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Ánimas de día claro y otros textos. Por Hans Schuster

ÁNIMAS DE DÍA CLARO

Las muertes súbitas y trágicas que toman la forma de pequeñas casitas ubicadas en veredas, esquinas, carreteras y en donde sea que recuerden a aquellos que brutal y tempranamente se les arrebató la vida. El origen de la “apacheta” es el montículo de piedras acumuladas por indígenas andinos y que reciben las ofrendas que invocan la protección.

Estas muertes súbitas y trágicas como las de: Paula Lorca Zamora, Alicia Cofré Pañailillo, José Adizio Arancibia Pereira, Eduardo Alexis Caro del Pino, Valeska Fernanda Carmona López, Agustín Juan Coro Conde, Renzo Barboza Herrera, Manuel Jesús Muga Cardemil, Andrés Felipe Ponce Ponce, Yoshua Patricio Osorio Arias, Julian Marcelo Pérez Sánchez, Mariana Diaz Ricaurte,Daniela Valeska Carrasco Aránguiz, Cardenio Manuel Prado Díaz, Joel Andrés Triviño Garcia y un NN, los anteriores por presunta comisión de delitos, en tanto que bajo custodia del estado: César Rodrigo Mallea González, German Aburto Aburto, y los asesinatos por agentes del estado: José Miguel Uribe Antipani, Alex Andrés Nuñez Sandoval, Kevin Patricio Gómez Morgado, Romario Veloz Cortés, Manuel Rebolledo Navarrete, todos al 11 de noviembre reconocidos por fiscalía.

Todas estas muertes súbitas y trágicas tendrán algo que ver con las cifras de crecimiento empresarial o ganancias de ISAPRES y AFP con el bono de codicia del gerentón que continua sonriendo luego de las clases de ética, para no recordar el listado de colusiones con que el mercado, que se dicen, se regula sólo para sus dueños, gracias a las coimas para las familias de los políticos de turno que han desfilado ante tribunales y todo de lo más bien, en zonas de sacrificio, en el saqueo del agua o en el supuesto concentrado de cobre que sale a toneladas y que tampoco el estado hace nada porque el poder del dinero está primero en la fila , mientras cierran los ojos por las toneladas de bombas lacrimógenas con que en estos 30 años se han gastado nuestros impuestos.

Las muertes súbitas y trágicas nada tienen que ver con las Ánimas de día claro de Alejandro Sieveking (1959); Floidema, Zelmira, Orfilia, Luzmira y Bertina son parte de la ficción del teatro nacional, en tanto que en la escena nacional del “mercado democrático neoliberal” no han sido capaces de responder a la indignación y rabia de los “perdedores” sino no es con palabrerías de bobos e ineptos que encienden aún más las barricadas y recurren a la represión, la tortura y la violación o el disparo en los ojos.

Todas estas muertes súbitas y trágicas en el momento actual tienen que ver con la codicia y sus cifras de crecimiento en la supuesta consolidación del modelo económico, que lo es todo, como todo lo que tocó lo convirtió en saqueo, colusiones y vandalismo. Cabe recordar la caída del muro de Berlín, hace ya 30 años, cuando pensaban que era imposible. Hoy en pleno calentamiento del clima social, la música se hace presente con PACO VAMPIRO de Alex Anwandter o FUEGO de Las Yorka York, aunque todos coreamos EL DERECHO DE VIVIR EN PAZ de Victor Jara porque estas ánimas esclarecieron aún más nuestras conciencias y entre todos, sin perdón ni olvido, reclamamos nuestros derechos a una mayor dignidad.


EL DERECHO DE VIVIR EN PAZ o LA GUERRA DE LAS GALAXIAS

Hans Schuster

Toda sociedad requiere ser narrada desde distintos ángulos, sobre todo cuando se ve enfrentada a cambios culturales profundos en medio de una crisis política, social y medioambiental que la deja en vilo, más aún con la rapidez con que el fuego hace su aparición ante el sabor amargo de las bombas y balines policiacos, y la imagen acústica se ve enfrentada a dos líneas sonora: El Derecho de Vivir en Paz, así a viva voz, mientras en el otro punto del espectro el tema de fondo, entre sonidos de disparos, es la armonizado por la Orquesta de Carabineros de Chile interpretando el tema central de La Guerra de las Galaxias.

