Cuando los Moáis caminaban, Una leyenda Rapa Nui, Ilustraciones: Daniela Montané T. Edición: Patricia Casanueva, Diseño y Diagramación: Mario Moreno Tapia, Ajustes de Diseño: Luis Huaquipán H. Editorial Cafuné, Santiago de Chile, 2023. 23 páginas.
La noción filosófica de leyenda da cuenta de una construcción narrativa tradicional con una estructura lineal y clásica, dividida comúnmente en tres partes: planteamiento que es la introducción, nudo que va en el desarrollo y desenlace que cierra o le da final a la historia contada, la cual se caracteriza por seguir un orden cronológico, facilitando la comprensión del oidor / lector y manteniendo una secuencia lógica de los hechos desde el inicio hasta el final. De allí que el planteamiento o introducción sea el momento en que se presenten los personajes, el contexto de tiempo y lugar, y se expone la situación de normalidad que paulatina o abruptamente será alterada, de allí que el nudo o desarrollo viene a ser la parte central donde surge el conflicto o el problema que el protagonista debe superar, aumentando así la tensión dramática, hasta llegar al desenlace o resolución, el conflicto se resuelve, cerrando la historia con un nuevo estado de equilibrio (favorable o no) para los personajes. La historia contada en la leyenda siempre fluye en un orden cronológico directo, lo que facilita el seguimiento de la trama, común en la literatura clásica y en los cuentos populares.
Esta forma de contar historias ha sido predominante en la literatura de todas las culturas que relatan mitos y leyendas; el cine se desarrolló como industria a partir de los guiones con historias de ficción y realismo, así como también la narrativa occidental, en especial durante los últimos cuatro siglos, luego de la invención de la imprenta de Johannes Gutenberg, desarrollada hacia 1440 pasaron unos tres siglos para el desarrollo literario sin la censura abominable de la Santa y Sagrada Inquisición, precursores de la tortura institucionalizada en la cultura occidental, después las iglesias se concentrarían en limpiar la pedofilia. De allí que todas las historias suelen presentar personajes definidos que evolucionan a lo largo de la historia (redondos) o personajes-tipo (planos) que representan roles claros mientras actúan como una interpretación del mundo y de la historia a través del imaginario local. A diferencia de la verdad histórica estricta, la leyenda es una verdad simbólica o funcional para una cultura, y al mismo tiempo un vehículo de preservación de tradiciones, fortaleciendo el sentido de pertenencia al conectar a las personas con su pasado, como elemento de memoria colectiva, identidad cultural y enseñanza moral, permitiendo a las comunidades interpretar sus realidades y valores a través de lo simbólico. Se distinguen del mito por tener una base real en un tiempo y lugar reconocible. No así el mito que es un relato tradicional, sagrado y/o simbólico, situado fuera del tiempo histórico, que suele explicar el origen del mundo, los fenómenos naturales o aspectos de la condición humana mediante seres sobrenaturales o extremadamente heroicos, que al igual que la leyenda transmite valores, advertencias y enseñanzas morales (como la moraleja de las fábulas), influyendo en la formación ética de la comunidad. El libro “Cuando los Moáis caminaban, Una leyenda Rapa Nui” es una leyenda que circula en la isla de 182 kilómetros cuadrados, con tres volcanes (Rano Kau o Rano Raraku, Maunga Terevaka y Poike) en cada punta de la isla, una suerte de prólogo nos recuerda también que los altares de piedra son los llamados -ahu- y que las estatuas -moáis-de entre ocho a doce toneladas y sobre los cuatro metros de altura, eran esculpidas en la cantera del Rano Raraku y terminadas en su lugar de sitio, existen más de 250 lugares de culto o altares de piedra con más de 600 moáis de pie, y muchos sin terminar o tendidos en las laderas, durante el fuerte período de crisis con luchas internas y el mal llamado "ecocidio".
