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A esta hora se “oligarquiza”: redes, contactos y pluralidad en los analistas políticos de los medios de comunicación. Por Marcelo Valenzuela Cáceres y Felipe Tello Navarro

En el último tiempo, en Chile los distintos programas televisivos de actualidad política han debatido sobre los significados de la pluralidad, la representatividad y el reconocimiento de las minorías. A pesar de lo anterior, existe en el país una estructura cultural en que las redes clientelares y las familiares son los requisitos para acceder a la arena política o incluso discutir sobre ella en los medios de comunicación. Por lo tanto, se hace necesario realizar un “ejercicio intelectual” para analizar los contactos y redes de los panelistas de los espacios televisivos, aquí nos referimos al “nuevo” programa político de Canal 13.

A esta hora se improvisa, fue un programa de discusión política emitido por la señal televisiva de la Pontificia Universidad Católica de Chile entre 1969 y 1973. Este año se anunció el regreso de este programa a Canal 13 el cual se estrenó el 17 de agosto pasado. En esta etapa, el programa está bajo la conducción de Nicolás Vergara Varas y tiene los siguientes panelistas: Javiera Parada Ortiz, Cristóbal Bellolio Badiola, Oscar Landerretche Moreno, Claudia Bobadilla Ferrer y Natalia González Bañados.

La historia política que en su acepción más tradicional es también una historia de las elites y cuenta con un método bastante antiguo para analizar los individuos ligados al poder: la prosopografía. Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE), la prosopografía es una palabra que proviene del griego y que en su definición más concisa corresponde a una “descripción del exterior de una persona”.

El historiador británico Lawrence Stone definió la prosopografía como “la investigación retrospectiva de las características comunes a un grupo de protagonistas históricos, mediante un estudio colectivo de sus vidas”. Este método histórico se emplea para establecer un universo de análisis y luego formular una serie de preguntas acerca del nacimiento y la muerte, el matrimonio y la familia, los orígenes sociales y la posición económica heredada, el lugar de residencia, la educación, el monto y la fuente de la riqueza personal, la ocupación, la religión, la experiencia en cuanto a un oficio, entre otros.

La prosopografía es una herramienta para abordar dos de los problemas más importantes de la historia política. El primero concierne a los orígenes de la acción política: descubrir las intenciones de fondo que se piensa subyacen bajo la retórica; analizar las afiliaciones sociales y económicas de las organizaciones y demostrar la manera en que los individuos trabajan en la maquinaria política. El segundo se refiere a la estructura y a la movilidad social: una serie de problemas implica el análisis del papel social, y especialmente las transformaciones de dicho rol a través del tiempo, de grupos con un status específico. Por lo tanto sí realizamos un análisis prosopográfico a los actuales integrantes de A esta hora se improvisa develaremos sus redes y contactos con los poderes políticos y económicos.

La información empleada para la construcción de la biografía de cada panelista es de uso público y son datos extraídos de medios de comunicación nacional, entre ellos: La Nación, La Tercera, El Mostrador, Emol, SML y Capital.

Por la centro-izquierda encontramos a Oscar Landeretche Moreno y Javiera Parada Ortiz ambos casos sirven para graficar a “los herederos” de la extinta Concertación. Oscar Landerretche Moreno es hijo de un connotado militante del Partido Socialista (PS) del mismo nombre Oscar Landerretche Gacitúa, quien fue Ministro de Energía en el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Vicepresidente de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) durante el gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006).

Landerretche Moreno en 1990 inició sus estudios en la Universidad de Chile en la carrera de ingeniería comercial y posteriormente se doctoró en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), se encuentra casado con la economista Patricia Medrano quien trabaja en el Banco Central de Chile. Laderretche hijo, es parte de una centro-izquierda con posgrado en el extranjero y experticia en las ciencias económicas que le permitieron participar en la administración del Estado durante los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría.

Javiera Parada Ortiz, es actriz y gestora cultural. En mayo de 2014 fue designada durante el segundo gobierno de la presidenta Michelle Bachelet Jeria (2014-2018) agregada cultural en la Embajada de Chile en los Estados Unidos. En octubre de 2014, la prensa dio a conocer que Parada desempeñaba sus funciones en la ciudad de Nueva York a diferencia de sus predecesores, que laboraban en la sede de la Embajada de Chile que tiene su sede en Washington D.C., militó en Revolución Democrática (RD) hasta noviembre de 2019.

La gestora cultural proviene de una extensa familia asociada a la izquierda política y cultural. Hija de María Estela Ortiz quien se ha desempeñado como vicepresidenta de la Junta nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) y secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia, amiga y confidente de la ex Presidenta Bachelet, su padre fue el sociólogo José Manuel Parada, militante del Partido Comunista (PC) degollado durante la dictadura militar. Javiera Parada es nieta por el lado paterno de los actores Roberto Parada y María Maluenda y por el lado materno de Fernando Ortiz, profesor de historia ligado al PC quien fue arrestado y hecho desaparecer durante el Régimen Militar.

