Página de inicio

Colecciones

Publicidad

Suscripciones

LIBROS

Librería

Postgrados y postítulos

AGENDA - Encuentros

Fotos

Contáctenos

Otros sitios


Se puede imprimir

En este numero:

- Personalidades francesas entregaron Carta a la Presidenta Michelle Bachelet
- MOVIMIENTO SOCIAL POR LA REGIÓN DE AYSÉN
- Propuestas por el derecho a la salud

- Sumario completo



Página de inicio

La idea de filosofía como pensar en el límite: recordando a Jorge Millas. Por Alex Ibarra Peña

En nuestra práctica intelectual es escaso el estudio de filósofos chilenos. Hay un mal hábito institucionalizado sustentado en una visión estrecha de la filosofía que produce la curiosa creencia de que hacer filosofía consiste en repetir los pensamientos de autores centro-europeos. Entendida la filosofía de este modo, se convierte en una práctica bastante colonizada disfrazada en el universalismo.

La filosofía al interior de las instituciones existe constantemente amenazada. Cuestión que produce la falta de reflexión crítica al interior de la comunidad de profesionales que realizan este ejercicio de la actividad filosófica, usando la expresión que tomo de Eugenio Yáñez, los filósofos se inventan sus propios fantasmas y sufren el asedio de éstos.

Sin duda la actividad filosófica en Chile se encuentra en deuda, pobre es esta labor entendida como un discurso excluyente del ciudadano común y como una práctica intelectual y erudita extraviada de su sentido de pertenencia que posibilita su contextualización. La filosofía adquiere sentido cuando aparece vinculada a una historia social y política.

La figura de Jorge Millas es la de aquel filósofo que vive afectado por sus circunstancias, característica que sin duda le valió, de manera inteligente, para dirigir el Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile, en un periodo en el que se encuentra en desarrollo una intensa producción filosófica con destacados filósofos chilenos, tales como: Félix Schwartzmann, Juan Rivano, Luis Oyarzún y Humberto Giannini por nombrar algunos. Estos años hay una variada publicación de textos filosóficos que merecen estar entre los más destacados en nuestro canon. Son años de renovación filosófica, en el sentido de que se están recepcionando nuevas influencias con el ejercicio de las traducciones de textos, los debates adquieren tonalidades de polémicas, los cursos dictados se rememoran hasta el día de hoy. Confluyen el desarrollo de la profesionalización del quehacer filosófico y la sensibilidad creativa de la década de los sesenta que causaba divisiones radicales debido a la bifurcación ideológica propia de la Guerra Fría.

La obra de Jorge Millas, es actualmente la más estudiada de los filósofos chilenos del siglo XX. No hay obra dedicada al estudio de la filosofía chilena que eluda referirlo. Hay libros enteros dedicados a su obra, destacándose el de Maximiliano Figueroa “Jorge Millas. El valor de pensar” (2014) que valora la acción de este filósofo más allá de su vida académica rescatándolo como referente moral en la época gris de la dictadura. La Universidad Austral de Valdivia otorga el nombre de este filósofo a la principal distinción académica que realiza, rescatando el aporte de este intelectual en la creación de esta institución educativa. En los últimos años se han celebrado simposios, conferencias, tertulias, homenajes que reconocen el valor de su producción filosófica. Por otra parte, la Fundación Jorge Millas ha hecho un esfuerzo constante en difundir parte del legado intelectual de este filósofo chileno.

Este año se cumplen cincuenta años de la publicación de “Idea de la filosofía”, libro del catálogo de Ediciones Universitarias. Sin duda, es un libro reconocido por varios cultores de la disciplina en nuestro país, pero existe escasa discusión crítica sobre el texto desde el próximo mes y hasta el mes de noviembre se realizará un extenso ciclo de discusiones con la pretensión de revisar el valor filosófico de éste. Las sesiones serán en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, en el Museo y en el Colegio Antofagasta de esa ciudad, en la sede Coquimbo de la Universidad Católica del Norte, en el Departamento de Filosofía de la Universidad Católica Silva Henríquez, en el Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Chile y en el Departamento de Filosofía de la Universidad de Concepción. En estas sesiones expondrán sus puntos de vista los filósofos Andrés Bobenrieth, Mariano De la Maza, Eduardo Fermandois, Maximiliano Figueroa, Patricio Peñailillo, Rodrigo Pulgar, Nelson Rodríguez, Frederic Smith y Eugenio Yáñez.

Poner en valor las producciones filosóficas de nuestros filósofos no ha sido una tarea fácil, habitualmente en los espacios académicos estas actividades parecen extrañas y ajenas, aunque en los últimos años se puede visualizar un crecimiento de relatos que permiten ir configurando la existencia de una tradición de pensamiento innegable. Cuestiones de este tipo permiten la transformación de nuestra concepción de lo que es la filosofía más allá de las concepciones normativas deudoras de una práctica intelectual colonizada apartada del ejercicio filosófico crítico.

Millas dedicó su vida al ejercicio filosófico no esquivando nunca el rigor sistemático, y tampoco el uso de la inteligencia. Supo dar forma a un productivo departamento de filosofía sin frenos frente a los sesgos propios de la institución. De ahí que su pensamiento vaya siempre poniéndose al límite en aquella labor intelectual genuina que elude la acusación nietzscheana que relaciona a los filósofos con la forma “acéfala”, es decir del mal filosófico que no comprende que las ideas están dentro de la cabeza de seres que son parte de una historia.

Pensar en el límite es también forzar la memoria, cuestión que dota de sentido cualquier actividad que aporte a la recuperación de nuestro patrimonio. Siendo parte de estos actos rememorativos actualizamos la relevancia que tiene la filosofía en un mundo social atrapado en el facilismo ofrecido por la sociedad de consumo. No podemos abandonar el ejercicio del pensamiento crítico aunque estemos frente al aparente triunfo del neuroliberalismo, es válido recordar nuestra historia fundada en las creencias que alberga nuestra convicción. Conocer a nuestros intelectuales y sus planteamientos, es un relevamiento de aquellas concepciones vitales que fueron dando forma a nuestro modo de vivir.

Alex Ibarra Peña.
Dr. Estudios Americanos.

(JPEG)
 
Contáctenos | Todos los derechos reservados | Todos derechos reservados © 2019 Le Monde diplomatique.