Página de inicio

Colecciones

Publicidad

Suscripciones

LIBROS

Librería

Postgrados y postítulos

AGENDA - Encuentros

Fotos

Contáctenos

Otros sitios


Se puede imprimir

En este numero:

- Capitalismo hacendal militarizado chapuza: ¡Araucanía segura! Por Ricardo Espinoza Lolas
- La niña violada debe parir GOBIERNO SÓRDIDO E INDOLENTE. Por Victoria Aldunate
- Carta de la Lonko Juana Calfunao

- Sumario completo



Página de inicio

Marxismo y pueblos originarios en América Latina según Mariátegui (APUNTE II)

Estructura marxista de Mariátegui

La superestructura que usó Mariátegui para formar su “Tesis ideológica; El Problema de las razas en la América Latina (1929)” (*enseguida aclaro el uso del concepto de las razas, de la raza, según lo he logrado esclarecer para mi. El uso del concepto raza es un uso corriente y que está en boca de distintos medios e intelectuales de entonces. Incluso para referirse a “ etnias como razas”. Hoy sabemos que no se puede hacer uso de una diferencia biológica, para referirse a una condición fuera de la biología, por ejemplo condición social). No obstante, seguiré usándolo así como Mariátegui lo escribe, aunque no comparto el uso indiscriminado y carente de profundidad filosófica, que podría tener, o interpretar otro, por eso Mariátegui lo plantea también como un pre-concepto. Pero Mariátegui se libra de todo esto con su tesis. Y me gustaría que el lector haga un uso diferenciado del concepto “raza”, ya que este lector debe estar en condiciones de saber, reconocer y separar de cualquier mal uso o dureza de entendimiento del análisis brillante de Mariátegui.

Quiero aclarar también que el filósofo Mariátegui utiliza al mismo tiempo al marxismo como una herramienta de análisis para relativizar al sistema capitalista, ya que su interpelación quiere rectificar la insistente “idea de la realidad”, o el ideario de la realidad que los “especuladores e intelectuales burgueses” insisten mantener hasta hoy; justificar o profundizar una incoherencia categoricista de forma interesada.

Mariátegui nos esclarece también; que el marxismo es como una herramienta de denuncia que irrumpe -con su análisis sobre la interpretación conservadora de la historia y de la misma realidad. Por lo tanto Mariátegui acentúa que ese marxismo entonces también tiene la misión y “obligación impostergable de plantearlo en sus términos reales, desprendiéndolo de toda tergiversación casuista o pedante. Económica, social y políticamente, el problema de “las razas”, como el de la tierra, es, en su base, el de la liquidación de la feudalidad.” (“Tesis ideológicas. El problema de las razas en la América Latina (1929).” indica el Amauta.

Encuentro entre Marxismo y Pueblos Originarios

La tesis del Amauta contiene un encuentro extraordinario y muy relevante, ya que Mariátegui, de forma revolucionaria integra, y se maneja en el pensamiento “marxista moderno.” Y que sigue hoy en gran parte siendo contemporáneo, además de necesario, para seguir una discusión en coherencia y más de fondo; entre la teoría marxista, que le posibilita percibir y analizar los procesos y estructuras sociales históricas y enlazarlos con los del presente de la época. Así mismo uno lo quiere enlazar con la época actual (2017) en el mismo sentido. De manera que reafirmo entonces que siguen existiendo muchos problemas y contradicciones, también filosóficas de las que relataba el Amauta ya en esas décadas (al rededor de los años 1920- adelante) con las complejidades sociales que seguimos encontrando hoy, y se siguen manteniendo. Entonces podemos hablar, de una realidad no aclarada, pero en esta época… El análisis histórico del Amauta lo hace basado en la interpretación e investigación de manera certera y entendida, de “la cuestión, o pregunta del proceso indígena en América Latina”, que contiene la perspectiva del Amauta, sobre el proceso de integración al proceso-marxista. Por cierto todas ellas de América Latina sociedades agricultoras o agrícolas. Y después en progresión a la sociedad industrializada. Y lo aclaro enseguida en los siguientes párrafos.

La “cuestión indígena, la situación indígena”, que según el marxismo clásico no encontraría lugar en el análisis marxista, ya que el indígena viviría en una sociedad de “Ur-Kommunismus- Comunismo Originario”, pero no en una sociedad industrial, no pertenecerían intrínsecamente a una aguda sociedad industrializada, que es la condición de la sociedad base, desde donde se alzaría el efervescente proletario al proceso culmine, para elegir, sindicar, recuperar y ganar el socialismo. Proceso cual determina y es desde donde emerge la teoría marxista, para la comprensión y uso de esta perspectiva y posición mariateguista. Entonces estas sociedades se encuentran en un ambiente pre-industrial, donde el marxismo aún estaría muy lejos de ser alcanzado, o comprendido con claridad, dado toda falta de análisis estructural marxista.

