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En este numero:

- Atentado a Pinochet: a 30 años de una acción heroica. Por Enrique Villanueva
- Si eres jefa atrévete a cambiar el mundo, atrévete a liderar como mujer. Por Jenny Bruna Jara
- De esos relatos… Para no olvidar el tacto. Por Nelson Rodríguez Arratia

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Mediciones estandarizadas de la educación: una enfermedad mundial . Por Juan Casassus

Las mediciones estandarizadas de opción múltiple, como el SIMCE, no son sólo una enfermedad que ocurre en Chile. Ocurre en muchos países, la diferencia es que en Chile ella está mas desarrollada, pues nuestro país se comporta como el alumno aventajado de las políticas fallidas que se emplean en USA. Políticas que actúan en contra del desarrollo del potencial humano. Es como una enfermedad que se desarrolla hacia más y más niveles y materias, desde la más temprana edad (0-2 años) hasta los niveles de educación superior, hasta engullir todo el sistema educativo.

Este fenómeno que ocurre en Chile, ocurre también en varios otros países. Lo interesante es que la razón porque ella ocurre es porque ocurre en varios otros países. Los formuladores de política educativa en el Chile de los últimos 30 años, son muy sensibles a este hecho, y en particular a la influencia de organismos transnacionales, que han vehiculado y financiado este tipo de medición. Dentro de Chile, a las escuelas se las ubica en un ranking de acuerdo a los resultados de estas pruebas de opción múltiple. Hacia afuera, el sistema educativo chileno entra en un ranking formado según los resultados de pruebas estandarizadas internacionales.

Tal como las escuelas chilenas se entrenan para responder las pruebas estandarizadas, el sistema educativo chileno se entrena para responder a pruebas similares a nivel internacional. Como de todos es sabido, lo que entra en la prueba es lo que los profesores deben enseñar y lo que los alumnos aprender. En esta lógica, los países organizan sus currículos para responder a las pruebas internacionales. De esta manera los sistemas educativos nacionales se desnacionalizan, para entrar un sistema mundial de educación guiado por las pruebas internacionales.

Esto tiene que ve con la dinámica de la globalización. Ésta ya no es sólo una cuestión de mercados sino que ha evolucionado hacia una contienda social y política por imponer valores y formas de pensar asociados a la economía, la privatización y el mercado. Pero peor aún, tiene que ver con forzar una forma superficial de pensar. Las pruebas estandarizadas de tipo psicométrico, se basan en lo que se ha llamando un estilo superficial de pensamiento. La psicología cognitiva indica que las motivaciones emocionales para aprender son propias de un estilo mas profundo de pensamiento. Así, los bajos resultados de estas pruebas no quieren decir que una persona sea incompetente, solo dice que esa persona tiene un estilo de pensamiento que no es superficial, pero la imposición de este modelo, se orienta a penalizar el pensamiento más profundo. Hay una enfermedad recorriendo Chile y el mundo, y ésta se orienta hacia el control mental.

Afortunadamente, muchas personas, especialmente los profesores, están tomando conciencia de que estas mediciones, no sólo no entregan una visión real de lo que saben y deben saber los alumnos, sino que tergiversan la educación y la vuelven superficial. Este modelo de estandarización de las mentes tiene efectos sociales negativos pues sus resultados se correlacionan con clase social y son peligrosos para las personas. Alto al SIMCE es una respuesta a ello.

Juan Casassus- Campaña Alto al SIMCE

 
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