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- LA ESCUELA NORMAL RURAL “RAUL ISIDRO BURGOS” DE AYOTZINAPA, GUERRERO. EN EL CONTEXTO ACTUAL DE MEXICO”
- Elecciones 2013 en Chile: ¿Cambio de rumbo en la historia o trámite administrativo? Por Luis Osorio
- Buenos días tristeza. Por Alicia Gariazzo

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Proposiciones para el preámbulo a la Constitución de Chile, presentadas por Daniel Ramírez

CONSTITUCIÓN DE CHILE

Preámbulo

Nosotros, el pueblo chileno, formado por sus pueblos originarios y aquellos resultantes de la larga historia de conquista, inmigraciones y mestizajes, constituido por todos seres humanos nacidos en el territorio de Chile o de padres chilenos, reconociendo la herencia cultural de nuestros ancestros, recordando las largas luchas por la justicia y por la libertad, agradecidos por el hermoso territorio que habitamos, reunidos en Asamblea Constituyente, de cara al futuro, acordamos y declaramos:

1) El país es la asociación entre personas, grupos, culturas, naciones, instituciones y el territorio geográfico que habitan. Su finalidades y sus ideales son la realización plena de la vida humana individual y colectiva, de la libertad y la felicidad al máximo de sus potencialidades, entendidas a la manera de cada cual, según su cultura y convicciones, en un contexto de tolerancia, pluralismo, solidaridad, cultura y justicia social que lo permita para las mayorías más amplias posibles. El desarrollo económico, el progreso material y tecnológico pueden ser condiciones o medios pero no fines en sí mismos.

2) La República de Chile es un país soberano, independiente y democrático; todos sus ciudadanos son libres e iguales ante el derecho y la ley, sin consideración de raza, etnia, género, clase, ideas, creencias o maneras de vivir; todos son dignos de consideración, respeto, protección de su vida, integridad física y moral y de sus derechos como seres humanos

3) Chile reconoce la existencia histórica y cultural de la nación-pueblo Mapuche, componente originario y esencial de la nación chilena, así como de los pueblos originarios Aymara, Quechua y Rapa Nui. Las lenguas oficiales del país son el español castellano y el mapudungun. Otras lenguas como el Quechua, el Aymara y el Rapa Nui son reconocidas, pueden ser utilizadas y enseñadas. Las naciones que componen el país pueden gozar de autonomía regional, desarrollo cultural e instituciones propias si lo desean, pero no constituyen estados independientes. Las leyes del país rigen en todo el territorio, sin excluir la posible constitución de un Estado federal si una de las naciones que lo componen desea encaminarse, de manera negociada, en un proceso de autodeterminación.

4) El Estado es la organización política de los ciudadanos, sus finalidades son las mismas del punto 1, su régimen es el de una democracia social, participativa, vinculante, representativa y descentralizada; su ejercicio procura igualdad, responsabilidad, iniciativa e implicación de los ciudadanos en las decisiones y evita la constitución de elites de poder. La democracia es un ideal en devenir, búsqueda y mejoramiento, y no una forma acabada. Las funciones legislativa, ejecutiva y judicial son ejercidas por instituciones independientes. El ejercicio de funciones de autoridad y cargos de decisión por elección directa, es un privilegio y honor que el pueblo deposita temporalmente en ciertas personas; los cargos deben ser accesibles a todos, no deben perpetuarse, ni jamás ser utilizados como un poder en beneficio personal o de sus próximos, sino siempre por el bien de todos, con espíritu de servicio y honradez total, y son revocables toda vez que la soberanía popular lo considere necesario dentro de reglas acordadas. El país se da los medios para fiscalizar regularmente la acción de sus funcionarios y representantes. Las funciones judiciales son ejercidas con máxima equidad por ciudadanos cuya probidad y neutralidad deben ser ejemplares. Nadie goza de privilegios ante la ley ni está exento de deberes ante la justicia.