Mariátegui y el paso de la sociedad indígena-originaria a la sociedad feudal El cuadro que describe el estado y situación del indígena de América Latina según Mariátegui es que con la llegada de los españoles hubo sometimiento y exterminio de los pueblos originarios. En ese momento, convirtieron al indígena en un sirviente, *el indio, en el noventa por ciento de los casos, no es un proletario sino un siervo -exponía el Amauta. Y en el Perú y en Bolivia principalmente los indígenas fueron sacados de la agricultura y convertidos en mineros (para la explotación del metal precioso). Proceso que, con sus diferencias, ha llevado más tiempo en Chile, producto de la “Resistencia Mapuche” hasta hoy. De todas formas en este proceso se instala el esclavismo, en progresión . Se instala en nuestra América desde la llegada de los españoles y se extiende hasta hoy, actualmente a la sociedad industrial-capitalista. Aunque Mariátegui no vive hoy, se puede utilizar y extender su pensamiento; el traspaso de la sociedad feudal a la industrial, que se está llevando hasta hoy, con usurpación de tierras y corrupción amparados y mantenidos por los gobiernos, no ha variado desde hace mucho tiempo. Pero hay que incluir desde el proceso donde indígenas sufrieron una extrapolación, por cierto la de agricultores a obreros, proceso culmine que vivieron y viven distintamente junto al negro y a muchos “*obreros urbanos” (*ver en el caso de Chile eventualmente, quizás al “roto chileno”, sea el personaje más simbólico, de lo que significó esta “selectiva” extrapolación cultural en el proceso de industrialización chilena. Quién es en esencia “un campesino venido a la ciudad a engrosar los cordones obreros-industriales de barrios pobres”, un “agricultor-chileno”, convertido ahora en “obrero industrial” junto al negro y junto al indígena).

A la llegada de los españoles, los indígenas pasan de ser agricultores a explotados mineros. La sociedad agraria Inca se componía de diez millones de habitantes, con un Estado eficiente y orgánico. Bajo el régimen colonial, los nativos se redujeron a una dispersa y anárquica masa de un millón de hombres en la servidumbre y el “feudalismo”. Pero es este régimen colonialista el que hace del indígena un minero, reduciendo esa sociedad, tres siglos después, sólo a la décima parte (cifras que da el mismo Mariátegui, en su “Tesis ideológica; El Problema de las razas en la América Latina” - 1929.

Este proceso colonialista, hubo pasado varias dinámicas, después del Amauta. Sin embargo la fase de cambio, en permanente “tránsito” e inter-cambios, entre la sociedad española y la indígena es y sigue de laguna manera de manera vital. Esto ha hecho variar mucho el eje cultural de esta discusión, desde los pueblos originarios. Hasta hoy sigue teniendo lugar un tránsito cultural, abierto, nacional e internacional, externo e interno, incluso hoy a veces se da hasta de manera más desprejuiciada, expositora y revolucionaria, ya bajo otros parámetros, u elementos mínimamente marxistas. Mi recomendación sería a que el lector estudié y revise más a fondo y con más avidez -tal tránsito-.

En lo que respecta a esta interpretación de esta tesis sobre los pueblos originarios, sin paternalismo, se manifiesta un proceso de tránsito significativo en la imposición de una nueva cultura, se imponen credos y con esto se impone, en la mayoría de lugares del continente, se impone el “idioma español”, que se cristaliza como un idioma también re-fundante en un amplio sentido. El idioma español además sirvió y sigue sirviendo como un instrumento destacable para la activación de una confrontación mayor en tránsito. El idioma español dice de una vital y efervescente relación identitaria (más no es categórico). Desde el marxismo del Amauta se desprende y se entiende ciertamente que hoy hablamos desde la cuestión indígena incluso utilizando el lenguaje del “Derecho-Republicano”, del “Derecho de los pueblos originarios sobre las Tierra” concreta, -no solo excluyente de Territorio-, apelan, así mismo, a la “Nación”, al nombramiento de una “Nación-Originaria”, fundar el “Estado Plurinacional” etc. por cierto todos estos títulos o sentencias expresan netamente un nuevo reconocimiento, una nueva percepción tras la defensa y la elección por el republicanismo -o sea ese “tránsito” determina parte de la tesis de Mariátegui con precisión y que hace que sea siempre vital. Me refiero al uso del lenguaje y del idioma en el proceso, o tránsito cultural.

