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Proceso constituyente en Chile

Estado Plurinacional: la gran disyuntiva

A menos que ocurra algún hecho que cambie el curso de las corrientes en los próximos meses, lo más probable es que tengamos una Nueva Constitución. Será un cambio político que tal vez ponga fin a la posdictadura, entendida como la herencia dejada por ésta, que no fue revertida por la Concertación de Partidos por la Democracia, a pesar de las reformas realizadas bajo el gobierno de Ricardo Lagos y los de Michelle Bachelet.

Para comprender el actual contexto debemos analizarlo del siguiente hecho: a partir del siglo XXI, en América Latina irrumpieron movimientos sociales que cuestionaron la hegemonía neoliberal en Argentina, Ecuador, Venezuela, Brasil, Uruguay y Bolivia. Algunos investigadores decidieron titularlo como “la década ganada” y pensadores políticos como Álvaro García Linera, visualizaron la proximidad de un “nuevo horizonte de época” que pasaba por erosionar la república propietaria para construir una republica comunitaria, teniendo como pilar en el poder de los ayllu. Interesante salto teórico, donde el factor indígena no es un complemento, sino la columna vertebral de un proceso de transformación. La estabilidad política se comprende, entonces, como la unidad de las organizaciones sociales, movimientos indígenas, campesinos, vecinales y populares. Este “laboratorio de ideas” -en palabras de Eric Hobsbawm, en su análisis sobre el continente- erosionaba los mecanismos racializados de las tomas de decisiones estatales, que excluían el factor indígena del poder, permitiendo, a lo menos teóricamente, las mismas oportunidades por parte de las naciones originarias de construir su futuro. Así, el Estado Plurinacional evitó que las demandas por mayor democratización o una revolución india en el sentido katarista pusiera una fisura en la unidad del país. Esto generó que pensadoras como Silvia Rivera Cusicanqui vieran con recelo cómo el gobierno Plurinacional de Bolivia, a su juicio, estaba fundando lo que no habrían logrado crear durante doscientos años los no indígenas: la nación boliviana.

Con todo, y a partir de la experiencia de Ecuador y Bolivia que se denominaron asimismo como Estados Plurinacionales: ¿es viable plantear dicho argumento político para el futuro de Chile?

1. ¿Plurinacionalidad en Chile?
Adolfo Millabur es alcalde en Tirúa y miembro de la Identidad Territorial Lafkenche. Como parte de la Asociación de Alcaldes Mapuche, ha sostenido que es fundamental crear una asamblea constituyente plurinacional como primer paso para conquistar una república bajo el mismo signo. Es importante sostener que no es el Estado Plurinacional lo que ha entrado en crisis en América Latina: ha sido la reacción de sus opositores que, ante el crecimiento económico y la transformación de la pobreza en los países con esta experiencia, desarrollaron una contraofensiva para revertir sus logros.

Aclarado este punto, por parte del pueblo mapuche, la perspectiva de un Estado Plurinacional ha sido sostenida por otros miembros del pueblo mapuche, inclusive al interior de los partidos criollos por figuras como Francisco Huenchumilla, Emilia Nuyado y Domingo Namuncura. No obstante, otro espectro del movimiento mapuche, como Aucan Huilcaman, han dicho que esa reestructuración política sería la “domesticación” de los derechos fundamentales, es decir, la suspensión del ejercicio de la autodeterminación. Otras organizaciones, como la Coordinadora Arauco Malleco, han dado cuenta que la óptica del Control Territorial continúa siendo el instrumento válido para avanzar en la autodeterminación. Como se ve, al interior del movimiento mapuche no existe un consenso en la forma de abordar la coyuntura histórica abierta ante la crisis de hegemonía de la república propietaria.

El movimiento mapuche ha sostenido que la autodeterminación debe tener una relación con el Küme Mogen (El Buen Vivir), que es la contraposición al modelo capitalista, al que los mapuche catalogaron a fines de la década de los 90 como “la tercera invasión”, en alusión al neoliberalismo fundado por la (...)

Artículo completo: 1 947 palabras.

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Fernando Pairican

Estudiante del programa de doctorado de la USACH, candidato a doctor, miembro de CHM y director de la colección mapuche en Pehuén Editores.

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