En esa imagen acústica, que me imagino cada lector puede reconocer, encontramos las claves culturales que se enfrentan de manera explícita, por una parte la policía como brazo armado del neoliberalismo defendiendo los intereses de un sinfín de industrias del capital económico, entre ellas, las cadenas farmacéuticas, las inmobiliarias, por nombrar dos de las más reconocidas por sus conductas abusivas. Y por otro lado, la voz del individuo que canta con toda su alma, pareciera que en la oscuridad del momento los otros, no el individuo, no la tienen, por eso, sin partituras de por medio y al contrario de la Orquesta de Carabineros de Chile, canta a todo pulmón como si esta fuera la premisa o el vehículo de un activismo social que despierta abruptamente en un canto que pasa a ser un himno de individuos abandonados por una sociedad que ya no proyecta hacer el bien común, sino que manipula los hechos, como los montajes policiacos (Hoy escribo a un año del asesinato de Camilo Catrillanca) y se aseguraban de dicta leyes que protejan la usura de la banca y el mercado de derechos retorcidos por una constitución de los 80. La imagen acústica adquiere mayor intensidad cuando las barricadas forman parte del calentamiento social que se alimenta con la energía de l@s jóvenes que entre otras cosas lanzan sus láser verdes y azules fosforescentes ante un verde o-paco de la orquesta de Carabineros de Chile que marca sus compases enérgicamente dando vuelta los protocolos de disparos a los ojos, mientras el alto mando re-escribe viejas partituras en manos de la oficialidad joven que quiere olvidar el reciente Paco Gate, pero aun así, incluso pensando que tarde o temprano verán a los suyos desfilando en tribunales, mientras el compás continua con sus instrumentos , tocando el tema central de la guerra de las galaxias.

Por cierto entre el público están los funcionarios de gobierno que no entienden el vocerío que sigue cantando (Ya van cuatro semana) y para unos cuantos el presente se ve agotador, para otros esperanzador, mientras los más ingenuos creen en los pactos políticos y no se dan cuenta que no tendrá sentido mientras la Orquesta de Carabineros de Chile siga tocando la Guerra de las Galaxias y miles, millares, millones de voces canten a capela El Derecho de Vivir en Paz.

Los cambios culturales son profundos si todos recuerdan que hay algo porque luchar, los movimientos sociales y anti-patriarcales tienen claro que la música de la Guerra de las Galaxias es parte de una historia de ficción, en tanto El Derecho de Vivir en Paz, es el hoy lo que clama ante la brecha creada por los ricos para que la precarización de la vida sea a escala global.

Tal vez por eso el neoliberalismo pasó del campo de la experimentación del modelo económico al campo de la batalla económica, y lo que dicen ser una virtud se convierte en colusión, evasión, proteccionismo o subsidiaridad. Y cuando quieren, porque necesitan a ratos fortalecer los organismos del estado, las viejas complicidades pasan la cuenta, pero ya nada es lo mismo, ni lo que alguna vez se pensó como izquierda o derecha, hoy por hoy el hartazgo trae consigo el derecho a inventarnos de nuevo con una apuesta estética de futuro. Mientras tanto seguirán por un tiempo, ente el acotado tiempo de la orquesta y el coro, sólo que por ahora la cadencia está rota y el ritmo y los compases son distintos, como distintos han sido los saqueos de las grandes familias, mientras escuchamos a la orquesta de Carabineros de Chile con el tema central de la Guerra de las Galaxias y a mis otros vecinos, a voz en cuello, cantando El Derecho de Vivir en Paz.


EL MERCADER DE VENECIA O LA CODICIA ROMPE EL SACO

Por Hans Schuster

Venecia se hunde literalmente junto al modelo turístico neoliberal, la corrupción por las compuertas que aunque hubiesen estado a tiempo hubieran mitigado en parte la temporada de las grandes olas. Chile en cambio se quema, también por la corrupción en millares de carpetas en los juzgados que acumulan la infamia, y la lista es larga como los años de colusión, evasión de impuestos y abusos, con sentencias burdas o perdonazos de SII, mientras los fiscales y las cortes, por temor al poder del dinero decretan cursos de ética.