Pero todos estos pre-conceptos usados del Derecho Republicano, definitivamente y evidentemente no son la posibilidad indígena ancestral originaria, sino tendría que ver con el efecto de este “normal” tránsito que ha habido de manera también hasta desprejuiciada(?). Aunque este tránsito no es suficientemente cultural, ni se da en equilibrio cultural tampoco, sino por el contrario, se da aún hoy en imposición y dictámenes de las mismas leyes y normas republicanas sobre el “Derecho”, y cuando esas reglas no son nacionales, serán determinadas también desde el exterior, a través de la economía y las instituciones jerárquicas internacionales modernas, o antiguamente la Corona Española. Hoy por ejemplo el FMI, el BM, y todas las variadas Ong’s y otras instituciones que existen desde el exterior etc.

Hay que se claro, que todo esto ocurre hoy aún en negación, y se encuentra en muchos intelectuales aburguesados ya convencionales, que no alcanzan a “interpretar ni a ver correctamente”, menos calcular bien este tránsito.

Pero queriendo ser inclusivo y netamente cultural, en este sentido, habría que pensar espiritualmente también, llegar a fondo con este pensamiento indígena mapuche, por ejemplo sería pensar en “una re-esrtructuración” e instalación de la idea de construir por ejemplo preferiblemente -como dirían algunos Mapuche , construir un “Wallmapu”, y no una “Nación.” Reconstruir el Imperio del Wallmapu en su totalidad.

No obstante a esto, es en esta fase de tránsito donde el indígena se transforma en un minero (obrero), ocurre en el movimiento desde la agricultura a la industrialización.

La tesis mariateguista en la idea marxista

Aprovecho de esclarecer a este desarrollo, que los procesos culminatorios sociales de las sociedades según el marxismo, se daría en este orden: Del hombre aglutinado en comunidades, en el “Ur Kommunismus/Comunismo originario” resulta, la “Sociedad Esclavista”, luego la “Sociedad Feudal”, y después la “Sociedad Industrial/Capitalista”, de la cual irrumpe la revolución proletaria, para instaurar el socialismo. Ese sería el proceso de las sociedades según el marxismo clásico alemán. Quiero hacer hincapié, de que es necesario distinguir que según este marxismo, no habría relación posible de integrar a su análisis final, a los pueblos originarios, en la perspectiva de la tesis de Marx (fuera de la idea del “Ur-Kommunismus”). Además los indígenas se encontrarían también en un sistema de comunidades (y pequeñas comunidades) -quien diga que los Incas no fueron comunitaristas también se equivoca -porque lo confirman las comunidades incaicas del altiplano tanto de Bolivia, como las del norte de Chile-, aunque como mencioné más arriba. Entonces se encontrarían viviendo en lo que este marxismo define y llama - viviendo en “Comunismo-Originario”, como le llaman los marxista alemanes aún hoy, viviendo en el “Ur Kommunismus”.

Aprovecho de resumir en pocas palabras el proceso del negro en América Latina, para una comprensión más amplia del Amauta:

*De la situación del Negro en América Latina según Mariátegui. El negro “de América Latina” se integró en proporciones notables. Y aclara que; “mientras la mayoría de los indios ha estado ligada a la agricultura, los negros en general se han encontrado y se encuentran trabajando preferentemente en la industria. En cualquier caso están en la base de la producción y de la explotación”, entonces ellos también componen junto a todos los explotados, al proletario. Por lo tanto, por ser objetos de la explotación más intensa, tendrían el mismo destino de insurgir revolucionariamente contra sus propias burguesías nacionales y el mismo imperialismo opresor que el de los indígenas y de los obreros urbanos. El socialismo restaurara todas estas relaciones en crisis!

Conclusión

La postura marxista-mariateguista contiene la idea de que todas las personas sometidas y oprimidas de una sociedad conforman el proletariado. Por lo tanto todos sus complejidades, todas las diferencias dramáticas e injustas en las que viven, se resolverían integralmente solo en la instalación del Socialismo. Por lo tanto el Socialismo será el sistema superior cual restaurará la justicia. Por otro lado el Marxismo. Ya como la Filosofía Política, y a partir del estudio y del esfuerzo filosófico de finalidad revolucionaria, nos conduciría a la conciencia superior.

Elías Parra / infopolitic01@gmail.com
Frankfurt del Meno. 16.01.2018 Alemania

(JPEG)
 
Contáctenos | Todos los derechos reservados | Todos derechos reservados © 2018 Le Monde diplomatique.