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¿Un proyecto unificador para la izquierda?

Límites y usos de los bienes comunes

El 11 de enero de 2016, el secretario nacional del Partido Comunista Francés, Pierre Laurent, saludaba por el nuevo año y describía así “la sociedad que queremos”: “Un nuevo modelo de desarrollo en el que lo social y la ecología se conjuguen en pos del ser humano y del planeta para una sociedad del buen vivir y del bien común”. ¿“Bien común”? En el lado opuesto del ajedrez político, el dirigente del Movimiento por Francia, Philippe de Villiers, se refiere al mismo concepto, pero para justificar el retroceso del Estado en el que desea trabajar: “El Estado como proveedor del bien común ya no existe. No tiene ningún derecho sobre nosotros”.

En mayo de 2016, pocos meses después de que el “economista aterrado” Benjamin Coriat presentara su libro Le retour des communs (El regreso de los comunes), el liberal Jean Tirole publicaba Economie du bien commun (Economía del bien común). La Asociación por la Tasación a las Transacciones Financieras y de Ayuda a los Ciudadanos (Attac Francia), en la sección Nos idées (Nuestras ideas) de su página web, dice querer “promover alternativas y recuperar los bienes comunes”. Por su parte, el Institut de l’entreprise (Instituto de la empresa) afirma, bajo la pluma de su delegado general, que “las iniciativas privadas se preocupan por el bien común”...

Artículo completo: 232 palabras.

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Sébastien Broca

Sociólogo, Catedrático de Ciencias de la Información y la Comunicación en la Universidad París 8 (Cemti). Autor de Utopie du logiciel libre. Du bricolage informatique à la réinvention sociale, Le Passager clandestin, Neuvy-en-Champagne, 2013.

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