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En este numero:

- El discurso de la mentira: Piñera en el 21 de mayo 2012. Por Héctor Vega
- En memoria de José Carrasco Tapia. Por Ernesto Carmona
- Derechos humanos: Los déficit de Chile. Por José Aylwin

- Sumario completo



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¿Cómo es ser militante del Frente Amplio en el extranjero?

La experiencia del primer año de comunal París del FA

Entrevista de Sergio Soza, estudiante de Sciences Po, a Claudio Pulgar, doctorante del EHESS y militante del Frente Amplio y del Partido Igualdad en París.

¿Hace cuanto que vives París?

Llegué a París en Septiembre de 2011 a estudiar un master en estudios comparados del desarrollo en el EHESS. Ahora estoy terminando un doctorado en estudios urbanos, también en el EHESS. Investigo en torno a la economía política de la producción de la ciudad neoliberal en Chile, con un foco en las resistencias y alternativas desde las organizaciones de base y los movimientos sociales. Cuando llegué a París en 2011 me vine literalmente directo desde las manifestaciones de Chile a París. Venía con toda la adrenalina de un país completamente movilizado, luego de dos años intensos en el cuerpo, el 2010 con el terremoto y 2011 con el movimiento social. No encontré ese nivel de movilización en Francia hasta 2016 con el importante movimiento social contra las reformas laborales y las ocupaciones de plazas, llamada “Nuit Debout”.

¿Y cuando estabas en Chile participabas en alguna organización o militabas en algún movimiento?

En mi época estudiantil -estudié en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en la Universidad de Chile entre el 2000 y el 2006- primero tuve una militancia más local en algunos colectivos, así como en el Centro de Estudiantes, que ganamos varios años con una lista amplia de izquierdas, no partidaria. Desde esa experiencia en la política estudiantil, llegué a militar un tiempo corto, pero interesante, en la Nueva Izquierda Universitaria. Al poco tiempo Nicolás Grau, hoy autonomista, ganó la Fech, como Nueva Izquierda y nos tocó movilizarnos junto a la revolución pingüina. El 2007 ya estaba fuera de la U. Y desde el mundo profesional -y militante- empecé a trabajar muy cercanamente con el Movimiento de Pobladoras y Pobladores en Lucha (MPL). Luego vino el nacimiento del Parido Igualdad en 2009, que fue una convergencia de varios movimientos de pobladores y deudores habitacionales, pero también del movimiento estudiantil y sindical. Empecé a participar desde el inicio en Igualdad, me acuerdo del primer encuentro oficial en la sede de la FECH.

¿Y una vez que llegas a París te mantienes militando en igualdad? ¿Cómo es el vínculo? ¿cómo empiezas a militar en Francia.

Sí, siempre me he mantenido militando en Igualdad, pero a la distancia con una militancia satélite. Sigo siempre conectado a lo que pasa, y cada vez que voy a Chile me junto con las y los compañeras de Igualdad. Desde 2012 hemos tratado de levantar un comunal en París. Cuando llegué el 2011 a París, como venía directo de las grandes movilizaciones, me vinculé con un grupo de chilenos que ya llevaban un tiempo acá y empezamos a montar actividades en solidaridad con lo que pasaba en Chile, rápidamente armamos una manifestación frente a la embajada en solidaridad con el movimiento estudiantil y así nos encontramos. Luego organizamos un enorme cortejo en una marcha estudiantil parisina, que fue todo un éxito de convocatoria. Fue muy emocionante el encuentro de dos generaciones de chilenos en la calle movilizados, los exiliados de la dictadura y los que habíamos llegado más recientemente a trabajar o a estudiar. Así se formó la asamblea ciudadana y popular de chilenos y chilenas en París, una coordinación abierta donde llegaba mu-cha gente diversa, algo así como un proto Frente Amplio, sin las pretensiones políticas, pero con la idea de replicar las asambleas ciudadanas que se levantaban en Chile en esos momentos en muchos territorios.

