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En este numero:

- Para Reparar lo Irreparable: El Caso Robotham-Thauby y el derecho a justicia plena Por Maxine Lowy
- Sobre la visita a Chile del Papa Francisco
- “El crecimiento económico chileno, es sólo para algunos chilenos, que se hacen más ricos gracias a las crisis económicas” Por Mario Paz, Secretario de Los Hijos de Mafalda

- Sumario completo



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Aysén es una fotografía actualizada de lo que pasa en todo Chile por Enrique Villanueva Molina

Hace rato que el modelo neoliberal aplicado en Chile de manera ortodoxa, esta en crisis para los que trabajan y viven de un salario, pero aun le sigue dando frutos a los grupos económicos y políticos que se adueñaron del país. La Constitución, el régimen y el sistema político se subordinan al sistema económico y le sirven al capital, estableciéndose un dialogo de sordos entre estos y la mayoría de los chilenos, me refiero a los que no sentimos que el crecimiento económico y el aumento de las inversiones signifique al menos alivianar la carga diaria de nuestras vidas.

Aysén es un ejemplo claro de esto porque el origen de los problemas que reivindica la Asamblea Ciudadana está en un modelo económico neoliberal generador de desigualdades y en la Constitución de 1980, en la cual se configuró una división territorial, estableciendo la estructura, las funciones y las competencias del gobierno regional, amarrado por un centralismo que ahoga a las regiones y es el camino opuesto a la descentralización. Estas no tienen autonomía financiera para manejar sus recursos, mucho menos para decidir sus destinos en base a sus propias necesidades y realidad, por el contrario, se les dice que deben hacer y además se les exige aportar significativamente al gobierno central y en mayor cantidad lo hacen las regiones donde están ubicadas las minas del cobre.

Sin embargo para el gobierno y la derecha extrema, (UDI) asi como para el sector empresarial, lo que cuenta no es la realidad de Aysén vista desde sus habitantes, sino que las cifras estadísticas que avalan el crecimiento de la actividad económica en la región, que en este caso (según el INE) durante el trimestre octubre-diciembre de 2011, alcanzó un 19,2 por ciento. El director nacional de este organismo, Francisco Labbé, explicó que "la mayor actividad de esta región se debe, principalmente, al comportamiento favorable del sector pesca, explicado, en gran parte, por la cosecha de salmón y de Industria Manufacturera, con un crecimiento importante en la Industria pesquera". En concordancia con esto los economistas del gobierno siguen pensando en el “efecto derrame” o “teoría del goteo” para validar este crecimiento económico, afirmando que parte de éste necesariamente llega, según su lenguaje, a las “capas sociales inferiores”. Esto lo explican dado que según ellos el crecimiento genera gradualmente mayor empleo, más ingresos y mayor consumo.

Teóricamente esta propuesta afirma que con un mayor crecimiento de la economía se produce un aumento del bienestar total, y una reducción de la desigualdad, dado que “las capas sociales de renta inferior” van a crecer más rápidamente que las superiores. Según ellos habría cierta convergencia y por lo tanto una reducción de la desigualdad. Pero la realidad nos muestra otra cosa, que la ortodoxia del modelo neoliberal y del “derrame” es solo un discurso o cuando mas un pañito caliente para mitigar el dolor social producto de la desigualdad. En Aysén las personas que viven en esa región salmonera deben pagar mas caro por ese producto que en cualquier parte del país, ellos son los que trabajan y generan altos niveles de plusvalía y sin embargo estas mismas personas, tienen que enfrentar duros problemas de subsistencia por la desvalorización del sueldo que reciben y por el elevado costo de la vida, sobre todo en los combustibles y los alimentos.

Por eso es que el movimiento social de Aysén es transversal y sus aspiraciones y reivindicaciones son legitimas, porque este representa claramente las necesidades y el sentimiento de sus habitantes.

