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En este numero:

- Las cadenas del endeudamiento por Manuel Hidalgo V.
- El cerro Chiguaihue se cubre de sangre mapuche, una vez más. Por Martín Correa - Y otras informaciones
- Persistir en la música alternativa y de vanguardia: lanzamiento Catálogo 2018 de El Templo Rekords. Por Alex Ibarra Peña

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EN RECUERDO DE ALEJANDRO BELL Él sólo quería vivir Crónica de una muerte “desanunciada”

Relato dedicado a mi hermano Alejandro Bell, (QEPD) economista y cientista político; ex gobernador de Pedro Aguirre Cerda, ex Diputado de la República en la época de Allende; ex Fundador del MAPU; ex coordinador de la Unidad Popular en América Latina post-golpe; ex fundador de la Convergencia Socialista; ex-militante del Partido Socialista, ex Seremi de Economía de Iquique; ex Seremi de Hacienda de Talca; ex padre de cinco hijos/as; ex viudo,; ex esposo; ex hermano de 7 hermanos; ex vivo.

Fue una mañana de viernes 5 de julio en Valparaíso soleado, mirando el mar, sonó el teléfono, era la voz de Antonia, mi cuñada que antes de contarme nada me calmaba, “esta tranquila” “estamos todos bien” “escucha lo que te voy a contar, pero estamos todos bien”, “tuvimos un accidente camino a Arica, pero estamos todos bien”, “los niños bien”, “solo Alejandro esta en observación, dice que no puede mover bien las piernas, no hay fracturas, se cree que es el shock del accidente, se espera la visita de un neurocirujano para estar mas tranquilos, pero estamos todos bien, él esta animado, en sala común conversando con otros enfermos, estamos todos bien, te llamo luego para contarte”.

Eran las 11 de la mañana, el accidente había sido el día anterior a las 19 horas, ellos ingresaron al hospital de “Aric” a las 10 de la noche del jueves; llegaron las 20 horas del viernes; (o sea 24 horas después de ocurridos los hechos), durante las cuales Alejandro permaneció en libre plática sin “cuello ortopédico”; anuncian que acaba de pasar el “único” neurocirujano de Arica, quien dice que no están bien leídas las radiografías y habría fractura a corroborarse por un scanner. El scanner arroja luego un “trauma raquídeo-medular” reconocido en el AUGE (“felizmente”), en opinión del neurocirujano no requiere operación, pero para mayor tranquilidad de la familia hay que trasladarlo a Santiago.

Así el día domingo a las 15 horas yo hago el ingreso a la Clínica “Tabancu”, por supuesto que con un vale vista de garantía obligatoria, que lo firma mi hija, para que este paciente pueda ser hospitalizado, ya que viene en un avión ambulancia que llegará a las 18 horas.

Ese día se establece que hay fractura, se requiere un examen más exacto, se hace una resonancia, arroja fractura cervical alta, ya tiene ocasionado daño medular, no se sabe cuánto se recuperara, hay que operar de urgencia el daño es progresivo. Alejandro de buen humor dice “crippled” suena lindo en inglés, quedar “crippled”, estar crippled,” mi hermana me aclara quiere decir “lisiado”, cosa que no celebramos, y él decidió de inmediato que se hiciera la operación con todos sus riesgos.

Al día siguiente se operó, intervención “quirúrgicamente exitosa” dijo el cirujano pero en realidad la fractura es triple, muy, muy arriba, y requiere una larguísima rehabilitación y también muy carísima, que entre paréntesis no estaría cubierta por AUGE porque el riesgo vital ya ha sido superado.

Alejandro de la operación volvió más inmóvil de cómo entró, pero con todas sus energías puestas en sus fuerzas, en volver a caminar y volver a mover sus dedos para escribir, extenuado, frágil pero con su entereza, porfía y obsesión por la vida multiplicada, dar la lucha, la pelea, una más de tantas, y empezar el camino de recuperación.

Poco avanza la rehabilitación, a pesar de sus esfuerzos, nueva noticia, nuestro hermano está desnutrido, hay que incrementar la alimentación (por sonda) para llenarlo con los nutrientes que faltan, eso alarga la estadía en la clínica pero es sacado de urgencia y pasado a intermedio, en un par de semanas puede irse ya a un centro de rehabilitación, que dicho sea de paso, va a costar diez millones de pesos mensuales, de los cuales la familia debe pagar la mitad, pero no hay otro lugar para su caso.