En 2011 en Chile a mí me había tocado participar también como militante de base en Santiago en una asamblea que se formó cuando explotó lo de Hidroaysén en marzo. Incluso antes de que explotara el movimiento estudiantil en mayo. Esa asamblea era la que organizaba las masivas marchas contra Hidroaysén por la Alameda. Esa historia que lamentablemente no está contada, pasó un poco al olvido con la potencia del movimiento social por la educación que absorbió todo. Esa asamblea se juntaba en la FECh donde gente de distintas organizaciones, como gente independiente, llegó a participar. En algún minuto hubo asambleas donde participaban más de cien personas, y ese espacio era el que daba la logística y el discurso político del movimiento contra Hidroaysén en Santiago, fueron semanas lindas, de revuelta popular y alegría, se dormía poco, como durante todo el 2011.

Y cuando se arma el Frente Amplio en Chile: ¿cómo te enteras, cómo decides participar y cuál es tu motivación para integrarte en este proyecto desde tan lejos.

Yo creo que muchos estábamos en esta lógica de construir Frente Amplio desde hacía rato. En estos años de intensa movilización se habían construidos vínculos con mucha gente de otros movimientos o partidos. Años antes ya habíamos tenido tentativas con Igualdad y con otras fuerzas. Igualdad se presentó a las primeras elecciones municipales en 2012, pero ya antes en 2009, Lautaro Guanca del MPL-Igualdad, había sido elegido concejal de Peñalolén por el Juntos Podemos, siendo luego el primer presidente de Igualdad.

En 2010 conocí gente del NAU de la PUC, por temas laborales y militantes. Los mismos que en 2012 formarían Revolución Democrática. Aunque en ese entonces, e incluso hoy, Igualdad y RD parecían lejanos, logramos hacer algunos acercamientos y conversaciones.

Creo que cuando fueron las elecciones legislativas el 2013 también hubo intentos de acercamiento en algunos distritos, aunque infructíferos, con la Izquierda Autónoma. En 2013 fue la elección presidencial, nosotros fuimos con Roxana Miranda como candidata, que fue una super buena vocera de los movimientos populares en ese contexto. Otras fuerzas, hoy también en el FA, levantaron a Marcel Claude. Con Igualdad fuimos en listas parlamentarias comunes con los ecologistas verdes, aunque ellos tenían a Alfredo Sfeir de candidato presidencial. Si uno junta a las fuerzas que apoyaron a esos 3 candidatos presidenciales, tiene una buena parte del FA.

Y el momento en que se arma el Frente Amplio en París ¿Con cuánta gente contaban? ¿se conocían?

Hay que ir a la política local parisina y al 2011, cuando se formó la Asamblea Ciudadana que era un espacio súper transversal, espacio de encuentro generacional también y de culturas políticas diversas. Habían exiliados comunistas, socialistas, miristas que participaban y nosotros los jóvenes de perfil “estudiantil” que venían del post 2011, o que habían visto 2011 desde acá, pero que estaban involucrados generacional y políticamente.

Fue potente en términos de movilización y de construcción de actos concretos; de actividades de solidaridad, de movilizaciones, donde juntábamos harta gente, era impresionante la capacidad de movilización que generó eso. Y que tuvo una inercia hasta 2013. En 2015 se reactivó y en paralelo los que nos conocíamos y teníamos más afinidad política formamos el colectivo Abya Yala, con una lógica anticapitalista, feminista y decolonial.

El Frente Amplio París al inicio lo convocamos en enero de 2017 entre los compañeros del Colectivo Abya Yala, del Partido Igualdad, del Partido Ecologista Verde y algunos independientes. Luego en el camino se sumaron muchos independientes y algunos militantes de Revolución Democrática, de Nueva Democracia y del Movimiento Autonomista.

¿Cómo ha sido la llegada de nuevos miembros al Frente Amplio? ¿por redes personales de los miembros ya existentes? ¿por redes sociales? ¿Cómo funciona el sistema de reclutamiento al interior del Frente Amplio París?

Creo que la primera llegada fue por redes de conocimiento y de confianza personales de cada uno. Todos invitamos gente y así fueron llegando. Fue interesante la primera asamblea, éramos unos 20, un grupo importante para partir. Siempre hemos seguimos en la lógica de tratar de abrir el comunal, aunque es difícil romper esos círculos. Las redes sociales también han ayudado a llegar a más gente que no conocíamos (tenemos una fan page). Lo más crítico es que hay mucha gente que circuló, hay un grupo que participó los primeros tres meses, otro grupo que estuvo en la segunda parte que fue el proceso programático y las primarias, y un grupo que se sumó a la campaña presidencial, aunque habemos varios que hicimos todo el trayecto. Fue un año super intenso, porque cuando empezamos hacíamos asambleas cada dos semanas, después vino la etapa de las primarias y del proceso programático, desde ahí todo se intensificó y aceleró. Creo que el proceso programático fue muy potente para nosotros como comunal, para el trabajo colectivo y el compañerismo, además de que logramos incidir en la redacción del programa de muchxs. Fue un muy buen ejercicio constituyente, que debemos seguir trabajando permanentemente.

