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En este numero:

- El nombramiento de la subsecretaria de Defensa. Impunidad con los crímenes de Lesa humanidad. Por Enrique Villanueva
- La UDI mentiras y venganza. Por Enrique Villanueva
- Demandas de transformación: patriarcado y colonialismo. Por Alex Ibarra Peña

- Sumario completo



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Caso Julian Assange: Desde Chile nos sumamos

1.- Nos sumamos a la demanda de que se respete el Derecho de Asilo concedido por Ecuador al periodista, programador y activista Julian Assange y a la exigencia de que el gobierno del Reino Unido conceda el salvoconducto y no intente penetrar a la sede diplomática ecuatoriana para arrestar al refugiado.

2.- Nos sumamos al apoyo a la actividad informativa de WikiLeaks que, recurriendo a variadas fuentes oficiales y de entidades del poder político, permitió conocer operaciones, conspiraciones, maniobras y trabajos de organismos gubernamentales, presidenciales, legislativos, de seguridad e Inteligencia, policiales y militares, diplomáticos, etc., que tenían como finalidad desestabilizar gobiernos y atentar contra la democracia y la soberanía.

3.- Nos sumamos a la defensa del derecho a la información que tienen todas y todos los habitantes del planeta, incluso con las nuevas tecnologías y las nuevas y diversas formas de obtención de información.

4.- Nos sumamos a la demanda de Assange de que Estados Unidos termine la cacería de brujas y que se detengan y denuncien los planes expresados por elementos ultraconservadores que piden la muerte, la prisión, la censura y la persecución con el grado de “terrorista” en contra de Assange.

5.- Nos sumamos a Noam Chomssky, Michel Moore, Danny Glover, Atilio Borón, Frei Betto, Naomi Wolf, Oliver Stone, Silvio Rodríguez, Roberto Fernández Retamar, Aurelio Donoso, Lisa Sullivan, Armand Mattelart, Ignacio Ramonet, Pablo González Casanova, Ana Esther Ceceña, Ángel Guerra, Raúl Zibechi, Carlos Fazio, entre otros cientos de periodistas, intelectuales y académicos, que defienden la labor de Julian Assange a favor del derecho a la información y exigieron respeto a su vida y su libertad.-

Agosto, Santiago, Chile.

Víctor Hugo de la Fuente. Director Le Monde Diplomatique Chile.

Hugo Guzmán. Editor El Ciudadano.

María Angélica Álvarez. Periodista.

José Balmes. Premio Nacional de Arte.

Juan Pablo Cárdenas. Director Radio Universidad de Chile.

Ignacio Vidaurrázaga. Periodista.

Fernando Quilodrán. Director El Siglo.

Yani Aguilar. Periodista.

Bruno Sommer. Director El Ciudadano.

Sebastián Larraín. Subdirector El Ciudadano.

Libio Pérez. Editor General Le Monde Diplomatique Chile.

Faride Zerán. Premio Nacional de Periodismo.

Víctor Vargas. Periodista.

Marcel Garcés. Presidente Consejo Metropolitano Colegio de Periodistas.

Lucía Sepúlveda. Periodista.

Toño Freire. Periodista.

José Luis Córdova. Consejero Regional Colegio de Periodistas.

Narayán Vila. Periodista.

Cristóbal Cornejo. Periodista.

Javiera Olivares. Consejera Regional Colegio de Periodistas.

Francisco Herreros. Director Diario Red Digital.

Francisco Peña. Periodista. Profesor Universidad de París.

Claudio Medrano. Periodista.

Jorge Escalante. Periodista.

Juanita Rojas. Periodista.

Osciel Moya. Editor Radio Nuevo Mundo.

Carolina Rojas. Periodista.

Claudio De Negri. Periodista.

Macarena Scheuch. Periodista.

Javiera Vallejo. Periodista.

Christian Seymour. Consejero Regional Colegio de Periodistas.

Oriana Zorilla. Periodista.

Gustavo González. Periodista.

Rubén Andino. Periodista.

Manuel Torres. Periodista.