Sólo para recordar algunas: Agrosuper, Asociación de Productores Avícolas de Chile, Aristía, Don Pollo, Falabella, Paris, La Polar, Asociación de Buses Interbus, 11 empresas de transporte público en Temuco y Padre las Casa, Faasa Chile servicios Aéreos y Martínez Ridao Chile (por restringir competencia en incendios forestales (2009-2015), Cencosud, SMV, Walamart, Radios Biobio y Corporación (por eliminar competencia en concursos públicos), Whirpool S.A. y Tecumseh Do Brasil, Pulman Bus, Atevil Mecánica, Alejandro Cabello (frecuencias y alzas de tarifas) ACh, Qha, Dynal Industrial S.A. Enex (proveedoras de asfalto), seis empresas navieras; Compañía Sudamericana de Vapores, Compañía Chilena de Navegación Interoceánica, la coreana Eukor Car Carriers Inc, la japonesas Kawasaki Kisen Kaisha y Mitsui O.S.K Lines Ltd. , Nipoon Yusen Kabushiki Kaisha, CMPC y Kimberly Clark (pañales) CMPC y SCA Chile (papel higiénico- por más de 10 años), Laboratorios Fresenius Kabi Chile, Sanderson y Biosano (coludidos pára las licitaciones de la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Salud Chile, eso por nombrar algunas relacionadas con la salud, o los 74 médicos de Punta Arenas que fijaron precios y prestaciones, o los 25 médicos ginecológicos del Ñuble, los 111 médicos cirujanos de la Región de Valparaíso los operadores de PENTA; Délano y Lavín, y suma y sigue, entre las memorables MOP Gate, Milico Gate, Paco Gate, así simplecitos, entre agentes del estado, como Soquimich cuando la Corfo premió a Ponce Lerou, a pesar de todos los incumplimientos, o Marco Enriquez-Ominami con el avioncito del caso OAS, o las rendiciones ante el SERVEL de Franco Parisi por los calzoncillos y calcetines Hugo Boss, y que tal las ganancias de las ISAPRES con sus sobre precios y las AFP, para no recordar ENEL y sus “medidores inteligentes”. Sin ir más atrás cuando el regalo de privatización de las empresas públicas encabezado por Buchi, en plena dictadura, hizo ricos a los que hoy son súper ricos. Por el entonces llamados “nuevos empresarios- capacidad innovadora” a los que André Gunther Frank llamó, la lumpen-burguesía.

Porque los Shylock no sólo han sido los grandes gerentones, a ratos subsecretarios de los grupos económicos amparados por los partidos políticos, recordemos algunos Senadores como Pablo Longueira, acusado de fraude al fisco y cohecho agravado, u otras figura emblemáticas como Pablo Zalaquett, Jovino Novoa o Iván Moreira, y los 4, 6 millones de pesos mensuales por varios años de Corpesca para Jaime Orpis, y Moreira, o los 180 formalizados de SQM. Y qué tal Sergio Jadue y sus esbirros en el caso FIFA, así suma y sigue con los gerentones de los grupos económicos amparados por los partidos políticos que les hacen leyes a medida, hoy los partidos están en bandeja porque se creyeron el tarro con más callampas, al igual que los jerarcas de la Iglesia católica y protestante.

Pero eso no es todo, Venecia se hunde y Chile tampoco tiene un DUX (recordemos la publicación de 1600 de William Shakespeare) que dicte justicia sin que la libra de carne derrame una gota de sangre. El símil de Antonio como pacto social, es antojadizo frente a los endeudados por la banca, el retail, las clínicas privadas o el CAE. Mientras tanto Porcia y Nerissa disfrazadas de abogados salen todos los días, desde hace más de un mes, a las calles y las vemos en las marchas, mientras tanto Venecia se hunde y Chile entre bombas lacrimógenas, balines y humo de barricadas, ve como los políticos y el gobierno juegan solitario y se hacen trampa, porque no son capaces de ponerle coto a la codicia que rompió el saco, como la usura legal de la banca, la letra chica, la tortura, las violaciones, los crímenes y asesinatos, son la evidencia de una crueldad, vileza y maldad que afecta la vida de todo un país, y que nuestra memoria y pos memoria recordará en un futuro cercano en cada conmemoración del 18 de octubre en la plaza de la dignidad.

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