La leyenda, que posee diversas variantes, se basa en los alumnos Miru A´Hotu y Tani Teako A´Hotu, discípulos del maestro Have Hake, quien los había reclutado porque eran muy hábiles para golpear la piedra y eran muy alegres porque trabajaban sin descanso con tradicionales cantos, una vez terminado los moáis, ante una indicación del maestro se paraban solos y se iban lentamente caminando o casi bailando hacia su bases, ambos ayudantes querían conocer el secreto de su maestro, pero el maestro les decía; “Mírense a sí mismos”, pero ellos no lograban entender aquello que les decía el maestro Have Hake, hasta que un día como siempre luego del baño, se dieron cuenta que de perfil se parecían a los moáis, y a la mañana siguiente antes de que el sol iluminara por completo el océano, se pusieron a esculpir sin la guía de su maestro, el primer intento causó la burla de quienes los visitaron, el pueblo estaba impactado de sentir en la cantera golpes de tres personas trabajando, hacía muchos años que se habían perdido los sonidos de diversos golpes de piedras, se habían acostumbrado al ritmo del maestro, ellos en cambio, ahora tenían otro ritmo mucho más fuerte y rápido, con el segundo en cambio, ya recibieron algunas peticiones de las familias y les quedó mejor, pero el tercero, realizado en la misma semana, les quedo fantástico y la familia le llamó Have, porque quedó perfecto, por allí merodeaba una mujer que el pueblo consideraba una bruja, porque había enviudado hace años y nunca se había vuelto casar, siendo tan joven y además tenía los ojos como si fuera una gata, y ella vio como los discípulos le ordenaban a la perfección que se incorporara y caminara la estatua, bastó un enérgico pero simple: ¡Levántate y anda!, así que se incorporó y se fue a ubicar en la caleta de Hotu Iti. Era tal la alegría de los discípulos, pues ya sentían que poseían el don del maestro que decidieron no tener ayudantes, sino que le dijeron a la mujer que era conocida por ser malvada, que les hiciera la comida y los atendiera en sus jornadas de trabajo, ellos le pagaban con especies, dado que muchas familias les solicitaban que hicieran moáis en recuerdo de sus ancestros, y ellos siendo más jóvenes y trabajando en conjunto se demoraban menos tiempo que el maestro en realizar los moáis. Hasta que una noche al volver de sus acostumbradas pescas para tener los alimentos del día siguiente, en su red habían atrapado, entre otras cosas, una gran tortuga -Urarape-nui- cuya carne codiciada por la creencia de que alargaba la vida, -viven más de cien años-, daban mucha fuerza e inteligencia, pero debía ser cocida en un -umu- o curanto, es decir en un agujero de tierra cuya base tenía piedras al rojo vivo, y sobre ellas, hojas de plátano y las carnes de peces, langostas enteras, mariscos y esta vez la tortuga, tapada con hojas y tierra, para su cocimiento, con un agujero para que pueda respirar el cocimiento, así se decía. Ambos aprendices, ahora casi maestros (sin discípulos no se puede ser maestro, a pesar de ser expertos) se comieron todo.
Cuando llegó la mujer, que ellos sabían que el pueblo la llamaba bruja, encontró la caparazón de la tortuga y restos de langostas y espinas de pescados. Entonces enfurecida pregunto: ¿Dónde está mi parte? Lo lamentamos, pero esta vez no hay nada para ti. Ella llena de rencor se puso a correr, pasaron los días y no volvió a trabajar para ellos, ya se sabía la historia de la gran comida entre aprendices, y la gente del pueblo rumoreaba que la bruja planeaba su venganza. Y así fue, un día mientras distintos moáis se dirigían a sus lugares de destino, recuerden que los aprendices tenían múltiples encargos y eran muy rápidos para construirlos. La bruja, que caminaba muy rápido casi no tocando sus pies el suelo, de un golpe se detuvo en mitad de la colina y gritando con sus manos que se extendieron y agrandaron como un gran cucurucho de hoja de plátano gritó: ¡Deténganse! Y en ese preciso momento del medio día, el sol y todos los moáis quedaron inmóviles, ¡Y hora caigan! – Gritó la bruja- y los moáis comenzaron a tumbarse, de espaldas, de lado y unos pocos sobre su cara, los estruendos remecieron a la isla y se sentían como verdaderos cañonazos, sin embargo, el sol siguió su camino cuando debía ser media tarde, y cada vez que uno caía, el estupor se generalizó, y la bruja al darse cuenta de su magnicidio, intentando huir, fue aplastada por uno de los moáis que al tumbarse rodó por la ladera. El horror se apoderó de la población, y nadie contó la historia de lo sucedido por muchos años, hasta que un grupo de ancianos decidió trasmitir esta leyenda a las nuevas generaciones, de allí que existan distintas variantes en la historia, pues es recordada de diferente forma, pero de lo que sí es un hecho, es que de los aprendices nadie nunca dijo nada.
