respeto de derechos económicos, sociales y culturales vulnerados por un sistema económico forjado en la época de la dictadura militar. Y reivindica también un conjunto de derechos civiles y políticos vulnerados por la Constitución Política, también heredada de la dictadura de Pinochet.

Santiago de Chile, noviembre de 2019


Columna de Alex Ibarra:
"Y te librare de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes"

Las promesas son un anuncio de un hecho, los tiempos no quedan definidos pero su realización es inminente. Así se entiende el pacto de Yahvéh con su pueblo elegido liberado de la servidumbre.

Las utopías se parecen a las promesas, ya que son parte de un programa histórico que viene a restablecer un sistema de justicia basado en un orden simétrico excluyente de los privilegios apropiados por una clase social que se constituye en culpable.

Los profetas son una muestra de la persistencia requerida en la búsqueda de la justicia que busca superar la alteración del orden social causado por acumuladores, saqueadores y usureros. El profeta es un ejemplo de esperanza que no se queda en la espera pasiva. El ejercicio de liberación exige un alto grado de responsabilidad consigo mismo.

La liberación que es una tarea propia del tiene que ver con ese descubrimiento de un sentido de vida al interior de la comunidad a la que pertenece.

Hay momentos históricos en los cuales se presenta la posibilidad de liberación que es parte del cumplimiento de la promesa. Frente a la promesa es necesario despertar del escepticismo y asumir una conciencia que reconoce el llamado a ser parte activa del proceso de transformación que renueva las alianzas.

En estos días se expresó el descontento con el régimen de injusticia, pero también se palpaba el despertar de la construcción de nuevos horizontes. De la desobediencia civil vamos avanzando al nuevo pacto social que se empieza a proponer de los distintos cabildos auto convocados que junto con la crítica absoluta al sistema político en curso propone la urgente necesidad de constituirse como el pueblo que somos.

Alex Ibarra Peña.
Dr Estudios Americanos.


Sobre catástrofes, revueltas y rebeliones... Valparaíso arde.
Por Braulio Rojas Castro

El escritor porteño Cristóbal Gaete, en su novela distópica Valpore (2009), expresa alegóricamente la tensión que subyace a la violencia que se ha desatado en la ciudad-puerto de Valparaíso desde el día 19 de octubre, momento de emergencia del estallido social.1 En una parte de su texto describe lo que sigue: “Desde el aire escuché el estruendo de aviones que cruzaban la humedad nocturna del Puerto, en dirección a los cerros. Minutos después, oí las explosiones. Se veían luces rojas en el límite entre Valparaíso y Valpore. Parecía, a la distancia, que no cayeran directamente en el centro de aquel cerro” (65). En estos días hemos escuchado el estruendo de las balaceras con las que los guardianes del orden reprimen a quienes protestamos por las calles de Valparaíso, el ruido de los helicópteros que vigilan los movimientos de los grupos de manifestantes, las personas se ven obligadas a deambular, intentando hacer sus quehaceres cotidianos entre medio de los gases lacrimógenos, el humo de las barricadas, y los disparos de los fusiles. Más adelante continúa: “La gente no podía resguardarse, salía de sus casas, tosiendo, tratando de subir a los cerros” (69). La metáfora se canta sola. Décadas más atrás escritor, Manuel Rojas, en su obra Hijo de ladrón (1951) nos relata otra escena similar pero diferenciada: “No pude seguir divagando: veinte, treinta, cincuenta hombres me rodean, gritan y gesticulan, hombres de toda clase, tamaño y condición: morenos y bajos, altos y rubios, de buena estatura y pálidos, de rostros redondos o irregulares, de narices como de duro lacre o de blanda cera, bigotes tiesos o rizados, cabellos lacios o ensortijados, frentes pequeñas, como de monos, o altas como peñascos. Se mueven inquietos, agachándose y recogiendo algo que resultan ser piedras o trozos de baldosas o de asfalto [...] hay un motín” (106)

La descripción que hace Manuel Rojas de los hombres que están en el motín da cuenta de los rostros y cuerpos de aquellos que están fuera de la determinación estética y cultural de la cultura mercantil anglo-alemano-italo-francesa que diseña la historia oficial de Valparaíso: se trata del bajo-pueblo de Valparaíso, formado por migrantes pobres, indios desplazados, polinésicos, mestizos de todas las mezclas del planeta. La de Gaete, describe la de las y los jóvenes que han sido abandonados por el modelo exitista, consumidos por el consumo de pasta base, cocaína de la peor calidad y alcohol barato. Pongo estas dos referencias como una forma de intentar calmar la ansiedad y la rabia, y poder hacer la pausa reflexiva mínima para expresar, no una opinión, estamos/estoy cansado de opiniones, sean estas fatuas, eruditas o documentadas.  Pretendo expresar una posición teórica, política y estética frente a la revuelta social en la que estamos absorbidos en la ciudad-puerto.

Que Valparaíso es una ciudad marcada por el signo de la catástrofe es ya un lugar común, teórico y estético. Sin embargo, cabe señalar que estas catástrofes no han sido sólo naturales, como lo fue el terremoto de 1906, el que permitió a la burocracia estatal y la oligarquía santiaguina arrebatar de manera definitiva la administración política de la ciudad-puerto a la estructura municipal local, hasta el día de hoy. Ni son meros accidentes imprevistos, como la tragedia del tranque Mena en 1888, que causó al menos 75 fallecidos y otras 300 personas heridas como consecuencia de la avalancha. O el mega-incendio del año 2014 que dejó más de 2.900 viviendas destruidas y 12.500 personas damnificadas, además de muertos y heridos, todos ellos de zonas periféricas pobres de la ciudad.

Hay otras catástrofes, políticas y sociales, que marcan la memoria popular de la ciudad, esa que sobrevive en los cerros, lejanos y ajenos de las políticas de culturización patrimonialística y de edulcoración turística. Se trata de la memoria que aún recuerda que a El Mercurio de Valparaíso se le conoció como “El Matasiete”, cuando en la huelga portuaria de 1903, los manifestantes intentaron tomar por asalto el edificio, y desde las oficinas del diario se disparó hacia la calle matando a siete obreros. Eso no se olvida. Ni que el Golpe de Estado en Valparaíso empezó antes del fatídico 11 de septiembre, con una razzia al interior de la marina, y después a activistas, dirigentes sindicales y políticos de base. Eso la memoria popular no lo olvida.

Hemos visto las calles de Valparaíso nuevamente sitiada por los infantes de marina, la carne de cañón de la Armada, elitista y clasista. Eso ha causado la exasperación de mucha gente, en especial de bajo pueblo, que paradójicamente vive arriba, sobre la cota 100, donde ningún turista llegará, y apenas llegan las políticas públicas, y cuando lo hacen, llegan agotadas por la subida, y se deshacen en clientelismo. Esto es significativo, pues, hasta el minuto antes de que el gobierno de Piñera sacara a Fuerzas Armadas a las calles, el asunto era sólo un problema de Santiago. Ver las calles tomadas por militares despertó algo en el pueblo que lo hizo salir de manera masiva y explosiva a protestar a las calles en todo el país. Como lo expresó un joven en uno de los cabildos en Valparaíso: todos los días me despierto como si fuese 19 de octubre. Asistimos, entonces, a una revuelta, en el sentido en que la concibe el filósofo italiano Furio Jesi, en su bello libro Spartakus. Simbología de la revuelta (2014), quien señala que “A diferencia de la revolución, que brota de las contradicciones internas de la sociedad que deben invertirse en una precisión dialéctica correspondiente al “hoy” o, como mucho, al “mañana”, la revuelta conserva del pasado herencias tan pesadas que hacen imposible una verdadera dialéctica” (166), lo que se ve reflejado en el vacío político de esta revuelta contra el capitalismo neoliberal, vacío que sólo intensifica la potencia emancipadora del movimiento.

Mucho se ha especulado sobre las causas de la revuelta. Quizá sea el agotamiento de la insistente búsqueda de un eterno “mañana” que no acontece, y que ha acompañado la vida de las y los porteños/as, como una nostalgia por lo no sido, situación que la manipulación del deseo, por parte del capitalismo salvaje neoliberal, sitúa en el eterno hoy de un goce fatuo y triste. Lo cierto es que el desgaste y deslegitimación de esta gobernabilidad que ha mantenido durante, a lo menos 30 años, a la ciudad-puerto de Valparaíso en un estado de violencia latente y larvada, es lo que ahora estalla por todas partes, sin control, pero con micro- orgánicas mafiosas que atacan la normalidad de la ciudad-puerto. Aquí cabe otra alegoría expuesta por Gaete: “Valparaíso salió de su letargo y los muchachos bravos de Valpore que quedaron varados en el plan salieron a robar bancos, a desvalijar casas” (69). Aquí “Valpore”, al que en la distopía de la novela se llega trepando “a la cúspide de la miseria desde donde se desciende a Valpore”, es la metonimia de lo infausto y ominoso que subyace a la vida social, económica y política en “Valparaíso”, algo que está fuera del marco de visibilidad del espacio democrático y republicano que dirime los conflictos de integración social, y sabemos lo que la metáfora del descenso connota en nuestra cultura judeo-cristiana.

Sin embargo, a casi 15 días de este estallido social que ha devenido revuelta el saldo para la ciudad-puerto de Valparaíso es catastrófico, y deja una serie de dudas sobre el manejo que se ha hecho de la violencia, en especial durante el estado de emergencia y la instauración del toque de queda desde al 19 al 26 de octubre, que, paradojalmente, fue el momento de mayor intensidad en el asalto al comercio local, no sólo de supermercados y tiendas del gran retail, sino que de negocios pequeños.2 Lo que ha quedado en evidencia es la inacción y condescendencia de las fuerzas de seguridad del Estado para proteger, tanto la integridad de las personas como la propiedad pública y privada. El Contralmirante De la Maza, a cargo de la seguridad pública durante el estado de emergencia, declaró a un diario, que los saqueos eran “el mal menor”,3 lo que pone en evidencia el abandonó en que quedo el depreciado aparato productivo de la ciudad-puerto. Ha sido extraña, también la actitud de desidia del Intendente de la Región de Valparaíso Jorge Martínez, el que había sido antes de su designación en este cargo, director de la Fundación Piensa,4 Think tank formado por los grandes millonarios ligados a los aparatos productivos locales de la región de Valparaíso. Uno podría haber esperado una actitud más empática de la más alta autoridad política de la región para con el comercio local dadas sus conexiones con la oligarquía de la zona. Pero nada de eso aconteció. Ahora hay una campaña en contra del Alcalde Jorge Sharp ante la inseguridad y abandono en que se vieron las y los comerciantes de la ciudad-puerto, pero lo cierto es que el control de la fuerza pública depende del Intendente y no de la alcaldía. Lo dramáticamente real es que Valparaíso ha quedado devastado ante la inoperancia de las autoridades civiles y militares.  Quisiera pensar que la violencia desatada de manera sostenida, e insostenible en el tiempo de lo cotidiano, esta revuelta, es la expresión destructiva, en el sentido benjaminiano, del peso de ese pasado de dolor, muerte y explotación que el bajo pueblo lleva en su piel, y que al mismo tiempo reniega del hoy que hace insostenible una vida digna. Pero la revuelta “precisamente porque excluye la dialéctica de las contradicciones internas del capitalismo pero permite la epifanía violenta de los componentes reaccionarios en manos de los revoltosos, suscita el “pasado mañana”” (Jesi 166). Desearía que esto fuese el preludio intempestivo de ese pasado mañana en que las condiciones de vida materiales dignas sean algo que atraviese a la ciudad puerto de Valparaíso de cerro al plan, de Playa Ancha a Placeres y Esperanza, por la parte alta, más allá de la cota 100, donde están los individuos que han sido sistemáticamente marginados de la política oficial y oficiosa. Por ahora, los “flaites”, el “lumpen”, los “hombres rata” de Rojas, los “monstros” de Gaete, irrumpen en el plan de la ciudad-puerto, ya sea como mafias organizadas que saquean, ya sea como grupos anarcos que bajan dispuestos al choque con las fuerzas de orden y seguridad, ya sea como individuos movidos por una inteligencia de enjambre, arrasando con la normalidad y la materialidad de la ciudad, jóvenes y adultos, mujeres y sujetxs de otras sexualidades. La diferencia que habita el puerto expresándose políticamente en el espacio público.

Quizás pasado mañana podamos sentarnos en una plaza o en un bar y conversar sobre como volteamos la dictadura del capital, el despotismo económico neoliberal en el cual hemos vivido, casi sin percatarnos durante 30 años, y nos reconozcamos no como amigos, sino como dos cuerpos que se expusieron para que la normalización de la miseria explotase. Pero el mañana acecha, y ahora tenemos, cada uno en el lugar que le tocó estar, articular la resistencia contra el despotismo económico, la militarización y el fascismo que nos agrede y ataca sin compasión. Hoy Valparaíso humea después del fuego, el mañana es incierto, el pasado mañana se atisba lejano... y la lucha continua.

1 http://letras.mysite.com/egua301019.html

2 https://www.puranoticia.cl/noticias/regiones/valparaiso-bajo-brutal-saqueo-listado-de-supermercados-y- locales-que/2019-10-24/211211.html

3 https://www.soychile.cl/Valparaiso/Policial/2019/10/25/621780/Oficial-De-la-Maza-y-saqueos- autorizados-en-Valparaiso-Son-el-mal-menor.aspx

4 http://www.fundacionpiensa.cl/inicio/ Valparaíso, 02 de noviembre de 2019


¿Quiénes son los culpables del estallido social en Chile? Por Nelson Aquiles Soto

Ha pasado más de diez días de estallido social en Chile, iniciado por jóvenes estudiantes que reclamaban por el aumento de $ 30 pesos de los pasajes del tren metropolitano (Metro), y que desemboco en lo que todos ya hemos conocido: declaración del estado de emergencia; Salida de los militares a la calles; violación de los derechos humanos; saqueos, incendios y robos a la propiedad pública y privada, todo ello como consecuencia de la expresión pacifica de millones de ciudadanos que salieron a marchar en todo el país en contra de las políticas neoliberales implementadas durante el gobierno de la dictadura y administradas y profundizadas durante los gobiernos de la concertación y de la nueva mayoría, así también los dos gobiernos de Sebastián Piñera.

Sin embargo, después de los más álgidos días de estas protestas ciudadana, donde aún no aparece un líder o movimiento que administren este descontento, si que hemos visto, como paulatinamente están apareciendo los políticos tradicionales, que más que son soluciones, son gran parte del problema, donde los medios de comunicación por años le han dado tribuna, y que en esta ocasión no es la excepción, se plantean dando recetas del cómo solucionar este vacío de poder que existe en nuestro país, y de esta manera llevar el agua a sus molinos.

En relación a lo anterior, me he hecho la siguiente pregunta, ¿Quiénes tienen la culpa de este torbellino de descontento social en nuestro querido Chile?

Al escuchar a las autoridades de gobierno, oposición, políticos y empresarios, pareciera que solamente ellos sean los responsables confesados por ellos mismos, sin embargo, mi modesta opinión somos los millones de chilenos que nos dejamos pisotear y manejar social y políticamente, por las autoridades de gobierno que tuvimos desde los año 90 a la fecha, donde era vos populis las postas de cargos que hacían las nuevas autoridades, que se transformaron en "golpistas democráticos" donde muchos de ellos se traslapaban y trasladaban años tras años, entre cargos del sector público, u en otras oportunidades en cargos del sector privado, donde ninguna autoridad de los gobierno de turnos, se atrevió de sacar a esta ¨"Ingundia del Consome Helado¨" con una cuchara, para limpiar el aparato estatal, conocidos también algunos como operadores políticos.

Sin embargo, el descontento ciudadano se iba encubando, y cuando los gobiernos de turno visualizaban indicio de un malestar mayor, bajaban las tensiones inventando bonos, como por ejemplo el bono marzo, bono que después algunos sectores de la población, se atrevían a criticar diciendo ¨ la gente pobre tiene muchas ayuda del Estado y nosotros la clase media no recibimos ninguno¨, con esas expresiones se vienen al recuerdo la famosa frase del Presidente Arturo Alessandri Palma, cuando se dirigía al pueblo, diciendo ¨Chusma inconsciente¨ y el pueblo le respondía ¨viva Don Arturito¨, en otras palabras estos hechos demuestran claramente el individualismo y el servilismo que existe en nuestro país y que espero se minimice como resultado de este torbellino social.

Pero ello no son solo los responsables, hemos sido nosotros el pueblo, especialmente, los trabajadores y los pobladores, que hemos validado este estado de cosas, desde nuestra base como tales, en nuestros puestos de trabajos ¨ organizados en los sindicatos, afiliados a Confederaciones, Federaciones y Movimientos de Trabajadores; así también en las poblaciones, ¨organizados ¨ en las Juntas de Vecinos¨, afiliados a las Uniones Comunales.

Pregunto, a la población ¿cuánto tiempo llevan los dirigentes que los representan en las organizaciones antes descritas.?

¿Han hecho algo para remplazarlo por nuevos lideres?

¿Se han organizado para hacerlo?

Contestando la última pregunta creo que no, y es así que se me viene a la memoria la fábula de la rana en la olleta de agua tibia y que por más de 30 años vivió una zona de confort, sin atreverse de dar un paso, para producir el cambio de sus propia naturaleza.

¨La fábula dice que había un grupo de personas perteneciente a una organización sindical, quienes por años se sentían cómodamente cobijados en una gran olla con agua bastante tibia.

Dicha organización sindical cada cierto año tenía que renovar su directiva, siendo recurrente entre muchos trabajadores comentarios que pensaban y decían siempre en cada proceso eleccionario:

¨ Esta es la oportunidad, cambiaremos a toda la directiva ¨

¨No queremos más de lo mismo¨

¨Ahora sí, que formamos un grupo y lleva muy buen candidato a este lo apoyaremos¨

¨Estos candidatos sí representaran nuestra faena debemos votar por ello¨

¨Los candidato x son la mejor opción para cambiar el liderazgo del sindicato¨

¨ Si más vamos a cambiarlos a todos¨

¨Todos los dirigentes actuales se deben ir para su casa.

A estas expresiones se agregaban los desprestigios personales, azuzados por los que mantenían el poder, desprestigiando a cuadros que podrían florecer.

A todo lo anterior florecen ¨también el individualismo en mucho de los candidatos, estando ausente la propuesta de formar equipos de trabajo.

Durante el proceso aparecen también como si la nada un alto número de candidatos, que por supuesto, permite aplicar la lógica dividir para gobernar, vale decir, mientras más candidatos existan, menos favorecen el cambio que se dice pregonar, manteniendo el statu quo de quienes por años dirigen la organización.

Mientras tanto la gran masa se convence que su acto democrático participación real, es ¨ir a votar y solo esperar resultados de dichas elecciones¨, manteniendo su espacio de confort en esa olleta con aguas tibiecita, mientras en el exterior llueve y nieva sin parar.

Finalmente terminadas las elecciones los resultados como siempre no dan gran sorpresa, siendo reelectos lo mismo de la cual la gran masa de trabajadores pretendía renovar, ante la cual la mayoría de los trabajadores insertos en esa organización fuera de sorprenderse de los resultados, mantiene su espacio de confort, en esa olleta de aguas tibias, esperando una próxima elección, sin saber que debajo de la olleta, hay fuego alimentado con bastante leña la que al final calentara el agua al máximo, teniendo como resultado que terminaran todos cocinados por no atreverse al cambio.

A lo anterior insisto la problemática actual no solo es culpa de los gobiernos de turno, así también de los políticos, es culpa de la simbiosis que existió, entre dirigentes sindicales corruptos que no fueron capaces de parar las avalanchas de privatizaciones de empresas del estado a partir de los 90 hasta ahora, más aún muchos fueron cómplices de ello, evitando hacerles olitas a los gobiernos de turnos, y mañosamente manejaron las situaciones de rechazo a las privatizaciones a cambio de prebendas para sus intereses personales o familiares, donde cada día le estaban mermando más los derechos y conquistas sociales de sus representados.

Lamentablemente también los empresarios y administradores de las empresas públicas y estatales, durante años cometieron el gran error de tener dirigentes sindicales regalones que lo único que aportaron a sus afiliados la rebeldía que vemos hoy en las calles y que también ha traído nefastas consecuencias para el empresariado.

Termino diciendo cuantas de estas organizaciones sociales y sindicales, sus dirigentes están vetados muchos de ellas por procesos de eleccionarios fraudulentos o sus directivas están quebradas por el personalismo de sus dirigentes, solo a modo de ejemplo, ¿Qué pasa con la Federación de Trabajadores del Cobre, baluarte de los trabajadores para recuperar la democracia? ¿Qué pasa con el proceso de elección del Consejo Directivo Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores, donde está cuestionado su proceso eleccionario?. ¿Son interlocutores válidos para un Pacto Social?

En definitiva, no basta con que renuncie Sebastián Piñera, no basta que renuncien los parlamentarios del Senado y la Cámara de Diputados, también deben renunciar los dirigentes sociales y sindicales corruptos que han usufructuado del poder solo para sus beneficios personales a los cuales el ciudadano común y corriente ya los tiene identificado y también tiene que levantar la voz al interior de sus organizaciones, para que se logre aquello y limpiemos la sociedad de la corrupción.

Por último creo que los únicos que pueden sacar al país de esta crisis, son la clase trabajadoras que aliados con intelectuales, académicos, profesionales, pobladores, dueñas de casas y el pueblo mapuche, honestos transparentes y con verdadero espíritu de servicio a quienes se dicen representar, y que junto al sector empresarial que abrace dichos valores se podrá dejar un legado estable y con futuro de paz y prosperidad para las nuevas generaciones, en los próximos 50 años.

Nelson Aquiles Soto Aguilera
Ex Consejero Nacional Federación de Trabajadores del Cobre

Lunes 4 de noviembre 2019


DECLARACIÓN DE IMA, ANTE LAS JORNADAS DE LUCHA DE LOS PUEBLOS ECUATORIANOS Y CHILENOS

IMA, la Alianza Internacional de Migrantes, ante las masivas jornadas de lucha de los pueblos ecuatorianos y chilenos, que durante este mes han remecido la gobernabilidad de los regímenes neoliberales imperantes en estos países latinoamericanos; que albergan, por otra parte, a cientos de miles de migrantes y refugiados de sus países vecinos, en particular, se hace un deber declarar lo siguiente:

1. IMA solidariza profundamente con la lucha de los pueblos ecuatorianos y chilenos, que de manera contundente, mediante su acción directa multitudinaria, tomando las calles de sus principales ciudades, han respondido a la pretensión de hacer recaer sobre sus hombros los costos de una crisis que agobia al capitalismo mundial y a todos sus países tanto centrales como dependientes. Aunque el detonante inicial de estas jornadas de lucha haya sido el alza del precio de los combustibles en Ecuador y del pasaje del tren subterráneo en Santiago de Chile, en verdad no han sido éstas sino las gotas que rebalsaron el vaso de la indignación popular con un sistema que oprime y agobia a las amplias mayorías y destruye los bienes comunes y la naturaleza, al mismo tiempo que concentra sus beneficios y privilegios en las élites empresariales y políticas que se pliegan a las órdenes que emanan del sistema liderado por el imperialismo estadounidense, como los programas de ajuste impuestos por el FMI. Son estas políticas y estos sistemas de dominación lo que los pueblos no soportan más, ni en Ecuador ni en Chile. Por lo que su lucha va mucho más allá que revertir las alzas que desataron su rebelión. No es casual que América Latina se encuentre hoy sumida en una nueva recesión generalizada, cuando los mecanismos de transmisión de la crisis del capitalismo mundial golpean sus economías, tirando abajo no sólo los precios de sus exportaciones de materias primas y alimentos, sino que elevando el precio de sus importaciones, con un alza del dólar que hace además más crítico el endeudamiento al que sus gobiernos neoliberales han conducido. La irritación de los pueblos latinoamericanos y caribeños se entiende además porque se trata del continente más desigual del mundo y la corrupción de sus instituciones y de sus élites empresariales y políticas ha llegado a ser abismante en los tiempos del capitalismo neoliberal. Son ellas las que los pueblos exigen que deben pagar la crisis.

2. IMA repudia las medidas de Estados de Excepción con que los gobiernos intentaron por igual detener el estallido de las protestas populares en Ecuador y Chile. Y denuncia la posterior criminalización y represión selectiva que se está llevando en contra de quienes fueron parte activa de estos movimientos. Igualmente, condenamos los asesinatos por parte de agentes del Estado durante las protestas y exigimos justicia y la supervisión de los organismos internacionales de Derechos Huimanos. En el caso de las personas migrantes, exhortamos a los consulados de los países de origen a que se pronuncien y actúen ante las vulneraciones de Derechos Humanos de sus ciudadanos y ciudadanas, como el caso de 4 de las 20 muertes en Chile.

3. IMA saluda y alienta la participación de las comunidades y organizaciones migrantes presentes en Ecuador y en Chile en estos procesos de lucha, junto a los movimientos y organizaciones de los pueblos que los acogen.

Procesos en los que la unidad de estudiantes, pueblos indígenas, trabajadoras, trabajadores, organizaciones feministas y comunidades en defensa del agua y de la tierra, entre otros, ha dado pasos fundamentales para el presente y el futuro. Las y los migrantes y refugiados en cada uno de nuestros países de residencia somos parte del movimiento popular que se yergue y levanta contra la dominación del capital y son estas jornadas de lucha las experiencias que van soldando nuestra unidad con los demás sectores de explotados, discriminados y oprimidos. Son estas jornadas también en las que nuestras demandas básicas, el derecho a la migración y contra el racismo y la discriminación, se incorporan como parte de las que levantan el conjunto de los sectores populares.

4. IMA finalmente destaca la solidaridad efectiva que estas jornadas de lucha de los pueblos ecuatorianos y chilenos han suscitado en las ciudades de todo el mundo donde se encuentra radicada la diáspora de emigrantes ecuatorianos, chilenos y de todas y todos los que entienden que enfrentamos una lucha sin fronteras.
¡ ARRIBA LAS Y LOS QUE LUCHAN!
¡LOS PUEBLOS UNIDOS JAMAS SERAN VENCIDOS!
29 de octubre de 2019.


Declaración del Seminario Internacional sobre Historia de la Violencia en América Latina

El pueblo chileno despertó, se puso de pie y acometió con fuerza contra todas las expresiones del poder económico, político, social, cultural y policial del régimen de dominación burgués. Durante dos semanas consecutivas cientos de miles de chilenos, “de norte a sur, de este a oeste”, han salido a las calles para manifestar su rechazo al modelo económico neoliberal y al Estado policial, constituido después del golpe de Estado de 1973 y reafirmado por los gobiernos de la Concertación y de la Alianza a partir de 1990. Un modelo que ha permitido que el 1% de la población (no más de 170.000 personas), concentren 1/3 de la riqueza del país. La clase dirigente, desconcertada y amedrentada, sacó a las calles a toda la jauría represiva: carabineros, militares y funcionarios de investigaciones a efectos de neutralizar por la fuerza la legítima protesta popular. La violencia regularmente ha estado al servicio casi exclusivo de las clases dominantes y se ha desplegado en contra de los trabajadores y el pueblo. El proceso de Conquista y Colonización de los siglos XVI a XVIII, seguido de la “Pacificación de la Araucanía” en el siglo XIX, dio origen al despojo de las comunidades mapuche y a su postración económico-social y a su sistemática discriminación racial. La imposición del régimen oligárquico durante el siglo XIX favoreció la concentración del capital (minero, mercantil y agrario) y la explotación económica de la clase trabajadora. Cuando ésta, a su vez, protestó contra las clases dirigentes fue brutalmente reprimida por los patrones. Santa María de Iquique (1907) fue la expresión más brutal de las matanzas obreras del período. Incluso en la fase de institucionalización del conflicto de clase (1925-1973) es posible observar como el aparato represivo del Estado burgués recurrió a la violencia para contener el ascenso de las luchas populares: Ranquil (1934), Plaza Bulnes (Santiago, 1947), revuelta de la chaucha (Santiago 1949), levantamiento de abril (Santiago y Valparaíso, 1957), matanza obrera (El Salvador, 1966), masacre de Pampa Irigoin (Puerto Montt, 1969), son una clara demostración de ello. La dictadura cívico-militar (1973-1990), sólo exacerbó el recurso a la represión. Pero las administraciones de la Concertación y hoy día la derecha no le han ido en zaga, la aniquilación de las organizaciones revolucionarias en el ciclo 1990-1994 y la represión sobre las manifestaciones populares dan prueba de ello. Todo lo anterior pone de manifiesto que la violencia es consustancial al régimen de dominación burgués. No obstante, los 23 muertos contabilizados hasta el día de hoy, los más de 1.000 heridos y torturados y los cientos de detenidos y encarcelados, la protesta no decrece; por el contrario, el pueblo afianza sus diversas estructuras de organización política y espacios de discusión (cabildos y asambleas populares), debate sobre el horizonte de transformación que requiere y vuelve a las calles para hacer oír su voz con más fuerza. Si bien la masividad y radicalidad del movimiento ha sorprendido a muchos, no es menos efectivo que el proceso de rearme social y político de los sectores populares se había iniciado hace 13 años. Efectivamente, fueron los estudiantes secundarios (al igual que hoy), los que dieron la partida al rechazo al sistema de dominación burgués en 2006 (revolución pingüina), cuestionando el modelo de mercado imperante en la educación chilena. A estas movilizaciones se sumaron, posteriormente, los trabajadores de las empresas subcontratistas de CODELCO y los trabajadores forestales, que objetaban la precarización laboral; los trabajadores de las empresas salmoneras que demandaban mejores remuneraciones y mejores condiciones materiales de trabajo; los pescadores artesanales que repudiaban la ley de pesca impuesta por las grandes compañías del ramo; los trabajadores públicos (educación, salud, aparato del Estado), que se pronunciaban contra la mercantilización de los derechos sociales; comunidades mapuche en el wallmapu, que rechazan la penetración de las empresas forestales y exigen la devolución de sus tierras y autonomía política; las regiones y comunidades locales (Punta Arenas, Aisén, Dichato, Freirina, Calama, Quintero, Petorca, Caimanes, etc.), que se movilizaron repudiando la postergación y depredación a las que las ha sometido el capital y sus garantes; los estudiantes universitarios, que en especial en el ciclo 2011-2013, exigieron gratuidad universal en el sistema de educación superior; el movimiento feminista, que se rebeló contra la cultura patriarcal y su pilar fundamental, la dominación de clase; el movimiento no más AFPs, que exige la abolición de un modelo espurio que enriquece a unos pocos a costa de pensiones miserables para muchos. No hay espontaneidad, ni hay sorpresa, la diversidad en las formas de lucha y la unidad social y política construida en torno a ellas es el resultado de la experiencia acumulada en los últimos años. Son décadas de explotación, expoliación, exclusión, discriminación, miseria y represión que encontraron en las ironías de los ministros de Estado (Hacienda y Economía) y en el alza de la tarifa del metro, su punto de saturación. Los estudiantes secundarios iniciaron el levantamiento saltando los torniquetes del metro y evadiendo el pago de los pasajes, mientras que estudiantes y trabajadores se tomaban las calles y los pobladores iluminaban las noches con miles de barricadas, todo ello al ritmo ensordecedor de pitos y cacerolas. Para la gran mayoría no era una fiesta, era un acto de rebeldía a través del cual se quería expresar rabia y descontento. No es extraño, por lo tanto, que los rebeldes saquearan supermercados, farmacias y bodegas distribuidoras, incendiaran estaciones del metro y recintos públicos y privados, y se enfrentaran (precariamente armados), con las fuerzas policiales y militares. Pero fue ese arrojo y ese desafío el que abrió las calles al desborde y la rebeldía popular. Quienes enfrentaron a las fuerzas de la represión demostraron, como muchas veces a lo largo de la historia, que los aparatos armados del Estado no son invencibles y que su principal capacidad disuasiva radica en el terror que logran imponer en el seno de la sociedad. Cuando esa herramienta falla se atemorizan, vacilan y se repliegan. Por tanto, una cuestión importante a considerar respecto de los intereses de la clase trabajadora y el pueblo, es que la violencia constituye una realidad histórica. De manera regularmente reactiva, las clases populares han recurrido a la violencia para defenderse de las compulsiones económicas y laborales de los patrones y de los embates represivos de los organismos de seguridad. Durante el siglo XIX, los levantamientos campesinos e indígenas, las revueltas peonales, los motines urbanos y posteriormente las huelgas insurreccionales fueron expresión de esta violencia espontanea. Ya en el siglo XX, las organizaciones de trabajadores, mancomunales, sociedades en resistencia y sindicatos obreros, recurrieron circunstancialmente a la violencia para defender sus movilizaciones. Más tarde, miles de campesinos desplegaron diversas formas de violencia popular para correr cercos y tomarse fundos, de la misma forma miles de trabajadores desarrollaron masivas y violentas expresiones de protesta y autodefensa para preservar conquistas, ocupar fábricas y centros productivos. Por otra parte, diversas organizaciones políticas de izquierda, se constituyeron en organizaciones político-militares destinadas a preparar la toma del poder por parte de las clases populares. Estas organizaciones que veían en la lucha armada un componente más de la política, alcanzaron un mayor desarrollo durante la lucha contra la dictadura cívico-militar, masificándose durante la década de 1980 la lucha miliciana, la autodefensa de masas y la legitimación de la violencia política popular en contextos de movilización y conflictos sociales, por lo menos hasta inicio de los años 90. En definitiva, históricamente los trabajadores y el pueblo han desarrollado un aprendizaje, una experiencia y una legitimación de las formas violentas de lucha. Confrontados por la movilización rupturista de los trabajadores y el pueblo, los reaccionarios recurren a los aparatos ideológicos y comunicacionales de la dominación: empresarios y ministros de Estado, intelectuales y opinologos, prensa “seria” y farandulera, centros de estudio y fundaciones, parlamentarios y sacerdotes, todos vociferando al unísono: ¡Violencia! Se escandalizan al ver un supermercado saqueado, pero jamás habían reparado en la desigual distribución del ingreso, en los salarios miserables que percibe más de la mitad de los trabajadores del país o en los abusos sistemáticos cometidos por los patrones. Se horrorizan al ver edificios públicos y privados en llamas, pero se refocilan en el morbo de los devastadores incendios que afectan a las poblaciones obreras. Lloriquean por los carabineros y militares heridos, pero no investigan, ni profundizan en los asesinatos, heridas, torturas, desapariciones y encarcelamientos que afectan a quienes protestan y se rebelan. Ninguno de ellos había reparado en la inequidad y desigualdad que atravesaba a la sociedad chilena; todos ellos, al igual que el Presidente de la República, se sentían parte del “oasis” neoliberal y, en consecuencia, se habían transformado en sus más aguerridos defensores. Por ello su tránsito reciente hacia el reconocimiento de la existencia de “algunos problemas” pasa necesariamente por la validación de aquellas demandas y manifestaciones que no afectan estructuralmente al sistema de dominación. Hacen propia la necesidad de los cambios, pero piden paciencia a quienes han soportado arbitrariedades por más de 40 años; reconocen la voz y masividad de la protesta, pero exigen que esta sea pacífica y festiva; critican el accionar represivo de policías y militares, pero (al igual que en dictadura) lo rotulan como excesos y no como prácticas sistemáticas. Pero ni la represión sistemática del aparato policial y militar, ni las maniobras espurias del gobierno y de la oposición parlamentaria, ni las operaciones comunicacionales de los testaferros de la dominación, logran aplacar la ira popular. El pueblo ha despertado y recuperado su historia. Se aburrió de marchar pacíficamente miles de kilómetros todos estos años y sumó otras formas de lucha y organización. Comenzó a cualificar su discurso, articular las demandas y construir sus objetivos propios. Podrán contener transitoriamente su furia y encuadrar sus demandas, pero ya no lo verán de nuevo de rodillas.

Dr. Igor Goicovic Donoso, Chile
Dra. Ivette Lozoya López, Chile
Dr. Pablo Pozzi, Argentina
Dr. Claudio Pérez Silva, Chile
Dra. Mariana Mastrángelo
Dra. Jacqueline Vassallo, Argentina
Dra. Clara Aldrighi, Uruguay
Dra. Viviana Bravo Vargas, Chile
Dr. Luiz Felipe Falcão, Brasil
Dra. Magdalena Cajías de la Vega, Bolivia
Dr. Pedro Rosas Aravena, Chile
Dra. Adriana Palomera Valenzuela, Chile
Dr. Gerardo Necochea Gracia, México
Dra. Mónica Iglesias Vázquez, Chile
Dr. Cristóbal Cárdenas Castro, Chile

Chile, 1 de noviembre de 2019


Libertad para el soldado chileno David Veloso

El 18 de octubre el pueblo chileno comenzó un levantamiento social generalizado, gatillado por un alza del pasaje del transporte de pasajeros en Santiago de Chile y la represión violenta a los estudiantes secundarios que se manifestaban contra el alza evadiendo masivamente el pago. Esta fue la gota que colmó la paciencia del pueblo chileno, tras treinta años de abusos y capitalismo neoliberal administrado por los gobiernos civiles que sucedieron a la dictadura cívico militar de Pinochet. El 19 de octubre el presidente Sebastián Piñera, impuso el estado de emergencia en la ciudad de Santiago, colocó a un general de ejército a cargo de la ciudad, y se impuso el toque de queda. Piñera sacó a las calles a las Fuerzas Armadas que se sumaron a la policía militar de Carabineros en la represión de la protesta social por primera vez desde el término de la dictadura. Rápidamente la medida se aplicó en la mayoría de las regiones del país. A pesar de ello, las manifestaciones fueron creciendo en número y masividad, y desafiaron con valentía el toque de queda y la represión. Justo una semana después de que estallara la protesta popular se produjo la manifestación más multitudinaria en la historia de Chile. El 25 de octubre dos millones protestaron solamente en Santiago, a los que hay que sumar otras regiones del país, con tres exigencias: sacar de la calle a las Fuerzas Armadas, retirar del Congreso la discusión de todas aquellas leyes que "vayan contra el pueblo", y convocar una Asamblea Constituyente para lograr una nueva Constitución que sustituya a la de 1980 implantada bajo dictadura y todavía vigente. El 28 de octubre de Sebastián Piñera se vio obligado a levantar el estado de emergencia y el toque de queda, que no le habían permitido terminar con la protesta popular, a pesar de las graves vulneraciones a los Derechos Humanos, los muertos, desaparecidos y heridos. Por el contrario, el estado de emergencia y el toque de queda dejaron en evidencia la incapacidad del gobierno. Fue en ese contexto que el soldado David Veloso Codocedo (21), se negó a embarcarse desde Antofagasta a Santiago para participar en la represión y arrojó su arma al suelo. El fiscal Militar Cristián Ramírez, ordenó la detención del joven que puede ser condenado incluso a 10 años de prisión militar según la legislación castrense, desde entonces el joven se encuentra preso. Ante esto hemos constituido un comité contra la represión y consideramos a David Veloso, como un soldado objetor de conciencia. Solicitamos su apoyo para la campaña exigiendo su libertad enviando cartas al presidente Sebastián Piñera, exigiendo la inmediata libertad de este joven valiente. Puede escribir al presidente Piñera desde la página web: http://escribenos.presidencia.cl/Formulario?seleccion=Presidente

con copia a contrarepresionchile@gmail.com

Comité contra la represión en Chile
Santiago de Chile, 02 de noviembre de 2019.


“Carabineros de Chile” o el peligro vestido de verde. Por Carlos Ernesto Sánchez

Una lluvia torrencial de denuncias se ha desatado en contra de Carabineros de Chile. No solo ahora los uniformados verdes han ocupado titulares e inquietud de la mayoría de los chilenos. Durante la dictadura de la mano, del “General rastrero, Mendoza” al decir de Allende, en su discurso final, carabineros ha cometido toda clase tropelías, desde violación de detenidos, torturas en comisarías, asesinatos, degollamiento de profesores, después de secuestrarlos. Los funcionarios fueron entusiastas actores en la represión desatada en dictadura. En listas de violadores a los Derechos Humanos se repiten nombres que integraron las filas de los organismos de seguridad. Al regreso de la mal llamada democracia, pactada con los actores de la dictadura, se justifico hechos del pasado y perdono una y mil tropelías, incluyendo desfalcos de grandes cantidades de dinero. Sin duda, los hechos que hoy se denuncian en contra de Carabineros, es el resultado de la impunidad decretada por sucesivo gobierno de la Concertación o Nueva mayoría. Los Gobiernos antes nombrados y el actual han asumido que lealtad significa obviar, mirar para otro lado frente a delitos cometido por Carabineros. La autoridad no ha tenido mano enérgica, solo declaraciones y aplausos fáciles, frente al cuerpo de las carabinas cruzadas. Frente a este conflicto social que se vive en el país, queda desnuda la realidad de carabineros. No son unos pocos los que se apartan de la doctrina de la institución. En todas las aéreas de la represión, actores principales son carabineros; Torturas, violaciones, detenciones injustificadas, muerte en cuarteles, Todo bajo solo buenas palabras e intenciones de repudio, pero no educan en profundidad al personal verde, castigar a quienes violen derechos humanos, apartar de la institución a todo aquel que trasgrede la ética. Los atropellos enumerados por víctimas, muestran que en el cuerpo verde hay sicópatas, violentistas y algunos integrantes de verdaderas bandas delictuales. El pueblo Mapuche ha sido víctima permanente del accionar violento de Carabineros, dejando secuela de muerte cuyo caso más emblemático fue el dirigente Camilo Catrillanca donde carabineros organizo una maquinaria para instalar la impunidad. Hoy el mando debe entregar al ejecutivo nombres de quienes deben asumir próximamente el mando de la institución. Es momento de dar señal fuerte, potente de reestructuración de carabineros. Después de los hechos denunciados de violaciones a los derechos humanos, no es posible hacer borrón y cuenta nueva. Cuando escribo esta columna, se produce cambio de ministros, lo cual no cambia nada. Ellos parten defendiendo el modelo y justificando lo injustificable. Las víctimas de este modelo; jóvenes, ancianos, pobres que no tienen ni para un pan no tienen ganas ni pueden ni siguiera protestar. Es fácil llamar a paro, con dirigentes pagados y con buenos sueldos, que permite el lujo de seguir actuando como dirigentes. Más de una semana llevo sin medico y remedios, pero se sigue llamando a paros brutales. Ante este panorama la fiesta de la represión es celebrada por carabineros. Se les abre un campo para desatar las atroces violaciones de los derechos humanos. Ante esta realidad no hay dirigentes sociales, políticos, que tengan autoridad para levantar la voz. Las marchas y protestas les han dado posibilidad de desatar el oportunismo y tratar de apropiarse de los dolores y esperanza del pueblo. Muchas de las peticiones que enarbolan las mayorías empobrecidas, son víctimas de este gobierno y de gobiernos anteriores, que no pueden lavarse las manos. Muchos dirigentes que denuncian violaciones de los derechos y que repudian la clase política, son militantes de partidos políticos, que han avalado lo antes descrito. Carabineros actúan en esta impunidad, porque somos culpables al no pasar boleta a la clase política, desobedecer esta institucionalidad represiva. Sin duda, carabineros es peligro en las calles, con la complicidad de la clase política.
Carlos Ernesto Sánchez.


Jornadas de octubre: TIEMPOS, REPRESENTANTES, VIOLENCIAS Y SALIDAS. Por Ignacio Vidaurrázaga Manríquez

“No tengo otro negocio que estar aquí diciendo la verdad/ en mitad de la calle y hacia todos los vientos: / la verdad de estar vivo, únicamente vivo, / con los pies en la tierra y el esqueleto libre en este mundo/ (...) No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, / pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto”.
Gonzalo Rojas

No quieren escuchar ni ver, porque no quieren cambiar. Transcurridos doce días desde el 18 de octubre, o diecisiete, desde ese primer brinco en el torniquete del metro de Santiago, luego de veintitrés muertes, cerca de diez mil detenidos y más de un millar de heridos, además de abusos y violaciones, el gobierno de Piñera, con su respaldo policial y empresarial revela, que la protesta social para configurar una Asamblea Constituyente tendrá antes que obtener su destitución como presidente.

El gobierno al anunciar que no hay condiciones para la APEC y la COP 25 comienza a vivir los costos del estallido social. Piñera está siendo obligado a replegarse internacionalmente en un vecindario que se le torna adverso. Él no es un presidente cualquiera, antes que político es uno de los multimillonarios más importantes de Chile y es a esos intereses a los que responde de manera prioritaria.

La ingobernabilidad y anormalidad del funcionamiento de los diversos ámbitos del país se ha ido instalando en estas casi dos semanas de protesta social. Está suspendida la educación en diversos niveles, también un porcentaje del comercio y del transporte. Todos los días, nuevos sectores sociales y laborales se integran a la protesta que tiene una testimoniada presencia nacional en todas las regiones.

Ni las tibias medidas de la denominada “agenda social” ni el cambio de gabinete representan nada desde los intereses y demandas de la ciudadanía incorporada a marchas, barricadas, cacerolazos, inasistencia al trabajo o simplemente uso de sus redes sociales. Todas, formas de expresar el descontento acumulado.

A esta altura no hay duda que es una energía contenida desde el tiempo de la dictadura y que suma las deudas de la transición. Que antes tuvo preludios parciales en diversas y sostenidas luchas del pueblo mapuche, los estudiantes y las mujeres movilizadas. Que expresa a los deudores de los 9,5 millones de tarjetas existentes y la deuda de ese 74,3 % de hogares chilenos a comienzos de octubre según el estudio de CIPER. También a los estudiantes del CAE. Que adiciona los continuos escándalos de fraude entre políticos y el gran empresariado, o los desfalcos y trucherías de los generales de las distintas ramas. O los abusos en la Iglesia Católica y sus continuas formas de protección y ocultamiento.

Nada ha ocurrido de la nada. Como ha mencionado el Premio Nacional de Historia Gabriel Salazar: “a la crisis por ilegitimidad y a la crisis de representatividad política se suma la de la plusvalía escondida detrás del consumismo”. No es cierto que la compulsiva asistencia a los mall o a las farmacias condujese a la felicidad, igual como la droga más nefasta, transcurrido el tiempo de euforia, vendrá el inevitable bajón al momento de pagar la factura mensual.

El país ejemplo de Latinoamérica e integrante de la OCDE exhibe sus costuras y parches dramáticamente. Nada está asegurado. Ni la salud ni la educación, Ni tampoco una digna vejez. Y ahora, tampoco la paz social para nadie.

Las protestas de estas semanas tienen mayoritariamente rostro de joven con la bandera mapuche o de la diversidad sexual o de alguna barra de los equipos de futbol y el olor a marihuana predominante es la antítesis de la lacrimógena. Y para los santurrones que sólo ven en la protesta una alegoría épica y de “combate”, tendrán que descubrir que es también una fiesta de atreverse a participar y a retornar cuantas veces sea necesario. A encapucharse para protegerse de cámaras, sapos y gases. Porque este es un tiempo donde todo está revuelto y ocurre a la vez.

El barómetro de la calle muestra al Instituto Nacional de Derechos Humanos con un directivo democratacristiano del que no había grandes expectativas haciendo su tarea. Y a los grandes medios escritos y televisivos como manipuladores, sesgados y alineados con el gobierno y la criminalización.

También, es perceptible que la impunidad de ayer en DD.HH. es la seguridad de los represores de hoy.

Los tiempos

Resulta indudable que muy diversos tiempos y relojes están en juego a la vez: el de los estudiantes secundarios; el de los manifestantes más adultos y permanentes; el de toda la amplitud de la protesta social. También está el tiempo de los políticos opositores, conformando un espectro extremadamente diverso desde el FA y el PC, a los partidos de la ex Nueva Mayoría y el PDC en la otra punta. ¿Qué es para cada de esas organizaciones y conglomerados el nuevo pacto político y social? Hay que agregar el tiempo de un gobierno que ha perdido la iniciativa habiendo probado la represión más dura y arriesgado el capital internacional que había conseguido con las dos citas mundiales y muy particularmente respecto al Cambio Climático. Y de fondo está el tiempo de los grandes empresarios e inversionistas internacionales que viven como en estos doce días las certezas en sus negocios y ganancias se desvanecen. Es ese taxímetro el que seguramente está influyendo con mayor fuerza sobre el gobierno, indicando las líneas del repliegue y de negociación.

Hay que agregar ese tiempo de los represores militares y policías que obedecen órdenes, que son fotografiados y filmados por la ciudadanía, y no desconocen que hoy pueden terminar en tribunales por su impudicia y torpeza en el uso y abuso de sus medios represivos. Las violaciones y abusos expresan el desquiciamiento heredado de la dictadura aún vivo en sus cuarteles. El contraste es el del joven soldado David Veloso Codocedo, encarcelado se ha transformado en un icono de dignidad. Se inicia recién las reacciones de los observadores internacionales y de países porque no existen crisis encapsuladas en la actual globalización. El viejo exilio chileno se activa y reúne en decenas de países como ya ocurrió con la detención de Pinochet hace años. La comunidad internacional que antes hizo de Chile un ejemplo de los negocios y de la transición pactada, no termina de explicarse en que momento sucedió todo esto y nos comienza a emparentar con la inestabilidad social y política de Venezuela, Ecuador o la autonomista Barcelona. Lo cierto es que los tiempos y relojes no coinciden y eso complica los ritmos y formas de salida de esta crisis.

Las representaciones

La pregunta es: ¿Quién o quienes hoy representan a la protesta social?

¿A los estudiantes secundarios agrupados o no en la ACES u otros colectivos? ¿Quién representa a quienes decidieron no votar en las últimas elecciones? ¿Quién representa a quienes se desencantaron de los partidos políticos con representación parlamentaria? Seguramente todos reunidos son algunos millones de jóvenes que están en la base de esta protesta y que asumen directamente su representación.

La magnitud de la crisis abierta, “peina” a las direcciones de los partidos opositores, de la sorpresa a los balbuceos y a los cómodos silencios o a las cuñas indiferenciadas.

Tras la destrucción de algunas tiendas están precisamente las tarjetas que han endeudado a miles de esos jóvenes. En Concepción en la destrucción de la tienda Johnson las mercancías fueron directo a la fogata y barricada, incluso el plasma que alguien pretendió apropiarse. El consumismo desenfrenado también está en la picota. No todo el saqueo e incendio es apropiatorio y lumpenesco, en muchas informaciones hay una evidente intención de castigar las marcas de las multitiendas que CIPER cita en su reciente investigación.

También, es sintomática la masiva presencia de las barras bravas de la Garra Blanco y Los de Abajo, la UC y Fernández Vial, Santiago Wanderers y Deportes Concepción entre muchos otros. La palabra de pertenecer a un “piño” poblacional y territorial está presente y notorio en las marchas, concentraciones y enfrentamientos callejeros.

Un joven estudiante, nieto del detenido desaparecido Rene Chanfreau y de la ex presa política Erika Hennings es el vocero de la ACES, una de las organizaciones de los estudiantes secundarios. Se llama Víctor Chanfreau y habla en un video por redes sociales de “devolver la vida digna” y además agrega: “no les compramos ni a sus instituciones ni a la clase de los políticos”. Y esa herencia generacional también es un componente de lo que está sucediendo. Los caídos y participantes de la Resistencia presentes en estas semanas, pero conducidos por sus hijos, hijas e hijes o nietes. Mientras, el general de la policía uniformada Mario Rosas no reconoce ningún error en los procedimientos de las fuerzas a su cargo durante estas semanas. El líder de los empresarios Alfonso Sweet habla de meterse la mano al bolsillo hasta que duela. Todas palabras y anuncios. En Chile las autoridades y los puestos de poder han construido una impunidad e impudicia que no se resquebraja y que aún en medio de una crisis no tiene ninguna otra referencia en los 29 años de transición. Los muros de todo el país siguen reflejando estos días: “Por nosotros, enuncia piraña, no + afp, Kevin Gómez por ti y por los que ya no pueden luchar, asamblea constituyente ya, ni flores ni abrazos pal que nos da balazos, nos organizamos o desaparecemos, nueva constitución ciudadana, chile resiste, chile despertó.” La bandera mapuche predomina sobre la chilena que a su vez en muchos casos se fue a negro y sólo ha quedado una estrella blanca. Plaza Italia como sitio de la protesta en Santiago parece agotarse y las manifestaciones empiezan a probar ir a La Moneda que ha debido ser rodeada y cercada con varios anillos concéntricos. La desmonumentalización de Pedro de Valdivia y Cornelio Saavedra e Temuco y Concepción expresan energías acumuladas y pendientes. Todo se pone de cabeza: las marchas no siguen el sentido ordenado del tránsito, mientras lo inventan y dibujan.

Las violencias

En circunstancias como las que vivimos lo más fácil es condenar o aplaudir, sin darse la vuelta de componer los escenarios y tensiones existentes y activas. El gobierno desde un inicio ha hecho del relato sobre los violentistas y el caos su mensaje más repetitivo. Incluso ha intentado instalar versiones de inteligencia-comunicacional para adicionar componentes de agentes extranjeros cubanos o venezolanos actuando en medio de las protestas chilenas. La nueva vocera se refiere a los 6500 violentistas enfrentándolos al millón doscientas mil personas del viernes 25 de octubre. Mientras los canales de televisión repiten machaconamente las imágenes de incendios y saqueos para que sean la parte del todo y ocultar el hecho social y político caricaturizándolo. Eso no extraña.

Pero, que líderes opositores como Beatriz Sánchez repitan lo de la violencia frente a toda la evidencia del uso de fuerza y medios por parte de las fuerzas militares y policiales es preocupante. En ese plano Pamela Jiles en su forma creo que representa mejor la crispación existente. Así, como también es desconcertante la carta del FA al nuevo ministro Blumel, cuando apenas está llegando y están pendientes las responsabilidades políticas de la represión. Desde un plebiscito a la acusación constitucional al ex ministro Chadwick todas son formas de presión necesaria y acumulativa. Repetir condenas fáciles es criminalizar a miles de jóvenes que en las calles han enfrentado con piedras las armas de los piquetes policiales y militares. A estas alturas no hacerse cargo que estamos sobre un polvorín acumulado en mucho tiempo, que es la suma de las deudas y atropellos de la dictadura más los de la transición, sus colusiones y abusos. ¿Ignorancia o premeditación?

La violencia tiene múltiples formas de constituirse y de ser. Y los abusos de todo tipo son violencias implícitamente estetizadas y que hoy quedan a la vista. Llama la atención que durante estas semanas las manifestaciones artísticas comunes a las anteriores marchas hayan disminuido su presencia. Nos referimos a las murgas disfraces y expresiones de la diversidad cultural de Chile. Eso revela que ha sido de tal magnitud la ocupación de los territorios y la violencia ejercida por los piquetes uniformados que incluso han inhibido las formas más lúdicas y pacíficas. Las imágenes de jóvenes desarmados y encapuchados expuestos a atropellos, balines y balas, gases y potentes chorros de agua se repíte como imagen de voluntad y de rabia. En doce días no hay policías ni uniformados heridos con armas de fuego de ninguna naturaleza y eso evidencia la desproporción de medios. Los manifestantes en Chile tienen en su masividad su gran fortaleza, pero ello no es un cheque en blanco inagotable.

Las salidas posibles y visibles

Lentamente en diversas ciudades y de muy diversas formas se constituyen cabildos sociales que reúnen a vecinos, estudiantes, diversidad sexual, trabajadores, pobladores y profesores, funcionarios públicos que progresivamente van hilando una plataforma y reflexión paralelo a la acción. Es un ejercicio en curso que requerirá en algún momento volcarse en un parlamento ciudadano, autónomo y sin trabas. Esas centenares de reuniones podrían culminar en un parlamento ciudadano. También hay que recuperar las miles de actas del proceso constituyente de hace algunos años, porque el país es en esencia el mismo. Hay grandes reservas en el ambiente del arte y de la creatividad para mantener activa la protesta en los próximos días y semanas. Ya han ocurrido conciertos y posturas públicas de artistas y creadores de Chile y del exterior. El festival Todas Las Voces agota sus locaciones gratuitas. Hasta el momento la censura de las redes sociales no es extendida y constituye una de las carreteras de información y socialización más eficaces. A la vez que se prestigian nuevos medios digitales y se hacen creíbles liderazgos desde el deporte, la ciencia y otros ámbitos. No hay ningún espacio de la vida nacional que pueda cerrar su puerta a esta primavera de Chile.

El sistema de AFPs y de ISAPRES, los temas respecto al cambio climático, el agua como bien público, la legalización del consumo de marihuana entre decenas de temas, tienen hoy día posibilidades que antes jamás imaginamos. Porque lo que está en juego es el predominio de lo público y para eso debe retroceder la apropiación de Chile por una minoría plutocrática respaldada por una Constitución ilegitima de origen.

La pregunta por la forma de salida o superación de la crisis de gobernabilidad abierta por los estudiantes secundarios está abierta en un espectro muy significativo. Desde que pueda ser escamoteada toda la energía y quedar replegada en su latencia hasta que se abran caminos institucionales de consulta o plebiscito ciudadano o de apertura de una Asamblea Constituyente de mayor o menor consistencia. En suma o se produce o se posterga, donde lo menos posible es que Chile pueda ser retrocedido al 17 de octubre.

Al cierre tres comentarios:

El primero, es que esta experiencia masiva estará acelerando tiempos de maduración, a la vez de construir aceleradamente una red de nuevos liderazgos que llegado el momento electoral podrían cambiar significativamente el cuadro actual. Siempre y cuando las representaciones políticas existentes o por crearse logren “representar” especialmente a los millones de jóvenes que están en movimiento descreyendo de los políticos de arriba. Lo segundo es que el gobierno de Piñera está agotado porque tiene un espacio cada vez más reducido de actuación y movimiento. Ha perdido su legitimidad y está a la defensiva. La suspensión de hoy de las dos citas mundiales es un corolario temprano de la crisis inaugurada hace tan solo trece días.

Lo tercero, es que a propósito de los tiempos, la permanencia de Piñera ingresa a un termostato que lo monitorean los grandes empresarios, el poder en la sombra que está evaluando la conveniencia o no de focalizar toda la presión en su salida, porque es lo más conveniente para el ajuste del agrietado modelo económico que intentara en próximos escenarios reconfigurarse. Las primeras voces en esa dirección ya se escuchan en la política –RN- y desde el mundo de los negocios en las fintas de Luksic y el “capitalismo equitativo” de Jeannette Von Wolffersdorff. Chile despertó y todo está aún pendiente.

30 de octubre 2019


El error de Carlos Peña, de Descartes y de Kant. Por Noé Felipe Bastías

Anclado a los estrechos límites de la racionalidad ilustrada, la razón positivista, la cientificista, la objetiva, la lógica, la pulcra, la perfecta, la erudita, la “experta”, “la única que sabe”, y desde su lustroso púlpito de doctor en filosofía y Rector de una prestigiada Universidad, Carlos Peña asegura que las razones que gritan en las calles nos son razones sino “pulsiones” de “pandillas desordenadas”. Llama la atención que a un “filósofo” de su talla no le digan nada Horkheimer y Adorno cuando éstos le hacen entender al mundo que “No hay tal racionalidad que nos conduzca directos hacia la humanización” pues, dadas sus limitaciones y contradicciones, “la racionalidad ilustrada se nos ha mostrado demasiado unilateral para expresar lo humano”.

