Página de inicio

Colecciones

Publicidad

Suscripciones

LIBROS

Librería

Postgrados y postítulos

AGENDA - Encuentros

Fotos

Contáctenos

Otros sitios


Se puede imprimir

En este numero:

- De lo que esta hablando el señor Presidente-empresario no es de una reforma, sino de un ajuste al sistema tributario actual y de un ajuste al sistema de financiamiento de la educación en Chile por Enrique Villanueva
- LA CORRUPCIÓN. Por Juan Pablo Cárdenas S.
- Barrick desiste, comunidades insisten: anular permiso ambiental ¡Ahora!

- Sumario completo



Página de inicio

De la Ciencia Social Crítica a la Ciencia Social Cuántica (re)inventando la emancipación social. Por Carlos Fernández Jopia

“El mayor enemigo del conocimiento
no es la ignorancia,
es la ilusión del conocimiento”
(Stephen Hawkig)

I. Introducción

Las Ciencias Sociales en general, y la teoría critica en particular son teorías que iluminaron el camino de la emancipación social, pero que, dos siglos después no nos son suficiente. Hay que entender que la ciencia social nace con la modernidad, por ende, estamos hablando que todas las ciencias humanas son teorías pre-cuánticas, que aún no son revisadas ni actualizadas muchas veces por los dogmas que genera cuestionar lo escrito en roca sobre el A,B,C de la revolución social.

Se ha manifestado en algunas oportunidades la relación que puede existir entre el comportamiento físico y el comportamiento social. Desde ahí se puede observar una cercanía entre la Ciencia Social y Ciencia Física a tal punto que hay un lenguaje usado por las ciencias humanas que ocupa componentes de la física tradicional; Movimiento, masa, Inercia, caída libre, dinámica, dinamismo, etc. Sin embargo, estos enunciados son componentes del marco teórico que ocupa la mecánica clásica que concibe al mundo en periodos, ciclos o regularidades. Desde ahí ya se puede identificar un primer problema, pues las ciencias sociales ocupan ese marco teórico para establecer su análisis social, partiendo desde que, si el periodo de análisis corresponde a periodos o ciclos más grandes o más reducidos.

Ahora bien, cuando hablamos que, en la física tradicional, todo se rige por las grandes leyes del universo, salvo en escalas microscópicas, donde ahí operaría otra física, la física cuántica, ¿podríamos establecer entonces que, en la sociedad, ha escalas pequeñas, debería operar otra ciencia social? Mientras las ciencias humanas tradicionales se preocupan de analizar los grandes tiempos, llámese día, mes, años, siglos, ¿Quién analiza los tiempos microscópicos? En este sentido, veremos que los tiempos en las Ciencias Sociales son muy lentos, pero al observarlos en escalas pequeñas se puede apreciar que su dinamismo es mucho más acelerado, y a su vez, son fenómenos que se encuentran en la base de los sistemas sociales, por lo que es importante su estudio.

II. Ciencia Social sin avance Científico

La teoría clásica de las ciencias, ya sea el socialismo teórico (Marx), la biología teórica (Darwin) y la física teórica (Newton) tienen su origen en la ciencia de los siglos XVIII y XIX. A pesar de eso, su evolución fue muy diferente. Mientras los modelos de Darwin y Newton se convierten en teorías renovadas, que se profundizan cualitativamente en el siglo XX con el desarrollo de la teoría de la relatividad, la física cuántica y la biología molecular, no sucedió lo mismo con la Ciencia social. El autor Heinz Dieterich sostiene que las leyes encontradas por Newton explican, en esencia, determinados movimientos mecánicos de los sistemas naturales. Cuando se trata de interpretar movimientos o realidades mas complejos, por ejemplo, los termodinámicos o electrodinámicos, se requieren nuevos paradigmas de interpretación. Algunos de esos paradigmas o teorías fueron desarrollados por Albert Einstein en las teorías de la relatividad; por Werner Heisenberg y Max Planck en la física cuántica y Murray Gellman en la teoría de los quarks. Si se busca una explicación para este extraordinario avance de la física teórica -Que abrió nuevas dimensiones de la realidad al conocimiento objetivo y al dominio humano – la respuesta es sorprendente: se debe a una interacción dialéctica (influencia mutua) entre: La física experimental, la física teórica, la matemática pura y la lógica. Es la constante interacción entre el conocimiento empírico (experimental), el razonamiento sistémico (teórico) y los sistemas abstractos de la matemática pura y la lógica lo que ha permitido la vertiginosa evolución de la física, desde Newton hasta la actualidad. Lamentablemente, no se produjo la misma evolución en el paradigma de las Ciencias Sociales. En consecuencia, carecemos de una ciencia humana evolucionada, lo que conlleva a seguir manteniendo, hasta el día de hoy, una teoría emancipadora con preguntas fuertes y respuestas muy débiles.

III. Ciencia Social Cuántica

Si volvemos a mirar a la física como espejo de la ciencia social podemos observar algunos componentes que, para el caso, nos son interesantes. La nueva física, la física cuántica, razonó y comprendió que la realidad que logramos observar ni está dividida, ni es predecible. El universo visto desde la física cuántica no esta limitada, ni tampoco se puede medir con exactitud como va a conducirse. Será entonces que la ciencia social podría cambiar de opinión en sus métodos de estudio e inclinarse por la investigación microscópica de la sociedad como génesis para la construcción de una nueva teoría para la emancipación social. ósea, cambiar el marco rígido que ha venido acompañando a las ciencias humanas por mas de dos siglos.

