En kioscos: Septiembre 2021
Suscripción Comprar
es | fr | en | +
Accéder au menu

Aumentan los asentamientos irregulares en las grandes ciudades

La crisis habitacional que agobia a Chile

En la época de la ciudad colonial ya existían los asentamientos informales. Esto parte con la masiva migración del campo a la ciudad, cuando la gente sin recursos se apropiaba de terrenos baldíos urbanos y rurales para emplazar sus viviendas. La autoconstrucción de viviendas en estos terrenos ocupados de manera irregular se replicó en toda Latinoamérica, sectores populares aportan a la urbanización informal de las ciudades, campamentos en Chile, favelas en Brasil, tomas en Colombia, barriadas en Perú, villas miseria en Argentina y colonias en México. La relación afectiva que el habitante construye con el lugar y el territorio les genera un vínculo emocional hacia el lugar, sienten arraigo.

En Chile, a mediados del siglo XX, estos asentamientos fueron también llamados “poblaciones callampas” fue una de las perspectivas con mayor impacto en la política pública chilena, estas áreas marginales fueron el resultado de que habitantes estructuralmente marginados no tuvieran acceso a integrarse a la ciudad formal. Los campamentos se transformaron en un problema para el Estado, juntaban individuos caracterizados por su atomización y falta de integración al colectivo social. Los campamentos a través de su organización y politización fueron capaces de crear nuevas formas de acción colectiva en torno a la demanda de derechos urbanos.

Los migrantes latinoamericanos ven el campamento como una forma residencial que les permite materializar, tanto sus aspiraciones de permanencia en Chile como sus deseos de integración urbana y social. El campamento es entonces un tipo de habitación donde ven modos alternativos de ciudadanía basados en la residencia, aun cuando deban lidiar con aspectos como la inseguridad en la tenencia del suelo o el acceso precario a servicios básicos (luz, agua y gas). Para los inmigrantes el campamento es la esperanza de ser parte de Chile, pese a toda la inseguridad y precariedad.

Estos asentamientos hoy vuelven a ser el centro de la problemática para la política urbana. Ya que el porcentaje de campamentos creció de un 4,4% a 8,4% entre 2018 y 2020. (según catastros del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la ong Techo respectivamente). Esto responde al alto nivel de migración, al estallido social y la pandemia del Covid-19. Estos tres factores fueron los principales responsables del aumento de campamentos en Chile en un 300 por ciento en los últimos 3 años. La pandemia cambió definitivamente la forma de armar campamentos.

En Chile hoy existen dos tipos de asentamientos irregulares; los “campamentos” que son asentamientos catastrados por Minvu y las “tomas de terreno”, que son asentamientos aun mas ilegales que los campamentos, ya que estos no califican como campamentos para el catastro.

Nos podemos preguntar ¿cuál es la diferencia entre una toma de terreno y un campamento? Para ser campamento se requieren diversos requisitos de quienes conforman este asentamiento. En Serviu RM existe una unidad llamada Asentamientos Precarios, que nace el año 2010, perteneciente a la Subdirección de Operaciones Habitacionales. Esta (...)

Artículo completo: 1 502 palabras.

Texto completo en la edición impresa del mes de junio 2021
en venta en quioscos y en versión digital
E-mail: edicion.chile@lemondediplomatique.cl

Adquiera los periódicos y libros digitales en:
www.editorialauncreemos.cl

Carolina Contreras Ossa

Arquitecta.

Compartir este artículo