En representación de los sectores empresariales, en el programa de televisión encontramos a Claudia Bobadilla Ferrer quien es abogada de la Universidad Diego Portales (además con fuertes vínculos en la ex concertación y en la derecha). Fue integrante de la junta directiva del Banco Santander, entre 2005 y 2010, y directora ejecutiva de la Fundación País Digital, entre 2003 y 2010. Bobadilla es la ex esposa de Alejandro Ferreiro Yazigi, economista y miembro del Partido Demócrata Cristiano (PDC) que fungió de Ministro de Economía en el primer gobierno de Bachelet e integró el Consejo de la Transparencia en el 2008. Su segundo marido, Tomás Müller es un empresario quien trabajó en Citibank en Venezuela, posición desde la cual tuvo la tarea encomendada por el banco estadounidense de entrar en el mercado chileno. Así llegó como director ejecutivo de dicha institución y luego arribó al Banco de Chile. Fue embajador de Chile en el Reino Unido durante la primera administración de Sebastián Piñera (2010-2014).

Los profesionales ligados a los thinks tanks de la derecha están encarnados en el espacio televisivo por Cristóbal Bellolio Badiola y Natalia González Bañados. Bellolio Badiola es abogado y cientista político por la Pontificia Universidad Católica (PUC) y doctor en filosofía por University College London, militó por algunos años en la UDI, posteriormente se desvinculó de ese partido, fue precandidato a Alcalde de Providencia por la “Red Liberal” y en la actualidad ejerce de profesor en la Universidad de Adolfo Ibáñez.

Los primos-hermanos de Bellolio participan activamente en el actual gobierno de Piñera, Jaime Bellolio Avaria, es Ministro Secretario General de Gobierno y Álvaro Bellolio Avaria es Jefe de Departamento de Extranjería de Migración (DEM). Su abuelo por el lado paterno fue Blas Bellolio Zappettini (1911-2003) senador por los desaparecidos partidos de derecha, Agrario Laborista y Nacional. Su abuelo materno era Sergio Bandiola Broberg quien fue un activo funcionario del régimen militar nombrado en 1977 Ministro Secretario General de Gobierno y director de la Dirección Nacional de Comunicaciones (DINACOS). Luego fue director de la Dirección General de Deportes (DIGEDER) y, desde 1981 a 1983, fue intendente Metropolitano de Santiago.

Natalia González Bañados, es la encargada de la Dirección de Asuntos Jurídicos y Legislativos del Centro de Estudios Libertad y Desarrollo. Al igual que Bellolio, estudio leyes en la PUC y realizó un magíster en derecho en la Universidad de Chicago. Según se indica en su currículum en la página web de Libertad y Desarrollo trabajó desde 2002 hasta 2006 como abogada asociada del estudio jurídico Carey y Cía. Ltda., en las áreas de derecho corporativo y financiero. Posteriormente, se desempeñó como asesora legislativa en los ministerios de Hacienda, de Planificación y de Energía (2006-2012) participando en el diseño de políticas públicas. González ha trabajado en El Mercurio y en la Universidad del Desarrollo (UDD), ambas instituciones fuertemente ligadas a los sectores conservadores.

Resulta interesante el intento de Canal 13 de reeditar un programa de conversación política ad portas del plebiscito de octubre, sin embargo, esta apuesta no parece estar en sintonía con los signos de los tiempos en cuanto a la selección de los panelistas. Además de la contingencia política, los medios de comunicación debatirán muchos de los temas que estarán presentes en la futura discusión de la Convención Constitucional: descentralización y el rol de las regiones; el trato y reconocimiento a los pueblos originarios; derechos de las personas LGTBI, brechas de género, violencia y cultura patriarcal, pobreza y desigualdad, seguridad y derechos sociales. Los medios de comunicación juegan un rol fundamental en la arquitectura y la construcción del “espacio público”, en un régimen democrático se espera de ellos que sean vehículos de expresión de la diversidad y la pluralidad de las opiniones ciudadanas. Sin embargo, en Chile esto está lejos de cumplirse (el método prosopográfico nos entrega algunos indicios).

Como hemos revisado, la opinión en los “medios tradicionales” está colonizada por una elite política, económica e intelectual santiaguina, que habita y trabaja mayoritariamente en el denominado “barrio alto”, y la cual cuenta con fuertes lazos de sangre, amistad y/o afinidad mutua. Ante la diversidad de temáticas que tendremos que enfrentar como país, se debiese esperar que los medios de comunicación entreguen voz a aquellos que no han tenido oportunidades de expresión: trabajadores, pobladores, pueblos originarios, representantes de organizaciones LGTBI, ciudadanos de regiones, entre otros. Estos no sólo deberían ser los referentes del debate, en tanto aparecen en él sólo como parte de la discusión que realizan otros para luego ser afectados por las decisiones públicas, sino que deben ser actores de la deliberación. La ausencia de pluralidad en los medios tradicionales es una de las causas de su declive y de la creciente relevancia que adquieren los “nuevos medios digitales” en el debate público.

La explosión social de octubre pasado no fue solo una demostración del malestar de los chilenos, sino también el llamado de muchos a ser escuchados y participes de un espacio público que los excluye. La crítica a A esta hora se improvisa no se dirige a su particularidad, sino a la semejanza en la constitución de su panel respecto de los restantes programas de discusión política de la televisión abierta. Es bienvenido el intento de Canal 13 de resucitar un programa de discusión política en el contexto actual, lo que no parece sensato, es que este no se adapte a los nuevos tiempos. Ello puede condenar al espacio televisivo a una cuestión que ya señalara Marx hace tiempo: los hechos históricos vuelven dos veces, una vez como tragedia y la otra como farsa.

Marcelo Valenzuela Cáceres. Doctor en Historia de la Ciencia.
Felipe Tello Navarro. Doctor en Sociología.

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