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Sobresaltos bursátiles, fluctuaciones monetarias, incertidumbre económica

Las elites, la crisis y los macarrones de Mauss

Un año después de iniciada, la crisis de los créditos inmobiliarios estadounidenses degeneró en un sismo financiero mundial amplificado por el alza de precios de la energía y de las materias primas. Primeras afectadas, las poblaciones protestan. La creencia en las virtudes del capitalismo global se evapora. Pero, esta vez, los cuestionamientos al “fundamentalismo liberal” emanan también de patrones, de banqueros, de responsables políticos. Atemorizados, todos reclaman cambios susceptibles de restablecer el orden.

Un día en el que se preguntaba cómo podía dar cuenta de las crisis, el etnólogo Marcel Mauss se sobresaltó: “La manera en que vi cómo mi fiambrera le pasaba gelatina de carne a mi carnicera me aclaró la situación”. Mauss explica que la sociedad “es algo que se ‘sostiene’”. (…) Es un “fijador” como la gelatina de carne”. La crisis “es el momento en que ‘ya no se sostiene’. (…) Es el ‘deshielo’, son las moléculas de la salsa a base de gelatina de carne que caen sobre los macarrones”. Pero también es “un estado en el cual las cosas irregulares son la regla, y las cosas regulares imposibles”.

Un estado en el que las vacilantes finanzas, el precio de la energía y la desconfianza popular provocan una serie de desajustes: en Wall Street, la Reserva Federal (Fed) coloca bancos bajo su tutela; en los Países Bajos se legisla sobre el salario de los patrones; en Wellington el gobierno neozelandés renacionaliza sus ferrocarriles. Y en Londres una enredadera de dudas invade las columnas de la prensa económica...

Artículo completo: 267 palabras.

Texto completo en la edición impresa del mes de septiembre 2008
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Pierre Rimbert

De la redacción de Le Monde diplomatique, París.

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