En el contexto chileno, si bien la educación a distancia cuenta con antecedentes de aplicación en las últimas décadas, fue la crisis sanitaria por Covid-19 la que impulsó su consolidación. El confinamiento y la suspensión de clases presenciales masificaron esta modalidad, promoviendo su optimización, su validación social y un crecimiento exponencial.
En el caso de la educación primaria y secundaria, la opinión especializada nacional e internacional, rápidamente describieron y analizaron la implementación de la docencia digital. En base a estos reportes y estudios mundiales, es posible realizar distinciones que impactan en la pedagogía y la didáctica. Por una parte está la educación escolar totalmente virtual. Otra con más historia, que puede calificarse como el aprendizaje remoto de emergencia. La tercera distinción corresponde a la educación digital estructurada u híbrida. Las diferencias entre estas tres categorías están bien demarcadas y son muy relevantes de tomar en cuenta, a la hora de diseñar y promover la escolarización para la era digital.
Por educación escolar totalmente virtual, se entiende a aquel modelo pedagógico diseñado íntegramente para impartirse en línea u on-line de forma permanente. Es decir, todas las clases, los contenidos del curriculum nacional, las evaluaciones y las interacciones entre el profesorado y el estudiantado, se suceden exclusivamente a través de plataformas digitales. Sin requerir ninguna asistencia física a una sala de clases. En cambio, el aprendizaje remoto de emergencia, tal como ocurrió durante la pandemia, consiste en una respuesta temporal. Por lo mismo, no es una modalidad planificada para trasformar la escolarización presencial a un formato totalmente a distancia. Mediante las tecnologías disponibles la realización de clases sincrónicas o asincrónicas son la respuesta a la emergencia. De hecho, su implementación es imprevista, porque como se ha dicho, responde solo a situaciones de crisis sociales o catástrofes naturales.
Por otra parte, educación digital estructurada u híbrida, en el caso de la educación básica o media, puede ser definida como: un enfoque pedagógico planificado que combina intencionalmente, la enseñanza presencial en la sala de clases, con actividades y herramientas digitales en línea. El propósito de esta modalidad, es el mejor aprovechando de ambos entornos. Como por ejemplo, personalizar y robustecer el proceso de enseñanza y de aprendizaje.
Considerando la realidad de nuestras escuelas y liceos, junto a la urgencia de diseñar políticas escolares que se aproximen a la educación híbrida o digital estructurada, esta modalidad podría mejorar la atención de las necesidades formativas de los próximos veinte años, junto con evitar la exclusión digital y aumentar las promoción de la democratización en el uso de las nuevas (…)
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