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Sobre el autor

Tarsicio Antezana J.
Asociación para la Defensa del Ambiente y la Cultura de Chiloé (ADAC).
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COP 25 y la indolencia del Estado de Chile ante el deterioro de los ecosistemas marinos de nuestro país

por  Tarsicio Antezana J.

Tabla 1.- Reducción del Oxígeno Disuelto y Acidificación del Mar

(JPEG)

Datos: (*) IPCC, 2014: Climate Change 2014: Synthesis Report. Contribution of Working Groups I, II and III to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [Core Writing Team, R.K. Pachauri and L.A. Meyer (eds.)]. IPCC, Geneva, Switzerland, 151 pp

(**) Oschliess, A., Brandt, P., Stramma, L. y Schmidtko, S. 2018. Drivers and mechanisms of ocean deoxygenation. Nature Geoscience9111); 467-473.

Chocair, J. 2009. Aprueba resolución que fija las metodologías para elaborar la Caracterización Preliminar del Sitio (CPS) y la Información Ambiental (INFA); Res. Exe 3612; Numeral 34. Subsecretaria de Pesca, Ministerio de Economía. Chile. 42 pp

En la Tabla 1 se compara el efecto del Cambio Climático Global -CCG- y de la Acuicultura en la reducción del Oxígeno disuelto, en el pH, y en la acidificación del mar. Comparando los datos del IPCC y de investigadores de Kiel (Oschlies et al , 2018), la reducción del Oxígeno en ambientes anaeróbicos en los mares interiores de la Patagonia, (atribuídos a la sobrecarga orgánica de la acuicultura) es 35-118 veces más que la que se atribuye al Cambio Climático Global (CCG); y la reducción del pH es 10 veces mayor y la acidificación anual es casi 700 veces más que la que se atribuye al CCG.

CHILE será el anfitrión de la próxima Conferencia de las Partes COP25, en torno al Cambio Climático del planeta, respondiendo a la preocupación generalizada del incremento de la temperatura por efecto de la sobreproducción de anhídrido carbónico y otros gases que exacerban el efecto de invernadero en la atmósfera terrestre. El gobierno de Chile representa así la imagen de un país que se preocupa por los impactos observados y proyectados sobre los ecosistemas y la humanidad y por la búsqueda de soluciones globales; sin embargo permanece impávido o complaciente ante el deterioro progresivo del ambiente y en particular de los ecosistemas de Mares Interiores de la Patagonia.

Indicadores del cambio global y sus consecuencias en el océano
El último Informe (5o) del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático Global (IPCC, 2014) señala entre otros que a) el calentamiento del sistema climático es inequívoco, con incremento combinado de la tierra y la superficie del océano de 0.85o C durante los últimos 100 años, b) la cantidad de nieve y hielo han disminuido c ) el nivel del mar ha subido, aunque no uniformemente entre regiones, siendo las costeras y las mas bajas (e.g islas polinésicas, Filipinas etc) las mas afectadas.

El océano que absorbe mas del 90 % de la energía acumulada comparada con el 1% en la atmósfera, se ha calentado en 0.01o C por año ( la capa de 0-75 m) en las ultimas 4 décadas y continuará calentándose durante el siglo 21, siendo el calentamiento, mayor en la superficie de los trópicos y de las regiones subtropicales del Hemisferio Norte. En cambio, los océanos del Hemisferio Sur (en parte), la Antartica (en parte) no se han calentado en las décadas recientes. El nivel del mar ha subido 3.2 mm/año en las últimas dos décadas. Los cambios futuros de frecuencia, amplitud y extension geográfica de El Niño son más inciertos, aunque se espera que la amplitud será menor durante los próximos 100 años.

Muchas especies han cambiado sus rangos de distribución geográfica, sus actividades estacionales, sus patrones migratorios, sus abundancias e interacciones especificas como respuesta a los cambios climáticos .

Reducción del Oxígeno disuelto y Acidificación atribuídos al Cambio Climático Global (CCG)
Entre los efectos del calentamiento del océano que reciben menos atención pública, están la reducción del Oxígeno y la acidificación del agua. A mayor temperatura menor solubilidad y concentración del Oxígeno, y a mayor presión presión parcial de CO2 mayor acidificación.

Tanto los modelos del IPCC (2014) como las observaciones en la mar (Oschlies et al, 2018) indican que entre 1960y 2010 ha habido una disminución del contenido de Oxígeno en el océano global de 0.6-2%, la que se atribuye a una menor solubilidad como causa principal y a otras como la respiración de los organismos vivos. La acidificación del océano ha sido progresiva desde el inicio de la revolución industrial, alcanzando a 26% equivalente a una disminución del pH de 8.2 a 8.1.

Los organismos marinos expuestos a concentraciones de Oxígeno progresivamente menores se ven afectados en su fisiología respiratoria y comportamiento y cuando expuestos a mayor acidificación se ven afectados en la calcificación de sus esqueletos.