¿Cómo han hecho ustedes para darse a conocer? ¿Qué medios han utilizado? yo veo que ustedes utilizan bastante las redes sociales, pero me imagino que el boca a boca o de repente los vínculo con organizaciones locales o con otros chilenos juegan algún rol.

Finalmente cómo se da esa posibilidad de visibilización.

Siempre ha sido un desafío lo de llegar a gente nueva, y lo rompimos haciendo actividades públicas, por ejemplo unos ciclos de cine-debate donde llegó gente nueva. Pero la única manera de comunicar todo eso es a través de nuestras redes personales y a través de las redes sociales. El problema es que las redes sociales son segmentadas y son generacionales, entonces siempre llegamos al mismo perfil de militante estudiante o menores de 40 años. Y nos ha costado llegar a otros grupos, a otras generaciones, por ejemplo a los exiliados descontentos de la nueva mayoría. Quizás en la participación cotidiana en el comunal no lo logramos, pero en el voto en primera vuelta si, sacamos 42%, siendo Beatriz Sanchez la primera mayoría por lejos en Francia

Creo que los mayores de 50 o 60 no se la creyeron que podíamos montar algo tan potente y en tan poco tiempo, pensaban que era testimonial como siempre, pero al final si se dieron cuenta y nos apoyaron. El ejemplo más claro fue el día de la primera vuelta, nos tomamos literalmente la embajada con nuestros apoderados y en el conteo fue impresionante ver tanta gente celebrando. Además hay mucha gente, cosa que debe pasar en los territorios en Chile también, que simpatiza, pero que no milita, nosotros nos dimos cuenta el día de la elección o un tiempo antes cuando hacíamos actividades de campaña y llegaba gente y nos decía: “yo los sigo en las redes sociales, estoy de acuerdo con ustedes, pero no voy a las reuniones”. El nuestro finalmente, es como un comunal en cualquier comuna en Chile. Incluso gente de provincia en Francia nos está empezando a contactar para que los apoyemos a montar otros comunales o ver como puede participar.

Tuve la oportunidad de asistir hace algún tiempo a un debate que ustedes organizaron entre el Frente Amplio de Chile, Podemos y la France Insoumise. ¿Qué vínculos manejan con otras fuerzas políticas y como se gestó ese debate? ¿qué vínculos tienen con otras organizaciones locales aquí en Francia o bien con otras organizaciones de chilenos y chilenas?

Bueno con respecto a otras fuerzas políticas francesas, nosotros como Igualdad, hace rato que tenemos relaciones con el NPA, con el Nuevo Partido Anticapitalista y también ahora relaciones con gente de la France Insumisa, porque nos encontramos en las luchas. La France Insoumise tiene toda una franja de latinos, que siempre nos han invitado a participar, aunque hemos sido críticos, nos sentíamos un poco más a la izquierda, pero siempre con buenas relaciones. Con respecto al debate con Podemos y la France Insoumise, que me tocó coordinar personalmente, nos parecía interesante construir vínculos internacionales del Frente Amplio con las fuerzas hermanas que están luchando contra el neoliberalismo. De hecho cuando fue la elección presidencial aquí en mayo de 2017, al cierre de campaña de Mélenchon vino Pablo Iglesias y algunos diputados de Podemos, y ahí estuvimos como Comunal del FA, conversamos con ellos y nos dimos apoyos mutuos. Sabíamos que estaban al tanto del proceso del Frente Amplio y que estaban de alguna manera apoyando. Nos dimos cuenta de que al final de la campaña de la France Insoumise había un proceso similar entre comillas al Frente Amplio, con una remontada al final, que los tuvo a punto de pasar a segunda vuelta.

El debate lo hicimos una semana antes de la primera vuelta, y fue muy interesante compartir experiencias y hacer esa comparación de cada proceso, dentro de todas las diferencias, e incluso de todas las divergencias que podemos tener políticamente, aunque son muchas las coincidencias, siendo fuerzas antineoliberales había algo muy interesante, además en tres países que tenían historias políticas comunes.