De aquí la preocupación del gobierno y particularmente de la UDI y sus ministros, por la ascendente movilización ciudadana que esta presente en el país. Saben que el movimiento estudiantil marcó la pauta del inicio de un nuevo “modelo” de movilización social, en el cual las demandas surgen desde la ciudadanía sobrepasando al gobierno, a sus funcionarios designados ( como la intendenta ) y a los representantes políticos en el congreso, políticos, algunos de ellos, quienes por mas de veinte años han alimentado un sistema centralizado y paternalista sin visión estratégica ni politicas publicas claras para los territorios extremos del país.

Piñera y sus ministros saben que no pueden tolerar un movimiento social de estas características, razón por la cual están actuando como lo ha hecho históricamente la derecha en Chile, imponiendo sus ideas por la fuerza, camuflando sus intenciones en el consabido cuento de “su preocupación por el orden publico y por el interés de la mayoría de los chilenos”. Por eso es que este gobierno, primero con el conflicto mapuche, luego con la movilización estudiantil y ahora en Aysén, han desplegado fuerzas especiales de carabineros quienes han reprimido con la misma brutalidad que lo hacían en la época de la dictadura de Pinochet, ocultando la información o tergiversándola para impedir que la ciudadanía se entere de estas acciones que se materializan en el abuso del poder.

Los ministros del Interior y el vocero de Piñera, han dejado entrever que les preocupa el “mal ejemplo”, a mi juicio imparable, de esta movilización a las demás regiones del país, algunas de las cuales como Calama, Antofagasta y Punta Arenas ya están levantando sus voces exigiendo cambios a favor de sus habitantes.

Ahora bien, y entrando un poco mas profundo en la historia social, Los estudiantes, los mapuches y Aysén han dejado al desnudo algo “que no cuadra” con la aspiración del Chile “país emergente ad portas de la categoría de desarrollado”. Lo que se ha transparentado es que mas allá de la globalización, de las fenomenales redes de comunicación, seguimos siendo un país dividido en clases sociales y que el sueldo o el salario sigue siendo el producto de una relación desigual, entre quienes son dueños del capital y de los medios de producción y los que reciben una paga a cambio de su trabajo.

Somos prisioneros de un modelo de sociedad en el cual la política se subordinó a la economía para salvaguardar sus intereses, prueba de ello es que las asociaciones de los grandes productores, de un grupo de elite empresarial, de exportadores, banqueros y “ administradores de ISAPRES, representantes del “Retail”, personifican una institucionalidad habitual y eficaz. Son grupos económicos que no solo se reúnen para socializar entre ellos sino que dictan pautas para toda la economía, son en este sentido la representación mas clara del nuevo capitalismo que estamos viviendo, un capitalismo financiero y globalizado, en el cual no es la industria sino que son las finanzas el factor ordenador de la economía y dominante de nuestra sociedad.

Este sistema que no puede tolerar “ el desorden social” porque afecta las exportaciones y los valores de la bolsa, por lo cual a través de su vocero principal, el gobierno de turno, condenan y criminalizan la movilización social y la organización de quienes trabajamos por un salario. Por eso es que lo que antes fue nuestra principal herramienta, la organización sindical y la movilización social para reclamar y lograr nuestros derechos, tales como la jornada laboral, la calidad de vida en el trabajo y por un salario justo, es dividida, criminalizada y amenazada como sucede hoy, con la aplicación de la ley de seguridad interior del estado y se excluye porque es una amenaza para el sistema. En suma nos han hecho retroceder en años porque en el siglo actual globalizado y tecnificado, la base del sistema y lo que le sustenta, sigue siendo el nivel mínimo de salario y como el único necesario para mantener a las personas durante el trabajo, algo asi como para que este pueda alimentar una familia y no se extinga la raza de los que trabajan. Asi encontramos una razón mas, por la cual no solo este sino que los gobiernos anteriores nunca han querido mejorar en serio el sistema educativo, que es como dijo Gabriel Salazar, la viga maestra de este sistema abusador, los dueños del país no necesitan ciudadanos cultos sino que gente que trabaje para ellos “sin violentar la flexibilidad laboral ni afectar el crecimiento”.

