El problema del Crecimiento de Chile no radica en un problema de seguridad, de permisología, ni de altos impuestos, ni de reducir el tamaño del Estado, sino en la miopía de nuestras élites políticas, que son incapaces de reconocer que los países no crecen en base a mentirle a los ciudadanos sino que en decisiones que se traduzcan en cuantiosas inversiones en Investigación y Desarrollo.
La paradoja del cobre y el litio.- aunque estos minerales los exportamos en bruto han alcanzado un altísimo valor de US$ 9.560 y US$ 9.700 dólares la tonelada respectivamente, ello ha ocurrido por la fuerte inversión en Investigación y Desarrollo de países del primer mundo y emergentes como China que les ha permitido descubrir usos de valor estratégico en el desarrollo de productos de avanzada tecnológica para el presente y futuro de la humanidad, como: los microchips, telefonía celular, electromovilidad, energías renovables, etc.,
Lo anterior es lo que explica el milagro económico de Chile , milagro, ya que sin invertir en I+D nuestro país se ha instalado entre los países de ingresos medianos altos al igual que China pero con una diferencia, estos últimos nos compran el 50% de nuestras exportaciones mineras que las convierten en insumos valiosos para productos de avanzada tecnológica consiguiendo un crecimiento exponencial que les ha permitido pasar de ser un país con una economía menos desarrollada que la de Chile hace 50 años a una que nos está sacando una ventaja tecnológica cada vez más inalcanzable.
El milagro no está en exportar. Es falso que los tratados de libre comercio firmados por Chile sean la mejor estrategia para el crecimiento de Chile lo que ha sido comprobado por los grupos empresariales que dominan la economía del país. Por 50 años y a pesar de toda la ambición que han desplegado para exportar los numerosos productos desarrollados por sus empresas a distintos países estos han sido incapaces de superar el precio de la tonelada de cobre o litio que exportamos en bruto, como se puede verificar en el gráfico del encabezado de columna.
Si algo caracteriza a estos grupos empresariales es que su inversión en Investigación y Desarrollo es casi igual a cero, por ello no es extraño que en los últimos años estemos viendo que si los márgenes de utilidad no los consiguen con las exportaciones varios de estos grupos empresariales recurren al chantaje de amenazar con cerrar fábricas si nuestra clase política no les aseguran la rentabilidad por ley, de allí que por este rato se aprueban y se estudian concesiones de todo tipo (monopolio de cuotas de pesca, bonificaciones forestales, más permisividad medioambiental para las concesiones acuícolas, solicitud de una permisología medioambiental más laxa de lo que ya existe para las actividades extractivistas, rebaja de impuestos, etc.).
China prueba que su inversión en I+D en sectores disruptivos han disparado su crecimiento.- Hace poco Deepseek puso en jaque a las gigantes tecnológicas de EEUU y lo mismo está ocurriendo con sus avances de frontera en robótica, electromovilidad, computación, probando que su destacada inversión en educación de avanzada al ir acompañada de una cuantiosa inversión en I+D en sectores disruptivos de próxima generación tiene un efecto sinérgico capaz de desplegar todo el potencial de cristalización de la imaginación en nuevos productos por parte de los miles de jóvenes talentosos que posee ese país.
Vale analizar una política decidida hace décadas por nuestro país en un sentido similar, pero sin ningún norte: Chile decidió invertir de manera significativa y sigue haciéndolo en formar capital humano de avanzada en biotecnología, biomedicina, bioquímica, ingeniería en biotecnología molecular, ingeniería en bioinformática, etc. pero no acompañó lo anterior con a lo menos una inversión de un par de cientos de millones de dólares en I+D para hacer surgir un sector biotecnológico que apalancara la anterior oferta de empleo masiva y este sector pudiera hacerse un espacio en el mercado global, lo que ha generado que todo esa capacidad de cristalización de la imaginación de nuestros jóvenes con educación de avanzada la estemos perdiendo año tras año a ojos vista de todo el país y de nuestra clase política, la que va acompañada de una enorme frustración de miles de jóvenes y sus familias.
Vale destacar que el sector biotecnológico es una enorme oportunidad para la cristalización de la imaginación en biosoluciones disruptivas desde Chile para el mundo, para proveer empleo de altos ingresos, arrastrar a los distintos sectores productivos del país a invertir en I+D para soluciones de sustentabilidad y darle mayor musculatura a la ciencia aplicada, etc., ya que corresponde a uno de los sectores de mayor crecimiento a nivel mundial, el que se proyecta superará en un 30% al sector de la minería al año 2030, con un tamaño estimado de mercado de 1.55 billones de dólares en 2024, y que se proyecta que alcance los 5.71 billones de dólares para 2034. según un informe de Precedence Research.
Una falacia contada mil veces sigue siendo una falacia. De tal manera que la discusión del crecimiento centrada en seguridad, permisología, impuestos y tamaño del Estado es una discusión miope y sin sentido de realidad, y peor si se incluye como una bandera de campaña en más de un programa presidencial con la promesa que solucionado ello se multiplicaran las inversiones y volveremos a crecer a las mismas tasas que cuando se disparó el precio del cobre, lo que es una falacia, ya que varias de esas medidas a lo único que apuntan es a favorecer a un grupo de fortunas dueños de negocios de baja complejidad tecnológica que vienen insistiendo en hacer lo mismo hace 50 años.
Por último, si nuestra clase política persiste gobierno tras gobierno en destinar un pobre 0,41% del PIB a I+D seguiremos dándonos vuelta sobre el actual circulo vicioso. Sin una fuerte inversión en I+D Chile no crecerá y de no hacerlo seguiremos celebrando tasas de crecimiento del 1 o 2%.
Pablo Fernando González, Startups Biotecnología Marina.
