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¿Contamos los chilenos del exterior? Por Rodrigo Olavarría Tapia

En enero del 2018 el Instituto Nacional de Estadística (INE) junto al Ministerio de Relaciones Exteriores publicaron el Segundo Registro de chilenos en el exterior. Se estima a 1.037.346 los.as compatriotas residiendo en otros países. Por su lado, el último censo arrojaba un total de 17.574.003 chilenos/as. Según el INE, quien respondió a la consulta sobre si se puede sumar ambas poblaciones, indica que esto “no es posible” hacerlo. Sin embargo, el resultado del censo no considera a las personas que no hayan estado presentes en Chile en el momento de ser realizado. Por ende, cabe preguntarse si la cifra oficial que da cuenta del número de chilenos y chilenas, esa que se transmite a la OCDE, ONU o la OEA, esa cifra ¿cuenta a los chilenos del exterior?

Como lo muestra el primer y el segundo registro de chileno.a.s en el exterior, hemos vivido éxodos masivos de compatriotas. Éstos fueron inaugurados durante la dictadura saldando con cientos de miles de compatriotas que con estatuto de refugiado político, de reagrupamiento familiar, de apátrida, tuvieron que volver a comenzar sus vidas. Dejar el país por obligación hace que a la pena se sume la rabia que provoca la injusticia. Duele el asilo contra la opresión.

Esto hizo temer durante décadas a la derecha chilena el voto del extranjero, lo que explica que siempre se hayan opuesto al voto exterior dignándose a discutir el tema a la novena presentación de un proyecto de ley en ese sentido. Esa fue la propuesta del primer gobierno de Piñera la cual imponía la condición del vínculo. En los hechos era una forma de limitar el voto de los que viven desde hace muchos años en el exterior. Las asociaciones chilenas en el exterior, en su gran mayoría, desaprobaron ese proyecto.

Paradojalmente, desde el primer registro de chilenos en el exterior (2005), los compatriotas que salieron del país por razones políticas constituían solo un 13% de los chilenos en exterior, cifra que llega hoy a 6%. Para rematar, la derecha llevó más gente a votar en las primarias en el exterior, primera elección en la que participamos, y ganó la primera vuelta en las elecciones presidenciales celebradas fuera del país, con un 31.2 %, 3 puntos por sobre el candidato del oficialismo.

Participación política desde el exterior

Gracias a la movilización de los chilenos en el exterior, que no dejaron de presionar, durante 25 años, a las autoridades políticas, judiciales, legislativas, es que en el 2017 pudimos por primera vez votar.

Puedo dar testimonio. Hace trece años vi en República Dominicana las interminables filas de haitianos esperando su turno para votar y nació la inquietud. Fui al Consulado en Santo Domingo y me indicaron que nosotros no teníamos ese derecho. El país con menor nivel de desarrollo de la región lo permitía y nosotros no. Para sensibilizar sobre el tema, armamos con la asociación dominico-chilena un voto simbólico, el 2005. Un centenar de compatriotas participaron, llegando algunos a llorar por la emoción. Ahí comenzó mi activismo por el voto exterior.

Pero votar es una de las tantas formas de participación ciudadana. También existe la creación de comunidad chilena, colonia le dirían si como diáspora llegáramos a instalarnos a Chile. Estos Chiles chicos son ventanas que abrimos y cuya vista da a cada rincón del país que, sin querer queriendo, damos a conocer.

Pero como migrantes y chilenos ¿contamos para el país?

En esta primera experiencia de voto exterior, a mi parecer, el resultado no es tan positivo. Aunque no hubo problemas ligados al fraude, si hubo una muy baja participación. El padrón electoral del exterior cuenta con 40 mil inscritos de un universo que se estima a alrededor 400 mil potenciales votantes. De los inscritos, votaron 21.300 en segunda vuelta, dos mil menos que en primera vuelta. Fui testigo de varias personas que viajaron a París a votar en una de las fases de la elección presidencial, reconociendo que no podrían volver a viajar por el alto costo que esto implica.

El primer desafío es facilitar el voto, tanto en Chile como en el exterior. Esto implica la modernización de la ley electoral. Uno de los grandes impedimentos para facilitar el acceso a la urna estando lejos es el carácter secreto del voto. Al parecer esa sería la traba que impide otra opción al voto presencial. De sacarse o modernizarse esa condición de la ley, se abriría el acceso al voto por procuraduría (se autoriza, por ejemplo, a una persona a votar en nombre de otra, previo trámite ante las autoridades competentes), voto por correo, entre otros.

En su defecto, se hace urgente abrir otros locales de votaciones en el exterior y en Chile para contrarrestar los efectos adversos de la distancia de la urna. Reconozcamos que en la época de las redes sociales, el carácter secreto del voto se ha ido perdiendo en los hechos. Somos testigos de votos fotografiados en la urna y puestos a circular en las redes sociales y otros medios de comunicación, incluso como “prueba” para denunciar supuestos votos marcados. ¿Quién me asegura que ese mismo sistema no se utiliza hoy para controlar el voto? Tipo, “sácate una selfie con tu voto, la mandas y si votas por mi candidato (o por mi), te doy esto o esto otro”.

Sin representación parlamentaria: ¿contamos para el congreso?

Para terminar, no debemos olvidar que la reforma constitucional que nos permitió votar desde el exterior fue innecesaria. No existía impedimento jurídico en Chile. Esta movida política de la Nueva Mayoría y de Renovación Nacional-UDI permitió limitar nuestro sufragio solo para elecciones presidenciales y plebiscitos. ¿Quién puede decir de forma seria que las decisiones del congreso no afectan a los chilenos que viven en exterior? Somos los únicos chilenos con derecho a voto a no tener representación parlamentaria.

La sociedad civil chilena en el exterior ha propuesto, sin mucha escucha, que se creen circunscripciones y distritos electorales en el exterior en función de macro regiones (América, Europa-África, Asia Pacifico...) o por nombre de habitantes. Los parlamentarios electos en estos distritos deben venir de la diáspora chilena con residencia en la macro región. Esperamos del progresismo chileno y de los nuevos actores políticos que remedien esta incongruencia política para un Estado de Derecho.

Como todo Estado Nación, a lo largo de su Historia Chile se ha ido transformando con los miles de migrantes que han iniciado una nueva vida por el Sur del Pacífico Latinoamericano. Pero también Chile ha contribuido a la transformación de otras sociedades gracias a los aportes de las diásporas de chileno.a.s. Aportes que también benefician a Chile. Sobran los ejemplos que muestran como estando tan lejos seguimos siendo un aporte importante para nuestro país.

Rodrigo Olavarría Tapia
Miembro del Frente Amplio París
Partido Ecologista Verde de Chile
Red Europea por los Derechos Cívicos y Políticos

 
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