Tampoco le hace sentido lo que nos dice Rodolfo Kusch, también filósofo, respecto de esa razón de los vencedores desde la cual él habla, razón que ha venido siendo transferida ideológica, instrumental y pragmáticamente a todos los ámbitos de la existencia humana por parte del discurso de la élite chilena dominante con tal de mantener sus privilegios al amparo del modelo humano y social que nos rige, modelo intocable para esta élite, la que ovaciona con ojos casi blancos las columnas de Peña cada domingo…

Cito a Kusch: A diferencia del Occidente erudito, que habla y escribe desde su rigor científico-técnico, desde “su intelectualismo cientificista” (p.161) y su obsesión por “ser pulcros y aparentemente perfectos” (p.161), nosotros, que somos parte de esta América profunda, apostamos por “escribir desde el punto de vista de nuestro contexto vital real y no de la razón erudita” (p. 159).

Las evidencias indican que el citado Rector habla, pues, desde la “objetividad” de la racionalidad erudita, en definitiva, desde la racionalidad de los vencedores, racionalidad o razón obsesivamente occidentalizante y que –como nos enseña el maestro Abraham Magendzo, Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2017- ha invisibilizado históricamente a los perdedores; razón cartesiana, razón “objetiva”, razón kantiana, que es incapaz de ver a l@s que “viven al interior de sus familias los conflictos que emanan de injustas remuneraciones (…), que conocen (..) la cesantía, la discriminación, la injusticia”. Con razón Peña llamó hace pocos días atrás, como si nada, a “desproveer” (a eliminar) el dolor asociado por las víctimas de la Dictadura a sus muertos y desaparecidos… llamado que este “filósofo” hizo extensivo a la memoria herida de los pueblos originarios. ¡Impresentable!

Es del todo obvio que Peña habla desde esta razón: la razón de los vencedores.

Para él, hablar desde la otra razón -la anamnética, la de la memoria del sufrimiento anterior de W. Benjamin, la de los vencidos, la razón de los perdedores- equivale a no hacer ciencia, implica no ser “objetivo”.

Es entonces aquí cuando uno se pregunta por qué un “filósofo” como Peña, quien se lo ha leído todo, quien cita a todos los autores, no cite ni incorpore a sus plantillas de análisis del Chile actual a los autores precedentemente citados, o a alguien tan cercano a nosotros como Gabriel Salazar, otro Premio Nacional, en este caso de Historia, quien, como él, posee una sólida formación de posgrados en filosofía.

Haciendo eco de las voces negadas por esa elite vencedora que invoca desde la fundación de Chile “la razón” para perpetuar sus privilegios y amordazar el grito emocional de los abusados y perdedores a lo largo de nuestra historia, el doctor Salazar –como si estuviera dirigiéndose al propio Peña- denuncia que “Los que se han planteado desde la perspectiva de los perdedores siempre son criticados por no ser objetivistas, que no hacen ciencia”.

No cabe por lo tanto duda de que la razón desde la cual pontifica y reacciona Peña hoy contra el estallido social es la razón erudita, la razón apolínea, la “objetiva”, esa que denunció Nietzsche como amputadora de lo humano. Se trata de esa racionalidad “lógica”, cientificista, esa que tanto daño le hace a los escolares de Chile, como denunció por años Claudio Naranjo, razón estrictamente academicista y que termina por ser funcional a los intereses de ese reducidísimo club de privilegiados que, a propósito de nuestra realidad actual, se adueñó de Chile, club que adora el mantenimiento del orden, las certezas, la “objetividad”, lo “exacto”, la seguridad, la razón, elementos ejes de la filosofía de Carlos Peña.

Declarar que el estallido social de estos días es pura revuelta emocional juvenil, revuelta de “pandillas”, como hace este “filósofo” chileno, es un indicador inequívoco de que este maestro se quedó pegado al paradigma científico moderno, fanáticamente cartesiano y positivista, cuyos argumentos “racionales” -de estrechísimos límites ya que amputan y reducen al ser humano pues lo entienden solo como un ser racional- desprecian los mecanismos psicológicos y emocionales que impulsan todas y cada una de las acciones y decisiones humanas, inclusive las más científicas y racionales.

Peña habla, en definitiva, desde un lugar: el lugar de los “niños bien”; niños a quienes les aterra el desorden social pues lo asocian a la emocionalidad, a “pulsiones” propias del cerebro reptiliano, o sea a la irracionalidad y, por tanto, al peligro latente o inminente, confeso o inconfeso, de que se les desmorone su mundito y Estado de bienestar chilensis hecho a la medida de la gente bien.

Es obvio que su lectura respecto de lo que pasa hoy en el país es asumida a priori desde ese dogma epistemológicamente reaccionario que sostiene que (cito) “los afectos irrumpen con la racionalidad, fundamentalmente para mal” porque nada tendrían que ver con la razón, con la argumentación lógica, con lo epistemológico, con las ciencias, con la cordura, con las funciones ejecutivas del encéfalo y el lóbulo frontal, ni tampoco con la democracia moderna toda vez que ésta únicamente tiene que ver con la razón ilustrada y “moderna”, base arquitectónica desde la que se funda el Estado chileno que él resguarda y defiende con su análisis de “experto”… como si este Estado fuera aquí muy racional y “moderno”, por lo mismo trata de “pandillas desordenadas” a esas mayorías que denuncian en las calles la crueldad e inequidades de ese Estado chileno.

Los únicos responsables de encauzar las demandas sociales de un pueblo no pueden ser -para Peña y para los de su club- esas mayorías “irracionales” que gritan en las calles del país sino únicamente los poderes institucionales, o sea el Ejecutivo y los partidos políticos que nos “representan” en el Parlamento. Éstos, y solo éstos, son para este “filósofo” chileno los depositarios, los portadores y los voceros exclusivos y excluyentes del sentir de un pueblo, sentir en el que él y los de esa cofradía de privilegiados que lo aplauden desde sus afraneladas butacas cada domingo no ven más que caos, por lo mismo Peña aboga por restablecer, ante todo, y en primer lugar, la “racionalidad” y el orden desde esa institucionalidad, no importando que el monopolio de las armas de este Estado, por orden del ejecutivo, tome la palabra y restablezca la “razón” (la razón de Carlos Peña) en las calles mediante asesinatos y torturas y disparando a los ojos a miles de seres humanos desarmados e indefensos, seres humanos que son “pandillas” para Peña.

Partiendo del supuesto de que el filósofo y la filósofa poseen cierta habilidad para leer e interpretar la realidad desde enfoques omniabarcadores y holísticos de lo humano y del todo, y (cito) “tomando en cuenta importantes hipótesis y resultados empíricos que provienen de las neurociencias y de la filosofía de la ciencia”, la verdad es que Peña queda malparado como “filósofo” pues su opinión sobre el estallido social desatiende por completo el hecho de que las emociones y los afectos (lo que constituye y afecta en su ser y estar en el mundo a todos los seres humanos, junto a su racionalidad; emociones y afectos que él descalifica y ningunea), sí poseen importancia epistemológica para construir conocimientos y para dar razones, razones y argumentos que no solo hablan desde la erudición ni la razón positivista “ilustrada” y cartesiana del laboratorio ni desde el púlpito de “los únicos que saben” en la construcción y reconstrucción de la historia de los pueblos.

Las razones y argumentos que se abren paso en las calles por estos días a través de miles de “inexpertos” que marchan a lo largo de todo Chile son razones y argumentos que no se discursean ni comprenden metafísica ni ontológicamente desde la cátedra academicista de esa racionalidad “experta”, reduccionista y “erudita” que pontifica desde una cátedra, racionalidad asociada al poder y a la que le encanta hipostasiar la realidad social. Esas razones y argumentos que gritan en las calles, gritan desde esos dos componentes irrenunciablemente humanos y que constituyen, de suyo, lo propiamente humano: la racionalidad y la emocionalidad, las que jamás actúan separadas, como nos ha enseñado el gran neurocientífico y neurofilósofo Antonio Damasio, autor que, con argumentos irrefutables, puso en evidencia el error de René Descartes, “padre” de la filosofía occidental racionalista moderna.

Si en toda construcción de conocimiento científico intervienen y operan “el interés, la curiosidad, el miedo, la ansiedad, la certeza, la duda, el enojo, el desánimo, entre otros”, que alguien le pregunte a Carlos Peña cómo espera él que en las calles de Chile se exprese solo “la razón pura” kantiana, la de la modernidad ilustrada, positivista y racionalista, guardiana del orden científico y social del “método”.

En resumidas cuentas, y a juzgar por cómo lee Peña la realidad chilena de hoy, es decir, al Chile que despertó, se puede concluir que…

1.- Peña está cerrado a entender que las emociones y “los afectos puedan tener un papel relevante en la construcción de conocimientos”, incluso en los “conocimientos científicos”.

2.- Peña está bloqueado por el dogma academicista cartesiano y positivista racionalista que jura que el papel de las emociones y los afectos interfieren “en la racionalidad `para mal`”.

3.- Peña ha hecho suya la verdad absoluta de que las emociones “perturban la mente, de que la irracionalidad es consecuencia de las emociones” (Fridja, Manstead y Ben, 2000).

4.- Peña predicará por siempre a su auditorio mercurial que las emociones “suponen un estorbo para la elección racional” (Elster, 2003) e incluso que las emociones, como aseguraba el gran filósofo Emmanuel Kant, “son una enfermedad de la mente” (Kant citado por Fridja, Mantead y Ben 2000, p. 2). ¡Por favor!

Noé Felipe Bastías
Profesor de filosofía / Lic. En Educación
Egr. de Mg. en Neurociencias Aplicadas a la Educación

CITAS:

1.-https://www.t13.cl/noticia/politica/nacional/una-conmocion-pulsional-generacional-analisis-carlos-pena-protestas-chile2 2.- Los afectos en la argumentación científica: una útil ... – SciELO www.scielo.org.mx › scielo

3.- Mardones, José María, citando a Horkheimer y Adorno en Capitalismo y religión. La religión política neoconservadora, Sal Terrae, Santander, 1991

4.- Kusch, Rodolfo, América Profunda, Editorial Biblos, Buenos Aires, 1999

5.- La Nación, Gabriel Salazar, semana del 3 al 9 de septiembre de 2006, p. 53.

6.- Magendzo K., Abraham; Donoso F., P.; Valué C., F.; Dueñas S., C.; Kaluf A., C.; Soto L., S., EDUCAR EN Y PARA LOS DERECHOS HUMANOS: UNA TAREA PARA LOS PROFESORES DE HOY, República de Chile – Ministerio de Educación, Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas, ediciones CPEIP, 1992, p. 81.

7.- Damasio, Antonio, El error de Descartes, Editorial Planeta S.A., Colección Booket, quinta impresión, mayo de 2016.


Reflexiones de una Vieja Ignorante.
¿Es Chile un Estado de Derecho?. Por Gloria Clavero Aranda.

No soy jurista, ni especialista en Derechos Universales. Soy una vieja ignorante, pero muy inquieta, que necesita que alguien, conocedor del significado y los significantes, políticos, sociales y económicos, que intervienen en la Filosofía de un Modelo de Estado de Derecho, me explique porque Chile es considerado como tal Estado...incluso me gustaria saber que quiere decir que nuestro país sea una República, cuando estamos gobernados por la Elite de la Elite de las Empresas Privadas, Reyezuelos que nos chupan la sangre, y explotan a la Clase Trabajadora con sus sueldos de miseria. Y todo esto con el beneplácito de los políticos, vasallos de este Poder Omnimodo, que legislan sobre Pensiones, Salarios, Contratos Basura, Derechos Civiles, Asistenciales, Sanitarios, Habitacionales, Laborales, todo, según el Deseo del Amo..., con el engaño magistral del Gobierno del Estado en sus diferentes escalafones, que contrata empresas externas, muchas de ellas precarias, obligando a la gente a boletear, sin tener ninguna posibilidad de un Contrato Laboral Digno. Hoy, la gente que boletea en este país, està sobrepasando las 20.000 personas...¿Que derechos tienen estas gentes, que pueden ser despedidas, en cualquier momento, incluso, si toman las vacaciones antes del final del año? ¿ Que derechos tienen las gentes que ya llevan más de diez años boleteando para el Estado... recién les están obligando a imponer para “lograr acceder a mejores Servicios públicos” ¿Cuales?, si siempre hay que pagar, uno, o más de uno, bonos Fonasa, Isapre, o sencillamente, si la familia no tiene estas formas del asistencialismo capitalista chileno, pues, esperar a que la Solidaridad y la Generosidad del Pueblo, le ayude a recaudar fondos para pagar una operación, o unos fármacos a precio de oro, realizando algún acto, algún bingo popular, alguna Peña Folklorica...¡solo el Pueblo es capaz de ayudar al Pueblo en este país!

Mis opiniones son muy personales, y están basadas principalmente en las lecciones que aprendo viviendo el día a día, la Vida Cotidiana de las gentes sencillas que nos esforzamos por alcanzar un cierto equilibrio entre los aspectos socio-familiares y la realidad de los aspectos económicos donde lo que más se palpa, son las injustícias del Sistema Capitalista, Asistencialista y Paternalista. Actualmente la tasa de desempleo està en el 7%, la gente mayor, jubilada de su trabajo asalariado, recibe pensiones de miseria, mal pagadas, mal distribuïdas y controladas, en su mayoría, por las siniestras AFP, lo cual les obliga a desarrollar algun tipo de Economía Sumergida para intentar llegar a fin de mes. Por otro lado, los jóvenes, chicas y chicos, no pueden acceder a la Educación Superior, porque no pueden pagar las matriculas, el material de estudios, el desplazamiento... No existe la Gratuidad en la Educación, aunque se haya conseguido alguna miseria por parte de los políticos, pero solo como una seña que siempre se realiza cuando las elecciones están próximas.

Chile es un país precario. La Atención a la Salud es precaria, la Educación es precàaria, el Trabajo es precario, la Vivienda es precària...¿quiere decir que los derechos también son precarios?, ¿o sencillamente la palabra Derechos Sociales, es un eufemismo, una entelequia?... Cuando reflexiono sobre esta realidad, me pregunto como es posible que exista un Estado de Derecho en un país en que las desigualdades sociales y económicas, la Distancia entre Ricos y Pobres, supera a los paises más pobres del planeta. Un país en que las mujeres están condenadas a Cuidar a la Familia, sin ningún tipo de reconocimiento, aparte de trabajar en el Mercado Laboral, siempre cobrando mucho menos que los varones . ¿Qué derechos amparan a las mujeres que trabajan dentro y fuera de casa? Me gustaría que alguien entendido me lo explicara. Desearía que un entendido en Derechos Universales, Derechos Humanos, me explicara ¿que derechos tienen los Pueblos Originarios?, ¿Qué derechos amparan al Pueblo Mapuche que es expoliado desde el siglo XVIII. Me gustaría que alguien nos diga algo al respecto, para que personas hijas del Pueblo Llano, como yo, pudiéramos entenderlo...aunque la verdad es que creo que este desiquilibrio tiene una sola explicación: El Poder Económico, que esclaviza, masificando, y utilizando las necesidades de la gente, como un arma política arrojadiza, que se lanzan unos a otros, los muy mal llamados Representantes del Pueblo. Ya da igual a que partido pertenecen. Todos buscan mantenerse en su sillón, la mayoría se representa a si mismo. Están atornillados al Poder Político y nadie quiere renunciar a una parte de su sueldo como parlamentario, sea diputado o senador, hombre o mujer. La verdad es que en Chile, la Política es un Negocio, los políticos no son servidores públicos, son gentes que ganan el sueldo más alto del mundo Mundial. En mis tiempos de joven universitaria, conocí personas con “Vocación de Servicio al Pueblo”, eran algunos de los políticos de entonces. Hoy son “Profesionales de la Política”. Y nosotros, el Pueblo, que tendríamos que ser reconocidos por ellos y ellas como sus Jefes, sus Patrones, solo somos sus esclavos... Pero, finalmente ese Pueblo salió de su letargo de 46 años. Se despertó del mal sueño en que lo dejó el Dictador Pinochet, el Monstruo cuyo fantasma aún deambula por las puertas correderas del Estado con su maldita Constitución del 80... este desgraciado, si “dejo todo atado y bien atado”...pero el Pueblo, sujeto en su Dignidad Humana, dijo ¡BASTA!

Soy una vieja ignorante que piensa que un Derecho Humano, Social, Económico, Cívico, necesita al menos cuatro elementos básicos para ser considerado un Derecho Universal :
1. Una ley que lo regularice
2. Un Presupuesto que le de soporte y garantice su funcionamiento
3. Un Pueblo organizado que lo respalde
4. Una Constitución que lo reconozca como un Derecho Universal de la República, donde quien Da y quien Quita, es el Pueblo, a través de su Derecho a Decidir, con su voto, con sus manifestaciones, y con su libre expresión

Mensaje a los Políticos: Es la hora de representar al Pueblo QUE LES VOTÓ, dejen de una vez por todas de representarse a si mismos como Patrones de Fundo. ¡Basta de Abusar del PODER que les dio el Pueblo! ¡ Basta de ser los lacayos y sicarios de los Patrones de las Finanzas. Llegó La Hora del Pueblo LLano, de las Mujeres y y de los Hombres que queremos una Asamblea Constituyente, con nuestras Demandas y Peticiones, no con la que que nos impongan los Mandamases.


LA REBELIÓN DE LA JUVENTUD Por Marianela Puebla

Los estudiantes rayaron la cancha,
saltaron las barreras de la indiferencia
y la evasión de la tarifa del metro fue el detonante,
la señal primera, la manifestación espontánea,
el despertar de la conciencia de todo el pueblo.
La equidad y el abuso que pedían a gritos ser escuchados,
salieron a la calle movilizando a todos los desposeídos
e invisibles, a los ojos de las autoridades,
a los oídos sordos dedicados a acumular riquezas
y a reprimir al pueblo con la miseria.

La rebelión de la juventud tomó cuerpo en todo el pueblo,
fue la explosión de tanta injusticia,
se hizo sentir alrededor del mundo.
Es una voz que no han podido acallar con Toque de Queda,
Estado de Excepción y de Emergencia, encarcelamientos, torturas,
abuso de poder, asaltos a todo movimiento de protesta.

Ya no es lo mismo de ayer, se alzó la cabeza de la resignación,
se rompió la burbuja en que nos tenían encerrados
y la juventud se atrevió a romper las barreras
de la hipocresía de los gobernantes.
La movilización asustó a la clase alta, _a los empresarios poderosos, aves de rapiña enquistados
en un país vendido al mejor postor,
las calles se llenaron de protestas, cantos, consignas, panfletos,
denuncias a los derechos elementales y a los derechos humanos,
avasallados por los poderosos.

La rebelión de la juventud es un estallido,
un despertar de las conciencias dormidas por un espejismo malévolo
que nos lleva hasta la aniquilación,
a una crisis social en todas las regiones del país
que desbordó ayer en Santiago,
25 de octubre de 2019, una marcha histórica jamás vista
y reconocida en todo el mundo por los medios internacionales:
“¡más de un millón doscientos mil ciudadanos!”,
como un rugido que estremeció los cimientos de la oligarquía nacional.

Chile despierta y apunta sus palabras de rechazo a No más abusos,
No más miseria en los hospitales, a recibir un sueldo de muerte,
a comer amarguras y dormir a sobresaltos,
a una educación mediocre, trabajos miserables,
mientras una clase alta y las multinacionales extranjeras
saquean las riquezas de este país llamado Chile.

Llevamos ocho días de este movimiento
que no lo amedrentan las amenazas ni la muerte.
Hasta que el gobierno escuche, haga los cambios necesarios
y nos tome en cuenta como ciudadanos en igualdad.
Hasta ese instante, los estudiantes y el resto del pueblo
podrán volver a sus hogares logrando el Chile que todos queremos.
Chile merece un cambio. ¡AHORA!


Chadwick y Piñera: los responsables del horror ensangrentado. Por Marco Silva Cornejo, Mg. Ciencias Sociales Aplicadas UFRO

En la retina herida de los ojos estallados se alberga la memoria de un pueblo que no olvida. Porque una vez más la derecha política y económica de la patria es responsable de la jauría asesina que recorre nuestras calles amparadas en el más cobarde de los uniformes con acento de estados de emergencia. Ese que asesina jóvenes y niños, el que viola mujeres, el que transformo el espacio público en centros de tortura en menos de tres días. Salieron de sus cuarteles alentados por los Chadwick y los Piñeras, como carroñeras bestias de un viejo tiempo para hacer del horror un relato cotidiano, mientras el noticiario reproduce absurdo el saqueo de la esquina amparado por la tropa y la policía. Suman los horrores en el metro, niños tuertos por el disparo impune de la infantería, desprendidos los calzones de mujeres y homosexuales por la bayoneta en ristre de los valientes soldados de la patria. Suma desconsuelo el espectáculo de un gobierno que escribió con plomo y metralla el toque de su queda. Solidario el descontento se multiplica en barricadas, en olor a combustible, en llanto inconsolable que no cesa por las noches, siempre nosotros con las piedras y ellos con las metrallas, niños y niñas inconscientes en medio de la tortura y el apaleo, pobladores humillados, jóvenes tiroteados por doquier, lanzados en los parques con los ojos extraviados de tortura. Piñera se ha transformado en una pesadilla y este pueblo ha despertado. Noticiario y anestesia, los ministros sin palabras y los Chadwick van a rezar al cerro Chacarillas con fotos del dictador en el bolsillo de su credo. La revuelta que no pare murmuran las murallas, mientras sigue el tiroteo.

El mal gobierno nos llevó a una guerra para justificar el saqueo de sus bancos y corporaciones, caligrafía en desconsuelo escrita con A mayúscula de abusos. Entretanto las convenciones duermen una buena siesta y el SENAME y el SERNAM silencian la masacre y la vulneración de los derechos. La frágil democracia de los nuestros cojea herida por los Sebastianes y en todas nuestras calles le gritamos el desprecio. Y que no pare la revuelta, porque es pueblo en dignidad, porque su canto traerá esperanza a los hijos de mañana, porque deben recibir el justo castigo, los que patrocinaron el horror.


¡CHAO PIÑERA! por Manuel Cabieses

“Ninguno debe obedecer a los que no tienen el derecho a mandar”.
(CICERÓN)

El gobierno del presidente Piñera está acabado. La calle revocó su mandato y exige su renuncia. En adelante la función de este gobierno se reduciría al gotario de concesiones que intentan calmar la indignación popular. En el ofertón hacen fila los aumentos de salarios y pensiones, la reducción de los ingresos de parlamentarios, ministros y altos funcionarios públicos, la rebaja de las medicinas, la congelación de las tarifas de electricidad, agua y peaje de las autopistas, y un rosario de otros parches curita para atacar el tumor maligno del modelo neoliberal.

La oligarquía, temerosa de perder sus privilegios, no quiere verse arrastrada por el descalabro del gobierno. Alfonso Swett, presidente de la poderosa Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) que gobierna Chile desde 1973, ya levantó bandera blanca para pedir una tregua. A nombre del comité ejecutivo de la CPC, dijo: “Tenemos que agrandar nuestros corazones con generosidad. Sabemos que tenemos que agrandar nuestras manos y meternos las manos al bolsillo y que duela…” (El Mercurio dixit). Añadió que los empresarios llevarán a cabo diálogos con sus trabajadores para atender sus demandas tanto en materia de salarios como del endeudamiento de sus familias. (Cabe señalar que el endeudamiento es uno de los problemas más graves que afectan a los chilenos. Compromete el 73,3% del ingreso familiar. Los morosos superan los 4 y medio millones. Una moratoria general y condonar las deudas usurarias con la banca será, sin duda, la prioridad de un próximo gobierno).

Si el presidente Piñera, representante de una derecha liberal crítica del terrorismo de estado, quisiera aliviar la crisis que vive el país y facilitar el tránsito pacífico a una democracia con justicia social, debería abdicar. Su renuncia es una de las demandas principales que hace el pueblo junto con la Asamblea Constituyente.

Un gobierno provisorio podría de inmediato llamar a plebiscito para convocar a una Asamblea Constituyente, elegida por los ciudadanos, que elabore la Constitución democrática. La jugarreta en curso para dejar en manos del Congreso el poder constituyente, es una astracanada que el país no soportará.

Sin embargo, no todo es coser y cantar. El modelo moribundo aún tiene recursos para tratar de desmoralizar y frustrar la protesta. Una de sus mañas es dar largas al conflicto y llevarlo al agotamiento. El cambio de gabinete y la batería de concesiones obedecen a esta estrategia. Otra maniobra en desarrollo es la guerra sicológica para crear miedo en vastos sectores ante los incendios y saqueos de bandas criminales que actúan con beneplácito policial.

Se busca aislar al núcleo fundamental del movimiento: trabajadores, jubilados y clases medias. Casi 4 millones de obreros constituyen la población activa (42%) que junto con las clases medias, funcionarios públicos y servidumbre doméstica, alcanzan una mayoría de casi el 70%. Pero si esa enorme fuerza no permanece unida y no se dota de una dirección respetada, el funeral del neoliberalismo puede prolongarse. La lucha debe entenderse hoy como el enfrentamiento de todos contra el 1% que ha saqueado el país durante 30 años.

La estrategia del cambio requiere gran amplitud y cohesión social. Algunos sectores de Izquierda deberían entender que Santiago 2019 no es San Petersburgo 1917. Tenemos por delante una enorme tarea de construcción de fuerza social y política. El espacio de la cultura y las artes juega un rol vital en este reencuentro con la democracia. Requerimos una revolución cultural para construir una sociedad distinta que respete los valores esenciales de la democracia que perdimos en 1973 y que sea capaz de dimensionarla a la nueva época de la humanidad.

La ejemplar y maravillosa reacción del pueblo contra los abusos y corrupción del sistema, exige soluciones de calado mayor. Nunca hemos estado tan cerca del cambio que nos permita alcanzar la democracia, igualdad y justicia por tanto tiempo postergadas.

MANUEL CABIESES DONOSO, Octubre 2019

(1) Ver “Los caminos de la Izquierda”, puntofinal.blog.cl, 10/7/2019.

https://www.puntofinalblog.cl/blog/los-caminos-de-la-izquierda

https://www.puntofinalblog.cl/blog/chao-pi%C3%B1era


Moción adoptada en la Asamblea Nacional de Quebec el 30 de octubre de 2019
«La Asamblea Nacional expresa su preocupación por la grave crisis social y política que actualmente afecta a Chile, y se une a la comunidad internacional para expresar su solidaridad con el pueblo chileno. Destaca el papel histórico de Quebec en dar la bienvenida a muchas ciudadanas y ciudadanos que huyeron de la dictadura militar; exige el respeto de las libertades fundamentales de las ciudadanas y ciudadanos de Chile; La Asamblea Nacional llama al diálogo social en Chile como un medio para poner fin a la violencia y encontrar una respuesta a las demandas legítimas de su población.»

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CARABINEROS, VIOLENCIA Y MILITARIZACION DE LA SEGURIDAD CIUDADANA Por Enrique Villanueva

La violencia con que Carabineros está reprimiendo las manifestaciones sociales es vergonzosa y preocupante, son acciones de una organización policial-militar que no es coherente con los principios básicos de un sistema democrático. Que demuestra además, la incapacidad del gobierno para responder a la seguridad ciudadana sin la militarización de la misma, sin criminalizar la movilización social, insistiendo en que ésta es producto de la acción de vándalos y delincuentes. Lo demuestra la realidad que se vive en las calles, apaleos brutales en contra de niños, de jóvenes, además de baleos indiscriminados, detenciones arbitrarias, torturas y ataques sexuales en contra de detenidos y detenidas. Pero a pesar de las evidencias de éste maltrato a la población, el gobierno continua felicitando y agradeciendo públicamente a las FFAA y carabineros “por el esfuerzo tremendo que han hecho para mantener el orden y la seguridad de todos los chilenos”, porque tampoco hablan de las chilenas.

A estas alturas, después de diez días de manifestaciones sociales ininterrumpidas, se abre la duda respecto de la estrategia utilizada por el gobierno para contrarrestar o contener la movilización social. La estrategia represiva empleada, obedece a su incapacidad operativa y porque ésta sobrepasada la fuerza policial o, lo que se busca es transformar el descontento social en un problema de seguridad, para validar un nuevo estado de emergencia y pavimentar el camino para una salida autoritaria de esta crisis. Una estrategia ya empleada con la militarización del conflicto mapuche, lo que, en vez de aportar a la solución del mismo por los cauces políticos, el conflicto se ha militarizado, ubicando la represión y la seguridad como el eje fundamental de la relación del gobierno con el pueblo mapuche.

Por otra parte en nuestra sociedad, todavía hay personas que quisieran resolver esta profunda crisis política, cuyas raíces están en el agotamiento del sistema económico neoliberal, aplicando medidas autoritarias, tal cual lo diseñaron los estrategas en tiempos de dictadura. Quisieran éstos, exterminar rápidamente “al enemigo interno”, “al vándalo”, “al violentista”, para así tranquilizar la atmosfera convulsionada, según ellos, “trastocada por agitadores profesionales”, o como dijo irresponsablemente Piñera, sin dar evidencias ni pruebas, con la acción de un “enemigo poderoso y organizado”.

Estas ideas existen en nuestra sociedad y están presentes en las FFAA y carabineros, porque ninguno de los gobiernos democráticos post dictadura fueron lo suficientemente valientes para terminar con el pacto que ellos hicieron con la dictadura. Un pacto de garantías que incluyó el compromiso para de “no tocar a las FFAA” a cambio de garantizar así la transición a la democracia, dejando pendiente hasta hoy, una profunda y necesaria reforma doctrinaria en las Fuerzas Armadas y Carabineros.

Así entonces, los gobiernos democráticos no sacaron ni desterraron la doctrina militar que fue el sustento del terrorismo de estado, ni crearon una doctrina militar vinculada a la democracia, por el contrario. Lo que se hizo fue una maqueta renovada, una mera fachada que mantiene las bases doctrinarias represivas del pasado, dejando pendiente en las FFAA y carabineros, una deuda pendiente con la sociedad chilena, que es de larga data. El nacimiento de Carabineros fue para crear una institución a la cual traspasarle funciones represivas, que hasta esa fecha cumplía el ejercito, luego de brutales represiones militares en el siglo 19 y 20 . Eso hizo cada vez mas necesario abandonar el intento de asignarle a las Fuerzas Armadas, tareas policiales, e implementar una segunda variante: militarizar a la policía para cumplir las misiones que los militares se resistían a realizar. Misión que luego cumple carabineros con un triste récord de represión, asesinatos y violaciones a los derechos humanos.

Durante la dictadura Carabineros fue una policía militarizada, señalada como actor principal en múltiples casos de represión particularmente en contra de campesinos y mapuches, además de casos “emblemáticos” como el asesinato de 15 campesinos en Lonquen en 1973, los que posteriormente fueron enterrados en forma clandestina. El degollamiento de tres profesionales comunistas en 1985, y cientos de otros casos vinculados específicamente a la Dicomcar, órgano represivo de Carabineros en la cual participaban miembros del Grupo de Operaciones Especiales (Gope) y de la CNI.

Como sucedió con el Ejército, la Fuerza aérea, la Marina y la PDI, esta herencia dictatorial terrorista, nunca fue removida de Carabineros, se mantiene hasta nuestros días y es parte de la base doctrinaria en la formación de sus oficiales y cuadro permanente, Recordemos el 2011 y comprobaremos que todo lo que hemos visto durante estos días es lo mismo que vimos cuando miles de estudiantes, profesores, sindicalistas y otras organizaciones, se manifestaron para exigir cambios fundamentales en el sistema de educación pública. Marchas pacificas que fueron violentamente reprimidas en esa oportunidad y que, al igual que hoy, se conocieron casos de torturas y otros malos tratos, incluidas palizas y amenazas de violencia sexual, contra estudiantes detenidos arbitrariamente por la policía en manifestaciones estudiantiles No hay dudas de que las Fuerzas Armadas y Carabineros constituyen un servicio público, que son las encargadas de otorgar al país la seguridad ciudadana y la defensa exterior e interior, para lo cual reciben los recursos materiales y tienen la función del ejercicio del monopolio de la fuerza legítima de que está dotado el Estado. Eso no está en cuestionamiento, lo que sí es cuestionable, es lo que ha quedado en evidencia con la represión brutal e irracional que en pocos días desato el ejercito, la marina y carabineros durante el estado de sitio, de facto, ordenado por el presidente de la República. Lo cuestionable es la inexistencia en las FFAA, Carabineros y la PDI, un mínimo acercamiento o preocupación ética formativa, de sus integrantes, en materia de Derechos Humanos, responsabilidad que se extiende a todos los gobiernos durante estos últimos 31 años.

Los actuales cursos especiales y enseñanzas acerca de cómo tratar prisioneros, o como usar la fuerza en las acciones militares operativas, demuestran, con lo que esta sucediendo, que no han cambiado la mentalidad militar que desprecia al mundo civil, a “los paisas” y que ve en el trabajador, en el estudiante, que se manifiesta en contra del sistema como enemigo. Lo que deja en evidencia, una vez mas, la necesidad de una doctrina de la seguridad y defensa del país, que oriente en los principios de respeto a los derechos humanos, las acciones operativas y el trato a sus propios integrantes, vinculados además a un rol de las FFAA en la democracia y sus problemas en el siglo 21.

Es mas, la actuación de las FFAA, las conductas violatorias de los derechos de las personas, de abusos de poder, la corrupción constatada en el uso de sus recursos, no son cosa de estos días o meses, son también parte de la crisis de valores, vinculadas a la crisis del modelo económico neoliberal que estamos viviendo como sociedad. En el Chile de hoy los poderosos compran los medios de comunicación, compran políticos, compran justicia y corrompen la sociedad, utilizan a las instituciones del estado para su beneficio e intereses, para abusar como lo han hecho en nuestro caso, con todos los derechos del pueblo.

Las FFAA y Carabineros han sido violentadas en lo mas profundo de su ser institucional, su desarrollo basado en el deber ser, en el actuar basado en una moral con valores, ideales, estos se han cambiado por valores materiales, instrumentales, creando una crisis moral que genera la desconfianza, transformándose en un campo fértil, para su utilización política y por la acción de vándalos ideológicos herederos de la dictadura, aun presentes en su interior. El “condenamos la violencia venga de donde venga”, es una frase hueca sino se condena la violencia del sistema, que es la violencia que provoca marginación social, la que ha generado la ruptura de la convivencia nacional, separándonos entre quienes tienen y quienes no, transformando todos nuestros derechos en vulgares instrumentos de mercado.

En este mundo corrupto en el que se desenvuelve el poder, las FFAA y Carabineros se han transformando en instituciones desprestigiadas y deslegitimadas, por lo tanto y por mas discursos que se hagan para limpiarles la imagen, calificándolas de reserva moral, de sacrificadas y patrióticas, la percepción ciudadana, mientras estas no sean reformadas profundamente en su esencia, sigue siendo la misma. No hay dudas que la movilización social ira en aumento, así lo demuestra la creciente y trasversal participación ciudadana, seguramente será con altibajos, pero el justo reclamo por los derechos del pueblo cada vez es mas potente. Por su parte, el gobierno represor, es incapaz de entender lo que esta pasando, intenta imponer su agenda social neoliberal, mientras la mayoría del país pide terminar con el sistema económico y con la Constitución de 1980.

El pueblo chileno, en particular los jóvenes, quienes con su valentía despertaron la voluntad combativa dormida de los chilenos y chilenas, están escribiendo con entusiasmo una pagina inédita y heroica, a pesar de la brutal represión con la cual pretenden contener este torrente que impulsa el cambio. La represión no es el camino, estamos frente a una situación explosiva, en la cual el militarismo esta presente y debe ser desactivado, esta es una responsabilidad de todos, denunciando la represión y los abusos, manteniéndose en la calle y reclamando por nuestros derechos.


Por nuestros derechos: a Luchar!!!

Bloque de Organizaciones Populares

Ya van más de 10 días desde que como pobladores y pobladoras, parte de la clase trabajadora, nos sumamos a la gran convocatoria que las y los estudiantes secundarios nos hicieron a través de las evasiones masivas, producto del alza del pasaje. Espectadores al principio pero rápidamente nos volcamos como en los 80 a las marchas, cacerolazos y barricadas, ollas comunes y asambleas territoriales, las cuales hoy nos permiten vislumbrar posibilidades de avanzar hacia la reconstrucción del movimiento popular.

Han sido jornadas extenuantes, agotadoras, pero llenas de enseñanzas en la lucha por nuestros derechos. El pueblo, las y los trabajadores nos han dado lecciones de movilización y protesta, las cuales son un motor para impulsar la lucha clasista contra el capitalismo, el imperialismo y al patriarcado, ejemplo de esto han sido la multiplicación de ollas comunes en diferentes comunas y regiones del país, las asambleas realizadas en plazas y sedes de nuestros territorios, ocupando el espacio público en favor de la organización popular, en las cuales se ha ido debatiendo sobre nuestros pliegos de demandas y la forma de cómo ir conquistando derechos. Lo hemos visto también en las marchas donde la alegría de ser millones se transforma en rebeldía e impronta combativa contra las y los defensores del sistema capitalista, en los cacerolazos donde las barricadas fueron validadas como la forma de protesta popular contra las injusticias de este modelo de explotación, opresión y dominación.

No olvidamos las opiniones nefastas de los diferentes políticos del bloque en el poder burlándose de nosotros y nosotras. No olvidamos cómo el ex subsecretario de redes asistenciales, Luis Castillo, mencionó sin tapujo que el pueblo va a hacer vida social en los CESFAM a las 5 de la mañana; no olvidamos el llamado del ex ministro de Hacienda Felipe Larraín a comprar flores porque están más baratas, o los dichos del ministro de vivienda haciendo alusión a que todos tienen propiedad de una casita, dos departamentos, una casa en la playa o un terreno, a sabiendas de los niveles de hacinamiento, de los miles de deudores habitacionales y las paupérrimas viviendas sociales que impulsa el gobierno a través de sus políticas sociales. Tampoco olvidamos que nos tratan como si fuésemos alienígenas, sabemos muy bien a qué clase pertenecemos, por qué intereses luchamos, y también tenemos muy claro contra quiénes peleamos, contra la burguesía.

Nuestras demandas son sueldo mínimo $500.000, 40 horas de trabajo semanal sin flexibilidad, pasaje gratis estudiante y tercera edad, pago de locomoción y colación en todos los lugares de trabajo, congelamiento de tarifas de servicios básicos, fin a las AFP, derogación del DL 3.500 por un sistema de reparto y pensión básica igual ingreso mínimo, por estatizar el transporte público, farmacias estatales fuera de la colusión, compra de terrenos para viviendas sociales, fin al lucro en la salud y la educación, nuevo sistema de protección de la infancia y a la tercera edad, nacionalización de agua y los recursos naturales, protección a la maternidad y socialización del trabajo doméstico, entre otras demandas que buscan mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo.

Sin embargo, sabemos que estas demandas no bastan para lograr una vida mejor, la lucha y la construcción del poder popular es lo único que nos permitirá terminar con el sistema capitalista que nos condena a la miseria y sólo nos entrega migajas.

En medio de la protesta popular, estado de excepción y militares y fuerzas policiales reprimiendo, torturando y asesinando, en la cámara del Senado se aprobó el proyecto de ley sobre la jornada de 40 horas, y Piñera anunció una serie de miserables medidas como el congelamiento de la tarifa de electricidad o el aumento del ingreso mínimo a $350.000, no de cargo de la patronal sino por medio de subsidio estatal, es decir, de los bolsillos del pueblo chileno. Pero ninguna de estas medidas ha sido capaz de aplacar el descontento, quedando en evidencia en la convocatoria a la marcha más grande de la historia. Asimismo, el gobierno intentó adueñarse del aparente pacifismo de esta convocatoria instalando, a través de los medios de comunicación, la falsa idea de orden y paz, situación que nuevamente despertó el descontento, desatando nuevas jornadas de protestas, superando y dejando en segundo plano el cambio de gabinete, que pretendía ser un recurso disuasivo respecto del foco de atención.

En medio de la crisis que vive el gobierno, el oportunismo de la oposición (ex Nueva Mayoría y Frente Amplio), busca adjudicarse la representación del movimiento, generando propuestas que buscan como salida la institucionalización del conflicto, intentando trasladar esta lucha desde la protesta popular hacia la manifestación ciudadana.

Sin embargo, surge una iniciativa clasista y popular. El llamado de la Central Clasista a construir un polo social anticapitalista y por fuera de las maniobras del entreguismo de conciliación de clases, puede ser el espacio donde las diversas expresiones político sociales, del campo popular podamos articularnos para, de forma mancomunada, impulsar un camino de lucha contra el sistema capitalista y por la conquista de los derechos de la clase trabajadora.

Por otro lado, hacemos el llamado a mantener la convicción sobre la justeza de la lucha por nuestros derechos y a tener mucho cuidado con las medidas que ha impulsado la clase en el poder por instalar la desconfianza y división de nuestro pueblo. Los chalecos amarillos trabajando en conjunto con fuerzas policiales, no son más que el reflejo de las medidas adoptadas por trasladar el enemigo del pueblo hacia el mismo pueblo, potenciando la represión desde la lógica del enemigo interno, táctica ya utilizada en otros conflictos por parte de las Fuerzas Armadas y de Orden. Decimos fuerte y alto que el pueblo que lucha no es delincuente y que nuestro enemigo no es el vecino o vecina, sino que la clase que nos ha mantenido viviendo en miseria, discriminación y precariedad por décadas.

Como Bloque de Organizaciones Populares, saludamos la enorme energía de nuestro pueblo y su claridad a la hora de enfrentar a los poderosos, invitamos a seguir fortaleciendo la protesta popular, a volcarse a la construcción de asambleas territoriales y a multiplicar las organizaciones populares en lucha por los derechos que hace décadas los ricos nos han usurpado.

¡¡¡Para que todo cambie

Hay que salir a luchar!!!

Bloque de Organizaciones Populares

Octubre, 2019, Chile


¡Por una Asamblea de la Civilidad! Juan Pablo Cárdenas S.

En la hora actual de Chile puede ser útil mirar al pasado. Recordar ese estallido de protestas sociales que provocaron el término de la dictadura de Pinochet, las que fueron horriblemente agredidas por el terrorismo de estado. Toda una agitación que llevó al Tirano a sacar a las calles en una de estas protestas a 18 mil efectivos militares, imponer el Estado de sitio, el toque de queda, la proscripción de los medios disidentes, las detenciones arbitrarias, la tortura y la muerte de centenares de jóvenes, trabajadores y otros múltiples combatientes. Al contrario de lo que muchos temieron, el mismo atentado frustrado contra su vida fue un efectivo acicate al cambio y al posterior Triunfo del NO.

Al igual que ahora, las jornadas de protesta fueron convocadas por la sociedad civil, por los referentes unitarios de estudiantes, sindicatos y pobladores, así como por las organizaciones de DDHH. Movilizaciones que, incluso, fueron entorpecidas por los partidos políticos y su incapacidad de superar sus desavenencias históricas y propósitos hegemónicos. De esta forma es que surgió, entonces, la Asamblea de la Civilidad, una instancia integrada por los más diversos referentes, como los colegios profesionales, las federaciones estudiantiles, los dirigentes del cobre, de los pequeños y medios comerciantes, entre otros múltiples actores. Además de ese amplio mundo de organizaciones culturales, religiosas e intelectuales.

Esa generosa mancomunidad consolidada bajo el común anhelo de derrotar al régimen castrense, promover una nueva Constitución y abrir los cauces democráticos tuvo como efecto la confianza y el respaldo de la población; con multitudinarias protestas y ese arcoíris de expresiones de disidencia y descontento a lo largo de todo el país. Así como la convicción de que sin movilizaciones unitarias y constantes no sería posible derrotar al régimen opresivo.

Ante el éxito de esa Asamblea de la Civilidad es que la Moneda decidió querellarse contra toda la plana mayor de sus dirigentes y voceros, al mismo tiempo que desde los Estados Unidos se le exigió al propio Pinochet y a los partidos políticos opositores converger en un diálogo y una salida negociada, de manera de “evitar un desenlace como el de la Revolución Cubana”, a confesión del Embajador de la Casa Blanca en Chile.

Encarcelados los principales líderes sociales, y sin que los referentes partidistas tuvieran tan alto descrédito popular como el de ahora, les resultó relativamente fácil a estas colectividades opositoras montarse por sobre las organizaciones sociales y ofrecerse como interlocutores ante el Gobierno Militar. En la propia cárcel de Capuchinos pudimos comprobar cómo las directivas políticas concurrieron a este penal a presionar a los más validados líderes sociales a fin de que se subordinaran a los partidos y abandonaran también la idea de una coordinadora política y social unitaria como aquella fugaz iniciativa de la Intransigencia Democrática, o un referente tan sólido como el Grupo de Estudios Constitucionales (o de los 10) que exigía una Asamblea Constituyente para que el país se diera una Carta Fundamental plenamente democrática, como el mismo expresidente Frei Moltalva lo voceara en ese histórico acto realizado en el Teatro Caupolicán, previo al plebiscito y el Triunfo del NO.

Después de tres décadas es curioso observar cómo, otra vez, las movilizaciones sociales han surgido espontaneas, masivas y radicalizadas nada más que por el enorme descontento de la población, sin mediar liderazgo partidista alguno y en la arraigada idea de la amplia mayoría del pueblo, en cuanto a lo que ahora lo que hay de derribar es la dictadura neoliberal, su profunda inequidad social, la corrupción del conjunto de la clase política, las groseras colusiones y abusos de los grandes empresarios como, desde luego, la corrupción que envenena el actual régimen institucional, a las Fuerzas Armadas y de Orden, incluyendo el sistema electoral.

Mucho más que ayer, hoy las grandes movilizaciones no exhiben banderas ni símbolos partidistas, y solo muy pocos de sus dirigentes se atreven a sumarse a las marchas y concentraciones. Es más, lo que se hace evidente, ahora, es que Piñera y su gobierno lo que quieren es dialogar y contemporizar rápidamente con los parlamentarios y partidos opositores. En la desesperada búsqueda de una solución a un conflicto nacional que se les ha escapado de las manos y en que, tal como ayer, ya no le sirven los militares y policías reprimiendo si no es para conseguir una ira y caos mayor, todavía, de lo ya observado. Se recurre muy tardíamente a una batería de iniciativas legales que dormían en el Congreso o en los anaqueles de los ministerios a fin de salvar el desprestigio de la política y distraer nuevamente a la población con cambios cosméticos y promesas que le den aliento a un sistema incapaz de resolver las justas demandas de justicia social, igualdad y genuina democracia.

Lo que vemos, como hace treinta años, es una clase política que perdió la convocatoria y el control de la sociedad civil. Proceso que se empezó a evidenciar con la llamada apatía social, los altos índices de abstención electoral y la deserción masiva de los militantes de los partidos. Con senadores y diputados que en su ensimismamiento, nunca percibieron los niveles de descontento y frustración ciudadana, encantados de derecha a izquierda con el modelo económico y las cifras, por ejemplo, de nuestro alto ingreso per cápita que, a final de cuentas, lo único que ha representado es la profunda y grosera brecha en la calidad de vida de los chilenos. Es decir, entre el puñado que más gana y la angustiosa realidad de la inmensa mayoría de trabajadores condenados al ingreso mínimo, a una jubilación bochornosa, así como sometidos a financiar el alto costo de los servicios más básicos en manos de empresas privadas y extranjeras.

Para colmo, cómo no constatar que los estipendios de gobernantes y legisladores compiten con los de los países más ricos de la Tierra, tanto así que de ellos mismos ha surgido rápidamente, ahora, la iniciativa de rebajárselos. Al constatar, además, que tenemos el sistema de locomoción colectiva más caro de América, cuya alza en los pasajes el Metro gatillara la protesta más multitudinaria de nuestra Historia, con más de tres millones de chilenos movilizados en Santiago y regiones. Y en la voluntad de concurrir cotidianamente a las calles hasta que no se perciba un cambio fundamental en los sistemas de previsión, salud, en las políticas salariales y los accesos a todos los derechos fundamentales conculcados por el capitalismo más salvaje implementado en el mundo.

Por eso es que la rápida e indignada reacción a un alza de 30 pesos en el pasaje del Metro fuera alentado, además, por la soberbia de un mandatario que se creyó con derecho a ningunear y darle recetas a nuestros países vecinos y buscar afanosamente un liderazgo mundial cuando desde hace tanto tiempo era evidente que nuestro exitismo económico estaba sentado sobre un verdadero polvorín social.

Qué duda cabe que las manifestaciones sociales han apuntado al régimen que nos rige y al conjunto de sus administradores en La Moneda, el Parlamento, los tribunales y los organismos fiscales. Pero también a aquellas instancias patronales, sindicales y otras que se han hecho cómplices de la desigualdad y los privilegios más irritantes. Entre ellos, el dispendio y la malversación de los presupuestos castrenses. Millonarios recursos administrados con toda impunidad por los cancerberos del sistema.

Pensamos que, como ayer, debieran confluir en una organización unitaria entidades tales como NO+AFP, los gremios fiscales, los colegios profesionales e integrantes del ancho mundo de la salud, la cultura, la educación y de las vindicaciones medioambientales, como de los que luchan por la dignidad de nuestros pueblos originarios, la igualdad de género y los derechos de los consumidores. Consolidar rápidamente una nueva Asamblea de la Civilidad que ya no pueda ser manipulada por los partidos y los falsos representantes de la sociedad chilena, juramentados a respetar la Constitución de 1980, a la que rinden pleitesía al momento de apoltronarse en sus curules legislativos, edilicios y gubernamentales.

Necesitamos un referente suprasocial que sume como objetivo, además, recuperar el papel rector del Estado, recobrar nuestras riquezas básicas y soberanía nacional, en un país en el que de cordillera al mar se enseñorean las empresas transnacionales. Una asociación ciudadana que exija, como condición de paz, una Asamblea Constituyente, promesa burlada por todos los gobiernos y parlamentos de la posdictadura.

Una Asamblea de la Civilidad que obligue a los actuales moradores de La Moneda a definir una salida política con ésta y con la definición de una batería de soluciones económico sociales para terminar efectivamente con los sueldos de hambre, las pensiones indignas y los costos oprobiosos de la movilización pública, del agua potable, el gas y la electricidad. Y que, por supuesto, condone las deudas asumidas obligadamente por los jóvenes y sus familias por el derecho a educarse. Junto con ponerle freno a la usura bancaria y, especialmente, de los abusivos créditos habitacionales.

En uno de los países más ricos de nuestra región, como lo reconoce ahora el conjunto de la clase política y empresarial acorralada por fin por el pueblo y su esperanzador retorno a las “anchas alamedas”.

Martes 29 de octubre 2019


Declaración de Editores de Chile sobre la contingencia nacional

Como miembros de la Asociación de Editores Independientes, Universitarios y Autónomos de Chile nos surge la imperiosa necesidad de manifestar nuestra desazón por la caótica situación que atraviesa nuestro país. Los días pasan mientras las cifras de muertos, desaparecidos y violentados se incrementan.

La lucha es justa y la apoyamos. Chile es un país de desigualdades, realidad que ha terminado en un estallido social. En este escenario somos testigos de una movilización masiva por un país mejor, más solidario, más generoso. Y también de gestos de personas anónimas que dignifican al que está al lado, que no le tiene miedo a la diversidad, que acoge y que entrega en forma desinteresada.

Nuestras letras van dirigidas a niños, jóvenes y adultos libres, no sojuzgados, ni oprimidos. Y esperamos también llegar a quienes toman las decisiones políticas.

La historia de Chile lo proclama: ¡Cuánto nos costó y cuánto nos costará!

Exigimos terminar con la represión de las manifestaciones y ofrecemos nuestra disposición a colaborar en la creación de un país unido, democrático, justo y solidario. Porque estas han sido nuestras motivaciones en la labor que realizamos.

Citar a líderes y pensadores que inspiran nuestro trabajo seria inacabable, sin embargo, invitamos a todos quienes suscriben esta declaración a comenzar a publicarlas en sus redes, para demostrar a Chile y al mundo, nuestro pesar y descontento ante esta barbarie.

Esta declaración responde a nuestra labor inherente como editoriales independientes de ser parte de la vida cultural del país, de motivar el goce de las artes, y participar en el progreso científico-intelectual y en los beneficios que de él resulten.


ASAMBLEA AUTO CONVOCADA DE LA MANIFESTACIÓN DE PLAZA ÑUÑOA Declaración

Primero. 1. A raíz de los acontecimientos del pasado viernes 18 de octubre, desatados por la convocatoria de alumnos secundarios a evadir el pago del transporte subterráneo, y los hechos por todos conocidos que han derivado en una crisis social histórica, expresada en más de una semana de manifestaciones de todo orden, transversales etaria y socioeconómicas a lo largo de todo el país; un grupo de vecinos asociados a la manifestación de plaza Ñuñoa se ha auto convocado en el seno de uno de los puntos más activos en la región metropolitana, con miles de participantes diarios durante casi una semana consecutiva, para conversar, convenir, redactar y publicar una declaración que exprese su diagnóstico, propuestas y demandas de cara a la gran crisis por la que atraviesa la República.

2. La naturaleza de la gran cantidad de demandas diversas y multisectoriales, expresadas en la calle con alta carga emocional, nos ha llevado a concluir que el denominador común de los abusos y carencias de nuestro pueblo encuentran su principal origen en la Constitución de Chile de 1980, emitida en dictadura, sometida a un plebiscito sin registros electorales y aplicada de manera ilegítima por una dictadura militar.

Chile sufrió la instalación antidemocrática del modelo neoliberal durante la década de 1970. Una serie de reformas estructurales introdujo de manera radical y experimental, por primera vez en el mundo, una cosmovisión neoliberal que percoló todos los niveles de nuestra convivencia. La Constitución de 1980 se convirtió en la estructura que anidó y validó una forma de ver la sociedad desde un punto de vista absolutamente mercantil. Donde los límites de los derechos consagrados en la mayoría de las repúblicas del mundo occidental se convierten en negocios abiertos solo a quienes puedan pagar por ellos. En la constitución de 1980, por ejemplo, no se consagra la educación como un derecho, sino el acceso a la educación, lo que abre la posibilidad de convertir el dintel de entrada de las instituciones educacionales en un portal de cobro donde ingresan escalonadamente nuestros niños dependiendo del poder adquisitivo de sus padres, generando segregación y contraviniendo convenciones internacionales firmados por Chile. Esto se repite en la salud, la previsión, la vivienda y otros servicios que no están garantizados por el Estado sino reconvertidos en oportunidad de negocio para privados.

Esta constitución vigente NO ES un pacto social. Los pactos sociales, que firmamos cuando nos hacemos ciudadanos de un país, se fundan en la reciprocidad, es decir, yo doy y recibo en igualdad. En nuestro país los derechos a la salud, la educación o la previsión, al estar mercantilizados, solo le permiten acceso a quienes tienen el poder adquisitivo para obtenerlo, estableciendo un régimen de desigualdad intolerable para una república que se dice democrática.

La constitución de 1980 consagra una sociedad individualista, donde las relaciones humanas y éticas se disuelven en favor de las relaciones mercantiles. Donde el bien común se convierte en un lugar al que pueden acceder los que tienen más y los que tienen menos no reciben más ayuda por estar en esa condición. Una sociedad en extremo individualista donde la solidaridad desaparece y cada persona está abandonada a sus posibilidades por miserables que estas sean. Donde el estado se ve maniatado por ley para llevar adelante emprendimientos que pudieran redundar en bien común y se entrega a los privados, en nombre del mercado, la administración de derechos como la educación o la salud, servicios y riquezas naturales inicialmente de todos los chilenos, para lucrar con ellos.

Esta no es solo una crisis política, es una crisis ética. Durante la asamblea se escucha el reclamo no solo en la forma de petitorios o demandas de bienestar, sino como un llamado urgente a recuperar valores humanistas y sentido ético para la convivencia y la administración del estado. Un país de hermanos, un país solidario, un país que se preocupa y ayuda a los que tienen menos, un país solidario que busca el bien común para todos y todas.

3. Dicho lo anterior. La primera demanda de la ASAMBLEA AUTOCONVOCADA DE PLAZA ÑUÑOA es la inmediata convocatoria a un PLEBISCITO que valide la realización de una ASAMBLEA CONSTITUYENTE DEMOCRÁTICA Y VINCULANTE. Es decir, una convocatoria a asambleas comunales que generen los insumos para, luego de un proceso piramidal de cara a una Asamblea Nacional, lleve a la redacción de una NUEVA CONSTITUCIÓN basada estrictamente en los resultados obtenidos en dicha asamblea.

4. Considerando que Chile nunca ha podido instalar una Constitución redactada por una asamblea constituyente democrática —la de 1833 y la de 1980 se promulgaron en el contexto de dictaduras militares y la de 1925 fue redactada subrepticiamente por una comisión menor y votada a lo menos con reparos— se vuelve imprescindible que sea el pueblo de Chile quien se entregue una carta constituyente expresión de sus sueños y objetivos como sociedad, legitimada por la participación abierta y democrática de todos y todas.

Segundo.

1. Considerando que la actual situación de crisis social también requiere de medidas inmediatas que ayuden a solucionar algunos de los inconvenientes más urgentes de la población, la ASAMBLEA AUTOCONVOCADA DE ÑUÑOA exige al actual gobierno una serie de medidas inmediatas en lo político, en lo judicial y en lo económico.

En lo político

a) Investigación inmediata de todos los abusos y crímenes cometidos por agentes del Estado contra civiles durante el período de duración de la crisis. Incluyendo a los responsables civiles.

b) Acusación constitucional contra Andrés Chadwick, por la responsabilidad que le cabe como ministro del interior en los graves casos de violación a los derechos humanos, muertes por agentes del estado y administración de la crisis.

c) La presentación pronta de un cronograma constituyente que incluya la convocatoria a un plebiscito que legitime la realización de una asamblea constituyente; un plan de asambleas comunales, regionales y una nacional, vinculante, de cara a la redacción, aprobación mediante plebiscito y promulgación de una NUEVA CONSTITUCIÓN PARA CHILE durante el año 2020.

En lo general inmediato

a) Sueldo mínimo de $430.000 pesos, líquido. Sobre la línea de la pobreza. En la gran empresa financiado íntegramente por el empleador, en las PYMES con apoyo estatal.

b) Pensión mínima igualada al sueldo mínimo, con costo a la AFP.

c) Condonación del CAE y la deuda estudiantil en general. Recuperación de viviendas en listas de remate por no pago del mismo.

d) Congelamiento de las cuentas de servicios domiciliarios hasta nuevo trato.

e) Fijación urgente de precios de fármacos al 30% ganancia sobre precio de costo, sin subsidio del estado.

f) Revisar todos los proyectos enviados por el gobierno actualmente en el Congreso.

g) Revisar el presupuesto 2020 para ajustarlo a las medidas urgentes solicitadas.

