Página de inicio

Colecciones

Publicidad

Suscripciones

LIBROS

Librería

Postgrados y postítulos

AGENDA - Encuentros

Fotos

Contáctenos

Otros sitios


Se puede imprimir

En este numero:

- Lemebel in “The Pulse” Por Rony Núñez Mesquida
- MENSAJES DE FILADELFIA (Crónica) Por: Emanuel Garrison
- Un año de vegetarianismo, un año de aprendizaje. Por Sebastian Campos

- Sumario completo



Página de inicio

Reflexiones en torno a la visita de Enrique Dussel: urgencia de las filosofías de la liberación latinoamericana. Por Alex Ibarra Peña

(JPEG) Fotografía gentilezade José Díaz

Parto destacando que esta semana se ha desarrollado un intenso encuentro sobre filosofía de la liberación, en el que se han presentado diversos trabajos con alta calidad académica y comprometida militancia. Felicitaciones al grupo que seguramente ha tenido que trabajar mucho para la realización de este encuentro, seguro padecieron más de algún mal rato, ya que las instituciones universitarias de nuestro país suelen estar más bien a favor de los dispositivos de control sobre la juventud.

Escribo este texto para destacar la visita del filósofo Enrique Dussel que acaba de recibir la distinción de Doctor Honoris Causa en la Universidad de Chile, la cual con dicho nombramiento deberá asumir un compromiso sostenido con la obra de este intelectual y con la Filosofía de la liberación defendida por un destacado grupo de filósofos argentinos, entre éstos Juan Carlos Scannone y el maestro y amigo Horacio Cerutti, por nombrar algunos de los que se encuentran vivos, digo esto debido a que lamentablemente hace una semana atrás falleció el profesor Julio De Zan uno de los miembros de éste.

El profesor Dussel, en este homenaje, presentó una clase magistral titulada “Epistemologías del sur y transmodernidad” en la cual dio una excelente presentación histórica centrada en el tópico modernidad/colonialidad, llena de erudición, con una exposición lúcida y clara enfatizando las críticas a las epistemologías hegemónicas propias de la modernidad en crisis que posibilita el resurgimiento de las culturas que habían sido negadas e invisibilizadas, es decir destacando el contexto de toma de conciencia en nuestras culturas de la tierra. Sin duda el momento más emotivo fue cuando en este Salón de Honor dedicó su distinción al pueblo mapuche.

En un conversatorio titulado “Alcances, límites y proyecciones de la filosofía latinoamericana” realizada en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile tuve la suerte de participar, invitado por José Díaz, junto a Cristián Valdés, Cherie Zalaquett y Francisco Herrera. Dicha invitación a Valdés, Zalaquett y a mí mismo fue motivada por que este año la editorial de la Universidad Católica Silva Henríquez tuvo la gentileza de publicarnos el libro “Homenaje a los 80 años de Enrique Dussel. Lecturas críticas”, el cual trae artículos de además de los nombrados Ricardo Salas, Patricia González, Pablo Guadarrama, Dina Picotti, Rubén Quiróz y Adriana Arpini. El cual por generosidad fue presentado por Alcira Bonilla, Marcela Croce y Dante Ramaglia en la Universidad de Buenos Aires donde recibió una mención como libro de interés académico. Este texto el profesor Dussel lo ha recibido con entusiasmo y nos ha ofrecido comentar y responder a algunas de las críticas ahí presentadas. Por cierto, que es un honor y un estímulo recibir este interés que manifestó, regalándonos así la posibilidad para un diálogo intelectual serio que viene a ser una continuidad de la apuesta que hicimos en el libro.

Quiero referirme de manera concisa a algunas de las cuestiones que le expuse al profesor Dussel en el conversatorio a modo de difusión de algunos de los debates propios de la filosofía latinoamericana y de la filosofía de la liberación.

En relación a los alcances vigentes de la filosofía de la liberación, entre varios aspectos que podría haber destacado enfaticé dos. Primero el anticolonialismo presente como denuncia, pero también como oposición de resistencia a las distintas formas de explotación presentes en nuestros días, destacando aquella filosofía práctica que contribuye a la transformación social en los sistemas políticos-económicos injustos que atenta contra la vida. En segundo lugar, aquella exigencia de producir siempre un pensamiento situado, que no se engaña en la aceptación de falsos universalismos.

