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- ANTE UNA TRAGEDIA QUE PUDO HABERSE EVITADO: DEMANDAMOS LA RESPONSABILIDAD DEL MANDO AEREO - EL COMANDANTE EN JEFE DE LA FUERZA AEREA DE CHILE DEBE SER DESTITUIDO
- La impunidad protege a los criminales. Por Enrique Villanueva
- Comisión Ética Contra la Tortura exige abrogación de ley que clasifica como secreto por 50 años los archivos Valech e impide la acción de la Justicia

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Carta socio-ambiental de Villa de Leyva (30 años después). “Por el ambiente, la paz y la vida en América Latina”

Como personas que trabajamos en el mundo académico y defensores del ambientalismo,que venimos desde hace décadas desarrollando el pensamiento ambiental latinoamericano, a partir de nuestras diversas experiencias y prácticas, queremos compartir con ustedes un conjunto de ideas.

Aprovechando que hemos sido convocados por la Pontificia Universidad Javeriana para reflexionar sobre la situación actual de la sociedad y el ambiente, a propósito de la Encíclica del Papa Francisco “Laudato Si”, y que el 5 de junio de este año celebramos en Villa de Leyva (Boyacá, Colombia) los 30 años del Colegio Verde, queremos dirigir esta carta a todos nuestros compatriotas, a gobernantes y ciudadanos, a quienes toman decisiones y especialmente a los jóvenes de América Latina.

1.- Nos preocupa enormemente la crisis socioambiental que vive el continente. Los fenómenos que observamos a diario, indican que lejos de irse solucionando la situación, la misma se agrava.

Los inequívocos indicios de la crisis social y ambiental, que como nunca ha alcanzado unos niveles de pobreza, injusticia, conflictos socioambientales, violencia y destrucción del medio ambiente y calidad de vida, nos indignan.

El Cambio Global que se profundiza, a través de los impulsores del Cambio Climático, el Cambio de Uso del Suelo, la deforestación, la contaminación, la emisión de gases de efecto invernadero, la pérdida de biodiversidad y modelos extractivistas insustentables, nos muestra que los límites ecológicos ya se han sobrepasado y por ello necesitaríamos (cuestión mas que imposible) más de una Tierra para satisfacer las necesidades de la población, con el actual modelo económico.

Todo ello pone en jaque al actual estilo de vida, basado en una economía expoliadora de la naturaleza y de las comunidades, que consume y destruye recursos más allá de la capacidad de resiliencia de los ecosistemas.

Debemos recordar que la situación planetaria actual, con el Cambio Global en curso, y sin que se tomen medidas eficaces y oportunas, nos lleva a un punto de no retorno. Ahora es tiempo para actuar como ha quedado de manifiesto luego de tantos esfuerzos para asumir el desafío del Cambio Climático y que han sido reforzados con la COP21 en diciembre de 2015 en Paris.

2. Las causas de esta situación son principalmente de origen humano y no natural. De hecho, los antecedentes científicos nos indican que la crisis ambiental que vive el planeta ha sido causada, desde hace dos siglos, por nuestras formas de producción y consumo que no ha respetado los ecosistemas y los ritmos de la biosfera.

Si la causa de esta situación es humana ello quiere decir que somos también nosotros los responsables. Hacemos un llamado a nuestros compatriotas ya que debemos asumir esta responsabilidad que nos corresponde como personas habitantes de la Casa Común, como ciudadanos y como científicos.

3. La responsabilidad no es sólo de los individuos sino también, y de manera relevante de los sistemas de poder, en el mundo globalizado que vivimos. La inequitativa distribución del poder y de las riquezas, y la acción de las transnacionales y los grupos que dominan la economía, son causas de modelos de desarrollo que no toman en cuenta la justicia en las sociedades y con el medio ambiente.

Se trata de “un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso” (LS 52) como afirma el Papa Francisco en su Carta Encíclica Laudato Si, donde agrega que la causa de ello la tienen “los poderosos” y la “globalización de la indiferencia” por lo que hace un llamado a adoptar una nueva actitud.

Desde hace décadas hemos demostrado nuestra sensibilidad contribuyendo a desentrañar los problemas ambientales generando enfoques teóricos, metodológicos y prácticos que creemos adecuados y pertinentes en la búsqueda de modelos sustentables (sostenibles) de desarrollo. No siempre hemos realizado una práctica eficiente para llegar a la conciencia y motivar la acción, especialmente de los jóvenes. Vemos con satisfacción que el Papa Francisco por su discurso le otorga una profundidad y un realce especial al pensamiento ambiental latinoamericano.

Consecuentemente creemos necesario realizar una acción más decidida de llamado a las conciencias y de búsqueda de modelos alternativos de desarrollo, para derribar la indiferencia e interpelar a los poderosos, a los gobernantes y a todos los ciudadanos, a un cambio cultural verdadero hacia nuevas relaciones sociales y con la naturaleza.

4. Necesitamos cambios tanto a nivel individual, a nivel institucional y a nivel del pensamiento para conservar, gestionar y favorecer al ambiente. Exigimos cambios institucionales profundos para hacer el estado más eficiente y eficaz para coadyuvar al desarrollo sustentable. La institucionalidad ambiental de muchos países es todavía débil para asumir todos los desafíos del presente. Necesitamos cambios para superar esta sociedad donde el sistema económico se basa en el crecimiento permanente de la masificación del consumismo, con obsolescencia programada de los productos que inevitablemente incide en el sobreconsumo de los recursos naturales. Esta perspectiva supone que cada quien revise su estilo de vida, para ir hacia una vida más austera, en pos de ser más con menos.

