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“Ceremonia de los Nombres” o como la poesía hace florecer a Chile. Por Hans Schuster

Cuando la palabra depurada se convierte en la manifestación de lo bello, no sólo es la voz la que resplandece y deja fluir aquellos sentimientos que transitan entre grumos oscuros y espumas refulgentes, autor/a y lector/a, se solazan con esas yemas de emociones que traen condensada su cicatriz de agitaciones entre coágulos convulsos que florecen como todo botón sentimental. Y allí, ante el goteo de reflexiones en lo humano asistimos a la señal de aquello que gira ante el amor, la vida y la muerte. Y como tal, las frases exquisitas se contienen en estructuras de versos o en prosas, y solemos decir que estamos ante la poesía, con esa lírica de elementos que sujetos a un ritmo, o a un espacio (sonoro y/o gráfico) nos acompañan al reconocernos entre almas que palpitan, como ocurre con Kawiñtun Üyelün Mew - Ceremonia de los Nombres de Jaime Huenún Villa, Pehuén Editores S.A., Santiago de Chile, 2021.

Se suele decir en la cultura occidental que desde el siglo 23 A.C. en la antigua Mesopotamia, fue Enheduanna la primera en crear una obra literaria propia. Y fue ella, el personaje notable que generó en su condición de escritora textos en prosa y poesía, ella, la princesa y sacerdotisa, Enheduanna, quien nos legó el género poético desde el cual transitan tantos y tantas en la oralidad de lo dicho o bien en las inscripciones, cabe recordar los jeroglíficos egipcios del año 2600 A.C., considerados como la primera manifestación poética de la que se tiene registro en occidente.

Por otra parte, frente a la literatura indígena cuya oralidad se mantiene presente en más de 600 pueblos-naciones, muchos de los cuales adoptaron las grafías en los últimos 200 años para mantener vivas a comunidades en su relación con la naturaleza, sus propias identidades o lo que es común para todos los pueblos y culturas, la relación entre la vida y la muerte. De allí que los 42 poemas de Jaime Huenún Villa pongan en entrevero los últimos dos siglos, a ratos con palabras o versos en mapudungun, acercando las tradiciones y costumbres mapuches, o bien se hacen cargo de recordarnos los despojos, la ocupación y reducción territorial, los montajes policíacos y el colonialismo exacerbado que continúa ejerciendo un poder político y económico que ha llevado consigo la idea de hegemonizarlo todo a partir de genocidios.

Pero sus textos poéticos van más allá y aparecen magníficas semblanzas de personas y personajes que han marcado la vida de diversas comunidades indígenas, en el Wallmapu y en la Warria, dejando germinar esa semilla del tiempo de los tiempos que no sólo es cíclica e inestable, de allí su paradoja, sino que trae en sí misma los abismos de una memoria que truena y por eso también, le habla en chileno al chileno y a los latinoamericanos para que puedan reconocer aquellas historias de pueblos-naciones que le han ocultado, como se oculta la justicia a quienes no son dueños del dinero. Pero sus textos van más allá del humo espeso de la denuncia, o el dolor del abatimiento, también se conectan con lo luminoso y delirante de la naturaleza como si los dedos de helechos acercaran sus cosquillas a oídos mono lingüísticos y dejaran pasar pájaros de sueños en el sueño de los pájaros antiguos, lo que nos permite con sigilo acercarnos al sollozo de vertientes que no se agotan con la pena, porque hay gotas de agua descalzas que vienen también con su humedad alegre, y podemos reconocer esa sonrisa de hechos, hechos con helechos de dedos delirantes.

En el Chile de hoy, la Ceremonia de los nombres, está en formar el gabinete del presidente electo Gabriel Boric, nombre de ángel en este espíritu navideño del regalo de Chile a Chile y el mundo. Recordemos que la ministra de los 30 pesos en un gesto “técnico” en la séptima elección de los últimos catorce meses, “olvidó” chequear el trasporte público y como siempre ante un gobierno acostumbrado a acariciarle el lomo a la codicia, la triada de ministros en televisión abierta los dejó ver rabiosos mientras ladraban su espuma para desmentir la jugada anti patriótica y anti democrática, al igual que en los momentos más altos de la pandemia sólo el pueblo ayuda al pueblo, y miles de automovilistas salieron ese domingo histórico a acompañar a su conciudadanos para que pudieran ejercer su derecho a sufragio universal. Qué gran coincidencia que dejaran sin buses a las comunas y comunidades que en primera vuelta habían votado por el compañero Gabriel, una vez más tratando de retardar el futuro.

