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En este numero:

- Por la defensa de la vida y sus autoridades ancestrales. Justicia para el pueblo mapuche y el machi Celestino Córdova
- Nicaragua: del sueño a la pesadilla. Por Angel Saldomando
- Artículo en francés de Giorgio Jackson: Le mouvement étudiant et les changements au Chili

- Sumario completo



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Defensa del neoliberalismo a patadas, palos y medios de comunicación: el aborto de María Paz Cajas. Por Alex Ibarra

(JPEG) Hemos venido escribiendo hace varias semanas sobre el incremento de la violencia represiva que aplican las Fuerzas Especiales frente a las movilizaciones sociales, bajo la sospecha de que dicho actuar se encuentra justificado por el actual Gobierno. Dada la continuación de las movilizaciones podríamos pensar que estamos frente a un proceso de protestas permanentes, al cual no se le atiende con la atención necesaria como para reconocer la necesidad de reconocer que la democracia como la veníamos entendiendo se encuentra en crisis.

Los medios de comunicación que están comprometidos con la defensa del neoliberalismo y del sistema político que lo protege siguen haciendo una labor insignificante para el aporte de un pensar crítico necesario para el desarrollo de nuestro país. Escasamente ayudan los medios a la ciudadanía, ya que se ocupan de su producto estrella que es la farándula y ayudan al encubrimiento de la realidad. El discurso de estos medios hacia la sociedad no neoliberal suele ser para criminalizarla en el caso de las referencias a los agentes políticos que buscan una alternativa política diferente (mapuches, estudiantes, etc), o para estigmatizarlo cuando se alude a la marginalidad de la periferia o a problemas como el narcotráfico.

¿Por qué tendría que salvarse financieramente un medio como TVN siendo que éste no hace más que defender al modelito que nos tiene a muchos agobiados y en darle tribuna a todos los defensores cara dura que se han dedicado a enriquecerse incluso ilícitamente?

Quisiera detenerme en el abuso ideológico que se ha hecho con la muerte del trabajador en Valparaíso. En una columna anterior destacábamos el grave problema de que se obligue a trabajar a alguien encerrado denunciando este hecho como una práctica esclavista. Ahora quisiéramos insistir en la gravedad de este asunto. ¿Por qué un anciano mayor de 70 años tiene que seguir trabajando en nuestro país? En primer lugar por qué sigue vigente un regímen de AFP que no hace más que empobrecer a los trabajadores y que por lo tanto es deficiente. Podríamos agregar que además no hay políticas serias en torno al trabajo que permitan la integración de la población joven al mundo laboral. Sin ser tan radicales se puede visualizar la deuda que tienen nuestros políticos con la clase social más pobre a la cual acuden a mendigar los votos para tratar de legitimar el abuso que defienden y protegen, antes y ahora para seguir enriqueciéndose sin ningún escrúpulo. ¿Qué hizo la prensa? Criminalizó a los encapuchados, los políticos más cínicos salieron a defender la necesidad de instalar prácticas más represivas para asegurar la protección del modelito. Hasta el alto mando de carabineros salió haciendo una especie de pucheritos diciendo que Carabineros –como si fueran blancas palomas- ya no pueden actuar dado el hecho de que no pueden reprimir más. Sugerente me resultan los versos del hiphopero Porta voz cuando canta: “yo tapo mi cara sin tapar la realidad”.

Lo alarmante de este uso del discurso engañoso es que apela a las emociones de un pueblo que tiene la característica de ser políticamente pacífico. Insisto en esto de políticamente pacífico, ya que en Chile se golpea y se mata por amor erótico o por amor a una camiseta de fútbol, pero en lo político es más escaso de que se reaccione violentamente bajo alguna acción abusiva. El chileno evita el conflicto en lo político, prefiere seguir aguantando el agobio del modelito neoliberal fracasado, del cual ya desembarcan algunos de sus generales que anuncian irse de Chile o que recomiendan hacerlo. No se preocupen no los extrañaremos. Como cantaban Los Prisioneros “¿Por qué no se van?”, o Piero, del otro lado de la cordillera, “Qué se vayan ellos”.

Para que nuestro planteamiento sea más claro podríamos ver el caso del aborto provocado por una funcionaria de las Fuerzas Especiales en las movilizaciones del jueves recién pasado, me refiero a la violencia desmedida que sufrió María Paz Cajas que conmovida bajo la golpiza de uniformados a unos estudiantes decidió intervenir recriminándolos y fue golpeada. María Paz tu embarazo de más de un mes fue interrumpido y tu bebé se convierte en un nuevo mártir del conflicto social ¿La prensa ha dado cobertura a este caso? ¿El alto mando de Carabineros ha dado alguna explicación sobre este hecho en los medios de comunicación? ¿Ha salido algún discurso político que nos recuerde la penalización del aborto?

Dadas las condiciones de represión utilizada en contra de las movilizaciones que visibilizan el conflicto social la violencia seguirá en aumento, el pueblo reprimido tendrá que organizarse frente a la brutalidad. No creo que la concientización política que ha comenzado a madurar se detenga, de ahí que sea errada la estrategia de aplicar la violencia de Estado. Dicha estrategia es apagar el fuego con bencina. El viernes conversando con unos estudiantes que estaban en una jornada de reflexión en la universidad pude ver que algunos de los que fueron arrestados –sin llevar capucha- estaban con las cejas partidas por palos que le dieron “los pacos” y en movilizaciones anteriores he escuchado el relato de la tortura que se aplica en los carros policiales a los detenidos que terminan con tobillos morados por los pisotones, también he visto como les revisan las mochilas a los estudiantes que van a clases los días de marcha o que son arrestados por llevar un cartel, el efecto de los gases lacrimógenos se puede sentir hasta un día después de la marcha en calles que habitan varios ciudadanos. Estos excesos no hacen más que instalar un odio al uniforme de estas instituciones acostumbradas a no pensar sino que a obedecer.

No quiero imaginar los abusos en los que podrían caer las Fuerzas Especiales si es que se les entrega mayores atribuciones. Es necesario limitar las atribuciones que tienen, ya que el mal uso que hacen de éstas son siempre abusivas y colaboran al incremento de la violencia. Ver a las Fuerzas Especiales los días de marcha me hace pensar en que en los cuarteles deben estar amarrados y que se les alimenta con carne cruda y que cuando se les suelta salen con una excitación violenta, hay aquí un símil con la creencia de que hay que hacer con los perros para que se pongan agresivos. Tal vez las organizaciones sociales deberían convocar con urgencia a una marcha en repudio de la violencia de las Fuerzas Especiales que al parecer están siendo no sólo permitidas sino que además amparadas por el Gobierno.

Aunque la solución de este problema necesita estrategias de mayor determinación política, básicamente apuntando a la democratización de estas instituciones armadas. Hace rato algunos vienen pidiendo una escuela única de formación que no avale la distinción actual que opera bajo escuela de oficiales y escuela de suboficiales. Pero, no sólo eso también se deben regular sus planes de estudios, habría que poner a revisión qué historia o qué filosofía se les enseña. Claramente estas materias no han contribuido a una formación ni humanista ni democrática, por lo tanto resultan ineficientes para el Chile que madura en democracia.

Alex Ibarra Peña.
Colectivo de Pensamiento Crítico palabra encapuchada _Docente Universidad Católica Silva Henríquez

 
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