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Infracción de ley infanto-juvenil: el desafío de estar situado entre la periferia y el vértigo hedonista que caracteriza al sujeto neoliberal. Por Marco Silva Cornejo

Durante las últimas semanas el gobierno “del cambio” ha comunicado la voluntad de impulsar una agenda de transformaciones de la ley 20.084, más conocida como la ley de responsabilidad penal juvenil.

La vinculación de niños, niñas y adolescentes con el fenómeno de la infracción de ley, es una temática que ha experimentado un aumento significativo durante la última década, transformándose en un tema prioritario de la intervención social y de la agenda pública en general.

Pese a ello, resulta relevante observar desde donde el ejecutivo abordara este fenómeno, pues es bien sabido que el gobierno de Piñera tiende a la criminalización de los actores, teniendo una fascinación compulsiva por la declaración de “guerras” contra cuanto fenómeno social, político y cultural se cruza por su trayectoria de gobierno, siendo en este contexto la delincuencia la madre de todas las “guerras” declaradas por Hinzpeter y sus colaboradores de palacio.

En el marco descrito resulta relevante situar algunos elementos de sentido vinculados el fenómeno de la “delincuencia juvenil”. Resulta relevante aportar a la generación de una discusión amplia y diversa, que ponga en contexto los diferentes niveles de complejidad que favorecen y explican el desarrollo de un fenómeno en el que todos como sociedad estamos implicados.

Una de las características del sujeto pos-industrial, es su determinación a través del consumo y su naturaleza hedonista (Moulian, 1990: Perogano, 2004: Pérez, 1998). La búsqueda del placer y la satisfacción inmediata de sus necesidades cuya máxima expresión se cristaliza en el consumo.

Esta reflexión adquiere sentido al observar los nuevos desafíos que enfrenta la intervención social en Chile. Es posible advertir que en general los niños, niñas y adolescentes buscan gratificantes sociales, económicos y culturales bajo la lógica del menor esfuerzo. La voluntad, la persistencia, la responsabilización operan como reflejos de un discurso que pareciera no hacer sentido en las nuevas generaciones infanto juveniles, socializadas bajo los sistemas de valores del actual orden social. En su reemplazo emergen conceptos como rapidez, facilidad, inmediatez, placer, pasarlo bien, desvinculación. Todos estos elementos se expresan en diferentes planos de la intersubjetividad juvenil como: las relaciones de pareja, la vida comunitaria, su relación con el consumo, la virtualización de las relaciones sociales, el carrete, entre otros. Siguiendo a Giddens vivimos en una sociedad donde se ha desarraigado la ilusión del lo colectivo, reconfigurándose nuevas formas de individualismo hedonista. (Giddens, 1997)

Estamos en presencia de un profundo cambio de sentido en las practicas de los actores infanto juveniles, la dispersión de los imaginarios colectivos dan paso a nuevas formas de individualismo, el que se refuerza desde dispositivos de reproducción del modelo como lo son el mercado publicitario, la televisión y la digitalización de la comunicación.

Siguiendo a Bauman, el paso de la sociedad de productores a la sociedad de consumidores tiene implicancias explicativas de los procesos descritos. La sociedad de productores (sociedad industrial) se caracterizaba por el desarrollo de determinados conceptos y valores instalados en el plano de la intersubjetividad: el esfuerzo, la persistencia, la consecuencia, la responsabilidad, son parte del imaginario social de la modernidad, todos y cada uno de ellos están sosteniendo la promesa de progreso y desarrollo. De esta manera el desarrollo exige implicancia y sacrificio (Bauman, 2007). La sociedad pos industrial y el contexto de globalización gracias al desarrollo tecnológico y a la globalización del modelo económico capitalista en su expresión neoliberal han posibilitado desde lo económico, desde lo cultural y desde lo identitario la construcción de una intersubjetividad en donde los viejos valores sociales pierden sentido.

