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¿Cuán indígena es usted? Paradojas de la construcción de un changómetro. Por Aranza Fuenzalida Velasco

La primera vez que escuché sobre la tan contingente “calidad indígena” fue recién en enero del 2020 en el Primer Encuentro del Pueblo Chango en Taltal –nunca antes de la etnogénesis del pueblo chango había profundizado en la burocracia exigida a los pueblos indígenas-. Doña Elena Marín, enfermera y ceremonista changa diaguita de Totoral reclamaba sobre cómo era posible que el Estado chileno examinara a quienes se autodefinen como changos, diaguitas, aymaras, collas, mapuche y otros para “certificar” que eran “verdaderamente” indígenas; el mismo ente que les negó y oprimió por siglos tiene el poder para “acreditar” que quien dice ser indígena, realmente lo es, pasando a llevar el derecho básico de la autodeterminación.

 

En el Censo del 2017 se autodefinieron como pertenecientes a algún pueblo originario 2.185.792 personas (12,8% del total de la población chilena). A la fecha, en la base de datos de CONADI, figuran solo 1.047.128 personas con “calidad indígena”, lo que no alcanza a ser ni el 50% de la población que declaró pertenecer a algún pueblo indígena en el Censo, que por lo demás, es un instrumento validado por el mismo Estado.

 

¿Por qué revive tan fuertemente este tema en estos tiempos?

Resulta que, para las elecciones de las y los convencionales constituyentes, donde se lograron 17 escaños reservados para pueblos originarios -proyecto que tuvo una dilatación no menor por parte del Congreso-, a las y los electores indígenas, para poder sufragar por algún candidato de dichos escaños, se les pedirá algo no menor y que no se le exigirá a nadie más: su certificado de “calidad indígena” o la declaración jurada de autodeterminación validada por notario o ministro de fe o secretarios municipales que, posteriormente debe ser validada por SERVEL para la construcción del padrón electoral indígena.

 

Para quienes no cuenten con la “calidad indígena”, como la mayoría de los integrantes del pueblo chango por su reciente reconocimiento -CONADI aún debe definir criterios para determinar quiénes son verdaderamente changos, y con ello, construir el “changómetro”-, ellos deben completar el Formulario de Autoidentificación Indígena AI01 formulado por el SERVEL:

 

“A través de una declaración jurada, cuyo formato ha elaborado el Servicio Electoral, donde la persona declara que cumple con cualquiera de las condiciones que establece la ley N° 19.253 para obtener la calidad indígena, y sea otorgada ante los siguientes ministros de fe: notarios, secretarios municipales o el funcionario a quien éstos deleguen esta función, oficial del Servicio de Registro Civil e Identificación, Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, o directamente ante el Servicio Electoral, por vía presencial o con clave única, hasta el 25 de febrero de 2021”[1].

Este requerimiento desconoce absolutamente la realidad del pueblo chango, pues en muchos casos los grupos familiares viven en el borde costero alejados de las ciudades y capitales regionales donde se encuentran las oficinas del SERVEL, ignorando que, muchos de ellos, no cuentan siquiera con los servicios básicos de agua y electricidad, menos aún, internet, notaría y los conocimientos necesarios para llevar a cabo el procedimiento on-line que exige contar con clave única o bien, trasladarse en medio de la pandemia a las oficinas del SERVEL.

 

Con todo, distintos consejeros del Consejo Nacional del Pueblo Chango, se preguntan si el Estado realmente quiere su participación y la de los demás pueblos originarios en las elecciones de los escaños reservados de la convención constituyente 2021.

 

Brenda Gutiérrez Almendares, primera mujer del pueblo chango que obtuvo la certificación de calidad indígena, coordinadora del Consejo y candidata suplente por el pueblo chango, se pregunta hasta cuándo el Estado crea nuevas dificultades para la participación de los pueblos originarios en las elecciones de la Convención Constituyente, “más pareciera que existe voluntad de que quedemos fuera del proceso y que ojalá no participemos. Nos piden un montón de trámites siendo que mucha de nuestra gente es de la tercera edad y estamos en pandemia de vuelta a fase 1, así nos ponen en riesgo a todos, es cosa que una persona se contagie para que lleve el virus a Paposo y las comunidades más aisladas; es una irresponsabilidad del Estado exigirnos todo esto sabiendo en las condiciones que vivimos y la emergencia sanitaria que atravesamos”.

 

Felipe Rivera Marín, consejero y vocero del Consejo Nacional del Pueblo Chango, se pregunta ¿será que cuando vayamos a votar nos harán un examen de ADN también? 

 

El tema de la calidad indígena volvió para quedarse, diferenciar a ciudadanos con distintas “calidades” es algo que resulta indigno, más aún cuando quienes se deben distinguir ante el Estado son sujetos históricamente discriminados, y que como muy bien señalan las antropólogas Astrid Mandel y Natalia Caniguán[2], muchos optaron por ocultar sus diferencias evidentes, que ahora no son “tan evidentes”, por la imperiosa necesidad del sistema político de imponer trabas a la participación de los pueblos originarios en las tomas de decisiones que atañen a un país diverso que se cree homogéneo.

 

Respecto a la calidad indígena y acreditación, doña Elena Marín lo tiene muy claro “nosotros sabemos quiénes somos y de dónde venimos, no necesitamos que nadie nos venga a decir si somos indígenas o no”.

 

Considerado lo anterior, agradezco no ser parte del estudio que determinará los criterios para establecer quiénes son changos y quiénes no. ¿Tendrán que andar en balsa de cuero de lobo marino o acreditar que son descendientes de alguna encomienda en la que les fijaron apellidos chilenizados? ¿O tendrán que vestir de taparrabo para los encuentros ceremoniales?

 

A eso se enfrentan hoy en día los changos, a la construcción del changómetro que definirá quiénes son changos y quiénes no. ¿Cuán chango es usted?, les preguntarán. ¿Por qué anda en camioneta 4*4 y tiene TV satelital?

 

La autora, Aranza Fuenzalida Velasco, es antropóloga colaboradora del Consejo Nacional del Pueblo Chango.

 

 


[1] https://www.servel.cl/autoidentificacion-indigena-elecciones-abril-2021/

[2] https://www.lemondediplomatique.cl/evidenciar-lo-evidente-y-acreditar-quien-eres-las-trabas-a-la-identificacion-y.html

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