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El regreso del dogma

¿El fin de la Ilustración?

Las religiones vuelven a agitar el debate público en Francia y en la UE, mientras que la filosofía de las Luces enfrenta críticas radicales, incluso de parte de pensadores progresistas. ¿No habrá llegado el tiempo de revisar un pensamiento fundador de la Democracia y la República?

“¿Cómo conciliar la libertad de expresión de los caricaturistas con la prohibición en las escuelas del uso del velo, que participa de la expresión de la identidad?”, escribe el sociólogo Hugues Lagrange. Sin entrar en el debate sobre el uso de los símbolos religiosos, ese tipo de comparación indica una gran confusión filosófica. En efecto, sitúa en el mismo plano prácticas que revelan el ejercicio de la razón y componentes que expresan una fe.

Pilar del movimiento filosófico del siglo XVIII conocido como el Siglo de las Luces, la distinción entre razón y fe contribuyó a fundar en nuestras instituciones la idea democrática, proveniente de la Antigüedad. No es que los filósofos en cuestión hayan sido irreductibles paganos. Si bien Diderot y D’Alembert eran ateos, Voltaire y Condorcet eran creyentes. Lo que significa simplemente que, aun reconociendo el papel de las creencias y las pasiones, libres de desarrollarse en la vida privada, la Ilustración distingue la razón porque es el único sistema de conocimiento compartido por todos los seres humanos, y por lo tanto es el único que permite construir un espacio público pacífico. Como lo recuerda el historiador Zeev Sternhell, une cuando las creencias y las “identidades” separan...

Artículo completo: 273 palabras.

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Anne-Cécile Robert

De la redacción de Le Monde diplomatique, París.

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