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Una siembra de ocho semanas

El nuevo Chile que queremos construir

Llegamos desde distintos rincones, ceremonias y concentraciones. Desde Plaza Dignidad algunos, desde el Cerro Huelén otras, desde la Plaza de la Constitución otros tantos. Las feministas, desde nuestra histórica Biblioteca Nacional, otras organizaciones se anclaron en Plaza de Armas y nosotras partimos desde Plaza Yungay. Fuimos acompañadas de organizaciones diversas, de compañeros y compañeras, de dirigentes y dirigentas de luchas que han allanado camino a este momento y también de las luchas invisibilizadas que exigen ampliar los marcos de lo posible. Caminamos con nuestras amigas, con quienes venimos haciendo procesiones hace más de una década, con mi abuela que ha transitado este país desde antes de que naciera la Constitución que estamos enterrando. Con la música de fondo de la algarabía del triunfo popular y también con aquella que nos recuerda las vidas que costaron ponerle fin a 30 años. Empapados de miradas incrédulas de ese aquí y ahora, impregnadas de abrazos calurosos que dejaban sentir los corazones ansiosos, con las lágrimas expresivas de un torbellino de emociones y con el peso de la historia, pero sostenido entre muchos.

“Una nueva manera de ser plural, de ser democrática, de ser participativos” fueron algunas de las primeras palabras de la Lamngen presidenta Elisa Loncon, mientras más de 500 años de historia pasaban frente a nuestros ojos y la Machi Francisca Linconao se ataba un pañuelo verde en la muñeca acompañando el discurso con una rama de canelo en la mano. Un baño de entereza, de humanidad y de poyen (amor) que nos dejó las pieles de gallina, los ojitos vidriosos y las manos en el pecho. Un manto de compasión sobre los pueblos de Chile, un acto de reparación ante tanto maltrato e impunidad acumulada en nuestra historia. Y finalizó mostrándonos la ruta, que se sintió como ese pellizco que te recuerda que no es un sueño o como el zamarreo que te hace volver al foco. Como el pitazo inicial del partido: “Hoy se funda un nuevo Chile plural, plurilingüe, con todas las culturas, con todos los pueblos, con las mujeres y con los territorios, ese es nuestro sueño para escribir una Nueva Constitución”.

El papel de los medios
Y bueno, entramos a la cancha con la camiseta de la historia y tuvimos que suspender el partido por la lluvia de negligencias del ejecutivo. Entramos al ex Congreso a la hora citada y se veían trabajadores trasladar grandes cajas desde un camión hacia el interior del edificio, cargando cables, moviendo cosas. Rápidamente comprendimos que esas cajas traían las pantallas que nos permitirían sesionar simultáneamente en salas separadas, que los cables eran para habilitar los micrófonos y que en realidad no había lápices, impresoras, oficinas, basureros, equipos, ni sistema de votación. Por algunas horas se sintió como una caída libre, sin saber si había paracaídas, si se iba a activar y cuándo, mientras sonaba de fondo un gran reloj que se comía uno a uno los días de los escasos nueve a doce meses de la Convención. Y claro, si ayer habíamos visto el poder de cambio que tiene este proceso y quienes lo sostienen, hoy vimos también los (...)

Artículo completo: 1 613 palabras.

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Constanza Schonhaut Soto

Constituyente Distrito 11
Frente Amplio

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