Leonardo Robles. Periodista.

Arnaldo Pérez Guerra. Periodista.

Hugo Murialdo. Periodista.

Beatriz Michell. Periodista.

Nancy Guzmán. Periodista.

Myriam Carmen Pinto. Periodista.

Luis Schwaner. Vicepresidente Consejo Metropolitano Colegio de Periodistas.

César Baeza. Periodista.

Simone Pavín. Videista.

Álvaro Hoppe. Fotógrafo.

Daniel Yáñez. Periodista.

Luis Narváez. Periodista.

Andrés Figueroa. Periodista.

Miguel Ángel San Martín. Periodista.

Ramón Badillo. Periodista.

Ethel Pliscoff. Periodista.

Osvaldo Zamorano. Periodista.


Assange debería ser condecorado, opina Chomsky 24 Agosto 2012

José María León GkillCity

Cuando el miércoles 15 de agosto de este año resultaba inminente que Julian Assange obtendría el asilo político que había solicitado, de parte del gobierno del Ecuador, le escribí al profesor Noam Chomsky, uno de los pensadores más importantes de la actualidad para que me respondiese unas preguntas sobre el asilo, la geopolítica que rodea este caso y la libertad de expresión. Hace varios meses había mantenido una breve correspondencia con el profesor Chomsky, que aún no había podido materializar en una entrevista para GkillCity. Sin embargo, cruzamos un par de correos electrónicos y, aunque me advirtió que tenía una cola de solicitudes de entrevistas que suele programar para meses después, iba a hacer lo posible por responderlas.

El domingo 19, recibí un correo electrónico a las 10:08 de la mañana, con una breve introducción de Chomsky, el lingüista y filósofo norteamericano, quien devolvía el cuestionario contestado. A continuación una traducción de su contestación, acá les dejo las respuestas originales en inglés.

Profesor Chomsky, sabemos que está abrumado con peticiones de entrevistas, así que queremos agradecerle esta oportunidad. Queremos conocer sus impresiones sobre el último affair diplomático que ha puesto al Ecuador en el centro de la atención internacional: el asilo político a Julian Assange.

1. El gobierno de los Estados Unidos ha emitido una declaración en la cual expresa que este es un problema entre los británicos, los ecuatorianos y los suecos. ¿Cree que es un argumento honesto? ¿Realmente están los Estados Unidos interesados en el destino de Julian Assange? La afirmación no puede ser tomada en serio, sencillamente. La sombra que acecha sobre todo este asunto es la expectativa de que Suecia envíe de forma rápida a Assange a los Estados Unidos, donde las oportunidades de que reciba un juicio justo son, virtualmente, cero. Eso se evidencia por el trato brutal e ilegal a Bradley Manning y la histeria generalizada del gobierno y los medios sobre Assange. Más allá de esto, para aquellos que creen que los ciudadanos tienen el derecho a saber qué es lo que su gobierno planea y hace -esto es, quienes tienen un persistente afecto por la democracia- Assange no debería enfrentar un proceso judicial sino, por el contrario, ser condecorado con una medalla al honor.

2. En una entrevista con Amy Goodman, de Democracy Now! usted afirmó que la mayor razón para los secretos gubernamentales es proteger a esos mismos gobiernos de su gente ¿Por primera vez en la historia el mundo está viendo la verdadera cara de la diplomacia? Cualquiera que estudie documentos desclasificados pronto advierte que el secretismo gubernamental es un esfuerzo para proteger a los hacedores de políticas públicas del escrutinio ciudadano, no para proteger el país de enemigos. Sin duda, ese secretismo es a veces justificado, pero es algo raro, y en el caso de las filtraciones hechas por Wikileaks, no he visto un solo ejemplo que así lo hubiese ameritado. Sin embargo, esta no es -de ninguna manera- la primera vez que documentos filtrados han expuesto la "verdadera cara de la diplomacia". Los Papeles del Pentágono es un caso famoso pero la verdad es que este es un asunto constante. Los registros expuestos, inclusive los documentos desclasificados oficialmente, son por lo general bastante impresionantes; aunque es muy raro que esta información sea conocida por el público en general e, inclusive, por la mayoría de la academia.