Tercero

La ASAMBLEA AUTOCONVOCADA DE ÑUÑOA llama a las autoridades y a todo el país a colaborar en la creación de un nuevo pacto social que deje de lado el paradigma mercantilista para definir la arquitectura del estado a partir de valores humanistas, donde el objetivo del estado sea la felicidad integral de las personas, más allá de considerarlos motores del mercado en su función de consumidores o generadores de riqueza. Un estado que considere la educación integral de su gente como un factor central de esa felicidad, que le permita el disfrute de su tiempo libre, su cuerpo, su familia, su intelecto y la cultura de su comunidad. La ASAMBLEA AUTOCONVOCADA DE PLAZA ÑUÑOA llama a recuperar la dignidad atropellada de las personas, a rescatarla de los abusos y a considerarlas el centro de los esfuerzos del estado.

Cuarto

En un segundo comunicado, la ASAMBLEA AUTOCONVOCADA DE ÑUÑOA expresará demandas y propuestas específicas para cada sector de la vida nacional, de cara a la redacción de una nueva Constitución como a la elaboración de leyes específicas para aspectos particulares de la legislación chilena.

Atte, Vecinos de la manifestación generada espontáneamente en Plaza Ñuñoa, producto de la crisis social de octubre.

Ñuñoa, 28 de octubre de 2019

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Discurso Central en acto político cultural NO+ABUSOS Parque O’Higgins, 27 de octubre de 2019

Estimados compañeros y compañeras, amigos y amigas:

Estamos viviendo una época histórica. Al movimiento de evasión contra el alza del pasaje del Metro iniciado por los jóvenes estudiantes, se ha sumado todo un pueblo a lo largo del territorio nacional.

Desde Arica a Magallanes. No existe comuna, aldea o poblado en donde la ciudadanía no esté expresando su disconformidad contra el abuso, la injusticia, la impunidad, la corrupción. Son millones de chilenos y chilenas que corean “Chile despertó”. “Chile despertó”, es la expresión concreta que sintetiza las diversas demandas de nuestro pueblo, por acabar con un sistema que oprime y abusa sistemáticamente negándonos derechos. Es la expresión, de querer recuperar derechos esenciales que nos permitan vivir con dignidad, para lo cual es fundamental recuperar los derechos básicos arrancados en la dictadura y mercantilizados durante años por todos los gobiernos que le sucedieron, como la salud, la educación, la previsión, la vivienda, el derecho al agua y el derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación. Es poner fin de una vez por todas a las zonas de sacrificio a la que se obliga a vivir a nuestro pueblo.

“Chile despertó” representa un clamor porque los derechos humanos sean plenamente respetados. Significa nunca más jóvenes secundarios agredidos sistemáticamente por la policía y criminalizados de manera burda por los agentes del Estado. Implica un nunca más dirigentes sociales asesinados en extrañas circunstancia sin que nunca se sepa quiénes son sus autores. Significa restituir la dignidad y reconocer su condición de nación al pueblo Mapuche, víctima de la militarización permanente que ha cobrado demasiadas vidas humanas, como consecuencia de un Estado indolente, que se niega a alcanzar la verdadera justicia y paz en la zona de la Araucanía.

“Chile despertó” y lo hizo como nunca de Arica a Magallanes, con fuerza, con convicción, con alegría y esperanza, pues descubrimos que somos tantos los hastiados, somos tantos los cansados; pero, también con sentimientos encontrados, la tristeza y el dolor de pagar con 20 seres humanos asesinados por el régimen represivo de Piñera es una pérdida irreparable que el pueblo chileno debe ser capaz de hacer pagar a los responsables, para que la impunidad en nuestro país deje de ser una constante. Las cientos de personas que sufrieron la represión brutal, la vejación, la tortura en los campos de detención hizo recordar los peores tiempos de la dictadura criminal de Pinochet.

Y vale la pena, subrayar, no para remover el dolor de las familias de quienes fueron asesinados durante la semana de movilizaciones, sino que, para no olvidar y hacer justicia. Un pueblo que vive permanentemente otorgando impunidad a los criminales y delincuentes, es un pueblo al que se le hace más difícil encontrar la paz y la justicia.

Para todos los caídos en estas semanas nuestros respetos y reconocimientos. Nuestro compromiso con ellos es seguir luchando para que su muerte no sea en vano. El despertar del “Chile se cansó” no es una alegoría a la unidad y a la paz como ha pretendido instalar descaradamente el gobierno y la prensa obsecuente. No es como ha dicho Piñera y algunos dirigentes de la vieja política un llamado a la “unidad nacional”. Tampoco, estas gigantescas movilizaciones cuya expresión más evidente fue la del día viernes, buscan alcanzar un arreglo “por arriba”, a la vieja usanza, entre “cuatro paredes”, entre “gallos y medianoche”. El cansancio de la sociedad es también, el cansancio contra los arreglos espurios a espaldas de la ciudadanía. Si queremos de verdad unidad nacional, primero, restituyamos los derechos fundamentales a las personas, de lo contrario, todo será más de lo mismo.

Para los millones que se han movilizado, resulta un insulto, una provocación que quienes han sido los artífices de este fracasado modelo pretendan darnos recetas. Hoy está en crisis la política de focalización del subsidio. Es eso lo que hay que terminar ahora. Continuar con la transferencia de recursos públicos para financiar negocios inmorales que han creado ”industrias” privadas en la salud, en las pensiones, en la educación, en el “transporte público”, en el negocio del agua y en los subsidios al arriendo que promueve un sistema indecente a las viviendas. Chile necesita de un Estado responsable que garantice derechos fundamentales a todos los habitantes de este territorio.

A todos y a todas. Desde el movimiento social, desde las organizaciones sindicales no renunciaremos al rol que nos asiste en tanto representantes de una parte importante de nuestro país, y, en tal sentido rechazamos el intento del gobierno y de sectores de la oposición de arrogarse la comprensión del fenómeno político que ha estallado en estas semanas, intentando construir un acuerdo nacional llevado adelante por los mismos de siempre. En tal sentido, creemos fundamental, avanzar hacia un cambio de la Constitución Política, cambio que necesariamente debe ser efectuado mediante una Asamblea Constituyente que ha comenzado con los cabildos que se realizan autónomamente del poder, permitiendo la más amplia deliberación de quienes conforman nuestro territorio nacional y que son expresión del cambio multicultural abierto con la fuerte presencia de población migrante que requiere, para la nueva conformación social, un debate sin prejuicios y sin censuras impuestas por el Estado.

“Chile despertó” y es responsabilidad de todos nosotros y nosotras que no nos den un somnífero como tantas veces ha ocurrido. El gobierno, ex jerarcas de la concertación, los grandes medios de comunicación están preparando su estrategia. Buscan una salida a esta crisis por arriba, despreciando y desdeñando a los millones que nos hemos movilizado. La crisis política y económica no es menor. Puede agravarse si este gobierno persiste en llevar adelante las mismas políticas fracasadas en estos años. Si nos detenemos, si bajamos los brazos, de poco habrá servido todo este esfuerzo y el esfuerzo de los veinte compañeros que pagaron con su vida este despertar. Necesitamos con urgencia levantar una agenda inmediata de Derechos Fundamentales. Una asamblea constituyente para garantizar el derecho a la Seguridad Social, que acabe con el negocio de las AFP y de las Isapres. Nunca más salud y pensiones para ricos y salud para pobres. Una Asamblea Constituyente para recuperar la Educación Pública, la vivienda digna, el respeto integro a los derechos de los trabajadores a negociación colectiva ramal. Una Asamblea Constituyente que reconozca la diversidad de nuestro territorio y respete la autodeterminación de los pueblos que exigen autonomía. Una Asamblea Constituyente para diseñar entre todos y todas el país que queremos, sin imposiciones, sin restricciones, respetando las diversidades, respetando el ecosistema y avanzando hacia formas de mayor justicia y libertad que nos permitan alcanzar la felicidad negada por años por este cruel sistema económico que privilegia a unos pocos en desmedro de las mayorías.

Esta semana, a parar a Piñera. Mientras el pueblo esta en las calles intenta llevar adelante una agenda legislativa llena de contrabandos que atacan los derechos de las personas. A rechazar el intento de consolidar mediante una reforma el sistema fracasado de las AFP. A impedir y rechazar todas las reformas que pretenden consolidar el actual modelo que los millones de personas salimos a cuestionar.

Llamamos a los congresistas a definirse, o están con el pueblo que exige restituir derechos, o están por seguir manteniendo el actual sistema fracasado. Ha llegado la hora que se pongan claramente del lado de los que luchan por hacer de Chile un país más justo, más inclusivo y verdaderamente democrático. Por todo ello a seguir luchando porque nos merecemos un país más justo, más libre de concepciones mercantiles y porque tenemos legítimo derecho a ser verdaderamente felices.

Por ellos no descasaremos. Llamamos a permanecer alertas. A no bajar los brazos. Hemos resuelto que los tres días de esta semana corta sean intensos en movilización: Reforzando a partir del día lunes los cabildos territoriales, mantener las protestas en todas las plazas públicas. A desarrollar asambleas sindicales para debatir el escenario actual y, terminar la semana con el llamado a paralización de los trabajadores para el día miércoles 30 de octubre. Porque Nos cansamos, nos unimos. Arriba los que luchan

Santiago, 27 de octubre de 2019


TRABAJADORES DE MINERA ESCONDIDA RESUELVEN NUEVA PARALIZACIÓN EN RECHAZO DE ABUSOS DE LA EMPRESA Y POR LA SITUACIÓN DEL PAÍS

Los socios del Sindicato han definido realizar como acción sindical una nueva manifestación de rechazo a una serie de abusos e infracciones de la Empresa y como adhesión a la protesta social en contra de las políticas económicas y sociales que nos afectan como trabajadores y en general a la inmensa mayoría de la sociedad. Tal acción se concretará con la paralización de media jornada en cada uno de los turnos diurnos y nocturnos, que se inician el 29 de octubre de 2019. Conforme a los antecedentes que hemos recibido desde Antofagasta, en estos momentos todos sus accesos y salidas se encuentran afectados por las manifestaciones y acción de la fuerza pública, por lo que solicitamos que la Empresa adopte todas las medidas de seguridad para integridad de los trabajadores, quienes deben efectuar cambios de turnos hoy y mañana. Reiteramos el llamado a que el Gobierno y el Congreso, con la activa participación del mundo sindical y social, inicien la legislación y los cambios fundamentales que realmente se hagan cargo de las necesidades de las grandes mayorías nacionales. La sociedad debe comenzar prontamente a discutir la vía para otorgarnos un pacto social justo, a través de un proceso constituyente, única forma de superar la actual crisis.

¡¡¡VIVA CHILE, VIVAN LOS TRABAJADORES¡¡¡

SINDICATO N° 1 DE TRABAJADORES DE MINERA ESCONDIDA LTDA.

28.10.2019


REACCIÓN SIMULTÁNEA FRENTE A SITUACIONES DE CONFLICTO. Por Antonio Bentué

Hace una semana habría sido impensable imaginar la situación en que hoy Chile está sumergido. Ciertamente las causas de ello estaban ahí latentes, como una acumulación de madera seca que sólo espera la caída oportuna de un cigarro encendido para prenderse un fuego arrasador. Y se produjo esa oportunidad. Fue el alza del metro y la reacción inicial de grupos escolares para saltarse las barandas de entrada e ingresar al metro bajo la consigna EVADAN. Sin embargo, lo sorprendente está en cómo, a partir de eso, se produjo, por un lado, la inmediata reacción de grupos organizados con la evidente consigna de incendiar las estaciones del metro. Pero más sorprendente aún es la simultaneidad con que la ciudadanía de las diversas ciudades y pueblos de Chile salieron de forma masiva e imparable a la calle a protestar por aquella situación de inequidad cuya conciencia estaba sólo latente antes del jueves de la semana pasada. Fácilmente hoy podríamos atribuir esa reacción simultánea a las comunicaciones vía “redes sociales”. Pero cabe también una línea de interpretación ‘sincronística’ tal como la describe Yung respecto a situaciones de simultaneidad masiva en ciertas reacciones sociales: “Hay fenómenos psicológicos que no pueden relacionarse sin más entre ellos, sino que hay que entenderlos tomando en cuenta la relativa simultaneidad de esa concatenación de acontecimientos. De ahí el nombre de ‘sincronístico’ dado a esos fenómenos. Pareciera, en efecto, que el tiempo no fuera algo abstracto, sino más bien un continuo concreto que posee cualidades y condiciones básicas tales que pueden manifestarse en diversos lugares, con un paralelismo que no tiene ninguna otra explicación causal, ni tampoco casual, como es el caso actual de la aparición simultánea de pensamientos, símbolos o estados psíquicos idénticos” (Yung, El enigma de las flores doradas, 1944, 11).

Y ello puede comprender simultaneidades tan aparentemente distantes como Hong-Kong y Cataluña, o Ecuador, Bolivia, Argentina y Chile… ¿Se tratará de una especie de “superconciencia” motivadora de ejercicios paralelos de libertad, como una dimensión antropológica transtemporal, capaz de actuar en determinadas situaciones temporales concretas aunque distantes entre sí?

Mientras tanto, en Chile, viendo esta fuerza masiva autoconvocada, donde convergen los diversos movimientos ciudadanos de PROTESTA, sería el momento de pensar en encauzar todo esto como fuerza de conducción política…Que alguien conocido como voz de uno de los movimientos de protesta en que confluye más gente (pienso en el NO + AFP…) asumiera el liderazgo junto a líderes de otros movimientos como Asamblea Constituyente, Salud, Educación, Igualdad sexual, estudiantes…,para plantearse desde ya una candidatura Presidencial, con esos reclamos como criterios políticos mínimos de base. Y así comenzar a darle cauce político y nacional, ajeno a los partidos políticos aunque si quieren se pueden también sumar a ese nuevo liderazgo de los movimientos, con vistas a las elecciones tanto municipales como presidenciales… Desde esos mismos movimientos generar los candidatos y no desde los partidos políticos. Creo que si se lograra eso tendríamos un futuro abierto político y presidencial asegurado para el país con todo el apoyo ciudadano y con sus votos mayoritarios.

Lo anterior lo escribí ayer, mientras en Talcahuano, regido por un alcalde de la UDI, se produjo el estallido social con una multitud ocupando un largo trayecto de la autopista hacia Concepción…sin ningún liderazgo político y ajena a los partidos…Obviamente la idea anterior tendría que procesarse sin desvirtuar su contenido que corresponde también a la última Encuesta Activa Research, en la que se ve clarísimo el apoyo ciudadano a esos reclamos (83%) y el rechazo a la actual forma de institución política de los partidos, o de sus actuales representantes que los lideran en el Parlamento (80.6 %)… Ahí está el nudo del problema. La gente no se fía de los partidos políticos ni de los ministros de gobierno. Sus representantes, que se sientan realmente como tales en sus Reclamos, deberían, pues, acoplarse a los movimientos sociales ciudadanos, CEDIÉNDOLES EL LIDERAZGO QUE ELLOS YA PERDIERON, colaborando así también en la dirección unitaria hacia el profundo cambio requerido con urgencia por el país.

Antonio Bentué (25 de octubre de 2019)

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¿CP25 en medio de militares y violaciones a los Derechos Humanos en Chile?

Carta abierta de organizaciones ciudadanas, movimientos sociales, comunidades locales y de pueblos originarios de Chile al presidente de la República de Francia y al Parlamento Francés

Sr. Emmanuel Macron Presidente de la República de Francia

Después de siete días de aplicación del Estado de excepción constitucional, 18 chilenos han sido asesinados por la brutal represión de los agentes del Estado, a lo que suman la existencia de 10 cuerpos calcinados, de los cuales aún se desconocen sus identidades.

Hasta el momento existen 300 personas heridas por traumatismos y disparos, de los cuales 169 son niños y niñas. Por su parte, las redes sociales denuncian casos de secuestros, torturas, abusos sexuales y de estudiantes desaparecidos, todo lo cual recuerda la sangrienta dictadura cívico-militar 1973-1990. Después de varios días de censura o autocensura, los grandes medios de prensa han comenzado a informar sobre estos casos.

Las cifras de muertos se asemejan a lo sucedido en la jornada mas sangrienta de protesta social contra la dictadura del general Augusto Pinochet, ocurridas entre el 11 y 12 de agosto de 1983, cuando se asesinó a 29 personas y más de 100 fueron gravemente heridas.

El presidente de la República de Chile, Sebastián Piñera, ha establecido un Estado de Sitio de facto descontrolado, a fin de utilizar la fuerza militar para sus fines políticos, intentando suprimir las justas exigencias del pueblo chileno.

En contraparte con la utilización de los cuerpos armados del Estado, Piñera rehúye sus responsabilidades políticas, pretendiendo achacar el desorden y creciente ingobernabilidad del país a los "vándalos", ignorando el trasfondo del gran malestar social. Según sus propias palabras, se encuentra en “guerra contra un enemigo poderoso”. Ese enemigo interno no es otro que el propio pueblo chileno, el cual hoy se manifiesta por sus derechos a trabajo, salud, educación y seguridad social digna.

Las organizaciones firmantes llamamos a la solidaridad de los pueblos y la comunidad internacional para detener la actual violación de los Derechos Humanos en Chile. Solicitamos al gobierno y al Parlamento francés que exijan al gobierno chileno la detención de los abusos y matanza de sus ciudadanos y ciudadanas, derogando inmediatamente el “Estado de Sitio” de facto, utilizando el denominado “Estado de Excepción constitucional” y del “toque de queda”, junto a la desmilitarización inmediata de las calles y ciudades del país, incluido territorio mapuche (Wallmapu).

Por lo anterior, apoyamos la propuesta realizada por el diputado Alexis Corbiere al parlamento francés, para enviar una clara y poderosa señal al gobierno chileno de Sebastián Piñera, quien presidiría la próxima reunión de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP 25), a efectuarse entre el 2 y el 13 de diciembre en Santiago de Chile.

Como organizaciones de la sociedad chilena solicitamos al presidente de Francia no asistir a la COP 25 para evitar avalar a un gobierno represor de su pueblo, que en el plano ambiental se encuentra impulsando destructivas políticas extractivistas mineras, forestales, pesqueras, y de acua-negocios basados en contaminantes cultivos de salmones exóticos en las costas de la Patagonia, generando “zonas de sacrificios”, especialmente en las regiones con mayor biodiversidad terrestre y acuática, y socialmente más precarizadas del país.

En diciembre del 2019 se realizarán amplias movilizaciones sociales para denunciar ante la opinión pública internacional la farsa político-ambiental del presidente - anfitrión de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas- quien ha realizado una serie de anuncios cosméticos, mientras privatiza el agua y los bienes comunes, destruye glaciares, bosques nativos, e inaugura centrales termoeléctricas en base a carbón.

El represivo gobierno chileno intentará transformar a la COP 25 en una feria de negocios empresariales y de lavado de imagen (Greenwashing) de las mayores empresas contaminadoras y extractivistas del planeta, razón por la cual no debe contar con el apoyo de Francia, país cuna de las libertades y derechos ciudadanos.

Confiados en una respuesta favorable de su parte, se despiden atentamente,

Primeras firmas de organizaciones:

Centro de Conservación Cetácea (CCC)

Centro Ecocéanos

Agrupación de Vivienda Tricultural, Región de Magallanes

Asociación Alto Andino, Región de Magallanes

Cooperativa de Trabajo Conciencia y Desarrollo, Región de Los Ríos

Comité de Defensa del Borde Costero de Cobquecura

Comunidad Indígena Yagán de Bahía Mejillones, Cabo de Hornos

Comunidad Mapuche Huilliche Peñihue Rain, Puerto Montt

Comunidad Kawésqar Grupos Familiares Nómades del Mar, Región de Magallanes

Comunidad Kawésqar At’ap, Región de Magallanes

Comunidad Kawésqar Residentes en Río Primero, Región de Magallanes

Coordinadora Nacional por la Dignidad de la Pesca Artesanal

Comunidad indígena yagan de bahía mejillones de Pto. Williams

Defendamos Chiloé

Diario El Puelche

Editorial Aura Latina, Suecia

Federación de Sindicatos del Salmón de Quellón (FETRASAL)

Federación de Pescadores Artesanales de Corral, Valdivia

Radiodelmar.cl


El diputado francés, Alexis Corbière, pide que Francia no asista a la COP25 en Chile.

El parlamentario, del movimiento Francia Insumisa, y presidente del grupo de amistad Francia-Chile en la Asamblea Nacional, hizo un llamado al gobierno francés a no participar en la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático 25 (COP25) que se realizará en Chile a comienzos de diciembre, debido a la represión del gobierno de Sebastián Piñera en contra del pueblo, la cual ha dejado al menos 17 muertos. “Francia debería suspender su participación en esta COP25 mientras haya un toque de queda, mientras que el ejército esté en las calles”. Alexis Corbière agregó que eso “no bastará” para poner fin al conflicto, “pero sería un elemento de presión democrática”.

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Desplegar el imaginario social para un #NuevoPactoSocial con todos.

He preferido hablar de cosas imposibles, porque de lo posible se sabe demasiado.
Silvio Rodríguez. Por Bosco González

Las “virtudes” de un orden político no pueden ser evaluadas por la prolongación de éste en el tiempo histórico; no es más eficiente el régimen que dura más años…a pesar de todo. La fuerza y capacidad de estabilidad de un orden político radica necesariamente en la existencia de la participación efectiva y deliberada de la sociedad civil en su constitución, ahí vive la base de su buena salud y legitimidad (Jürguen Habermas), a partir de ello es posible sostener que la responsabilidad de un estado promover el orden social… efectivamente cuando ese orden es el orden que se han dado todos para convivir.

Respecto de esto, es posible manifestar la existencia de un cierto consenso en la historiografía chilena que indica que la conformación del Estado Chileno se erige sobre la base de la exclusión y marginación de amplios sectores de la sociedad civil, quedando fuera de ella diversas formaciones sociales internas, como es el caso de los pueblos originarios siendo expresión de esta disposición el proceso de “Pacificación de la Araucanía” en el sur, la chilenización a comienzos del siglo XX en el norte grande, y también, el despliegue del estado de Chile en la Araucanía a finales del siglo XX y comienzos del XXI. Un estado que se constituye por fuera de un pato social democrático encuentra la fuente de su prolongación relativa en el uso cíclico de la fuerza como medio para regular/despolitizar a los actores sociales.

No son 30 pesos, son 200 años… Los acontecimientos que hoy vivimos no son ni serán una novedad para la historia de nuestro país, una vez más, a costa de sangre, fuego y lagrima, diversos segmentos sociales le exigen al Estado ser considerados en la formación del país bajo un lema más o menos generalizado pero muy necesario, #NuevoPactoSocial para un #Nuevo Chile.

Lo que hoy se propone desde algunos sectores de la población no se puede reducir a una lectura coyuntural del malestar social, no se trata solamente de que “no son 30 pesos sino 30 años”. El problema que vivimos como sociedad es bastante más complejo y ancestral por lo que requiere respuestas mucho más radicales desde la capacidad generativa de la sociedad civil, como desde la capacidad de flexibilidad de la institucionalidad vigente. El “Estado Chileno” desde su conformación hasta la actualidad ha dejado fuera de las soluciones políticas estructurales a las grandes mayorías sociales siendo Balmaceda y Salvador Allende dos de los actores políticos que intentaron revertir esta tendencia entre fines del siglo XIX y durante el XX, con las consecuencias que todos conocemos. No es posible pensar en la incorporación de las grandes mayorías a la institucionalidad sin modificar su origen, por ello es por lo que se requiere de la capacidad creativa de la sociedad civil su disposición a asumir el poder generativo como una herramienta, y la flexibilidad (voluntad política) de una institucionalidad evaluada hasta ahora como medieval. De lo que aquí se trata, y es lo que posiblemente no pueda ser resuelto en la presente coyuntura, pero si instalado como idea y práctica, es el hecho de que Chile como país no requiere exclusivamente un #NuevoPactoSocial, dado que nunca ha existido un pacto social real, solo han existido acuerdos sociales formados en una racionalidad formal (Weber) que no es representativa de las amplias mayorías productivas. En este sentido, el llamado a un #NuevoPactoSocial es importantísimo, pero en este caso no debemos dejar de señalar que debe ser con todos! Para que sea el comienzo del el primer pacto social efectivo en la historia de Chile, en ese punto preciso habita la radicalidad de las luchas que las clases medias y segmentos de los sectores populares dan hoy.

Enséñanos ese misterio, para hacer con luz un país [1] La radicalidad de las movilizaciones sociales actuales no radica necesariamente en las formas de lucha, sino en la posibilidad de pensar en la fundación de un país que ha estado 200 años imposibilitado de ser nación. La salida a la actual coyuntura política en un sentido que transforme nuestra manera de ser como sociedad, pasa necesariamente por la conformación e institucionalización progresiva de un poder constituyente de carácter generativo que sea capaz de convocar a todos los sectores de la sociedad a pensar un #Nuevo Chile. La capacidad conformar un #NuevoPactoSocial -que dé garantías de estabilidad y plena participación a las mayorías- requiere de que el imaginario social instituyente e instituido adquiera una forma institucional propia, modifique la existente y se haga cargo del poder que le corresponde, negar la dimensión instituyente de la sociedad, el encubrimiento del imaginario instituyente e instituido, va de la mano de la creación de individuos convencionales, cuyos pensamientos y vidas están dominados por la repetición, cuya imaginación radical está reprimida al grado máximo. (Cornelius Castoriadis)

El imaginario social instituyente e instituido, junto con desplegar sus planteamientos debe modificar la estructura de la institucionalidad como condición básica para su inclusión, podrá instalar sus contenidos programáticos en la medida sea capaz de transformar la institucionalidad vigente, condición para hacer efectiva su capacidad generativa y creación histórica y de paso enseñarles de una vez por todas a instituciones medievales de la sociedad chilena, que el poder existe para crear la sociedad y no para servirse de él, ni mucho menos estabilizar una fuerza viva imposible de detener.

[1] Cantautor Raúl Torres. [2] Se agradece la colaboración del ingeniero Francisco Advis. Especializado en Filosofía y Física Cuántica.


Destitución o complicidad: el Frente Amplio y las respuestas al levantamiento “… ni siquiera los muertos estarán a salvo del enemigo si éste vence”
Walter Benjamin, Tesis de Filosofía de la Historia.

Por Eduardo Mondaca Doctor © en Ciencia Política, Universidad Nacional de Córdoba (UNC) *Esta reflexión nace a partir de múltiples instancias de deliberación y acción política en el Archipiélago de Chiloé, enmarcadas en el actual levantamiento nacional.

Aún estamos en medio de uno de los acontecimientos socio-políticos más importantes de la historia de Chile. Acontecimiento según lo entiende el filósofo latinoamericano Enrique Dussel, es decir, una insurrección popular que quiebra una lógica de reproducción monótona-continua e inaugura una nueva conciencia o subjetividad histórico-política. Esta nueva subjetividad, sin embargo, no puede dejar de tener referencia a una realidad material, desde el criterio último de verdad: la vida humana. Es la defensa de la vida amenazada, no solo personal, sino también familiar, comunitaria y territorial la que hoy desborda Chile. Este acontecimiento marca, en efecto, una ruptura como posibilidad para la instalación de valores políticos guiados por nuevos criterios.

Pues bien, en términos objetivos, este acontecimiento está tratando de ser contenido por el gobierno de Sebastián Piñera no solo a través de la violencia, asesinatos, torturas, violaciones y desapariciones, sino también a través de la absoluta inconstitucionalidad de sus métodos. Estamos frente a violencia estatal de facto y violación de derechos humanos. Todo ello fue rigurosamente evidenciado por el abogado constitucionalista Jaime Bassa –tanto desde un riguroso profesionalismo como desde un evidente espanto- hace unos días en la Comisión de Derechos Humanos del Senado. Sus argumentos se pueden sintetizar en dos puntos:

• Primero, que todos los decretos que han declarado Estados de Emergencia y toques de queda son absolutamente inconstitucionales/ilegales (Sebastián Piñera no satisface el mínimo estándar normativo que establece el art. 4 de la ley 18.415). • Segundo, que todas las detenciones por no respetar el toque de queda son ilegales.

La responsabilidad jurídico-política del Frente Amplio en el acontecimiento: destitución o complicidad.

El frente amplio nació como una apuesta para generar una ruptura, no solo del bipartidismo, sino justamente de la lógica de reproducción monótona-continua de un modelo político-económico que hoy es condenado por millones de personas a lo largo del país. Gran parte su entramado discursivo se asienta sobre esta promesa y/o compromiso.

El inicio de dicha ruptura se está dando durante estos días y el Frente Amplio tiene la responsabilidad de dar una respuesta política a la altura de este acontecimiento. Desde cada uno de los márgenes del país se está observando qué tipo de respuesta política está dando un conglomerado que, insisto, ha inundado sus discursos con las demandas populares que hoy se posicionan dérmicamente por las calles y espacios públicos del país.

Cuando a los acontecimientos insurreccionales no se les da una respuesta política acorde a su potencia, solo se quedan en lo anecdótico. Aun cuando la sociedad transite hacia una nueva conciencia o subjetividad política, ésta vuelve quedar sofocada, muda, reprimida. Las respuestas políticas deben estar a la altura –o ser fieles según Dussel- a los nuevos criterios y verdades que emergen del acontecimiento.

¿Cuál es la respuesta política que urge hoy en día?

Pues bien, el primer aspecto a considerar debiera ser que el levantamiento histórico que ha logrado posicionar -como nunca antes- una serie de demandas populares y soberanas está siendo contenido con extrema represión, muerte, torturas y desapariciones.

Es decir, demandas que tienen como principal sustento la defensa de una vida amenazada y asfixiada (a nivel personal, familiar, social, cultural y territorial) vuelve a ser combatida, por el gobierno de Piñera y sus capacidades estatales, a través de la muerte. Es el gobierno, y el Estado, generando gobernabilidad a través de la muerte. Ese es su triunfo impune. Ese es el resultado actual de la síntesis material –porque es concreta- de las relaciones ideológicas de fuerza que hoy constituyen al Estado.

Esa es la primera y más importante disputa contingente actual. Apuntar a que nunca más el Estado, la estructura, sintetice de esa manera. El asesinato impune de una ciudadanía soberana no puede, no debiera, ser utilizado para objetivos programáticos partidistas sin combatirlo antes como una síntesis concreta del Estado. Y eso es justamente lo que ocurrió estos días.

En efecto, la primera disputa estructural no puede ser otra que iniciar un proceso de destitución del Presidente de la República. La asamblea constituyente, las 40 horas, el no + AFP, la nacionalización del agua, etc. pueden servir como fuertes horizontes de trabajo a mediano plazo, incluso en paralelo, pero en ningún caso son una respuesta política contingente al acontecimiento. En ningún caso. La real disputa estructural durante estos días es otra: asegurar las condiciones para que dichas demandas puedan debatirse en espacios democráticos, y no que vuelvan a sacar militares a las calles cuando éste u otro gobierno se sienta desbordado. Estamos frente al peligro de la generación de un precedente estructural de violencia estatal, y presidencial, de facto que quedará en total impunidad.

La magnitud del levantamiento popular exige, les exige –si, a ustedes, que han cargado sus discursos con el contenido de estas demandas- que se centren en la verdadera disputa estructural contingente y esa refiere al inicio del proceso de destitución presidencial. ¿O consideran que este gobierno -o este precedente impune- asegura las condiciones para un diálogo democrático y de buena fe en las demandas establecidas desde el hastío? Se están saltando una lucha.

En definitiva, si el Frente Amplio se reconoce actor en la protesta, y pondera la magnitud de los nuevos criterios y compromisos que esta nueva conciencia o subjetividad política exige, tiene una oportunidad/responsabilidad primera: iniciar o apoyar un proceso de destitución presidencial, incluso relegando en esto sus objetivos programáticos. En esta ruptura histórica, es esa su principal función en el parlamento. Ningún cambio estructural se puede dar en un escenario institucional que permita esta morfología del espanto. No abrir un proceso de destitución de Piñera, aun cuando esto no se logre, significa una absoluta complicidad con la inconstitucionalidad de su indolente actuar y la priorización de objetivos programáticos, justo al contrario de lo que exigen los nuevos criterios del hastío nacional. Justo al contrario del real-imposible por el cual muchos han dejado la vida, ¡La vida! Tienen las herramientas en el parlamento, no utilizarlas solo los hace cómplices de la represión y criminalización de un levantamiento al cual dicen pertenecer.

.........

Resolución de la Asamblea de Laguna:
 Asamblea constituyente
 Renacionalización de agua, luz, cobre litio
 Devolver las platas de AFP al Estado
 Devolver las imposiciones al Estado


ESCUCHA EL CLAMOR

Estimado Señor Presidente

Escuche a la multitud

Escuche ya su clamor

No haga oídos sordos

A estas grandes peticiones

Ya tiene usted Señor

Ya tiene lo suficiente

Parte de su clase no ha medido

Lo que le falta a la gente

Si sigue por la calle ancha

Pronto habrá barricadas

Si solevantas a militares

Aumentado el disturbio ya está.

Es que los gritos me desesperan

Y así no puedo pensar, lo dirá usted!!

Debe tener valor ante las dificultades

Hace mucho tiempo

La educación debió ser prioritaria

Ahora sólo le queda,

Pedir a los mismos gritos

Que le envíen la respuesta

Justicia y equidad le piden

El agua también le grita

Las generaciones mayores lo piden

Al igual que nuestros aborígenes

Y la gente empobrecida.

Pero no sólo es eso

También lo piden los bosques

El mar, las caletas,

Los humedales y las islas

Los que estudian

Y a los que les falta salud.

Pero chilenos todos y todas

A ponerse la mano en el corazón

Para expresar con pasión

Que hagamos las cosas bien. Sin fuegos, que destruyen el ambiente

Sin robos, dicen lo peor de nosotros

Sin armas, que nos destruyen

Sin riñas que, no expresan

El Amor ni la Paz

Chilenos todos

Además de pedir

Hay que dar

Demos lo mejor de nosotros

En los estudios

En nuestro trabajo

En la construcción de país

No dejemos que esto nos achate

No dejemos que esta ráfaga nos extinga

Por sufrir estos embates

Creamos en nosotros mismos

Que se puede luchar ahora

Para levantar nuestro largo y hermoso país

Del extremo Sur de Sud América.

Laura G. Huaquín M 24 de octubre 2019


CARTA A LXS PRIMERXS ALIENÍGENAS. Por Aldo Torres Baeza

¿Quién habrá sido el primero o la primera de todxs lxs cabrxs que saltó un torniquete del metro?, ¿fue uno?, ¿fueron muchos en un mismo simultáneo y único instante?, ¿cuántos años tendrá?, ¿será hombre?, ¿mujer?, ¿en que rincón perdido de la ciudad estará mirando como su gesto terminó por cuestionar toda la estructura de poder sobre la cual se sostenía un país?, ¿habrá sospechado que ese acto, aparentemente pequeño pero de consecuencias históricas impresionantes, desató la mayor protesta de la que tengamos memoria y que posiblemente cambie a Chile para siempre?

Pues bien, tú, cabrx, eres el primer alienígena de una comunidad multicolor de alienígenas. Tu salto sobre el torniquete fue el inicio simbólico de un nuevo país, una bandera que se hunde sobre el territorio con una sola leyenda: Chile despertó. Despertó de la siesta del consumo y la individualidad patógena. De ese dolor y ese miedo que nos tenía separados, compitiendo enajenados en un ruta ciega que nos impulsaba al colapso y la crisis.

¿Te has detenido a pensar lo que hiciste tú y todxs tus compañerxs, pingüino rebelde?...

Provocaron que los ríos comenzaran a correr. Yo los vi, ¿tú los viste?, ¿has visto los bailes, los cantos, las pancartas y los colores que recrean este latir de la historia? Ustedes lo provocaron. Provocaron, además, un generalizado y compacto sentimiento de escepticismo hacia esa guerra ficticia declarada por el presidente y los mensajes de la televisión que intentaban crear el clima para que pareciera cierta. Provocaron que la gente dudara cuando el presidente hablaba de “lo que quieren los chilenos” en circunstancias que él no vive como ningún chileno y, en definitiva, gobierna un país que no habita, un país de alienígenas. Y es en razón de esa desconexión que entendió el malestar social como algo que había que aplastar con militares (comiendo pizza en Vitacura) y no entender con sensibilidad.

Ustedes, secundarios, provocaron una explosión de alienígenas, reproduciéndose en todas las esquinas, golpeado la olla y sartenes para comunicarse con un código críptico: ta, ta, ta-ta, tan. Por sobre todo, secundario rebelde, provocaste que los alienígenas entiendan, o empiecen a entender, el tremendo poder que tienen cuando se unen. Eso es llevar a la práctica lo que alguna vez dijo otro presidente: la historia es nuestra, y la hacen los pueblos. Ahora, tras cada ofrecimiento del gobierno, los alienígenas ya saben que las herramientas del amo jamás servirán para desarmar su propia casa, porque ustedes, pinguinxs, provocaron que la gente volteara la cabeza y mirara quien proyectaban las imágenes al fondo de la caverna.

Su acto, cabrxs, se transformó en un oleada imparable de esperanza y alegre rebeldía. Sacaron la rabia, la emoción y el grito contendido. Hicieron que aquel trabajador que se auto culpaba por su pobreza empezara a cuestionar el sistema que lo oprime y no su propia vida, ¿soy pobre porque soy flojo?, se pregunta ahora ese trabajador. ¡Flojo yo que me levanto a las 6.00 de la mañana para trabajar 14 horas diarias!, ¿realmente soy yo el culpable o es toda una estructura sistémica la que produce y reproduce mi pobreza?...

Tú, pingüino, pingüina, que aguantaste los lumazos para que una abuelita que no conocías guardara el pasaje del metro y lo ocupara para comprar pan, tu hoy eres hoy una especie de héroe, de heroína. Un héroe trans-moderno. Un Manuel Rodríguez. Una violeta Parra. Nuestra propia Rosa Rosa Parks. Ese eres tú. Te nombran las abuelitas que sobreviven con 90 lucas de pensión. Te nombran los miles y miles de estudiantes endeudados. Te nombran las familias de la gente que ha muerto en las lista de espera de los hospitales.

Te nombra ese 50% del país que gana menos de 400 lucas la mes. Te nombran las 4,6 millones de personas endeudadas. Te nombran los 5 millones de personas que no terminaron el cuarto medio. Te nombran el padre y la madre de familia que no llega a fin de mes. Te nombran los nadie, los nunca, los sin rostro, los invisibles, los últimos de la fila, los desplazados, los postergados. Ellos.

Pero también te nombra el que está conforme con su vida, pero que de todos modos se une al grito de dignidad en nombre de esa maravillosa capacidad emotiva que nos hace sentir el dolor del otro como propio. Esa conciencia que llevó a ustedes, que no sufrieron el alza en el pasaje del metro, a protestar por sus abuelas y abuelos. Esa cosa llamada empatía, o comunidad, que jamás entenderán quienes no pertenecen a la zoología alienígena.

Un proverbio chino dice que para recorrer mil kilómetros primero hay que dar un paso. Ustedes lo dieron y ahora vamos todas y todos detrás. Galeano decía que los pequeños actos no acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable. Y en eso estamos, transformándola.

Gracias a ti, a ustedes, los primeros alienígenas que evadieron el metro en un acto de desobediencia civil que se transformó en ejemplo. Donde sea que estén, gracias por despertar a Chile de la siesta. Porque si, es cierto: Chile despertó.


No se ha escuchado realmente al pueblo soberano. Por Pbro. Por Eugenio Pizarro Poblete+

Se necesita una Asamblea Constituyente democrática surgida del pueblo soberano: no más élite. Nueva Constitución. Se trata de cambio de Constitución y no de reformas. Existe todavía, a pesar de cambios cosméticos de clase política, un armatoste de la Ilegítima Constitución Dictatorial, negociada ésta por clase política con dictadura. Fue traición al pueblo que en movilizaciones y protestas sacrificó vidas por la democracia. Esta institucionalidad ilegítima beneficia a a 1% de poderosos y clase política,que manda y somete al pueblo soberano. Hay que terminar con Economía Neo Liberal: Capitalismo salvaje, que es la negación de la esencia misma de la democracia. No más proposiciones económicas, insulto para el pueblo. Todos los gobiernos desde Aylwin hasta Piñera hoy, no han hecho otra cosa que mantener la no democracia real. Se ha gobernado de acuerdo a la negociación con la dictadura: No "en la medida de lo posible", sino en la medida de la negociación con dictadura. Ante esta dictadura de facto creo que deben haber elecciones libres de Presidente y de Parlamentarios. Ya han pasado más de 40 años del Golpe Cívico Militar y los políticos con los grandes empresarios unidos al imperialismo no han hecho los cambios profundos radicales. Chile no es una democracia. Deben irse o renunciar los políticos actuales y abrir el campo a la nuevas mayorías provenientes de las organizaciones del soberano, soberano que no habiendo cambios, se movilizó haciendo el estallido social que fue pronosticado hace mucho tiempo. Recordemos: "Si no hay cambio, querámoslo o no, vendrá el estallido social". Todo esto lo digo porque el Sr. Piñera no ha entendido o no ha querido entender la demanda radical y profunda del pueblo soberano. Esto tampoco lo ha entendido la clase política. Por el contrario se sigue faltando gravemente a los derechos humanos de la mayoría de los chilenos, marginándoles de la comunión y participación de la construcción de la patria común. "Sólo la verdad nos hará libres".


Carta abierta de Carmen Gloria Quintana

Saludo a mi país y al despertar de los chilenos, tengo la esperanza que serán ustedes los que terminen la tarea inconclusa, nosotros no fuimos capaces. La dictadura dejó anclado su modelo neoliberal instaurado a sangre y fuego y con una constitución ilegitima que nos gobierna hasta el día de hoy. Los gobiernos de la transición solo administraron el modelo con algunos maquillajes, pero sin ningún cambio de fondo. Chile, es actualmente un país tan desigual como Ruanda. Los millonarios en Chile han acumulado su fortuna robando y explotando a la clase media y a los pobres y cuando los juzgan por sus delitos, los mandan a clases de ética. ¡Hasta cuando las injusticias y los egoísmos! No vivimos en un Estado de Derecho sino en un Estado subsidiario del neoliberalismo que trata los derechos sociales básicos de los chilenos (salud, educación transporte y jubilaciones) como un negocio. ¡Ahora después de 30 años reconozcan que su modelo fracasó! Con mucha molestia hago llegar mi repudio a Piñera por falta grave a sus deberes. Responde al clamor por dignidad de nuestro pueblo, con Estado de Sitio, toque de queda y sacando a los militares a la calle a reprimir, eso es muy GRAVE. Sobre todo si constatamos más de 20 muertes, los miles de heridos graves, los miles de detenidos y torturados, ya se habla de desaparecidos. ¡Un presidente así no puede seguir gobernando! A nuestra generación, los jóvenes de los 80 y a sus padres, les hizo revivir el trauma de lo que fue vivir en dictadura, a nosotros las víctimas se nos han reactivados los dolores y los traumas. Me pregunto si la clase política ha aprendido algo de la experiencia de la dictadura, al parecer la derecha no, Piñera y sus ministros tienen grabado en el disco duro que frente a un pueblo que clama por dignidad, hay que responderles con tanques y metralletas, ¡igual que en Dictadura! Hago un llamado a terminar inmediatamente con el estado de urgencia y devolver a los militares a sus cuarteles. El respeto a los Derechos Humanos está sobre cualquier otro derecho.

Pero no, ¡esta vez no pasaran!, ahora el pueblo está alerta, instituciones como INDH están alertas, la sociedad civil está alerta y espero que esta vez el Poder Judicial esté a la altura de su misión. La comunidad internacional está alerta. Ya no se puede negar la verdad, todo está registrado y es difundido rápidamente en redes sociales, pues ya no se puede confiar en la prensa oficial, debido a que manipulan la información para servir a los poderosos de este país.

La clase política fracasó, no fue capaz o no quiso escuchar las necesidades del pueblo. Esta explosión se veía venir, ¡nadie es capaz de vivir por tanto tiempo de esta forma! Nuestro país necesita cambiar el modelo neoliberal; poner fin a las AFP ahora, dar jubilaciones dignas y administradas por el Estado, basadas en la solidaridad, también es deber del estado ser garante de una salud digna y de calidad para todos, así como de una educación con estándares máximos de dignidad y calidad universal. Fin al modelo extractivista y de explotación de nuestros recursos naturales. El Estado no debe ni puede ser un mero observador, su deber es ser benefactor de la sociedad chilena y no subsidiar a los poderosos del país.

¡Viva mi pueblo, que se levanta crece y se agiganta en la lucha por su Dignidad!

Carmen Gloria Quintana
Psicóloga, Ph.D


Declaraciones de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano: _ http://www.academia.cl/comunicacion...


https://mail.google.com/mail/u/3/#inbox/WhctKJVZsZMZKXzkvZbmvrSZTWNSLsqnNbFZjCGVmXDqvvpRMGShJFwncmSGBXbhGzNwhVG+


El escritor Luis Sepúlveda al presidente Piñera: "Váyase por el bien del país" Luis Sepúlveda comentó a Radio Francia Internacional (RFI) la explosión social que vive su país. Criticando la política neoliberal a ultranza, aplicada "por la dictadura y todos los gobiernos que siguieron". El escritor envió también un mensaje muy personal al presidente Sebastián Piñera. Ver más información y escuchar la entrevista en:
http://www.rfi.fr/es/americas/20191...


Roberto Márquez director de Illapu apoya las demandas y manifestaciones sociales que se propagan por todo Chile. Roberto Márquez, junto a la Banda Conmoción, dieron un concierto improvisado en Plaza Italia. en medio de miles de personas que manifestaban pacíficamente.

Desde la cuenta de Illapu Roberto Márquez, director del grupo musical, se manifestó a favor de las demandas ciudadanas. “Frente a esta militarización que se ha hecho en nuestra sociedad que nos retrotrae a los peores momentos de nuestra historia –ver militares en la calle, saber de toques de queda–, es algo que no podemos permitir”. “Queremos decirles que solidarizamos y apoyamos a nuestro pueblo y sus justas demandas, en las cuales están reclamando por el abuso en que se ha convertido esta sociedad de libremercado que privilegia el capital. Enviarles un enorme newen, porque necesitamos salir adelante y crear una realidad distinta, donde nuestro pueblo se sienta tomado en cuenta, donde los políticos nos tomen en cuenta y no se coludan con el gran capital. A eso tenemos que llegar y por eso tenemos que luchar”.


Desde Grecia:
EL PUEBLO CHILENO con sus ricas tradiciones de lucha del periodo del Gobierno de Salvador Allende y de las luchas contra la dictadura de Pinochet,es víctima de la tiranía del gobierno neoliberal de Piñera Expresamos el más completo apoyo al pueblo de Chile,a los sindicatos,a las asociaciones de estudiantes y otras organizaciones de masas que luchan contra la pobreza y contra las profundas desigualdades sociales y que luchan contra la Constitución pinochetista que aun existe en Chile (siguen las mas de cien firmas)

Otra declaración:
El Comité griego de solidaridad democrática internacional denuncia con indignación la salvaje represión por parte del gobierno reaccionario de Sebastian Piñera en contra de las movilizaciones de los trabajadores, estudiantes, y profesores, que han dejado muertos heridos y detenciones de manifestantes El gobierno del empresario y hombre de negocios Piñera que fue elegido Presidente en diciembre de 2017 ha agravado más aun la difícil situación económica que sufren las clases populares de Chile, y como resultado se desataron las grandes movilizaciones en estos días en Chile,por el alza en una serie de artículos de primera necesidad y especialmente del alza del precio del boleto de los medios de transporte y del precio del combustible y la electricidad,que tan solo después de las protestas populares finalmente fueron anuladas. A pesar de eso las movilizacione continuan y el numero de muertos,heridos y detenidos por parte de la policia de carabineros y del ejercito continua La EDDA CONDENA LA bárbara represión de la movilización popular por parte del gobierno chileno y expresa su total solidaridad con el pueblo y las fuerzas progresistas de Chile
Atenas 24 de octubre 2019


Declaración Pública del Colegio de Antropólogos y Antropólogas de Chile A.G.

En el contexto de las movilizaciones sociales, paros y acciones ciudadanas de carácter nacional que se han venido realizando en nuestro país desde hace una semana en contra de las medidas del gobierno del Presidente Sebastián Piñera el Colegio de Antropólogos y Antropólogas de Chile declara lo siguiente: 1) Nuestro Colegio se hace parte y apoya al pueblo de Chile, a los movimientos sociales, ciudadanos y al conjunto de la sociedad civil en las legítimas expresiones que dan cuenta de la indignación, la rabia y enfurecimiento generalizado de la población de nuestro país, que expresan un fuerte repudio a un sistema económico y social neoliberal injusto, instaurado a sangre y fuego durante la dictadura cívico-militar de Pinochet y continuado por los gobiernos posteriores, que ha provocado en estas últimas décadas la crisis económica, social, politica, cultural y ética más grave de la historia reciente. 2) Por tanto, nos adherimos al movimiento social y ciudadano y a sus legítimas expresiones que dan cuenta de la indignación generalizada de la población del país frente a las consecuencias de deshumanización, desigualdad y precarización del trabajo y la vida de un sistema económico neoliberal, que como en ningún otro país se instauró con tal vehemencia e intensidad, que fue capaz, de fraguar y desmantelar en poco tiempo, todas las garantías sociales de antaño en el acceso a la educación, vivienda, jubilación y salud, que además arrasó y devastó el patrimonio humano, natural y cultural en el país. 3) Respaldamos las iniciativas y acciones pacíficas y no violentas por parte de la sociedad civil, los movimientos sociales y la ciudadanía en general, que han tenido como objetivo central las justas reivindicaciones del pueblo chileno hacia una mayor justicia e igualdad económica social y política que haga respetar los derechos humanos y la dignidad de todos los habitante de nuestro país. Saludamos y agradecemos a la juventud chilena y los movimientos sociales por la firmeza y valentía que han tenido, y el rol que están jugando ahora y en estos últimos años. 4) Manifestamos nuestro repudio a este modelo de economía neoliberal de capitalismo salvaje en que el lucro, la ley de la oferta y la demanda, el individualismo absoluto y la competencia brutal han convertido a Chile en un país en el cual impera la Ley de la Selva, el triunfo del más fuerte, creando dos países, uno rico y otro pobre, en un mismo territorio. 5) Consideramos, que el país además, de haber sufrido un profundo retraso con el quiebre de la democracia 1973, se encuentra estancado como sociedad en su desarrollo integral, naturalizando la modernización en el contexto de la desigualdad social y económica. Tanto los gobiernos de la Concertación o centroizquierda como los gobiernos de derecha han hecho caso omiso a las demandas y necesidades de las personas, conculcando sus derechos mediante políticas económicas neoliberales llevadas al paroxismo, usando la fuerza de los uniformes, para mantener el estado de cosas reprimiendo manifestaciones legítimas de cualquier sector. 6) Expresamos nuestra preocupación por el atropello a la dignidad humana, a la identidad personal y colectiva construida por años en los barrios, comunidades y territorios a lo largo de Chile, a la vulneración de los derechos humanos y ciudadanos, particularmente del sistemático abuso a los pueblo originarios, el atropello de los derechos de la clase trabajadora, de las mujeres y de las formas históricas de organización comunitaria que se han visto agudizados por un contexto de estado de emergencia, pero que han estado presentes siempre. 7) Invitamos a toda la comunidad de antropólogos y antropólogas, ciudadanos y ciudadanas, les invitamos a que se organicen, participen, discutan y generen instancias de diálogo, reflexión y proposición en torno al Chile que queremos. Al mismo tiempo, hacemos un llamado a resguardar las manifestaciones pacíficas, entendiendo que estos espacios integran a diferentes sectores de nuestra sociedad movilizada por nuevos compromisos que se pueden establecer entre la sociedad civil y el estado chileno. 8) Confiamos en una antropología que permita, entre otros haberes, ayudar a hacer visibles las distintas formas de ver y estar en el mundo, que hoy están siendo oprimidas por una fuerza avallasadora de una ideología neoliberal, que fragmenta, divide y opone a la población. Sin duda, el momento que estamos viviendo es generoso para observar las prácticas y formas de abuso, de precarización y de atropello de los derechos humanos, de criminalización de la pobreza, de gentrificación y marginalización urbana, de la estafa y corrupción que se han observado en los últimos tiempos.. 9) Llamamos e invitamos a denunciar públicamente todo acto de abuso, maltrato y violencia que esté ocurriendo frente a conciudadanos y conciudadanas en el territorio nacional.Rechazamos y condenamos tajantemente el “Estado de Emergencia“ y el “toque de queda”, que se ha implantado por el gobierno del presidente Sebastián Piñera, quien ha dicho que “estamos en guerra” llamando a los militares a sofocar la protesta social. El uso de la fuerza por parte del Estado, la represión, la violencia y los asesinatos, no es la solución a este conflicto, ya que no estamos en guerra. 10) Finalizamos, insistiendo en rechazar y condenar absolutamente el uso de la fuerza y la violación de los derehos humanos por parte del Estado. Solicitamos la apertura de canales democráticos de diálogo, legítimos y representativos que posibiliten la construcción de una nueva Constitución Política mediante una Asamblea Constituyente que permita abordar los ejes estructurales de la desigualdad y los abusos que han provocado el despertar de un país completo.

Directorio Nacional Colegio de Antropólogos y Antropólogas de Chile A.G.


Comunicado de la Carrera de Antropología de la Universidad de Concepción a la comunidad universitaria, regional y nacional

Ante los relevantes acontecimientos que están sucediendo desde los últimos días en nuestro país, las académicas y los académicos de la Carrera de Antropología de la Universidad de Concepción abajo firmantes, creemos necesario y urgente pronunciarnos sobre las demandas ciudadanas y los graves hechos de violencia acaecidos en nuestro país. Hace años y desde muy diversos ámbitos de la sociedad se evidencian las lacerantes desigualdades sociales, económicas y políticas presentes en Chile, ya sea en términos de clase social, género, etnia, racismos y edades o generaciones. Aquello repercute en las condiciones de vida concretas para una gran mayoría de la población, impidiendo el acceso a condiciones de vida dignas y a participar de manera plena de una educación, una salud y un trabajo de calidad, así como de un medio ambiente libre de sobreexplotación de recursos naturales y contaminación. Frente a aquello consideramos que las demandas levantadas desde la ciudadanía son justas y merecen una importante reflexión y acción desde los diversos agentes sociales que conforman el país. En este sentido, manifestamos que sólo mediante el respeto y cuidado de los derechos humanos es posible llevar a cabo diálogos y movilizaciones pacíficas, que logren generar transformaciones profundas en vías de una sociedad más justa y equitativa, ayudando a fortalecer la democracia y promover el bienestar social de las actuales y futuras generaciones. Rechazamos así, toda forma de violencia, muy particularmente la que se ejerce sistemáticamente sobre la ciudadanía toda por un sistema económico y social fundado en la desigualdad y la exclusión. Es primordial que el Gobierno ponga fin al Estado de Excepción y al toque de queda, retirando inmediatamente a los militares de las distintas regiones del país donde se han desplegado. Estas medidas, con la excusa de resguardar el orden público, restringen la libertad de movimiento y de expresión de la ciudadanía. Creemos que las acciones impuestas por el gobierno no ayudan a la paz y bienestar social, por el contrario, reviven momentos históricos traumáticos para varias generaciones y somete a una generación joven a estar marcada nuevamente por violaciones a los derechos humanos, en un marco de vulneración de libertades básicas, poniendo en riesgo el Estado de derecho y la democracia.  Asimismo, lamentamos profundamente la pérdida de vidas humanas, a cuyas familias hacemos llegar nuestras sinceras condolencias. Además, repudiamos la gran cantidad de heridos que la represión desatada está dejando como saldo, así como detenciones arbitrarias, abusos y vejámenes sexuales denunciados en centros de detención contra mujeres y jóvenes. Llamamos a las autoridades a disponer la realización de investigaciones judiciales o administrativas sobre estos hechos. A su vez, consideramos que la responsabilidad por el resguardo del orden público no puede conllevar en ningún caso la violencia o el abuso del uso de la fuerza contra personas. Y, somos enfáticos en señalar lo perjudicial de este tipo de situaciones para el tejido social, en particular para las familias y las personas que han sido y son afectadas por los actos de violencia y que han visto vulnerados sus derechos. Queremos manifestar también, en particular, a la comunidad académica, así como a los actuales y futuros estudiantes -quienes son los que tomarán las decisiones en un tiempo más- que siempre recordemos la responsabilidad social que tenemos al ejercer nuestra vocación. En nuestro caso, desde la investigación académica y la docencia, creemos que el conocimiento generado, debe ser construido a partir de continuos diálogos con la comunidad, y en conjunto con su enseñanza, deben estar vinculados a la realidad biosociocultural; conscientes que cumplirá un rol social, siempre y cuando se ponga a disposición de las comunidades y agentes sociales En este despertar, como la etnografía enseña, estamos aprendiendo a deletrear la forma y el sustento de una nueva manera de relacionarnos en nuestros círculos de trabajo, sociales y familiares. Esta apertura y este reconocimiento es la primera y evidente lección que esta movilización ciudadana nos entrega. Seguir participando en la producción y cosecha de esta riqueza es la disposición que hoy manifestamos ante nuestra comunidad más inmediata, a las estudiantes y los estudiantes de nuestra carrera, a sus funcionarios y funcionarias, a las colegas y los colegas y estudiantes de nuestra Facultad y de la Universidad en general. Por lo tanto, como cuerpo académico, de profesoras y profesores, nos ponemos a disposición de la comunidad con el fin de lograr ser un aporte y apoyar para que esta crisis se torne en reales beneficios para nuestro país. Concepción, octubre de 2019. Andrea Aravena Reyes | Pedro Andrade Martínez | Alejandro Clavería Cruz | Daniela Leyton Legües Gabriela Martínez Muñoz | Josefina Urrea Navarrete | Jorge Vergara Del Solar Paula Cisterna | Pablo De La Cruz Nassar | Rolando Nuñez Pradenas Carolina Barros Tavares Peixoto | Ingrid Rodríguez Fuentealba | Aracely Veloso San Martín


Peña, Villegas y Kaiser: los portalianos de siempre Por Luis Nitrihual Valdebenito

He revisado con detención las intervenciones públicas de los intelectuales orgánicos Carlos Peña, Fernando Villegas y Axel Kaiser. De los tres, es sin dudas Carlos Peña el más interesante. Por tal razón, le dedicaré más tiempo. Los otros dos transitan entre la espectacularidad de los medios, las redes sociales y los lugares comunes que habitan en los grupos de derecha; detentadores del poder mediático y económico.