Todos estos efectos del CCG no son menores ni transientes, ya que aunque se lograra la estabilización de la temperatura global, el efecto sobre los biomas, sobre la distribución de los hielos, sobre la temperatura del océano y el nivel del mar podrían persistir por siglos y milenios (IPCC,2014)

Reducción del Oxígeno disuelto y acidificación atribuídos a la acuicultura en Chile
Como muestra de cambios dramáticos en los ecosistemas (además del agotamiento sistemático de los stocks de peces, contaminación de bahías por relaves de la minería etc. etc. ) se ha hecho muy dramáticos los cambios en la acidificación y en la reducción del Oxígeno del agua de mar que sufre el ecosistema de los Mares Interiores de Chiloé y resto de la Patagonia. Estos cambios derivados de una intensidad y expansión incontrolada de la acuicultura, equivale a ordenes de magnitud mayores que los atribuídos al CCG, que tanto preocupa al gobierno de Chile.

En los mares interiores de Chiloé y resto de la Patagonia se han generado ampliamente condiciones anaeróbicas por efecto directo de la acuicultura en mas de 600 concesiones mayoritariamente de salmonicultura y también de mitilicultura (9%).

Entre los parámetros indicadores de anaerobiosis (Chocair, 2009) están: una concentración de Oxígeno igual o menor a 2.5 mg/litro medidos a 1 m del fondo y un pH igual o menor a 7.1 aunque los fundamentos científicos de estos valores son inciertos por decir lo menos.

La pretensión de establecer este criterio en reemplazo de la capacidad de carga es erróneo, y atenta contra lo mas esencial de los enfoques ecosistémico y precautorio que exige la ley. En efecto cuando se alcancen o superen estos valores se habría sobrepasado ampliamente la resiliencia de las comunidades biológicas naturales (con excepción de bacterias anaeróbicas?).

Las consecuencias biológicas y ecosistémicas de la reducción de Oxígeno y la acidificación
Las condiciones anaeróbicas en y cercanas al fondo (medidas a 1 m) se generan por una sobrecarga de fecas de salmones y choritos (app. 20% del alimento que consumen y app 50% del C que consumen), que ha sobrepasado la capacidad de carga o capacidad del ambiente natural de asimilar, degradar o diluir esa materia orgánica adicional.

En una primera etapa, las comunidades bacterianas del fondo, demandan el Oxígeno disuelto en el mar para degradar (oxidar) la materia orgánica compitiendo con los organismos bentónicos que requieren Oxígeno para la respiración, hasta que se alcanzan la hipoxia (falta) y anoxia (carencia), que los llevan a migrar (los que pueden), y a la asfixia o muerte a los demás. En una segunda etapa, en que el Oxígeno disuelto se ha agotado, se produce la muerte total de las comunidades biológicas salvo de organismos muy primitivos como bacterias ancestrales, que son capaces de oxidar la materia orgánica remanente a través de mecanismos bioquímicos muy especiales que en ausencia de Oxígeno disuelto, producen gases venenosos o deletéreos como el amoníaco y el acido sulfídrico. En efecto, otro de los indicadores de condiciones anaeróbicas según tipificación de Sernapesca es el registro visual de burbujas que emanan del sedimento.

Las extrema acidificación de una condición anaeróbica que alcanza a 900% mayor al del agua de mar en el océano global, debiera generar la total disolución de los corales y de otros organismos con caparazones calcáreos e impedir la formación de los esqueletos de larvas y adultos de choritos, almejas (y muchos otros moluscos), y de cangrejos, centollas, (y muchos otros crustáceos) y de erizos, estrellas de mar (y muchos otros equinodermos) y desde luego de larvas y adultos de peces.

Por tanto estas condiciones de muerte generalizada (salvo de bacterias anaeróbicas afines al Asufre y otras) implican la destrucción de la biodiversidad natural y de las comunidades bentónicas.

Por tratarse de sistemas abiertos,(lo cual aunque intrínseco al sistema marino, requirió de un pronunciamiento de la Corte Suprema de Chile), las condiciones anaeróbicas debieran extenderse mas allá de la “sombra“ o proyección del área de cada concesión; y dada la movilidad horizontal y mezcla vertical del agua, podría alcanzar a muchos metros en la columna de agua, y a kilómetros y decenas de kilómetros en la horizontal en la escala de días-meses.

En consecuencia, el impacto acumulativo y progresivo de las concesiones de acuicultura que generaron condiciones anaeróbicas habrían alcanzado a todo el ecosistema, y no tan solo a las comunidades bentónicas sino a toda la comunidad pelágica: planctónica (e.g. larvas de mariscos, krill, copépodos), y nectónica (e.g peces, calamares, ballenas).