3. En el asunto específico del asilo otorgado por el Ecuador a Assange, se ha argumentado que el gobierno ecuatoriano ha mostrado ambigüedad hacia la libertad de prensa: por un lado mantienen un constante confrontación retórica (que ha sido llevada a las cortes, como los casos de Diario El Universo y los periodistas Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, autores del libro Gran Hermano) y por la otra, le otorgan el asilo a Assange ¿Ve usted también la contradicción en esto? ¿O tiene una lectura diferente? Personalmente, pienso que solo en extremas circunstancias debe ser utilizado el poder estatal para restringir la libertad de prensa, sin importar cuan desgraciado y corrupto sea el comportamiento de los medios. Y sin duda ha habido muchos abusos severos -por ejemplo, hubo un escándalo internacional hace unos años cuando las leyes británicas sobre calumnias fueron utilizadas por una gran corporación mediática para destruir a un pequeño diario disidente por publicar una crítica a una noticia publicada por la gran corporación-. Eso no generó, virtualmente, ninguna crítica. El caso ecuatoriano debe ser examinado individualmente, pero más allá de cualquier conclusión, no tiene porqué pesar en el otorgamiento del asilo a Assange, así como la vergonzosa supresión de la libertad de expresión en el caso británico que mencioné no tendría porqué pesar si Inglaterra otorgase asilo a alguien que justamente tema ser perseguido. Y nadie diría lo contrario en casos de cualquier Estado occidental poderoso.

4. Ya que estamos hablando de ambigüedad, ¿hay un doble estándar en la aplicación de la ley por parte de los británicos, ya que en el caso Pinochet la extradición solicitada por Baltazar Garzón fue rechazada? El estándar gobernante es la subordinación a los intereses del poder. Rara vez hay una desviación.

5. ¿Cuál es, en su opinión, el futuro inmediato del caso Assange? ¿Va la policía británica a asaltar la Embajada ecuatoriana? ¿Podrá Assange salir del Reino Unido y, después de ello, permanecer fuera de todo riesgo incluso llegando al Ecuador? Virtualmente, no hay ninguna posibilidad de que Assange pueda salir del Reino Unido, ni de la Embajada de Ecuador. Dudo mucho de que Inglaterra vaya a asaltar la Embajada, que sería una violación radical del Derecho Internacional, pero tampoco creo que esa opción deba ser descartada. Vale la pena recordar, por ejemplo, el asalto contra la Embajada del Vaticano hecha por fuerzas estadounidenses después de invadir Panamá, en 1989. Las grandes potencias se consideran a sí mismas inmunes al Derecho Internacional y las clases educadas por lo general protegen esa postura. Mi previsión es que los británicos esperarán hasta que Assange no tolere más estar confinado a un pequeño cuarto en la Embajada (que de hecho es un departamento de tamaño modesto).

6. En un aspecto más amplio, y para terminar esta entrevista, Slavoj Zizek dijo que no estamos destruyendo el capitalismo, sino atestiguando cómo el sistema se destruye a sí mismo ¿Son los movimientos Occupy, las crisis financiera en Europa y Estados Unidos, el surgimiento de Latino América y otras regiones antes reputadas marginales y el caso Wikileaks signos del derrumbe del sistema capitalista? Lejos de eso. La crisis financiera en Europa podría ser resuelta, pero está siendo utilizada de palanca para socavar el contrato social europeo; es, básicamente, un caso de lucha de clases. Los registros de la Reserva Federal de los Estados Unidos lucen mejor que la de su par europeo, pero es aún demasiado limitada, y hay otras medidas que podrían adoptarse para paliar la crisis en Estados Unidos, que es una crisis de desempleo, principalmente. Para la población en general, el desempleo es la mayor preocupación pero las instituciones financieras, que tienen una posición dominante en la economía y el sistema político, están más interesadas en recortar el déficit y sus intereses prevalecen. En general, hay una brecha gigante entre el interés público y las políticas públicas. Este es un solo caso. El surgimiento de América Latina es un fenómeno con significado histórico, pero está lejos de remover el sistema de estado capitalista. Y mientras Wikileaks y los movimientos Occupy son irritantes para los poderosos -y una gran ayuda para el público- no son una amenaza para los poderes fácticos dominantes. Muchas gracias, profesor Chomsky, por su tiempo y respuestas. Esperamos verlo pronto por el Ecuador. Había planeado una visita hace algunos años, pero una emergencia me impidió hacerla. Espero poder concretar una más pronto que tarde.