“La mecánica cuántica nos enseña que nosotros no estamos separados del resto del mundo, como habíamos creído. La física de las partículas nos enseña que el resto del mundo no es algo que permanece ocioso allá afuera. Por el contrario, es un brillante campo de continua creación, de transformación y, también, de aniquilamiento. Las ideas de la nueva física pueden dar lugar a que se produzcan experiencias extraordinarias cuando son captadas en su totalidad”[1].

Con la cita anterior podemos apreciar de una mejor forma un enunciado teórico sobre el objeto social, considerando de una mejor manera la causa/efecto de la experiencia individual y colectiva. Así podemos construir una idea de que cada acción (consciente o inconsciente) tiene una relación con cada presente, el cual se puede asimilar a los momentos cotidianos de nuestro espacio/tiempo. De esta forma, podemos teorizar que cualquier colectivo, en cualquier presente, es producto de los factores de ese instante, con su propia marca, procedente de elementos que se interactúan para construir esa realidad; sociedad, política, cultura, etc. De esta forma, podemos entender que las sociedades se establecen en “células” de un gran organismo, sujeto a leyes universales. De esta forma, el desafío de las ciencias social cuántica es estudiar estas fuerzas ocultas o inexploradas en la actualidad.

Ahora bien, la resistencia se genera al momento de establecer un nuevo conocimiento de la realidad, es decir, lo que conocemos y como lo conocemos, pues, al hablar de esto ultimo se establece que la realidad está a fuera y se puede conocer objetivamente. Ahora bien, en unidades microscópicas, el “ser”, que se presenta como sujeto, desconoce que su cerebro es un holograma que interpreta un universo holográfico (Kart Pribam).

Si aplicamos los conceptos de la mecánica cuántica en las Ciencias sociales, observaríamos que cualquier estructura se sostiene porque no se cuestiona. El principio de realidad es nutrido por la inflexibilidad que se apoderan de la capacidad de conocer, y nos bloquean el paso para acceder a una mejor comprensión de la realidad. La ciencia social de hoy por hoy, al no haber evolucionado, se ha transformado en una ciencia testimonial, ratificando solo la “ilusión”, ilusión de que estamos viviendo un progreso lineal, una ilusión que convence a la sociedad en su conjunto de que dicha ilusión se alimenta con la formación no critica.

Dicho desde otro punto de vista, las opciones sociales son el resultado de un relato con mayor autoridad repetido temporalmente, no suelen ser cuestionada por las ciencias humanas, pues estas solo las relatan y reproducen, produciéndose la dicotomía de que las ciencias sociales quedan atrapadas en dicha ilusión lineal.

“Como consecuencia, se adopta una perspectiva del presente que juzga el aquí y ahora con una concepción determinista y trágica del ser humano y de sus funciones sociales. Al sujeto se le supone, aparentemente por consenso, sin esencia alguna que le sirva de timón, gobernado por los valores especulativos, sin intereses que no sean los propuestos por el mercado, sin impulsos de proyección, sin potencial ni esperanza para construir algo distinto al ideal que se predica. En definitiva, sin capacidad de reacción.”[2]

De esta perspectiva observamos que, para plantearnos una nueva mirada cuántica de las ciencias sociales, se debe dejar de analizar la sociedad bajo la figura tradicional de sujeto/objeto, o entre sujeto/realidad. Ahí entra la figura microscópica de cerebro/mente, por ejemplo, que hasta el día de hoy se alimenta bajo las fuertes normas culturales que actúan como recetario.

“la realidad cuántica trata de flujos, dinámicas y procesos, antes que, de estados y estabilidades, en cualquier sentido. Por el contrario, la realidad clásica se ocupa de estados, cosas, permanencia y equilibrio.”[3]

IV. Conclusión

La ciencia social de un tiempo a esta parte, se ha transformado en una ciencia estancada en comparación con otras ciencias. Desde ahí que se carece de herramientas teóricas que soporten el accionar que permita establecer la emancipación social. Se sigue operando bajo la modalidad de una ciencia rígida moldeada por la hegemonía cultural y la modernidad, por lo que se requiere replantear un nuevo estudio que nos permita conocer de mejor forma las fuerzas sociales.

En la actualidad, el sujeto parece estar atrapado en un circulo vicioso producto de las leyes del mercado y el aplastante modelo cultural. Lejos de eso ser critica, la ciencia social tradicional esta dando testimonio de lo ocurrido dejando de lado su rol transformador.

Se hace necesario entonces que las ciencias sociales se actualicen como ciencia y dispongan mecanismos de análisis que den cuenta de nuevas realidades silenciadas por la construcción social vigente, que permitan analizar la sociedad desde una nueva perspectiva, devolviéndole el alma al ser humano y encaminando el proceso de emancipación social.

La ciencia social cuántica no se preocuparía de analizar los ciclos, sino el instante, por lo que, construir un microscopio social que permita analizar la sociedad en unidades pequeñas, es la tarea titánica para establecer una nueva lucha emancipadora.

NOTAS:

[1] Zukay Gary: La danza de los maestros

[2] Art. La física cuántica arroja una nueva visión de los comportamientos sociales

[3] Maldonado Carlos. ¿ciencia social cuántica?

Carlos Fernández Jopia
Magister en Ciencias Sociales
Doctor© Procesos sociales y políticos

 
Contáctenos | Todos los derechos reservados | Todos derechos reservados © 2018 Le Monde diplomatique.