En la fotografía de la semana la tierra desde Artemis II, y ayer viernes en la tarde, un avión de combate F-15E de EE.UU. fue derribado mientras sobrevolaba Irán con dos tripulantes a bordo, ya confirmado por el gobierno de Washington a los medios estadounidenses. Y en la misión de búsqueda y rescate para recuperar a la tripulación —compuesta por un avión A-10 y dos helicópteros— fue atacada, lo que provocó que el piloto del A-10 se eyectara sobre el Golfo Pérsico, donde fue rescatado, según informa la cadena CBS, socia de la BBC en EE.UU. En tanto que el helicóptero que transportaba al piloto del F-15E rescatado fue alcanzado por fuego de armas ligeras, lo que causó heridas a los miembros de la tripulación a bordo. Mientras el gobierno Iraní ofrece una buena recompensa por quienes logren entregar al otro piloto a la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI),será una dura semana para Trump, las críticas de Macron, la destitución de la Secretaria de Justicia, Pam Bondi, mientras él insiste en que las conversaciones van bien y el alza del petróleo pone en jaque a la economía mundial. En Chile, en cambio, la tozudez del ideólogo de las colusiones, hoy ministro y la prepotencia de Poduje que continúa sin manejo de ira, como buen gigante egoísta, cada que vez que le consultan o lo increpan por sus soluciones y las empresas que le acompañan en las licitaciones, ahora quiere el exilio de quienes lo contradicen, todo lo cual sigue dejando a la vocera con el lapsus recursivo, de subir rápido las escaleras ante lo bien que lo está haciendo el gobierno porque el gobierno lo está haciendo bien, y al parecer ya encontraron algo de plata, pero los recortes se harán igual en cada ministerio, menos en el de seguridad, recularon, porque de hacerlo, se les hacía agua el eslogan contra la delincuencia, no así la subida de sueldos a asesores que se mantiene en curso por tratarse de un gobierno austero que hasta la propia contralora duda del gobierno en quiebra. Pero la Señora Adriasola de seguro esconderá los huevitos de pascua en el patio de cañones o en el de los naranjos, para la guardia y los ministros de palacio, mientras prepara un nuevo canto para el próximo rodeo, porque la ley de maltrato animal no corre, ya lo dijo olímpicamente la medallista Ducó, una ley para nuevos deportes nacionales. Será el luche y el emboque las nuevas federaciones que tanto necesitamos para terminar con las mafias deportivas, no lo sabemos, pero ya se están gestando nuevas leyendas ante la caída estrepitosa en las encuestas en la tercera semana de gobierno. Necesitamos a la bruja de la leyenda de Rapa Nui con un: -¡Deténganse!-, reflexionen un poquito busquen acuerdos o los moáis saldrán a las calles, y si las policías los tumban, ya vendrán los juicios por el uso excesivo de la fuerza, la milicia y policía empoderada –cuestión de historias recientes- no se miden si tiene a la derecha como cómplices pasivos y los ampara frente a los disparos a los ojos o a matar, a la hora de la verdad un crimen es un crimen, y la gente ya está volviendo a protestar en las calles, mientras la ministra de seguridad cierra su vendetta –eso dicen en Palacio- cuestión que le quita tiempo para dedicarse a lo que se prometió, ¿la delincuencia y los migrantes, cuando?. Por ahora y a pesar del Cardenal Chomalí, que intenta resucitar una mirada cristiana, no se oye padre.
Hans Schuster. Escritor
