En kioscos: Diciembre 2019
Suscripción Comprar
es | fr | en | +
Accéder au menu

Chile: el oasis seco

Unas pocas semanas antes del estallido social que sacude a Chile, a lo largo y ancho de su geografía, y que al momento de escribir estas líneas suma veinte muertos, miles de heridos, cientos de ellos mutilados al perder un ojo, una cifra desconocida de detenidos, gravísimas evidencias de torturas, agresiones sexuales y otras atrocidades cometidas por los carabineros y las tropas del ejército, muy poco antes de todo esto el presidente chileno Sebastián Piñera definía al país como “un oasis” de paz y tranquilidad en medio de un continente convulsionado.

Pero lo que definía al “oasis” chileno no era la presencia exuberante de palmeras y agua fresca, sino una reja de barrotes aparentemente infranqueables que lo rodeaba. Los chilenos estaban dentro del oasis, y las rejas eran de una aleación compuesta por: economía neoliberal, ausencia de derechos civiles y represión. Los tres elementos del más vil de los metales. Hasta el estallido social, para los economistas y políticos divulgadores del mantra “menos Estado y más libertad al mercado”, en Chile había ocurrido un milagro casi por generación espontánea, y ese milagro era visible en las cifras de crecimiento económico manifestadas por las estadísticas impecables a juicio del Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. Chile exhibía una economía sana y en constante crecimiento. Pero esa aparente bonanza no se refería a la totalidad del país pues omitía algunos detalles aparentemente subjetivos, como son el derecho al salario justo, a pensiones dignas, a educación pública de calidad, a sanidad pública de calidad y, sobre todo, el derecho de los ciudadanos a decidir como sujetos de su propio desarrollo, y no a ser espectadores pasivos de las cifras macroeconómicas exhibidas por el poder.

El 11 de septiembre de 1973 un golpe de Estado terminó con la democracia chilena, se instauró una dictadura brutal que duró más de dieciséis años, y ese golpe de Estado no se dio para restaurar el orden alterado o para salvar la patria del comunismo, sino para imponer un modelo económico ideado por los primeros gurús del neoliberalismo liderados por Milton Friedman y la escuela de Chicago. Se trataba de imponer un nuevo modelo económico que a su vez generaría un nuevo modelo de sociedad: La silenciada sociedad que aceptara la precariedad como norma, la (...)

Artículo completo: 1 223 palabras.

Texto completo en la edición impresa del mes de diciembre 2019
a la venta en quioscos
y en la librería de Le Monde Diplomatique
San Antonio 434, local 14, Santiago
Teléfono: 22 608 35 24
E-mail: edicion.chile@lemondediplomatique.cl

Adquiéralo por internet en:
www.editorialauncreemos.cl

Luis Sepúlveda

Escritor. Este texto fue publicado en Le Monde Diplomatique (Francia) y en las 30 ediciones internacionales.

Compartir este artículo /