Página de inicio

Colecciones

Publicidad

Suscripciones

LIBROS

Librería

Postgrados y postítulos

AGENDA - Encuentros

Fotos

Contáctenos

Otros sitios


Se puede imprimir

En este numero:

- Carabineros y la necesidad de cambios radicales
- En Chechenia, una sociedad silenciada
- En busca de la Pachamama

- Sumario completo abril de 2018





Sobre el autor

Anaïs Llobet
Periodista.
plus...



Página de inicio >> Abril de 2018

La Iglesia ortodoxa en el corazón del Estado ruso
De opio a pilar de la Patria

por  Anaïs Llobet

Desde la caída del régimen soviético, la religión dejó de ser “el opio del pueblo”. Bajo el liderazgo de Vladimir Putin se han estrechado los lazos entre el Estado y la antes perseguida Iglesia ortodoxa, a la que se valora como garante de la unidad nacional, del patriotismo y de los valores tradicionales de “la Madre Rusia”.

El 25 de mayo de 2017, bajo un gran sol, el patriarca Cirilo de Moscú y de toda Rusia inauguraba la nueva iglesia del monasterio Sretenski, en el corazón de la capital. A su lado, el presidente Vladimir Putin, con cara solemne e impasible, observaba todos los ritos. Después le entregaba al patriarca un ícono de cuatrocientos años de antigüedad, que representa a san Juan Bautista, el profeta que anunció la llegada de Jesús, y que hasta ese momento ocupaba un lugar de honor en su oficina del Kremlin. Desde entonces está colgado sobre el altar del nuevo lugar de culto.

Un patriarca ortodoxo junto a un jefe de Estado ruso: la escena habría resultado extraña hace algunas décadas. Ubicada a algunos pasos de la Lubianka, el edificio del Ministerio del Interior soviético, símbolo de la gran represión de los años 1930, la iglesia está dedicada a la memoria de los “mártires de la persecución antirreligiosa”. La decisión de consagrarla el año del centenario de las revoluciones de febrero y octubre constituye un “importante símbolo”, destacó Putin, tomando la palabra luego de la ceremonia. “Sabemos cuán frágil es la paz civil. No tenemos que olvidarnos nunca cuán difícil es curar las heridas provocadas por las divisiones. Ésta es nuestra responsabilidad común: hacer todo lo que podamos para preservar la unidad de la nación rusa”...

Texto completo en la edición impresa del mes de ABRIL 2018
a la venta en quioscos
y en la librería de Le Monde Diplomatique
San Antonio 434, local 14, Santiago
Teléfono: 22 664 20 50
E-mail: edicion.chile@lemondediplomatique.cl

Adquiéralo por internet en:
www.editorialauncreemos.cl

 
Contáctenos | Todos los derechos reservados | Todos derechos reservados © 2018 Le Monde diplomatique.