En kioscos: Marzo 2026
Suscripción Comprar
es | fr | en | +
Accéder au menu

Abajo el cerco; acá cada día es continuar y resistir la nueva era tecno-feudal. Por Marco Silva Cornejo

Para Emilio y Roció que cultivan la esperanza de Relmu.

El paisaje cotidiano naturaliza el monocorde relato normalizarte del burdo espectáculo de las violencias hegemónicas del imperio tecno feudal liderado por los gobiernos de Trump y Netanyahu. La ofensiva incesante y asediante que multiplica los cercos, las sanciones, las prohibiciones y su correlato narrativo de violencias, no son más que la evidencia empírica de la negación y el castigo a toda forma de pensamiento y existencia divergente a la acción económica, política y cultural que busca imponer la nueva era imperial.

El disciplinamiento de los otros diversos y divergentes, bajo formas de castigo-exterminio en los distintos planos del existir humano, solo ratifican la ofensiva hegemónica del imperio y su voracidad insaciable de poder y pretensión de propiedad sobre el todo planetario presente. La evidencia narrativa de los días transita de manera acelerada en la dirección material de conocidos relatos distópicos que en antaño nos advirtieron sobre sociedades hiper - vigiladas, antidemocráticas y hegemónicas (Orwel,1984).

En la emergente narrativa global quien no se subordina a los tecno-feudalismos dominantes queda expuesto al extermino, la asfixia, el aislamiento y la miserabilidad sanitaria, energética y/o económica. El castigo por pensar o sostener una matriz de desarrollo diferente a la del imperio implica cada día más dramáticamente una escalofriante impunidad que abraza la justificación del exterminio de la diferencia independientemente sean estas “amenazas” personas naturales, movimientos sociales, pueblos o países.

Asistimos en palabras de Dussel (Pizarro,2023) a una nueva etapa de la vida donde la disputa en curso determinara las formas del vivir humano. Frente a la acción disciplinante y colonialista de las hegemonías tecno feudales y sus violencias totalitaristas, nos propone un resistir cotidiano sosteniendo las diversidades en resistencia desde una práctica que produzca su saber (sur-sur) desde el devenir cotidiano de la vida. Resistir en la perseverancia de ser diferencia de la mano de otro, sostener la alteridad como principio ontológico y avanzar generando conocimiento en la vida que resiste como forma de estar en el mundo.

El indisciplinamiento como acto particular de resistencia adquiere un valor fundamental en el presente periodo histórico amenazado por nuevas dinámicas de poder desplegadas por el imperio tecno feudal. El poder como obediencia, disciplinar la vida como fase del nuevo tiempo colonial. Indiciplinamiento y alterización de la indisciplina como acto político que busca defender la diversidad de la vida misma en tanto materialidad social existente y existida. Estar en resistencia, indisciplinar el hacer, alterizar el ser.

Estos elementos parecen dar señales coherentes y claras respecto de la reflexividad que debe orientar la tarea política del cotidiano en el nuevo periodo, asumiendo que las antiguas lecturas y perspectivas deben resituarse en función de las actuales fases de desarrollo de la sociedad mercantil y la gubernamentabilidad democrática de la modernidad que ha iniciado una nueva fase de transformación definida por algunos como la nueva era tecno feudal, es por tanto que con la alegría que nos constituye y en las esperanzas que nos alientan sostenemos con más fuerza que nunca: Abajo el cerco.

Marco Silva Cornejo

Académico Araucanía

Compartir este artículo