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En este numero:

- OTRA VERSIÓN DEL AFICHE DE FEDERICA MATTA: LA EDUCACIÓN ES UN DERECHO Otro Chile es posible
- Gabriel Valenzuela, menor mapuche en huelga de hambre hace 30 días inicia huelga seca
- Las mentiras, los privilegios inaceptables y los desfalcos del ejército y carabineros de Chile a partir de la dictadura. Por Miguel Lawner

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Día internacional de la mujer (8M): La voz de las mujeres con sororidad. Por Sonia Brito Rodríguez, Lorena Basualto Porra y Andrea Berríos Brito

El día 8 de marzo, se conmemora el día internacional de la mujer, recordando la muerte de más de 140 mujeres obreras de una fábrica textil de nueva York, ocurrido el 25 de marzo del año 1911, debido a las precarias e inhumanas condiciones laborales a las que estaban expuestas. Este suceso, marcó la lucha de las mujeres por el reconocimiento, la participación, la igualdad de oportunidades y el ejercicio efectivo de sus Derechos. El año 1975, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lo declara como el día de los “Derechos de la mujer y la paz internacional.

Estas mujeres trabajadoras se atrevieron a luchar por sus derechos, hoy, en el año 2019, aun las brechas de desigualdad son abismantes, las que se manifiestan en diferencia de trato, de salarios, de discriminación, de maltrato, abuso y muerte. Es por este motivo, que este 8 de marzo, las mujeres nos levantamos para demandar la reivindicación por la igualdad de derechos universales, la denuncia por la violencia material y simbólica, por la precariedad laboral, por el abuso de poder, por el robo intelectual, por invisibilizar y minimizar la voz femenina. Es una voz que se alza en contra de la violencia de género, la que se encarna en la vida cotidiana, naturalizando conductas agresivas, disfrazándola con caricaturas y palabras ofensivas tales como; loca, feminazi, masculina, tonta, histérica, entre otras. Se requiere un cambio cultural profundo y urgente para desterrar las prácticas machistas enraizadas en la sociedad.

Ante esta violencia estructural, instalada en diversos ámbitos, el silencio no es una opción. Es por este motivo que hoy, existe un sin números de razones para alzar la voz ejerciendo la sororidad como una herramienta particular, en que las mujeres construimos una relación de protección, de humanidad, de unión y compañerismo que permite contrarrestar el patriarcado.

Cada vez, las voces de las mujeres, son más fuertes y elocuentes, para proponer otras relaciones y la construcción de otros mundos. Se ha abierto caminos con la decisión y valentía de muchas mujeres que hemos dicho basta, nunca más, ni una menos, ninguna sobra. Es interesante, como este movimiento internacional se ha transformado en transversal dentro de la sociedad. Así, las demandas responden a “feminismos” cuyo eje es el respeto por la dignidad de toda mujer y un rechazo total a la violencia de género, pero también hay demandas sectoriales relativas a la educación no sexista, el mundo laboral igualitario, demandas de reivindicaciones étnicas, entre otras. Incluso, mujeres que tradicionalmente se habían excluido de hacerse presente públicamente en las marchas, como son las mujeres católicas y religiosas, hoy marchan como “Mujeres iglesia con el 8M” pidiendo ser revindicadas y que se terminen los privilegios de la jerarquía eclesial, política, intelectual, entre otras.

De esta manera, los distintos rostros de mujer, se hacen presente para protestar frente a las brechas injustas, desiguales e inequitativas, que se han construido a través del tiempo. Así, este movimiento social quiere interpelar a la sociedad para una transformación transversal, desde lo más cotidiano hasta la creación de políticas públicas que revindiquen nuestros derechos. Sin embargo, esto no basta, se requiere también la presencia de más mujeres en todos los ámbitos de poder, para que incidan en los grandes cambios sociales y políticos. Esto, porque los cambios y transformaciones deben propiciarse desde abajo, a través de una sociedad civil organizada y desde arriba, con cambios estructurales y de la política pública.

La consigna es combatir el machismo, cambiar la visión de que lo bueno y culto refiere al hombre, blanco, europeo, para así transformar las prácticas y los campos semánticos a otras diversidades, comprensiones, cosmovisiones.

Para este año, ONU Mujeres (2019), ha propiciado el lema "Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio". Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, señala:

En este Día Internacional de la Mujer, asegurémonos de que las mujeres y las niñas contribuyen a configurar las políticas, los servicios y las infraestructuras que afectan a la vida de todos. Apoyemos a las mujeres y a las niñas que están derribando barreras para crear un mundo mejor para toda la humanidad.

Cuando las políticas y prácticas discriminadoras dejan atrás a las mujeres y niñas, lo que queda rezagado es la oportunidad de construir una sociedad libre de discriminaciones, violencias, racismos y justamente se resta a la mitad de la humanidad de desplegar sus talentos, inteligencias y sororidades. Nos hicieron creer por mucho tiempo, que no existía solidaridad, que éramos rivales, que no propiciábamos el apoyo y ayuda mutua, que lo externo era importante y por tanto, la espiritualidad e inteligencia eran secundarias. Esos supra mitos se han derribado y lo hemos demostrado con creces. Hemos cultivado y potenciado nuestro ser. Te metes con una, te metes con todas!

Estamos en una época de cambio y en un cambio de época, no podemos sufrir nuevamente otro femicidio. Hacemos alusión el décimo femicidio del año 2019, de Carolina Muñoz, mujer de 41 años, ejecutado por su expareja. ¡No más!!!! No podemos seguir trabajando, estudiando, caminando por la calle en medio de conductas de acoso, abuso y peligro. No podemos seguir tolerando una educación sexista, violación de derechos constitucionales, brechas económicas, culturales, sociales, ni tampoco aceptar el extractivismo. Estamos comprometidas con la promoción y protección del medio ambiente y la sustentabilidad, el fortalecimiento de los territorios y el buen vivir.

Es un hecho que los movimientos de reivindicación de la mujer han llegado para quedarse con el propósito de humanizar la humanidad, como antaño lo hicieron mujeres valientes que lucharon contra toda adversidad. Es por este motivo, que las mujeres tenemos la gran responsabilidad de construir el presente y el futuro aportando con nuestra impronta todos los espacios y mundos posibles.

No queremos chocolates, queremos respeto…

Dra. Sonia Brito Rodríguez
Mg. Lorena Basualto Porra
Lic. Andrea Berríos Brito

 
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