Pero, pero, también hay problemas con el diafragma, no son solo las extremidades, efecto colateral del accidente “menos grave” parece ser, así que hay que hacer ejercicios de respiración cotidiana, y comienza un camino de kine, kine, y más kine, también fono audiologa, por el problema de la voz, hasta que una tarde ya pasadas dos semanas, Alejandro empieza a estar raro, algo ido, extrañamente ido, y Antonia y yo nos preocupamos, el médico y enfermeras dicen que es reacción normal, que es cansancio, taratata, etc., nos vamos preocupadas y luego le informan a mi cuñada que habría hecho saturación de CO2 casi al 70% pero que esta estable, que esta controlado, y que se debe a un problema vinculado más bien al mal funcionamiento del diafragma, que hay que operar, y hacer traqueostomía urgente, que lo dejara sin voz un tiempo corto pero que luego con cánula podrá hablar hasta que eso se pueda cerrar definitivamente, blablabla, pero que bueno el tiene pulso de deportista, su corazón es imbatible.

Traqueostomía hecha comienza el tiempo del silencio, Roberto hermano le cuenta chistes, duerme a su lado; le escribe, compramos una pizarra para comunicarnos; ejercicios de fono audiología, reforzamiento de cuerdas bucales, los brazos, las piernas a pesar que no tienen vuelta, el diafragma, etc., etc., son discurso y práctica cotidiana, gente amable en su mayoría las enfermeras, los kine, los fono audiologos, pero jerarquía manda, los médicos son los dioses, Antonio y Mariana revolotean, Alejandro sonríe, se ilumina, queremos quedarnos por la noche, pero el protocolo médico no lo permite, salvo claro que paguemos por algún guardia externo, pero no la familia, “no están calificados”. Ah y entonces somos informados que entre los exámenes habría en la boca del estomago un pequeño adenoide, claro un hallazgo, no vinculado al accidente nos dicen, inofensivo, pequeñísimo muy localizado pero por la tranquilidad de la familia nuevamente se ha solicitado biopsia pero “no creo que sea nada” dice el doctor, es inocuo.

Cinco seis días transcurren, Alejandro dice cuiden mi cabeza y mis manos, es lo único que tengo para sobrevivir, hay que avanzar y hacer confianza, estoy en sus manos, es lo primero que señala cuando con cánula puede hablar después del largo silencio. Rutina de visitas, Angélica, Zuny, Consuelo, teresa, Yo, Roberto, hermanas y hermano, sobrinos, amigos, kine, kine, curación de escaras, pasan los días.

Nos encontramos con infección hospitalaria, de nuevo el silencio, y largo período de antibióticos, bajar la fiebre, fortalecer la alimentación, sigue la desnutrición, escaras más profundas, ah, resultado de la biopsia, adenoide inofensivo “cancerígeno” pero claro estos son así dice el doctor, era esperable, y cambiamos de nuevo el discurso, aquí esta la causa de la desnutrición, hay que operar, pero calma, esta localizado, no tiene expansión, solo un pequeño pedazo de estomago se llevara, pero es rápido, ni siquiera va a requerir quimio o radio, pero para operar hay que fortalecer más. Esperemos.

Tarde de invierno que termina, son casi las 20 horas, de nuevo somnoliento, algo pasa, llamar al doctor, nadie viene, la enfermera dice que es cansancio, las máquinas están bien; es hora de irse, no nos vamos si no viene el médico, es tarde, gente que corre, máquinas que vuelan, el CO2 cerca de 100, puede morirse, apurar, de vuelta a la UCI; parece que el problema del pulmón no es el diafragma, parece que también es neurológico, hay que observar, ¿y la traqueostomía para qué? , nuevas explicaciones, nuevas teorías, Alejandro no habla, más de un mes, la UCI, teme a la noche, no puede llamar, no puede moverse, pero la familia no puede acompañar, lo dice el protocolo, no estamos calificados, hay que pagar, solución de la familia, una “campanita” que el golpea por la noche, ja, “que familia ingeniosa”, “peculiar, son políticos”, “lo visita el secretario general de la OEA” don Alejandro es un personaje.

Por fin cánula, primeras palabras “hasta cuando mierda voy a estar aquí” quiero irme, sáquenme de aquí, cámbienme de hospital, no es posible, solo la Isapre autoriza, “pero aquí está bien tratado”, dicen ellos, así que a seguir esperando la operación, recuperar fuerzas, círculo vicioso, Alejandro tozudo, quiere más Kine, gimnasia, práctica de silla de ruedas, irnos, luego, luego, luego, pero queda aún la operación, llega septiembre con sus 40 años de historia, las penas del golpe, pasa septiembre con sus fiestas patrias, sin vino ni empanadas, solo suero y las banderitas que sus hijos pusieron de adorno, apurar la operación, pero el sistema respiratorio está débil, nueva infección, escaras enormes, tiempo de silencio. Llegan sobrinos, se van sobrinos, vienen de Inglaterra, van para Inglaterra.