Asi entonces al igual que en los años de Smith, Ricardo o Marx es la demanda de hombres en el mercado del trabajo lo que regula la producción de hombres, tal como ocurre con cualquier otra mercancía. Si la oferta es mucho mayor que la demanda, una parte de los obreros se hunde en la mendicidad o muere por inanición, por lo tanto la existencia del trabajador está reducida a la condición de existencia de cualquier otra mercancía.

Lo que nos esta sucediendo en este siglo 21 no es nada nuevo, es como que se repitieran los mismos problemas, obviamente que en un contexto y realidad diferentes de los siglos pasados, por eso es que el pensamiento de Marx esta vigente, entendiendo esto en la dirección de que “El obrero se ha convertido en una mercancía y para él es una suerte poder llegar hasta el comprador. El obrero no tiene necesariamente que ganar con la ganancia del capitalista, pero necesariamente pierde con él. Así el obrero no gana cuando el capitalista mantiene el precio del mercado por encima del natural por obra de secretos industriales o comerciales, del monopolio o del favorable emplazamiento de su terreno”. En 1844 K Marx en los manuscritos Económicos y Filosóficos señalaba que “En una sociedad cuya prosperidad crece, sólo los más ricos pueden aún vivir del interés del dinero. Todos los demás están obligados, o bien a emprender un negocio con su capital, o bien a lanzarlo al comercio. Un modelo en el cual la concentración de capitales se hace mayor y los capitalistas grandes arruinan a los pequeños”

Han pasado los años y la base de este modelo económico sigue vigente asi como la defensa de este a como de lugar, aun pasando por arriba de la democracia cuando sea necesario hacerlo. Este gobierno derechista pinochetista esta defendiendo el sistema que crearon en 1973 y para ello actúan como lo han hecho a lo largo de su historia en una mano la zanahoria y en la otra el garrote.

Sin caer en los extremos no es malo recordar nuestra propia historia, para lo cual solo hay que sentarse y recordar hechos sucedidos mucho antes del 11 de septiembre de 1973. Hagamos un ejercicio de política comparada y preguntémonos sobre las razones que motivaron a las autoridades civiles y militares Chilenas a ordenar fríamente la matanza de los obreros reunidos en la Escuela Santa María y la plaza Manuel Montt de Iquique el 21 de diciembre de 1907 y comparemos ese discurso con los del actual Ministro del interior, del Vocero de Gobierno y del propio presidente.

Primero veremos que esta acción represiva horrible interpretada en el lenguaje moderno, fue una acción de “guerra preventiva” del Estado Chileno contra el “enemigo interno” representado por el movimiento de los trabajadores de esa época. La investigación histórica demuestra que las autoridades estaban convencidas de que los miles de obreros chilenos, peruanos y bolivianos que habían bajado desde la Pampa y unido a su movimiento reivindicativo, al de sus compañeros iquiqueños, constituían una amenaza real o potencial para la seguridad de la ciudadanía, para sus vidas y propiedades.

Segundo analicemos el lenguaje que utiliza el General de ejercito Silva Renard principal actor de esta masacre, este escribió que : “ Convencido de que no era posible esperar más tiempo sin comprometer el respeto y prestigio de las autoridades y fuerza pública y penetrado también de la necesidad de dominar la rebelión antes de terminarse el día ordené a las 33/4 P.M. una descarga al piquete del O’Higgins hacia la azotea ya mencionada y por el piquete de la marinería situado en la calle de Latorre hacia la puerta de la Escuela donde estaban los huelguistas más rebeldes y exaltados. A esta descarga se respondió con tiros de revólveres y aún de rifle que hirieron a tres soldados y dos marineros, matando dos caballos de Granaderos. Entonces ordené dos descargas más y fuego a las ametralladoras con puntería fija hacia la azotea donde vociferaba el Comité entre banderas que se agitaban y toqueo de cornetas. Hechas las descargas y este fuego de ametralladoras que no duraría sino treinta segundos la muchedumbre se rindió”.

