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Cuando se reprime la memoria como estrategia de gobernabilidad; la suma de todas las luchas, una sola lucha. Por Marco Silva Cornejo

29 el número de los patios, la memoria acribillada de sus osamentas murmura la llegada de la tropa a 46 años de su exterminio. Nuevamente se reedita la tragedia de la criminal traición de los que juraron defenderlos, memoria desgarrada por el uniforme. A 46 años, en el patio 29 de la comarca de nuestra memoria se reeditan los bototos tóxicos de la tropa gorila, que pisotea a nuestros muertos por segunda vez para reprimir en el marco de nuestras conmemoraciones a los nietos e hijos de sus víctimas.

A 46 años de la masacre colectiva, el más santo de los campos que alberga el último grito de dignidad y justicia desgarrado por cuervos y metralla a nuestros desaparecidos y ejecutados políticos, se confunde con los alaridos y quejidos de los golpeados y encarcelados por la militarizada policía de los Chadwick que desde los gabinetes del interior reedita la conmemoración del once de septiembre como la mas gráfica de las confrontaciones de clase en donde el proletario armado de convicciones y memoria es reprimido por la tropa policial y militar al servicio derecha golpista.

La constatación de lo que se vivió ayer domingo 9 de septiembre en el cementerio general es la crónica de una dialéctica que sigue murmurando la suma de un conjunto de injusticias sociales y económicas que es necesario desterrar de nuestro territorio y de la humanidad como especie. El proceso de precarización a escala plantearía que genera el neoliberalismo desde su política extractivismo y desde la utilización de la explotación del hombre por el hombre para el flujo de mercancías, requiere reconstruir espacios comunitarios y tejidos sociales que, desde lo local, hagan resistencias y formas de gobernabilidad alternativas a la hegemonía global. Y transnacionalizada del capital.

En este escenario, memoria y formas alternativas de gobernabilidad en lo local parecen ser una adecuada estrategia de ir construyendo espacios de poder alternativo al duopolio político imperante en el país durante los últimos 30 años. La posibilidad de generar espacios políticos y de construir territorialidades de tejido social orgánico al servicio de las transformaciones al modelo imperante no son un esfuerzo utópico, sino que más bien nos llaman a volcar nuestras energías, resistencias y subjetividades a los actores locales y a retomar el control de los espacios de poder institucional en lo local desde experiecias de desarrollo de capital social y ejercicios de gobernanza.

En este marco resulta interesante la experiencia de Loncoche y las actividades impulsadas por corporación ACCESO de Pucón. Quienes liderados por el Antropólogo Gonzalo Vejar Paz. Han logrado desarrollar en el paño lacustre/ ganadero de la región de la Araucanía un conjunto de acciones tendientes a reconfigurar espacios locales y promover la participación vinculante como estrategia de resistencia local al servicio de luchas y demandas globales. En el marco de estas actividades el próximo 13 de septiembre se realizara un conversatorio conmemorativo del golpe de Estado, movidos por la convicción de que Otro Loncoche es Posible.

Mg. Ciencias Sociales Aplicadas

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