Se le anuncia a Alejandro lo de la operación del “tumorcito inofensivo” nuevamente su entereza, su fuerza, quiere escribir un libro “Morir en Arica” para hacer un análisis descarnado del sistema de salud pública en regiones, ya que su especialidad analítica es el regionalismo, escribió un libro, pidió entregarlo a la candidata de la nueva mayoría, su aporte al programa, quiere salir, quiere vivir. Buscar casa en Santiago, escribir y ser “nano” ocuparse de los niños, la cocina, las tareas, tener un perro, casarse legalmente, invertir en la familia. Falta la operación, su corazón es de un deportista, es imbatible.

Ya van tres meses, fortalece su brazos, hace cariño con ellos a todos, pasa sus manos por nuestras cabezas, lo salen en silla al patio, mira la calle, la vida de las micros, afuera está la vida, que tiempo tan lento, vienen las elecciones, sale de la UCI, ve tele, nos da sus visiones, sus opiniones entre tiempos de cánula y silencios, y ¿la operación cuando? Llega octubre, tenemos cirujano, uno de los mejores especialistas, acepta operar, hay que hacerlo rápido, nuevos exámenes, endoscopias, etc., llega hija, se va hija, no parar el gimnasio, nuevas biopsias, hay que operar, tiene un buzo, le ponen zapatillas, quiere dominar la silla de rueda, hay que operar.

Creció el tumor, tiene pequeña expansión, sigue localizado, pero se llevará un poco más del estomago, hay que operar, pero para tranquilidad de todos un nuevo examen fuera, en el JJ Aguirre, acá no hay máquina, hora de urgencia, espera de 15 días, hay que operar, gimnasia, cánula, curaciones, hay que operar, resultado del JJ Aguirre, tumor más profundo, cirujano se niega a operar, post operatorio difícil, paciente requiere de médico de 24 horas sobre 24 horas, él no tiene tiempo, propone otro médico, hay que operar, pasa la primera vuelta, hicimos apuestas, ganamos algunas con Alejandro, hay que operar, nuevo médico, verá en el momento cuanto se debe extirpar, por fin, será el viernes 23, es rápida, hay tranquilidad, Alejandro solo quiere vivir. Llegó la operación.

Siete horas de espera, todo bien “quirúrgicamente la operación ha sido un éxito”, tiene corazón de deportista, “sacamos todo el estomago” pero la operación ha sido un éxito, “eran tres tumores, no uno” hombre fuerte, tiene que estar sedado por dos días, natural reposo necesario, hombre fuerte. Día siguiente, Alejandro despierto, muy despierto, sorpresa, “hombre fuerte” “eres un tractor dice el médico” Alejandro habla, esta contento, “tenía como clavada una espada de Damocles” ahora a mejorarse, a recuperar fuerzas, ¡OH! sorpresa, hombre muy fuerte, corazón de deportista; la sedación no hizo efecto, hombre que habla, esta feliz, la sedación no hizo efecto, familia feliz, comenzamos de inmediato los ejercicios, vamos dice el Kine, Alejandro tu puedes; la sedación no hizo efecto; hay que ganar tiempo, hay que apurarse, la vida espera, hay que casarse, en silla de ruedas no importa hay que casarse, la casa, hay que avanzar, la vida recomienza, eres un tractor, esta extenuado, corazón de deportista,

Dos de la mañana, llamada urgente, algo pasa en el hospital, llora la enfermera, vengan, solo vengan, lo hace voluntaria, nadie le ha dado la orden, vamos, corremos, el alma vuela, llega Antonia y mi hermana, los médicos arrancan, se esconden, no dan la cara, cuidado de 24 sobre 24 donde están, Alejandro moribundo, paro respiratorio de ½ hora, reanimación inútil, dañina dice el de turno, puede quedar vegetal, si es que no lo esta ya, es inminente otro paro dice el de turno, máquina buscando pulso, no encuentra, suena, creímos que era el CO2 nuevamente, hicimos la prueba, tiempo perdido, valioso, solo lágrimas, máquina buscando pulso, se detiene el corazón, suena, mano por la frente, solo queremos reanimarlo que vuelva, corazón de deportista; vuelve pulso, máquina buscando pulso, suena, el de turno dice que paro es inminente, déjenlo tranquilo, que quiere decir, se va, déjenlo irse, para los simples como nosotros replica mi hermana mientras haya vida hay esperanza, buen punto dice el de turno, Alejandro blanco, solo lágrimas en nuestros ojos, todos han desaparecido, máquina buscando pulso, máquina buscando pulso, máquina buscando pulso, el de turno, desde fuera en el monitor mira llegar la muerte, máquina buscando pulso, el de turno entra, se fue el caballero, máquina no encuentra pulso, se detiene, corazón de deportista. Él solo quería vivir.

Velorio, funeral, flores, cementerio, dos, tres, muchas llamadas “Clínica Tabancu” le recuerda y le informa que su cuenta esta lista para ser regularizada, por favor pasar entre 8:30 y 18:30 horas.

Ana Bell Jaras

Las similitudes de nombres con instituciones conocidas son solo coincidencias,

 
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