CARTA DE MICHAEL MOORE EN RESPALDO A JULIAN ASSANGE *

Amigos:

Este lunes, en la corte de magistrados de Westminster, en Londres, los abogados del fundador de Wikileaks, Julian Assange, presentaron un documento enviado por mí, el cual expresa que he aportado 20 mil dólares para la libertad bajo fianza de Assange. Además, públicamente ofrezco el apoyo de mi sitio web, mis servidores, mis nombres de dominio y cuanto más pueda hacer para que Wikileaks siga vivo y floreciente y continúe su labor de exponer los crímenes urdidos y cometidos en secreto en nuestro nombre y con el dinero de nuestros impuestos.

Con una mentira nos llevaron a la guerra en Iraq. Hoy, cientos de miles están muertos. Imaginemos lo que habría pasado si los hombres que planeaban esta guerra en 2002 hubieran tenido que enfrentarse a un Wikileaks. Tal vez no habrían logrado ponerla en marcha. La única razón por la que creyeron salirse con la suya fue porque tenían un velo de secreto garantizado. Hoy esa garantía se ha desgarrado, y espero que jamás puedan volver a operar en secreto. ¿Y entonces por qué, luego de prestar tan importante servicio público, está hoy bajo un ataque tan virulento? Porque ha destapado y avergonzado a quienes han ocultado la verdad. Los denuestos e imprecaciones han rebasado los límites:

El senador Joe Lieberman dice que Wikileaks ha violado la Ley de Espionaje.

George Packer, de The New Yorker, llama a Assange supersigiloso, de pellejo delgado y megalómano. Sarah Palin sostiene que es un agente antiestadunidense con las manos manchadas de sangre, a quien habría que perseguir con la misma urgencia con que perseguimos a Al Qaeda y los líderes del talibán. El demócrata Bob Beckel (director de la campaña de Walter Mondale en 1984) declaró en Fox acerca de Assange: "Un muerto no puede andar filtrando cosas. sólo hay una forma de hacerlo: meterle un plomazo ilegalmente al hijo de puta". La republicana Mary Matalin afirma: "Es un sicópata, un sociópata. un terrorista". El representante Peter A. King califica a Wikileaks de organización terrorista. ¡Y vaya que lo es! Existe para aterrorizar a los mentirosos y belicosos que han llevado a la ruina a nuestra nación y a otras.

Tal vez la próxima guerra no será tan fácil porque se ha volteado la mesa y hoy el Gran Hermano es el vigilado. ¡por nosotros! Wikileaks merece nuestra gratitud por arrojar una gran luz sobre todo esto. Pero parte de la prensa corporativa ha minimizado su importancia (poco de lo que ha revelado es nuevo) o lo retrata como un sitio anarquista (lo que hace es simplemente publicar todo sin ningún control editorial).

Wikileaks existe, en parte, porque los medios dominantes no han cumplido su responsabilidad. Las corporaciones que son sus propietarias han diezmado las redacciones e impedido que los buenos periodistas hagan su trabajo. Ya no hay tiempo ni dinero para el periodismo de investigación. Expresado en términos sencillos, los inversionistas no quieren que esas noticias se revelen. Les gusta que sus secretos se mantengan. en secreto.