Estos cambios deben aplicarse tanto en los territorios y sus ecosistemas como en las ciudades y su problemática ecosocial para avanzar hacia eco- regiones y zonas urbanas más sustentables.

Necesitamos cambios en nuestras interrelaciones cotidianas, en la convivencia familiar, en las relaciones de género y entre generaciones, porque el cuidado de la Casa Común debe ser armónico también con el cuidado de nuestra propia casa. A nivel tecnológico, por su parte, es necesario un cambio para avanzar hacia tecnologías limpias y sustentables, y hacia energías renovables, teniendo en cuenta que ninguna tecnología es neutra, repensando la plataforma tecnológica para una relación sociedad naturaleza con equidad.

A nivel de la producción del conocimiento es necesario un cambio de paradigma que se abra a un pensamiento complejo donde la inter y multidisciplina sea el fundamento de una redefinición de las bases de nuestra comprensión de los saberes, de la sociedad y de la naturaleza y de sus interrelaciones.

5.- Coincidentemente tenemos que ir hacia una nueva manera de pensar y razonar la relación entre la sociedad y la naturaleza, para avanzar desde un paradigma economicista tecnocrático a un paradigma humanista ecológico. La ética debe aplicarse a todas las políticas y decisiones en cualquier campo que puedan incidir sobre la sociedad y la naturaleza. Las relaciones entre los seres humanos deben ser integrales.

Debemos evitar las imposiciones y discriminaciones arbitrarias y avanzar a una calidad de vida diferente.

Los estudios de género nos han ayudado a comprender que no bastan los remedios de los conflictos y la lucha por el respeto de la autonomía de cada uno, sino que debe practicarse el amor en el respeto a la diversidad, las modalidades de relaciones familiares, y la corresponsabilidad.

Queremos retomar las tradiciones ambientalistas de América Latina, de nuestros pueblos originarios y de todos los grupos que han pensado el ambiente desde el sur aportando una visión diferente a la que se ha desarrollado en los países del norte. Queremos invitar a recoger las experiencias positivas tanto de las movilizaciones sociales, la normativa ambiental, la gestión ambiental, la evaluación ambiental, el conocimiento de los ecosistemas del continente, los ensayos positivos de la planificación ambiental y de todos los esfuerzos de formación y de educación ambiental que se han multiplicado estos años.

El pensamiento ambiental latinoamericano ha posibilitado la reformulación de las metodologías e instrumentos de planificación del desarrollo, como el ordenamiento ambiental del territorio y las cuentas patrimoniales como evaluador del manejo integral y sustentable de los recursos naturales.

También en este sentido debemos avanzar en el empleo de instrumentos que ayudan a superar las evaluaciones ambientales reduccionistas. La sola consideración del PIB como indicador del desarrollo debe ser superada definitivamente como ha sido con la evaluación del desarrollo humano y sustentable.

Necesitamos abrir un espacio mucho mayor a todas las formas de transferencia de conocimientos, difusión, educación y formación ambiental.

6. Se necesitan profundos cambios políticos y culturales que profundicen la democracia y el cuidado del ambiente. No cabe duda que existe un evidente déficit de democracia en nuestro continente que debe superarse. No puede haber paz si no hay justicia y respeto por el ambiente.

En esta línea, en conocimiento de que existe una conciencia ambiental creciente, queremos apoyarla, aunque se constata que la misma es insuficiente. ¡Hay que pasar a la acción!

Muchos movimientos sociales y ambientales, jóvenes, estudiantes, comunidades, campesinos, trabajadores, de género, indígenas y afroamericanos, han surgido por la defensa de sus ambientes locales y la diversidad biológica y cultural de sus territorios. En muchos casos hemos intentado acompañarlos. Invitamos a todos a escuchar sus legítimas demandas, a buscar la forma de apoyarlos, especialmente a quienes desde sus territorios movilizan sus potencialidades naturales y sociales, para revertir situaciones que atentan contra los derechos humanos y deterioran los bienes comunes. En materia socioambiental se requiere espacio y estímulo para la participación ciudadana vinculante a todos los niveles.

7. Todo conflicto humano, más si es armado, no sólo daña la convivencia y la cultura, sino que impacta profundamente en los territorios y los ecosistemas y por ello el proceso de reconciliación entre los humanos debe serlo también con la naturaleza. Valoramos por consiguiente el actual proceso de paz que se lleva a cabo en Colombia.

Aspiramos a convivir en un ambiente de paz que sea global y comprensivo de tal manera que incluya la paz entre los grupos sociales con el ambiente. Queremos un ambiente de paz y paz para el ambiente.

Villa de Leyva, Colombia, en el día mundial del Medio Ambiente, 5 de junio de 2016.

Grupo de Pensamiento Ambiental y Acción Latinoamericano - GRUPALA

Firman:
Héctor Sejenovich (Argentina)
Margarita Marino de Botero (Colombia)
Julio Carrizosa Umaña (Colombia)
Hector Alberto Alimonda (Brasil-Argentina)
Guillermo Castro Herrera (Panamá)
Arnoldo José Gabaldón (Venezuela) _ Ofelia Gutiérrez (Uruguay)
Daniel Panario (Uruguay)
Cristian Parker Gumucio (Chile)

 
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