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En este numero:

- Cultura con esteroides. Por Tatiana Mayerovich
- La Esclavitud de la Materia. Por Diemen Darwin Delgado
- La lección paraguaya. Por Ángel Saldomando

- Sumario completo



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Chao, Macanudo, que te vaya bien. Por José Antonio Lizana

Qué difícil es escribir cuando el sentimiento supera a la razón. Nada es para siempre, y aunque sabíamos que este momento tenía que llegar, no pensábamos que iba a ser tan pronto. Juan Antonio Pizzi tuvo pasajes buenos en su proceso, pero sólo fue eso. Acuérdese de que en la Copa América Centenario los jugadores desobedecieron sus órdenes y le ganaron 7 a 0 a México. De ahí para adelante hubo méritos, pero fueron completamente de las individuales del equipo. 

Siempre dije que eras un tipo decente, Macanudo, pero con un liderazgo blandengue y una evidente falta de sapiencia futbolística. Hiciste unas Clasificatorias tremendamente irregulares, siempre una mala y una buena, pero con Paraguay en casa y con Bolivia de visitase hipotecó todo esto. El empate en blanco con Bolivia en Santiago, entregó dos puntos y tres goles por resolución del TAS, que mantuvieron la ilusión hasta que Perú llegó hasta el Repechaje y se sirvió de los puntos otorgados por este organismo.

¿Ibas a jugarte la opción ante el poderoso Brasil? Permíteme decirte, Macanudo, que no diste la talla para clasificar a este brillante equipo a su tercer Mundial consecutivo. Eres simpático y bonachón, pero eso no es suficiente para guiar a nuestros mejores futbolistas de la historia. ¿Cuál fue tu planificación para llegar a Rusia 2018? ¿Salvarte partido a partido? ¿Cuál fue tu legado en un año y ocho meses? Contéstame, no te quedes callado. ¿Por qué me quitaste la alegría en el mes de octubre? ¿Por qué tuvimos que ser nosotros los eliminados? Esto para ti es una pega más, pero para muchos es la vida entera. Lloré el ’87 cuando perdimos la Copa América ante Uruguay; tenía diez años y hoy lo vuelvo a hacer con cuarenta. Sí, estoy más viejo, pero siento de la misma forma, Macanudo. ¿Me entiendes? 

Esto es un fracaso y no le pongas adorno ni aderezos. Asúmelo y ándate con el agradecimiento de la Copa América Centenario que nos brindaste el año pasado. Reconoce que aflojaste en el último tramo eliminatorio y que no tuviste respuestas tácticas cuando los jugadores se vieron agotados y sin ideas. 

A lo mejor hay que agradecerte, porque tomaste el fierro caliente que te pasó la ANFP, pero ahora no lo quiero hacer. Ahora tengo pena y no tengo ánimo de nada. Alguna vez esperé dieciséis años para ver a Chile en un Mundial. ¿Cuánto tendré que esperar para ver a mi "Roja" en el próximo? Adiós, Macanudo. Para ti esto es una pega más, pero para muchos de nosotros es la vida entera. Chao, Macanudo, que te vaya bien.

 
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