La sensibilidad del gobierno en torno al Cambio Climático Global y la indolencia ante el deterioro ambiental local
Aunque los impactos no se han evaluado adecuadamente en el ecosistema de Mares Interiores de Chiloé y resto de la Patagonia, los límites y medidas regulatorias del Estado de Chile para prevenirlos o mitigarlos escapan a cualquier criterio precautorio y ecosistémico. Por ejemplo después de décadas de acuicultura aun no se ha establecido la capacidad de carga para la acuicultura a nivel de cuenca hidrográfica o a nivel de ecosistema, ni siquiera la capacidad de degradación bacteriana de la sobrecarga orgánica de la acuicultura, ni de la capacidad de dilución de los contaminantes (alimento fecas, pesticidas antibióticos, metales pesados etc).

Tampoco ha hecho las transformaciones institucionales que han sido permisivas y han llevado al deterioro ambiental y cultural, y que se hacen ineludibles, ni ni menos ha revisado las políticas y estrategias de investigación científica del ecosistema de mares interiores, al punto que no existe siquiera un Instituto de Ciencias del Mar en Chiloé ni un programa permanente de investigaciones científicas que asegure la continuidad y la envergadura que la complejidad del ecosistema y la sobreposición de usos de sus recursos así lo exige. A todo esta falta de información científica e indolencia permisiva se suma una legislación que carece en la practica de efectividad para sancionar apropiadamente , para disuadir y menos para reparar los delitos contra el ambiente.

Por ello genera desconcierto que el gobierno haya destacado como prioritaria la conservación de los ecosistemas marinos del mundo, en la COP25, y que junto con la academia y la ciudadania hayan dado tal atención a los impactos eventuales proyectados del CCG en el océano , cuando localmente los ecosistemas marinos del país sufren un deterioro persistente y de mucho mayor magnitud no tan solo debido a la acuicultura sino al.agotamiento progresivo de los stocks de peces, contaminación de bahías por actividades de la minería, invasión de humedales y borde costero con fines empresariales, de turismo industrial y habitacional etc) En efecto el Ministerio de Medio Ambiente ya ha preparado el Anteproyecto de Ley Marco de Cambio Climático de mas de 43 Artículos, que incluye la creación de un Consejo de Ministros, Comités Científicos Asesores, Consejo Nacional, Planes Sectoriales de Mitigación y de Adaptación, Estrategia Nacional de Financiamiento etc etc.

Como resultado positivo de toda esta preocupación del gobierno se espera al menos que la ciudadania : 1.- tome mas conciencia de la capacidad del hombre de alterar y destruir el ambiente en que vive y, 2.- cambie actitudes en cuanto a mitigar la sobreexplotación de la naturaleza y sus recursos, de consumir en exceso y producir y desechar residuos sin conciencia , ni control.

Sin embargo, todo estas inversiones del gobierno en la COP25, que le dan una imagen impresionante de su preocupación por la conservación de la naturaleza, no debieran ser : 1.- un distractor perverso para eludir la urgente y mas prioritaria necesidad de atender el sistemático y progresivo deterioro de la naturaleza y de sus recursos naturales y especialmente de los ecosistemas marinos en Chile, y
2.- el autoengaño de que el país contribuirá significativamente a la solución del problema del CCG, porque a) los principales causantes de las emisiones de gases de invernaderos son las grandes potencias(***): China (30%), Estados Unidos (15%), Europa (9%), India (7%), Rusia (5%), Japón (4%); y b) porque la implementación de las soluciones parecen recaer en los poderes transnacionales de la economía mundial, en la cual Chile se ha insertado o avasallado.
(***) Boden, T.A., Marland, G., and Andres, R.J. (2017). National CO2 Emissions from Fossil-Fuel Burning, Cement Manufacture, and Gas Flaring: 1751-2014, Carbon Dioxide Information Analysis Center, Oak Ridge National Laboratory. U.S. Department of Energy, doi 10.3334/CDIAC/00001_V2017.

En la búsqueda de soluciones transformadoras y no solo de maquillaje (“hacer cambios para que nada significativo cambie”), se hace más y más ineludible la necesidad de cambios institucionales como la creación de un Ministerio del Mar, o al menos la creación y fortalecimiento de Divisiones de Ciencias del Mar en los Ministerios de Ciencia y Tecnología y Ministerio de Medio Ambiente y un núcleo permanente de Ciencias del Mar en la Academia de Ciencias de Chile, ante la carencia de una definición de desarrollo del país en torno al mar, y que el conocimiento científico de los ecosistemas marinos especialmente de los Mares interiores de Chile ha sido muy insuficiente bajo las políticas y restricción presupuestaria progresiva del Ministerio de Educación (universidades, Conicyt, Fondecyt). También se hace ineludible cambios institucionales drásticos en la administración de esos ecosistemas marinos y de sus recursos que hasta ahora parecen haber sido atentatorios o deletéreos del patrimonio natural del país, desde el prisma del Ministerio de Economía (Subpesca).

La ciudadania espera reencantarse con la fe en las institucionalidad que pudiera gobernar en beneficio del bien y patrimonio comunes de la nación.

Tarsicio Antezana
Asociación para la Defensa del Ambiente y la Cultura de Chiloé (ADAC).

San Diego, 11 de agosto 2019

 
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