Durante la fiesta de celebración en todo Chile, ni un semáforo ni mobiliario destruido, sólo la conciencia aún más oscurecida de una derecha que levantó su mano extendida “Heil” y que ahora dejará correr su noche de los cuchillos largos al perder el sentido moderado de quienes, sí están convencidos de los cambios para el buen vivir, sin corruptela ni privilegios legales que convirtieron a Chile en zonas de sacrificios, y como no pueden detener el futuro, hoy especulan con el dólar, la bolsa, las viviendas, la salud piramidal de las ISAPRES y AFP con ganancias desvergonzadas, y la banca que se regocija con la letra chica de lo que para la OCDE es usura, gracias a las leyes apalancadas por ambas cámaras en más de 30 años o 30 pesos y un sistema judicial que, entre otras cosas, requiere de un fallo internacional para reconocer la deuda histórica de los profesores de Chile.

Sin duda las expectativas del futuro son amplias, como de seguro la lista en la Ceremonia de los nombres, por lo mismo no se pueden olvidar las señales de Pepe Mujica, el tío abuelo latinoamericano de la austeridad y el bien común y aprender de los éxitos y derrotas de los primos españoles de Podemos desde su manifiesto Mover ficha: convertir la indignación en cambio político. Traía un equipo encabezado por Pablo Iglesias, tempranamente alejado de la primera línea. Después de todo la globalización es también cuestión de familias y de las izquierdas occidentales y es posible que el pensamiento político, en la interna del equipo que cada vez suma más presidenciables, ante el destemplado lloro de las antiguas fuerzas políticas (binominal incluido) que no lo vieron venir, como el estallido, y hoy la discusión en la fuerza joven del triunfo debe volver a revisar los supuestos políticos compuestos por las matrices de Lenin, Gramsci, Laclau y en hora buena estén siendo revisados en la interna para juntarse cada vez más con la ya utilizada democracia participativa (con voz y voto permanente) y el ideario de la socialdemocracia que tienen como objetivos crear las condiciones para que el capitalismo conduzca a mayores resultados democráticos, igualitarios y solidarios, justo ahora que la ciudadanía votó por cuidar el proceso constituyente y por crear políticas reformistas ligadas a la participación ciudadana con una fuerte defensa y protección del medio ambiente, al igual que la cada vez mayor protección e integración de las minorías sociales.

En hora buena la visión del presidente electo Gabriel Boric traerá consigo una autoridad pública que deberá intervenir para restablecer el equilibrio social y la libertad económica con reglas claras, porque las frases como: “el mercado se regula solo” o “hay que dejar que las instituciones funcionen”, no estuvieron nunca al alcance de “la justicia social”, “en la medida de lo posible”. Sería prudente revisar los principios del Programa Godesberg del partido socialdemócrata alemán de fines de la década de 1950, sin olvidar que a la futura coalición gobernante en Chile le será imposible adjurar del partido comunista (chileno) pero no le vendría mal releer a Karl Kautsky, Eduard Berstein y Ferdinand Lassalle (este último recomendado también para constituyentes) y se preguntarán qué hago revisando politólogos y filósofos del 1800, pues bien, recuerden que Jaime Huenún Villa en su texto poético realiza un ejercicio de memoria de los últimos 200 años, cuestión que de seguro está presente en el debate constituyente y en especial en estos días, mientras el presidente electo, cercano al disfrute de la poesía, dibuja el gabinete en la Ceremonia de los Nombres.

Hans Schuster
Escritor
Fundador del Colectivo de Arte: Látigos de Fuego
Co-fundador del Colectivo de Artes y Humanidades Filopoiésis.

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