En kioscos: Septiembre 2021
Suscripción Comprar
es | fr | en | +
Accéder au menu

Acuerdo de Corfo con empresas explotadoras de recursos básicos

Una escalera del desarrollo con menos peldaños

Durante la gestión del actual candidato oficialista Sebastián Sichel al frente de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) se diseñaron las bases y se preparó la licitación pública más importantes de las últimas décadas en Chile: el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL) financiado mediante 192 millones de dólares, provenientes de un acuerdo del Estado con SQM en 2018. Esta licitación finalmente se adjudicó a un consorcio de universidades mayoritariamente extranjeras (Associated Universities Inc). Ello en desmedro del consorcio de universidades chilenas, en el que participaron once instituciones, entre ellas, Universidad de Antofagasta, de Concepción, Tarapacá, Santiago de Chile, Universidad de Chile y Pontificia Universidad Católica.

El origen de este acuerdo fue el escándalo del financiamiento ilegal de la política por parte de SQM. Ante ello el segundo gobierno de Michelle Bachelet intentó, por vía judicial, el término anticipado del contrato otorgado en 1993 a Julio Ponce Lerou y que le permitió asegurar su control sobre la principal reserva de litio del mundo. Frustrada esa vía, luego de varios caminos fallidos, se llegó a un entendimiento final que le permitió a SQM triplicar su producción y al Fisco aumentar su recaudación. De asa forma SQM obtuvo permiso hasta 2030 para explotar y comercializar 349.553 toneladas de litio adicionales a la cuota que le quedaba por extraer según el contrato original (64.816 toneladas). Por su parte el Estado logró aumentar el precio de arriendo por la explotación de los yacimientos de litio, lo que junto a otras regalías podría generar ingresos adicionales al Fisco por cerca de US$10 mil millones hasta 2030. Paralelamente, SQM se comprometió a vender a precio preferente una cuota de su producción de litio a empresas chilenas que le agreguen valor a la materia prima y destinar un monto de sus utilidades anuales a investigación y desarrollo en el rubro del litio. Este fue el origen de la negociación, y por esa razón el rector Ennio Vivaldi planteó que en el fondo esa licitación se debe entender como el pago de una deuda contraída por un privado con el Estado.

Eduardo Bitrán, vicepresidente de CORFO que firmó ese acuerdo, lo justificó señalando que este tipo de procesos debía generar capacidades en el país, que vinculen a empresas, regiones y universidades. Esto es verdad en tanto el contexto actual, marcado por la crisis climática global hace urgente que Chile pueda crear capacidades propias para desarrollar investigación científica de vanguardia, que le permita alcanzar una matriz productiva más diversa y sofisticada, que incorpore la innovación, de cara a transitar hacia un modelo de desarrollo equitativo, justo y sostenible.

El monto de la licitación del Instituto de Tecnologías Limpias ( US$ 192 millones) es la mayor cifra orientada a esta propósito en la historia de Chile. Equivale al 30% del presupuesto del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Y contrasta con las reducciones de gastos implementadas en los (...)

Artículo completo: 1 537 palabras.

Texto completo en la edición impresa del mes de septiembre 2021
en venta en quioscos y en versión digital
E-mail: edicion.chile@lemondediplomatique.cl

Adquiera los periódicos y libros digitales en:
www.editorialauncreemos.cl

Álvaro Ramis

Rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Compartir este artículo