Comenzaré por Carlos Peña, Rector de la Universidad Diego Portales. Dotado de una retórica ordenada y de una tranquilidad que le permite transmitir seguridad y control analítico, este intelectual ha quedado totalmente fuera de jugada, off-side por varios metros de distancia, del actual momento que vive Chile. Sus reflexiones, basadas en la tesis de la superioridad del Estado por sobre lo/as ciudadano/as que habitan el Chile real, no le permite darse cuenta de que el Estado sólo tiene sentido si es capaz de proveer posibilidades de subsistencia mínimamente dignas para sus habitantes.

Para Peña, la “violencia legítima” que ejerce el Estado en contra de aquellos que pretenden romper el orden social es una facultad que el ejecutivo debe no sólo utilizar sino profundizar. Se desprende de sus reflexiones que el edificio neoliberal descansa, y así debería serlo, en la violencia que monopoliza el Estado y que es garantía de estabilidad. Por supuesto, estas reflexiones son coherentes, pero encierran una doctrina normativa que ha sido totalmente sobrepasada por la realidad.

El primer error de Peña es reducir todo a una cuestión de seguridad pública. El problema serían los delincuentes que están saqueando y quemando Chile. Estos serían mozuelos mimados que quieren todo fácil. La simplificación es demasiado burda para funcionar. Sin duda, en todo movimiento de esta magnitud hay violencia y lumpen que aprovecha la circunstancia. Pero - recordemos algo - también suelen presentarse auto atentados y sabotajes por parte del mismo Estado con la finalidad de agudizar las crisis sociales y emplear el máximo poder militar en contra de los movimientos sociales. El diagnóstico generacional no se sostiene pues este movimiento, si bien fue iniciado por jóvenes, es transversal debido a que los problemas sociales son transversales.

Lo segundo que debemos decirle a Peña es que: “este sí es un movimiento por los derechos civiles”. El menosprecio de Peña al movimiento le estalla en la cara con la reciente marcha. Es un movimiento por derechos civiles pues estos fueron conculcados por el neoliberalismo chileno. Si recuperar servicios básicos como el agua no es un acto de dignidad, entonces no tenemos nada como sociedad: cerremos la puerta por dentro y paguémosle a la oligarquía por seguir viviendo en su casa.

Un punto a favor de Peña, la ultraderecha aprovechará la ola de descontento que quedará luego de este movimiento.

Fernando Villegas, un fanático del orden, un francotirador de la ultraderecha, es quizás el más claro de los tres intelectuales. Para él todo se reduce a la conspiración de ese “gran otro” llamado “Comunismo”. Totalmente extraviado en tiempos setenteros, perdido en la guerra fría, parece un personaje de la serie La Dimensión Desconocida. No alcanza a comprender sino lo que afirma con fanatismo religioso. Su simplificación hace que todo se reduzca a la acción de comunistas de todo orden, mapuche y rotos insolentes que no saben nada de la vida.

Dotado de una retórica pedestre, a ratos vulgar, intenta conectar con todos y todas aquellas que habitan en los lugares comunes que producen y reproducen hasta el hartazgo medios de comunicación como El Mercurio. Por ejemplo, dentro de su simplificación de lo que ocurre en el país, los mapuche estarían detrás de las quemas de las estaciones del metro en Santiago. Un grado de irresponsabilidad tan grande en las opiniones sólo da cuenta de la total incapacidad para analizar con mediana claridad la situación y de la desesperación en la cual vive el propio analista. Para él, al igual como ocurre con Carlos Peña, todo se acaba con la restauración del orden por parte del Estado. Patriarcal y agresivo, Fernando Villegas olvida la profunda violencia que ejerce el Estado en contra de lo/as ciudadanos.

Axel Kaiser, el menos original de los tres, pero el que mejores réditos ha sacado de su función como intelectual difusor de las virtudes del mercado, repite muchas de las ideas de Carlos Peña. La libertad es posible siempre y cuando el Estado garantice que la gente no se manifieste, incluso violentamente, contra las desigualdades que no le permiten vivir dignamente.

El orden social se construye sobre la base de un pacto social en el cual la ciudadanía se siente perteneciente a una comunidad. Si bien no existe orden social perfecto, sería una ingenuidad pensar que esto ocurrirá luego de este florecer social, es evidente que Chile no se sostiene del modo en el cual tanto Kaiser como Peña y Villegas, vislumbran el país. Reducir todo a un problema de orden público no les permite enfocar bien el conflicto y mucho menos avizorar la magnitud de la crisis del modelo neoliberal en el cual todo/as habitamos.


MILITARES, NO PERMITAN QUE SE LES USE PARA REPRIMIR AL PUEBLO. Por Enrique Villanueva

La derecha chilena nuevamente violento la democracia, el presidente y sus ministros impusieron un estado de excepción, que es de facto un estado de sitio, permitiendo que las fuerzas policiales y militares, apliquen en contra de población, métodos de represión semejantes a las que antes se utilizaron en dictadura, de terrorismo de estado, provocando como lo ha constatado el Instituto Nacional de Derechos Humanos, detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos. Sebastián Piñera violentó la democracia, no es un demócrata, es un golpista, por lo que está inhabilitado para participar en la conducción de los cambios profundos, que los ciudadanos y ciudadanas están pidiendo. Repitió lo que hicieron sus antecesores hace 46 años atrás, invocando la presencia de enemigos supuestos, que amenazaban la estabilidad, la seguridad y el orden del país para justificar sus acciones autoritarias. Ayudado por los medios de comunicación e información, el gobierno ha intentado centrar la atención en los saqueos y en el vandalismo, intentando desviar la mirada de la opinión publica hacia estas acciones y bajarle el alto perfil que tiene la impresionante manifestación ciudadana. Sin duda que los saqueos y el vandalismo son reales, pero también y como se muestra en imágenes en las redes sociales, son provocadas intencionalmente por civiles no identificados, por vándalos, por delincuentes y narcotraficantes organizados, ajenos a la movilización social. Es posible que participen en este tipo de acciones, chilenos y chilenas por años marginados, arrinconados en la pobreza, excluidos del sistema por su condición social, quienes con razón no se identifican ni tienen apego alguno por la infraestructura ni por los bienes que les son lejanos y no pueden disfrutar Por todo esto para quienes conocemos a las FFAA y que fuimos parte de ellas, sentimos que si en épocas anteriores se han utilizado a los militares, principalmente por la derecha, para llevar adelante fines políticos golpistas. En esta ocasión, fueron groseramente manipuladas y lanzadas a la calle, utilizando el argumento de que la seguridad y el orden nacional estaban amenazados por la acción de vándalos y violentistas. Es la realidad la que demuestra lo contrario, las victimas de cobardes agresiones sexuales, los baleados por carabineros, por la infantería de marina en Valparaíso, por el ejercito y carabineros en otras ciudades del país, no son delincuentes ni saqueadores. Son jóvenes, estudiantes, trabajadores y trabajadoras que se están manifestando en todo Chile. ¡Ellos y ellas no son el enemigo interno ni son un peligro para la seguridad nacional!.... Ante esta situación llamamos a los militares a todos los miembros de las FFAA, de carabineros y de la PDI, a reflexionar, no estamos en dictadura, situación en la cual había un estado terrorista que les protegía. Hoy en democracia no es valido el argumento de la obediencia debida, para ocultar la acción represiva y criminal, eso no es un explicación para eximirles de su responsabilidad individual, si acatan una orden superior que los obligue a torturar, asesinar o reprimir a la población civil. Tal como sucedió después de terminada la dictadura civil militar, los instigadores civiles de la represión terrorista no fueron juzgados ni pagaron por sus acciones. Por el contrario, estos utilizaron y le traspasaron a las Fuerzas Armadas toda la responsabilidad por los muertos, por los torturados y torturadas. Vale la pena preguntarse, cuantos de los empresarios, de los políticos e incluso de los mandos superiores de las FFAA, quienes ordenaron o estaban en conocimiento de todas las atrocidades que conocimos y que se hicieron durante la dictadura, cuantos de estos fueron juzgados? La respuesta es pocos o ninguno. Hoy no será distinto, los ideólogos civiles de este gobierno intentarán escabullir sus responsabilidades políticas y serán los militares, los responsables de las consecuencias de la represión que están llevando a cabo. Los represores deben saber y como ya se ha reconocido internacionalmente, que quienes se están manifestando en todo el país no es el enemigo interno que amenaza la estabilidad y el orden, ellos y ellas salieron a la calle porque hay un modelo económico generador de desigualdades, que si es el gran causante de toda esta inseguridad e insatisfacción social. Los militares deben reaccionar, no deben permitir que se les use como barrera de contención, ante un pueblo que reclama y pide dignidad, no olviden el ejemplo del comandante en jefe del ejercito Rene Schneider, del general Alberto Bachelet asesinados por la dictadura y el de cientos de soldados que valientemente se negaron a quebrar la democracia y traicionar a su pueblo. Siguiendo ciegamente ordenes superiores, asociadas a quienes confundidos en un uniforme común, defienden en realidad sus propios intereses, la patria a la que se les convoca defender y que es el fin del ejercito, solo es un invento de los poderosos para humillar y oprimir a la gente sencilla, que es la gente que hoy, enfrente de nuestras narices, reclama justicia cansada de años de engaños y robos.


Organizaciones en Canadá denuncian la violenta represión militar y policial contra la protesta social en Chile

Las organizaciones firmantes queremos expresar nuestra profunda indignación ante la brutal represión ejercida en Chile para aplastar la fuerte oleada de contestación social que sacude el país desde la semana pasada. La declaración de estado de emergencia, de toque de queda y el despliegue masivo de fuerzas militares y policiales vulneran los derechos fundamentales del pueblo chileno. La represión en curso recuerda dramáticamente el actuar de la dictadura de Pinochet. El descontento popular creciente ante las condiciones de vida insostenibles imperantes en el país encontró un catalizador en la masiva acción de desobediencia civil de los estudiantes secundarios, de evasión del pago del pasaje de metro, como forma de protesta ante el alza de la tarifa decretada por el gobierno de Sebastián Piñera. Esto fue el detonador de una vasta movilización social que se ha desplegado a todo lo largo del país. Ante el fuerte estallido de protesta y la secuela de desmanes que se produjo en paralelo, el gobierno ha respondido con una fuerte represión, decretando un Estado de Emergencia y toque de queda el 18 de octubre pasado, bajo la Ley de Seguridad del Estado, los cuales se han extendido a las principales ciudades de 5 regiones. La criminalización de la protesta y la militarización crecientes están dejando un saldo alarmante de 2643 detenidos, 15 personas asesinadas, 8 personas baleadas, cientos de heridos y 4 atropellos cometidos por la fuerza represiva, según datos emitidos el 21 de octubre por el Instituto Nacional de Derechos Humanos INDH, quien ya ha iniciado querellas por denuncia de torturas. La vasta mayoría del pueblo chileno, a través de las organizaciones sociales, sindicales, de estudiantes, trabajadore/a/s de la salud, portuarios, profesore/a/s, jubilado/a/s, vecino/a/s, artistas, etc. denuncian claramente la urgencia de encontrar soluciones a los graves problemas asociados al deterioro alarmante de los servicios sociales esenciales y a la corrupción de las castas políticas y del empresariado. Se suman a estas reivindicaciones la denuncia del saqueo del agua – privatizada – y los territorios en manos de intereses privados, así como la aplicación de la Ley Antiterrorista a los defensores y las defensoras territoriales indígenas. Ante estos hechos y considerando la extrema gravedad de la situación y la evolución crítica de ésta, las organizaciones firmantes nos plegamos a las reivindicaciones de numerosas organizaciones internacionales y chilenas para declarar lo siguiente : • Rechazamos el discurso violento y de odio de declaración de guerra contra el pueblo chileno, por parte del presidente Piñera y la estigmatización de la protesta social asociándola a la delincuencia. • Denunciamos el bloqueo mediático, la desinformación y la manipulación de la información que oculta la real magnitud de la contestación social y sus demandas así como la la brutal represión que está produciendo a lo largo del país. • Repudiamos categóricamente las violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas policiales y militares de chile (detenciones ilegales, secuestros, torturas, asesinatos y abusos sexuales). • Rechazamos la utilización de la fuerza represiva como forma de gobernanza (violación al derecho de circulación, de reunión, de manifestación) y la violación del estado de derecho y exigimos devolver los militares a sus cuarteles. • Exigimos que se restituya la institucionalidad democrática, deponiéndose el estado de emergencia y el toque de queda que la coarta. • Hacemos un llamado urgente al Gobierno de Chile a atender y solucionar adecuadamente las demandas sociales que están en la base del estallido social actual

Organizaciones firmantes:
Alternatives Artistes pour la Paix Association Québécoise de Lutte contre la pollution atmosphérique (AQLPA) Bios Iguana AC Canadian Union of Public Employees (CUPE) Centrale des syndicats du Québec (CSQ) Centre d’appui aux Philippines/Centre for Philippine Concerns Cercle des Premières Nations de l’UQAM Centre international de solidarité ouvrière (CISO) Centro de Estudios para el Desarrollo Rural (Promoción y Desarrollo Social A.C.) Comité pour la Libération de Milagro Sala Prisonnière Politique-Montréal Comité international, Union paysanne Coletivo Brasil-Montréal Collectif opposé à la brutalité policière (COBP) Comité pour les droits humains en Amérique latine (CDHAL) Comité Chilien pour des droits humains Environnement Vert Plus Fédération des travailleurs et travailleuses du Québec (FTQ) Femmes de diverses origines/Women of Diverse Origins Institute for Policy Studies – Global Economy Project Justice Climatique Montréal KAIROS: Canadian Ecumenical Justice Initiatives Le Pacte pour la Transition Mouvement Québécois pour la paix Mining Watch Canada Mouvement Québécois pour la Paix Movimiento Mesoamericano contra el Modelo extractivo Minero – M4 NON à une marée noire dans le Saint-Laurent Saut Montréal Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA)

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Carta al presidente chileno por recurso de protección para soldado Veloso

A la atención del Excelentísimo señor D. Sebastián Piñera Echenique Presidente de la República de Chile

Excelentísimo señor,

Tengo el honor de dirigirme a usted solicitando RECURSO DE AMPARO PREVENTIVO a favor del soldado chileno DAVID VELOSO CODOCEDO de la Brigada de Antofagasta. Para lo que hubiere lugar, le informo que el 24 de noviembre de 1974 fui torturado en Asunción a las 23.oo pm. en el marco de Plan Cóndor por el coronel de la Fuerza Aérea de Chile Jorge Horacio Oteiza López y otros oficiales por mi supuesto delito de maestro subversivo y “terrorista intelectual” acusado de haber aplicado en Paraguay la metodología de la educación liberadora de Paulo Freire. El 22 de diciembre de 1992 a las 11.am en Asunción, con el apoyo del Juez Penal José Agustín Fernández, descubrí el Archivo de TERROR/ PLAN CÓNDOR luego de 15 años investigando en Panamá y París al terrorismo de Estado de Argentina, Brasil,Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, que ocasionó más de 100.000 victimas en el Cono Sur de América Latina. Entre ellas el general Alberto Bachelet, que murió el 12 de marzo de 1974 a causa de las torturas padecidas por su oposición a la instalación de la dictadura del general Pinochet. Por su importancia, en el 2009, LA UNESCO DECLARÓ DICHOS ARCHIVOS MEMORIA DEL MUNDO. Teniendo en cuenta que el soldado DAVID VELOSO CODOCEDO, de 21 años, está detenido e incomunicado por negarse el pasado 24 de octubre a integrar la fuerza para aplastar militarmente, en el marco del Estado de excepción, la revuelta popular que se está produciendo en Chile, y en homenaje a Victor Jara, autor de la inmortal canción “El derecho a vivir en paz” y fallecido también bajo las torturas del régimen de Pinochet, vengo a solicitar el recurso de AMPARO PREVENTIVO para el valiente soldado chileno DAVID VELOSO CODOCEDO así como su inmediata LIBERTAD. Lo saludo con mi consideración más distinguida. MARTÍN ALMADA PREMIO NOBEL ALTERNATIVO 2002 y MIEMBRO DEL COMITÉ EJECUTIVO DE LA ASOCIACIÓN AMERICANA DE JURISTAS (AAJ) Asunción, 26 de octubre de 2019


COMUNICADO Corporación Memorial Paine expresa su mayor preocupación ante los hechos ocurridos durante estos últimos días. Lo que comenzó como una manifestación mayoritariamente encabezada por estudiantes frente al alza de las tarifas del transporte público de Santiago, ha gatillado y despertado a una ciudadanía empoderada, que ha puesto sobre la opinión pública un malestar social encarnado hace años, producto del modelo económico instaurado durante la dictadura cívico militar.

En respuesta a la movilización, la autoridad reprimió violentamente las manifestaciones, invocando en primer momento la Ley de Seguridad Interior del Estado, para posteriormente declarar Estado de Emergencia, aumentando la dotación policial e incorporando a las fuerzas armadas. Más aún este fin de semana se decidió decretar toque de queda, restringiendo derechos legítimos de mujeres y hombres.

Consideramos que el centro de esta situación es un problema político, de descontento social generalizado, por lo que el diálogo es indispensable para construir una solución al conflicto, pero en ningún caso lo será el uso de la fuerza desmedida de las policías y las fuerzas armadas; esto solo provoca más violencia, generando un retroceso para los Derechos Humanos y reabre las heridas de la dictadura cívico militar, cuya represión dejó miles de personas, torturadas, asesinadas y desaparecidas.

Es por esto que exigimos a la clase política propiciar mecanismos y medios para resguardar los derechos humanos de las personas en el actual Estado de emergencia, que en su carácter funcional no ha sido capaz de proteger la integridad de todas las personas.

Además, durante las manifestaciones apelamos a mantener el cuidado y la protección de espacios comunitarios que contribuyen a nuestras vidas como los son las escuelas, los servicios de salud y espacios que son fuente laboral de trabajadoras y trabajadores como todas y todos nosotros.

Corporación Memorial Paine, Un lugar para la memoria.


Ver EL DECÁLOGO S. XXI, una propuesta de‎ Teruel Carrasco:

https://www.facebook.com/BeaSanchez...


Chile. 6ª Jornada de lucha: Hasta que renuncie Piñera y prime el bien común

por Andrés Figueroa Cornejo

Ya en la sexta jornada de lucha del pueblo chileno por la conquista de sus derechos sociales y humanos inexistentes desde hace casi medio siglo, en las principales ciudades del país se realizaron marchas pacíficas que, a diferencia de las anteriores, no sólo reunieron a jóvenes entre los 15 y los 30 años de edad, sino que a una franja etaria que promedió los 35 a 45 años. ¿Por qué? Debido al llamado a huelga general hecho por la agrupación Unidad Social en cuyo seno está la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y, especial y numerosamente, la Asociación Nacional de Empleados Fiscales, ANEF.

No se trata de que existe todavía alguna organización o grupo de organizaciones sociales con la capacidad y autoridad popular suficiente para convocar por sí sola a las incontables personas que participan a diario y de manera exponencial en las manifestaciones. Al respecto, la crisis del sistema de partidos políticos y de aglutinamientos sociales dentro y fuera de la institucionalidad, es la norma hasta ahora. Ocurre sí, que la convocatoria a huelga general de este 23 de octubre, en efecto, contó con la asistencia de sindicatos, gremios y la autorización para marchar desde la Plaza Italia de Santiago hasta la calle Santa Rosa, hecho que, felizmente, permitió una caminata de inestable tranquilidad por un par de horas. Otro tanto ocurrió en Concepción, Valparaíso y otras localidades.

Pero no por permitidas, las marchas no fueron reprimidas por las Fuerzas Especiales de Carabineros, como se ilustra profusamente en las imágenes de la jornada.

De acuerdo a las autoridades de DDHH del país, oficialmente habrían 22 personas muertas, más de 5 mil detenidas, cientos de torturados, jóvenes violadas por uniformados, y población desaparecida.

Se mantiene el estado de emergencia y el toque de queda. En Santiago, a diferencia de días anteriores, se dictaminó el toque de queda desde las 22.00 del 23 de octubre hasta las 04.00 horas del 24 de octubre. O sea, se atrasó la medida con el probable fin de dar señales de normalización a los mercados.

En ese sentido, tanto JP Morgan como las bolsas internacionales golpearon la economía chilena, depreciando el peso respecto del dólar de manera ostensible, y castigando el riesgo país que orienta las inversiones. Ello, más las presiones de la costilla liberal de la derecha en relación a la conservadora, han provocado el distanciamiento y «quitada de piso» a Piñera y su régimen a causa de las pérdidas en las ganancias de los grupos económicos más poderosos e influyentes del país. Hay quienes aventuran que incluso podría ser posible que sectores de la propia oligarquía y la embajada de EEUU en Chile estén considerando seriamente la renuncia de Piñera y el término de su forma de enfrentar el alzamiento popular. De hecho, con la militarización de todo el territorio nacional, no se ha frenado el movimiento, sino que todo lo contrario, con el agravante de las negativas consecuencias financieras para la minoría ínfima del gran empresariado, clase social que es la que verdaderamente sostiene el orden existente, las relaciones sociales dominantes y el poder. Por eso la actual ingobernabilidad daña estratégicamente sus utilidades y multiplica su incertidumbre.

Este jueves 24 continúan las protestas. Que no por las utilidades, claro. Sino que por el bien común.


DECLARACION PÚBLICA

Como académicos y académicas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad dePlaya Ancha, convencidos que sacar la voz y exigir los derechos sociales que nos corresponden, es la única alternativa frente a un modelo de despojo cada vez más brutal,nos sumamos al estado de protesta nacional que se ha multiplicado en el país.

Frente a la subjetividad neoliberal que nos ha tratado de convencer de que no hay alternativas, en Chile, la acción colectiva, intensificada desde hace más de una década, ha visibilizado el conjunto de desigualdades y expoliaciones que afectan a las grandes mayorías del país en diferentes ámbitos relevantes de la vida: acceso al trabajo digno,salud, vivienda, educación, medio ambiente, agua, reconocimientos identitarios, etc.Desde esas resistencias, dispersas, pero articuladas por el clamor de justicia social, se activa la memoria histórica de otras luchas del pasado reciente y se reactiva el sentido de dignidad humana que contribuye a recomponer las capas fracturadas de la imagen del país que somos.

Sabemos que, frente a esas resistencias, que colman hoy las calles y plazas de Chile, se reactiva el odio, la represión y el vejamen frente a quienes alzamos la voz. Por ello, nos manifestamos en contra de la violencia estructural y coyuntural que se expresa hoy, y desde donde se intentan empañar las acciones de una multitud que ha decidido decir basta.

Concretamente, demandamos que se deje de criminalizar la protesta social por parte de la clase política y los medios de comunicación, demandamos la salida de las fuerzas militares de las calles, y exigimos un llamado por parte de las fuerzas políticas y sociales democráticas a un nuevo contrato social que derive en una Constitución democrática que corrija el problema de fondo que hay detrás de las actuales protestas: la desigualdad estructural del modelo y del diseño institucional pinochetista.

Fraternalmente,

Académicos y académicas de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Playa Ancha, Valparaíso, Chile.

Francisco Báez

 Tania de Armas

 Maribel Ramos

 Felip Gascón

 Macarena Trujillo

 Cristian Valenzuela

Nelson Carroza 

Rosa Alcayaga 

Cecilia Jaña

 Felipe Venegas

 Sergio Fiedler

 Natacha Gómez |Ximena Sánchez 

Tomás Koch

 Andrés Tello

 Cecilia de la Cerda

 Javiera Carmona

 Juan Carlos Gómez 

Claudia Carrasco

 Pablo Saravia

 Álvaro Castillo

 Danilo Reyes 

Marlen Figueroa 

Cristian Venegas

Ghislaine Barría

Elizabeth Zenteno

 Luisa Patricia Muñoz

 Marjorie Mardones 

Fiona Saldívar

Cesar Pincheira

 Cristian Aranguiz

 Cesar Pacheco

Paulina Arellano

Boris Cristian González

 Antonio Rioseco

Sofía San Martin 


Declaración de la Central Clasista de Trabajadores

Desde el 21 de Octubre las y los trabajadores, estudiantes y otras fuerzas sociales se han volcado a las calles

demandando el término del abuso y la mentira.

Hemos llamado responsablemente a parar, hemos indicado a las y los trabajadores que no hagan esfuerzo alguno por presentarse en sus lugares de trabajo si no están las condiciones para hacerlo. Y esa convocatoria sigue plenamente válida, mientras dure el estado de emergencia, la represión militar y policial, y no se responda a las demandas de la población.

Así lo han entendido miles y miles de trabajadores, quienes además reciben nuestras orientaciones para responder a las amenazas de despidos y descuentos, así como a las presiones para presentarse a trabajar.

Que quede claro, el paro, la huelga, es un instrumento de todas y todos aquellos que se hartan del abuso, la mentira, la manipulación y los falsos pactos sociales, que es el nombre que ahora intentan darle a la martingala divisionista que están instalando.

Y es precisamente pensando en lo que viene que queremos dejar claramente establecida nuestra posición y desde esta buscar reunirnos con todas aquellas fuerza populares que han dicho NO MAS.

Nuestra Central Clasista nace luego de años de trabajo y de construcción de diferentes organizaciones sindicales que, hartas del entreguismo de las estructuras y centrales existentes, deciden levantar un proyecto que se rija por principios y métodos organizativos históricos de la clase trabajadora, caracterizados por la autonomía sindical con un horizonte claramente definido: acabar con el capital y su sistema de explotación y opresión.

Hemos dicho con claridad que la Central Clasista no se gesta en oposición a la CUT y las demás centrales, sino más bien expresa con claridad la existencia de dos tipos de sindicalismo, dos caminos organizativos: uno de conciliación de clases, clientelar, burocrático y que instala demandas y reivindicaciones cosméticas, otro, clasista, que asume que la historia la rige la lucha de clases y asume el deber de ponerse de la vereda y la defensa de los intereses de la clase trabajadora, que hace carne la solidaridad de clase y la participación de las bases.

Con mucho esfuerzo y arduo trabajo hemos logrado ir dando forma a una fuerza sindical, que sabemos que aún es embrionaria y con ciertas carencias y debilidades. Sin embargo, tenemos la claridad sobre nuestros principios y plataforma de lucha, así como un plan de trabajo orientado principalmente a la educación y formación de nuestra clase, al crecimiento y despliegue nacional, y a la lucha y agitación de nuestras justas demandas. Hemos logrado conformar comisiones de trabajo y hacer efectiva la democracia sindical por medio de la 1º Asamblea Nacional y de la Elección Universal del directorio nacional y metropolitano.

Sabemos que la fuerza propia de las y los trabajadores es fundamental para lograr torcerle la mano a este sistema y también tenemos claro que se requiere articular las luchas de los diferentes sectores y generar una plataforma que permita unificar al conjunto del pueblo pobre bajo un programa común anticapitalista y antipatriarcal, que funcione desde la independencia de clase y no sea cooptado por la clase en el poder, ni sus organismos, partidos, u organizaciones.

Hemos visto en los últimos años como van surgiendo expresiones y organizaciones populares, sin embargo, la atomización y fragmentación siguen siendo la tónica, y nuestro pueblo sigue sumergido en la división interna, en vez identificar a su real enemigo. El sorprendente levantamiento popular producido por décadas de abuso, nos demuestra con mayor claridad la necesidad de construir nuestros propios instrumentos organizativos que nos permitan avanzar articulados con pasos cada vez más firmes.

La fortaleza del pueblo está en su unidad, pero una unidad con sentido, conciencia e identidad de clase, que, teniendo el horizonte claro, demarca su camino.

Nuestro llamado es a levantar un polo social anticapitalista que aglutine organizaciones de trabajadores y trabajadoras, estudiantes, pobladores, mujeres, diversidad sexual, y que, en conjunto, identifiquemos nuestras necesidades y delineemos nuestras demandas, planificando un plan de lucha común.

Trabajaremos con todas nuestras fuerzas en aquello y hacemos el llamado abierto a todos los que sientan que de una vez por todas debemos unirnos para responder a la prepotencia del sistema.

Finalmente queremos expresar nuestra posición respecto a uno de los temas en discusión. La jornada de 40 horas semanales de trabajo.

Ayer se ha aprobado en la Cámara de Diputados la idea de legislar sobre las 40 horas. De lo que se conoce (que es muy poco) dicho proyecto mantiene importantes discriminaciones (artículos 27 y 34 bis, entre otros, del actual Código) en las que casi nadie (salvo nuestra Central) ha fijado la atención.

En efecto, el artículo 27 actual deja fuera de la jornada de trabajo a quienes trabajan en hoteles restaurantes y clubes, salvo excepciones en administración, cocina, lavandería y lencería. Todos estos trabajadores pueden cumplir por ley jornadas de hasta 12 horas diarias por 5 días y como no se plantea – hasta ahora la derogación de este articulo seguirán excluidos de un derecho que corresponde a todos.

El caso del artículo 34 bis, es aún más preocupante pues establece que los trabajadores de restaurantes podrán pactar turnos de 8 horas diarias, pero con un corte en cada día de trabajo de hasta 4 horas por jornada.

Es por tal razón que hemos insistido en la importancia que tiene que el proyecto ley establezca una jornada continua de trabajo diario, que insistimos debería ser de 8 horas. Ahora si es menor tanto mejor, pero debe quedar explícitamente indicado.

Ahora que todos comienzan a hablar de los derechos de los más explotados y abusados vale la pena preguntarse: ¿Si disminuye la jornada laboral, será factible que los trabajadores mejoren su dignidad y calidad de vida como dicen gobierno y oposición? La respuesta es categórica. NO.

En nuestro país, disminuir la jornada de trabajo a 40 horas semanales no implica, en absoluto, una mejora en la dignidad y condiciones de vida del trabajador. Los gobiernos, los parlamentos y los patrones, tienen muy claro que los trabajadores ganan sueldos miserables que no les permiten vivir con dignidad, a lo sumo sobrevivir.

Sin embargo hacen poco y nada por legislar sobre el particular. Por lo tanto: No solo se debe pelear por una rebaja en la jornada de trabajo, sino también dejar muy en claro que dicha jornada no permitirá discriminaciones y será continúa sin corte ni interrupciones de ningún tipo.

Al mismo tiempo es fundamental dar la lucha por un aumento del ingreso mínimo, y no solo eso, se debe demandar pago de bono de locomoción y de colación que equivalga a los gastos promedios que el trabajador hace por estos ítems.

Los trabajadores, el pueblo no deben cejar en su lucha por una vida mejor, pero esto necesariamente implica participación activa. Por eso instamos a la construcción de miles y miles de Sindicatos en todos los lugares de trabajo, así como a la presentación de pliegos de peticiones con las demandas más sentidas.

Solo así daremos un paso adelante en la lucha por la dignidad y la justicia.

¡¡Basta de abusos!! ¡¡Que se vayan todos!!

CENTRAL CLASISTA DE TRABAJADORAS Y TRABAJADORES


FESTIVAL DE DEMAGOGIA

PARA CALMAR LA REBELIÓN por Manuel Cabieses

“Los más viles ejemplares de la naturaleza humana se encuentran, en todas las épocas, entre los demagogos”.
(THOMAS MACAULAY)

El miedo al pueblo ha puesto a temblar a la casta dominante. Teme a un pueblo harto de abusos, segregaciones, humillaciones y desigualdad. La indignación acumulada por años se ha volcado a las calles y no da señales de retornar a la línea de resignación que era su refugio. Se trata de una insurrección popular espontánea, pacífica, sin dirección ni programa, pero que ha incorporado a vastos sectores sociales. Nunca los chilenos hemos estado más unidos que en estos días de repudio al sistema que interrumpió el desarrollo de la democracia y la justicia social que el país había alcanzado hasta 1973. Es un malestar profundo que no solo tiene motivaciones económicas. Si bien el detonador fue la evasión por los estudiantes secundarios de la tarifa del Metro de Santiago, la rebeldía del pueblo se extendió a partir del viernes 18 de octubre como una mancha de aceite a una velocidad pasmosa.

La tarifa del Metro ya es cosa del pasado en esta histórica rebelión social. El gobierno la dejó sin efecto el sábado 19 mediante una ley que la Cámara de Diputados –cosa inusitada- aprobó el domingo 20, y el Senado el lunes 21. Rara vez se ha visto tanta diligencia parlamentaria. Pero entretanto la caldera social hervía porque la demanda del pueblo es mucho más amplia y variada. Afecta no solo a trabajadores y jubilados. El martes 22 el presidente de la República se reunió con presidentes de partidos a fin de recoger sugerencias para aplacar la protesta. Esa misma noche anunció una “agenda social”, que es un verdadero árbol de Pascua, un ofertón de campaña electoral –inspirado por el marketing- con ofertas para todos. Muchas requerirán mesas de trabajo y leyes que los bomberos de la protesta se han comprometido a despachar con máxima urgencia. Para demostrar su renovado espíritu republicano los diputados ofrecieron asimismo rebajar sus dietas (9 millones de pesos mensuales, más viáticos), disminuir su número de 150 a 120 y limitar su reelección.

La “clase política” encontró digno émulo de su demagogia en el gran empresariado, cuya rapacidad ha empujado al pueblo a la desesperación. Andrónico Luksic, el más rico de los ricos (cuya fortuna la revista Forbes calcula en 15.000 millones de dólares), anunció que desde el 1 de enero del 2020 ningún trabajador de sus empresas ganará menos de 500 mil pesos mensuales (7O0 dólares). El salario mínimo de 301 mil pesos (400 dólares) es lo que gana uno de cada cuatro trabajadores en Chile por jornadas que exceden las 45 horas semanales legales. La prestigiosa Fundación Sol sostiene que el 70% de la población gana menos de 550 mil pesos. Eso explica el sobre endeudamiento de las familias chilenas. El 70% del ingreso de cada hogar está comprometido por deudas. El consumismo –principal combustible de la economía de mercado y estupefaciente de la conciencia de los trabajadores - ha convertido a los chilenos en esclavos de la tarjeta de crédito para subsistir.

El número uno de los ricos invitó también a los otros multimillonarios a que imiten su generoso altruismo. No obstante ningún glotón de este festín capitalista que ya dura 36 años quiso seguir su ejemplo. Ni Sebastián Piñera ( cuya fortuna se estima en 2.800 millones de dólares), acusó recibo del llamado de Luksic.

En medio de este verdadero festival de la demagogia, se levanta una que otra voz sensata en un intento de situar la crisis en su realidad. Es lo que señala el obispo de Concepción, Fernando Chomalí: “En Chile aproximadamente 650 mil jóvenes, entre 18 y 29 años, no estudian ni trabajan; altas tasas de enfermedades mentales y suicidios entre ellos; miles de ancianos solos, abandonados, de los que nadie se preocupa, con tasas de suicidio cada vez mayores…La violencia y la soledad en Chile son una pandemia”.

La inhumana realidad de Chile exige un profundo cambio cultural, social y económico que solo puede acometerse sobre nuevas bases de convivencia que eliminen la segregación social. Necesitamos una democracia participativa y solidaria en que la remoción de los malos funcionarios sea una facultad del pueblo. La superación del conflicto social no consiste en migajas que dejan a salvo la estructura institucional que produjo la crisis. Chile necesita una nueva Constitución Política. El camino es un plebiscito que apruebe la convocatoria a Asamblea Constituyente y acto seguido la elección de los representantes que elaborarán el texto constitucional que finalmente será sometido a veredicto popular.

Chile no puede encaminarse hacia la justicia social agobiado por la carga de una Constitución que ahoga toda posibilidad de soberanía popular. Ha llegado la hora de un cambio verdadero. Es lo que reclama el pueblo en las calles.

MANUEL CABIESES DONOSO

Octubre 2019


ANAMURI ANTE LA MOVILIZACIÓN POPULAR Y LA REPRESIÓN CRIMINAL

Hoy la rebelión popular estalla abruptamente. Nuestro pueblo despierta ante tanta injusticia y abuso, siguiendo el ejemplo de pueblos hermanos. Fueron los jóvenes y niños -el futuro de la patria, como lo decía Allende- los que con la audacia que los caracteriza hicieron los primeros llamados a evadir y romper las barreras del silencio. Los años de indignación de las grandes mayorías se convirtieron entonces en un torrente imparable. Nos llena el corazón esta explosión de rebeldía y dignidad.

Al mismo tiempo, vemos con indignación y horror, cómo el gobierno ha desatado una represión criminal al peor estilo pinochetista, y hace oídos sordos a las demandas de la inmensa mayoría. Al día de hoy, nos enlutan 15 muertos, cerca de 2000 detenidos, un centenar de heridos con armas de fuego y decenas de jóvenes desaparecidos, a los que sus familias buscan con desesperación. El gobierno se niega a tratar a los muertos con el mínimo de dignidad y compasión humana, y no entrega nombres ni las circunstancias en que murieron, convirtiendo a las víctimas en simples números. Por su parte, la derecha y el empresariado lanzan junto al gobierno consignas vacías de unidad en torno a la nada, mientras se expande el Estado de Emergencia a más y más ciudades y las redes sociales muestran al ejército y a carabineros disparando, golpeando sin control, gaseando y deteniendo manifestantes pacíficos. Es de extrema gravedad y nos recuerda los peores tiempos de la dictadura que representantes del Instituto de Derechos Humanos no hayan podido constatar el estado de heridos y detenidos.

Saludamos con admiración a las y los miles y miles de jóvenes que han jugado un papel crucial en la organización de protestas pacíficas y disciplinadas, donde han dado ejemplo de solidaridad, perseverancia, valentía y buen humor. Ellas y ellos demuestran que el neoliberalismo y su ideología no han logrado callar lo mejor de nuestras conciencias.

Repudiamos con indignación el papel que están jugando el grueso de los medios de comunicación, que sólo buscan resaltar de manera sensacionalista los desmanes, legitiman el Estado de Emergencia, no cuestionan a las autoridades sobre las víctimas de la represión y crean artificialmente un estado de angustia y sicosis, sin cuestionar el papel que juegan en ello las autoridades y los dueños de bancos, y grandes supermercados. Aquellos medios y periodistas que olvidan que un papel central del periodismo es cuestionar el poder sólo avergüenzan a la profesión.

No desconocemos ni compartimos los desmanes que en nombre de la lucha algunos sectores minoritarios llevan a cabo. No vemos en qué nos permite avanzar en la lucha quemar buses, el Metro, destruir propiedades de grandes consorcios que tienen todo asegurado, o atacar pequeños negocios de personas que viven las mismas inseguridades de todo el pueblo. Por otro lado, no podemos dejar de sospechar que en esas acciones han estado involucrados provocadores, lumpen y, sin lugar a dudas, agentes de la inteligencia civil, militar y policial.

Las organizaciones miembro de ANAMURI hemos venido desde nuestros inicios planteándonos y participando en las centenares de manifestaciones ciudadanas contra los abusos que por décadas hemos enfrentado el pueblo de Chile y en particular los sectores del campo. Hoy nos unimos con decisión y alegría a cientos de organizaciones sociales, populares y políticas, con las que hemos participado en las movilizaciones de forma totalmente pacífica, llamando a demostrarse de manera activa y clara, pero sin desmanes. Queremos a todos en la calle, pero no queremos sangre derramada, ni heridos, ni detenidos, ni víctimas. Son muchos los muertos que hemos tenido en décadas de lucha y resistencia, no queremos ni uno más.

Que no quepa duda que los principales responsables de las muertes y heridos son el gobierno y sus representantes que hablan de “guerra”, así como los partidos de derecha, los medios de comunicación cómplices y los empresarios que sólo llaman a más represión y se niegan a escuchar nuestros reclamos y demandas. La historia los dejará como lo que son: abusadores, ambiciosos sin límite, indignos y cobardes.

Hoy, martes 22 de octubre, las manifestaciones siguen, de manera abrumadoramente pacífica. Llamamos a unirnos en masa al Paro Nacional del 23 y 24 de octubre, junto a cientos de otras organizaciones del país, asumiendo que esta lucha es larga, que debemos fortalecer nuestras organizaciones y conciencia política, continuar las movilizaciones y la construcción de unidad, para no parar hasta conseguir los cambios profundos que aseguren un futuro digno y justo.

¡No queremos un muerto más!

¡Fin al Estado de Emergencia!

¡Todos y todas a participar en el Paro Nacional del 23 y 24 de octubre!

¡Seguiremos organizándonos y construyendo unidad!

¡Seguiremos en la calle!

¡Seguiremos luchando!

ANAMURI
22 DE OCTUBRE DE 2019

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RECHAZAMOS LA MILITARIZACION DEL PAIS

Rechazamos el llamado irresponsable de Sebastián Piñera y su gobierno, primero, a criminalizar el descontento nacional, y segundo, de calificar la situación de rebeldía social como un Estado de guerra, permitiendo a los mandos de las FFAA, Carabineros y PDI, a poner en practica una versión remozada de la Doctrina de Seguridad Nacional, poniendo en marcha el conjunto de medidas, protocolos y acciones encaminadas a neutralizar al enemigo interno y mantener, a como dé lugar, el orden establecido, a pesar del masivo y evidente rechazo ciudadano. Con estas orientaciones, los generales a cargo de esta operación militar, lo que hacen es militarizar la seguridad ciudadana, lanzando sus tropas en contra del enemigo interno, para atropellar a quienes Piñera y sus ministros y ministras, han calificado como vándalos y desadaptados, atacando en la practica y de manera cobarde a estudiantes, disparándole a ciudadanos y ciudadanas que han salido a reclamar por la desigualdad social, en contra del abuso y la corrupción, calificándolos como los enemigos a doblegar. La represión policial y militar violenta que hemos visto en Santiago, Valparaíso, Viña del Mar, Concepción y en otras ciudades del país, es lo mismo que conocimos hace décadas atrás, con acciones que inician de esta manera y que luego, por la acción de los mandos intermedios, solo controlados por su conciencia, sin control, se transforman rápidamente en una escalada incontrolable. En solo dos días de toques de queda ya hemos visto ataques extremadamente violentos, con denuncias de tortura, de obligar a los detenidos y detenidas a desnudarse, de ataques sexuales a jóvenes manifestantes, con 15 muertos por la acción militar, actos que, en los silencios de la noche, con medios de prensa que están ocultando lo que en realidad esta sucediendo, que solo están mostrando imágenes de destrucción y vandalismo, ayudan a justificar esta violencia institucional innecesaria y ayuda a que esto quede en la impunidad. Durante años hemos estado denunciando que el sistema de educación con el cual se forma a los oficiales y suboficiales de las FFAA y en particular a la oficialidad, continua siendo la Doctrina de la Seguridad Nacional, un conjunto de principios, normas básicas, disposiciones, valores e ideas. Que son contrarias a la democracia y que se mantuvieron inalterables durante los treinta y un años de gobiernos democráticos, a pesar que, por su vinculo ideológico con la dictadura, son la principal amenaza a la democracia. Los militares que hemos visto en las calles de nuestro país, guiados por las ordenes del ministro de defensa, del interior y del propio presidente, de reprimir a los vándalos y violentistas, bajo la orientación de la Doctrina de la Seguridad Nacional, están recorriendo el mismo camino que ya hicieron sus antecesores en 1973. Los que terminaron como jefes y guardianes de campos de concentración, torturando y asesinando a sus compatriotas, metiendo a las FFAA en un torbellino de exterminio organizado desde el Estado. Los militares de distintas ramas de las FFAA, quienes nos opusimos al golpe cívico militar de 1973, quienes somos la prueba viviente de que es posible no cumplir ordenes ilegales o anticonstitucionales, ordenes que significan atormentar, perseguir y asesinar a personas por el solo hecho de pensar distinto, rechazamos el actuar de las FFAA y de carabineros, de la PDI, en contra del pueblo y rechazamos la actitud intransigente e irresponsable del gobierno y del presidente de la republica. Declarar un Estado de excepción para enfrentar las manifestaciones sociales es una decisión retrograda y antidemocrática, nuestro país esta en medio de una rebelión social que es innegable y que irá en aumento. Esto es lo que el gobierno se niega a reconocer y por ello ha sacado a las FFAA a la calle, transformándolas en un instrumento para responder a su estrategia de criminalizar el movimiento social. Intentar ocultar o desfigurar este magnifico movimiento por rescatar la dignidad de Chile, vinculándolo a los saqueos y al vandalismo, es un acto político pleno de cobardía, pero más aún, es riesgoso, porque el gobierno de Piñera le ha impuesto a la acción militar, una orden y una acción equivocada. Una orden que en este momento de convulsión social y con oficiales educados para combatir al enemigo interno, es decir, al estudiante, a los y a las manifestantes en las calles, a quienes mañana entren en huelga, es peligroso, por lo que, si esto no se frena a tiempo, nos conduce a un escenario peor que el de partida, como ya está sucediendo. Solidarizamos con las verdaderas razones de esta gran movilización social por la dignidad de Chile, que es la grosera desigualdad social, es el abuso, la corrupción, es el reclamo justo por la acción de gobiernos y políticos que han gobernado para mantener los privilegios económicos de una minoría, en la cual se incluyen, excluyendo a la mayoría del país. Rechazamos la cobarde reacción política del gobierno de Piñera, por mantener el status quo, militarizando la democracia, retrotrayéndonos a los tiempos del terrorismo de estado, de la represión y violaciones de los derechos humanos. Por ello llamamos a los oficiales y suboficiales de las FFAA y carabineros, a desobedecer las ordenes que implique atropellar los derechos ciudadanos, los militares no deben obedecer ciegamente las órdenes que reciben, si estas son para atentar contra las libertad y derechos del pueblo, este concepto es propio de las dictaduras.

La historia ya lo demostró, tarde o temprano, ésta juzga y rechaza al soldado que vuelve las Armas de la República en contra de su pueblo.

Ex militares patriotas, que se opusieron al golpe de estado de 1973

Enrique Villanueva M.


Chile: lógica e ilógica en la explosión del Paraíso por Gustavo Gac-Artigas*

Antecedentes

Desde el regreso de la democracia tras la dictadura del general Pinochet, Chile fue visto como un ejemplo de una transición pacífica en la cual todos se pusieron de acuerdo para, en diferentes etapas, ir recuperando los derechos del pueblo chileno.

Económicamente el país se abrió al mundo con innumerables tratados de libre comercio: 26 acuerdos con 50 países que, a un país de 16 millones de habitantes, lo inserta en un mercado de 4.000 millones de personas comprometiéndose así, de lleno, con el neoliberalismo en una sociedad globalizada.

La inversión extranjera en el año 2018 sobrepasó los 8.000 millones de dólares con un aumento del 28% liderando la llegada de capitales en los países de la Alianza del Pacífico: Chile, Colombia, México y Perú.

El dinero llega, la economía marcha, no existe, como en otros países un riesgo de convulsión, Chile es citado como ejemplo, un paraíso que puede preocuparse de problemas a nivel mundial y despreocuparse de problemas a nivel nacional: Chile es el organizador del próximo encuentro sobre el cambio climático, el COP 25; el presidente se precia de ello en la última reunión de Naciones Unidas este 2019.

Un mes antes se realizará en Santiago la reunión de la APEC, y previo a ella se reunieron los ministros de finanzas para evaluar el avance del mundo en materia económica y las tareas pendientes.

La APEC, donde se reunirán gobernantes de las grandes economías del mundo, gigantes que hablarán de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, por ejemplo; gigantes acogidos por una pulga.

Chile continuaba siendo el paraíso.

En este marco se construían centros de convenciones, se preparaban menús de todo tipo, pero todos ellos ecológicos, se pensaba en el transporte, aquel que no contaminara el medio ambiente, y el paraíso crecía en prestigio en esa tierra azotada por terremotos, pero muy, muy esporádicamente por movimientos sociales, temblores, no terremotos, fuerza uno, no fuerza nueve, la más poderosa en los terremotos.

El paraíso anunciaba la tierra prometida, la sociedad que se construía sobre la justicia y el bienestar social.

La lógica de la explosión que remece Chile

Los habitantes del paraíso creyeron; durante un tiempo vieron crecer el país, vieron el progreso, tomaron el metro, el más moderno de Latinoamérica, para desplazarse a Sanhattan y pasear por los grandes centros comerciales para observar, soñar con los elegantes bienes que se desplegaban ante sus ojos en una sociedad enajenada por el consumismo.

La primera chispa del incendio que se desató en el país fue juvenil, los pingüinos, estudiantes que durante el gobierno de la presidenta Bachelet ocuparon las calles para exigir una educación de calidad y la gratuidad de esa educación, la lucha por los derechos humanos de sus padres y abuelos se ampliaba en ellos, y cual río de caudal incontrolable, circulaba por las avenidas de Chile. Sí, aquellas avenidas de las que hablara Salvador Allende en su último discurso.

Hasta ahí su anclaje en el pasado.

Hoy, otra chispa, un aumento en el costo del pasaje en el metro hace estallar el descontento. No es el aumento de un pasaje de metro, sería ingenuo pensarlo así, lo sucedido podríamos compararlo a llenar un globo de aire y soplar, y soplar hasta que un último soplido lo hace estallar en mil pedazos y abofetear la cara del poder.

Sería ingenuo pensar que es un soplo más el que hace explotar el sistema, viene de antes, la responsabilidad es colectiva.

La lógica indica que ese insolente despliegue de riqueza, esa desigualdad que hiere el pensamiento viene de antes, de este gobierno y de gobiernos anteriores. La lógica indica que los jóvenes perdieron la fe en las instituciones, que perdieron la fe en los partidos políticos, que los ven, mezquinos, luchando más por prebendas que por el bien de la sociedad.

La lógica les señala a aquellos que intentan manipular el descontento que no se equivoquen, que la rabia los incluye también a ellos, es igualitaria, es democrática.

El paraíso se encendió y abrió sus puertas, lo que vendrá solamente lo saben aquellos que renacerán de las cenizas por sobre falsas promesas, por sobre desgastados discursos, y que cuando la economía crezca, crezca también en los hogares, los de la clase media, los de los humildes y no solo en los barrios segregados en el gran Santiago y en todo Chile.

La ilógica

Donde la lógica y la razón de ser de las protestas y el estallido se pierde es cuando pequeños grupos intentan manipular la explosión y destruyen parte del metro de Santiago, aquel que utilizan los trabajadores diariamente para llegar a sus trabajos, olvidando que los detentores del poder y la riqueza no viajan en metro, el metro es para los otros, los desposeídos de riqueza.

Cuando saquean y queman supermercados olvidando que sus propietarios tienen seguros y que cuando al saqueo se le añade el incendio total no pierden nada.

Cuando hay quince muertos, varios quemados durante los saqueos, sin que se sepa si son manifestantes, vándalos o empleados al que el fuego cercó, y la falta de lógica o la ilógica del movimiento aparece iluminada por las llamas.

La ilógica destructiva juega en contra de los abandonados por el sistema. En el pasado fueron los latifundistas los que quemaron los gallineros al momento de ser expropiados, fueron los dueños de las fábricas los que sabotearon las maquinarias para que no pudieran ser utilizadas por las empresas en manos de los trabajadores, y en ambos casos se quema contra el pueblo.

Los militares en las calles abren heridas no bien cicatrizadas y llaman la atención sobre una clase política responsable de lo que está sucediendo, tanto así que, con lágrimas de cocodrilo, llaman a bajar sus millonarias dietas de diputados o senadores, mea culpa tardía e insuficiente.

El futuro comenzó con el fin del paraíso y el regreso a la tierra de una sociedad atenta a que cada paso sea un avance en el bienestar de todos y no de unos pocos, y así nuevamente, Chile, o mejor dicho los jóvenes de Chile, servirán de ejemplo sino son recuperados por el sistema. Ejemplo y alerta para todos los países donde la desigualdad es insostenible.

* Escritor y director de teatro chileno, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Reside en los EE UU.

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Comunicado de Asociaciones francesas

Chile está frente a una de las más graves crisis social y política de los últimos tiempos. Hoy, se ha producido una explosión social sorpresiva pero esperada. Varios indicadores señalaban que un descontento generalizado iba a estallar sobrepasando todas las expresiones anteriores.

La clase política completamente desprestigiada y corrompida, los sindicatos sin influencia real, la Iglesia Católica sumida en escándalos de pedofilia, las fuerzas armadas y policiales empantanados en una gran corrupción y vergonzosa impunidad, muestran una sociedad con sus pilares en descomposición, donde los efectos devastadores del modo de vida se hacen sentir sobre las diversas capas de sociales, principalmente, los sectores más desfavorecidos.

Durante años, repetidas expresiones de descontento, tuvieron lugar sin cambios substanciales en la situación de dichos sectores. Todo lo contrario, los gobiernos sucesivos post dictadura no quisieron cambiar las reglas impuestas por los militares al "partir" y la situación, ahora, es insostenible. El descontento acumulado durante decenios cristalizó, hoy, en una gran situación de violencia, que es la expresión clara de una rabia y una impotencia contenidas largo tiempo.

Hoy, lunes 21 octubre, la prensa remarca 14 muertos en las protestas, también remarca las declaraciones de Piñera sobre la "guerra contra un enemigo poderoso" (expresiones de Pinochet), contradichas por el jefe de la Defensa Nacional, general Iturriaga ; la violencia represiva y el número elevado de personas detenidas (1400), reflejan la intención del gobierno de continuar a aplicar el modelo económico ultra liberal, cueste lo que cueste.

Los liceanos y liceanas, quienes prendieron la mecha del estallido, las principales federaciones sindicales y otros estamentos sociales de "Unidad Social" expresaron un claro rechazo a la resolución de la crisis por una "vía militar" y llamaron a efectuar paros para culminar en una huelga general el miércoles 23 de octubre, con el fin de exigir al gobierno el fin del estado de excepción, hacer volver a los militares a sus cuarteles y responder a las demandas que han generado esta situación de crisis social.

Saludamos y apoyamos la voluntad de unión y de acción de estas diferentes organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y otras, para sobrepasar este período de crisis.

La desobediencia civil es un elemento primordial y legítimo a implementar cuando los derechos fundamentales y los derechos sociales, políticos y económicos no son respetados, más aún, si ellos son atropellados.

Chile pide dignidad, justicia social y la recuperación de nuestras libertades perdidas. Expresamos nuestra solidaridad a estas organizaciones y apoyamos fervientemente sus demandas.

Asociaciones en Francia (personalidad jurídica según ley de 1901)

Collectif pour les Droits de l’Homme au Chili (France) Association Relmu-Paris

Association "Jacques Damiani", Fontenay sous Bois - France

Association d’ex Prisonniers Politiques Chiliens - France

París, 21 de octubre de 2019


NOTAS EN TIEMPO REAL SOBRE EL ESTALLIDO DEL 18 DE OCTUBRE

Por Raúl González Meyer
Director del Instituto de Humanidades
Universidad Academia de Humanismo Cristiano

Estallido social…

Estallido social vistió el habla de estos días. Significado, por un lado, de momento, expresión violenta y acotada; de otro, punta del iceberg de algo incubado en el tiempo más largo. “La implosión”, aprehende esa doble condición: se guarda, se guarda…pero de pronto la ira aparece y desborda. Varios dicen …”se veía venir..”. De ahí se descubre lo encubierto en las alturas de la sociedad: el malestar El estallido es así. Por un lado, momento catalizador, que saca a la escena pública, algo que estaba en los subterráneos del mundo de la vida, que expresa algo que estaban en el aire, en los cuerpos, en las subjetividades. Por otro, vértigo dinamitante que empuja nuevos impulsos y acontecimientos, hace nacer impulsos: “se sabe cuándo comienza pero no cuándo ni cómo termina”. En todo ello operan los contagios, los que vienen desde lejos (movilización ecuatoriana), y los que se transmiten en el proceso, en las calles, en el transporte, en las vecindades.

En las calles confluyeron muchos. No solo jóvenes secundarios, aunque estos hayan abierto un dique; mundo popular adulto y clase media necesitada (como dicen las autoridades). También los cansados de ver envuelta la sociedad en el mercado y en segregaciones sociales o no atraídos por entrar a ella. Personas y agregados con rabia por sentir que se vive un país con injusticia donde su vida real no calza con la imagen complaciente de las elites y de su indolencia práctica y programática frente a los problemas sociales. Siempre enfrentados, estos, con minucias y recursos marginales, pero propagandeados como un gran esfuerzo.

Aun muchos de los que finalmente también se sintieron amenazados con saqueos en sus territorios, en comunas populares, siempre afirmaron espontáneamente que se sentían representados por la protesta social y que su resguardo de los territorios eran la prolongación de su propia adhesión al sentido de la protesta

Hacia una economía “humana”

Este estallido revela y dibuja con mayor precisión la dimensión socio-económica de las injusticias, de las necesidades y deseos contenidos; sobre todo, de las situaciones relativas asimétricas. Eso, en un sistema que ha buscado en el consumo, su vía esencial de integración y legitimidad.

Recordemos el pasado reciente: en Chile, diversos grupos, en medida principalmente por sus propias organizaciones y luchas, han ganado reconocimiento, como indígenas, mujeres, ambientalistas, transgéneros; lo que podemos agrupar como un camino de democratización cultural y, en parte, política. Al contrario, en la dimensión socio-económica, la situación (“el modelo”) ha sido rígida y resistente frente a demandas sociales y frente al chantaje empresarial de “huelga de inversiones” cuando el sistema no es “amigable”.

La presión social acumulada, balbuceada en las calles, busca dotar a la economía de una concepción moral que pone a las personas, a todas, y no a las ganancias y la competencia, como referencia central; que quiere erradicar el trabajo duro, largo, con salarios bajos y pensiones miserables. Ello, se reproduce luego de 40 años de crecimiento económico del país. Así, el tipo de economía (“el modelo”) ha consolidado una representación como el campo del abuso, la desigualdad y del poder de cuello y corbata.

La implosión iracunda busca develar la brecha entre la realidad propia con “el país” y con “la trampa (deformación) de los ingresos medios”, que nos pondría en los albores del desarrollo. Reacciona a una vida dura que agrede y diluye lazos sociales y comunidad, expuestos a una mercantilización de la vida y a la inseguridad de una “seguridad por cuenta propia”.

Los delgados aspiradores de la política y la política.

Pero si la rebeldía socio-económica toma la forma de estallido es –al menos en buena parte- por la crisis de representación en la democracia “representativa” (vale la redundancia); es decir, la crisis en su corazón. Luego de su valorización a partir de las crisis de las dictaduras militares latinoamericanas hace unas décadas, no ha hecho más que desvalorizarse y sus instituciones terminaron ser extendidamente vistas como parte de “los de arriba”. Crecientemente se ha desvalorizado votar y elegir a unos u otros; especialmente los jóvenes (pero no solo ellos) renunciaron a una parte de la ciudadanía pues sintieron que la política “oficial” prescindía de ellos; que no se ofrecía como canal o aliada para expresar descontentos, demandas o participación sustantiva.

A ello se agrega, convertida en ideología, la colonización de la política por la tecnocracia construida desde el poder y su natural desconfianza de los ciudadanos y lo popular. Así, para muchos se vació la retórica de una “nueva forma de gobernar” que nace de tanto en tanto y acompaña los eslóganes presidenciales. En ese contexto la impulsividad por marcar la realidad y los intereses propios y hacerse visible en la polis, solo encuentra la calle y, a veces, la marca del destruir. ¿precio de los pasajes…?. 30 pesos: 30 años

En lo inmediato, aquel efecto catalizador y dinamitante del estallido, estuvo animado por el alza de 30 pesos del metro, lo que podría hacer parecer desproporcionado causa con efecto. Pero cuando hay ambiente latente, las cosas pueden venir de muchos lados. No hay leyes en ello. Así el grito “evadir, no pagar” en las estaciones de metro, fue escuchado con simpatía y comprensión, aun por los que al mismo tiempo compraban o usaban sus tickets. Pero, podemos agregar, la historia nos recuerda que no es primera vez que alzamientos socio-populares vienen del alza del pasaje.

