En kioscos: Noviembre 2019
Suscripción Comprar
es | fr | en | +
Accéder au menu
Artículo precedente: « Por una sociedad más justa, bella y (...) »
Siguiente artículo: « ¿Hasta cuándo la OTAN? »
>

La más aguda desde que se instalara esta democracia en 1990

Cuatro relatos sobre la crisis

El único consenso que parece atravesar todo el espectro social y político chileno al interpretar esta crisis es su total imprevisibilidad. Aunque diversos estudios posteriores a las movilizaciones de 2011 (por ejemplo, los Informes de Desarrollo Humano del PNUD) ponían el énfasis en los efectos en la subjetividad colectiva de la enorme desigualdad social, y anticipaban un posible estallido social si no se enfrentaba el problema, ningún académico pudo predecir el momento concreto en que se generaría una coyuntura como la actual.

Los sucesos que comenzaron el viernes 18 de octubre significaron un momento absolutamente imprevisto, no por sus causas estructurales, sino por la fecha, forma y circunstancia en que se ocasionó. Los llamados anónimos a evadir el pago del pasaje en el Metro, dispersos en un inicio, escalaron en la medida en que la reacción gubernamental deslegitimó las demandas y minimizó las causas del descontento. Sin embargo, todavía no está claro por qué una escaramuza de adolescentes, en algunas estaciones de metro, en pocos días pasó a convertirse en la mayor crisis de gobernabilidad que haya visto el país desde 1990.

Este contexto obliga a analizar distintos discursos que han emergido para explicar la crisis, ya que permiten construir un caleidoscopio de opiniones que reflejan los intereses de sus portavoces. En este artículo se revisarán cuatro posiciones, sostenidas por actores con distinto rol y relevancia en el proceso, pero que representan parte importante del campo de fuerzas en disputa.

1. La guerra de Sebastián
“Estamos en guerra contra un enemigo poderoso” afirmó el presidente Sebastián Piñera la noche del domingo 20 de octubre. El casus belli de esta singular guerra ha sido el desborde de un movimiento que sólo el miércoles anterior había empezado a cundir en el centro de la ciudad de Santiago. Según varios analistas, que poseen información interna del gobierno, esta frase, causante del agravamiento explosivo de la crisis, tiene relación con una profunda disputa al interior del propio gabinete ministerial, y más en general dentro de la coalición oficialista. Mientras un sector (Evópoli) trató de generar criterios para la contención preventiva del conflicto, suspendiendo de forma oportuna el alza del precio del Metro, y más ampliamente, generando medidas de contención al alza del costo de la vida, afectado por meses de alzas sostenidas, otro sector gubernamental (liderado por la UDI) insistió en minimizar el conflicto y sus causas. Pero no sólo no lo vieron venir, lo incentivaron deliberadamente.

Cuando el viernes 18, a mediodía, se comenzó generar un efecto en cadena en toda la ciudad la reacción fue iniciar un proceso in crescendo de represión que culminó con el país militarizado, toque de queda y Estado de Emergencia. Es probable que el viernes 18 en la tarde, en los salones de decisión de La Moneda, esta disputa interna llevó a los partidarios de la vía represiva a buscar o generar algunos “incentivos” adicionales para justificar sus tesis. Diversos testimonios afirman que los lugares vulnerables fueron abandonados por la policía en medio de los saqueos y atentados incendiarios. No es (...)

Artículo completo: 1 602 palabras.

Texto completo en la edición impresa del mes de noviembre 2019
a la venta en quioscos
y en la librería de Le Monde Diplomatique
San Antonio 434, local 14, Santiago
Teléfono: 22 608 35 24
E-mail: edicion.chile@lemondediplomatique.cl

Adquiéralo por internet en:
www.editorialauncreemos.cl

Alvaro Ramis

Rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Compartir este artículo /