Para los autores de la matanza de la Escuela Santa María de Iquique, las razones del general apuntaban, al resguardo del “respeto y prestigio de las autoridades y de la fuerza pública”. Por su parte la versión de los hechos del Intendente Carlos Eastman señalaba en un telegrama dirigido al Presidente de la República, ( Pedro Montt) este informaba acerca de su decisión de tomar “enérgicas medidas”, “pues consideraba imposible tener en una ciudad tan grande aglomeración de gente sin inminente peligro para la seguridad pública y tranquilidad del vecindario”.

La comparación de este lenguaje con los discursos actuales y su similitud no es casual, por el contrario este refleja que han pasado los años pero la derecha en este caso pinochetista ,no ha cambiado para nada, solo se ha acomodado a los nuevos tiempos. Estos históricamente han usado el poder, nunca lo han compartido como lo siguieren equivocadamente algunos políticos incluso en la filas de la izquierda.

Finalmente las lecciones que nos esta dejando la valiente movilización de Aysén es que las asambleas ciudadanas regionales son un proceso que seguirá avanzando, esto porque el modelo económico que genera un reparto desigual de las riquezas en el país y el sistema político que lo avala ya no son capaces de dar satisfacción a las mínimas reivindicaciones sociales. Bajo el actual modelo neoliberal se están globalizado la economía, el comercio, las comunicaciones, la información, pero esto va en camino contrario al bienestar de las personas.

Con todo esto se esta asentando un movimiento social nuevo tipo y no solo en Chile, cuya característica mas importante es que contradice la democracia formal y representativa sustentada en lo racional y económico. Lo que esta surgiendo embrionariamente es una democracia con la participación ciudadana dispuesta a exigir sus derechos. Lo anterior es un mensaje no solo para la derecha y para la concertación que hasta ahora no logra dibujar su destino con propuestas que rejuvenezcan su talante, también es un mensaje para la izquierda que esta dividida, porque mirado desde esta perspectiva lo que esta sucediendo, es una posible alternativa de transformación revolucionaria de la sociedad, asentada en una propuesta social que ha roto con los códigos, ideas y prácticas que constituyeron el modelo de construcción de la izquierda durante la segunda mitad del siglo XX.

La emergencia de las movilizaciones sociales es revolucionaria, porque surge como respuesta y es fruto de una contradicción con las politicas económicas, sociales y políticas generadas por la globalización capitalista. Por eso es que Aysén nos muestra que ya no se trata de restaurar el viejo estado nación, hoy en día se revitaliza la idea que la democracia es el poder de la multitud, de la voluntad general o de la sociedad como totalidad, respectivamente.

Desde que se iniciaron los conflictos por las reivindicaciones mapuches, de los estudiantes, y como seguirá siendo con los movimientos regionales, ha quedado demostrado claramente que el Estado actúa como sujeto y en representación del interés privado por sobre el interés social, oponiéndose y generando una contradicción entre el interés general, representada en el ciudadano, en un movimiento social o en una región. Esta situación de oposición de intereses entre el Estado y la sociedad es la que está siendo superada por estos embriones de una democracia, donde la política se fundamenta en la vida y en los intereses de las personas, una democracia que se realiza en la unión del interés general con el interés particular.

¡Tenemos que aprender que los políticos representan a los ciudadanos, en la medida en que estos últimos hacen su historia y dejan de ser un objeto solo digno de atención en temporadas de elecciones!.

Dr. Enrique Villanueva Molina Ex dirigente Rodriguista.

 
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