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Revés electoral y el rol de las universidades estatales

La Universidad Pública en épocas oscuras

Luego de los resultados electorales de este domingo 4 de septiembre, las universidades públicas del Estado, emergen como un reducto para la práctica crítica, la transformación social y la esperanza de cambio. A pesar de que hoy resulta más fácil pensar en el fin del mundo que en el término del neoliberalismo, las universidades públicas son el recordatorio empírico que los deseos de un mundo posible siguen intactos. Luego del triunfo del “rechazo” a la propuesta de nueva Constitución elaborada por la Convención Constitucional, es relevante identificar las instituciones que han resistido a la hegemonía neoliberal.

No caben dudas que, por más de 30 años la universidad pública chilena sujeto permanente de ataques, en la medida que su existencia representa un profundo cuestionamiento a las modalidades de educación opresiva y a la política de la tiranía. Desde el punto de vista político educativo, la mayoría de sus obras son consideradas particularmente peligrosas por percibir la educación como elemento fundamental para la transformación de la política en sí misma. La permanencia de una universidad pública es garantía que, para poder alcanzar la justicia, las personas independientemente de su origen social y cultual deben estar informadas y formadas por igual. Pues, sin una ciudadanía informada y formada críticamente, la democracia se reduce a una retórica vacía, atada con un falso discurso defensor de la posibilidad de elegir.

En este sentido, la universidad pública es sinónimo de insistencia de una concepción de la educación, en sentido amplio, como parte de un proyecto liberador, de naturaleza eminentemente política, en la medida que, pese a las trabas impuestas por los poderes fácticos que maneja al sistema de partidos, ofrece a la ciudadanía las condiciones necesarias para la autorreflexión, para gestionar la propia vida y el desarrollo de capacidades específicas para el pensamiento crítico. De esta forma, las universidades públicas, pese a la administración de turno y a los contextos electorales contingentes, sigue manteniéndose como un reducto intelectual para la enseñanza de las ciencias, para la formación ciudadana y para el cambio social.

Si se considera que la política está determinada por la cultura y que no existe transformación social posible sin una transformación de las actitudes, la conciencia y la forma de vida de las personas, entonces la educación y las instituciones educativas ocupan un rol preponderante. De esta manera, mediante la educación crítica, que caracteriza a las universidades públicas, es posible indicarle al estudiantado, a los trabajadores, a los oprimidos y a la ciudadanía en general, a no mirar para el costado, y a asumir riesgos que permitan pensar en un futuro de esperanza y posibilidades. La innovadora inversión de las universidades públicas (...)

Artículo completo: 1 463 palabras.

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Dante Castillo y Mario Torres

Dante Castillo
Investigador PIIE.
Mario Torres
Vicerrector de la Vicerrectoría de Transferencia Tecnológica y Vinculación con el Medio. UTEM.

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