5) Chile es un país ecológico. La realización plena del ser humano no puede existir sin armonía con el medio ambiente que habita, respeto del equilibrio de los ecosistemas, biodiversidad, riqueza y belleza natural, así como del derecho a la vida y las necesidades de las especies e individuos animales no humanos. Todo desarrollo económico, tecnológico o urbanístico debe ser sustentable; el beneficio para sus habitantes presentes debe ser compatible con la existencia de las generaciones futuras, que tienen derecho a un medio humano y natural al menos tan habitable como el actual.

6) Chile es una república laica; procura la libertad de consciencia, tolerancia y convivencia pacífica entre todos, el libre ejercicio de la espiritualidad y maneras de vivir elegidas por los ciudadanos, ya sea en el contexto de una religión o en ausencia de ella. Sus medios operativos son a) La separación entre el Estado y las iglesias y/o religiones – el Estado no tiene vínculos orgánicos ni económicos con ninguna organización religiosa o culto; b) La neutralidad del Estado y sus instituciones respecto a ideas religiosas o filosóficas.

7) Chile reconoce y acoge la diversidad de culturas, costumbres, valores, sistemas simbólicos, e ideas políticas, tanto autóctonos, como originados en el resto del mundo. Chile respeta las tradiciones nacionales, regionales y religiosas, pero reconoce que las culturas evolucionan y se mezclan; las costumbres, la sexualidad, los modos de vida, de organización familiar y social cambian y pueden ser cuestionadas; el país procura para ello un clima de pluralismo ético, respeto, comprensión y diálogo.

8) La educación es una prioridad del país. El Estado asegura a todos una educación pública gratuita de la mejor calidad posible en vistas a la realización plena de las potencialidades y capacidades de los educandos, teniendo en cuenta sus necesidades corporales, sensitivas, cognitivas y relacionales, en un espíritu de libertad, creatividad, armonía y respeto, asegurando una verdadera igualdad de oportunidades para todos en la vida adulta. La educación privada puede existir con fines de diversidad cultural, religiosa, lingüística, estilos de vida o métodos pedagógicos, pero nunca con fines de lucro.

9) La salud es un derecho inalienable de todos los habitantes del país. El Estado se da los medios de constituir un sistema médico preventivo y hospitalario del mejor nivel posible en el cual se brinde a todos la mejor atención según los avances de la ciencia mundial. Los cuidados y tratamientos médicos de un ciudadano, tanto en la enfermedad como en la vejez, no deben nunca depender de los medios económicos de las personas ni de las leyes del mercado, sino de la capacidad del país entero a brindarla.

10) El pueblo chileno valoriza altamente la cultura y las artes, los lenguajes de la sensibilidad, inteligencia y creatividad humanas. Reconociendo la herencia de sus poetas y creadores, Chile facilita el desarrollo, enseñanza, ejercicio, difusión y libertad de expresión de las letras, plástica, música y artes del espectáculo, como formas privilegiadas de la actividad humana, vías de comprensión entre las personas y los pueblos, de expresión y búsqueda de la identidad, de pensamiento crítico y cuestionamiento, indispensables para la vida de toda sociedad. Chile valoriza altamente las ciencias y el saber, facilita la investigación, enseñanza y divulgación del conocimiento de los lenguajes abstractos, la naturaleza, las sociedades, el hombre, la historia y las tecnologías, teniendo en cuenta las finalidades de desarrollo y realización de lo humano y armonía con el medio ambiente, según los puntos 1 y 5.