El costo del transporte es sensible en los presupuestos populares. Lo podemos constatar en las mañanas y tardes de las estaciones de metro, cuando la gente espera que se pase del horario punta al horario valle. Estudios aparecidos hace un tiempo muestran que en Chile, el costo de realizar 50 viajes mensuales en hora punta, en Metro, equivale al 13,78% de un sueldo mínimo, mientras en Buenos Aires es 5,71%, en Lima 8,18%, en Ciudad de México 7,97%, y en Medellín, otro de los más caros, equivalente el 12,64% de un sueldo mínimo en ese país. Aquel estudio mostraba además que de alrededor de 240 días del año (sin considerar fines de semanas y feriados), 15 días enteros los pasábamos en un metro. Ese contexto no fue considerado central cuando, el gobierno y la tecnocracia (que seguramente nunca ha estado en una hora punta en el metro...ni sus hijos ni parientes) disminuyeron el subsidio al metro y consideraron que había que generar excedentes para las nuevas inversiones. destrucción, robo y límites.

¿Cómo situar el lugar de los actos de destrucción de equipamientos e infraestructuras y de entrada a supermercados y el desvalije de sus productos? Como en otros países, y anteriormente en el propio Chile, han estado presente dichos actos. Antes de calificar moral y políticamente esos actos hay que recordar lo que bastantes analistas de la juventud han hecho ver (y que bien cantaron los prisioneros en sus canciones de los años 80 aunque en un contexto diferente y más precario). Está presente allí una manera de hacerse notar, de dejar huella, de dejar una cicatriz, de hacer daño. Ello, como expresión de mostrar ira y poder. También, de la distancia con la propiedad, pues no se trata de una propiedad común, sino privada y “de otros”, aun cuando formalmente se la diga pública y para muchos, sí lo sea.

A partir de allí y frente a ello, no surgen deberes morales de cuidado ni de respetar los productos en espacios de comercialización (supermercados) pues ellos están más cerca de los que ganan siempre. Se les roba a quienes no parecen dignos de ser respetados. La destrucción y el robo se legitiman, en grupos extendidos, como actos legítimos y, en la medida que se desencadenan, producen el contagio de que algo inmediato se puede ganar en medio del estallido. Se acompaña la protesta en sentido utilitario y del más corto plazo que puede permitir algo inmediato, pues nada se espera de un movimiento de onda más larga.

Su impacto en el hecho social general, es que añaden puntos a la sensación de incerteza y de grietas sociales profundas, de sociedad sin límites. A la vez, ayudan a desplazar la lectura del conflicto al eje orden/violencia; racionalidad/irracionalidad; así leídas desde los poderes.

A la vez, por ello mismo, generan fracturas en la manifestación social, con aquellas personas que protestan y perciben que la disputa por un orden social más justo, que encarnan en sus conductas, puede ser tempranamente encerrado y cubierto por la búsqueda de la tranquilidad y el orden, nutrida desde la creación (con estrategia) y el predominio, de un miedo social, a la propia sociedad, que reclame policías y militares.

¿Cómo, quién y hacia donde se procesa esto?

A nadie escapa el enorme vacío de poder político para procesar este conflicto. La militarización oficial se inclina a la clausura de lo político. Desde el poder gubernamental actual no hay equipamiento ideológico, posicional, para avanzar hacia un “nuevo contrato social” que asuma en profundidad lo que hasta ese mismo poder dice reconocer con la manifestaciones (¿sera así?) y enuncia como no haber visto o detectado en su real magnitud el malestar y las necesidades insatisfechas.

Por ahora, busca comprimir el conflicto reduciéndolo a una disputa entre las fuerzas del orden y los vándalos y a las tareas de la normalización y la reconstrucción; a la lucha entre la civilización y la barbarie a través del estado de emergencia y el toque de queda.

Pero, ¿dónde entra en eso el procesamiento del malestar y la demanda social develada desde el corazón de la sociedad?. ¿En esperar que los oídos más sensibles y la actitud más humilde declarada por el presidente de la republica agregue algo a los 30 pesos menos del pasaje? Eso, ¿luego de ganada la guerra que definió?

En momentos en que se reclama una economía más humana, es necesaria una combinación de reconocimiento de la fuerza social, de liderazgos morales institucionales y personales hoy inexistentes, y considerar caminos alternativos frente a problemas que han mostrado su reproducción secular y solo se discuten dentro de márgenes ridículos.

Los grupos más jóvenes han mostrado que han roto al menos parte de las barreras del miedo con relación a a las generaciones que vivieron la represión de la dictadura y cuya brutalidad era más impune. A pesar del estado de excepción y el toque de queda, de los militares en la calle, la situación de manifestaciones no se ha detenido. El estado de protesta se mantiene. La sola presencia militar no provocó la parálisis esperada. No logró desplazar todo hacia el eje orden/autoridad (con auxilio militar) versus vándalos/saqueos; desplazamiento que buscó encubrir o aminorar lo que se reconocía como el fondo social de todo esto.

Pero, desde lo que emergió no se constituye (aun, al menos) una suficiente fuerza para establecer un escenario de equivalencia entre actores que sea desde donde se construya algo transformador, un nuevo pacto social, que necesita no solo nuevos horizontes y metas, sino también caminos y trayectos al servicio de lo cual se pongan inteligencias técnicas y procedimientos.

En que las marchas, caceroleos, gritos, letreros, demandas, encuentren anchos cursos de expiración y reemplacen los delgados tubos con que el sistema socio político actual (no) puede procesar esta vasta humareda social. Eso significa, también, que la gente desarrolle “habitus de poder” y no solo de protesta; que muchos jóvenes no solo se representen como “anti-poder”, sino también de actores de construcción de otras formas de poder y democracia Este estallido ha generado las posibilidades de una “corrida de cerco”, de unos nuevos márgenes de lo posible, en y para el país; que desborde las discusiones, muchas veces cosméticas, en las cúspides del sistema, que en nombre de lo técnicamente responsable condena todo a populismo y hace invisible lo importante.

Que se haga en serio la revisión sobre en qué se gasta el excedente económico de la sociedad. El académico J. Ruiz Tagle calculaba en estos días que la suma de algunos de los dineros “por evasiones y elusiones de impuesto, fraudes al fisco y colusiones y otras fuentes de desigualdad” que favorecen al mundo empresarial, llegaba a la cifra de casi $ 5000 millones. (diario digital El Desconcierto). Eso, señala, el académico, equivale, entre otros ejemplos, a más de 33 millones de pensiones básicas solidarias de un mes, o a 127 mil viviendas sociales o a 366 colegios municipales o a 28 hospitales.

Una representación social, que es a la vez política, y ese fondo moral creíble son la base de un gran paso que reclama enfrentar la brecha social que ha descubierto “el estallido”.

Ello es un gran paso que no es fácil. Pero uno muy pequeño, será al vacío.


Carta abierta del juez Baltasar Garzón a Sebastián Piñera

Señor Presidente:

Soy Baltasar Garzón, el juez español que ordenó la detención de Augusto Pinochet en Londres el 16 de octubre de 1998. No le conozco, ni he mostrado interés en hacerlo. Sí lo he hecho con todos los demás presidentes democráticos de su país, al que tanto quiero. Quizás por el cariño hacia el pueblo chileno y por la defensa que siempre he hecho de las víctimas, mi defensa de los pueblos originarios y de los más vulnerables, he decidido dirigirle esta misiva con profundo dolor e indignación por lo que está ocurriendo en Chile.

Señor Presidente, tal parece que chilenas y chilenos han dicho basta. Y lo están diciendo fuerte y claro. Se trata de un estallido social espontáneo que no está dirigido por partido político alguno. Una simple protesta estudiantil por el alza en el billete de metro, severamente reprimida por la policía, Carabineros de Chile, fue la mecha que encendió la rabia y la ira acumulada durante casi treinta años. Ellos han sido los ejecutores de una medida política ordenada por su gobierno.

Señor Presidente, convendrá conmigo que, debajo del pretendido milagro económico que muchos atribuyen a Pinochet, un modelo de desarrollo mantenido por la transición chilena y la posterior democracia, se esconde el triste récord de ser uno de los diez países más desiguales del mundo, al mismo nivel de Ruanda, según el índice Gini aplicado por el Banco Mundial. Es cierto que en el país existe desarrollo y mucha riqueza, pero sólo para una reducida élite política y empresarial. Así mismo, Chile posee también unas cifras macroeconómicas inmejorables, con un sostenido crecimiento durante décadas, pero con un paulatino y constante empobrecimiento y endeudamiento de la inmensa mayoría de la ciudadanía, que este año alcanzó su máximo histórico, según la prensa y el propio Banco Central. Su país, señor Presidente, también ingresó hace años en el selecto club de las naciones ricas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), como flamante país desarrollado, con altos niveles de productividad y competitividad, pero, nuevamente, a costa de bajos salarios de los trabajadores y de una casi total desprotección social.

Como la máxima autoridad política, usted debe saber que la Constitución que rige actualmente en Chile fue adoptada en plena dictadura militar, mediante la celebración de un referéndum que tuvo lugar mientras los testaferros de Pinochet torturaban, asesinaban y desaparecían a los opositores políticos. Esa Constitución experimentó varias modificaciones para hacer posible la transición y luego la entrada en democracia, y ha sido reformada después en innumerables ocasiones, pero su espíritu y su orientación sigue siendo la misma. No hay un Estado “social” y democrático de Derecho, sino un Estado “liberal” o “neoliberal” o “subsidiario” de Derecho. Ello implica que, salvo excepciones, los servicios públicos del Estado son de mala calidad, pensados para personas de muy escasos recursos o indigentes, por lo que quien quiera acceder a ellos en condiciones adecuadas, debe contratarlos en el mercado. Así ocurre con la educación, con la sanidad, con las pensiones, con el transporte y con un largo etcétera. Realmente, pese a los esfuerzos de algunos gobiernos progresistas, no existe Estado de Bienestar. En la lógica neoliberal el Estado debe ser pequeño, lo más pequeño posible, por lo que si alguien quiere acceder a servicios de calidad, debe pagarlos con sus propios recursos, convirtiendo así a ciudadanas y ciudadanos en meros consumidores de servicios privados.

Es por ello, señor Presidente, que en los últimos años se han dejado ver las protestas de estudiantes secundarios y universitarios, de pensionistas, de trabajadores que reclaman un sueldo digno, sin que sus demandas hayan sido debidamente atendidas. Se ha hecho patente el descontento, la falta de expectativas, la indiferencia de las autoridades y sus promesas incumplidas, sumado a millonarios escándalos de corrupción de grandes empresas, de políticos, incluso del Ejército, del propio cuerpo de Carabineros de Chile y, cómo no, de usted mismo. Usted está acusado de enriquecerse presuntamente en forma ilícita en la dictadura y de evadir impuestos de bienes inmuebles durante treinta años. Todo ello hizo que una leve alza en el precio del metro fuera la gota que rebosó el vaso, unida a una descontrolada y brutal represión policial sobre estudiantes secundarios.

La violencia engendra violencia

Quizás no le guste oír esto, pero usted, como presidente, frente a una protesta social sin precedentes en democracia, y con los neoliberales herederos de Pinochet que gobiernan actualmente el país, no han encontrado mejor salida que implementar una estrategia que conocen muy bien: acudir al Ejército para que los militares nuevamente salgan a la calle a reprimir a la gente.

De más está decir que la violencia engendra más violencia, que no se puede combatir el fuego con gasolina, que con los militares en la calle tarde o temprano habrá heridos graves y más muertos. El ejército no está preparado para controlar el orden público, sino para hacer la guerra, para doblegar al enemigo o destruirlo. Siempre que los militares salen a la calle, incluso si es para “combatir” o “luchar” en una supuesta guerra a la delincuencia, las cosas no han hecho más que empeorar. La delincuencia, los saqueos y desmanes no cesan, sino que a ellos se suma la violencia estatal, que se ejerce de manera indiscriminada y que luego se oculta de la peor manera para garantizar su impunidad. Pero, señor Presidente, usted y el gobierno que dirige se equivocan de objetivo: El pueblo no es el enemigo sino la víctima, y al pueblo hay que protegerlo y no castigarlo con medidas de excepción.

“¡Hemos perdido el miedo!”, dicen chilenas y chilenos en redes sociales, “¡Chile despertó!”, es uno de los lemas de este movimiento social espontáneo que ya comienza a organizarse. “¡Esto no ha hecho más que empezar!”, aseguran otros. “¡Tenemos que seguir!”, afirma un campesino al ver cómo ante las protestas, aquel río seco ayer fluye hoy a caudales después de que una importante empresa liberase el agua injustamente arrebatada a quienes subsisten de la agricultura.

Por nuestra parte, seguimos y seguiremos muy atentos a lo que ocurre en Chile. Sepan que las violaciones de los derechos humanos que se están cometiendo y los crímenes perpetrados en contra de la población civil, esta vez no quedarán en la impunidad porque, además de la Fiscalía de Chile y del Instituto Nacional de Derechos Humanos, existe la Jurisdicción Universal, existe la Corte Penal Internacional, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y una comunidad internacional atenta y vigilante, que no permitirá que en Chile se vuelvan a repetir los horrores del pasado.

No le quepa duda, señor Presidente, que no somos de la opinión del secretario general de la OEA, que echa la culpa de todo lo que ocurre en Latinoamérica a Cuba, Venezuela, Rafael Correa, Lula da Silva, Cristina Fernández de Kirchner o Alberto Fernández y de quienes discrepan de la ola neoliberal que nuevamente con el patrocinio del norte, como aconteciera en los años 70, asola el continente. Esta vez no nos vamos a dejar engañar ni humillar por aquellos que de nuevo quieren avasallar y acabar con la resistencia y expresión democráticas del pueblo.

Reproducido de Infolibre.es

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Octubre Rebelde: Chile ante la perspectiva doble de la Revolución y el Colapso
por Miguel Fuentes Ver en:
https://www.scribd.com/document/431...


EL GUIÑO DE PINOCHET por Héctor Morales

Al momento de la muerte de Pinochet, un periodista creador de portadas, de un semanario de Santiago, a una foto del dictador la photochopió con un ojo abierto, a modo de guiño, y le bajó un titular: “Cuidadito”. El mensaje era claro “pórtense bien, yo los voy a estar vigilando”. Dicho y hecho, el Tirano no ha estado de dejar latente. Su espíritu ha estado siempre presente. Las mismas muchedumbres -con los rigores del tiempo, mediante- de las protestas, ejecutando el derecho a la rebelión, han vuelto en gloria y majestad. Tras las primeras horas de la puesta en escena de las FF.AA. en la calle, millones se enteraron que ahora que los uniformados vestían de color tierra salitrera y no verde como toda la vida. Pero la mirada fue que estas eran pacos de amarillo con fusiles. Nadie pensó que iban a hacer uso de ellas y disparar a matar. Nadie imaginó que el cotidiano comportamiento de los militares en las calles, ya no difería en nada al que habían tenido en los años ochenta y para que decir con los años 70, tras el golpe de Estado. Los canales de TV, a pesar que han mostrado las grandes concentraciones en las calles y plazas a lo largo de todo el país, han trabajado con una línea de editorial haciendo enormes esfuerzos por mostrar una tendencia a la “tranquilidad” cotidiana, previa a la revolución de los torniquetes. De eludir imágenes de tortura y apaleos descarados a la gente. Que hoy Piñera gobierna, y se parapeta en La Moneda, por el apoyo que le otorga las FF.AA. es una verdad a voces. El Presidente no ha hecho ningún cambio en su gabinete, es decir para él, ninguno de ellos tiene responsabilidad política. Da la idea es que teme a la remoción a algunos de ellos, si lo hiciera se le caería toda la estantería del gobierno. Algo así como “aquí nos vamos todos o no se va ninguno”. Ayer 23 de octubre, el séptimo de la crisis, fue uno muy importante, no solo se hicieron más masivas a lo largo de todo el país, textualmente, en todo el país. Hasta pequeñas ciudades están tratando de reducirlas con toques de queda. Ayer la politización del conflicto ha sido evidente. La consigna “que renuncie Piñera”, ya corre de boca en boca y se masifica con un raudal de banderas. La solución, a esta evidencia del fracaso del modelo neoliberal, con su brutalidad financiera, debe ser política. Piñera debe renunciar. Una acusación constitucional debe avanzar en sus vallas políticas. Un nuevo capítulo de la historia de Chile debe comenzar. Ahora ya. (24/10/2019. morales6@yahoo.com)

Héctor Morales Henríquez
SECH


Chile arde La justa desobediencia civil contra la guerra neoliberal de Sebastián Piñera

por Oscar Ariel Cabezas

“No son 30 pesos, son más de 30 años de abuso”

Como no pensar hoy en Chile a tan solo uno días del reventón social del 18 de octubre en aquella frase que en la película argentina La historia oficial (1985) uno de los estudiantes de la clase de historia, intempestivamente, le dice a la maestra: “La historia la escriben los vencedores”. La genealogía de esta frase está replegada en el centro de las formas con las que las revueltas populares han sido sofocadas o subordinadas al orden social dominante. La historia oficial en Chile no ha dejado de ser desde 1989, año en que se inicia la transición democrática, la historia escrita por quienes diseñaron el modelo neoliberal más exitoso de la región.

La evasión del boleto del metro iniciada por los estudiantes, mayoritariamente secundarios, ha sido apoyada de manera espontánea por una sociedad civil que había permanecido en silencio. La ruptura del silencio de las clases sociales más desposeídas rápidamente detonó la dinamita contra los abusos del gobierno de Sebastián Piñera. La sociedad chilena vuelve a despertar después de que los eventos del 2006 por la gratuidad de la educación (revolución pingüina) y la rebelión de los estudiantes universitarios (2011) pusieran en peligro la estabilidad del orden neoliberal. Un orden sostenido fundamentalmente por el pacto de las izquierdas tradicionales que se agrupan en la Concertación y la Nueva Mayoría y por una clase media con enorme capacidad de consumo y endeudamiento.

En el marco de la revuelta estudiantil contra la privatización desmesurada de la educación y el robo sistemático a los estudiantes aparecieron dirigentxs estudiantiles tales como Camila Vallejo, Giorgio Jackson, Daniel Boric, Francisco Figueroa, entre otrxs. Lxs dirigentxs estudiantiles eran reconocidos por carisma político, formas asamblearias de organización, toma de decisiones y una voluntad de cambio sin precedentes. El movimiento estudiantil generó una especie de mística y renovó las prácticas de la protesta incorporando performance, batucadas y usos políticos del cuerpo que innovaron la lógica de la protesta y resistencia a “la educación heredada del pinochetismo”. La innovación de las formas de protesta y el contenido ético de la consigna del fin al lucro en la educación permitió que el movimiento estudiantil captara el alma de una sociedad civil atolondrada y ensimismada en el consumo. El movimiento social estudiantil devolvió la ciudadanía política a una población domesticada en lo más íntimo de su subjetividad por el sistema crediticio.

Como efecto de los trucos universitarios que un Piñera joven titulado en Ingeniería Comercial aprendió en la Universidad de Harvard, el ciudadano crediticio o creditcard —como lo llamó Tomás Moulian en su seminal ensayo El consumo me consume (1999)— pasó del empoderamiento que lo negaba como ciudadano político (pero lo realizaba en el paraíso de los malls) a ser un apremiado e insignificante sujeto endeudado. El endeudamiento, la falta de una cultura que detenga las pulsiones auto-agresivas y los instintos autófagos, la culpa del moroso, la competencia liberal y desafectada hasta la crueldad han dominado la sociedad neoliberal desde la intimidad. Las deudas y el fantasma de una vejez sin posibilidades de ser vivida de manera digna son recurrentes en el “oasis neoliberal” de América Latina. El endeudamiento con casas comerciales y bancos a propósito de las famosas tarjetas de crédito en las que está implicado el actual mandatario de Chile no deja de atormentar a más de cinco millones de chilenos. Lo que el movimiento estudiantil del 2011 hizo fue convertir el fenómeno de la deuda en educación sobre la denuncia al robo y el descaro con que el lucro en la educación constituye hasta el día de hoy un fenómeno no resuelto.

El reventón de los estudiantes, sin duda, fue en parte facilitado por el primer gobierno de Piñera que derrotó al candidato de la concertación (Eduardo Frei-Ruiz-Tagle) y se hizo con un gobierno que en materia de programas políticos y sociales no se distinguía mucho del de su antecesora Michel Bachelet, quien tuvo que lidiar con el reventón de más de ochocientos mil estudiantes secundarios el 2006. Pero quizá se pueda decir que para los estudiantes del 2011 fue más fácil reconocer en la derecha de Piñera un enemigo cuyos vínculos con las evasiones millonarias y el descaro en el negocio de la educación privada habían sido mayores que la complicidad del gobierno de Bachelet con el modelo heredado de la dictadura de Pinochet. Se sabe, por ejemplo, que Piñera está, entre varios delitos más, involucrado en la evasión de 2.862 millones de pesos chilenos. Esto no solo lo convierte en uno de los mayores evasores de impuestos de la nación, sino también en uno de los más grandes gánsteres de la política chilena.

La rebelión social del 2011 se hizo contra la política gansteril de Piñera y bajo su gobierno la ciudadanía recuperó la dignidad de la política. La sociedad civil de chilenos y chilenas junto al movimiento social de estudiantes del 2011 desencadenaron uno de los acontecimientos políticos más importantes del siglo veintiuno. El 2011 la crisis escaló rápidamente y la consigna del fin al lucro en la educación no solo parecía irrenunciable, sino que además, logró acoplarse a movimientos sociales preocupados por el negocio de las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones). La rebelión de los estudiantes logró sensibilizar a los sectores ultrajados por el robo legalizado de uno de los negocios más rentables en toda la historia de los ultrajes del modelo neoliberal. Una AFP es un negoción aún más rentable que la posesión de un banco. Si Bertolt Brecht hubiese vivido el tiempo de las AFP en Chile hubiese tenido que modificar su frase y decir: “Robar una AFP es un delito, pero más delito es fundarla”.

Las “AFPs” encargadas de inmunizar y velar por las pensiones de hombres y mujeres que durante toda su vida trabajaron y que con suerte han llegado sanos a su vejez viven vampirizadas por una institución cuyo único fin es el lucro a través del robo de la vida ajena. Este fenómeno tiene exactamente las características de lo que en el lenguaje del marxismo se conoce como capitalismo por desposesión. El vampirismo de las AFP surgió justo en el momento en que el mundo de vida de la sociedad chilena comenzaba a ser completamente tomado por la “razón neoliberal”. En los años ochenta la fundación de las AFP coincide con la precarización laboral y el intento de la dictadura por resolver el desempleo a través de lo que se conoció como el Programa de Ocupación para Jefes de Hogar (POJH). Vampirismo y desposesión de la vida de millones de chilenas y chilenos han sido prácticas institucionalizadas desde los primeros años de la dictadura.

Sin embargo, tal como lo muestra el libro de Tomás Moulian, Chile actual: Anatomía de un mito (1997), es solo en los años ochenta que el dispositivo de terror (golpe militar, torturas y desapariciones) logra entrelazarse al dispositivo de saber (Constitución de 1980), esto es, una sofisticada máquina conceptual cuya potencia ha permanecido en el tiempo asegurando un poder ilimitado a las Fuerzas Armadas y a las instituciones neoliberales que vampirizan y desposeen de las posibilidades de una vida democrática a la mayoría de los chilenos. Las AFP son una de las peores cloacas destinadas a denigrar la vida. Se trata de un tipo de institución que degrada la vida mediante el robo de la energía de vida humana para convertirla en capital que se usa para el enriquecimiento de gánsteres de cuello y corbata. El movimiento social contra las AFP es un movimiento contra una de las peores herencias de la dictadura. Este movimiento no siempre aparece vinculado a otros movimientos de protestas. Su lucha básicamente consiste en que el sistema de pensiones debe pasar a manos del Estado. Para que esto llegue a ocurrir habría que cambiar prácticamente todo el sistema institucional heredado de la dictadura y consolidado durante la llamada transición a la democracia.

Una de las instituciones que habría que cambiar de raíz y que es parte de los más sentidos malestares de la ciudadanía es el sistema de Isapres. Las Isapres constituyen verdaderas máquinas de extracción de dinero ganado con el sudor de las chilenas y chilenos, y funcionan generando todo tipo de corruptelas entre el negocio de los médicos —que producidos por un sistema orientado a la ganancia del dinero la mayoría ya no trabaja por vocación— y el del incremento de la tasa de ganancia de farmacias orientadas al lucro. La salud no es un bien social garantizado, sino el privilegio de las clases medias y acomodadas. Pero en un país donde la salud es también uno de los negocios rentables del sistema neoliberal nadie puede sentirse seguro. Los médicos no son confiables, nunca se está seguro de si el examen que le han pedido es parte de las estrategias de extracción de dinero o si es realmente una necesidad del conocimiento médico.

Las Isapres han convertido los hospitales en casinos en los que el paciente va a probar su suerte. Nadie está seguro en un hospital donde la mayoría de los médicos que trabajan en el sistema privado han dejado de profesar su saber médico por vocación y lo han convertido en el medio para ensanchar ganancias a costa de la vida de la ciudadanía. En un país que funciona sin equidad en salud, si no se tiene un médico amigo todo médico te parecerá un mata-sanos. Este sistema de salud privatizado hasta el tuétano y orientado sin piedad al lucro deja fuera de este bien social a las clases subalternas, a los más desposeídos, a los inmigrantes que deben morir en la indignificación del mundo de vida. El sistema de salud estatal es uno de los más débiles de América Latina y bajo las condiciones del neoliberalismo extremo no tiene ninguna posibilidad de prosperar. Las Isapres son uno de los núcleos neurálgicos del sistema neoliberal y junto a las AFP y el endeudamiento bancario componen el malestar de la sociedad chilena o lo que algunos seguidores de Pierre Bourdieu suelen llamar violencia estructural y estructurante.

Esta violencia ha venido estructurando la sociedad chilena desde antes de que se produjera el pacto democrático con los militares el año en que parecía que la democracia —después de 17 años de una dictadura genocida— se consolidaba trayendo la “alegría” según la famosa consigna del NO. La alegría nunca llegó y lo que se impuso, siguiendo la lectura, por ejemplo, de analistas como Nelly Richard y, recientemente, Miguel Valderrama fue la postdictadura. Este concepto, en su complejidad, designa la imposibilidad de dejar de hablar de la continuidad de la dictadura. Si el concepto tiene algún sentido, más allá de toda su problemática con la memoria de una izquierda en duelo o derrotada, lo tiene como concepto que tensa el dispositivo de la democracia. En otras palabras, el Chile actual que logró configurarse a través del dispositivo del terror y el dispositivo del saber (constitución del 80) requería un tercer dispositivo; el dispositivo de la democracia. Es este dispositivo el que aseguró el Frankenstein de lo que conocemos como sistema neoliberal y del que hoy el dispositivo de la democracia parlamentaria es su más fiel sostenedor.

La democracia aseguró la imperceptibilidad del primer dispositivo y la elasticidad del segundo en el simulacro del dispositivo de la democracia. Ha sido la democracia pactada con la dictadura cívico-militar la que le ha dado respiración a la idea de la postdictadura, es decir, a la dictadura que no deja de pasar porque ninguno de sus dos dispositivos ilegítimos y antidemocráticos fueron destruidos. La historia oficial ha sido la historia escrita por los vencedores. Lo siniestro de la historia del neoliberalismo en Chile es que el espacio de la democracia ha sido siempre el espacio reterritorializado por la dictadura cívico militar. La izquierda tradicional (Concertación y Nueva mayoría) no produjo el orden neoliberal y, sin embargo, lo legitimó poniéndolo en marcha desde 1989 hasta el día de hoy en el que a un gánster de la política se le ocurre sacar a los militares como en los mejores tiempos de la dictadura de Pinochet. Piñera y su ministro del interior pueden decretar un estado de excepción constitucional, precisamente porque el estado de excepcionalidad es lo que la democracia nunca logró abolir, es decir, el dispositivo del terror con el que se inició en 1973 “la operación masacre” siempre ha estado en la esencia de la democracia en Chile.

El terror ha mutado, sin duda, y ha obtenido sus movilidad en la desafección y la crueldad de las instituciones neoliberales. La desafección y la crueldad neoliberal no solo amenaza las posibilidades de la vida laboral, la salud, la vivienda, la educación,… también están amenazados y en vías de extinción los espacios públicos y los servicios vitales para la existencia del mundo de vida. El exceso de vehículos, la contaminación, el encarecimiento de servicios básicos como el agua y la luz, la desposesión y captura de los espacios de recreación común como lagos, parques y playas, la desposesión y captura de los medios de comunicación masiva. El dispositivo de la democracia neoliberal subsumido en la lógica de la desafección y la crueldad ha puesto en peligro sistemáticamente patrones mínimos de civilización.

El malestar contra Piñera es también un malestar con este dispositivo de cultivo de la vida hedonista mediante el acceso de rapiña de dinero por parte de una clase media frustrada y sin, muchas veces, la comprensión política de que el cultivo de la vida hedonista es el comienzo del fin de cualquier proyecto de modernidad, de cualquier posibilidad de imaginar una civilización. La clase media, compuesta, en el Chile de hoy por un sector importante de jóvenes que no vivió el terror de la dictadura y que, por lo mismo, no tiene miedo a desafiar a Fuerzas Especiales de Carabineros ni a los militares que el gobierno cobarde de Piñera ha sacado a la calle, activando el recuerdo del dispositivo del terror, junto a los sectores más desposeídos de los usuarios del metro de Santiago es la que ha provocado el rechazo a un gobierno de ineptos. La desobediencia civil ha recompuesto el rechazo a la violencia neoliberal.

Así la guerra que desde el dispositivo de la democracia evoca Sebastián Piñera “estamos en guerra contra un enemigo poderoso e implacable” no es muy distinta de la que su mentor en los peores años de la dictadura sentenciaba “si estamos en guerra señores, si la guerra no ha terminado”. Se equivocaban algunos jóvenes sociólogos chilenos, ansiosos por réditos en el sistema electoral, cuando decían que en Chile Pinochet es algo que está en el pasado. La guerra de Piñera tiene su origen en el terrorismo de Estado que en Chile se ha prolongado. La defensa legítima de una sociedad civil que padece descontento generalizado y el simulacro de democracia y equidad no se detendrá. Las clases subalternas y la clase media frustrada que conforma la mayoría de los chilenos y chilenas, al igual que lo hicieron el 2006 con la revolución Pingüina y el 2011 con la rebelión contra el lucro en la educación, han despertado de la ilusión de que el neoliberalismo es un proyecto deseable y, más aún, vivible. Este despertar que emerge como desobediencia no solo es legítimo, sino deseable para un país que dominado por la herencia del pinochetismo carece de porvenir.

La evasión del boleto de metro, la asonada diaria de cacerolas de los sectores populares y la clase media descontenta, han desatado la rabia contenida, acumulada desde el mundo de vida cotidiano, desde el uso diario de los servicios de transporte público, desde el estrés y la violencia que significa conducir en una ciudad altamente contaminada y desbordada por el parque automotriz. La sensación de estos conductores es muy próxima a la de Michael Douglas en el film Un día de furia [Falling Down] (1993); es precisamente esa mosca en el auto que irrita la furia del protagonista con la que día a día deben lidiar todos los chilenos y chilenas. La mosca representa las complejidades de una sociedad que ha ido cambiando y que se privilegia de la migración de los hermanos y hermanas de ese dolido y desgarrado Haití al que le debemos el haber iniciado los primeros connatos emancipadores de la región en el siglo XIX y del que la sociedad chilena deberá aprender. Deberá aprender a abrirse a modos de hospitalidad que no tienen ninguna cabida en el espacio de la democracia neoliberal que hoy lidera la derecha extremista de Sebastián Piñera. Entre los miles de inmigrantes latinoamericanos están también los venezolanos que creen “en el mito del milagro de la economía chilena” y que avalados por el odio que promueve la derecha chilena gritaban a fines de febrero del 2019 “comunistas maricones, les mataron sus parientes por huevones”; tampoco ellos podrán tener una vida digna en un sistema neoliberal como el chileno. El “oasis de América Latina” se ha derrumbado y el odio contra los desposeídos que claman por un mundo de vida que permita a todxs gozar de los bienes comunes está amenazado. Es lo que deben entender los amigxs que vienen de Venezuela a integrar las filas de la uberización de la ciudad de Santiago, pero sobre todo, es lo que debe también entender la casta de derecha e izquierda que se han acomodado en un sistema político que ya no da a basto, que se desborda por todos lados produciendo la posibilidad de que el neofascismo sea, en el Chile actual, un fenómeno mucho peor que el que recientemente pudimos ver ficcionalizado en el film Araña (2019) de Andrés Wood.

El neoliberalismo y su forma democrática, sostenida por el dispositivo de una guerra “contra un enemigo implacable” no es otra que la guerra fratricida contra las poblaciones desposeídas de un mundo de vida posible y deseable en medio de una catástrofe global. Las asonadas de protesta social que han dicho basta a los abusos, basta al despojo de la vida, basta a la persecución de vendedores ambulantes, basta al abuso y la violencia que la policía de carabineros ejerce como prolongación de la violencia clasista y racial en los inmigrantes, en las mujeres, en los estudiantes. La guerra de la que habla Piñera es una guerra que él y su gobierno hacen en nombre del “Orden constitucional” ilegítimo de 1980, de los negocios millonarios con las transnacionales, de los privilegios del empresario-gánster que denigra el Estado y lo pone a disposición de los interesas de las oligarquías financieras del capitalismo nacional. Esa guerra es la guerra contra la sociedad civil entera. Lo demás es el montaje justificatorio que con ayuda de los medios de comunicación, aliados a la empresa neoliberal, producen las imágenes de los incendios, promueven la infiltración de los supuestos grupos anárquicos que provocan el desorden y los ataques de vandalismo... Piñera tiene a su servicio los canales de televisión mediocre que masifican imágenes del caos mientras él saca con la entereza del legado de la democracia de Pinochet los militares a las calles para sitiar avenidas principales, parques de recreación para infantes, las grandes alamedas y los centros comerciales, asustados por el “desmadre” de los saqueos.

La guerra de Piñera es la misma que el alcalde Felipe Alessandri (Municipio de Santiago) en complicidad con el Ministerio de Educación llevaron a cabo contra los estudiantes secundarios del Instituto Nacional. La guerra que tortura y reprime a estudiantes no solo es una guerra injusta, sino inmoral, descarada, una guerra desalmada contra la civilidad, contra patrones mínimos de convivencia social. La guerra de Piñera y antes la del gobierno de la Concertación Democrática es la guerra racista contra las comunidades mapuches en el sur de Chile, una guerra que sigue derramando sangre en complicidad con el capital de empresas forestales y el Estado de Chile. Es una guerra a la que con toda razón el sociólogo Tito Tricot en su ensayo Aukan. Violencia histórica chilena y resistencia mapuche (2017) ha llamado “guerra de baja intensidad” por parte de un “estado terrorista” que asesina y siembra el terror en la región de la Araucanía. La guerra que promueven Piñera y su gobierno es una guerra fratricida, es una guerra en que el enemigo implacable son y somos todxs lxs chilenxs.

El toque de queda decretado por la derecha extremista de Piñera desoculta la verdad de la democracia militarizada del neoliberalismo chileno. Pero también desoculta el compromiso de la televisión amarilla a la que, sin duda, se le opone el trabajo espontaneo de resistencia en las redes sociales. Militares contra cacerolas, bocinas contra los fusiles son las armas de la desobediencia civil. La manera que la sociedad civil ha respondido a la guerra de Piñera ha sido mayoritariamente con cacerolas. En la memoria de las protestas de comienzos de los ochenta la historia de la cacerola es la historia del conato de resistencia popular que logró unir a la izquierda y poner fin a la dictadura de Pinochet. Ha sido la cacerola y no la hipostasis mediática de los incendios —probablemente muchos de ellos producidos por el montaje del propio gobierno— el arma que la población chilena ha encontrado para articular el clamor de la protestas contra un sistema inviable.

El toque de queda que decretó Piñera ha activado la memoria del viejo terror, los monstruos que hicieron doler la carne viva de millones de chilenos y chilenas que creyeron en el gobierno popular de Salvador Allende. Pero esta memoria no es solo la memoria de los que vivieron el golpe y que a costa de arriesgar su vida lucharon por el retorno de la democracia. La memoria de la resistencia es heredada a los jóvenes y esto tiene una potencia insospechada porque los jóvenes, los estudiantes no tienen miedo al toque de queda. El estado de excepción de la constitución ilegítima les es extraño. Si los estudiantes han liderado los acontecimientos más importantes del 2006, el 2011 y el de la evasión al boleto del metro es porque el miedo les es ajeno. El gobierno de Piñera tendrá que lidiar con ellos. ¿Qué hará? ¿Los va a asesinar como lo hizo la dictadura de Pinochet? ¿Va a degollar a sus profesionales honestos y en resistencia? ¿Encerrará en la cárcel a millones? ¿Reproducirá los campos de concentración? ¿Encerrará a nuestrxs músicos en el estadio que hoy lleva el nombre de Víctor Jara? Los estudiantes no pueden quedarse solos, su consigna “Basta de neoliberalismo en Chile” debe calar de manera profunda en los sectores de esa izquierda que, si bien ha colaborado en mantener el dispositivo de la democracia neoliberal, debe sumarse a una demanda que deberá ser de largo aliento.

La izquierda acomodada y tradicional debe desacomodarse, debe volver a pensarse como una alternativa a la democracia neoliberal. Los militantes que aún creen en los bienes comunes que se necesitan para que el mundo de vida prolifere requiere del entrelazamiento fuerte entre las organizaciones estudiantiles y los movimientos sociales. La izquierda acomodada debe pasar a constituir su desacomodo pensando la posibilidad de una nueva institucionalidad, de un nuevo gobierno que recupere el sentido de la democracia y la igualdad social. La izquierda no puede seguir tolerando dentro de sus filas a senadores que supuestamente son socialistas y que, antes de que el Ministro del Interior de la derecha se pronunciara, llamaba a reprimir a los estudiantes que evadían el pago del boleto del Metro. Esa izquierda es la que hay que abandonar. Los movimientos sociales deben buscar sus aliados en los sectores que han entendido la desobediencia civil de la evasión y el reventón social de la sociedad chilena como una crítica al sistema neoliberal en su conjunto. Esos sectores de la CUT (Central Unitaria de Trabajadores), del Movimiento Feminista, del PC (Partido Comunista) y del FA (Frente Amplio), entre otros, han dado muestra de que no se inscriben en la mediocridad de una izquierda (neoliberal y electoralista) incapaz de estar a la altura de los movimientos sociales y de los estudiantes y su justa desobediencia en el 2006, el 2011 y hoy, en el 2019, en el Instituto Nacional y en los que detonaron la revuelta popular por las evasiones en el Metro.

La estrategia de los gobiernos que han ayudado a sostener la democracia neoliberal ha sido siempre la de parcializar, fragmentar, reducir las luchas a reivindicaciones y normalizar la sociedad neoliberal hasta un próximo reventón. Sin embargo, quizá, sea hora de que este reventón escale hasta la huelga general y se convierta de una vez en la posibilidad de un mundo de vida en el que ni la represión a los estudiantes, a los vendedores ambulantes, a los inmigrantes haitianos, a las mujeres que luchan, a las disidencias sexuales, a los obreros de la minería y de la pesca, a los mapuches, a las minorías étnicas, ni los estados de excepción tengan lugar. Para que eso ocurra la izquierda (no tradicional y anti-neoliberal) y los movimientos sociales deben ocupar las instituciones capturadas por un sistema que se sostiene sobre el simulacro del dispositivo de la democracia. Piñera no solo debe renunciar y convocar a elecciones, la izquierda debe iniciar un nuevo comienzo por fuera de todo el acomodo que ha caracterizado los largos años de militarización en Chile y que hoy encuentran su verdad en la artimañas del gobierno militar de Piñera. Esto significa que para ser hoy de izquierda no es suficiente recitar el ABC del neoliberalismo hay que pasar a la consolidación de un gran movimiento ciudadano que haga desde la estructuras parlamentarias heredadas del régimen de Pinochet una asamblea constituyente que derogue la genealogía ilícita de una constitución que protege a los oligarcas de siempre y militariza la vida de la sociedad chilena.

La asonada de cacerolas y la revuelta popular es el derecho legítimo de la inmensa mayoría de chilenas y chilenos a la autodefensa de una violencia estructural y estructurante. Pero habrá que pasar de la rabia y la desobediencia a las estrategias que permitan una articulación política capaz de fundar un mundo de vida con instituciones orientadas a la vida en común. Es la hora de declarar el comienzo del fin de una sociedad oprobiosa, injusta y basada en las enormes desigualdades sociales. Que las cacerolas suenen hoy toda la noche en los odios insensibles de los continuadores del legado de la dictadura y que comience el clamor de una nueva constitución para Chile.


La estrepitosa derrota de Piñera y CIA

Juan Pablo Cárdenas S. | Martes 22 de octubre 2019

En más de una semana de masivas protestas sociales lo más relevante hasta aquí es que éstas ya han abarcado todo el territorio nacional y, pese a la represión y el Estado de Sitio, se aprecian cada vez más masivas y resueltas. Ya no se trata, por cierto, de oponerse a las tarifas del Metro: son todas las demandas sociales las que han despertado en Chile con la desvergüenza del alza de la locomoción colectiva. Y los impugnados, además de los gobernantes, son las administradoras de los fondos de pensiones, las entidades de la salud, los bancos, las cadenas de farmacias, los propietarios de las eléctricas y otros servicios básicos, los hipermercados y grandes tiendas, como en general todas aquellas empresas que han lucrado y abusado gracias el régimen neoliberal impuesto por la Dictadura pinochetista y refrendado por los gobiernos aparentemente democráticos que la siguieron.

Varias décadas en que la opinión de los ciudadanos no ha sido escuchada, ni la sensibilidad de la clase política ha sido capaz de darse cuenta de las profundas inequidades existentes en la población. De la colosal concentración de la riqueza, las múltiples carencias de la gran mayoría de los chilenos y la complicidad, como la corrupción, de la clase política. La que hoy es igualmente impugnada, insistimos, como los actuales moradores de La Moneda.

Se hace evidente que la forma de encarar la explosión social de parte de las autoridades fue, como siempre, darle curso al pillaje, los disturbios callejeros y saqueos, imágenes que los canales de televisión, de consuno, han privilegiado. La idea es que el pueblo se aterre, se encierre en sus hogares, despeje las calles e, incluso, justifique la iniquidad y vergüenza de recurrir a las Fuerzas Armadas y de Orden para hacer frente al descontento.

Avala lo que decimos algunas imágenes que se han visto más fuera que dentro del país, en que los propios militares alientan a los manifestantes a saquear algunas tiendas, o esos extraños incendios de buses de la locomoción colectiva que estaban en desuso como, de nuevo, la pobrísima capacidad de los carabineros para detener a los llamados delincuentes que, como en otros históricos eventos de la protesta social chilena, finalmente se comprueban como miembros de las propias policías y servicios secretos. Por el contrario, muy poca cobertura mediática, sin embargo, para denunciar las violaciones a la dignidad humana reconocidos por la propia vocera de la Fiscalía Nacional y la Comisión Chilena de DDHH.

Pero han sido tan contundentes las movilizaciones que el propio Piñera tuvo que hacer un giro en sus intervenciones y pasar de una actitud desafiante a una impostura conciliadora, sin que, por ahora, contemple renunciar a su cargo en La Moneda, como crecientemente se le demanda en las calles de todo el país. Dando cuenta de una crisis de la que por lo menos la Primera Dama está consciente, según esa grabación en que confidencia ante un grupo de amigas que las autoridades y las fuerzas represivas han sido sobrepasadas por las movilizaciones y que deben prepararse para racionar los víveres y otras especies en prevención a lo que puede venir… Convocándolas a realizar el mismo acaparamiento de alimentos que la derecha y el empresariado chilenos propiciaron para favorecer el derrocamiento y magnicidio del presidente Allende en 1973.

Es indudable que la situación chilena es muy grave y angustiante si se considera especialmente su incierto porvenir. La ocupación militar de nuestras calles ciertamente inquieta a toda la población. A las poblaciones más pobres en que siempre la violencia castrense se ensaña, pero también esta vez preocupa al boyante mundo empresarial, tan acostumbrado a derivar sus groseros dividendos de la inicua explotación de los trabajadores y de todas nuestras riquezas minerales, forestales, pesqueras y, sobre todo, de la administración de las reservas del ahorro previsional (más de 20 mil millones de dólares). Además de la propiedad de las generadoras de luz, gas y agua potable que en Chile son privadas o extranjeras. Como también las concesiones viales y las plazas de peaje.

La opinión pública mundial se pregunta por qué no han salido a las calles el oficialismo, los partidarios de Piñera y de su gobierno como ocurre en todos los países en que existe convulsión social. Pero la explicación a ello no es otra que la altísima masividad del descontento, el despertar de casi todo un pueblo que se siente vulnerado por las injusticias. Fenómeno que en las últimas horas ha tenido el reconocimiento incluso de los más ricos, al instalarse la protesta, también, en los barrios más pudientes de la Capital, donde los manifestantes han llegado a reconocer y avergonzarse en estos días públicamente de sus privilegios. Dispuestos a que se obre rápidamente en favor de los pobres y marginados. Incluso de los mapuches según se descubren en algunas banderas y pancartas enarboladas.

Por lo demás, ya están hablando las encuestas de la estrepitosa caída en la popularidad de este gobernante acostumbrado a ufanarse de su régimen, a minusvalorar a nuestros países vecinos y, lo más penoso de todo, a liderar conciliábulos con Trump, Bolsonaro y otros impresentables jefes de estado para impulsar el derrocamiento de Nicolás Maduro, burlarse de la transparencia electoral boliviana, además de otros despropósitos en contra de la libre determinación de los pueblos. Un enano presidente que tuvo, incluso, algún éxito para codearse con presidentes europeos obnubilados por la falsa prosperidad de nuestra economía o deseosos de hacer inversiones en nuestro país donde la impunidad de las transnacionales parecía consolidada.

No podemos sino compadecernos de lo que ahora debe sentir este megalómano personaje que con su ilegítimo enriquecimiento compró un cupo en la política.

El riesgo, sin embargo, es que a Piñera le resulte una solución cupular convocando a los jefes de partido, por ejemplo, que están tan desacreditados como él para pactar un paquete de medidas que calmen a la población, la ilusionen con un cambio que nunca van a producir. Porque no olvidemos que los verdaderos gobernantes del país no son los Piñera y CIA. Para lo que basta recordar los parlamentarios que cooptados por las grandes empresas, como Penta y Soquimich, que hasta les financian sus campañas electorales para después dictarles algunas iniciativas legales, como ocurrió con la Ley de Pesca.

No podemos dejar de rememorar como después del Triunfo del NO en el plebiscito, salieron a las calles una buena cantidad de políticos para disuadir a los millones de manifestantes que no avanzaran hasta La Moneda, “que no asumieran riesgos innecesarios…” De lo cual se sucedieron los acuerdos cívico militares posteriores, la consolidación hasta hoy de la Constitución de 1980, las impunidades más bochornosas y la llamada transición interminable.

Llegaremos a pensar que La Moneda se propone algo serio cuando sean las organizaciones vivas de la sociedad las que ingresen al palacio presidencial a pactar con él las reformas demandadas. Cuando sean NO+AFP, algunos referentes laborales, estudiantiles, de los consumidores, de los gremios profesionales, las organizaciones medioambientales los convocados a un diálogo.

Sería una verdadera chacota darles legitimidad a voceros del Parlamento y de las patronales empresariales y hasta sindicales involucradas en la crisis actual tanto como Piñera y los mandatarios que lo precedieron. Actores que, al demandar ahora la salida de Piñera, debieran hacer lo propio con sus renuncias y alejamiento de la vida pública. Acabando por fin con el cinismo de reconocerse interpelados por el pueblo pero aferrándose con sus colmillos y garras a sus cargos, estipendios y otros privilegios.


TEXTO DE LUIS MESINA:

Ante los sucesos ocurridos durante el día de ayer que llevaron al gobierno a declarar Estado de Excepción Constitucional, creo que es necesario fijar una posición:

1. La reacción masiva del pueblo en la región metropolitana para expresar su descontento es absolutamente legítima. Los estudiantes comenzaron rechazando el alza del pasaje del Metro y luego, fueron sumándose padres y madres, que comprendieron que resultaba poco ético dejar que los jóvenes lucharan solos cuando en realidad, el problema a quienes más afecta es a los padres y madres de los jóvenes, a los trabajadores, pues hay muchos que destinan más del 10% de su salario al costo en transporte.

2. La demanda por el pasaje fue el gatillante. La población salió a expresar su bronca y malestar acumulado en años de mentiras. Son el resultado y la respuesta de un pueblo que ha debido soportar la instalación de un modelo que por cuarenta años se ha vendido muy bien al exterior, con indicadores que nos muestran exitosos en carreteras privadas, en un Metro de lujo, en clínicas privadas de lujo, en carreteras ejemplares, en edificios fastuosos en el barrio alto; pero, esconde en las comunas periféricas la verdadera realidad de las mayorías. No tenemos derecho a la salud, los hospitales públicos se caen a pedazos, mientras transferimos miles y miles de recursos del Estado a las clínicas privadas, las viviendas de los pobres son indignas y afectan la calidad de vidas de millones. La paradoja es que todos los meses destinamos más del 7% de nuestro salario a salud y cuando queremos atendernos, debemos pagar por bonos que nos entregan una atención deficiente, la gente con razón se pregunta y para qué entonces pagamos todos los meses.

3. Asimismo, pagamos obligados más del 10% a pensiones para que se enriquezcan otros y nos condenen a una vejez miserable. La educación, el transporte público, el agua, la electricidad son un negocio de unos pocos y ha mostrado ser absolutamente ineficiente bajo la gestión privada para su administración, solo ha servido para extraer en beneficio del gran capital gigantescas utilidades y deterioro para los chilenos y chilenas.

4. La previsión en Chile no existe, y millones sufren las consecuencias de pensiones indignas. Diariamente vemos y somos testigos de cómo los habitantes de este territorio que llegan a viejos comienzan a vivir la peor etapa de su vida. Se enferman y con las pensiones se mueren indignante. Chile ostenta la tasa de suicidios más alta de la region en los sectores etarios más viejos. Es decir, nuestros ancianos se están suicidando porque no hemos sido capaces de garantizarles una vejez digna.

5. Chile despertó y lo hizo radicalmente. La violencia no es del pueblo, la violencia es de quienes niegan derechos fundamentales. Pretender descalificar la protesta por los excesos es no entender nada. Es la típica, reacción de quienes desprecian a la gente común, a la gente sencilla, a la gente de trabajo, a la mayorías. Los que se obnubilan con la apariencia del fenómeno, nunca entenderán que detrás de esta disruptiva movilización de ayer, lo que el pueblo demanda son cambio efectivos. Demanda justicia, demanda bienestar social, demanda derechos fundamentales y, mientras estos sigan privatizados, en manos de unos pocos, la protesta siempre será legítima y continuara cada vez con más fuerza.

“No se detienen los procesos sociales con la fuerza y la represion” Piñera comete un error si cree que con el Estado de excepción resolverá las cosas. Es un problema de tiempo nada más para que CHILE vuelva a recuperar los que en dictadura se nos arrebató por la fuerza.


La crisis de octubre de Rodrigo Reyes

Hemos presenciado jornadas lamentables y dolorosas. Pero no es sorpresa. Por décadas hemos normalizado que las barras bravas antes o después de cada partido de alta convocatoria, destrocen paraderos y arrasen locales comerciales, que en ciertas poblaciones las pandillas de narcos o lumpen se apoderen de las calles sin posibilidad de control por parte del estado, hemos dicho “jóvenes drogadictos y marginales” distantes de los tranquilos barrios del oriente de Santiago, alejados de las calles por las que transitamos. El Chile dividido profundizó realidades distintas, opuestas y contradictorias, una apenas se daba cuenta de la otra; sus lugares de compra, sus escuelas, sus destinos de vacaciones no son los de los otros, los suyos y los nuestros; sus hijos no van a la escuela de los nuestros, su paisaje no tiene los jardines y parques de nuestras casas; apenas los distinguimos en la tele asociados generalmente a crímenes o tráfico de drogas; a pesar de que sabemos que nuestras nanas vienen de ahí y que demoran dos horas para llegar a trabajar a nuestras casas, nos hacemos los lesos. Llegan a cuidar a nuestros hijos, dejando los propios en manos de vecinos, al cuidado de una escuela vulnerable.

Normalizamos un Chile pujante, ajaguarado, un verdadero tigre conectado con las economías del mundo, en 10 años íbamos a ser un país desarrollado preconizaba el presidente en 11 de marzo de 2010, un país lleno de indicadores positivos que brillan en las pantallas de las presentaciones de ENADE en Casa Piedra, pero que ocultaban el hecho de que esa misma modernización capitalista llegaba a la gente a desigual velocidad y estándar dependiendo de sus apellidos o lugares donde vivían. Las clases emergentes van a los centros comerciales a consumir y endeudarse beneficiándose de un frágil bienestar, mientras que los menos, los elegidos, los afortunados, el mismísimo 0,5% de la población pueden gozar un estándar de vida similar al de los más favorecidos de los países desarrollados. Como si el país real fuera el que a diario se ve en televisión con un bombardeo de estímulos, el llamado a una pulsión por escalar socialmente a punta de consumo y apariencias, vacacionando en un resort o vistiéndose con las más caras de las marcas. Exaltamos el tamaño del televisor y la renovación del auto pero no el ahorro, la innovación la tecnología ni el emprendimiento.

Indignados pacíficos, clases medias movilizadas, sectores ultra, anarquistas, violentistas, delincuentes y lumpen, todos son parte, hijos, producto de un mismo sistema. Es cierto, el bandidaje, la pillería, el robo y el saqueo son inaceptables, y hay que combatirlos con eficacia; eficacia que por cierto, el gobierno no ha tenido, violencia que es consustancial y coherente con la normalización que nuestro sistema político ha dado a las mismas barras bravas o pandillas que se toman las villas en el día del joven combatiente. Qué nos extraña, es lamentable, porque los criamos entonces y ahora les saca los ojos al país, y pareciera que la única alternativa ahora fuera reprimirlos.

¿Todo esto es nuevo? ¿No nos habíamos dado cuenta? ¿Creíamos que eran hechos aislados? Cualquiera sea la respuesta, ella habla de que nuestro régimen democrático, que apostó sólo al orden y al crecimiento en el centro de las preocupaciones públicas, en desmedro de la participación y la justicia social, ha fracasado. Las responsabilidades son transversales, desde una concertación acomodada en los mullidos sofás del poder hasta una derecha atrincherada en un sistema que defiende sus propios intereses institucionales y corporativos, pasando por circunstanciales movimientos populistas, afortunadamente sin importancia, o de una izquierda popular reminiscente de un sistema fracasado que tiene sus últimos estertores en un régimen corrupto y autoritario como el venezolano.

Todo esto produce confusión, estamos todos anonadados, no sabemos qué hacer, en las redes sociales salen los espíritus más agresivos, cualquier reivindicación parece obligatoria; no hay filtro, sólo gritos y consignas, hay rabia y violencia en las conversaciones, desgraciadamente también en la vía pública; los llamados a la paz parecen caer en el vacío, mientras el relato del gobierno es decirnos que estamos en una guerra. Que descriterio qué torpeza.

Sin embargo es fundamental hoy restablecer el orden, será difícil retirar a los militares de las calles ahora. Hubiera preferido una acción más decidida de carabineros en los momentos iniciales. Pero eso ya no fue. Pero una vez el orden restablecido es fundamental un cambio en el relato del gobierno; en primer lugar, humildad, reconocer que este movimiento es una inflexión profunda de nuestra política. El gabinete debe poner su cargo a disposición del presidente dadas la pésima gestión de sus ministros que dejaron de hacer (no tener la inteligencia para advertir lo que pasaba) o hicieron mal las tareas que constitucionalmente le corresponde hacer, como por ejemplo, mantener el orden público. En ese sentido quizás lo único que explica de Chadwick se mantenga en el gabinete, es que esperarán que pase la crisis, aunque me temo, con él en Interior, que esta crisis tiende a agudizarse.

Chadwick, Espina, Cubillos, Monckeberg han tenido un desempeño de la crisis paupérrimo, lo que además ha sido acompañado por un lamentable despliegue comunicacional, baste con analizar las últimas intervenciones, incluso del propio presidente para encender aún más el fuego, la indignación de los moderados y qué decir de la furia de los exaltados mezclados con delincuentes y desadaptados, que encuentran en esas palabras el espacio preciso para seguir saqueando.

Sin embargo, un gobierno de unidad nacional no puede ser solo un discurso, invitar al gabinete a personas de privado prestigio, dispuestos a revisar nuestra institucionalidad desde la institucionalidad, se exigirá grandeza a la clase política, cuando esta ya no cuenta con un crédito mayor entre la ciudadanía.

De más está decir que no es solo el alza del metro, como no lo será en pocas semanas más, el de la luz; transporte, luz, AFP, isapres, colusiones, corrupción, son solo parte visible de un país fundado en la injusticia. Por mucho tiempo hubo gente que advirtió que era posible crecer con equidad, se dijo, se propusieron reformas, se pidiò un proceso constituyente, es cuestión de leer los diarios de la época, está lleno de columnas, libros, opiniones y entrevistas de personas cercanas o lejanas a la política que advirtieron la necesidad de construir una democracia más justa, pero siempre más allá de las responsabilidades por acción u omisión, de uno u otro, hubo en sector recalcitrante no dispuesto a ceder en nada a ningún cambio que afectara su statu quo, qué decir un cambio a la institucionalidad.

Un gobierno de unidad debe proponer las reformas necesarias para mejorar nuestra democracia y aquello pasa por redactar una nueva constitución, una institucionalidad que refleje los intereses de todos los chilenos, buscando los mecanismos que nos permitan en el corto plazo fijar una agenda de trabajo para avanzar en esa dirección. No hacerlo arriesga pavimentar el camino a los populismos como antesala del autoritarismo e incluso la dictadura, ejemplos sobran: Ortega, Erdogan, Maduro, Duterte, incluso Trump o Johnson. El populismo es simple, solo la voz de la calle, sin filtro, sin reflexión, es matonesco, en cambio lo institucional es la ley y la democracia, que hoy desgraciadamente están en deuda, pero acaso eso valida la sinrazón?