El mercado satisface todas nuestras necesidades, el mercado explica y contiene nuestra existencia. De esta manera las brechas de riesgo se reducen en la medida en que los sujetos son participes de esta sociedad de consumidores. Sin embargo, en la medida que un sujeto se distancia de esta participación inclusiva se generan brechas y exclusiones que facilitan la emergencia del inadaptado en el nuevo orden social, es por esta razón y no por otra que las principales expresiones de riesgo en población infanto juvenil están situadas en población con vulnerabilidad social. La pobreza desde la lógica de la sociedad de consumo es un factor de riesgo incuestionable producto de la brecha en la relación de expectativas versus nivel de logro al que son expuestos los sujetos.

Procesos de exclusión social: la emergencia del sujeto periférico

Los contextos de desarrollo descritos facilitan la emergencia de nuevos actores y de nuevas prácticas, todas ellas marcadas por desafíos de alta complejidad para la intervención psicosocial,(1) en este contexto resulta pertinente y necesario generar acciones de intervención que permitan hacer las distinciones requeridas por la complejidad de los territorios y los nuevos mapas sociales.

Estos nuevos actores, portadores de nuevos discursos y nuevas prácticas, podrían inscribirse en lo que denominaremos sujeto periférico1. Una de las características esenciales del sujeto periférico es que es un sujeto fronterizo, vale decir; un sujeto que transita en las líneas del incluido y del excluido. Este tránsito entre el incluido y el excluido hace que en muchas ocasiones la política pública y las diferentes ofertas programáticas lo invisibilicen o sean incapaces de abordarlo en su complejidad.

El sujetito periférico es un tipo de sujeto de la sociedad pos industrial, son los niños, niñas y adolescentes que han sido socializados y se han desarrollado en medio de la sociedad de consumo pero que se sitúan en el margen de las posibilidades y ofertas de desarrollo y adquisición de mercancías que esta entrega a los grupos sociales que transitan en el lugar del incluido.

La urgencia de desarrollar estrategias de visualización del sujeto periférico en la intervención psicosocial, radica en la complejidad de sus contextos de desarrollo, donde variables de género, etnia, cultura e identidad convergen de la mano con procesos de carácter macro-social. De esta manera resulta prioritario dotar a los equipos de intervención psicosocial de competencias técnicas que permitan realizar distinciones pertinentes y con sentido en el contexto de los nuevos desafíos psicosociales.

El sujeto periférico en el contexto globalizante descrito deriva en un sujeto cuyas practicas (actividad) son alienadas y alimentantes, un sujeto extraviado que reproduce una actividad en donde el sentido ha queda determinado a la satisfacción inmediata de sus necesidades (consumo). Este sujeto periférico que se reproduce desde sus prácticas alienadas esta incluso desprovisto hoy de la contención del colectivo, ya que el sistema de construcción social ha logrado pernear y debilitar el antiguo tejido social (urbano, 2008).

El abordaje de los nuevos fenómenos sociales, entre ellos la delincuencia infanto juvenil, implica abrir miradas y responsabilizar a la sociedad en su conjunto respecto de la amplitud, dinamismo y profundidad con la que estos se expresan. No debemos caer en el sesgo facilitador de responsabilizar a los actores de las practicas, criminalizando a los niños y adolescentes y levantando “guerras” que justifiquen acciones de represión sobre una población que históricamente ha sido castigada excluida y vulnerada.

Es nuestro desafío como sociedad el preguntarnos ¿Por qué? Y ¿Qué podemos hacer? Para facilitar la reconstrucción de trayectorias pro sociales en los niños, niñas y adolescentes que han encontrado en el espacio de la infracción de ley los gratificantes y sentidos de pertenencia y contención de sus existencias.

NOTA 1) Ver sobre el concepto de sujeto periférico en: Fredy urbano, Pedro Rosas ”los jóvenes, la política y el espacio público” Ediciones escaparate, 2006.

Marco Silva Cornejo Mg. En Ciencias Sociales Aplicadas UFRO.

 
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