El triunfo de Jeannette Jara en las primarias ha abierto una verdadera caja de pandora que tiene a todo el mundo político chileno discutiendo. El mensaje que esta situación revela puede ser interpretado de miles de formas. Hoy me referiré a como esta situación me ha afectado a mi en lo absolutamente personal. Yo fui mirista. El único partido político que conocí fue el MIR. Nunca milité en ningun otro partido o movimiento. Alli aprendimos muchas cosas una de ellas fue a odiar a los comunistas. Pero como el MIR también tenía grandes intereses en el gobierno de Allende, aprendimos al mismo tiempo a admirar a los comunistas. Es decir tuvimos una visión y una actitud de amor y odio hacia los comunistas.
Ahora, el triunfo primario de Jara nos obliga (a la verdadera izquierda allendista y a los que hemos quedado sin una política nacional coherente - huachos de conducción política) a reformular nuestra visión y relación con la izquierda comunista.
Desde que nos referiamos despectivamente a ellos como “cabezas de piedra”, duros, los comunistas de hoy han sabido manejar muy bien la flexibilidad politica y se han despercudido de la ideologia casi religiosa de lo que fue el comunismo internacional. Resolutos, los comunistas - su direccion y sus bases - han sabido navegar por las turbulentas aguas de la ideologia y la politica al costo de arriesgar la deserción de su militancia y hasta su propia existencia. De alguna forma la supervivencia de los comunistas es la supervivencia de la izquierda chilena y eso es lo que los militantes de antaño tenemos que entender y – por qué no – saludar. No hay nada más. No tenemos nada más. La izquierda allendista y los viejos desconectados, no podemos vivir de las banderas, y las fotos del recuerdo.
Resolutos (pero no muy contentos) los comunistas tambien han sabido navegar por la alborotada bitácora de la presidencia Boric y esto no sido ni facil ni barato. Y hoy, por lograr la unidad, estan dispuestos a despojar de su estatus de militante a la candidata Jara.
Como toda la izquierda allendista, los comunistas han pagado caro la malévola alegria de 1990. La izquierda y los comunistas pusimos los muertos para que la concertación se arrancara con los tarros, nos robara vilmente la conduccion politica del pueblo chileno después de la dictadura e impusiera su nefasto modelo neoliberal. Hoy los comunistas son el unico partido de izquierda serio, organizado, y lo suficientemente flexible para facilitar una alternativa viable a Chile. La mira no es el partido sino el país.
Los viejos izquierdistas desconectados, los verdaderos allendistas, los exiliados (entre ellos quien escribe), tenemos que sumarnos a esta nueva posibilidad. Tenemos que dejar el historico y fervientemente religioso anticomunisno y sumarnos a las filas. Los comunistas han sobrevivido con sus propias fuerzas y se han convertido en una verdadera alternativa para hacer de Chile un país más justo, más humano. Tenemos que reconocer la fuerza de su presencia. Aunque ellos sigan apostando a un trabajo unitario en la coalición. El temor de la derecha reaccionaria es fundado. La izquierda tiene un partido organizado, disciplinado, inspirado y decidido.
No hay que ruborizarse. Ahora tenemos que trabajar codo a codo, apoyar a los comunistas y a la coalicion de Jara. Hago un llamado sincero a apoyar a la coalición Unidos por Chile, o como se llame. Dejemos en el armario, bajo siete llaves, los antiguos sectarismos y los pesimismos. Organicemos y participemos en las mesas, en los comites, en los comandos, en los barrios y poblaciones.
Hacer de Chile un pais más justo, más equtativo, menos ideológico y más humano -como lo soñó Salvador Allende- puede ser una revolucion al más puro estilo chileno: de empanadas, de vino tinto o de lo que sea. No nos quedemos estancados en el pronóstico, en el presagio, ni en el auguro. Dejemos esos impedimentos atras. Lo que el corazón y la pancita nos diga. Abramos los sentidos y sintámonos parte del proceso con verdadera (esta vez) alegria: Lo ideal no existe, el intento es lo más cercano. ¡Si se puede!
*Autor y periodista, Fernando Torres Veliz fue prisionero politico y exiliado. En el presente colabora con distintos medios informativos en EEUU. Su libro Paisajes desde el Olvido, fue publicado por Pampa Negra Ediciones en, Antofagasta, Chile. Tambien fue publicado en inglés con el nombre Walks Through Memories of Oblivion por Unsolicited Press en Oregon.