Tenemos que elegir la democracia, no queda alternativa, es el único remedio para el populismo, pero tenemos que acelerar el ritmo, escuchar a la gente, pagar el precio que exige la justicia social, aunque a algunos les duela, es un momento histórico, de lo contrario será difícil mirar el futuro, y el futuro ya no hay espacio para seguir esperando, y quizás si algún día celebremos la crisis de este octubre como el de la verdadera independencia nacional.

Rodrigo Reyes Sangermani


Declaración pública

Programa de Psicología Social de la Memoria, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile:

Como Programa Psicología Social de la Memoria (PSM) de la Universidad de Chile, queremos expresar que no solamente nos sumamos a las legítimas demandas ciudadanas del pueblo chileno y adherimos a las movilizaciones en curso, sino que también consideramos que resulta fundamental Verdad y Justicia para las/os muertas/os y heridas/os por parte de las fuerzas policiales y militares. Se debe exigir que civiles y militares asuman su responsabilidad política y jurídica y que no exista impunidad para todas las violaciones masivas a los derechos humanos ocurridas en estos días.

También, consideramos que estas violaciones no constituyen una excepcionalidad propia del momento actual, sino que es el resultado de una violencia de Estado permanente y sistemática, por lo que es necesario avanzar hacia una auténtica cultura de los derechos humanos, que entre otros elementos resguarde el derecho a la manifestación ciudadana, particularmente en este momento en que el pueblo de Chile busca transformar este modelo político y social de injusticia, desigualdad y violencia en que hemos vivido los últimos 30 años. Al igual que en otros países latinoamericanos, las y los chilenas/os se han levantado contra el neoliberalismo y sus nefastos efectos en las personas, comunidades y territorios. Asimismo, hemos visto cómo las memorias de nuestro pasado reciente se han convertido en un motor de lucha frente a las nuevas formas de dominación y represión que ha logrado sacar a la ciudadanía de un aparente adormecimiento, siendo una de las consignas del movimiento Chile Despertó.

Finalmente, nos sumamos a la exigencia del fin inmediato del Estado de Emergencia y nos hacemos parte de los movimientos sociales y organizaciones ciudadanas por una Asamblea Constituyente y por el conjunto de demandas que se han expresado con tanta fuerza en estos días. En este momento histórico, tenemos la certeza que tenemos que estar en las calles y organizarnos colectivamente para producir las transformaciones por las cuales el pueblo de Chile se ha levantado con valentía y dignidad.

Santiago, 22 de octubre de 2019


Ante la ola de protesta social iniciada en Santiago y extendida a regiones, y la respuesta represiva del Gobierno, las académicas y académicos del Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos (CECLA) de la Universidad de Chile declaramos lo siguiente:

1. Los actos de desobediencia civil gatillados por el alza en el pasaje del Metro y el repudio frente a la represión policial, constituyen acciones legítimas por parte de un pueblo que está expresando, de manera contundente, el malestar social incubado durante más de cuatro décadas de dictadura y post dictadura.

2. Ese malestar tiene su origen en la desigualdad social, en la precarización del empleo y en la expropiación de los derechos sociales más básicos. El reverso de esta desposesión de las mayorías ha sido el tratamiento privilegiado de los poderosos, especialmente los grupos económicos nacionales y extranjeros, autorizados por la clase política para depredar la naturaleza, evadir impuestos y abusar de las y los trabajadores.

3. Esta indignación ha sido exacerbada por autoridades políticas insensibles frente al sufrimiento de la población y negligentes en el manejo de este descontento, sumiéndonos en una crisis que tiene su origen en el egoísmo y en el ethos represivo que nunca han abandonado. La declaración del Estado de Emergencia y la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado, por parte del Presidente de la República, son medidas gravísimas e inadmisibles en un gobierno elegido democráticamente.

4. Las protestas que recorren nuestras calles son parte de un movimiento nacional, latinoamericano y mundial contra la desigualdad, el daño a la naturaleza y todas las formas de exclusión social. Los ejemplos recientes de Puerto Rico y Ecuador nos recuerdan que somos parte de un continente explotado pero también con una larga tradición de lucha, en la cual nos reconocemos. En estos países, al igual que en Chile hoy, los reclamos se dirigen contra una clase política incapaz de responder a las demandas de los pueblos que dicen representar y que, por el contrario, se colude con los intereses del gran capital.

5. Como educadoras, educadores, trabajadoras y trabajadores de la educación pública, nos sentimos parte de este malestar social y nos sumamos con responsabilidad a las acciones de protesta legítima emprendidas por amplios sectores de la ciudadanía. Por este motivo, repudiamos de manera enérgica las medidas que nos declaran enemigos internos de la República; unas medidas permitidas por la Constitución dictatorial cuya derogación es ahora impostergable.

¡No a las alzas que empeoran nuestra calidad de vida! ¡No a la criminalización de la protesta social! ¡Fin al Estado de Emergencia!

CENTRO DE ESTUDIOS CULTURALES LATINOAMERICANOS FACULTAD DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES UNIVERSIDAD DE CHILE

Santiago de Chile, 20 de octubre de 2019


EL DÍA DESPUÉS Por Enrique Villanueva

Este gobierno no escuchó ni escucha a la gente, la patética aparición del presidente en televisión y la de sus ministros, para explicar las razones del estado de excepción, para justificar la represión así lo indican, insistiendo en que todo lo sucedido era obra de vándalos y delincuentes. Pretendiendo además frenar el descontento popular, dejando sin efecto el alza a los pasajes el metro, sin querer aceptar que esto, solo fue el detonante o la gota que rebalsó el vaso de un país sumido en una profunda crisis social. Bueno, una conducta que solo puede ser entendida por la lejanía absoluta, de la llamada clase política, de la realidad que vive la mayoría de los habitantes de este país, una clase política que es repudiada por su permanente acomodo y por el reparto de beneficios autoimpuestos, los que son groseramente mayores que el sueldo promedio de los trabajadores y trabajadoras, el que con esfuerzo alcanza a los 400 mil pesos, ni son comparables con los escuálidos beneficios de quienes hoy protestan en la calle. Solo una muestra, según indica el artículo 62 de la Constitución Política, "los diputados y senadores perciben como única renta, una dieta equivalente a la remuneración de un Ministro de Estado incluidas todas las asignaciones que a éstos correspondan", esa cifra asciende al día de hoy a $ 9.349.851.( sueldo bruto), mas otras regalías y bonificaciones. Entonces qué credibilidad tiene esta elite política, ciertamente que no todos, cuando habla de su preocupación por las necesidades del pueblo, de su preocupación por los más pobres, una demagogia que ni siquiera roza la situación de vida, angustiante, de miles de familias chilenas. Menos aún se acercan a la realidad de millones de jóvenes endeudados para educarse y otros que terminando sus estudios, continúan endeudados por la ferocidad del mercado de la educación, o de la realidad de jóvenes que por nacer pobres, en esta sociedad desigual y clasista, que estas elites construyeron, no tienen opción en su vida futura. Por el contrario la vida política de estas elites, de las actuales y de las anteriores, las que favorecen a quienes se adueñaron de chile, legislan para mantener sus intereses y privilegios. Subiendo los precios de los medicamentos, del agua, de la luz, del uso de las carreteras, lo que en su conjunto golpea los bolsillos del pueblo. Son estas elites las que han defendido el sistema de AFP, que se creo en dictadura, administrándolo a favor de quien, del pueblo?, acaso no saben que este sistema es un robo descarado, que nos obliga a cotizar para que nuestro dinero lo utilicen los bancos y empresas aportando ganancias a los dueños de las administradoras de pensiones privándonos de una pensión digna. Cuantos trabajadores y trabajadoras al fin de su vida laboral, enferman o mueren cansados y en el desamparo económico por culpa de este sistema perverso. Metidos en su burbuja y fieles defensores de las élites económicas, en detrimento del pueblo, se resisten a reconocer la crisis de dignidad en la que ellos y los gobiernos anteriores, metieron al país, administrando un sistema de desigualdades, que maltrata, empobrece y abusa de los ciudadanos y ciudadanas. Esas son las causas de esta rebelión social, es la reacción legitima de un pueblo cansado, enrabiado por el abuso empresarial y defraudado de los liderazgos políticos, que protegen o están metidos hasta el cuello en la corrupción, alejados de la realidad y situación en la que vive la mayoría de los chilenos y chilenas.

Para coronar su prepotencia, declararon el estado de excepción y el toque de queda, criminalizando la explosión social para justificar el envío de los militares a la calle, a intimidar al pueblo, al puro estilo dictatorial, insistiendo de manera demagógica que esta decisión es para proteger a los ciudadanos, a la democracia y a las instituciones. Quién va a creer esto, si el ejercito y carabineros, son dos instituciones cuyos mandos están metidos hasta el fondo en los actos mas grandes de corrupción y robo al fisco, conocidas por el país en años y que no cuentan ni con la confianza ni con el respeto de los chilenos y Chilenas. Qué credibilidad pueden tener el ejercito y carabineros, si en ambas instituciones se desviaron casi 40 millones de dólares desde 2006. Un robo por el cual los dos últimos comandantes en jefes, en el caso de ejército y altos oficiales y suboficiales de ambas instituciones, están sometidos a procesos por corrupción. Quién asegura que en la calle los mandos del ejercito, la marina, de carabineros, quienes tienen en su ADN la herencia dictatorial, que son educados, hasta nuestros días, en la idea de combatir al enemigo interno, es decir, para reprimir al trabajador, al estudiante, al intelectual, al hombre y mujer que reclama por sus derechos sociales, laborales, de justicia nos van a proteger. Si además, ningún gobierno post dictadura fue capaz de cambiar la plataforma cultural y doctrinaria de la FFAA, por el contrario, con sus ambigüedades alimentaron la autonomía de estas, permitiendo a los herederos activos de la dictadura, mantener y reproducir ideológicas y conductas que son y serán un obstáculo para la democracia. La realidad de esto es que, este gobierno, lanzó a la calle a militares educados no para la democracia, sino que educados para militarizar la seguridad ciudadana, con la misma visión de enemigo que antes. Volcándose como ya lo vimos anoche, en Valparaíso, Santiago y Concepción, buscando a quienes se les identificó, como terroristas y subversivos, es decir a los jóvenes que con dignidad están manifestándose en todo el país, en palabras de este gobierno, violentistas y vándalos. Esa es la realidad que a través de los medios de comunicación se oculta, allí no se habla de las razones de esta formidable manifestación de dignidad, allí solo se habla de destrozos, y saqueos, traspasando a los manifestantes la culpabilidad de la violencia y del vandalismo. Pues bien, llegamos a este punto porque nadie escuchó a tiempo, porque las elites políticas asumen su propia verdad, por la gestión de un gobierno demagogo e incapaz que insiste en gobernar para los poderosos, amparando la corrupción y el abuso. El pueblo está en las calles, allí expresa su rabia y su frustración pero también su deseo y convicción que las cosas cambien y no hay dudas, que a estas justas manifestaciones se irán sumando más y más expresiones del enojo contenido de los chilenos y chilenas. La cultura de la paz y los principios de la no violencia, no deben confundirse con la pasividad, menos aún, cuando se trata de defender la vida y el respeto a los derechos sociales, políticos, económicos y humanos. El apoyo a los y las jóvenes y a quienes están luchando y para los que no luchan, que tengan respeto por quien sí lo hace...

Enrique Villanueva

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Llevamos un mundo en nuestros corazones!

Desobediencia al mal vivir para un #NuevoPactoSocial

por Dr. Bosco González Jimenez. Investigador superior adjunto, Universidad Arturo Prat-Fundación Altiplano.

Solo el amor convierte el milagro en barro.
Silvio Rodriguez.

¿Qué nos quedará cuando pase el estado de ánimo? ¿Qué permanecerá cuando el necesario fuego tribal, el ruido y el descontento espontáneo se retire? ¿Quedaremos huérfanos de sentido, despojados de vocación y voluntad e infértiles para crear un Chile compartido?

Después de las largas jornadas de movilización social debemos preguntarnos esto una y otra vez, debemos interrogar nuestra existencia individual y colectiva para poner en la primera prioridad el tipo de sociedad que queremos construir.

Declaremos nuestro pensamiento original sin vacilaciones. ¿Cuáles son los padecimientos que queremos suprimir y cuáles son los valores nuevos que queremos abrazar?

Hoy tenemos dos caminos, que no son excluyentes, pero es importante ponderarlos y decidir respecto de ellos:

1- Profundizar una radicalidad reducida a las formas de lucha social dejando que los que gobiernan la vida definan cómodamente el sentido y la orientación de los acontecimientos o, 2-Proponer y ejercer de forma directa la manera en que queremos comenzar a vivir, haciéndonos cargo de ello aquí y ahora, resolviendo movilizados un nuevo pacto social que haga nacer un nuevo Chile basado en nuestros profundos reservorios ancestrales, no los olvidemos.

Chile no está enojado por un alza solamente, Chile está padeciendo, está angustiado porque el modelo de desarrollo social nos ha convertido en los culpables de nuestros propios fracasos que no son más que los fracasos de una sociedad que vende un éxito imposible de alcanzar.

En estos días, en que el mercado ha modelado nuestra genética ancestral haciéndonos individuos que compiten para ganar una carrera de mentira, nuestro imperativo será: sociedad o barbarie! Salvemos la posibilidad de vivir en sociedad, de vivir en comunidad.

Es urgente promover un nuevo pacto social multicolor, lleno de diversidad que nos ayude a caminar a una sociedad de hermanos y compañeros. Nunca más de "ganadores", que es la forma en que nos han adiestrado para sobrevivir en este supermercado.

Queremos un nuevo pacto social para sentirnos integrados, reunidos y construyendo un futuro de dignidad.

La radicalidad de hoy no se puede medir por la cantidad de violencia social desarrollada, no es el indicador, la radicalidad será avanzar en un programa social y político que ponga en el centro los contenidos de la sociedad en la que queremos vivir, el buen gobierno y el buen vivir.

Un nuevo pacto social para que todos discutamos e implementemos un nuevo modelo de desarrollo, humano, sostenible y que nos exima del padecimiento social, de lo terrible que es murmurar en silencio que los valores de nuestro trabajo no son compartidos en sociedad.

No será posible un cambio irrevocable si nuestros contenidos no habitan en los corazones de las grandes mayorías, escudriñemosnos y encontremos ese otro Chile que había en un silencio reprimido en cada uno de nosotros, hagamos que lo reprimido retorne en el marco de las formas de organización social que habitan en nuestra memoria social hace cientos de años. En esto no hay nada que innovar, sólo escuchar en lo más profundo de cada uno y nuestras comunidades humanas.

No olvidemos a Víctor Jara, ese gigante de la dignidad que nos sigue diciendo: existimos porque existe el amor, ahí encontraremos las respuestas para llenar de contenido la desobediencia al mal vivir.


FORO PARALELO SOCIEDAD CIVIL COP 25

Ante los recientes hechos de manifestaciones de estudiantes, trabajadores y familias enteras en la ciudad de Santiago y otras ciudades de nuestro país demandando el cese de las alzas de precios, el acceso a los servicios y la reacción ante el incremento de las desigualdades y discriminación económica y política; el Foro Paralelo de la Sociedad Civil (FPSC) COP 25, instancia ciudadana de base que tiene como principio rector la participación de la ciudadanía en la gestión de los países para cumplir con sus principios coincidentes con la agenda 2030, los Objetivos de Desarrollo Sustentable (DOS) y el Acuerdo de Escazú; declara lo siguiente:

La protesta social constituye la expresión de los pueblos, que a su vez responde a condiciones extremas de ruptura de la convivencia, de desigualdad y del acceso común a la justicia. Se diferencia de acciones que llevaron al destrozo de bienes públicos de servicio a la población, y que frente a su destrucción, expresamos categóricamente nuestro rechazo. Sin embargo, reconocemos en estas acciones la expresión de rabia acumulada por un sistema oprobioso e irrespetuoso con la dignidad de las personas.

Es imperativo establecer un camino de diálogo validado por las partes, en un proceso previo ante decisiones tan relevantes que afectan la vida cotidiana de los ciudadanos. El Gobierno ha cerrado las puertas a un necesario diálogo con la ciudadanía, actuando unilateralmente en el establecimiento de políticas que acrecientan la desigualdad, y benefician a empresas que lucran con la vida, salud, y las capacidades mínimas de desarrollo de las personas. Esta incapacidad ha llevado a los estudiantes primero y a la ciudadanía en pleno a movilizarse contra la injusticia y las medidas arbitrarias y represivas del gobierno. La subida del precio del metro fue sólo el desencadenante de un descontento que se iba acumulando.

El Gobierno, al declarar estado de emergencia, demuestra que no sabe de diálogo ni de gobernanza. Da la espalda a la ciudadanía al optar por reprimir violentamente manifestaciones legítimas del sentir colectivo. Con ello, se declara incapaz de las soluciones políticas y deja en manos de militares el destino de la ciudad y de provincias, trayendo tanquetas a la memoria de aquellos tiempos brutales de la dictadura. Ante este escenario, sólo provoca condiciones más desfavorables para los encuentros internacionales como la APEC y la COP 25, donde la sociedad civil debe tener un rol protagonista.

El FPSC exige soluciones políticas a través del diálogo con la ciudadanía para enfrentar los problemas que han agudizado la desigualdad en Chile. Asimismo, demanda establecer canales adecuados para la expresión social y la participación en lo público, y así legitimar la necesaria presión de la sociedad a los gobiernos.

El FPSC busca colaborar en fortalecer el tejido social, apoyando a las organizaciones territoriales y sociales de base, y por ello rechaza profundamente la estrategia de represión y comunicacional del gobierno que busca dividir y enfrentar al pueblo. El movimiento y sus demandas son transversales y en ellas se debe proteger y alentar la unidad de los pueblos y los territorios, permitiendo su expresión legítima y fortaleciendo su cohesión.

El FPSC considera hoy, más que nunca, la necesidad de que el Gobierno firme el acuerdo de Escazú y rechace el TPP11 dando señales claras de escuchar la voluntad de la gente en temas que les afecta directamente.

Finalmente, el FOPSC declara su solidaridad con el movimiento ciudadano y exige la inmediata restitución del ejercicio de todos nuestros derechos humanos, poniendo fin a los estados de emergencia decretados, con el consecuente retiro de los militares de las calles de Santiago, Valparaíso, Concepción y La Serena. Asimismo, solicita agilizar la decisión de revocar las medidas de alzas de los servicios básicos que afecta a la calidad de vida y daña severamente a los sectores medios y de bajos ingresos de la población.


Observatorio ciudadano

La fractura de Chile y la urgente necesidad de abordarla

En los últimos días hemos sido testigos de cómo la ciudadanía se ha levantado, inicialmente en Santiago, y luego a lo largo del país, para expresar su cansancio y malestar frente múltiples situaciones de injusticia, inequidad y marginación por parte del Estado y de las élites políticas y económicas del país que lo controlan.

A la protesta inicial de los y las estudiantes de Santiago por el incremento de las tarifas del Metro, se fueron sumando amplios y diversos sectores de la población, incluyendo trabajadores, pobladores y en general los sectores más marginados, para expresar su malestar largamente contenido frente a los abusos de los que han sido objeto por tanto tiempo.

No se trata de un malestar nuevo, sino de uno que se venía manifestando de muchas formas incluyendo: la protesta social, las encuestas que van dando cuenta de una masiva desconfianza en las instituciones del Estado, de los partidos políticos y del empresariado, así como de la abstención electoral más elevada de América Latina, entre otras. Todas estas manifestaciones no han sido escuchadas ni abordadas por los partidos políticos y mucho menos por los sectores que concentran el poder económico en el país.

Como sabemos, dicho malestar está relacionado con la persistencia de una institucionalidad construida durante la dictadura cívico militar, cuya mayor expresión es la Constitución Política de 1980, la que ha sido defendida férreamente por quienes la impusieron y a la que se han acomodado los sectores que inicialmente se opusieron a ella. Dicha Constitución ha permitido la acumulación de la propiedad de los bienes comunes –como la tierra, el agua y los recursos del subsuelo–, la apropiación de los ahorros previsionales, la privatización de la educación y la salud, el lucro con la vivienda, la generación de una enorme brecha salarial y de ingresos en perjuicio de los y las trabajadores, y ha negado la existencia y derechos de los pueblos indígenas y de las personas en movilidad humana en el país. De esta manera, dicha institucionalidad se encuentra en la base de la inequidad y la fractura actual del país.

No obstante el reclamo ciudadano, por décadas dichas elites, en particular las que representan los intereses de los empresarios, se han escudado de manera inmoral en las reglas impuestas en dicha Constitución para mantener sus privilegios, muchos de ellos –como el agua– obtenidos gratuitamente, así como para impedir cualquier transformación social y política basada en derechos humanos.

El cansancio frente a este estado de cosas y la ausencia de posibilidades de cambio del status quo por la vía política, generó la explosión social que estamos viviendo, la que se ha manifestado de muchas maneras, incluyendo multitudinarias manifestaciones pacíficas y también hechos de fuerza que han resultado en la destrucción de bienes públicos, como el Metro de Santiago, y la destrucción y saqueo de bienes privados, como los supermercados y farmacias. Como organismo de derechos humanos no podemos sino rechazar y condenar estas últimas vías de acción. Sin embargo, si bien no las justificamos, las entendemos como expresiones de un descontento y rabia largamente contenidos en cuya gestación cabe la responsabilidad principal a la elite política y económica del país.

Frente a esta explosión social el gobierno ha recurrido a las herramientas que la institucionalidad de la dictadura le otorga, declarando el estado de emergencia, el toque de queda, sacando a las fuerzas armadas a la calle, fuerzas cuyo actuar abusivo e impune, ha resultado ya en la muerte de varios ciudadanos, chilenos y extranjeros, como en los tiempos más oscuros de nuestra historia.

Junto con condenar la violencia impuesta por la estrategia de guerra declarada e impulsada por el Presidente Piñera y sus ministros, nos parece que ellas son demostrativas de una incapacidad total para entender el trasfondo del conflicto social y político que estamos viviendo y, por lo mismo, resulta absolutamente inoficiosa para abordar y superar la fractura de Chile, sino por el contrario, la ahonda.

Al igual que sectores mayoritarios de la sociedad que hemos participado de esta protesta social, consideramos que la única posibilidad de superar esta fractura es a través de la generación –con la participación activa de los sectores hasta ahora excluidos por la institucionalidad vigente– de un nuevo acuerdo social y político, inclusivo e intercultural, cimentado en los derechos humanos que nos asisten como personas y como pueblos.

Demandamos al gobierno poner término al estado de emergencia y a la estrategia de guerra que ha impuesto.

Emplazamos a los actores políticos y a los distintos poderes del Estado a que, teniendo presente la gravedad y urgencia de los hechos que estamos viviendo, así como el derecho a la libre determinación que asiste a todos los pueblos, convoquen a un diálogo amplio que permite identificar los cauces a través de los cuales se pueda impulsar la construcción de este nuevo acuerdo social y político inclusivo, considerando la Asamblea Constituyente demandada por la ciudadanía como la alternativa más democrática para alcanzarlo.

Llamamos por último a los movimientos sociales que en estos días han impulsado la protesta social a generar procesos de definición y articulación de sus estrategias, proceso que resulta indispensable para el logro de las transformaciones sociales, políticas e institucionales que se han exigido en estos días a lo largo del país


El enojo en Chile y Wallmapu: La Lucha Continúa. Con Illkun y Weichan, vemos como uno de los problemas que hoy aqueja al Estado Chileno y su abusiva clase política-empresarial es “la persistencia, convencimiento y capacidad de movilización de las comunidades y organizaciones Mapuche, y la solidez de sus planteamientos”. Ha llegado el momento para avanzar en el ejercicio Mapuche de la autonomía y la libredeterminación en los territorios, soberanía y jurisdicción.

Por colectivo Informativo Mapuche Mapuexpress. 24 de octubre de 2019

Cuando Piñera, Chadwik y la cuestionada clase política chilena intentaba ocultar el asesinato de nuestro lagmien Camilo Catrillanca, se realizó un Futa Trawun clave en el Wallmapu que llamó a la “desmilitarización de nuestros territorios, establecer un estándar de verdad respecto al genocidio realizado por el Estado chileno, continuar la recuperación y control territorial, y guiarse por el derecho a la Libre Determinación”. Eso fue lo que dijo el 1 de diciembre de 2018 el Futa Trawun de Temukuikui.

Como Colectivo de Comunicación Mapuche Mapuexpress seguimos manteniendo esos postulados como lineamiento editorial en estos históricos días de masiva movilización social en los Pueblos en Chile y Wallmapu, e instamos a potenciar la movilización para buscar caminos al ejercicio de la autonomía y la libre determinación en los Pueblo Mapuche, los Pueblos Indígenas y el pueblo chileno.

Vemos con indignación que puedan quedar en la impunidad la violación de los Derechos Humanos, la violencia policial y militar que ocurren en una situación de Estado de Sitio y Toque de Queda en diversas Regiones en Chile y Wallmapu. Estos inaceptables atropellos físicos y psicológicos a las personas, no hacen más que profundizar el descontento, impotencia y rabia social. Se trata de asesinatos, heridos de gravedad, desapariciones forzadas, torturas, secuestros, allanamientos, desnudamientos, abuso sexual, montajes, brutales golpizas contra niños/as, jóvenes, adultos y ancianos/as, y uso de gas lacrimógeno, balines y perdigones contra la protesta social.

Gente de todas las edades y de todos los Pueblos de Chile, las familias, Indígenas y no Indígenas, de todas las ciudades y comunidades, nos movilizamos, organizamos y luchamos contra el modelo neoliberal, contra el capitalismo, el despojo, contra la profunda desigualdad económica y social, contra la privatización de servicios fiscales y bienes comunes, contra la colusión, extractivismo, patriarcado, contra el esclavismo moderno, el aumento de los sueldos, contra la Constitución Pinochetista. Frente a eso decimos “YA BASTA”.

Enfrentamos a sectores que destruyen la naturaleza como los Matte, los Angelini, los Luksic y el empresario Piñera que hoy tiene sus manos bañada con sangre. Nos enfrentamos a influyentes e indolentes grupos de poder, al empresariado nacional y transnacional, al fascismo y la ultraderecha que se radicaliza cada vez más. Nos enfrentamos al terrorismo de Estado.

Como Mapuexpress, apoyamos a las organizaciones, comunidades y colectivos Mapuche que han expuesto su simpatía y reconocimiento al movimiento político social generado en Chile y Wallmapu. Como por ejemplo el parlamento Mapuche Trawün de Temukuikui que señaló: “solidarizamos con los estudiantes, trabajadores/as, familias y organizaciones sociales que espontáneamente han decidido expresar su indignación por todo el territorio nacional” y, además, deslizaron la idea de la nueva constitución señalando un llamamiento “a la construcción de una nueva sociedad”.

Por su parte la Coordinadora Arauco Malleco saludó el descontento y a las y los oprimidos: “solidarizamos con las justas demandas sociales, representan el justo y digno clamor de un pueblo oprimido por la política neoliberal”. Sostuvieron a la vez un llamado al Pueblo Mapuche a “continuar la reconstrucción”, “aumentar la resistencia”, seguir con el control territorial y la “legítima defensa del Wallmapu”.

Asimismo, el Trawün de Comunidades Mapuche de Temuco ha sostenido que: “Cuando los malos gobiernos no escuchan es deber de los Pueblos levantarse para hacer escuchar su voz”, y proponen el “canalizar la acción política en los espacios de tomas de decisiones del Estado, en nuestros lofmapu, en la warria y en cualquier espacio de resistencia cotidianos”.

Otra de las organizaciones, el Parlamento de Koz-Koz llamó “al pueblo Mapuche a sumarse a esta movilización, manteniendo nuestra propias reivindicaciones, entre las cuales siempre hemos planteado una lucha conjunta con el pueblo chileno consciente. Esta organización centenaria instó también “a organizarnos y articularnos como forma de lograr el derecho a una vida digna de reconocimiento y respeto mutuo, que nos permita la construcción de un proyecto político basado en el bienestar colectivo sustentado en una nueva constitución”.

Hace décadas el Pueblo Mapuche se moviliza con el propósito de la autodeterminación y reafirmamos esta demanda en esta histórica rebelión de los Pueblos en Chile. Las razones del Illkun Mapuche (1) se entretejen con lo que ocurre hoy en los territorios de Chile. Nos vemos afectadas/os por un sistema discriminador, racista, segregador, que nos violenta en todas las áreas habidas de la expresión humana: salud, educación, previsión social, vivienda, medioambiente, libertad de prensa y expresión, y tanto más, y ahora, con el toque de queda, vemos amenazado el acceso al libre tránsito por Wallmapu.

“Acuerdos firmados y las promesas no cumplidas por los organismos del Estado chileno, en general, y por los gobiernos de la Concertación, en particular”, dice el texto del Illkun, son parte de esta forma de mal gobernar. No se trata de 30 pesos, ni de 30 años, si no de 500 años de colonización y genocidio que hoy se expresa en este “estallido social” que la prensa insiste en calificar como “delincuencia”, “saqueos”, “violencia”, del “enemigo interno”… Ayer la violencia estatal -militar y civil tuvo forma bajo la dictadura de Pinoche; hoy bajo el rostro de la “democracia de Piñera” tiene rostro de la “guerra de Piñera”.

Frente a esto y con Illkun y Weichan, vemos como uno de los problemas que hoy aqueja al Estado y su abusiva clase política-empresarial es “la persistencia, convencimiento y capacidad de movilización de las comunidades y organizaciones Mapuche, y la solidez de sus planteamientos”. Esto es similar a lo que ocurre hoy con los pueblos en Chile, que cada vez más se movilizan.

Hoy en día, el mismo problema que históricamente viven los territorios Mapuche, es lo que vive el país en su conjunto. La falta de respuesta a problemas políticos y el incumplimiento de la garantía de derechos, producto del desvergonzado aprovechamiento de la clase oligarca y, luego, la criminalización y represión de la protesta social.

Este episodio de nuestra Historia será una experiencia política, histórica, cultural, respecto a la forma de organización necesaria para hacer frente al modelo económico que genera violencia, empobrecimiento y muerte, frente a la corrupción de la clase empresarial y política, frente a la inadmisible represión y Terrorismo de Estado.

En nuestro caso, ha llegado el momento para avanzar en el ejercicio Mapuche de la autonomía y la libredeterminación en los territorios, soberanía y jurisdicción.

Junto a los pueblos explotados y reprimidos, denunciamos las graves violaciones a Derechos Humanos, exigimos por una parte, no más estado de excepción, no más violencia, impunidad ni represión militar-estatal-policial, no más censura a los medios libres. Hacemos además un llamado a informarnos, denunciar, y solidarizar con la grave situación que ocurre en Chile y Wallmapu y a exigir todos/as juntos/as la renuncia del Presidente Sebastián Piñera.

Por otra parte, hacemos un llamado a seguir cuestionando y luchando contra el modelo económico y político neoliberal y el capitalismo. Mientras este modelo no sea erradicado, las violencias e injusticias contra los Pueblos van a continuar. Por eso, apoyamos las actuales movilizaciones y a seguir luchando por estos cambios

¡Amulepe taiñ Weichan en Chile y Wallmapu!


ASAMBLEA CONSTITUYENTE PARA UN NUEVO CHILE

“La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”.

(BERTOLT BRECHT)

La dimensión y profundidad de la crisis social y política que está viviendo Chile no la va a solucionar la rebaja de tarifas del transporte público, como pretenden el gobierno y casi toda la “clase política”.

La crisis es mucho más profunda y abarca amplios sectores sociales. Se trata de una rebelión contra la oligarquía y sus privilegios. El país modelo del neoliberalismo en América Latina está naufragando.

El detonante fue el alza del pasaje del Metro de Santiago. Los estudiantes secundarios -como otras veces en nuestra historia- se pusieron a la cabeza del rechazo a este abuso a los miserables salarios de las familias trabajadoras. El gesto de los estudiantes despertó un volcán social cuya furia -a veces ciega y terrible- se ha desatado en el país. Lo que está ocurriendo en ciudades y pueblos -donde ni siquiera hay Metro- nada tiene que ver con el tema original. Va mucho más allá y abarca reivindicaciones sociales y políticas postergadas por casi medio siglo.

Lo que sucede tiene todas las características de una insurrección popular, espontánea y sin dirección. El levantamiento se ha extendido desafiando el toque de queda y la represión brutal de Carabineros y las Fuerzas Armadas. Demuestra la profundidad insospechada alcanzado por el odio a los privilegios de una minoría que se atrinchera en las instituciones legadas por la dictadura.

La superación de la crisis no consiste solo en dejar sin efecto el alza del transporte público y en prometer algunas concesiones en materia de salud, previsión y educación, que por lo demás son imposibles de satisfacer en el marco de la camisa de fuerza constitucional que impone el modelo que instauró la dictadura.

Ese es, por cierto, el punto de origen de la crisis: la dictadura de las FF.AA. y del gran empresariado nacional y extranjero que destruyó el acervo democrático que hasta 1973 acumularon las luchas del pueblo.

Esta crisis social y política se viene incrementando desde 1990. El retorno a una democracia mediatizada y de justicia “en la medida de lo posible”, acumuló frustraciones que están a la base de la ira que se expresa en las calles.

El pueblo libró una lucha heroica de resistencia contra la tiranía. Sus partidos, sindicatos y organizaciones sociales se jugaron la vida para derrocar la dictadura y poner fin al terrorismo de estado. Sin embargo, maniobras entre bambalinas patrocinadas por el Departamento de Estado y el Vaticano, frustraron ese objetivo y solo permitieron una democracia de pacotilla.

Los partidos de la Concertación que habían prometido Asamblea Constituyente y el fin del modelo de economía de mercado, al llegar al gobierno sólo hicieron zurcidos remendones a la Constitución ilegítima. Y acto seguido se convirtieron en escuderos del modelo impuesto a sangre y fuego por la oligarquía.

Ya es muy tarde para que partidos que han manejado el país durante estos años prometan desandar el camino de la traición. El miedo a ser borrados del mapa por la indignación del pueblo les lleva a prometer cambios que ni siquiera han intentado en treinta años.

La indignación por la desigualdad social se fue acumulando lentamente y aunque dio algunas señales en movilizaciones por educación, salud, salarios, previsión social, medio ambiente, derechos de las mujeres, pueblo mapuche, en la abstención electoral, etc., no fueron atendidas por los políticos atrincherados en La Moneda y el Congreso. La indignación del pueblo, sin canales democráticos para solucionar sus problemas, estalló con una furia que tomó por sorpresa a políticos de todos los colores y a autoridades de todos los niveles.

Es iluso pensar que el país pueda volver a la “normalidad” que imperaba hace una semana. Más bien este octubre puede pasar a la historia de Chile como una gran jornada de lucha popular. Sin embargo sus resultados están aún por verse debido a la naturaleza espontánea y carente de dirección del levantamiento.

La vieja política con su carga de corrupción y demagogia tiene que ser sustituida por fuerzas políticas y sociales no comprometidas con el sistema.

No son migajas sociales las que pueden abrir un cauce para superar esta crisis. Chile necesita un cambio institucional profundo, requiere dar inicio a una nueva época regida por principios en que solidaridad e igualdad sean las reglas de oro de la convivencia ciudadana.

Se hace más urgente que nunca convocar a una Asamblea Constituyente, elegida por el pueblo, para elaborar una nueva Constitución Política que se apruebe en plebiscito libre y soberano.

Hay que actuar con energía para derribar las cortapisas legales que dificultan su convocatoria.

Se trata de un asunto de vida o muerte para la democracia. Si no se actúa de esta manera quedará libre el paso a una alternativa de extrema derecha. El levantamiento popular, que hoy apunta en un rumbo positivo demandando justicia social, puede frustrarse y convertirse en arcilla maleable del fascismo.

Estamos en el momento preciso de impedir una maniobra de ese tipo y de convertir esta insurrección popular en una gran victoria de la democracia.

MANUEL CABIESES DONOSO

Octubre, 2019

https://www.puntofinalblog.cl/blog/asamblea-constituyente-para-un-nuevo-chile


EL DIA DESPUÉS: DE LA RABIA A LA COP25. por Ignacio Vidaurrázaga

El oasis chileno que Piñera alardeaba a propósito de las protestas en Quito ha durado muy poco. Cuándo aún no completa la mitad del mandato su gobierno ha quedado atrapado en un escenario predecible en lo teórico, pero no imaginado en su inesperada forma y velocidad.

Las instituciones de todo tipo están afectadas por escándalos de abusos y robos desde hace años. La corrupción transversalizó buena parte de la clase política. Las investigaciones judiciales van detrás de la fragilidad ética y de nuevas triquiñuelas en el uso y abuso de los recursos públicos. Empresarios y políticos, generales y jueces, obispos y funcionarios todos resultan revolcados en el mismo lodo. Pero, además ello ocurre sobre una estructura de repartos y protecciones injusta. Y eso es acumulativo y trasciende a Piñera.

El endeudamiento y las horas de trabajo extendidas son las herramientas de sobrevivencia de extensas mayorías ciudadanas. Es visible que el ciclo de vida desde la educación a la vejez está amenazado y agredido, más aún en un gobierno que no disimula su opción estructural por los más ricos.

Es en el anterior entramado que las recientes y sucesivas alzas de los combustibles, agua, luz y los pasajes han sido la gota del rebalse.

Es eso lo que permite explicar que una protesta puntual de estudiantes secundarios acotada a ciertos lugares de Santiago se multiplicara a tal velocidad. Y por cierto, hay que sumar el accionar de violencia y descriterio de la policía y los guardias del Metro transformando el malestar en rabia.

Es muy duro ver a hombres vestidos y armados para la guerra perseguir a chiquillos y chiquillas adolescentes, el mismo día en que el parlamento votaba el control callejero a los 16 años. Criminalizar a los jóvenes es encender rabias adelantadas. Sobre todo en un país donde esa juventud es hija o nieto de un detenido desaparecido, una prisionera violada, un exiliado o alguien que dará testimonio de la dictadura.

Todo lo demás ya lo conocemos. Horas de furia y de fuego en Santiago. Con el cierre progresivo de las líneas del Metro el conflicto subterráneo emergió a la superficie y se encontraron los estudiantes iniciadores con los ciudadanos de a pie volviendo a sus casas. Para horas más tarde configurarse la protesta de Santiago.

Como pesadilla siniestra nos dormimos con Estado de Emergencia, Ley de Seguridad Interior del Estado y militares patrullando las calles.

El gobierno de Piñera fallo al apreciar la gravedad de la situación y reacciono sobre los hechos consumados. Hoy tiene por delante un máximo de 15 días para normalizar la situación con el riesgo que su gobierno no pueda dar seguridades mínimas para las próximas citas mundiales de la envergadura de la APEC y la COP25.

De la emergencia en las calles a la emergencia del Cambio Climático. Del pasaje de la locomoción a la sequía y las zonas de sacrificio en diversos puntos del territorio. Del discurso verde para la exportación a la realidad de la matriz extractivista. Y por lo tanto es posible imaginar que expresada la rabia, extendidos sectores ciudadanos eleven sus exigencias ambientales. Porque la vida es una sola con pensiones miserables y ambientes tóxicos.

De todo esto podrían surgir efectivas oposiciones que se levanten de la silla parlamentaria y bajen a la calle. Nuevos liderazgos de mujeres, trabajadores precarizados, mapuche y estudiantes frente a un modelo que ya no brilla y del cual han quedado al descubierto sus costuras. Es la hora de los nuevos liderazgos que con inteligencia y audacia interpreten este nuevo y expectante momento.

Los símbolos de los incendios son reveladores si hurgueteamos un poco. El Metro de origen público se ha ido privatizando en su gestión a través del tiempo. Extendido por Santiago revela en la estética de sus estaciones la heterogeneidad extrema y binaria de la ciudad. ENEL el negocio privado de la luz que no se hace cargo de sus deficiencias y debió desistir de nuevas ganancias cambiando medidores.

Carabineros es una policía desprestigiada con purgas en sus mandos que no logra represtigiarse. Crímenes como el del mapuche Catrillanca y violencia cotidiana frente a vendedores ambulantes o estudiantes han configurado un perfil siniestro y lejano de la ciudadanía.

Los secundarios saltando los torniquetes del Metro son expresión de sus familias y también de nuestros miedos y esperanzas. La rebaja del pasaje adulto y la gratuidad para el pasaje escolar pueden ser hoy demandas posibles y exigibles.

Pero, sólo la rabia no basta si no encuentra las formas de crecer en organización, variar en sus formas y obtener pequeños y alentadores triunfos. Por estas horas el aparataje comunicacional insistirá en los daños de la ciudad chamuscada y de los enseres rotos. O los centenares de detenidos. El patriotismo y la paz social buscaran sostener medidas bonapartistas. Tampoco serán los milicos la salida, porque vienen de paso.

Nada está escrito. En las redes sociales y en las calles se escucha ese grito sempiterno: El pueblo unido jamás será vencido que se escuchó en Ecuador la semana pasada y en Cataluña. ¿Será de nuevo la hora?

Ignacio Vidaurrázaga Manríquez

Santiago, 19 de octubre de 2019.


Estalla la protesta nacional y La Moneda responde con las bayonetas Por Marcel Garcés Muñoz

Definitivamente el escenario político y social chileno ha dado un vuelco drástico este viernes 18 y sábado 19 de octubre de 2019.

Dos hechos políticos se han instalado en el escenario político nacional: De una parte , las masas, han asumido el protagonismo social y político, constituyéndose en una fuerza movilizada con capacidad de autoconvocarse, y poner en jaque tanto al gobierno, como a otras instituciones del Estado, incluidos los partidos políticos, y por la otra, el gobierno del presidente Sebastián Piñera y la Derecha ha respondido con el desconocimiento de los derechos ciudadanos y de los principios de la Democracia, imponiendo el Estado de Emergencia, militarizando el escenario, buscando imponer el imperio de las armas contra las legitimas demandas de los ciudadanos.

Sacar a las Fuerzas Armadas a la calle, para utilizarlos como fuerza represiva es sin duda una grave amenaza para la institucionalidad democrática, pero también para la estabilidad política y social. Pero además constata la incapacidad, la falta de voluntad política para hacer una política para las mayorías, al mismo tiempo que confirmar derechamente su subordinación a los intereses de los grupos económicos nacionales y extranjeros.

El gobierno ha preferido apagar el fuego con bencina y ha declinado ejercer su responsabilidad ejecutiva, cediendo el uso de la fuerza a las instituciones militares, reviviendo ominosos tiempos de la historia, en que ejercieron un poder dictatorial, en conjunto con la Derecha política y económica.

Lo cierto es que la movilización popular ha obligado al Gobierno a echar pie atrás en una medida el alza en los pasajes del Metro, y del Transantiago, que, en el colmo de la torpeza y la insensibilidad, ha sido el detonante de la protesta masiva.

Pero el mensaje de la ciudadanía va mas allá, y su contenido profundo es de rechazo a todo su accionar político, social y económico.

Las declaraciones de los chilenos en estas jornadas, sin duda inéditas e históricas, han sido de exasperación e indignación frente al sistema previsional implantado bajo la dictadura de Pinochet y mantenido bajo los gobiernos democráticos , a las alzas de la luz eléctricas, del gas, del agua, al lucro en la salud, en la educación, a la carestía en general, al abuso en todos los terrenos, de los sueldos miserables y la colusión de los monopolios.

El sentimiento generalizado, expresado primero en apoyo a los estudiantes que asumieron un lugar de vanguardia, pero que terminó expresando un sentimiento generalizado y acumulado de la población, se sintetizó en frases de trabajadores participantes en las manife4staciones y que los medios no pudieron evitar difundir; “¡ESTA BUENO YA!”, ¡YA ESTAMOS CANSADOS!” .

Incluso el presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, no pudo desconocer las razones profundas del malestar ciudadano, de la molestia, de la –según sus palabras- “bronca” , que fue explicitada en las calles de la capital, por los “abusos públicos y privados”, reconociendo que esta ha sido ”una de las más graves situaciones que ha pasado el gobierno”.

Algo similar expresó el alcalde de Puente Alto, Germán Codina, también de RN, que advirtió que “tenemos que ser muy responsables de que algo se está incubando en el país” instando al gobierno a ”llamar al dialogo para construir un país más justo y más equitativo”.

Codina explicó la masividad de la protesta porque existe “una sensación de inequidad, de injusticia” y que los ciudadanos “están cansados de que los politicos no den soluciones a sus problemas”, que son entre otros sus sueldos miserables, la carestía, la inseguridad en el trabajo.

La propia Intendenta de Santiago, Carla Rubilar ha hecho un mea culpa político en la madrugada de este domingo 20, contrastando con la arrogancia y amenazas del ministro del Interior, Andrés Chadwick y el ministro de Defensa, Alberto Espina, para quienes los acontecimientos vividos son obra de simples “vándalos” y “delincuentes”.

Es evidente entonces que la protesta no ha sido un fenómeno sorpresivo, un estallido espontáneo, sino un proceso que se ha ido incubando, madurando, desde la profundidad del malestar ciudadano, y cuya magnitud fue desestimada o despreciada por La Moneda y sus aparatos de inteligencia y análisis prospectivo y sus asesores del Segundo Piso.

El descontento social es innegable, y solo una contumaz ceguera política y torpeza intelectual en las esferas de gobierno puede justificar este camino al abismo, este rumbo de colisión y el riesgo de caer en el desgobierno, la completa desestabilización y la cesión del poder a manos castrenses, militaristas o francamente fascistas y promotores histéricos de una versión bruta de la ”tolerancia cero”.

Lo objetivo, y nada sacan con intentar con buscar culpables, o esgrimir el argumento imbécil de un supuesto complot , es que las masas, los ciudadanos, la gente o la calle- como quieran definir al pueblo- ha asumido el protagonismo social y enfrentado al gobierno del presidente Sebastián Piñera, propinándole una derrota política de proporciones.

Es fácil entender que con decretar Estado de Emergencia en Santiago, Valparaíso, La Serena Coquimbo, Concepción y otras, sacar tanquetas y blindados militares a la calle, con efectivos armados hasta los dientes, lo que se está enfrentando e intenta castigar es una desobediencia civil en masa, que traspasa una rebeldía estudiantil, o una acción de pequeños grupos de conspiradores, sin entender que lo que se está desarrollando refleja un estado de ánimo de los más amplios sectores de la ciudadanía.

Harían bien los analistas de Palacio y sus voceros de tenerlo en cuenta y leer objetivamente los datos de la realidad y adoptar las acciones y medidas políticas responsables, eficaces y constructivas que la situación reclama.

Claramente la calle le ha desordenado el escenario de “lindo país con vista al mar” con que el gobierno ha pretendido presentarse ante el mundo y como están las cosas la realización del Foro APEC Chile 2019, en noviembre próximo y de la Cumbre de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, COP 25, en diciembre, tendrán un marco de incertidumbre sobre la estabilidad del gobierno y del orden público, con que el Presidente esperaba presentarse ante sus miles de invitados, mostrando en cambio un país en crisis social y política y un gobierno resistido y cuestionado.

Lo claro es que la magnitud de esta manifestación ciudadana, que se está expresando por todo el país, y el golpeteo de las cacerolas llegó a La Moneda, y que sus momentáneos ocupantes que hasta ahora han hecho oídos sordos, e incluso se han mofado de los chilenos, y prefirieron el recurso infame de la violencia represiva.

Sacar los tanques a la calle y más de 9 mil efectivos armados como para la guerra no solo trae a la memoria el tiempo negro de la dictadura de Pinochet, sino que es una provocación contra los derechos humanos y la dignidad de los chilenos, junto con ser una demostración de su incapacidad pero también es una advertencia a los chilenos, de que son capaces de elegir el camino de la represión criminal para desconocer el derecho a luchar por sus demandas y derechos.

Las escenas mostradas por los medios de comunicación reviven los episodios de la “guerra interna” de 1973 a 1990, y los chilenos no pueden dejar de recordar sus consecuencias: detenidos desaparecidos, torturados, cientos miles de exiliados, el imperio del terrorismo de Estado, la persecución y la arbitrariedad, la cesantía , el hambre.

Un primer balance de esta “guerra interna” habla de cuatro muertos, en incendios de dos supermercados, que según los testigos, se produjeron “sospechosamente” cuando se dejaron los establecimientos durante horas sin protección policial y con las puertas abiertas a los que se aprovecharon de la ocasión. Por otro lado, en horas de la madrugada de l domingo 20, una patrulla militar baleó a dos personas, que fueron trasladadas a centros asistenciales, siendo las primeras víctimas directas, de lo que el general , Javier Iturriaga, busco justificar en el “estado de tensión” de los uniformados . En Valparaíso por su lado, un “valiente soldado”, pateó por la espalda y sin mediar provocación alguna, a una mujer que pasaba solitaria junto a un batallón de “marines” en pie de guerra.

Es de esperar que la oposición, la centro derecha y la izquierda, saquen las debidas lecciones de la situación y no se dejen engatusar con las apelaciones a la unidad nacional, a los intereses superiores, a sus invocaciones a la paz social, que la propaganda oficialista esgrime en su estrategia del palo y la zanahoria, para luego acusarlos de antipatriotas o subversivos.

Solo que la respuesta masiva de repudio está mostrando una voluntad de resistir , de rechazar esas amenazas y construir, desde el pueblo movilizado una respuesta, una voluntad de defensa de la democracia y los derechos ciudadanos-

Lo evidente es que se acercan batallas decisivas, sociales y electorales, y no solo habrá que rechazar a los violentos parapetados en La Moneda, sino que derrotarlos en sus designios de imponer un estado totalitario.-----

Estado de malestar y desobediencia civil Juan Pablo Cárdenas S. | Sábado 19 de octubre 2019

Después de acumular largos años de frustraciones y rabia, la población chilena inició el camino de la desobediencia civil y cientos de miles de santiaguinos salieron a las calles a protestar por la abusiva alza de las tarifas en la locomoción colectiva. Una jornada de enfrentamientos con la policía, cuyos efectivos fueron instruidos por el Gobierno para reprimir y ahogar el descontento social, aunque se podrían lamentar, por supuesto, los desmanes contra las estaciones del Metro, el emblemático incendio del edificio corporativo de la principal empresa de electricidad y diversos saqueos a tiendas comerciales.

Sebastián Piñera demostró su pequeña estatura política y alta megalomanía al dictar en la noche del viernes 18 el Estado de Emergencia, facultad que en la práctica representa el fracaso de la política para interpretar el malestar del pueblo y encauzar al país por la senda de las soluciones democráticas, encomendándole a las Fuerzas Armadas el control de la situación, a sabiendas que en lo que son realmente expertos nuestros militares es en agredir a su propia población civil. Pero se trata solo del principio del fin de un orden institucional y de un sistema económico cuyo resultado principal es la inequidad social y el bienestar de una ínfima minoría, representada por la clase política y las grandes patronales empresariales, con la complicidad de muchos jueces y tribunales abyectos del sistema institucional legado por la Dictadura y refrendado por la aún más larga posdictadura.

Los últimos gobiernos chilenos acostumbran a ufanarse por la pertenencia de nuestro país al selecto número de integrantes de la OCDE. Sin embargo, los propios estudios y pronósticos de esta entidad mundial se han encargado de contradecir el entusiasmo de La Moneda respecto de la marcha de nuestra economía. Otro balance muy difundido sobre los índices de bienestar de estas naciones ubica ahora a Chile en el lugar 36 de los 40 países analizados. Muy lejos de Noruega y Australia y otras naciones que según las diversas fuentes estadísticas y sondeos serían las que mejor viven en el mundo de acuerdo al ingreso real de sus familias, calidad de educación, acceso general a servicios básicos y varios otros tópicos.

Los informes aludidos ratifican la convicción de que los chilenos tenemos una de las brechas más pronunciadas del mundo entre lo que obtienen los ricos y los pobres, caracterizándonos como una de las naciones de más alta concentración económica versus la realidad de la inmensa mayoría de la población con remuneraciones y pensiones realmente bochornosas, si se considera que somos la nación latinoamericana con más alto PIB per cápita. Guarismo que no sirve de nada si no se lo compara con la realidad de la distribución del ingreso.

La desigualdad se hace todavía más flagrante con el reciente pronóstico en cuanto a que Chile crecerá entre 2018 y 2021 más que el promedio calculado para los propios países de la OCDE y los de la APEC. Por lo que podría ser plausible, entonces, que nuestro país hiciera un esfuerzo real por mitigar nuestra inequidad, si no quiere exponerse a las convulsiones sociales que puedan poner otra vez en riesgo nuestra estabilidad política y paz social

Lo cierto es que nuestro neoliberalismo más salvaje empieza a hacer agua frente al creciente malestar social, cuando una nueva alza en los precios de los combustibles y de la movilización colectiva ha provocado la ira de cientos de miles de trabajadores cuyos escuálidos ingresos ya no toleran ni el más mínimo aumento del costo de vida. Al escribir estas líneas, completamos una semana de severas protestas , especialmente ahora al interior de las estaciones del metro capitalino, donde la represión policial se hace más difícil y, al arrojo de los jóvenes, son miles los usuarios que se resuelven también a evadir los pagos de pasajes. Toda una acción de desobediencia civil que se suma a la protesta de los pescadores artesanales, de los pensionados que reclaman NO+AFP, de los estudiantes secundarios que exigen mejor educación pública y de otras diversas expresiones a lo largo del país tras demandas salariales, medioambientales y otras justas causas.

No hay duda que la calma social que se impuso en la posdictadura ya llega a su fin y que el pueblo chileno se convence que solo con su decidida acción podrán hacerse efectivas sus demandas, toda vez que la clase política en su conjunto se aprecia corrupta, insensible e incapaz para oficiar de representante e intermediaria ante el Estado. Tanto así que lo niveles de abstención electoral han llegado a ser los más altos del mundo, superando el 50 por ciento del padrón como consta en todos los últimos comicios. No es de extrañarse, entonces, que en esta connivencia cupular, la represión resulte avalada incluso por parlamentarios que en el pasado hicieron gala de su izquierdismo o allendismo y ahora están apoltronados en el poder junto a la ultra derecha.

La población chilena ha llegado a convencerse de que lo que menos falta en Chile es dinero para hacer frente a las carencias sociales, cuando también en los últimos días se ha sabido que los fondos de reservas de las pensiones se han elevado por sobre los veinte mil millones de dólares, la mitad de los cuales están depositados en la banca norteamericana. Lo que le reditúa a un puñado de empresas y entidades financieras ganancias altamente abusivas, como que se afirma que el negocio de las administradoras de fondos de pensiones (no más de seis o siete entidades) es uno de los más boyantes de toda la Tierra. ¡Vaya cuánto podría hacerse en Chile en materia de inversiones, fomento del empleo e infraestructura con esos recursos si el sistema previsional fuera administrado como antaño por el Estado o por los propios cotizantes.

Pasto tierno para el desarrollo del narcotráfico y la delincuencia son ahora en Chile los altos índices de pobreza y discriminación, la arrogante riqueza de unos pocos, como la complicidad de la política con el grave estado de la inequidad social. En una desfachatez que explica que los parlamentarios chilenos obtengan mejores sueldos y prebendas que sus colegas norteamericanos o europeos; que reciban montos por lo menos 20 veces por encima del salario promedio de los trabajadores, de lo cual se explica la renuencia de los legisladores a ceder sus cupos a favor de las nuevas generaciones, cuanto incluso aquella actitud de algunos ex dirigentes universitarios de buscar acomodo laboral en el gobierno, el poder legislativo o en los municipios. Condenados solo a servirse de la política ante la imposibilidad de procurar desde allí los cambios sustantivos que prometieron.

El estallido social al que nos referimos es todavía muy espontáneo y puntual, como siempre ha ocurrido en el preludio de las grandes transformaciones. Sin embargo, ya no se trata solo de los estudiantes en los que hay que reconocer hoy los índices más elevados de conciencia política y resolución. Esto también habla de un fenómeno bien conocido, en cuanto a que para los trabajadores y la población adulta es siempre más riesgoso encarar a las autoridades. Ya sea por miedo a perder sus empleos y ser reprimidos por un estado policial que goza de las mismas facultades “disuasivas” de la última dictadura cívico militar. Toda vez que siguen vigentes la Constitución de Pinochet, las leyes y los altos presupuestos otorgados a las Fuerzas Armadas y de Orden. Militares y policías que ahora, por obra y gracia del presidente Piñera, empezaron hace algunas semanas a colaborarse mutuamente a fin de encarar las tareas de seguridad. Con facultades y recursos onerosos que algunos proponen ampliar, cuando se acusa a La Moneda de haber fracasado en su tarea de inhibir a la delincuencia y la atrevida acción de los estudiantes el emblemático Instituto Nacional y otros establecimientos.

Lo más importantes es el cambio que se está produciendo en nuestra población respecto de la radicalidad de algunas protestas y la violencia que se acrecienta en ellas. Por más que la gran prensa siga coordinada para alertarnos de los riesgos de las manifestaciones sociales e insistan en ofrecer como solución al descontento el diálogo con las autoridades o la conformación de “mesas de trabajo”. Sin duda, instancias distractoras que en la práctica han caído en el más completo descrédito o ridículo. Lo más curioso, sin embargo, es que los mismos que han recurrido recurrentemente a las armas para acceder al poder o derribar del gobierno a sus legítimos moradores tengan el cinismo de tildar a sus opositores de violentistas. Como si el bombardeo a La Moneda, los constantes cuartelazos y las masacres a los trabajadores no fueran los principales actos de terrorismo acometidos por la derecha, los poderosos empresarios y el servil mundo castrense.

Los chilenos parecen hoy más inclinados a comprender y validar la cólera de los jóvenes que protestan, como a reconocer (como siempre ha ocurrido) que los desmanes contra el llamado orden público son efectuados tantas veces por agentes infiltrados entre los manifestantes. Llama la atención que con todos los fieros recursos de Carabineros y la policía civil sean contados con los dedos de la mano los casos en que se detienen a los encapuchados, por ejemplo, como a tantos delincuentes comunes que asolan las calles y barrios. Varios de los cuales, posteriormente, se descubren en los Tribunales como policías de franco dedicados a asaltar viviendas, robar autos y cajeros automáticos. Emulando en forma más rústica, claro, el proceder se aquellos oficiales que por tanto tiempo vienen apropiándose personalmente de los recursos asignados para sus deberes institucionales.

En reacción histérica el Ministerio del Interior y los legisladores cada día proponen y aprueban más disposiciones para pacificar a nuestra población, para impedir que el malestar llegue a expresarse como en Buenos Aires, Quito, Barcelona y en tantos otros lugares que sufren el lastre de gobernantes miopes y arbitrarios como los nuestros, enseñoreados en los cargos públicos y dispuestos a atropellar la libre determinación de sus pueblos, mientras hacen gárgaras con la palabra democracia y se empeñan en descubrir en otros países los despropósitos que aquí se hacen ahora más ostensibles.

