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En este numero:

- Espejismos de “la Transición” y una cruel ironía del destino. Por Fco-Javier Alvear
- Tensiones y posicionamientos de las fuerzas políticas ante el escenario político actual. Por Por Andrés Cabrera y Ángelo Narváez
- Una nueva columna avanza hacia los Estados Unidos. Por Gustavo Gac-Artigas

- Sumario completo



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Un aporte a la cumbre del pueblo mapuche. Regionalismo y pueblos originarios. Por Nelson Aquiles Soto e Hilda Cerda

“Las ideologías explican los hechos vulgares…y si no se hace caso de los ideólogos -think tank actuales- es porque éstos han dado en la manía de empolvarse y engomarse, de “academizar”, en una palabra, y no se atreven a hablar claro para no desentonar, ni a hablar de los asuntos del día por no caer en lugares comunes, -utilizando muchas veces la denominadas frases ¨cohetes¨, que se escuchan académicamente muy bien, pero sin contenidos- . Sin duda ignoran que Platón cortó el hilo de uno de sus más hermosos diálogos para explicar cómo se quitaba el hipo y que Homero no desdeñó cantar en versos de arte mayor cómo se asa un buey.”

Estas palabras de Angel María Ganivet, filósofo español del siglo pasado, adquieren tremenda actualidad dados los resultados de estos ideólogos con los distintos Gobiernos que se han sucedido desde 1a época de Frei Montalva en adelante, época donde nacieron los denominados ¨asesores ¨ los cuales han permanecido en el tiempo.. En efecto, desde la supuesta “Revolución en libertad” que con la “Reforma Agraria” expropió fundos productivos para dividirlos y repartirlos entre los campesinos -sin agregar capital o herramientas de trabajo- para posteriormente éstos tener que revender y volver a su situación inicial o en peores condiciones aún. Esto constituyó un fraude. Hasta la obnubilación que padecieron estos “ideólogos” asesores de Pinochet con la teoría económica de Milton Friedman, que ha desequilibrado el espíritu nacional.

“Vivimos imitando, debiendo ser creadores; pretendemos regir nuestros asuntos por el ejemplo de los que vienen detrás de nosotros, y andamos a caza de formas de Gobierno, de exterioridades políticas sin pensar jamás qué vamos a meter dentro de ellas para que no sean pura hojarasca.”

Ideal sería que en Chile existieran a lo menos 14 núcleos intelectuales aunque fueran disímiles -uno por Región- en vez de lo que tenemos ahora: think tanks de la capital que atraen a sí las fuerzas nacionales, acaso para anularlas. Es por ello que el centralismo asfixiante y reducidor ha terminado por alterar sustancialmente el ritmo de nuestra natural evolución. Cada Gobierno con sus “ideólogos” ha pretendido reformular el País para sacar un “producto nuevo”. De ese modo sólo se ha logrado romper la unidad histórica y olvidado cuáles son nuestros ideales comunes dejando de lado nuestros propios intereses. En circunstancias que “Lo lógico sale al paso, y si no lo vemos muchas veces, es porque estamos distraídos buscando soluciones caprichosas”. Sólo hay que sacar a la luz las fuerzas que no se agotan nunca, las de la inteligencia y la dignificación del trabajo y por qué no decir la inteligencia espiritual, hoy escondida en el cautiverio del ser humano por la avaricia, el individualismo y deseos de éxito inmediatos.

“La mejor solución no será la proteccionista ni la libre cambista porque estas palabras no son más que fórmulas del egoísmo. Cada cual es proteccionista o librecambista, según lo que compra o vende, no según sus convicciones doctrinales; lo mejor será la solidaridad. Sin perjuicio de buscar salida al excedente de nuestra producción, lo que más debe de preocuparnos es producir cuanto necesitemos para nuestro consumo y alcanzar un bien a que pocas naciones pueden aspirar: la independencia económica.”