Los límites que señalé tienen que ver con lo que presento a continuación. El escaso estudio de nuestros autores, principalmente en la disciplina filosófica, son muchos los autores que tendríamos que leer para una mayor comprensión de nuestra historia, hemos sido irresponsables en el rescate de nuestro patrimonio intelectual. También resultan problemáticos aquellos trabajos o investigaciones que recurriendo siempre a los mismos autores del “canon” reiteran las ideas sin aportar novedad en sus interpretaciones. El último límite que señalo es que en las discusiones entre “especialistas” se abusa de un contexto epistemológico y se elude la discusión ideológica. Según mi modo de ver es importante asumir aquella discusión ideológica, de este modo asumimos una participación intelectual con rendimientos políticos.

Las proyecciones de las filosofías de la liberación me parecen que tienen que ver con sujetos sociales concretos que aparecen excluidos y reprimidos en el espacio público. Aquí considero que es relevante asumir una reflexión seria en torno al pensamiento indigenista, en esta línea esta semana hemos recibido una oferta televisiva opuesta que colabora con la criminalización de la lucha del pueblo mapuche. Es necesario asumir una comprensión del mundo indígena no sólo por el reconocimiento que merecen sino porque son parte de una visión alternativa del orden mundial globalizado del capital genocida, sin duda las experiencias de Chiapas y del pueblo boliviano son un referente en este asunto.

Los derechos de las mujeres o el tema de “lo femenino” (aprovecho de recomendar el libro de la destacada periodista argentina Sandra Russo que lleva ese título), dentro de lo cual es urgente exigir fin al maltrato: “ni una menos”. Pero, aquí también es importante la extensión del discurso y práctica de los derechos transgéneros y homosexuales, los planteamientos del filósofo Helio Gallardo me han ayudado a comprender parte de estos temas.

El problema de la educación de mercado, hace años los estudiantes marchan por las calles exponiendo sus reclamos que son nuestros también. La insistencia en instalar constitucionalmente el derecho a la educación superior asumiendo a la ésta como un derecho humano que merece toda persona. Es decir concientizando al pueblo sobre el hecho de que la educación no puede ser usada como un negocio.

La integración intercultural que es urgente frente a la obligación de acoger e integrar a los grupos sociales y a la vida política a todos aquellos seres humanos que han tenido que desplazarse en cuanto víctimas de un sistema que no les permite alcanzar condiciones de vida básicas para la subsistencia en sus países de origen.

Sin duda todas estas temáticas ponen en vigencia una filosofía liberadora y emparentada a ésta aparecen algunas otras propuestas de intelectuales latinoamericanos en busca de la transformación de las ideas y de la realidad. Señalo aquí algunas como el “pensamiento utópico” que busca convencernos de que otro mundo es posible, aquí destaco los aportes de Arturo Roig y Horacio Cerutti. Muy cercana a esta línea se encuentra también el “pensamiento alternativo” propuesto principalmente por Hugo Biagini, pero del cual también participan otros filósofos como Gerardo Oviedo y Marcelo Velarde. Finalmente, el “pensamiento intercultural” en donde destaca Raúl Fornet-Betancourt y Boaventura de Sousa Santos.

Para todas estas propuestas liberadoras, creo que es fundamental una recuperación de nuestras lenguas. En este sentido se viene haciendo un intenso trabajo de estudio al cual los filósofos aún no nos hemos acercado. Resulta fundamental recuperar el estudio de nuestras culturas y para eso es necesario el compromiso de aprender las lenguas propias de nuestro pueblo. Es justo señalar en este punto las reflexiones que me han aportado Charo Bogarín y Francisco Martín.

Termino esta columna con una poesofía construida en estos días de diálogo con el Enrique Dussel:

La puerta del infierno

Nuestramérica azotada/ por el colmillo fiero/ del mercado nunca saciado/ con la boca siempre abierta/ atragantando sin dejar de morder. Se abrió una puerta del infierno.

Hemos olvidado la memoria/ carente de traducción de los relatos/ abandonamos el coro de cantos/ por rezos y salmos/ mutamos la piel/ buscando pertenencias a otras clases/ cobardía que no es capaz de mirarse/ desnudo frente al espejo.

Cuerpos lejos de su existencia/ dopados en la superficialidad/ recuperados por la comunidad/ redescubriendo el territorio/ clamando con fuerza/ por el florecimiento de la utopía/ superando el espejismo del horizonte.

Alex Ibarra Peña
Colectivo de Pensamiento Crítico “palabra encapuchada”

 
Contáctenos | Todos los derechos reservados | Todos derechos reservados © 2018 Le Monde diplomatique.