Después de estos episodios de ira y represión, habría que preguntarse si los miembros de la OCDE se dispondrán o no a reunirse próximamente en Santiago con la presencia de los presidentes de China y Estados Unidos. Si no se abstendrán de hacerlo por motivos de seguridad pero, sobre todo, por una cuestión de pudor, después de haber difundido tan lapidarios informes sobre nuestra desigualdad social. La verdadera causa que explica la rabia callejera y la violencia que estamos observando.

http://juanpablocardenas.cl


Declaración Pública Universidad Academia de Humanismo Cristiano

La Universidad Academia de Humanismo Cristiano, ante la declaración de Estado de Emergencia realizada por el Presidente de la República, expresa lo siguiente:

El Estado Emergencia, como momento excepcional en el orden jurídico, representa un riesgo para el pleno respeto y garantía de los Derechos Humanos, ya que militariza las labores policiales.

Este período de excepción constitucional de ninguna manera deroga o anula los derechos fundamentales, y toda limitación temporal en el ejercicio de libertades de reunión y desplazamiento debe aplicarse de forma estrictamente proporcional.

Se debe ejercer amplio control político y judicial de las medidas que dicte la autoridad para prevenir, identificar, denunciar y sancionar potenciales prácticas violatorias de los Derechos Humanos.

El Estado de Emergencia tampoco restringe la libertad de expresión. Por esa razón, tanto el Gobierno como los medios de comunicación deben extremar su responsabilidad en la información, generando certidumbre y evitando alarmismos y criminalizaciones de las legítimas demandas que expresa la ciudadanía.

Advertimos que la raíz de este conflicto es de naturaleza política y social, por lo que reducirla a un problema de orden público imposibilita su resolución completa y oportuna. Llamamos a todas las dirigencias políticas del país a estar a la altura de este desafío, permitiendo la superación integral de esta crisis.

La Universidad Academia de Humanismo Cristiano forma parte de la ciudadanía crítica y estará atenta y responsable en la garantía de los derechos constitucionales de todas las personas, y los derechos establecidos en los tratados internacionales.

ACADÉMICOS Y ACADÉMICAS UAHC

Álvaro Ramis. Rector UAHC Gabriela González. Decana Facultad de Ciencias Sociales Beatriz Areyuna. Decana Facultad de Pedagogía Marcelo Nilo. Decano Facultad de Artes Raúl González Meyer. Director Instituto de Humanidades Miguel Bahamondes. Presidente Directorio UAHC. Escuela de Antropología Tomás Moulian. Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales Consejo Ampliado Facultad de Pedagogía Consejo Facultad de Ciencias Sociales Macarena Barahona. Vicerrectora de Desarrollo Institucional Francisco Jeanneret. Vicerrector (S) Académico Joshuaa Antican. Representante Estudiantes Consejo Facultad Pedagogía Fabián Gonzalez. Facultad de Pedagogía Rossana Hormazabal. Escuela de Pedagogía en Historia Carolina Picarro. Escuela de Pedagogía en Educación Diferencial Claudia Araya. Escuela de Lengua Castellana y Com. Isabel Plaza. Observatorio de Educación y DDHH. Fac. de Pedagogía Diego García. Escuela de Pedagogía en Historia Camila Silva. Escuela de Pedagogía en Historia Pedro Rossana. Escuela de Pedagogía en Historia Fabián Cabaluz. Escuela de Pedagogía en Historia Felipe Zurita. Director Escuela de Pedagogía en Historia Blanca Astorga. Directora Escuela de Pedagogía en Educación Diferencial Alexis Chelme. Director Escuela de Pedagogía Básica. Nibaldo Cáceres. Director Escuela de Lengua Castellana y Com. Ivan Pérez. Director Escuela de Pedagogía en Matemática María Carolina Barrios. Directora Escuela Administración Pública Melvin Anabalón. Director (S) de Psicología Ivan Cisterna. Director (s) de Trabajo Social Marie Núñez. Directora Escuela de Antropología Rodrigo Gangas. Director Escuela de Ciencia Política y RRII Silvana del Valle. Directora Escuela de Derecho Amparo Gallegos. Directora Escuela de Geografía Adriana Capaldo. Directora Escuela Historia Paulina Vidal. Directora Escuela de Sociología Claudio Gutierrez. Instituto de Humanidades Raúl Zarzuri. Escuela de Sociología Maira Arriagada. Escuela de Antropología. Luis Campos Muñoz. Escuela de Antropología Rodrigo Medina. Escuela de Derecho Jannyna Chacón Aravena. Escuela de Derecho. Carolina Bienzobas. Escuela de Psicología Daniela Escalona Thomas. Escuela de Antropología Liliana Salazar. Escuela de Sociología Sergio Moscoso. Facultad de Ciencias Sociales Maria Soledad Pérez. Escuela Trabajo Social Juan Ignacio Radic. Instituto de Humanidades Marco Feeley. Escuela de Historia Daniela Manusevich. Escuela de Geografía Ximena Valdes. Escuela de Geografía Marcelo Garrido. Escuela de Geografía Jessica Cherie Orrego. Escuela Trabajo Social Pedro Figueroa. Escuela de Ciencia Política y RRII Nicolás Salinas Baez Javiera Cienfuegos. Escuela de Sociología Peter Alex Sharp Alejandro Tsukame. Escuela de Sociología Claudio Espinoza. Escuela de Antropología Carlos Canales. Escuela de Psicología Paulina Muñoz. Facultad de Artes Vivian Murúa. Facultad de Pedagogía Daniella Mirone. Escuela de Psicología Silvana Pirrello. Escuela de Psicología Yohann Videla. Escuela de Geografía Voltaire Alvarado. Escuela de Geografía Cristián Alarcón. Escuela de Derecho Diego Rochow. Escuela de Derecho Consuelo Cortés. Escuela de Derecho Camila Troncoso. Escuela de Derecho Rodrigo Calderón. Escuela de Derecho Isca Leyton. Escuela de Psicología Margarita Ortega. Escuela de Teatro Francisca Perez Prado. Escuela de Psicología Isnel Martínez. Escuela de Derecho Iván Pincheira. Escuela de Ciencia Política y RR.II. Pedro Huerta. Instituto de Humanidades Carolina Rey José Berríos Carreño Paz Barrientos. Escuela de Gobierno y Gestión Pública


Français-du-monde – adfe[1] en representación de numerosos compatriotas que han elegido a Chile como país de residencia compartiendo la vida e historia de sus habitantes, no podemos quedarnos como meros espectadores de lo que está sucediendo en este país hoy en día. Si bien se puede rechazar los actos de violencia, consideramos que eso no debe implicar desestimar lo que se quiere expresar,

1.- Las movilizaciones sociales y protestas, que mayoritariamente se han desarrollado de forma pacífica, no han de enfrentarse con la criminalización de la población, tampoco con militarización y toque de queda.

2.- Para nosotros, sobre todo para los que vivimos la dictadura de Pinochet, nos preocupa el estado de emergencia en Santiago, como respuesta a manifestaciones sociales, que son el resultado de la ausencia de las autoridades y de su incomprensión de las demandas sociales.

3.- Cómo en el movimiento de los “chalecos amarillos” el año pasado en Francia, - movimiento que empezó con un rechazo a una alza de tarifas de la bencina -, quedó de manifiesto el hastío de los chilenos frente a un modelo económico de cuyos abusos todos tenemos experiencia de una u otra forma, pero sobre todo los sectores más vulnerables, siendo ellos, tal como lo sabemos, cuyo presupuesto mensual tiene que asumir difícilmente frecuentes alzas.

4.- También compartimos con nuestros amigos Chilenos el rechazo de la desigualdad e inequidad que existen en este país, así como de la corrupción, que afecta en particular a algunas de sus instituciones.

En el marco de nuestra calidad de extranjeros, seguiremos aportando en cuanto se pueda, para que prevalezcan la justicia, la democracia, el respeto de los derechos humanos, en el Chile que todos anhelamos.

Último minuto: el Presidente decidió suspender, por fin, el alza de tarifa del metro, lo que bien se hubiera podido hacer hace varios días.

Santiago, 19 de octubre de 2019.


¡Queremos acción política, no acción militar!

Ante las jornadas de movilización que sacuden a la Región Metropolitana, declaramos:

La movilización nace del malestar acumulado de políticas abusivas, injusticias y arbitrariedades, de la restricción de nuestras libertades y derechos humanos individuales y colectivos. Esta situación nos afecta como mujeres, lesbianas y trans. trabajadoras, estudiantes, pobladoras y campesinas, mujeres de pueblos indígenas y afros, nacidas o llegadas a este país.

El gobierno ha respondido con represión estatal. Condenamos la violación a los derechos humanos ejercida mediante las detenciones arbitrarias y la agresión física a jóvenes, muchos de ellos menores de edad. Rechazamos la declaración de Estado de Excepción que busca acallar en vez de solucionar una situación social insostenible y vulnera la soberanía popular en democracia.

Los movimientos sociales no somos delincuentes y no queremos dejar la vida en nuestras luchas. Rechazamos la violencia y la represión. La memoria feminista nos muestra que los caminos son de acción, de abrir futuros, de aliarnos, encontrarnos y acompañarnos. Juntas derrocamos dictaduras.

No daremos ni un paso atrás hacia la restricción de derechos humanos y el avance de la violencia estatal.

Que el estado de excepción se derogue y que salgan los militares de las calles.

Mesa Acción por el Aborto en Chile


Comunicado de la ciudadanía chilena sobre los hechos del 18 de Octubre del 2019

Santiago de Chile, 18 de Octubre del 2019

Los hechos acontecidos en Santiago de Chile durante el día 18 de octubre y la respuesta del gobierno, evidencia la más profunda incapacidad de abordar las problemáticas y demandas sociales.

La movilización iniciada por los y las estudiantes secundarios por el alza de pasajes del metro ha sido avalada por amplios sectores del país, evidenciando la necesidad de un diálogo urgente, público y vinculante en el que se discutan estas materias.

Mediante este comunicado, ciudadanos y ciudadanas firmantes queremos señalar:

1. Defendemos la lucha social y avalamos la movilización de amplios sectores de la población.

2. Vemos en estos sucesos que la responsabilización individual del bienestar explotó y chilenas y chilenos ya no pueden sostenerlo más.

3. Esta situación evidencia que el modelo neoliberal chileno ha fracasado y, por tanto, no puede seguir siendo importado como una experiencia exitosa a otros países.

4. Rechazamos profundamente la declaración de Estado de emergencia del Presidente Sebastián Piñera y lo interpelamos a que sea derogado en las próximas horas. Recordando que la última experiencia de estas características fue durante la dictadura.

5. Solicitamos el apoyo internacional de organizaciones e instituciones de derechos humanos, pues el uso de violencia por parte de las fuerzas policiales y el eventual despliegue de la fuerza armadas es ilegítimo y atenta contra las libertades y derechos individuales.

6. Llamamos a los Presidentes del Senado y Cámara de Diputados a convocar a una sesión extraordinaria.

Te invitamos a apoyar este comunicado durante las próximas horas y difundirlo para que pueda contar con el mayor apoyo ciudadano.

Te invitamos a sumarte a este comunicado, sumando tu firma: 1. A. Francisca Gallegos , chilena 2. Francisco Carreras sociólogo UAH. 3. Leonora Beniscelli Contreras, profesora de Artes Visuales, Mg. en Educación, Estudiante Doctorado en Sociología UAH 4. Bernarda Pérez, Psicóloga 5. Jonathan Núñez, economista, MGPP USACH, jonathan.nunez.f@gmail 6. David Nur padre y chileno 7. Carlos alberto ulloa sierpe - carlo.ulloas@gmail.com 8. María Elena Tobar Santander Defensora de DD. HH. 9. Roxana.carvajal.r@gmail.com Trabajadora social 10. Antonia Mardones, Antropologa Social 11. Nicolás Rojas, académico 12. Tania Figueroa. Coordinadora de Projectos para BACR 13. Cristobal Elgueta, chileno 14. Stephanie Hooper 15. Elisa Duran Micco, Estudiante 16. Carolina Guerra, Socióloga feminista 17. Gonzalo Mena, científico 18. Ximena Soza, Doctora en Educación y artista, chilena 19. Sergio Peñafiel Jaime, Profesor 20. Carlos Barón, Profesor, San Francisco State University 21. Javiera Aracena, psicologa 22. Erick Paul Kramm Mandiola, chileno, padre y creador 23. Paloma García 24. Karina Quiroz Otárola, artista 25. Alejandra Feijóo Carmona, Socióloga 26. Camilo Aguirre Torrini, Mg. en Relaciones Internacionales. 27. Jonathan Pradena-constructor 28. Maura Gutiérrez Paisajista 29. Maria alejandra cañas cañas trabajo en atencion al cliente 30. Sebastian Honores, controlador de tránsito aéreo 31. Andrés Paredes Bañares 32. Francisca Caballero, ingeniera comercial 33. Margarita lira muñoz, Antropologa 34. Edith Pizarro, chilena 35. Paulina Fuenzalida, Psicóloga 36. Samanta Alarcón, socióloga 37. Pablo Enrique Castells Humeres , chileno 38. Francisca Ponce araya, lic. En geografía, UAH 39. Mitzi Riveros Bonachea 40. Ronald Gallardo Duarhtt, Sociólogo, escritor, poeta.Calle Magnolia. 41. Valeria Ferrada, Trabajadora Social 42. Marta Gangas Merino - Medica General 43. Jorge Molina, chileno, diseñador gráfico. 44. Ricardo Galaz 45. Elsa Valeska Riquelme Lagos, estudiante de Ingeniería en negocios y gestion comercial 46. Sergio Torres, Ingeniero Informático 47. Bárbara Sepúlveda 48. Marianne Meneses, Socióloga 49. Pablo Inzunza, Ingeniero. 50. Silvana Villagrán, profesora, coordinadora académica 51. Maria Guadalupe Becerra Quezada. Escritora. 52. Johnny lizana Aguilar 53. Paulina Araya 54. Gabriela Llanos psicologa 55. Mario Andrés Borges Nogueira 56. Brisa Campillay, Constructor Civil 57. Mario Andrés Borges Nogueira, Ingeniero Comercial 58. Valentina Celedón, periodista 59. Alejandra Montoya, Profesora de Lenguaje y Literatura 60. Luis Flores Iturrieta, Docente 61. Felipe A. Flores Salgado. Psicólogo 62. Mariela Ruiz, Contador auditor 63. Nikita Parra Evaristi, Trabajadora Social 64. Javiera Cienfuegos, socióloga 65. Tania Macuer, Socióloga 66. katherine Segovia Correa 67. Loreto Palma Vergara 68. Adán Toro Toledo. Docente 69. Margarita Hualme -Profesora Diferencial 70. Manuel Rocco, Enlace 71. Sergio Fritz Roa, escritor 72. Francisca Carillanca Lopez, Docete 73. Rayen Margarita Garrido Hualme Estudiante de Danza 74. Verioska Peñailillo Araya "Convergencia Social" 75. Sebastian Pulgar, chileno 76. Muriel Armijo Cabrera, Doctora en Educacion 77. Javiera Gómez Álvarez, profesora de inglés 78. Nicollette Stuardo, Educadora de Párvulos 79. Gloria Baeza Santibáñez 80. Pilar Troya, Instituto Tricontinental de Investigación Social 81. Isabel Soiza Quiroz 82. Juan Díaz, profesor. 83. Hugo Baronti, Escritor 84. Rodrigo Maureira Duran, Profesor 85. Bárbara Acuña, trabajadora Usach 86. Verioska Peñailillo Araya 87. Lorena Lorca Martínez, Secretaria Recepcionista 88. Gabriel Olmos, estudiante 89. Inti Villarroel, estudiante de la facultad de artes de la UAHC 90. Mauricio Arce, garzón. 91. - María de los Ángeles Rojas Roldán, Secretaria 92. Rosana Bruna Profesora 93. Judith Ahumad. Sociologa 94. Elcira Varas Silva . Pensionada 95. Profesora de danza 96. Carla Pinilla, Estudiante 97. Angela sandoval ibarra 98. Javier Candia, profesor 99. Luis Diaz, Centro Cultural Espacio Kütral 100. karen rojas 101. Ana Carolina Ojeda, Traductora e Intérprete USACH 102. Álvaro Inostroza, Chileno 103. Loreto Lscroix Profesora de Ingles / periodista 104. Cherie Arias dueña de casa 105. Alison León técnico electronica 106. Camila Benavides, educadora ambiental 107. Sara Joiko, socióloga 108. Catalina Farres Portales, Asistente de parvulo 109. Andrés Eduardo Pardo Navarrete bodeguero Casino Sodexo 110. Carlos Tapia Catalán, ciudadano 111. Denisse Torres Trabajadora social 112. Elizardo Figueroa López, 33 años, chileno 113. Katia Rojas, docente. 114. Hirochi jujihara , estudiante arquitectura 115. Franccesca estefany hidalgo jofre dueña de casa 116. Natalia Allende 117. Claudia Montero 118. Juan santana, estudiante de ing en administración 119. Elisa lecaros enfermera 120. Pilar Palominos . Podología 121. Darbil astete castro , master en planificación tributaria ( c ) 122. Francisca Villagrán 123. Alan Berezin, Sociólogo 124. Paola zamorano 125. Maria Paz Cubillos - médico 126. Javiera Peñailillo, técnico en Educación Parvularia 127. Boris Figueroa, Profesor Diferencial 128. Miguel parada soldador 130. Romanett jorquera, independiente 131. María ines Lennon, ex docente 132. Patrick parra 133. Julio Valenzuela Zapata....empleado público 134. Fabián Bustamante Olguín - Profesor en ETHICS- Universidad de Chile. Estudiante de Doctorado en Sociología, Universidad Alberto Hurtado 135. jocelyn Acosta técnica en párvulos 136. yaritza piña dueña de casa 137. Florencia Martínez Basoalto Vendedora 138. Fernanda Cabañas Gac, Ingeniera 139. Patricio Quiroz jubilado 140. Gabriela Barraza, Estudiante Trabajo Social. 141. Isabel A. Núñez. Chilena 142. Carol Herrera profesora 143. Patricio Quiroz jubilado 144. Camila Césped Cratchley, Psicóloga 145. Juan Francisco Ortiz Reyes, abogado, funcionario público. 146. Maria farias, Profesora 147. Gonzalo Márquez Vilches, Ingeniero Civil 148. Sebastian Rozas, técnico informático 149. Ximena Horvitz diseñadora gráfica 150. Yasna alvares tons 151. Catherine pulgar QUILODRán, técnico veterinaria 152. Angélica Olea Fotógrafa Profesional 153. Yasna Alvarez Tons Dental 154. Lisette Mendieta Montecinos, psicóloga 155. Arletis Collihuin fritz-estudiante 156. Nicol figueroa, trabajadora. 157. Diego Alarcon ingeniero civil 158. Nicolás Labra Ampuero, araña de rinkon 159. Constanza Riquelme . Comunicadora audiovisual 160. Daniela Melo Mujica 161. Yasna Alvarez Tons Dental 162. Claudia Pontigo, Terapeuta ocupacional 163. Manuela Mendoza. Antropóloga 164. Daniela Burgos, Diseñadora industrial 165. Araceli Zapata P, profesora 166. 136. Sofía Ocampo Torrejón, Profesora 167. Constanza Bravo, Estudiante de Trabajo Social 168. sergio morales 169. Bárbara Oñate, Terapeuta corporal 170. Bárbara Oñate, Terapeuta Corporal 171. Víctor Antonio Moreno Bustamante. técnico electronico 172. Paulina Saavedra, educadora de párvulos 173. Lucia Montealegre Aguilar. Estilista Unisex 174. Constanza Bravo Romero, Estudiante de Trabajo Social 175. Lorena Etcheberry Rojas, socióloga 176. Mariana Calcagni 177. Paulina Véliz Jorquera /Psicopedadoga - Ed. Diferencial 178. Rodrigo Aranda, médico cirujano 179. Danixsa García Saez 180. Tania Muñoz Espina Médica de Familia 181. Cecilia Baeza Correa Antropóloga 182. Rocío Vallespin 183. 165. Claudia Alonso, Geógrafa 184. Daniela Barrios González, trabajadora independiente. 185. Matias Gallardo Quinteros 186. juan palavecinos 187. Yerko Alejandro Beltrán Matus de la Parra 188. José Coloma Zapata, sociólogo 189. Carlos Zúñiga Vergara. Pediatra 190. Paola Antileo Pino, ONG Mas Antofagasta 191. Nancy Löfling, Colegio de profesores, Profesora en educación diferencial, Licenciado en Pedagogia. 192. Amelia Del villar, Sociologa 193. Bastian estaban lizama gavilan 194. Jorge Falcón, Ingeniero Civil 195. Francisco Salazar - Marketing 196. Alberto Mora, psicólogo 197. Andrea Acevedo, profesora 198. Ignacio irribarren barrios estudiante 199. Maria Gloria Lazcano Torres, abogada 200. Nadia Cortés Lizama, docente de Historia y Cs. Sociales 201. Andrés Verdugo, Asesor en Prevención de Riesgos 202. Sofía Riveros Malebrán, Geóloga 203. lorna bersabe bouillet 204. Felipe Cuevas, Mg. Ciencias/Master en Adm. y Gestion de los Sistemas de Seguridad Social 205. Daniela Veloz, historiadora 206. Francisca Villalón -estudiante trabajo social 207. Maria Cecilia Muñoz Aguilera Administrativo farmacia 208. Marcelino esteban medina manriquez 209. Luisa Moreno Frez, asesor prevención de riesgos 210. Evelyn Fajardo, Educadora. 211. Rodrigo Rivera Castillo, contador auditor 212. Michelle Bouillet, trabajadora Social, Antofagasta 213. Isaac Maraboli Ledezma, estudiante universitario 214. Angela Zapata,Físico nuclear. 215. Eduardo Román Torres Carvajal, abogado 216. Emiliano del Solar, estudiante música 217. Ximena Díaz Arredondo, Trabajadora Social 218. Pancho peskador, pintor de brocha gorda 219. Luis Quinteros Moncada ,obrero 220. Cristian Gallegos Jara 221. Carmen Arevalo Ojeda - Licenciada en Psicologia 222. Daniel Álvarez Pohle , Técnico en Logistica 223. Helien Elizabeth Albornoz Alarcón 224. Sebastián guerrero , mecánico 225. Jazmín Núñez, Socióloga 226. Pamela torres sandoval 227. Isabel Alessandrini, Sociologa 228. Daniela Campos Medina, Educadora. 229. Camila Rojas Cortes, vendedrora mall 230. Paulina Jáuregui-Tobar, trabajadora de la Educación. 231. Kamila Galleguillos, bailarina 232. cristian meza obrero 233. Sebastian Arévalo, prevencionista de riesgos 234. Benjamín Córdova, Profesor Diferencial 235. Sixto Nicolás Torres Valdivia ,músico y profesor 236. Gloria Cratchley klenner. Dueña de casa 237. Sergio Bravo Cuevas, Profesor. 238. Orlando Jiménez, Abogado 239. Claudia Saldivia, psicóloga 240. Rode Farías Garrido, Técnico Social 241. Raul cesped. Pintor 242. Bárbara Bustamante López, profesora 243. Yesenia Vidal, trabajadora 244. Diego Lineros, estudiante y comerciante ambulante 245. Liliana Fümel directora de escuela 246. Romina Monsalve, Lic Historia. 247. Daniel Pineda, Administrativo 248. Javier Vásquez, obrero y estudiante de diferencial 249. Mauricio González Moncada. Medico 250. Alex Avila, estudiante 251. Víctor ruminot conductor profesional 252. Mauricio Aravena Zelada, periodista 253. María Farias Vega, Comerciante ambulante 254. Ruth Cárdenas Cañón Técnico Profesional en Prevención de Riesgos 255. Luis Donoso Tapia, conductor 256. Yasmin hidalgo 257. José Luís Rivera - Informático 258. Pamela Torres Sandoval tens en Odontología 259. Carolina Norma flores Hernández dueña de casa 260. Gisselle Saravia, subgerente marketing 261. Roddy Campusano coloma, topografo 262. Felipe Andrés Sánchez Castro , Ingeniero Civil Industrial 263. Claudia Maulen Gallardo /analista rrhh 264. Paulina Sáez, Socióloga 265. Fernando Benavides Alba, médico. 266. Carlos Vergara, pensionado 267. Myrtha Rosa Vizcarra Manriquez, Jubilada 268. Andres Padilla, editor 269. Mercedes Castro Arraño profesora 270. M. Soledad Ascencio Cortés, investigadora, estudiante doctorado UAB (Barcelona)o 271. Angelo nuñez 272. Constanza Avendaño . Áreas naturales 273. Alejandra Cuervo V. 274. Luis Daniel Contreras Fuentes, ingeniero, desempleado 275. Magdalena Benavides 276. Nicolás Fuentes, sociólogo. 277. Pablo Sáez Opazo, Psicólogo 278. Juan Carlos Torres Tecnólogo Médico 279. Jessica Beltrán Casas, Asistente Social 280. Donnie Villanueva , lic obstetricia , profesor de ciencias 281. Lexie Marín trabajadora social 282. Paulo segura / chileno descontento 283. Felipe espina Placencio, cocinero 284. Rodrigo mercado , músico 285. Carolina Villalón, mujer, madre, hija, hermana, amiga, profesora 286. Pedro Araya carpintero 287. Daniela Pincheira Valdebenito, Trabajadora Social 288. Amelia del villar 289. Manu basualto: diseñador y soldador. 290. Rodrigo Quinchavil, Ingeniero 291. Donnie Villanueva , lic obstetricia , profesor de ciencias 292. Alondra Yulisa Pinilla Melo, estudiante 293. Eduardo Andrés rojas flores, transporte 294. Marlene Andrea adiban Carvacho Corredora de Propiedades 295. Darbil astete castro 296. Pamela Canales Navarrete, Periodista, Gestora Cultural 297. Pamela beaumont. Trabajador social 298. Maria Silva. Tens 299. Belén Donoso vizcarra 300. Monica Antonella Celis Alarcon,Trabajadora Social 301. Cristian Olivares Acuña, Arqueólogo 302. Claudia rios carrasco. Trabajadora independiente 303. Denise Leal Diseñadora gráfica 304. Julián Ortiz 305. Carolina Sofía Rodríguez Oyarzo, Profesora de Historia 306. Jimena Green Contreras, Psicóloga 307. Solange González Ríos, médico fisiatra 308. Camila Paz Gaete Rios, Independiente 309. Jorge pino cruces, independiente 310. Rosario Descartes, Decoradora de interior 311. Francisca Rodriguez Cornejo, Trabajadora Social 312. Nelly Nayaded Matamala Orellana, Dueña de casa 313. Claudia Andrea Cifuentes Paredes, Nutricionista 314. Karen Isabel Hinrechsen Prieto Mg. Trabajo social UC 315. Camilo Antonio Hurtado Farías, mecánico. 316. Jacqueline Georgi, Sociologa, Artista Chilena 317. German chavez ing. Prev. De riesgo. 318. Angela Cañas pensionada 319. Lucas Monsalve, Estudiante de Kinesiología 320. Andrea Gaymer, traductora e intérprete 321. AngelaCañas pensionada 322. Rodrigo Alex Pérez Toro inspector de Calidad 323. Natalia Fernández, trabajadora social 324. Luis Figueroa Balcazar, Ciudadano Chileno, Asesor en Prevencion de Riesgos 325. Daniela Monsalve Psicóloga 326. Sandra Araya Moreno -Educadora de parvulos 327. Evelyn Arriagada Araya, Psicóloga 328. Walter Alvarez , cineasta 329. Francisca Carril, socióloga 330. Muriel Farias Ramos, TENS 331. Hernan eduardo vallejos muñoz mecanico 332. Macarena martinez mella profesora de educacion fisica 333. Angela Marcela Moreno Frez 334. Jorge Javier Rivera Sánchez - Ingeniero Metalúrgico 335. 316. Sara López, Socióloga y Magister en Gobierno 336. Jacob Alexis Salazar Ramírez 337. Dionisio fuentes Duarte independiente 338. Ignacia Melo, psicologa 339. Sara del Carmen Ramirez Palermino 340. Camila galleguillos 341. Sara del Carmen Palermino Miranda 342. Romina suazo 343. Marcela Horvitz Lennon , médico 344. Vanessa Espinoza, estudiante y trabajadora 345. Adolfo Guajardo, analista 346. Sandra Gambra chilena 347. Óscar Felipe Maureira Zúñiga, Arquitecto. 348. Nelson Castillo Barra, abogado 349. Vanessa Morales Boucher, Asistente Social 350. Ma. Pía Romero. Socióloga 351. Gonzalo Fica Campos , Ingeniero mecánico 352. Nicole Carrasco Fuentes ingeniera comercial 353. Gigliola Galleani asesora prevención riesgos 354. Ignacia diaz, psicologa 355. Alexis catalan, tec. Electrico 356. Nicolas torres sociologia 357. Hector de la Peña. Ingeniero Com. 358. Adolfo Guajardo, Analista QA 359. Alvaro gonzalez soto, tutor psicosocial 360. Gisel Avalos Luengo, Enfermera 361. Marcia Merello Sanhueza, Educadora de Párvulos 362. Rodrigo Andrés Tapia Jensen, Diseñador Gráfico Publicitario. 363. Carla Ossa, socióloga, consultora internacional en conflictos sociales 364. Paula Beaumont Herrera, Publicista y Modista, Chilena 365. Paola Guerrero , médico anestesiologa. 366. Estibaliz palacios avendaño. Asistente social 367. Viviana Ramírez 368. Carlos de la Barra, chileno 369. Jehu Lot Perez .Constructor 370. Michael Reveco Vargas, Orfebre 371. Carolina Vidal, Enfermera 372. Juan Carlos Castillo Rojas, Ingeniero Metalurgico 373. Lorena Ardito Aldana 374. Hugo Tavera Villegas 375. Danilo alejandro catala alvarez. Musico, sonidista. 376. María Eliana Daza Comunicadora Audiovisual 377. Manuel avalos Rodríguez, habitat, técnico mecánico 378. Karina Geldres profesora 379. ELIZABETH CAROLINA CHANDIA MONTERO ,PROFESORA 380. Marta Cortés 381. Germán Chavez Madrid 382. Marta Cortés. Dueña de casa 383. Ignacio Herrada Rojas 384. José Catalán Silva profesor 385. Nicole farias galaz 386. Evelyn Carrasco Sanhueza, Cartografo 387. Pamela Villarroel 388. Fuyen chung merello, endeudado 389. Karina soto - trabajadora social 390. Patricia pizarro psicologa 391. Claudio Carrasco García 392. Yazmin Suazo independiente 393. Maria Jose Vargas, Diseñadora Industrial 394. Ninoska Alvarez Escobar 395. mauricio cifuentes paredes faenero 396. felipe Garrido, artista visual. 397. Lenin Cabrera Gallardo, Gestor en RRHH. 398. Jorge Solís V - Estudiante arquitectura 399. Héctor Fuentes Quijada, Arquitecto 400. Susana Riquelme Mesina - profesora. 401. Tabita Abigail Farias garrido 402. Víctor Pérez Arenas 403. Rita Mesina Barría - educadora 404. Claudia Carrasco Donaire TENS 405. Fernando Azocar, Chileno 406. Pablo Barra, constructor 407. Gabriel Rampondi, Bartender 408. Daniel Medi Truol - Comunicador Multimedia 409. Maria José Ruiz, profesora 410. Sarai Espinoza, trabajadora independiente 411. Leonrdo Rosas Condell, Ingeniero en Administracion de Empresas 412. Camila Gonzalez independiente 413. Thania javiera ortega plaza 414. Pahoa Tamara Zuñiga Cornejo, Chilena 415. Fernando Olivero Tapia 416. ana andrades cardenas 417. Munira tala, diseñadora grafica 418. Javiera Guerra Camps, Educadora de Parvulos 419. Belén Zapata, Estudiante 420. Edgardo Gómez, Ingeniero en Sonido 421. Danae Tapia - Bióloga 422. Matías Rivas Guevara Estudiante 423. Danae Tapia - Bióloga 424. Emilia Lara Izquierdo -Actriz 425. Macarena chavez, Administrativa 426. camila gomez, estudiante 427. Osvaldo Contreras fotógrafo prensa 428. Juan Alexander Segovia Pareigat, Operador Planta. 429. Nicolás Lorenzini Correa, psicologo 430. Rocio Hidalgo Salazar, secretaria vendedora 431. Alejandra Prado Montt Ejecutiva 432. Claudia Toro ing. Administracion 433. Isidora paz Arriagada Tardón, Estudiante 434. Rodrigo Damele, Ingeniero Metalúrgico 435. Francisco Fuentes Donoso, trabajador social 436. Aquiles Baeza, standapero nacional 437. Nicolas Figueroa Arce. Obrero 438. Zoila Cuevas Segura, madre de 9 439. Isidora paz Arriagada Tardón - estudiante diseño de vestuario 440. Elvira Silva Carrasco, dueña de casa 441. Felipe Israel Díaz Riquelme, escritor 442. Maria soledad marin jubilada profesora 443. Marcela Reveco Olivares, Profesora de Educación Diferencial. 444. Paulina Trigo Ugalde, Operador Planta 445. Esteban Contreras cardoza, Guardia de seguridad 446. maria marin jubilada profesora 447. Esteban Contreras Silva, Trabajador Agricola 448. Valentina Herrera Walraven, estudiante 449. Juan Esteban Iribarren Oyanedel-diseñador mecanico 450. Esteban Contreras cardoza, Guardia de seguridad 451. Andrea Bravo, Profesora de Artes Visuales 452. Jeniffer Reyes H estudiando ingeniería en recursos humanos 453. Angeline Giusto Ampuero, estudiante de doctorado en Sociología UAB 454. Hector Gabriel Hernández Sánchez, profesor 455. Jeniffer Reyes H estudiando ingeniería en recursos humanos 456. Lorena Olivero Tapia, estudiante de ingeniería civil industrial 457. Carola Mena San Juan, Trabajadora Social 458. Carolina Ramirez Arriaza, TENS 459. Maria jose mancilla mella. Profesora 460. Carolina Ramírez Arriaza, TENS 461. Airline minchel, estudiante 462. Maria jose mancilla mella. Profesora 463. Nicolás segura contador 464. Randy tommy lopez zapata, profesor de lenguaje 465. Franchesca aroca , ingeniera en administración de recursos humanos 466. Xuksa Kramcsak, comunicadora e investigadora. 467. Miguel Loyola estudiante de administracion 468. Ian Elric González Durand 469. Camila Carrasco Aguilera- Estudiante de Administracion 470. Maria Gloria Cordal Gallizia Magister en Educación 471. Mario Medina, ingeniero 472. Ingrid Córdova Bustos, poeta 473. Doris Ahumada Jubilada 474. Saba galindo gacitua, RRPP dirigente medioambientalista 475. Marcia Rafaella Fariña Mellafe 476. Anthony Cortés Gamboa / Ingeniero 477. Andrea Ruiz Godoy chilena 478. Leonardo Bahamonde, ingeniero civil industrial 479. Valentina Anduaga Acosta, funcionaria pública 480. Carolina Vasquez estudiante trabajo social 481. Carla Garlaschi, artista visual 482. Felipe Israel Díaz Riquelme, escritor 483. Berta Rojas A. Ing. Administración 484. Carolina Danyau, terapeuta 485. Carlos Barrera Castillo Ing Prev Ries 486. Mariana González, estudiante de Publicidad 487. David salinas trabajador independiente 488. Patricia Fernanda Rojas Pérez 489. Patricia Fernanda Rojas Pérez, trabajadora social 490. Floreska Inche, Profesora 491. Marcia Rafaella Fariña Mellafe 492. Francisca Castillo. Barbera 493. Alex Puig , informatico 494. Miguelina Rojas Maldonado 495. Daniela Figueroa 496. Daniela Figueroa masajista 497. Fernando cortes.. Conductor 498. Evelyn Rios, profesora 499. Liset Cuevas Doula 500. Ana Segeur, prriodista 501. Jame Collyer, escritor 502. Violeta Gimena Cancino del Canto Actriz y Profesora.Actriz y 503. Francisco serviu ingeniero 504. Alejandro hernan ortuzar galaz. Tatuador 505. Paulina contreras, Educadora de parvulos 506. Juan Jose Berger, Sociólogo 507. Paolo Correa S. Audiovisual.” 508. Tannia rivera 509. Rene Tello,Mecanico 510. Francisco Delgado C 511. Luis enrique olmos silva, operador 512. Danilo Andrés Sánchez León. Kinesiólogo. 513. Lorena borquez Vergara, terapeuta. 514. Priscila Carolina Rivera Ruiz psicóloga 515. Luz Maria Herrera Dibujante Tecnico 516. Sebastian Infante, economista 517. Jaime Olivero Topografo 518. Fabiola Pimentel, ingeniero 519. Luz Maria Herrera Dibujante Técnico 520. Angelica Concha Venegas , médico 521. Pedro Castillo, economista. 522. Francisca cabero, ventas 523. Roxana astudillo Rivera tens 524. Alejandra salinas ariasm 525. Marcelo san martin venegas 526. Sergio Acevedo Silva, Ingeniero Metalúrgico 527. Matias san martin salinas 528. Ana María Alquinta, Diseñadora 529. Katerine san martin salinas 530. Erica Lidia Soto Oyarzo 531. Sergio Alvarez , Quimico 532. Sergio Alvarez , Quimico 533. Vanessa Catalina Poblete Lagos, estudiante de Danza 534. Bárbara Concha Vásquez- Psicóloga 535. Oscar Pinto Nara- Psicólogo 536. Raimundo Concha Prieto, médico psiquiatra 537. Rodrigo Castro Pardo, Técnico Informático, Chileno 538. Ernesto Alday Lois - Técnico en Operaciones Mina 539. Sergio Alvarez , Quimico 540. Katherinne Denisse Guzman Orellana, Diseñadora 541. Aline saez 542. Pamela Morales Silva, Dueña de casa 543. Marisol Gallastegui, consultor independiente 544. Marcelo Alegria Vega 545. María albornoz Rabanales, TENS 546. Yasna Sánchez Araya secretaria 547. Antoine Palomo, emprendedor en hidroponía 548. Govindo Mejias Rojas , músico. 549. Constanza Castro Zúñiga Estudiante de Políticas Públicas 550. Juan albornoz jornalero 551. Mariam bordones bordones ,trabajadora independiente 552. Panci Muena, Estudiante 553. Francesca Geroldi 554. Claudia Véliz Álvarez profesora Lengua y literatura 555. Carolina Valenzuela, enfermera 556. javier Alvarez luna artesano 559. Maria Isabel Núñez . Psicóloga Francia 560. Emilio José Cavallero Tapia. Kinesiólogo 561. Loreto Orellana Asesor inmobiliario 562. Pamela Urqueta Caris- Educadora de párvulos 563. Paula Opazo Valenzuela - Trabajadora Social, chilena. 564. Helga Silva Riffo 565. Camila De la Cruz Pumarino, Enfermera 566. Claudia Quiroga González, profesora 567. Dino Andrés Barrera Canales, Analista de Sistemas, dinobarrerac@gmail.com 568. Viviana Muñoz navarro -estudiante de arquitectura 569. Mauricio Alejandro Soto Moreno 570. Cynthia Pineda, ventas 571. Santiago Ramírez Prieto - Músico 572. Francisco Ojeda Güemes 573. Tamara Ureta 575. Ana María Crisosto Psicóloga y madre. 576. Ramón Garrido Espinoza profesor de música 577. Eduardo Maureira Adriazola, Adm de Negocios Internacionales. 578. Cristian Mendez Corrales (lobo malo) 579. Débora Fernández, docente de filosofía y Coordinadore en CERES - ONG 580. Víctor castro comité de vivienda nueva vida 581. Mauricio Antonio Bustamante Diaz 582. Miguel Eduardo Arévalo Contreras. Trabajador Social 583. Víctor castro comité de allegados 584. Carla Redlich/Gestora Cultural 585. René Valenzuela, asistente de educacion 586. Marjorie Alcayaga Rocha, abogada 587. Maria Francesca Suárez Aguilera 588. Constanza Tizzoni Salas, antropóloga 589. Karilyn Egaña Tecnólogo Médico 590. Cristian Soto Navarro obrero 591. Loreto Ramírez psicóloga,doncente 592. Eduardo Alfaro A . Ingeniero 593. Telcia Atabales Meza, administrativo 594. Jaime Lepé - Artista escénico 595. Karolyn Egaña Tecnólogo Médico 596. Cristian Soto Navarro 597. Miguel Ángel Farcés Piña, Diseñador Gráfico 598. Rocío Urtubia Toledo, Gestante y Psicologa 599. Carola Izaga Buena Para Nada e Historiadora del Arte 600. Katherine Brito San Martín. Mamá y fonoaudóloga. 601. Fabiola calderon, Profesora 602. Nicole Elgueta, Profesora 603. Carlos Wai Kuong Lau Morales, filosofo 604. Thiare Patricia Urtubia Fierro, estudiante medicina veterinaria. 605. Celia Galve González, Cooperante Internacional para el Desarrollo 606. Carla Alejandra Ramos Ipinza, Enfermera 607. Viviana Ingrid Bustos Vallejos 608. María José Avello Vasquez, socióloga y escritora 609. Betzabeth Marín Nanco, chilena, Doctoranda en Sociología UAB 610. Lennita Oliveira Ruggi, Universidade Federal do Paraná / National University of Ireland, Galway 611. Nicole solis painefilo/ Educadora diferencial 612. Maria painefilo/ Dueña de casa 613. Verónica Hodar Actriz 614. Tomas Ilabaca sociology, étudiante doctorado 615. Soledad Fariña, escritora 617. María Francisca Lohaus Reyes, Mg. en Educación, docente U. de Chile. 618. Rosa Emilia del Pilar Alcayaga Toro, periodista y profesora UPLA 619. Camila Álvarez Torres, historiadora. 620. Monserrat Ibáñez, profesora 621. María Angelica Correa Poblete Orientadora en Relaciones Humanas y Familia 622. Alexis Hinojosa, Profesional de la salud 623. Fabián Burgos. Profesor. 624. Macarena Barrios, diseñadora industrial, chilena. 625. Gloria Vásquez Araya 626. Sebastian Monreal, Musico 627. Dooble Can S. Artista 628. Carlos Hialgo Muñoz, Tec. Informático 629. Maria Angelica Correa Poblete Orientadora en Relaciones Humanas y Familia 630. Patricia Keidong Alcaino, técnico en rehabilitación 631. Tatiana Angelina Vásquez Araya, cesante. 632. María Francisca Cornejo V., Secretaria 633. Carolina Canave, profesora 634. Francisco Hermosilla Herrera, Músico 635. Juan pablo paredes, cientista social 636. Gonzalo Morales del Valle, Profesor de Historia 637. Pablo Cortez Correa Psicólogo 638. Constanza Valdés, abogada trans y feminista. 639. María José Avello Vasquez, socióloga y escritora 640. Ricardo Guzman 641. Massiel Blondel Rodríguez. Estilista 642. Sandro Quiroz SOCIO DE PYME 643. Guillermo lecaros rojas 644. Isidora Gonzalez - Estudiante 645. Sandro Quiroz pyme 646. Maria Mercedes Cenepo Paredes, ING Administración 647. Priscila Suazo Saavedra 648. 542 - Daniel Barrientos, investigador, Universidad Autónoma Barcelona 649. Camila Vergara Amestoy - Fonoaudióloga 650. Jeannette andrea montenegro valladares , medico veterinario 651. MONICA Tapia Espinoza. Poeta. Cantautora. 652. María Mercedes Cenepo Paredes, ING Administración 653. Boris Muñoz Acuña, Tecnico mecanico en mantenimiento industrial. Chileno 654. María José Durán, enfermera. 655. Daniela González Aristegui, feminista, madre, radialista y trabajadora social 656. Daniela bustamante alcaino 657. Claudia Marisol Verdugo Rojas. Actriz 658. Claudia neculman alcaino contador 659. Betsabe Retamal Pulgar, Antropóloga social 660. Verónica Valera Álvarez-particular, emprendedora 661. Gianfranco crespo, Fonasa, empresario 662. Claudio González Yáñez , guía de turismo, chileno 663. Cristobal Marcelo Pacheco Paredes Estudiante 664. Yerko Fuentealba Escobar, PhD, Neurocientífico 665. Jorge Rojas Chacón, Profesor de Historia 666. Sergio Blamey representa el grupo de solidaridad de Bergen, Noruega 667. Bruno Maturana Olivares 668. luis miranda soto , independiente 669. Erick Martínez (Chalupa) barra brava Los De Abajo 670. Claudia Carolina Bravo Vasquez, profesora madre. 671. Alejandra Calderón-trabajadora social 672. alfredo nuñez sandoval , independiente 673. Tamara Rodríguez Palma. Estudiante Administración de Empresas. 674. Julio jara w. Fotografo 675. Djimy Delice, antroposociologo 676. Cristian López 677. Erick Martínez, Barra Brava Los De Abajo 678. Claudia Torres, Trabajadora Social 679. Maria pas vidal trabajadora 680. Bárbara Astudillo Puebla, Gestora 681. María Isadora Naveillan Paulsen Relaciones Públicas 682. Trym Daniel Rødvik, Estudiante 683. Alfredo Vicuña Sánchez - ingeniero constructor 684. Karen Pino Rivera - Planificadora de Eventos 685. Juan Pablo Ávila Bueno, operador sistema de control 686. karen Muñoz dueña de casa, mamá, trabajadora dependiente, terapeuta holistica 687. gabriela tanner/ terapeuta 688. Lizbett Silva B. Emprendedora 689. Karina Guzman Alvarez, química farmacéutica, 690. Nisim Bracha Nahmias - Estudiante de enfermería uv 691. Carolina Alcoholado Meneses - Administradora gastronómica internacional 692. Nicole Carvajal ,ejecutiva de ventas 693. Joel Cáceres Paredes, Abogado 694. Cecilia Toledo Gonzalez, jubilada 695. Natalia Molina, compositora 696. Alan Muñoz 697. Julien Armijo, investigador, OCDE 698. Javier Ortiz Struthers.Artista Visual 699. Samantha Sánchez Actriz , Estudiante Educación Especial 700. Andres Pafian Obrero💪 701. Ignacia Verdugo, bailarina. 702. Javiera Casanova - Estudiante 703. Andrea Roje, psicóloga 704. Tamara Fernanda Villarroel Sepúlveda- Terapeuta 705. Boris david armijo claveria, electricista y electronico industrial 706. Gabriela Alicia, artista 707. paloma matus de la parra momberg, estudiante de pedagogía 708. Ingrid Elisa Salas Ortiz, Estilista 709. José Gómez Vargas, profesor. 710. Emiliano Gómez Sepúlveda, Músico y Arquitecto. 711. Katherine Ortuya, Trabajadora Social 712. Bárbara Swears 713. Diego Subercaseaux Ugarte. Investigador, Profesor y Poeta. Chileno. 714. Carlos Hidalgo, ing comercial 715. Rosa Clavijo, Trabajadora social 716. Felipe Maturana Belmar - cocinero 717. Pablo Gubbins Correa, Arquitecto 718. Begoña Suazo - arquitecta 719. Carola Gomez Rojas Cultura 720. Consuelo Campos Campos, Socióloga 721. Fernanda Díaz Aramayo, Colorista/Feminista. 722. El niño polla. Actor porno 723. Gabriela Gonzalez 724. Alejandra Suárez-Gómez, estudiante UMCE 725. Esteban Segovia , tecnico cnc 726. Andrea Iglesias , Chilena , de profesión Odontologa 727. Blanca Rosa Paredes Inostroza dueña de casa 728. Vanessa Inostroza/ vestuarista 729. Paulina Martinez, bussines controller 730. Pamela Hernandez Runge, Psicologa 731. Juan José Del Campo/técnico de cine 732. Susana Alvarez . Dueña de casa. 733. Marilia abarca sepulveda, estudiante 734. Clive Echagüe Alfaro, Psicólogo y Profesor 735. Patricia Herrera, Prevencionista de riesgos 736. Eduardo Arancibia M., periodista 737. Lorea Egaña, antropóloga 738. Romina González, comunicadora audiovisual 739. Jorge Esteban Quijada Ramirez / Músico 740. Sissi Loreto Fuenzalida Burgos, Chilena. 741. Daniel san martin martinez qctor 742. Karla Guerrero. Futura Docente 743. Enith Flores, Ecuador 744. Leonardo Andres Vega Rojas 745. Victoria Herreros Schenke/ escritora 746. Juan Pablo Salas- TM 747. Edgar Antonio Vaccaris, abogado, licenciado en música y magister en Artes PUC 748. Gloria Guzmán 749. Camila Beltran Ortiz Bioquimica 750. Valeska Andrea Escobedo Castillo 751. Katherine bravo Fernández 752. Carmen paz Mansilla De Latorre, tecnólogo médico 753. Nicolette Humeres, Trabajadora Social 754. Rodrigo Andres Pardo Bravo , Musico y productor musical. 755. Juan Carlos Bucarey Bastias 756. Alejandra Navarrete Fernández 757. Elsa Anrique Venegas Conciencia Social 758. Jorge Rojas-Chacón, Profesor de Historia..... 759. Alejandro Ovalle Baeza. Cineasta 760. Evelyn SepulvedA estilista 761. Lilian Berner Hevia 762. Tamara Araya Jamett 763. Catalina Verónica Ledezma Abarca, escritora y profeta 764. Gianinna Perona, Ingeniero en Medio Ambiente 765. Daniela García, Medico Veterinario 766. Sergio Araya Rodríguez 767. Mónica Rojas, comunicadora audiovisual 768. Alejandro Varas, Académico Universidad de Playa Ancha 769. Rodrigo Rivas Ramírez. Profesor 770. Ingrid Escobedo Castillo, Parvularia 771. Emmanuel Poretti, Centro de Estudios y Desarrollo de Políticas Públicas INTEGRAR 772. Hyo Soon Méndez, Enfermera 773. Magaly Astudillo 774. Alejandra Iturriaga, actriz 775. Olga Fernández Mery Pensionada 776. Jaime Andres Moreno Clavijo 777. Sebastián San Juan Standen, músico 778. Robin Leander Wullum, estudiante y activista 779. Nathaly Arredondo santana asistente en párvulos 780. Jeanette de los Ángeles Astudillo Pérez 781. Magda Alier Olivos González Profesora 782. Pérez lucho musico compositor 783. Cristian Camilo Verdugo Castro 784. Isabel Ruz Valdebenito, profesora 785. Jorge Salinas - Arquitecto 786. Deborah Salinas, enfermera 787. Víctor Hugo López 788. Cecilia Ibarra silva, licenciada en educación, profesora de danza 789. Ximena Ibarra administrativa 791. Carlos Godoy Carrasco, Actor, pedagogo teatral. 792. Danilo Eduardo Moraga Rojas obrero 793. Scarlette Pérez Marín. Kinesióloga 794. Camila Arancibia Profesora 795. Camila Arancibia Profesora 796. Belén Contreras, estudiante. 797. Juan Pablo Leiva Garcia Animador 3d 798. Sandra Maldonado Henriquez . Músico y Escritora 799. Félix Vidal, arquitecto 800. Nicolas P. D. 801. Juan Pablo Sutherland, escritor, académico Universidad Academia de Humanismo Cristiano 802. María Fernanda Valderrama Fernández, Profesora de inglés 803. Valentina Montserrat Arenas Ponce, universitaria 804. Silvia Leiva. Pensionada 805. Chanthal Belmar, Profesora 806. marcelo torres 807. Edita Alcazar Villalobos 808. Constanza Isidora Gerter Donoso, estudiante Ma Antropología UAB 809. Karla González, psicóloga mexicana 810. Harda Pérez Opitz, secretaria. 811. Luiz López, filósofo mexicano 812. Jocelyn Novoa Jara. Bibliotecaria, Colegio Médico de Chile 813. Andrea Slachevsky Chonchol, Médico neuróloga 814. Camilo Alejandro Rivas Fernández Estudiante 815. Flor de Asfalto, colectivo mexicano 816. Ignacio Jara UAHC bailarín 817. Paulina Lagos Zavala trabajadora 818. Francisca Escobar Urrea 819. Nataly Tapia Carreño y Vicente Silva (8 años) 820. Támara carvallo asesora de crédito enfondo esperanza 821. Sandra Viviana Gómez Albadiz 822. Juan Carlos Molina ingeniero docente 823. Katherine Reyes, Psicologa. 824. Rodeigo Ortega 825. Juan pablo tobar supervisor comercial 826. Catalina Fuentes. Pedagoga en Danza 827. Carla Droguett Grey, Profesora 828. Osmar Hume . pintor 829. Marcelo Solis 830. Constans Olivares. Terapeuta ocupacional 831. Patricia Morgan Cano- Trabajadora Social. 832. Paula Gutierrez, publicista, Chile 833. Patricia Ramírez.trabajadora 834. Gustavo Nilsson Profesor 835. Valentina Labra, estudiante chilena. 836. Juan Pérez Gómez independiente 837. Maria Jose Sanchez Sanchez Estudiante de Pedagogía 838. Aluhel Monsalves Escritor Puerto Montt chile 839. Karla Ramos, directora de arte 840. Alexis guzman dueña de cada chile santiago 841. Mauricio Bastidas, Castro Chiloé 842. Danilo Salinas Alcayaga 843. Genesis Moya Ortega, Técnico en Parvulos, Santiago. 844. Andrea Ruiz Lidid arquitecta 845. Pamela Molina, Especialista en Discapacidad 846. Felipe Orellana ingeniero en electricidad 847. Hector soto. Master en deporte de elite, oslo 848. Maria leonides Iribarren Lederrmann, vieja chilena 849. Emilio Molina Bratz, artista, músico 850. Ma Aguilera Andersson sexóloga , Paris 851. Carlos Apablaza Alquinta Comerciante 852. ANA KAKUK Administrativa Uruguay 853. Alexandra Rodriguez, ing en prevencion de riesgos, santiago de chile 854. Ximena Subercaseaux, pintora. 855. Catalina Torres, estudiante Kinesiologia, Santiago. 856. Diego aranda . Bailarín. 857. Boris Retamal, profe,Chile,tirua 858. María Magdalena Toledo Acuña, Gastronoma, Concón, Chile. 859. Gamalier Bravo, escritor. Santiago. 860. Maximiliano Parra estudiante 861. Julissa estudiante región de la Araucanía 862. Carolina Retamal. Estudiante en Liceo Emblemático de Santiago 863. Fernando Santander Tiozzo, artista, Santiago de Che 864. Josefa Estudiante Chile Valparaíso 865. 833. Isidora Arriagada, Publicista 866. Scarleth, estudiante, La Serena Chile 867. Alvaro Ruiz, escritor. 868. Lo avalo totalmente 869. Tamara Estay , asistente de Educación. 870. Carmen Violeta Avendaño, poeta, Chile 871. Danniella A. Torres... Copiapó 872. Claudia neculman alcaino contador 873. Lissette Beltrán, Enc. Comercial, Santiago 874. Mónica Esperanza Tavera Rangel (México, Estudiante de Ciencias Políticas) 875. Antofagasta evacion tambien en los peajes basta ya suben todo cobran se suben los sueldos lia concejales alcaldes diputados y el pueblo sigue marcando el pasocon sueldos miserales que no llegamos a fin de mes 876. 862.Gonzalo aguirre zuñiga contador santiago 877. solange Aranda, estudiante, santiago. 878. Fernanda Cifuentes Kruuse, estudiante de medicina, chilena 879. Carmen Susana Siavichay Partera- Ecuador 880. Carolina Martínez, dueña de casa santiago 881. Lorena Catalán, secretaria, Santiago 882. Marisol Muñoz oliva artista visual chile 883. Sandra Elizabeth Santiago de la cruz,Estudiante, México 884. Flor Rojas Castro Miami Florida 885. Javiera Henríquez Toledo, Chile. 886. Loreto Piña -actriz- RM 887. Sandra Santiago, Estudiante, México 888. Anónimo, MILITAR, Chile 889. Isabel Toro Silva 890. Patricia Bahamondes, chilena, Francia 891. Carlos Ibañez, Chile, Audiovisual 892. Claudia García, orientadora familiar, Chile 893. Eirik Forus, film maker, Noruega 894. Rodolfo Villalobos, estudiante, Santiago de chile 895. Alejandro Reyes San Martín, músico, Chile. 896. Hai-Lin Loo, chilena 897. Norma Robles mexicana enamorada de Chile y chilena de corazón ♥ 898. Franchesca Paz, Puente Alto 899. Jose Aranguiz, Ingeniero Computación, Chile 900. Jacques Ramirez. Académico 901. Evelynne Castro Romero, abogada, Santiago, San Bernardo, calera de tango, Chile 902. Aníbal Gatica Ramirez, Licenciado en Literatura, chileno residente en Reino Unido 903. Jorge, estudiante,Antofagasta 904. Germán Rojas Guerra, Profesor y escritor 905. Cecilia Prieto . Terapeuta, Santiago de Chile . 906. Eduardo Ernesto Diaz,, Lo Prado 907. Tania Alfaro Castro, Viña del Mar 908. Francisco Castro Moraga, publicista, Santiago 909. Ana Molina Terreos prefesora de danza Clásica, y Coreografa CDMX 910. María Constanza Muñoz, Región Metropolitana 911. Loretto Meneses, terapeuta 912. Gladys Vidal Pastrian. Jubilada. Chile 913. Paula jofre, profe, santiago 914. Victoria, Chilena 915. Felipe Zúñiga, Santiago 916. Apoyo totalmente el comunicado 917. Natalia Fernanda Figueroa Rodriguez, Psicóloga, Santiago de Chile 918. Leslie, estudiante Usach, Santiago 919. Sandra Sanz Ponce de León,cesante ,santiago 920. Dafny C.Tirado Sommella, ing.ejec.medio ambiente. New Zealand 921. Daniela Castillo, socióloga, Santiago 922. Camila mourguez profesora de educación física - Antofagasta - Práctica Profesional de Ingeniería en ejecución industrial 923. Paz Hormazabal, psicologa, chilena. 924. Juan C Labarca, fotógrafo, Pucón - Chile 925. Fabiana Geroldi. Chile 926. Paz Hormazabal Robles, psicologa. 927. Cristóbal Pesce, sociólogo. 928. María Antonieta Escobar Meirelles artesana 929. Isabeau Debarbieri, Estudiante, Santiago 930. Catalina Sime Psicóloga Santiago Chile 931. Samantha Copano, estudiante 932. Daniel Mosca, Realizador Audiovisual, Santiago. 933. Rossana Huenufil Vivanco, Cocinera, Valparaíso 934. Andres Luco, emprendedor y ecologista. 935. Francisca Alé, estudiante chilena 936. Andres Luco, emprendedor y ecologista. 937. Pedro Pablo bustos Ruz 938. Isidora tirapegui, emprendedora 939. Franchesca cortes 940. paz Cristina ulloa Arancibia. Psicologa 941. Paulina Farías , secretaria , san antonio chile . 942. Jacqueline Armijo Callealta 943. Andres Marchant Inostroza 944. Paulina González Geisse, doctorante en psicología, chilena estudiando en Paris 945. Francois molinett urrea 946. Loreto Olivares, Enfermera, Santiago de Chile. 947. Antonia Antares GonzálezToledo, 16años Estudiante Tercer año Técnico Enfermería de Enseñanza Media,Liceo República de Colombia, Viña del mar. 948. Jirma Hinojosa 949. Daniel Vargas, ing agrónomo, chile 950. Daniel, hijo, pareja, estuduante 951. Camila Silva. Estudiante 952. Natalia Vergara, artesana, chile, santiago 953. Carolina Garces, terapeuta, santiago. 954. Francisca poblete Zamora, estilista y madre San Antonio chile 955. Rodrigo Miranda -diseñador-chileno 956. Ignacio escobar . DESPIERTA CHILE. 957. Gonzalo Chávez Alfaro mecánico automotriz stgo 958. Catalina Oros, terapeuta. Santiago. 959. Jenny Gaete Maulen, Trabajadora Social, Sa Antonio Chile. 960. Marian Avilés, Enfermera, San antonio 961. Daniel Herrere Gutierrez - Ingeniero mecanico 962. María francisca ortega gamboa tens 963. Francisca poblete madre San Antonio V region 964. Belén, estilista. Santiago. 965. Maria Eugenia Garrido Saavedra Diseñadora Textil, Santiago , Chile 966. Natalia Lopez Neira Pobl. La Victoria - Dueña de casa. 967. Theo Gantz Jofré, Chileno, San Antonio, Chile. 968. Lander Manguay ,Tatuador ,Chile 969. Alejandro Acuña Morales-Pobl.La Victoria -Guardia de Seguridad 970. Gino Bessolo, Traductor e Intérprete, Chileno 971. Isabel cobo, desempleada, Santiago 972. Macarena Irarrázaval artista visual escultora 973. Juan Carlos Morales Valparaíso 974. Sara Canales asistente social 975. Natalia Carmona Contadora Chile Santiago 976. Lorena Lara Ibáñez Valparaíso chile 977. Valeria Oporto, estudiante de Música, V Región 978. Lorena Lara Ibáñez Valparaíso chile 979. Dominique González Trujillo, estudiante de Tecnología Médica, Santiago 980. Paulina Espinoza, estudiante y artesana, Chile. 981. Natalia Profesora jubilada Santiago 982. Geraldine Sanhueza, estudiante, Santiago 983. Ignacio elissegaray , fotógrafo, Santiago 984. Alfredo Strange, jubilado, Dinamarca 985. Claudia Vergara chilena 986. Lorena Figueroa, Publicista. Santiago 987. Eduardo soza aråncibia 988. Camila Suarez, Santiago 989. Maximiliano Candia, ploteador, santiago 990. Constanza Vergara S, Ing. En Prevención de riesgos, Santiago 991. José Francisco Torrealba Henríquez, Artesano y Constructor, Montreal, Canadá 992. augusto gomez fuentes, fotografo 993. Juan Matambio profesor Illapel 994. Kevin Inostroza. Estudiante de tecnología médica. Santiago, Chile 995. Viviana Marchant Farias, Educadora de Párvulos, Casablanca, Valparaíso 996. M.andrea jaramillo..san sebastian 997. Marcela,estudiante,chile 998. Nancy lillo chilena 999. Yolanda Duque Vidal Chile 1000. Rita Ferrer Cancino, docente, Santiago 1001. Juan Pablo Calleros Pircal..Guia Espiritual del Pueblo Charrua..Paso de los Toros..Uruguay. 1002. Nicolás Marr, Psicólogo Político, Investigador en GIES 1003. Fedor Sancez chileno 1004. Valentina Vera, estudiante 1005. Catalina Bravo Pozo 1006. Yolanda Duque Vidal - Escritora - Chile 1007. Juan Garrido Salgado, poeta. Australia. Adelaide 1008. Polina Nishnikow, docente, Santiago 1009. Javiera Rojas, estudiante, santiago 1010. Patricia Lallana, musicoterapeuta, Chile 1011. Carlos Abell Tamayo, Músico, Santiago. 1012. Juan Berenguer ciudadano de chile 1013. Fernanda Nain - Productora audiovisual cesante - Santiago 1014. Vilka Ansky, poeta, Santiago Centro 1015. Juan Garrido Salgado.poeta. Australia. Adelaide 1016. Acevedo Daniela Francia 1017. Natalia Beca Collarte, actriz e instructora de yoga, Canadá. 1018. Acevedo Daniela Chilena en Lyon 1019. Aracelly alvarez, tec. En ed. Parvularia, chile, santiago 1020. Jenny Bousquet - Productora 1021. Javier Contreras Villaseñor, profesor, Coreografo, México, CdMx 1022. Gustavo Poblete Bustamante santiago chile 1023. Pilar Valenzuela Devia, artista, Chilena 1024. Jonathan Silva Villegas, sociologo, Santiago 1025. Cristobal Traslavińa .Fotografo .Docente 1026. Diego Gordillo, estidiante de ingenieria,santiago. 1027. 862 María José Morales, psicóloga, Santiago de Chile 1028. Totalmente de acuerdo con ése comunicado 1029. Mario García Álvarez, Profesor y Escritor, Chile 1030. Cecilia Hormazabal, Fotógrafa 1031. Constanza Racz Jubilada 1032. Juan Eduardo Esquivel Larrondo, académico y poeta, Ciudad de México, México. 1033. Erick Vera, estudiante de primer año en tecnología médica, Santiago, Chile 1034. Katerine estudiante 1035. Omar Muñoz dibujante técnico. Chile 1036. YAIR CARVAJAL ESCRITOR Y.PROFESOR DE ACTUACION Y DIRECTOR DE TEATRO 1037. Rosario Hernandez estudiante stgo 1038. Cintia alejandra mardones mardones 1039. Constanza Racz Orrego, Jubilada, Santiago, RM Chile 1040. Juan Poblete dirigente sindical Bata 1041. Los ciudadanos de nuestro país dijeron basta a los abusos y la corrupción9 1042. Catalina Matus, estudiante TM, Santiago 1043. Luis Steinbeck, Anahola, HI. 1044. Maria Isabel Torres Placencia, profesora orientadora vocacional jubilada, personal asistente en psiquiatria, Suecia 1045. Madiana Huerta 1046. Óscar Castro. Asamblea constituyente y plebiscito 1047. Juan Luis nuñez técnico en veterinaria chileno 1048. Felipe, obrero, Santiago de Chile 1049. David Poblete estudiante 1050. Marcia Strange Troncoso, comerciante, España 1051. Ana Luisa Arévalo Santiago de Chile 1052. Gilda Luongo escritora feminista 1053. Ana Luisa Arévalo Santiago de Chile 1054. Ana Luisa Arévalo Santiago de Chile 1055. Florence Beynet, Terapeuta, Valparaíso, Chile 1056. Perla illanes Vega, terapeuta, Chile, Temuco 1057. Fabiola Rey Martínez, Terapeuta Floral, Valparaíso 1058. Ana Luisa Arévalo, profe,Santiago de Chile. 1059. Lola Arias Vicuña, Artista visual, México 1060. Pilar López Lira artesana 1061. Jorge Kuhn ,artista plástico-Chile, Algarrobo 1062. Boris Villalobos Parada, Psicólogo, Concón 1063. Pilar López Lira artesana 1064. Pablo Bravo, estudiante, Santiago 1065. Andrea, profesosa, Valparaíso, Chile. 1066. Pedro Vargas Musico y profesor 1067. Gilda Kästen-Ebeling, jubilada, Suecia. 1068. Carmen Ortega, profesora de Lengua y Lingüística Inglesas 1069. Fernanda Zamorano , PRofesora 1070. Daniela Miranda Castro, bibliotecaria, Región del ñuble 1071. manuel e. pertier /artista gràfico / v regiòn 1072. Jorge Pardo, Linares 1073. rodrigo ibañez padilla,wallmapu,Guia de montaña 1074. José Carrasco, músico y compositor. Santiago. 1075. Rebeca Espinoza. Chilena 1076. Damaris Navia Carrasco 1077. 862.M.Ayala mujer chilena 1078. Ligia Roa jubilada, Santiago 1079. Jocelyn Almarza Araya, Santiago, terapeuta 1080. Nicolás Alberto Lobo Carrasco, Liceniado en educación y pedagogía en Inglés. Profesor PUC 1081. Karina Rozas, estudiante, Santiago. 1082. Nicole Parra, profesora, Chile 1083. Yazmin Olivas, Estudiante 1084. Natalia Ibarra, Kinesiology, Talca 1085. Cristian Beltran, Actor, Brasil 1086. Adriana Vendedora Santiago 1087. Fernando Mena Carrasco, enfermero 1088. Ana María Gallardo artista de la danza agricultora y defensora de los recursos naturales Chiloé. 1089. Isabel García-Huidobro, chilena residente en México 1090. Karina Díaz Muñoz, Estudiante de Trabajo Social UCT, Temuco Chile 1091. Yennifer estudiante enfermería san antonio 1092. Sofía Gutes 1093. María Jesús Mascayano, profesora, Santiago 1094. Irene Goldstein Concepcion - 1095. Aldo Aravena Cesante De La Araucania 1096. Patricio Rojas - Traductor 1097. Roxana toro parvulos chile 1098. Maria teresa araya quintard 1099. Carolina Lamiell, profesora 1100. Pablo Ortiz Valparaíso 1101. Cristián Villanueva. Biotecnologo. Region metropolitana. 1102. manuel ansaldo 1103. Carmen Burdiles C Trabajadora Social, Concepción 1104. Sergio bravo, Analista de Sistema ,Santiago 1105. Daniela Mondaca, Traductora, Santiago Chile. 1106. Lissette arroyo región metropolitana 1107. Paula Fonseca Neira, profesora de Curacautín, Chile 1108. Si 1109. Aracely cienfuegos .dueña de casa 1110. Yokuro Yoyo , diseñadora, chile, santiago 1111. Leri Ruíz-Díaz Lira - Santiago Chile 1112. Francisco Fraile, informatico 1113. Exequiel Jaramillo - cantante 1114. Francisco Carreño Ponce. Profesor de Inglés. Santiago. Chile. 1115. Ignacia, Psicóloga, Santiago 1116. Marco Riquelme, comunicador audiovisual, Santiago 1117. Macarena Gotelli Pimentel, chilena, Santiago 1118. Leri Ruíz-Díaz Lira - Santaigo Chile cantante 1119. Carlos barrientos piñeirochiloe 1120. Bastian, estudiante de ingeniería en prevencion de riesgos, santiago 1121. Daniela Sepúlveda, estudiante, Región del bio bio 1122. Carmen Fuentes Arends, Ing.agronomo, Stgo 1123. Juan Maldonado, músico, productor y DJ, santiago 1124. Edgardo Espinoza Moreira, técnico en geología y control de sondaje, Chile, stgo 1125. Jorge luis barrera donoso, estudiante de ingenieria en informatica 1126. Aldo Ramella Opazo, Docente Universitario, Santiago de Chile 1127. Rene lluch aranguiz, viña del mar 1128. Francisco sagredo 1129. Maximiliano Montenegro Bozo, Profesor de Artes Visuales UAH 1130. Camila Tapia, Estudiante, Santiago 1131. Juan Carlos Villavicencio, poeta, Puerto Montt 1132. Alvaro Peralta 1133. Cristian Rojas Brito. Artista. 1134. Cristián Rosemary del Pedregal, profesor y músico. 1135. Francisco Lizana, trabajador y estudiante de ingeniería en conectividad y redes, Maipú 1136. Claudio Campos Conductor region de la araucania 1137. Natalia comuna el tabi 1138. Camila Paz Zeballos Saavedra, vendedora, santiago 1139. Jorge hormazabal . Actor 1140. Cristián Rosemary del Pedregal, profesor y músico chileno. 1141. Rocío Sáez Valdebenito, estudiante y trabajadora. 1142. Hector Ramoos Chile Melipilla 1143. Fernanda Hidalgo estudiande publicidad uft 1144. Ximena Berríos, Santiago, Chile. 1145. Sergio Blanco, arquitecto, Estados Unidos 1146. Carola perez, Diseñadora 1146. Carola perez, Diseñadora 1147. María Jesús Montecinos profesora 1148. Carolina González Contreras, profesora 1149. Mario Barria Trabajador Social Santiago 1150. Karla Álvarez Ramírez, Socióloga y Psicóloga 1151. Carolina González Contreras, profesora 1152. Cristobal Matias Gallegos Jara, Estudiante de Letras de la ciudad de Santiago de Chile. 1153. Felipe saez, ingeniero comercial, santiago de chile 1154. Josefina Bernstein M. 1155. Martin Torres, Sociólogo, Guadalajara Mexico 1156. Evelyn Chávez, Ingeniera, Puerto Montt 1157. Ninosca cornejo estudiantez y trabajodora de maipu 1158. Felipe saez, ingeniero comercial, santiago de chiel 1159. Bruno Garrido, trabajador social Concepción 1160. Javiera Figueroa Miralles, profesora, Santiago 1161. Valentina Andrea Monsalve Peña 1162. Víctor Ángel, Trabajador Social, Santiago, Chile 1163. Carolina González Contreras, profesora 1164. Lidia cerpa estudiante santiago 1165. Christine, estudiante, Santiago 1166. Benjamín Ramírez 1167. Carla Habert, estudiante, Santiago 1168. Camila Chacón Estudiante 1169. Angela Ramírez, madre , esposa , trabajadora y estudiante 1170. Constanza Ternicier, académica. Santiago 1171. Mitzi Pozo, estudiante. Santiago de Chile 1172. Krishna Morales, estudiante y trabajadora, Santiago. 1173. Yahaira mell 1174. Catalina espinoza,masoterapeuta y santiago. 1175. Patricia Romero, psicóloga educacional 1176. Pricila Contreras, enfermera 1177. Cinthya Romo, profesora, Santiago 1178. Rodrigo Vergara, arquitecto, Santiago 1179. Francisca Madero, Copiapó 1180. Andrew Vergara, electrónica, concepción 1181. Constanza Muñoz, Trabajadora social, Santiago 1182. Francisco Navia, profesor, chileno 1183. Carolina Manque Jara, Profesora, Santiago 1184. Juan Castillo, Santiago 1185. Caterine Galaz, profesora, Santiago 1186. Yenny Marinkovic, estudiante, Santiago 1187. Betsabel Espinoza, Terapeuta complementaria, Santiago 1188. Felipe Alvarado , estudiante Arquitectura, Santiago 1189. Ines catalan estudiante trabajo social 1190. Fanny Maturana, Santiago 1191. Paula Jaccard. Trabajadora social. Concepción 1192. Tatiana Jaccard. Jubilada 1193. Belén Cerpa, estudiante. Santiago de Chile 1194. Daniela Orellana, ingeniera ambiental 1195. Nhatalia jofre morgado iquique 1196. Francisca Orellana Becerra kinesiologa, cdmx 1197. Ginger Rojas 1198. Julio Mardones Arias, Periodista, cdmx 1199. Anaiz, mamá, estudiante, contadora!! 1200. Edna Pichardo, Médica. Ciudad de México 1201. Daniela Orellana, ingeniera ambiental 1202. Nhatalia jofre morgado iquique 1203. Francisca Orellana Becerra kinesiologa, cdmx 1204. Ginger Rojas 1205. Julio Mardones Arias, Periodista, cdmx 1206. Anaiz, mamá, estudiante, contadora!! 1207. Edna Pichardo, Médica. Ciudad de México 1208. Cathereen Lorca Garcia, estudiante chilena en Francia 1209. Rebeca Becerra Espinoza, ciudadana Chilena, Santiago de Chile 1210. EDNA PICHARDO, MÉDICA. CIUDAD DE MÉXICO 1211. Paula Ortiz Chamorro, socióloga 1212. Marcos Eugenio Ovando Avello 1213. Daniela Michelle Navarrete, Ama de casa, santiago 1214. Marisol Torres. Gestora cultural y productora chilena en México 1215. Raul lastra, trabajador. Santiago 1216. Jorge Orellana fundador blog france-chili.com 1217. Christian Ovando Cisternas, Arquitecto, Ciudad de México 1218. Camila Belen Araya Flores, estudiante, Guadalajara 1219. Consuelo Arriagada Saavedra, abogada, Valparaíso 1220. Astrid Ovando Guerrero, Estudiante de Pedagogía, Ciudad de México. 1221. Gianinna Perona, Ingeniero en Medio Ambiente , San José de Maipo, Chile. 1222. Francisca Díaz 1223. Catalina Castillo, profesora, Santiago 1224. Ana María Estrada Zúñiga. Artista. 1225. Valeria Soto Gómez, profesora de filosofía 1226. Karla Elizondo, Trabajadora Social... 1227. Paula Retamal Friz, educadora de párvulos, Francia 1228. Naiara Sáenz López, estudiante, Barcelona 1229. Pía Barriga, Intérprete, Colmar, Francia 1230. Lorena - Activista - Paris 1231. Claudia Fernández Vargas, Persona 1232. Rosa Gaete Moscoso, profesora, UAH 1233. Jessica del Pilar Mendez Saavedra Francia Santiago 1234. MAría Igancia Rocuant De la Noi, profesora. Rennes, Francia 1235. Natalia Alejandra Pacheco Onfray , Educadora de Párvulos , Santiago 1236. Camilo gomez, santiago