Les pido imaginar cuán diferente sería nuestro mundo si Wikileaks hubiera existido hace 10 años. Hay una foto en la que se ve a George Bush a punto de recibir un documento secreto, el 6 de agosto de 2001. El encabezado dice: Bin Laden, decidido a golpear a EU. Y en esas páginas se indicaba que la FBI había descubierto actividad sospechosa en este país, consistente con preparativos para aerosecuestros. Bush decidió hacer caso omiso y siguió de pesca cuatro semanas más.

Pero, si ese documento se hubiera filtrado, ¿cómo habríamos reaccionado? ¿Qué habrían hecho el Congreso o la federación de aeronáutica? ¿No habría habido una probabilidad mayor de que alguien hubiera hecho algo si todos hubiéramos sabido del inminente ataque de Bin Laden usando aviones comerciales? Pero en ese tiempo sólo unos cuantos tuvieron acceso al documento. Porque el secreto se mantuvo, un instructor de vuelo de San Diego que observó que dos estudiantes sauditas no mostraban interés por el despegue y el aterrizaje no hizo nada. Si se hubiera enterado por el periódico de la amenaza de Bin Laden, ¿tal vez habría llamado a la FBI? (La ex agente de la FBI Coleen Rowley, distinguida por la revista Time como una de las personas del año 2002, escribió un artículo en Los Angeles Times en el que señala que si Wikileaks hubiera existido en 2001, se pudo haber evitado el 11-S.).

¿Y si en 2003 el público hubiera leído los memorandos secretos en los que Dick Cheney presionaba a la CIA para que le diera hechos que le permitieran construir su argumentación falsa a favor de la guerra? Si un Wikileaks hubiera revelado en ese tiempo que en verdad no existían armas de destrucción masiva, ¿creen ustedes que se habría lanzado la guerra? ¿O más bien habría habido un clamor para que se arrestara a Cheney? Apertura, transparencia: ésas son de las pocas armas con que cuenta el pueblo para protegerse de los poderosos y los corruptos.

¿Qué hubiera pasado si en los días posteriores al 4 de agosto de 1964 -luego que el Pentágono fabricó la mentira de que un barco nuestro fue atacado por norvietnamitas en el golfo de Tonkin- unWikileaks nos hubiera dicho que todo fue un invento? Supongo que tal vez 58 mil de nuestros soldados (y dos millones de vietnamitas) hoy estarían vivos. En cambio, los secretos los mataron. Para quienes creen que está mal apoyar a Julian Assange por las acusaciones de ataque sexual que lo tienen sujeto a proceso, todo lo que pido es que no sean ingenuos respecto de los ardides de un gobierno cuando decide ir tras su presa. Por favor, nunca crean la historia oficial. Y, al margen de que Assange sea culpable o inocente (entérense de la extraña naturaleza de las acusaciones), tiene derecho a presentar una fianza y defenderse.

Me he unido a los cineastas Ken Loach y John Pilger y a la escritora Jemima Khan para reunir el dinero, y espero que el juez acepte la fianza y lo ponga en libertad este martes. ¿Podría Wikileaks causar algún daño imprevisto a las negociaciones diplomáticas de Washington en todo el mundo? Tal vez. Pero ése es el precio que se paga cuando un gobierno lleva a sus ciudadanos a la guerra con base en una mentira. Su castigo es que alguien encienda las luces de la habitación para ver qué se trae entre manos. No se puede confiar en él. Así pues, ahora todo cable, todo correo que escriba está abierto al escrutinio. Lo sentimos, pero eso quiso. Ahora nadie puede esconderse de la verdad. Nadie puede maquinar la próxima gran mentira si sabe que tal vez sea expuesta. Y eso es lo mejor que Wikileaks ha hecho. Dios lo bendiga por salvar vidas con sus acciones. Y quien se sume al esfuerzo por apoyar a Wikileaks realiza un verdadero acto de patriotismo. Punto. Hoy estaré en ausencia al lado de Julian Assange en Londres y pido al juez que le conceda la libertad. Estoy dispuesto a garantizar su retorno al tribunal con el dinero de la fianza que he enviado. No permitiré que esta injusticia quede sin respuesta.

Sinceramente, Michael Moore.

 
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