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Cambio de mando o CAMBALACHE. Por Vane Miller

“Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
junto a un calefón”
Santos Discepolo

A días del cambio de mando caminamos por las noticias cual feria de las pulgas, pero unas pulgas que parecen sanguijuelas y muerden desatadas como chinches burlonas, duele, dejan la tradición republicana rasguñando enronchada y la expectativa de la ceremonia ahogada por el humo de nuevos incendios; ahora en los bosques presidenciales.

Ya en los debates que lo hicieron ganador, José Antonio Kast enseñó que la acuarelada sonrisa juguetona de su tranquilidad, aparece cuando logra instalar sus corralitos. Aún sin banda ni piocha de O´Higgins pero desde la casa de gobierno; cercó ofensivamente al presidente en ejercicio exigiendo que se retracte públicamente o chao pescao. Y así la hediondez a lenguado sin vender y el mosqueo nos envolvieron, porque como agua y aceite; en el frontis de la Moneda, Gabriel Boric tuvo que transparentar ante la prensa el dislate del sucesor, mientras el futuro presidente salió por la retaguardia a esperar su cobertura y arremeter con más reclamo. La plaza de la constitución tiritona por el amargo desayuno nos hizo recordar viejos traumas de macabros bombardeos, dejándonos inmóviles, a la espera del traspaso, imaginando la nota emocional que vibrará en nuestros corazones y que probablemente será, más clara que cualquier perorata. Pero en un revés que los hizo noticia el 8M, José Antonio (nombre compuesto ideal para la teleserie) volvió a estacionar su auto en el palacio presidencial y descendió desmadejado a conversar. Venía de Miami donde tal vez la foto que lo dejó en la segunda fila con su cabeza aparecida en una esquina, pero siempre junto a Donald Trump; lo ha alejado del eje de guerra y eso nos regaló una tregua para estos patios.

Mientras tanto el canal Mega visión usa la tarde para analizar la política internacional con una hermosa futura mamá y el tarot de una psíquica llamada Latife Soto; sus cartas apoyan a Trump y al presidente electo; con ellas vaticinó la muerte de Nicolás Maduro en la cárcel, una enfermedad para el líder de Estados Unidos, el aumento de las opciones laborales femeninas y recomendó hacer inversiones a partir de octubre. También que el primer quiebre entre nuestros presidentes no se arreglaría; en eso ya falló.

Haciendo analogía de medios y “médiums”, recordé otra franja esotérica de “análisis político” que hace años atrás elaboró una carta astral de Chile (como país) y cuya interpretación fue que nuestro sino es la bipolaridad. ¿Será por eso que, esta constante alternancia de poder hace germinar durante cuatro años un modelo progresista, para verlo deslucir sus hojas por falta de riego los cuatro años siguientes?

Como sea, las Mujeres marchamos el ocho de marzo mientras la tele nos invade con otras sentencias de guerra que más allá de los psíquicos, nos apalean el espíritu.

Nuestro cuerpo mental y anímico también es un territorio invadido por las pugnas del mundo y sus misiles religiosos. Esta vez caminamos para defender lo avanzado, porque cuesta creer que en los años venideros se pueda ir de las tres causales al aborto libre, del subvencionado cuoteo a la igualdad de salario, del aumento de fuentes laborales a remunerar el trabajo reproductivo y de las cuidadoras; esta vez peregrinamos para resguardar lo alcanzado y para que la opresión patriarcal siga al descubierto.

Estaremos hilando la esperanza en nuestras ruecas cuando el gobierno instale sus pregonadas emergencias el once de Marzo; afanadas separaremos con las manos los vellones para que la hebra del retorno sea continua. Mientras tanto “..igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches” no habrá plebiscito que ordene los votos para elegir entre China o los Estados Unidos de Donalty ( o Donald T); eso lo hará el gobierno entrante, seleccionando el filo de la navaja con que atravesará nuestro océano.

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