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Realidad holográfica y realidad social. Por Jorge Tarride

Lo maravilloso del mundo del pensamiento abstracto es que uno se pueda dar la libertad de pensar cosas complejas en su sencillez y aunque no resuelvan la problemática social del mundo muchas veces nos entrega herramientas para su mejor comprensión. En la ciencia se experimenta cada vez con partículas mas diminutas en la materia, llegando a conclusiones incompresibles muchas veces para el cerebro humano, como “la mayor cantidad de espacio en la materia esta vacio” o “la realidad en que vivimos es un holograma”. Quizás así lo sea, no acepto ni refuto estas conclusiones teóricas de la realidad abstracta del pensamiento, solo digo que no nos da ninguna solución a la pobreza, a la contaminación mundial, a la transformación de los derechos del hombre en productos de consumo, como la salud, la educación, el derecho al agua y a la alimentación etc, etc, pero si rescato que de todos estos argumentos y experimentos para llegar a estas conclusiones existen partes que nos ayuda a comprender el porqué de tanta barbaridad en nuestra civilización y el porqué de la no solución a todos estos problemas que si afectan a la humanidad independiente si esta es un holograma o no.

Albert Einstein digo; “Dios no juega a los dados”, o sea dios sabe exactamente lo que hace sin dar la posibilidad que el hombre pueda enmendar el camino que él nos ha elegido, de la misma forma la teoría de una realidad holográfica contiene una justificación para la realidad social en la que vivimos. De una forma muy resumida podemos decir que no es el ojo el que le envía al cerebro la realidad exterior sino que es el cerebro quien produce esta realidad cuando el observador mira, y para que esto se realice el cerebro ya ha recibido del “campo unificado” la información para la formación de esta realidad. El campo unificado es el plasma en donde están de forma aglutinada todas las posibilidades de la realidad que nos pertenece, ese “yo” que nos identifica. Para que esa realidad sea elegida en el plasma campo, se necesita de una energía que la proyecte y a esta energía se le ha llamado de diferentes formas, como fuente, onda de pensamiento, yo superior y consciencia, sin que este concepto se haya definido de forma unánime y “científica”. Lo importante de todo este enjambre de ideas es el concepto consciencia que por mucho tiempo estuvo relacionado directamente con lucha de clase y la filosofía marxista. Dándole hoy la física cuántica un lugar en su fila y como posible fuente que determina la realidad holográfica de los hombres. Pero aquí está la trampa, ella, la consciencia seria la que elegiría de una forma inexplicable e inconsciente para nosotros la holografía en la que vivimos, o sea no podemos como individuo o humanidad interferir en su elección, como tampoco transformarla ya que esa elección está hecha antes que nosotros podamos aceptarla o no. Nuevamente hay algo que es superior a nosotros y nos prohíbe la posibilidad de cambiar el curso violento, explotador y consumista de la humanidad por una armónica convivencia con la repartición equitativa de las riquezas. Resumiendo; La consciencia determina una posibilidad entre todas que se hace posible a sí misma y se refleja en el campo unificado, esta se deposita en nuestro cerebro y el observador crea esa realidad. El hombre es solo un receptor que no tiene ninguna influencia en lo receptado, solo transmite la frecuencia que le es dada y baila al compas de ella. Pero si cambiáramos un poco esta idea y dijéramos que la consciencia no es consciente de sí misma, solo es una opción entre infinitas, que no es el todo, que es solo un parte ínfima de lo infinito pero que debe suceder para su propia existencia, que somos la elección de la consciencia, entonces podríamos agregar, la consciencia a elegido la posibilidad que no ha favorecido al ser humano y ha sido imposible revertir esta elección porque solo percibimos los conceptos, no los concebimos y al no hacerlo atribuimos esta elección a una entidad superior, ya que no nos hemos planteado esa “posibilidad” de comprender o concebir la esencia misma de los conceptos, la fisura esta allí, por medio de ella podremos llegar al otro lado del campo plasma, a la consciencia y revertir esa elección hecha al azar entre las infinitas posibilidades y elegir esa, que tiene que existir ya que las posibilidades son infinitas, que nos lleve al camino de una realidad holográfica armónica con educación, salud y alimentación de calidad para todos y el trabajo sea una actividad de convivencia y no de competencia.

Ese “yo superior”, esa “consciencia”, esa “fuente” no es superior en sus valores, lo es en su capacidad de someter, explotar y asesinar pero no en su meta, su fin, que debería será la sobrevivencia armónica en el tiempo y en el espacio que nos cobija. Ese algo superior es la trampa, uno no debe buscar ser o transformarse en el “yo superior” sino que sencillamente vivir en armonía y para cuando esto se logre, el “yo superior” se desvanecerá por que no existe, nunca ha existido, ha sido una mera especulación al no poder comprender los conceptos creados por nosotros mismos ya que siempre hemos antepuesto a un dios entre nosotros y los conceptos. Necesitamos un lenguaje transformador para poder reprogramar esta realidad, no es que hay que “perdonarlos porque no saben lo que hacen”, sino que obtienen tantas ganancias que no pueden dejar de hacerlo. Hay que entrar en la consciencia y reprogramar los conceptos de democracia, justicia, humanidad, libertad, entre muchos otros y esa meta tan retrogradas que aun tienen los apropiadores de la realidad holográfica, ser dueños de todo, ser el “yo superior” y también desinfectarnos nosotros de este virus que ha interrumpido el camino hacia la sociedad que la mayoría de los ciudadanos de este mundo queremos, una sociedad de estructura lineal sin ningún poder que dictamine la realidad holográfica en la que tenemos que vivir. La ciencia de debe mucho aun al ser humano, el paso en la luna no fue un gran paso para la humanidad, la ciencia, los cientificos debe evocarse a resolver los problemas contingentes de los ciudadanos del mundo para que avancemos juntos por el camino que nos lleve a una meta en común; Un verdadero, concreto y real bienestar del ser humano.

 
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