En esta misma dirección la problemática de la convivencia pacífica con nuestros Pueblos Originarios, debe adquirir un nuevo sentido, en la medida que éstos han sido tradicionalmente gente de la tierra, o sea de la agricultura. Y es así como responsablemente se podría empezar a focalizar el tema, partiendo de los intereses comunes: la tierra y el cultivo de la misma, dejándolos de estigmatizar con que son flojos y faltos de iniciativa, lo cual solo justifica continuar con el despojo de sus tierras.

Es aberrante constatar que millares de mapuches se han visto obligados a emigrar a Santiago en busca de elemental subsistencia por existir un Estado centralizado. Sin que en las Regiones haya sido posible brindarles el apoyo necesario para sus reivindicaciones basadas jurídicamente en la legalidad. Muchas comunidades, tenían títulos debidamente inscritos de tiempos inmemoriales y sin embargo, el Estado adjudicó a terceros sobre esas inscripciones atropellando sus derechos. Y, muchas extensiones de tierras que han sido adquiridas por personas naturales a vil precio o engañando mañosamente a los mapuches se encuentran además en la actualidad, incultas. Por otra parte, y agravando este desastroso cuadro de la realidad mapuche o indígena chilena, tampoco en su Región, se les ha brindado la necesaria Educación bicultural y agrícola y mucho menos, se les han entregado herramientas económicas de base para el cultivo de la tierra.

Lamentablemente en Chile, las autoridades políticas y administrativas no han tenido la lucidez adecuada de hacerse asesorar o de escuchar el consejo de los chilenos que más saben y más obra han realizado en esta materia específica: buena parte de estas consideraciones, se coligen del Mensaje de la Ley de Indígenas N° 17.729 de que es autor y defensor ante el Congreso, el abogado Mario Osses Quirós. Quien además, realizó una fecunda labor indigenista -ignorada en Chile- en otras Naciones de América Latina, como Brasil, Bolivia y Paraguay. Además de asumir la defensa del premio Nóbel de la Paz propuesto por Claude Levy Strauss para Orlando Vilas Boas; y es autor de un Proyecto de Ley de Indígenas Latinoamericano presentado ante la OEA en 1977.

En consecuencia, mientras no tengamos una organización como sociedad que no sea copiada y artificial por una descentralizada, acorde con nuestra larga y angosta geografía, acomodándose así a nuestra “constitución natural”, no habrá solución verdadera. Y, en esta perspectiva, ciertamente a nuestro Poder Judicial debe corresponderle una participación de primerísima importancia. Justamente en la medida que con Jueces suficientemente preparados e independientes, sean capaces de resolver los conflictos judiciales sometidos a su jurisdicción en forma equitativa y pacífica. Evitándose así, una escalada de violencia que han sufrido ambas partes, y que en el momento presente conmueve a toda la nación. Sin dejar de reconocer con hidalguía, que nuestros Pueblos Originarios han sido históricamente despojados, violentados, usurpados y empujados hacia tierras pobres, desprovistos asimismo de educación y además, discriminados desde los inicios mismos de la conquista.

Al concluir, cumple recordar la afirmación científica que en el terreno de la antropología nadie ignora, respecto de que “EL PROBLEMA DE LAS MINORIAS ES TAMBIEN EL PROBLEMA DE LAS MAYORIAS” nacionales. Precisamente en cuanto todos juntos, integramos una misma Nación cuya verdadera fortaleza y Soberanía no se funda exclusivamente en sus recursos naturales o en las armas, sino en la unidad espiritual de su pueblo venida a Chile, en cuanto a que los pobre no pueden esperar, nosotros decimos ¡El pueblo mapuche no puede seguir esperando!

Nelson Aquiles Soto Aguilera Ex Consejero Nacional Federación de Trabajadores del Cobre

Hilda Cerda Espindola, abogada

Santiago, enero 14 de 2013.

 
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