11) Chile procura justicia social e igualdad. Las desigualdades de salario y de condiciones económicas deben ser moderadas y guardar una proporcionalidad con el beneficio que la sociedad en su conjunto y en particular los más necesitados pueden retirar de ellas. La pobreza es considerada como el fracaso de la sociedad más que del individuo. Toda persona tiene derecho a una vivienda digna y salubre; todo adulto tiene derecho a trabajar en condiciones laborales decentes y humanas, con períodos de descanso y vacaciones. La cesantía es indemnizada con justicia y equidad; la precariedad social, aislamiento, minusvalía y marginalidad, son considerados como problemas de todos y objeto de solidaridad organizada. El Estado asegura salud, formación y capacitación, ayudas de alojamiento y medios de integración a la vida social de todos los habitantes de Chile que los requieran.

12) La libertad de expresión es esencial a la convivencia democrática. Chile protege la independencia de la prensa, asegura la neutralidad de los medios de comunicación estatales y garantiza la existencia de medias libres y pluralistas. La acumulación de la propiedad privada de medios de comunicación de masas por personas o grupos es contraria al espíritu de la democracia. Ninguna institución o grupo puede proclamarse poseedor de la verdad, reclamar una autoridad particular sobre las ideas ni ejercer censura sobre la expresión de otros.

13) Los recursos naturales del territorio son considerados como bienes sociales y como riquezas nacionales. Disponer de aire puro, agua potable y un entorno saludable son derechos de todos los chilenos. Los recursos del subsuelo, fluviales, de la tierra cultivable y del mar le pertenecen en principio a todos. Su apropiación solo puede ser parcial y su administración privada solo temporal, en función de necesidades regionales y de acuerdos puntuales, en beneficio del mayor número de habitantes posible y nunca con fines de especulación financiera o puramente de lucro. Chile utiliza de manera social y responsable sus fuentes de energía, de acuerdo al punto 5, privilegiando aquellas que son renovables y no contaminantes.

14) Chile reconoce el derecho a la propiedad privada, valora la iniciativa y la empresa privada, pero evita la constitución de monopolios y grupos de poder hegemónicos en cualquier campo de la actividad económica. Chile acepta el mercado como regulación del comercio, pero no se define como una sociedad de mercado. La economía no persigue solo la producción de riquezas sino el goce compartido de ellas con vistas a los fines del punto 1. Por ello, el Estado conserva un sector de empresas públicas y facilita la constitución de empresas mixtas, economía solidaria, cooperativas y otros modos de organización que integren la creatividad y audacia de los ciudadanos en coexistencia e interacción con la empresa privada. Chile rechaza todo dogma ideológico e ideas hegemónicas en materias socio-económicas.

15) Las Fuerzas Armadas y del orden están al servicio del pueblo de Chile, de la Constitución y de las instituciones democráticas del Estado, respetan los derechos humanos y las convenciones internacionales a las cuales Chile adhiere, obedecen a la autoridad política civil, protegen a los habitantes en caso de crisis y obran por el bienestar de todos. La justicia militar y reglamentos internos son fiscalizados por la justicia ordinaria; las escuelas militares procuran que los cargos de oficiales estén abiertos a todos quienes los merezcan y los nombramientos son fiscalizados por el Ejecutivo y el Parlamento. Chile utiliza recursos razonables y moderados para la defensa del país.

16) La paz y amistad con sus vecinos y países hermanos de América Latina son una prioridad del país. Chile es un país hospitalario y solidario que no acepta que la herencia belicista y nacionalista de épocas pasadas decida de las fronteras, acuerdos y relaciones futuras con esos países, que deben estar hechas de ricos intercambios culturales, científicos, comerciales y ciudadanos, en la perspectiva histórica de una posible integración política.

17) Chile obra por decididamente por la armonía y la comprensión entre los pueblos del mundo, rechaza toda hegemonía de potencias militares, financieras o culturales, nacionales o transnacionales y no firma tratados que reduzcan su soberanía, aparte de aquellos que irían en el sentido de lo señalado en el punto 16. Chile se orienta en la perspectiva de una justicia global, una hospitalidad cosmopolita y una responsabilidad compartida del destino de la humanidad como habitantes de la Tierra, nuestra morada común.

Daniel Ramirez, 2015

 
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