¿A través de qué vínculos se establece la relación del comunal del Frente Amplio en París con el Frente Amplio en Chile.

Es a través de la orgánica que se ha dado hasta ahora el Frente Amplio con todos los comunales. Nosotros funcionamos como un comunal más, como el de Renca o el de Valparaíso. Trabajamos en la misma lógica, que es aún una orgánica que no está completamente zanjada, por eso el desafío actual del Frente Amplio es el congreso orgánico y político que viene, donde se definirán los roles que juega la mesa política, con los movimientos y los partidos, y el peso de los comunales junto a la mesa territorial.

Personalmente yo estoy por una lógica de construcción desde los territorios de democracia radical. Cómo construir desde el territorio la política y no quedarse solamente en la política representativa de arriba o desde la institución; no se contradice una estrategia con la otra, sino que como decimos en Igualdad tenemos que avanzar desde el Estado, contra el Estado y sin el Estado. Esa triple tensión es súper anti ortodoxa para la izquierda histórica o para el mundo libertario, es una apuesta por la construcción de autogobierno y de autonomías.

Con respecto a la orgánica, en Europa llevamos unos pocos mesas levantando el macrozonal, de hecho me tocó ser representante paritario “provisorio” del macrazonal Europa en el encuentro de macrozonales de enero de 2018 en Chile, y recién ahora acabamos de elegir a nuestros representantes paritarios para el macrozonal. ¿Cuál dirías tú que es la misión que tiene el Frente Amplio -no pensando en la coyuntura actual- sino que pensando hacia adelante?

Pienso que tiene mucho que ver con la lógica de construir en varios frentes y no caer en la construcción de una nueva clase política, sólo una generación de recambio. Veo el potencial del Frente Amplio, como un movimiento político y social, con un proyecto histórico de transformaciones por la emancipación de los pueblos de Chile para construir una sociedad post neoliberal, lo que implica pensar un modelo de post crecimiento y de democratización radical de la economía y de las instituciones, donde los derechos sociales sean reconocidos y entendidos como bienes comunes, no sólo estatales, por ejemplo en los temas urbanos y territoriales. Para eso podemos partir desde ya construyendo política prefigurativa, donde los movimientos sociales preexistentes al Frente Amplio, vayan avanzando en paralelo. Pero también cuidando la lógica de que el Frente Amplio no los coopte ni los absorba, sino que sigan con su autonomía movimental. La única forma es a través de una organización territorial y descentralizada, para dispersar el poder a través de los comunales. Y eso le da la posibilidad a los territorios donde hay menos avances de las fuerzas movimentales, para constituirse en movimientos. En otras palabras, que montar un comunal sirva como base para construir un movimiento de construcción de política prefigurativa. Levantar conflictos que parecían invisibilizados o levantar redes de solidaridad y mutualidad, eso vinculado a la construcción de movimiento social fuerte. El desafío más importante que viene es el del municipalismo como eje la política del Frente Amplio, como una táctica clave de construcción de poder popular, porque las transformaciones que pretendemos hacer para Chile no pueden quedarse en una bancada parlamentaria, por muy importante que sea, hasta para ayudar a desatar estos procesos.

Sabemos que la correlación de fuerzas con los poderes fácticos, con los poderes económicos, nos podría pasar fácilmente la cuenta, como lo que le pasó a Syriza en Grecia.

Llegas al gobierno y estás bloqueado porque no tienes capacidad de maniobra para ningún lado, entonces la única salida es desde abajo, desde los territorios, es la construcción de poder popular, e insisto, de políticas prefigurativas, construyendo alternativas concretas, como ya están haciendo muchas compañeras y compañeros de los movimientos sociales.

Una suerte de federación de territorios construyendo desde ya esas alternativas, el Frente Amplio debiera servir para darle una traducción política y una voz en las instituciones. Creo que la mayor potencialidad y la mayor riqueza del Frente Amplio es esa posibilidad de dispersar el poder, de construir espacios emancipatorios desde los territorios, y que lo representativo e institucional se transforme en una estrategia para distribuir y democratizar. Por ejemplo, la bancada de diputados no se puede mandar sola, sino que debieran responder no sólo a los comunales de su distrito, sino que a todos los comunales del Frente Amplio, incluidos nosotros que estamos en el extranjero.

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