---- La Lira Popular virtual no paga pasaje... (tiene pase libre)

EN LA QUE SE INTENTA EXPLICAR QUE LAS RECIENTES PROTESTAS SON CAUSA DE LA ACUMULACIÓN DE VARIADAS TARJETAS AMARILLAS, Y QUE ES HORA DE LA TARJETA ROJA

Por Jorge Lillo

Comienza a salir vapor desde esta olla de grillos: parece que los pestillos no aguantarán la presión. Ya está lista la cocción de este curioso curanto que se ha demorado tanto en aras de la paciencia: se acabó la penitencia, es hora del desencanto.

Esto no es por los pasajes, como argumentan algunos, se ha encabritado el reyuno (1) por la monta y el ultraje. Patipelado y perraje reclaman por las pensiones y otras mil malversaciones; reclaman por la salud, por las alzas de la luz, por las contaminaciones.

Reclamamos el perjuicio que nos hace el capital desde el gobierno central, encerrado en su edificio. Se reclama el sacrificio de poblaciones enteras agostadas por mineras, como carbón en la fragua. Reclamamos porque el agua es propiedad extranjera.

También por la educación que es hoy un pingüe negocio. Porque no hay castigo al socio que practica colusión. Reclama por la gestión que permite a los veniales evadir a tribunales bajo fútiles pretextos, y contra el Panel de Expertos que nos daña al tarifar.

Así que nadie se extrañe si la olla se rebalsa: ya está presta aquí, la salsa con que este guiso se bañe. Como en los tiempos de Ibáñez, (2) usarán la represión, sin brindarnos solución con su enconada sordera, y saldrá a decir Piñera: “es culpa’e la oposición”.

Se asomó uno de sus pajes haciendo la vista gorda, hablando contra “las hordas que no pagan su pasaje”. Considera que es ultraje que se actúe con violencia: quiere violenta obediencia a su violento dialecto, que causa violento efecto por violenta inconsecuencia.

¿Y dónde están los partidos, que nadie va a la palestra? ¿Será, como siempre, nuestra, la cuenta del cometido? Hasta ahora no han salido a mostrarnos sus caretas ni a tirar esta carreta de demandas sin sentencia. Disfrutan su ineficiencia sin renunciar a su dieta!

(1) Caballo perteneciente al Estado, que como señal lleva cortada la mitad de la oreja derecha. (2) Matanza del 2 y 3 de abril de 1957, bajo el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo


Chile despierta. La injusticia social ha provocado este reventón. No estoy de acuerdo con la violencia y creo que la gran mayoría lo rechaza. Pero tiene una causa, ni los famosos paneles de expertos, ni los políticos, ni mucho menos el gobierno han sido capaces de leer lo que está pasando socialmente en Chile. Aquí se está mostrando el descontento contra toda la clase política, sea de derecha o izquierda.

El alza del pasaje es solo la gota que ha rebalsado el vaso. Esto es un estallido por las pensiones de hambre, el negociado de la salud y la educación, es la indignación que ya no se contiene en un país donde hasta el agua es un negocio con el que lucran unos pocos, es el reclamo visceral contra la mercantilización de todos los derechos sociales y hasta de los afectos. Obviamente la mayor responsabilidad es de Piñera, un presidente que cree que Chile es una de sus empresas y nos pretende gobernar como un gerente que da ordenes a sus empleados, un gobierno incapaz de percibir al pueblo porque siempre se han movido sobre la cota mil de Santiago. Pero también son responsables, Lagos, Bachelet, Frei y Aylwin que se entregaron a este modelo que hace propaganda de sus supuestos éxitos económicos pero que son a costa de convertir todo en crueles y fríos negocios que deshumanizan la vida y consolidan una injusticia social indignante. El alza del metro es solo un indicador de toda la injusticia y desigualdad que existe y que es real. Este es el país que presume de un gran desarrollo económico pero en donde hay gente que muere esperando una atención de salud y sus ancianos se suicidan porque ya no toleran el abandono y la miseria.

No estoy de acuerdo con la violencia, al final es funcional a los poderosos, pero defiendo el derecho a la rebelión no violenta y la legitimidad de la desobediencia civil cuando la arrogancia de los poderosos pretende manosear y mancillar nuestra dignidad.

Mario Aguilar Arévalo Presidente Nacional Colegio de profesores

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DIECINUEVE DE OCTUBRE, UNA REBELIÓN JUSTA

La causa de la reciente explosión social, no es solo el alza del pasaje del transporte, ni son actos de “violentistas o delincuentes”, la impresionante manifestación social en la calle, es por la acumulación de injusticias, actos de corrupción, de abuso y prepotencia. Es el resultado de la gestión de gobiernos incapaces, que se olvidaron del pueblo, que han ignorado sus demandas justas y han hipotecado el futuro de nuestra juventud, administrando un sistema económico injusto, represivo, creado por la dictadura y administrado por un populismo extremo y vanidoso.

Tal cual como ya ha sucedido antes en otras latitudes, los gobiernos populistas se terminan cuando se termina la plata para financiarlos, ciertamente que a Piñera ni a los dueños de este país no se les ha terminado el dinero, pero lo cierto es que ya no pueden ganar tanto como antes y se niegan a renunciar a sus privilegios, intentando cargar y cargar los costos de sus ganancias a los consumidores, a los ciudadanos y ciudadanas, transformados, por sus mercados, en clientes permanentes, en la salud, en la educación, en la previsión social.

Qué esperaba la ministra de transportes y el resto de ministros, acomodados en sus sueldos ostentosos, que el alza de las tarifas del metro no impactara, más aun, en los sueldos míseros con los que viven la mayoría de chilenos y chilenas. Al pueblo si le golpea porque el hombre y la mujer trabajadora destina más de un tercio de los casi 400 mil pesos que gana, (con suerte) en pasajes, para trasladarse todos los días desde sus hogares a los lugares de trabajo. (se suma a esto que mas de 11 millones, el 80% de los mayores de 18 años, viven endeudados para poder vivir, de los cuales 4,6 millones están morosos).

Es cierto, la preocupación del gobierno por la salida de los jóvenes a la calle, es porque saben que esto va a contagiar, con su ánimo combativo, a una población que espera encontrar los espacios para unirse y juntar fuerzas en contra del sistema que nos oprime. Ellos saben que del alza de los pasajes del metro, se irá la protesta cada vez más masiva por el sistema previsional, por la educación, por la explotación laboral, por eso están preocupados y han intentado frenar el malestar social criminalizando, reprimiendo al pueblo y sacando a las FFAA a la calle.

Pero ya no podrán ocultar la realidad, los políticos coludidos con las AFP y otros, que no hablan, temerosos de perder sus privilegios, no podrán cambiar las reglas del lucrativo negocio previsional y seguir alimentando la bolsa de riqueza que éste representa para unos pocos sin que nadie se les oponga. Los estudiantes en la calle hoy, representan ese rechazo mayoritario, a un sistema de pensiones que obliga a sus padres y abuelos a seguir trabajando después de jubilarse, mientras las empresas privadas que administran los fondos de pensiones obtienen enormes ganancias con los ahorros de la seguridad social.

Para quien no lo sepa o mire para un costado, las AFP en su mayoría son de propiedad de empresas extranjeras, que administran 171 mil millones de dólares en fondos de pensiones, lo cual representa el 71% del producto interno bruto del país. Un sistema que no es de pensiones, sino que, fue creado en dictadura, para alimentar el sistema financiero en beneficio de los bancos y las empresas que se han declarado hace rato los dueños de Chile y que usan a los gobiernos como lacayos que desde el estado subsidian sus tropelías.

Los jóvenes que han salido a la calle a protestar por estas injusticias NO SON DELINCUENTES NI VIOLENTISTAS, son chilenos y chilenas consecuentes y valientes, quienes, una vez más, han demostrado que son la reserva moral de nuestra alicaída patria, con su actitud han removido el piso de un modelo económico perverso y especulador que perdió hasta su capacidad de engaño y de crear conformismo.

Este gobierno pretende criminalizarlos, declaró ley de Seguridad del Estado y Estado de emergencia, han sacado a las FFAA para meter miedo, apagando el fuego con bencina, actuando como lo ha hecho siempre la derecha, utilizando a las Fuerzas Armadas, las que en su doctrina no han cambiado, con sus concepciones estratégicas, tácticas y técnicas, para reprimir al enemigo interno, DESARMADO, es decir los estudiantes y el pueblo disconforme.

Para los que tienen mala memoria, Piñera y sus ministros con estas medidas arbitrarias y antidemocráticas, estos reviven con fuerza nuestros recuerdos, la historia que ellos mismos pretenden hacer olvidar. Hoy la excusa son incendios en el metro y el incendio de ENEL, acciones y atentados sin duda creados por infiltrados, que desde hace rato se dedican a esto, para crear intranquilidad e inquietud social.

En 1973 bajo la inspiración doctrinaria de la Seguridad Nacional, la derecha, la DC, el empresariado y el gobierno norteamericano, organizaron y realizaron el golpe civil militar, cuyo objetivo fue detener y aplastar el ascenso revolucionario y la consolidación del gobierno democrático y Socialista de Salvador Allende, cuya política redistributiva no convenía a los intereses de la burguesía nacional y del imperialismo norteamericano. En esos años la excusa fue que "las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Carabineros,” actuaron para salvar a Chile del comunismo y “derrocar al Gobierno marxista".

Los actuales mandos de las FFAA están repitiendo la historia, están siendo utilizados rememorando las irresponsabilidades de sus antecesores, la cabeza de un ejercito que fundamentó su misión en el patrioterismo, en la adulteración demagógica del nacionalismo que corrompió los cimientos de la doctrina militar, alterando la relación hasta ese entonces existente entre defensa, seguridad y la nación.

Así iniciaron, las FFAA, la historia de terror que recorrió Chile por 17 años con una secuela de muerte y represión.

Y qué pasa con la “centro izquierda”, algunos ya salieron a ganar titulares a manifestarse en contra de “los violentistas”, otros aún están mudos ante la arremetida esperanzadora de nuestra juventud. Acompañando con su irresponsabilidad, y también cobardía, un proceso intencionado de construcción mediática, que centra la atención en la percepción de inseguridad ciudadana y en la amplificación de la alarma social, culpando de ello a la acción justa de las manifestaciones sociales en las calles.

Este gobierno pretende aplicar e imponer un modelo de seguridad ciudadana, que lleva consigo el ideario de quienes ejercieron el poder político y económico durante el periodo dictatorial, y que procuran seguir haciéndolo en este nuevo contexto. Un modelo que revive también la discusión ideológica con quienes pretenden contraponer la libertad y la seguridad, con el falso argumento de que para garantizar la seguridad conviene a veces limitar la libertad y cercenar derechos.

Fuerza a la juventud, nunca se han conseguido logros sin luchar, así que, los que no quieren hacerlo que respeten a los valientes que hoy están en la calle.

Enrique Villanueva M.


Declaración de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi ante crisis política y social que enfrenta Chile Lo que empezó como una manifestación de estudiantes secundarios gatillada por una nueva alza en el costo del pasaje del tren metropolitano, derivó en una inédita protesta ciudadana que devela la profundidad del descontento de la ciudadanía; no solo frente al costo del transporte público, sino frente a un conjunto de problemas derivados del modelo socioeconómico neoliberal legado por la dictadura y perpetuado por los gobiernos posteriores. El descontento es masivo, y esto se refleja también en los caceroleos pacíficos de muchas ciudadanas y ciudadanos. Descontento que se ha incrementado por el mal manejo de un gobierno que ha pretendido presentar estas manifestaciones como una acción meramente vandálica y delincuencial; «delincuentes y vándalos juveniles» a los cuales la ministra de Transporte amenazó con retirarles el beneficio de la tarifa escolar, exacerbando aún más los ánimos.

A lo anterior se suma la decisión del ejecutivo de invocar la Ley de Seguridad Interior del Estado, y la posterior declaración de Estado de Emergencia, comprometiendo a gran parte de la dotación policial y militar de la ciudad en la represión a los manifestantes. La utilización de esta ley demuestra que el problema es de carácter político y no delincuencial, y que su solución reside en el diálogo y no en la utilización de la violencia policial o militar para intentar sofocar la protesta social.

La Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi considera que la ciudadanía tiene el legítimo derecho a expresar su descontento y no ser criminalizada por ejercerlo. Nuestra institución hace un llamado al gobierno a abrir vías de diálogo social, evitando escalar el conflicto y abrir espacio a hechos mucho más graves que evadir el pago de la tarifa saltando los torniquetes en las estaciones del Metro.

Tal como se haya inscrito en nuestro nombre, este sitio de memoria aboga por la paz, por lo que nos manifestamos contra toda forma de violencia. Justamente por ello, destacamos que el contexto de injusticia y desigualdad social, manifestado en tantos ámbitos de la vida cotidiana de la ciudadanía, también genera violencia. El pueblo es violentado día a día; recibiendo sueldos bajos, pensiones indignas, salud pública precaria y educación desigual. El pueblo de Chile es violentado día a día; teniendo que pagar a las farmacéuticas coludidas el alto costo de medicamentos, y al resto de las empresas privadas por el alto costo de la vida. Toda esta desigualdad deriva en la desprotección y avasallamiento de la dignidad humana, cuestión que a casi 30 años del prometido retorno de la alegría resulta inaceptable.

Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi


Comunicado frente a las jornadas de protesta a partir del alza de la tarifa del transporte

El último alza del transporte “público” responde a la política de precarización permanente y de violencia estructural que sufren los pueblos impuesta por los gobiernos post dictatoriales para sostener el sobre enriquecimiento de un grupo privilegiado, que elaboró un marco constitucional para legalizar el robo y saqueo de los territorios y las personas, a través del terrorismo de Estado de la dictadura cívico militar que torturó, asesinó e hizo desaparecer a miles de personas.

La privatización del agua como la de los servicios públicos sostiene y reproduce en Chile una profunda inequidad, injusticia, saqueo y destrucción ecosistémica. La pérdida de derechos sociales como el acceso a la salud, educación, derecho a la vivienda, al transporte realmente público, a vivir en un lugar libre de contaminación, entre otros, así como la violación de los derechos de la naturaleza, la privatización de los bienes comunes, la aprobación de Tratados de Libre Comercio como el TPP11, paralelamente al fortalecimiento y subsidio a las prestaciones privadas que lucran con estas necesidades, son la raíz del descontento.

El alza del transporte fue la gota que rebalsó el vaso en un país donde el único “derecho” es al consumo a través del endeudamiento debido a los bajos salarios y al elevado costo de vida.

Es necesario mencionar que violencia es la corrupción institucionalizada en Chile y la evasión de responsabilidades de los representantes políticos que desconocen y menosprecian a quienes viven y sostienen los territorios.

Es violento que las FF.AA. y de Orden, prestas a la represión, vivan en una situación de privilegios (jubilación digna, cobertura de salud, vivienda, etc), los cuales son negados al grueso de la población.

También es violencia la negligencia política, en el caso del transporte, la falta de licitación de los nuevos buses eléctricos. Ésto en el marco de la transición energética que demandan los países ¨desarrollados¨ y que nos condena a seguir siendo exportadores de materias primas a costa de la destrucción de ecosistemas claves para hacer frente al estrés hídrico, la intensificación de los conflictos del Estado con los pueblos originarios donde se concentran las actividades extractivistas, lo que no será la solución a la crisis climática que enfrentamos.

Rechazamos y condenamos cómo el gobierno ha manejado la situación, primero con una represión desmedida y criminal contra las y los estudiantes secundarios, negando el libre movimiento de personas en Santiago y posteriormente decretando Estado de Emergencia, invocando la Ley de Seguridad del Estado, trayendo a la memoria uno de los episodios más oscuros de la historia sacando a los militares a la calle.

Consideramos que las respuestas a las legítimas reivindicaciones sociales no vendrán de los representantes políticos por lo que se vuelve ineludible la organización sociopolítica para crear formas participativas de injerencia y representación directa y así reconstruir relaciones desde otros paradigmas donde prime el bien común.

Es por ello que exigimos el fin del Estado de emergencia y el retorno de los militares a sus respectivos cuarteles.

No es mega sequía, es mega saqueo

Por la desprivatización de las aguas y los territorios.

Movimiento por el Agua y los Territorios - MAT


Ante los acontecimientos de levantamiento popular gatillados por el alza del pasaje de la locomoción colectiva y del ferrocarril metropolitano, el Comité Oscar Romero-SICSAL-Chile declara lo siguiente:

1º Lamentamos que, frente a la injusta realidad que vive la mayor parte de la población del país y que las autoridades no han tenido la capacidad de atender, el pueblo se haya visto obligado a hacerse visible a través de su legítimo derecho a la desobediencia civil.

2º Apoyamos y nos hacemos partícipes de las manifestaciones de no-violencia activa, propias del espíritu del Evangelio, dada su eficacia en la toma de conciencia de derechos y deberes de las personas. Desaprobamos los hechos violentos de sectores de manifestantes, porque dañan a personas inocentes, no se sabe dónde podrían terminar y, por la ausencia de racionalidad de los mismos, sus autores fácilmente pueden ser usados de forma indirecta en contra del pueblo.

3º Rechazamos de manera categórica la decisión del Presidente de la República de decretar estado de excepción a la Región Metropolitana, con la consecuente presencia de soldados en las calles. Ello representa una muestra más de la incapacidad política de la autoridad, además de significar un riesgo de enfrentamientos armados, y de ser una abierta provocación y una amenaza hacia la ciudadanía, en especial, hacia las víctimas de la dictadura militar.

4º Exigimos al gobierno que detenga la represión e instale una instancia de resoluciones con todos los sectores políticos y sociales del país. Las dictaduras no dan soluciones a los conflictos, sino que los incrementan. Sólo la impostergable superación de los pilares dejados por la dictadura militar (1973-1990) y que sostienen el modelo depredador de la oligarquía fundados en la Constitución de 1980, podrá abrir caminos de salida a la actual crisis. Ello implica dar inicio a una Asamblea Constituyente y efectuar las gestiones para terminar con el Plan Laboral; con el sistema de salud; con el sistema tributario; hacer una nueva nacionalización del cobre y demás riquezas naturales; reforestar con bosques nativos que han sido reemplazados por plantaciones exógenas; no más AFP; restablecer la educación pública; terminar con las ganancias inmorales del sistema bancario, así como con la subcontratación y la privatización del agua, entre otros.

5º Lo anteriormente señalado constituye una violencia cotidiana, sobre todo hacia la juventud que se rebela ante su futuro incierto y oscuro.

Somos seguidores de Jesús Liberador y de su insigne discípulo San Oscar Romero, asesinado por buscar la justicia y la paz en su país. Sus últimas palabras las dirigió a los cuerpos represores y, nosotros, haciéndolas nuestras, las dirigimos al gobierno, a la policía y al ejército: “Les ruego, les suplico, les ordeno, en nombre de Dios, cesen la represión”.

Comité Oscar Romero-Chile-Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina (SICSAL).

Santiago de Chile, 19 de octubre de 2019.


COMUNICADO ANTE CRISIS SOCIAL - ALZA TRANSPORTE La reciente alza en las tarifas del Metro de Santiago fue el detonante de crecientes manifestaciones estudiantiles que dieron lugar a una desmedida y brutal represión policial que, lejos de contener las manifestaciones, sólo agudizaron las, hasta entonces, pacíficas y constitucionalmente válidas acciones de la juventud y de la población en su conjunto. Frente a estos acontecimientos la Cumbre de los Pueblos expresa: 1. Las manifestaciones estudiantiles y ciudadanas responden a un clamor popular ante la precarización constante y sostenida de las condiciones de vida del pueblo chileno. En tal sentido, se trata de acciones legítimas, válidas, necesarias y mínimas ante más de 40 años de abuso reiterados de que es víctima el pueblo chileno, por parte de gobiernos que no han hecho sino profundizar la brecha de desigualdad y las medidas de un neoliberalismo salvaje que fue instalado en Chile hace 46 años gracias a una dictadura sangrienta. 2. Consideramos que lo generado en Chile es una verdadera “olla a presión” donde, tras 46 años, individuos desarticulados y cada cada vez más oprimidos económica, cultural, ambientalmente, sin alternativas ni vías posibles de fraternidad, de buen vivir, de comunidad, no resisten años de sufrimiento y violencia sostenida y acumulada. 3. En relación a la violencia ejercida, no existe la más mínima equivalencia de fuerzas que iguale o acerque las acciones de la ciudadanía con la violencia policial y militar. La población chilena se ha visto sometida a tener que soportar en silencio, frente a una policía militarizada y bestial (de las más en el mundo), un sistema social y económico que mantiene al pueblo en la línea de la vulnerabilidad y precarización a través de la privatización y mercantilización de los servicios básicos como las pensiones, la salud, la educación, viviendas, el agua, el transporte y una largo etcétera que profundiza la desigualdades sociales. 4. Rechazamos el modelo cultural neoliberal, que instala la naturalización y normalización de la violencia social e individual en cada habitante en Chile logrando disgregación, dislocación, desarticulación y deterioro de la salud mental, tanto individual como social; como mecanismo de control social para la permanencia de un modelo de depredación, usurpación y despojo del bienestar comunitario. 5. Rechazamos la violencia estructural, económica instalada y validada por un modelo mercantil que normaliza el enriquecimiento ilícito, a través del establecimiento de mecanismos de impunidad y no investigar delitos que significaron la apropiación de lo que era de todos, y se traduce en que unos pocos sigan, hasta el día de hoy, siendo quienes mandan y dirigen los destinos de la mayoría empobrecida y vilipendiada. 6. Rechazamos el abuso policial y el uso de las armas de fuego en manifestaciones masivas, teniendo en cuenta que quienes se manifestaron ayer viernes eran niños, jóvenes y estudiantes. Lamentamos y repudiamos la acción de carabineros que terminó con niños y jóvenes en hospitales por impactos de perdigones. Exigimos: ● El repliegue inmediato de los militares a sus cuarteles y la creación de una mesa de diálogo entre el gobierno y los diversos actores sociales involucrados y afectados. ● La evaluación del sistema de incremento del precio del pasaje del transporte público, equilibrando costos de transporte con respecto a sueldo mínimo. También un sistema de gratuidad de transporte público a pensionados y a estudiantes del país. ● La derogación del artículo 19 numeral 24 inciso 11 de la Constitución y asegurar, constitucionalmente, el derecho humano al agua y al saneamiento; un nuevo código de aguas, que vuelva a unir el agua con la tierra, que no se entregue de manera gratuita y a perpetuidad los derechos de aprovechamiento de agua, priorizando el acceso humano al agua por sobre la productividad empresarial. ● Eliminación de las Administradoras de Fondos de Pensiones, para permitir a nuestros adultos mayores vivir en condiciones dignas. Finalmente y por todo lo expuesto, consideramos que nos encontramos viviendo un momento de inflexión histórico en Chile, donde es el pueblo el que tiene en sus manos el futuro y, por tanto, la construcción de una sociedad que rompa el paradigma de la violencia y depredación, para dar paso a una sociedad basada en el respeto, la vida, la fraternidad y en el derecho a la paz económica, ambiental, social y espiritual. Santiago de Chile, 19 de octubre de 2019


ACES - Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios

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CONES Convocatoria Urgente

Ante los hechos ocurridos durante los últimos días, desde la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios, CONES, declaramos de manera urgente lo siguiente:

1.- Los últimos días nos hemos desplegado en manifestaciones autoconvocadas, gestadas por la rabia genuina que genera el alza del pasaje y otros servicios básicos (agua, luz, arriendo, combustible).

2.-Manifestamos nuestras disculpas con aquellos ciudadanos que se puedan ver afectados por la protesta, agradecemos las espontáneas muestras de solidaridad con las manifestaciones y reiteramos que éstas son por un bien mayor: la dignidad de nuestro pueblo.

3.- Hacemos un llamado a mantener la protesta y a desplegarnos en todos nuestros espacios de forma masiva para hacer frente a la represión del gobierno, el cual acaba de invocar la Ley de Seguridad Interior del Estado.

4.- De forma inmediata, exigimos:

- Eliminación del alza del pasaje.

- Gratuidad de la tarifa escolar para las y los estudiantes más pobres del país.

- Fin al panel de expertos y asegurar la participación de estudiantes, adultos mayores y trabajadores en las decisiones de una nueva tarifa.

- Renuncia del Ministro del Interior, Hernán Chadwick, por seguir intencionando la represión desmedida contra nuestro pueblo.

- Renuncia de la Ministra de Transporte, Gloria Hutt, por respaldar el alza del transporte público.

- Estatización del transporte público y fin al negocio del Transantiago (Red).

5.- Convocamos en lo inmediato al conjunto del pueblo de Chile a mantener la protesta Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios


Texto de la escritora Isabel Allende

En Chile, que supuestamente goza de estabilidad, han estallado graves protestas populares con actos de destrucción y pillaje. Son la expresión iracunda de un pueblo frustrado. Esta crisis no se resuelve con los militares en la calle, se requieren cambios profundos. El sistema neoliberal basado en el lucro ha vendido o privatizado todo: la educación, la salud, el agua, el gas, el transporte colectivo, etc. La desigualdad social y económica es vergonzosa. La gente está enfurecida por los sueldos de hambre y el costo de la vida, que obliga a la gran mayoría a vivir a crédito o en la pobreza, mientras los ricos viven en su burbuja, evadiendo impuestos y acumulando más y más. Esto inevitablemente crea violencia y en algún momento estalla. Así han comenzado todas las revoluciones.


Feministas en estado de rebeldía

Feministas de diversos espacios sociales y políticos saludamos con entusiasmo la lúcida rebeldía estudiantil y del pueblo de Chile que se ha levantado contra una medida que afecta a la inmensa mayoría

de trabajadorxs y habitantes de la ciudad de Santiago. Si bien es el alza de los pasajes es la situación que enciende esta rebelión, son muchas las circunstancias que explican el malestar de nuestro pueblo: las AFP, el alza del agua, de la luz, la ley de migración, la aprobación del TTPP11, la predación sostenida del extractivismo, las objeciones de conciencia en aborto, la agudización de la violencia contra las mujeres, el pueblo mapuche, lxs inmigrantes y contra lxs estudiantes.

Como trabajadoras, activistas, intelectuales y militantes, nos sumamos a esta justa y legítima revuelta, a todas las jornadas de movilizaciones y al llamado al paro el próximo lunes 21 de octubre desde el interés común en poner un freno a la profundización del modelo neoliberal que ha desmantelado los derechos sociales convirtiendo en mercancía todos los aspectos de nuestra vida. Las manifestaciones de estos días han hecho visible el hastío de toda la clase trabajadora que está cansada de tolerar la precarización sobre la cual se soportan los groseros subsidios que el Estado de Chile otorga al sector privado y al empresariado en transporte, educación, salud y pensiones. El Estado Neoliberal no da más y el pueblo de Chile ha dicho basta.

Nosotras, feministas, somos parte de las luchas anticapitalistas y de las cuales tenemos hoy un episodio ejemplar llevado adelante por una inmensa mayoría de trabajadoras y trabajadores. Conocemos la historia de Latinoamérica y sabemos que esta puede ser una oportunidad para transformar las condiciones actuales. Una chispa que incendie la pradera y que abra caminos para salir del atolladero neoliberal y construir una sociedad justa y solidaria, donde podamos vivir dignamente.

Rechazamos enérgicamente el abandono de las responsabilidades que ha hecho el gobierno, el nombramiento de Javier Iturriaga del Campo y la salida de los militares a la calle. Repudiamos enérgicamente la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado, que representa un evidente atentado contra los derechos democráticos más básicos y nos recuerda a los peores momentos de la Dictadura. Las abajo firmantes exigimos la salida inmediata de lxs militares de las calles y el fin del estado de excepción en Chile. La respuesta de Sebastián Piñera ante las legítimas protestas llevadas a cabo en Santiago durante los últimos días deja en evidencia la incapacidad y el desinterés del gobierno en buscar una salida democrática a la crisis.

Llamamos a la rebeldía, al cuidado mutuo, a la solidaridad y a participar activamente de las movilizaciones convocadas para estos días y, como feministas, estaremos allí luchando y encarando los desafíos que imponen estos tiempos.

¡¡Arriba lxs que luchan!!

¡¡Ningún diálogo social ni político con los militares en las calles!!

ORGANIZACIONES ADHERENTES Coordinadora Feminista 8M La Morada Ni Una Menos Chile Ni Una Menos Argentina Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC) Colectiva Hartas Mujeres Corporación Amatistas Chile Marcha mundial de las mujeres Asamblea de Mujeres de Posgrado, Facultad de Filosofía y Humanidades Universidad de Chile. Comisión de Género Colegio de Periodistas de Chile Agrupación lesbica rompiendo el silencio Corporación Humanas Activa tu Presente con Memoria Mujeres, territorios y Resistencias Observatorio contra el Acoso Chile (OCAC) Fundación Nodo XXI Coordinadora Feminista 8M Revista Amazonas Frente feminista Convergencia Social

FIRMANTES: Diamela Eltit, Premio Nacional de Literatura Faride Zeran, Premio Nacional del Periodismo Gloria Maira, Mesa Acción por el Aborto Nelly Richard, ensayista y crítica cultural Mia Dragnic, Socióloga Feminista Camila Miranda, Fundación Nodo XXI Alejandra Castillo, Filósofa Feminista Pierina Ferretti, Fundación Nodo XXI Daniela López, Fundación Nodo XXI Javiera Toro Cáceres, Comunes Paula Quintana, Convergencia Social Constanza Valdés, Comunes Catalina Perez Revolución Democrática Luna Follegati, Convergencia Social Francisca Fernández Droguett, Movimiento por el Agua y los Territorios Roxana Pey, Universidad de Chile Ximena Póo, Universidad de Chile Gilda Luongo, Escritora Feminista Alejandra Araya, Directora del Archivo Central Andrés Bello, Universidad de Chile Hillary Hiner, Historiadora Feminista Claudia Zapata, Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos, Universidad de Chile Verónica Ávila, Feminista, activista por el aborto, Convergencia Social, Universidad de Chile Natascha Olivera Palma, Aukin Maura Gálvez-Bernabe Movimiento Anticapitalista- Liga Internacional Socialista Lila Calderón, Escritora Elixabete Ansa, Instituto de Estética UC Alia Trabucco Zerán, Escritora Ximena Riffo, Natalia Corrales, Presidenta Sindicato Trabajadorxs Honorarios Municipalidad de Valparaiso Elena Oliva, Socióloga Eva Débia Oyarzún, Escritora Anahí Troncoso, Asamblea de Mujeres Postgrado en Filosofía y Humanidades Universidad de Chile Elisa Rojas, Feminista Radical Antonia Atria Fuentes, Frente Feminista RM RD Camila Rojas Valderrama, Diputada Partido Comunes María Emilia Tijoux, Universidad de Chile Silvana del Valle, Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres Soledad Rojas Bravo, Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres Lorena Astudillo, Red Chilena contra la violencia hacia las Mujeres Yoselin Fernández Arce, Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres Yanis, Red Chilena Contra La violencia Hacia Las Mujeres Beatriz Rios, La Morada Francisca Perez, La Morada Pamela Paredes Yáñez, La Morada Vero Matus, La Morada Sofía Brito, Nodo XXI Pamela Soto, Nodo XXI Carolina Figueroa, Nodo XXI Francisca Millán Zapata, AML Defensa de Mujeres Camila Sánchez Soto, Abofem Bianca Bribbo, Abofem Eva Gabriela, Radicalmente mujeres Laura Dragnic Tohá, Convergencia 2 de Abril Camila daza la rosa, Secretaria de género y sexualidad unap Gina Inostroza Retamal, Red de Historiadoras Feministas Karen Alfaro, Red de Historiadoras Feministas Yocelyn Valdebenito, Red de Historiadoras feministas Jocelyn Maldonado, Red de historiadores feministas Javiera Ramírez Belmar, Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC) Valentina Saavedra, Vicepresidenta de Comunes Ignacia Gutiérrez Aguilar, militante Partido Comunes Cari Álvarez Torres, Partido Comunes Los Ríos, Feminista. Javiera Ortiz Tapia, Encargada Frente Feminista Comunes Valeria Verdejo, Encargada de F. Estudiantil Comunes Nataly Espinoza, Partido Comunes Marcela Sandoval, Revolución Democrática Giovanna Roa, Revolución Democrática María José Oyarzún, Revolución Democrática Valparaíso Valeria Cárcamo Vidal, Revolución Democrática Marta CAÑETE, Frente Feminista Revolución Democrática Camila Castro Gutiérrez, Secretaria general RD Valparaíso Paula Mena Tagle, Revolución Democrática Viña del Mar Maria morales, Frente Feminista Revolución Democrática Antonia Orellana Guarello, Convergencia Social Paula Quintana Meléndez, Socióloga, Convergencia Social Nicole Darat, Frente feminista Convergencia Social Gisela, Frente Feminista Convergencia Social Nicole Campbell Alvarez, Convergencia social Valentina Vegas Vasquez, Convergencia social Catalina Amanda Soto Rodríguez, Asamblea de posgrado facultad de filosofía y humanidades U. Chile María Fernanda Terry, Asamblea de mujeres postgrado filosofía y humanidades Universidad de Chile Cecilia Heyder Contador, Activistas en Derechos Humanos Naira MS, Asamblea de mujeres Soledad Fariña, poeta feminista Camila valenzuela, escritora feminista Laura Albornoz, Miles Chile Romina Green, Solidaridad Macarena Castañeda, Activista por los Derechos Sexuales y Reproductivos Vicky Quevedo, Foro Ciudanano Julia, Colectiva feminista las sueltas Amparo Saavedra, Amatistas Chile Fanny Campos, Territorio Feminista /RFL Victoria Herreros, Red feminista del libro Paula Gaete, Ediciones Oxímoron Caterina S.M, Marcianitas Verdes Teresa Valdés, Observatorio de Género y Equidad Claudia Kennedy, Organización de Escritoras de Chile OECH.CL Ema Ugarte Vega, Red de Bibliotecas populares de Valparaíso Paula Jeria, Olla Revuelta Yusant Figueroa Romero, Secretaría de Género y Sexualidad UNAP Pía Ahumada, Taller Editorial Me pego un tiro. Valeria Alejandra Olivares Olivares, Universidad de Guanajuato Maria Fernanda, Red feminista del libro Pabla Pérez san martin, Ginecosofia editorial Eva Débia Oyarzún, Docente Universidad Las Américas Rosa Trigo Acuña, FemChile Nadia Poblete, Nosotras Decidimos Valparaíso Daniela Paz, Red chilena contra la violencia hacia las mujeres Camila Jiménez, Universidad de Valparaíso Fernanda Castillo, Fundación Iguales Mary Luz Estupiñán Serrano, Red feminista del libro, zonal Valparaíso Dawn Marie Paley, Periodista, Canadá Verónica Avila, Coordinadora Feministas en Lucha Ximena Soto Castro, Civitas Austral Perla Sepúlveda Aguilar, Civitas Austral Arlette Cifuentes, REDOFEM Rosario Olivares, REDOFEM Arimsay Fuentes, REDOFEM Luz Ugarte, REDOFEM Ximena Oyarzo Rojas, Colectiva Acuerpar- REDOFEM Aschly Elgueda, REDOFEM Paloma Villamandos, REDOFEM Elizabeth Llanquinao, REDOFEM Paulina Torres Cardenas, Coordinadora Feminista Punta Arenas - Patagonia Chilena Mina Lorena Navarro Trujillo, BUAP Taroa zúñiga silva, Secretaria de mujeres inmigrantes Jimena Garate, Profesora Tamara Vidaurrazaga Aranguiz, Investigadora Feminista Marcela Vargas Cárdenas, Universidad Austral de Chile Johana, Mujeres unidas en la igualdad Natalia, Movimiento feminista Uruguay Claudia Bacci, Universidad de Buenos Aires Maria Alicia Gutierrez, Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito _ Argentina Marcela, Red Chilena feminista del libro. Claudia, Feministas Calama Irma Pflucker V., Movimiento Nuevo Perú. Lima, Perú. Mónica Sepúlveda Moya, TRACC (trabajadoras del arte y la cultura Chile) Anahí Durand, Movimiento Nuevo Peru Xochtil, Universidad de Chile Ana Gonzalez Caro, Lideraccion. Puerto Montt Elsa Ruiz Rozas, Lideraccion. Puerto Montt Indhira Libertad Rodríguez, La araña feminista Venezuela Elsa Schvartzman, Foro por los Derechos Reproductivos y Universidad de Buenos Aires Macarena Palavecinos, UC Pamela Soto Vergara Ramona Karina, Bisexuales Feminista María José Fuentes Díaz, Parirnos Chile Carmen, Las violetas Catalina Díaz Espinoza, Lesbofeminista y educadora popular Mariela Méndez, University of Richmond Juanita Chacón, Movimiento Nueva Fuerza Valparaíso Amaranta rovira, Cofeu María Elena Planas, Universidad Peruana Cayetano Heredia maria paz guzman cordero, colectiva kallpa akunkawa Francesca Alejandra Alfaro Olavarría , Profesora de Historia y Geografía - Estudiante de Magister en Patrimonio Cultural de la Pontificia Universidad Católica de Chile Analia Cola, Red Feminista Maldonado Paula Micol, Red Feminista Maldonado Tamara Liberman, Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos Arantxa Martínez, Red feminista del libro Pamela Fernández Navas, Centro Cultural por la Memoria La Monche, RHF Angeline Giusto Ampuero, Colectiva Katari, Feministas Latinoamericas Autoconvocadas (Barcelona) Constanza Tamblay Ahumada, Frente feminista CS Minervas, Colectivo Feminista Uruguay Alejandra Santillana Ortiz, Ruda Colectiva Feminista Ana Vera, Surkuna Alejandra Ramírez Bravo, Aborto libre Ec. Coalición universitaria en contra del Acoso Claudia, Agencia de desarrollo local la Chinantla A.C Cecilia Jaramillo Jaramillo, Mujeres por el Cambio- Ecuador Sofía Rivera, Ni una menos El Salvador Cristina Cachaguay, PRESIDENTA Nacional Mujeres por el Cambio- Ecuador Clara Merino Serrano, Luna Creciente Ecuador Kati Alvarez, Colectivo Antropólogas del Ecuador Movimiento de los Pueblos Frente popular Dario Santillán -Corriente nacional; Movimiento por la unidad latinoamericana y el cambio social; Izquierda Latinoamericana Socialista; Movimiento 8 de abril Espacio de Economía Feminista (EEF-SEC) Elisa García, Ni Una Menos El Salvador María de los Angeles Lobos Palacios, Psicólogas feminista Universidad de Chile Karla Calapaqui, Defensora de Derechos humanos Chloé Constant, FLACSO Luz Coronel, Fm la tribu Gioconda, Colectivo feminista más de ocho Judith Flores Chamba, Frente de la Mujer Trabajadora - Ecuador Sandra Ivette, Malandra Montserrat Martorell Colón María Elena Retamal Andrea Mendez Valenzuela Ximena Carrera Venegas Catalina Infante Valentina Salinas Carvacho Javiera Ramírez Belmar Maivo Suárez Malú González Cortés Carolina Brown Valentina Vlanco Mary Rogers G. Cristina Bravo Montecinos Andrea Álvarez Carimoney Ana Ledezma Salse Ariadna Biotti Silva Pamela Eguiguren Bravo Danae Sinclaire Tijero Valeria Alejandra Olivares Olivares AUCH (Autoras Chilenas) Fanny Berlagoscky Mora Lorena Valderrama Zenteno Paula Quiroz Rojas Verónica Oxman Vega Ana Rubio Poblete Francisca Rodríguez Aguilera Colectivo Señoritas Imposibles Nataschia Navarro Lorena Díaz Meza Alejandra Costamagna Lola Larra Constanza Ternicier Carla Guelfenbein Cherie Zalaquett Scarlett Bravo Andrade Pía González Suau Viviana Ávila Simona Marina Peredo Valdés Patricia Mellado Acevedo, UTEM Constanza Díaz Fernanda Toro, Estudiante de arte Natalia Niedmann Álvarez Valentina Salinas Carvacho Valentina Jorquera Peñailillo Alejandra Brito Yanira Caqueo Paulina muller Paulina silva Paula Correa Andrea Álvarez Carimoney Denisse Dintrans- Bauer Brandi townsrnd Lieta Vivaldi Javiera Cabello Robertson María José Rivera Oyarce Tatiana Hernández C Romina Álvarez Javiera Astudillo Rosario Fernández Ossandón Alejandra Rousseau Carolina pincheira Andrea S. Carilao Mella Fernanda León Aguirre Claudia Deichler Karina León Andrea Pavez Castillo Violeta Zamorano Rivera Marcela Huenten Natalia Moller González Carolina Pezoa Cifuentes Ma. Pía Romero Iván Köhler Avilés Yesenia Alegre Valencia Camila Sastre Diaz Alejandra Romero Natalia Ninguna Livia Vargas González Jocelyn Sepúlveda Ana Oberlin Nelida Pohl Hector Soto Karime kandalaft Carmen G Burdiles Natalia Urra Jaque Mabel Alicia Campagnoli Anaís Luâ Sandra perez Daniela Provoste Anyeli Arias Maryori Cabrita Garcia Sumargui Vergara Ana María Ugarte, Universidad de Chile Adela García Carolina Gálvez Gallo Pamela Caruncho Franco, UTEM Silvia Elizalde, Investigadora de CONICET Patricia Perez, ECCyGE-FACSO-UNICEN Carla Ulloa Inostroza, UNAM México Celeste Carvajal Nicole Ballesteros Albornoz Liz Mason-Deese Patricia Gónzalez, Estudiante de Maestría en Sociología ICSyH Lucía Minervas, feminista Diana mulinari, feminista Patricia Celi Medina, Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya María Fernanda Orellana, Political Sociology & Gender Consultant Ecuador Paula Cainzos, Comunicadora Femimista, Argentina Brian Smith, Unam Antonia Zamora Garza María José Yaksic Claudia Rodríguez Manríquez, Profesora de Historia. Daniela Schroder Babarovic Valentina Bruna, La Morada - Brigada de Arte y Propaganda Patricia Varela Pinoo Cinthya Jara Riquelme

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