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A cincuenta años de “Las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano. Por Mario Vega H.

En 1971, el Departamento de Publicaciones de la Universidad de la República en Montevideo, Uruguay, lanzaba a la circulación “Las venas abiertas de América Latina”, una obra escrita por Eduardo Galeano, la que en breve tiempo alcanzó un éxito resonante generando una amplia discusión en torno a la problemática que buscaba denunciar, el expolio de sus riquezas del que nuestro continente ha sido objeto históricamente.

Los reconocimientos no se hicieron esperar y el ensayo fue galardonado con una mención honorífica en el marco del Premio Casa de las Américas, siendo también editado en Cuba en el mismo año. Con el tiempo, el autor accedió al reconocimiento en otros espacios del campo cultural, fue así como el destacado crítico literario, Ángel Rama lo consideró como el último exponente de la llamada “Generación Crítica”, de la que fueron parte connotados autores orientales como Mario Benedetti y Jorge Onetti.[1] Sin embargo, Eduardo Galeano, a través del análisis planteado en “Las venas abiertas…” fue más allá generando repercusiones en el ámbito de las ciencias sociales, que por aquella época se encontraban experimentando un sistemático proceso de profesionalización, algunos de cuyos exponentes tildaron a esta obra como un “vestigio del ensayismo”[2], un resabio intelectual de otra época.

El trabajo de Galeano fue un testimonio y a su vez una denuncia que precedió a la oleada de dictaduras militares que en breve tiempo abarcó todo el Cono Sur. Como era de esperar, el libro fue objeto de la censura hecho que, de ninguna manera impidió su circulación, la que hasta hoy alcanza un millón de ejemplares en castellano contando con traducciones a cerca de veinte otros idiomas. Este hecho es muestra de la repercusión a escala mundial alcanzada por Galeano, pero no necesariamente de su reconocimiento en los circuitos académicos. No obstante lo anterior, parte del éxito alcanzado se explica pues, en aquella época, los lectores latinoamericanos comenzaban otorgar similar relevancia a la producción intelectual originada en la región frente a aquella provenida desde Europa y de los Estados Unidos.[3] La necesidad de dar respuesta a los intereses de un público lector fue comprendida por la Editorial Siglo XXI, que asumió posteriormente la difusión de este importante texto.

Más allá de las controversias que despertó, la obra se transformó en un verdadero manual de economía política que permitió hacer traslúcidos los orígenes del subdesarrollo latinoamericano a todos quienes cuestionaban la realidad de su tiempo y se interrogaban sobre la construcción de nuevas alternativas. Ello hizo manifiesto el gesto de Galeano al discrepar de los intelectuales que sustentan hipótesis de transformación social, sin necesariamente dialogar con quienes deben ser sujetos protagónicos de tales procesos.        

Es imposible disociar esta obra de Galeano de la bullente atmósfera existente en nuestra región pues, por aquella fecha se fundaba en su país natal, el Frente Amplio (FA) la histórica coalición de izquierdas, mientras en Chile el gobierno de la Unidad Popular promulgaba la ley de Nacionalización del Cobre. Todo ello, en el marco de la difusión de los análisis planteados por los intelectuales dependentistas que visualizaban al subdesarrollo como un directo resultado de la implantación capitalista en las sociedades periféricas.

Al respecto, las investigaciones realizadas en Chile por el economista alemán, André Gunder Frank, fueron para Galeano una señera referencia, que además agradece en las páginas del libro. Frank plantea la hipótesis global de que la condición de retraso de nuestras economías es un producto de las relaciones de producción capitalistas a escala mundial y constituye un producto histórico de la vinculación dependiente entre los países subdesarrollados y los actuales países metropolitanos.[4]

Aquel activo diálogo entre la teoría y su profunda vinculación con los problemas de su tiempo y el talento de autores capaces de elaborar eficaces fórmulas de divulgación, como la crónica periodística, configuró aquello que, en buena medida, explica el alcance logrado por este ensayo en una época en donde el despertar de opciones acerca del futuro se encontraban a la vuelta de la esquina.    

La obra, estructurada en dos grandes capítulos; “La pobreza del hombre como resultado de la pobreza de la tierra” y “El desarrollo es un viaje con más náufragos que navegantes”, no solo aporta antecedentes y análisis históricos acerca de los efectos de la implantación capitalista y la subordinación a las grandes metrópolis imperiales, sino también aborda problemáticas como, por ejemplo, las dificultades experimentadas por los proyectos desarrollistas implementados en los países de la región.   

 Se trata de un ensayo que, voluntaria o involuntariamente, ha despertado permanentemente controversias, renovando de este modo su vigencia. Fue así como en un simbólico gesto, el ex presidente de Venezuela, Hugo Chávez se lo obsequió a su contraparte, el estadounidense, Barack Obama durante la V Cumbre de las Américas en 2009.[5]  

Un activo protagonista de aquella época, en donde la imaginación revolucionaria abría nuevas alternativas de transformación radical, el ex presidente José Mujica, se refirió al autor de Las venas abiertas señalando que: “Eduardo Galeano unió el conocimiento histórico a la sensibilidad de un poeta; logró transmitirnos no solo verdades históricas, sino también belleza. Este poeta de la historia o historiador poético ha sido un altavoz de la cultura de los latinoamericanos y regenerador de identidades propias frente a la hegemonía occidental. Fue siempre un precursor de la actitud inconformista y contestataria de búsqueda permanente”.[6]

Si bien el propio autor, tomó posteriormente alguna distancia respecto de esta obra,[7] lo cierto es que hoy no pueden soslayarse su aporte e impacto en un intenso período de la historia y de la cultura del continente. Lo cierto es que, este libro, es una obra fundamental para comprender la madurez de un pensamiento crítico que alcanza difusión masiva en un público lector crecientemente consiente de las contradicciones de su tiempo.   


[1] https://revista-iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/download/5439/5591

[2] https://udelar.edu.uy/portal/2021/05/jornadas-las-venas-abiertas-de-america-latina-50-anos-despues/

[3] Marchesi, A. (2006), Imaginación revolucionaria y política en el antiimperialismo: intelectuales y política en el Cono Sur a fines de los sesenta”, en Estudios Interdisciplinarios de América Latina [En línea] Vol. 17, N°1.

[4] Cfr. Frank, A.G, (1967), “El desarrollo del subdesarrollo” en Revista Pensamiento Crítico N°7, La Habana. Disponible en: http://www.filosofia.org/rev/pch/1967/n07p159.htm, p.1.

[5] https://elpais.com/diario/2009/04/20/internacional/1240178402_740215.html

[6] https://www.sigloxxieditores.com/libro/las-venas-abiertas-de-america-latina_51544/

[7] https://elpais.com/cultura/2014/05/05/actualidad/1399248604_150153.html

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